Chapter Text
Entrar en esa habitación era una obligación más que una necesidad, Ash se había encerrado al principio de su período y se había negado a salir desde entonces; Fit al enterarse se negó rotundamente a hablar o ver a Ash durante su periodo (menciono algo sobre respetar a su novio brasileño Pac o algo así), por lo que la responsabilidad de mantener a Ash con vida mientras que estaba en ese estado recaía en mí y Tubbo.
Él diseño un sistema de turnos para que nuestro líder supremo pudiera tener sus tres comidas al día y agua fresca, la mayoría de las veces no era un problema, solo debía asegurarme de estar ahí en las horas acordadas o sacar tiempo a medio día. Pero por supuesto Tubbo necesitaba un descanso, y yo me había distraído hablando con Nexe por eso ahora llegaba tarde.
Cogí la comida que había dejado preparada esta mañana y salí corriendo hacía el panteón, activando el mecanismo hasta la cámara secreta mientras saltaba en mis talones del nerviosismo. Coloqué el código de forma casi automática y solo cuando la puerta se abrió y el olor me atizó me di cuenta y cerré los ojos lo más fuerte que pude congelando me en el marco.
- Dime por favor que estas vestido, no quiero ver nada que no debería... –
Un par de gruñidos y movimientos entre telas y algo húmedo en lo que prefiero no pensar después susurro.
– Puedes abrir los ojos -
La visión de mi líder supremo en este estado era... Dolorosa, estaba cubierto de sudor y apestaba a feromonas, la ropa holgada que apenas cubría su cuerpo no ayudaba para su caso. Debió de notar como dudaba porque se levanto como si tratará de imponerse sobre mí y retiró la bandeja de mis manos para dejarla en una mesa cercana, cojeaba.
– Haiper, si esto te resulta muy incomodó puedes irte –
Quería irme, pero Ash no solo era un jefe para mí, y creo que yo tampoco era solo un subordinado para él, al menos ya no.
– No, esta bien, puedo soportarlo -
Algo de tensión desapareció de sus hombros y su olor se endulzo un poco.
– Te he pillado en medio de... ¿Algo? - Asintió suavemente
– Se te ha olvidado dar la alarma de que ibas a bajar, pero no te preocupes -. Afirmé porque no podía hacer mucho más.
La comida era deliciosa, debía darle el merito a la maquina de Tubbo, el silencio en la habitación no era incómodo pero sí extraño.
– Ewron ha preguntado por tí – él dio una media sonrisa.
– Dile que estoy ocupado -
– Eso le he dicho las últimas tres veces que ha preguntado, y me ha dicho que puede ayudarte con lo que sea que estés ocupado si eso te desocupa antes -
Eso le hizo mirarme a los ojos, bueno, o algo parecido, donde suponía que estaban sus ojos porque el glich cubría ambos.
– Dile que sí tan interesado esta que venga a verme al panteón –
Debieron ser mis hombros tensando se, o mi cola quedando completamente inmóvil, o mi olor, o las tres a la vez lo que me delató, porque se río.
– No te preocupes, estaré bien y no haremos nada, solo necesita que sacie parte de su curiosidad o no parará de preguntar jamás -
Asentí levemente y el alcanzó para posar su mano sobre la mía.
– Estaré bien, lo prometo -
Picaba, no entendía bien porqué, pero picaba mucho saber que Ewron vendría aquí y probablemente se sentaría justo donde yo estaba ahora.
– Dudo que a Don y a Katie les agrade saber que su hermano pequeño va ha regalarle su secreto mejor guardado a un híbrido de panda polaco demasiado curioso... –
Su sonrisa hacía que algo extraño presionara mi pecho.
– Y precisamente por eso no se lo vas a decir, se lo diré yo, cuando pueda salir -
– Mientes, no se lo dirás -
El silencio no era incomodo aunque la acusación era pesada.
– Haiper, ¿estas celoso? -
No tenía razón para estarlo, él y yo solo eramos amigos, a veces ni siquiera eso, compañeros y poco más.
- ¡No! No soy gay, no por dios, no... –
Su sonrisa se había borrado, solo quedaba una expresión taciturna.
– No tienes porque ser gay para estar celoso, lo estaba pensando más bien en un contexto de que no te agrada que otras personas me vean así de vulnerable -
Silencio, en toda la sala, ¿había dado en el clavo? No lo sabía ni yo.
– Quiero irme, no estoy cómodo en esta conversación – no cambió su expresión
– Haiper, cuando salga de aquí tendremos una conversación sería sobre esto, lo voy a dejar pasar pero solo por ahora -
Asentí despacio, en algún momento me había levantado y costo un pequeño movimiento de cabeza suyo para que huyera como cobarde por la puerta.
[...]
El camino hasta la cueva polaca donde Multi me esperaba nunca se me había hecho tan eterno, Ewron estaba en la entrada hablando con Nexe, los saludé a ambos con un gesto y estaba dispuesto a seguir mi camino. Justo entonces todo mi cuerpo choco contra algo duró, esuché a Nexe gritar y sentía la hija afilada en contra mi piel, estaba encima de mí.
– ¿Porque hueles a él? ¿Qué le has hecho? ¡¿Donde esta?! –
Paralizado por la confusión incapaz de contestar o moverme siquiera me quedé ahí, de alguna forma consiguieron retirar le de mi vista.
La siguiente vez que recuperé consciencia de mi alrededor tenía una manta sobre los hombros, Multi y Nexe susurraban a unos metros de mí en polaco, estaba dentro de a cueva polaca sentado en la cama del híbrido de perro. El humano se acerco a mi y poso su mano sobre mi rodilla, no tenía el mismo tacto cálido que la de Ash, mucho menos el sentimiento extraño en mi pecho.
– Haiper, ¿te encuentras bien? –
Solo asentí suavemente, el otro híbrido trataba de leer mi expresión corporal a través de mi cola o mis feromonas por lo que las oculte.
– Estamos preocupados por ti, Ewron no suele tener estos ataques, y tu no sueles... -
El otro terminó la frase por él – Oler a nadie, especialmente no a Ash –
Había un subtono de dolor en su voz, como si la afirmación arañará sus entrañas, sus ojos estaban casi aguados y su cola baja entre sus piernas.
– Ash esta en su periodo, acabo de volver de llevarle la comida y no me ha dado tiempo a ducharme por eso huelo a él -.
El humano asintió satisfecho y se marcho de la zona con un asentimiento de cabeza, pero el rubio no le dejaba ir con tanta facilidad.
– Haiper, pensé que... Tú y yo... -
– No hay nada -
Mantuvimos la mirada en los ojos del otro unos minutos.
– ¿Entre tú y Ash o entre tú y yo? -
Debería saber la respuesta, entre Ash y yo no podía haber nada, pero Nexe, era dulce, pero no era igual, no era igual que él y no podía equipararse.
– No soy gay, no tengo sentimientos románticos por ninguno de los dos, ni ningún otro hombre en esta isla, no se porque no soy gay, ni bi, ni ninguna otra sexualidad que incluya que me gusten los hombre. Soy hetero. -
El silencio era ensordecedor, la conversación había terminado, él simplemente se levantó y se fue. No se cuanto tiempo estuve ahí sentado solo y en silencio, pero cada segundo que pasaba sentía que tenía aún más ganas de llorar que el anterior. Por lo que simplemente me marché, tomé la warpstone y me fui.
[...]
Vague por la isla por horas, hasta que él mismo olor que había comenzado el problema se extinguió de mi ropa, y justo cuando pensaba en volver volvió a picar en mi nariz. Inmovíl en el Pondering Palace de Ash como una presa, mis instintos odiaban eso, pero si me mantenía no suficientemente quieto quizás no me notaría.
– Haiper, sal, te veo, te huelo, y se que estas aquí -
Mierda. Despacio me levanté de la roca donde estaba sentado, él estaba frente a mi con todo su poder, aún en su periodo, observando me, no juzgando me, solo mirando.
– Has hecho que mi espada pierda la cabeza, felicidades. ¿Quieres decir algo al respecto? -
– Lo siento -
– No estoy enfadado contigo, de hecho estoy orgulloso, entre tú y yo, ya deseaba que alguien le cerrara la boca a esa cucaracha -
– Pero tu reputación... Se lo tuve que contar a Multi, y a Nexe... -
– Haiper, mi jefe de defensa y espía de guerra tú eres un híbrido, Tubbo lo es, Vegetta lo es, Nexe lo es, muchos en esta isla lo son. ¿Alguno es mirado como inferior por tener que pasar por su período? -
Murmuré un no, pero ambos sabíamos que eso no era lo que me preocupaba. Colocó un brazo suavemente sobre los hombros y me guió hasta el banco obligando me a sentarme junto a él.
– Cuando Ewron publicó en público que eramos novios y por eso atropelló a Alondrisa crees que me importo que dijera que eramos novios, no, me molestó que usara mi imagen cuando ni siquiera estaba allí. Sí la gente quiere pensar que tenemos algo, bueno, déjales que lo piensen. Tú y yo sabemos la verdad, y eso es lo que importa, ¿no? -
Inspiré despacio, tenía razón, pero eso no me hacía sentirme mejor.
– Sí el problema es más... Personal... -
– No soy gay -
– Haiper, esta bien si lo eres, incluso si no lo aceptas aún, a mi no me importa. Pero cuando lo hayas decidido y te hayas dado cuenta, dímelo, te sentirás mucho mejor. -
