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Legalmente Maldita

Summary:

Cuando Wednesday ve a Tyler ser rechazado por Regina George, no puede evitar intervenir

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Tyler quería que todo fuera perfecto cuando le propusiera a su novia Regina en San Valentín. Para eso había reservado la mejor mesa de la cafetería Dulcinea en el mejor horario para ir, cuando la luz atraviesa el ventanal coloreado y refleja todos los colores del arcoiris alrededor.

 — Durante este año la pasamos bien, Tyty, pero acabo de ser aceptada en la escuela de Harvard de leyes y si quiero ser senadora para cuando tenga 30 años, tengo que casarme con alguien importante, no puedo estar casandome con un pastelero barista — respondió ella despectivamente.

Él se sintió como un idiota, sintió como el velo se calló de sus ojos y de repente recordó todas esas pequeñas cosas que le habian hecho ruido del comportamiento de su novia en el pasado.

Deseaba haberlas visto antes de gastar una fortuna en ese anillo y de haberle pedido casamiento en la cafetería más paqueta y concurrida del barrio. 

Sentía como todas las miradas de la gente caían sobre ellos, sobre todo la mirada de una muchacha de pelo negro y dos trenzas que estaba sentada en una de las mesas de la mitad monocromática de la cafetería.

 — Disculpen la demora  — dijo la mesera cuando les trajo el pedido, antes de que apoyara la bandeja sobre la mesa y antes de que Tyler pudiera decirle que no había problema y antes de que Regina pudiera hacer algún comentario malicioso, la muchacha de pelo negro habia interceptado la bandeja diciendo.

 — Agnes, no tenés que disculparte ante una elitista snob que no solo no sabe hacerse un café, sino que seguramente el agua oxigenada quemó las pocas neuronas que tiene y ni siquiera sabe deletrear la palabra ‘café’  —

 Tyler se sobresaltó cuando la vió aparecer de repente y ni bien la escuchó hablar sintió toda la tensión  que tenía en su cuerpo desvanecerse y se rió a carcajadas. 

La muchacha de pelo negro sonrió complacida.

Regina se levantó molesta y dijo  — No sabés con quién te metiste, soy Regina George, tengo un millón de seguidores en todas mis redes sociales, si no me pedís perdón de rodillas voy a destruirte  —

Wednesday sonriendo maliciosamente dijo  — Sé perfectamente quién sos, tu familia tiene un enorme mausoleo en mi cementerio, que me encargaré personalmente de que esté cubierto de los más enormes y brillantes diamantes que usted y su familia merecen y estoy más que segura que ustedes no tendrán ningún inconveniente para pagar, tanto para comprarlos, como para costear la seguridad permanente que va a necesitar para evitar que saqueadores de tumbas los roben.  —

Regina, ni lerda ni perezosa, se dió cuenta de que quería que su familia malgastara la plata para dejarla en bancarrota,  respondió  — También podremos costear el seguro contra todo riesgo, que nos permitirá recuperar lo que gastemos en caso de robo e incluso ganar dinero —

Wednesday, que seguía sonriendo maliciosamente dijo  — Ninguna aseguradora va a tomar semejante riesgo, así que no contarán con ningún tipo de seguro, pero estoy segura que su familia va a comprender que la relación costo-beneficio que implica tener tan lujoso mausoleo, lo van a recibir en la próxima vida, al igual que los faraones en el antiguo Egipto  — enfatizando la palabra ‘faraones’.

Tyler miraba toda la situación pensando, que suerte que me rechazaron, así estoy libre para invitar a salir a esta muchacha de pelo negro. Aunque no sé cuánto tiempo será el adecuado para hacerlo, ni de qué manera, ya que me vió pedirle casamiento a la impresentable de Regina.

Regina  se rió diciendo  — No hay forma de que mi familia acepte semejante propuesta  —

Wednesday respondió  — Lo harán luego de que alguna de las otras adineradas familias que también tienen mausoleos en el cementerio lo acepten  —

Regina se volvió pálida, sabía que su familia aunque fuera millonaria, no era tan millonaria como otras familias que seguramente tendrían de sobra para malgastar en estupideces. 

 Se dió cuenta de que si no se tragaba su orgullo y se disculpaba, esta maldita iba a conseguir que su familia gastara toda la plata destinada para pagar la cuota de Harvard en diamantes para el mausoleo familiar.

Luego de que se marchara, con la cola entre las patas, Tyler  miró a Wednesday y con una cálida sonrisa dijo  — Gracias  —

Wednesday sintió sus mejillas enrojecerse al verlo sonreír y respondió demasiado rápidamente  — No lo hice por usted, como una de las dueñas de este establecimiento no podía permitir que una elitista snob se saliera con la suya luego de menospreciar el trabajo de mis socias Agnes y Enid  —

Él la miró con sospecha y le preguntó  — ¿entonces qué fue todo eso del cementerio…?  —

Ella suspiró y respondió  — Lo heredé de mi abuela, es mi trabajo principal. Aquí soy la socia ‘silenciosa’, es decir solamente me encargo de invertir, pero no tengo voz ni voto, salvo por casos excepcionales como este — 

Tyler sonriendo dijo — De parte de todos mis colegas en el rubro gastronómico quiero agradecerle por romper su silencio para responderles a elitistas snob que menosprecian nuestro trabajo —

—  Me sorprende verte tan agradecido, considerando que sos lo suficiente masoquista como para querer casarte con alguien así   — respondió Wednesday levantando las cejas.

Él inspiró y respiró hondo y cabizbajo respondió — me gustaría mentirte y decirte que no lo ví venir, pero lo cierto es que salimos desde que estamos en la escuela secundaria y aunque en el fondo sentía que había cosas de su carácter y personalidad que me hacían ruido. Ver que la más popular de la escuela se había fijado en alguien como yo, me hacía sentir deseado. —

—  En otras palabras, disfrutaste mientras ella trataba a todo el mundo como si fueran inferiores a ella, y ni siquiera cuando te lo hizo  a vos tuviste  las agallas de decir nada — dijo Wednesday mirándolo de reojo.

Tyler molesto le dijo — mi mente estaba a mil revoluciones por minuto recordando todas esas situaciones que en su momento no quise ver, y me sentí un estúpido por no haberme dado cuenta antes de gastar todo un sueldo en esta sortija de mierda — 

Wednesday respondió sarcásticamente mirando la sortija — Ese fue tu problema, tendrías que haber gastado como mínimo una hipoteca para conseguir una sortija digna de ser siquiera mirada por alguien como ella — 

Tyler riendo respondió — Por lo menos logré captar tu atención, me siento complacido —

Ella respondió levantando una ceja — las joyas no son más que glorificados ‘junta polvos’, no me interesan en lo más mínimo —   

Tyler preguntó con un tono entre curioso y coqueto —  ¿y qué tipo de cosas te interesan? —

Ella lo miró atentamente de arriba a abajo y de abajo a arriba y le respondió — antes de andar preguntando esas cosas, primero tendrás que exorcizar completamente a ‘Barbie Malibu’ de tu vida, TyTy — cuando dijo ‘TyTy’ imitó la voz de Regina.

Recién en ese momento él se dió cuenta de que no solo no se habían dicho sus nombres sino que ella todavía tenía la bandeja con los cafés y el pastel de frutillas en forma de corazón en sus manos.

— Mi nombre es Tyler,  no llegué a oír el tuyo… — dijo mientras tomaba la bandeja de sus manos.

— Wednesday es mi nombre, este pedido se lo voy a llevar a Kitty, Agnes por favor traele el menú para que elija un pedido nuevo, cortesía de la casa  —  respondió ella tomando la bandeja y llevándosela hacia la cocina.

Cuando Agnes le trajo nuevamente el menú, él dijo — Gracias Agnes, y por cierto, ¿quién es Kitty?—  preguntó con curiosidad, ya que recordaba que la otra socia se llamaba ‘Enid’.

— Es la mascota de la familia — respondió Agnes y sacando su celular le mostró una foto de un león al lado de una casa antigua.

Tyler se sorprendió con la naturalidad con la que hablaba de tener un león de mascota y tomó nota en su lista de ‘cosas que le interesan a Wednesday’.

*

 Mientras él disfrutaba de su nuevo pedido, miraba a Wednesday de reojo que volvió a su mesa y estaba escribiendo en su máquina de escribir.

Ella intentaba volver a escribir su novela, pero desde que ese muchacho había entrado al local le había sido difícil hacerlo. No había podido evitar mirarlo con curiosidad cuando entró solo al local, pensando quién podría ser que estuviera esperando, si estaba esperando a alguien. Deseaba que no estuviera esperando a nadie y pensaba qué excusa podría usar para acercarse a hablarle.

Cuando vió que esa Barbie Malibu se sentaba con él, no pudo evitar fruncir el ceño con asco. Y cuando escuchó que él le propuso  casamiento no pudo evitar sentir nauseas.

Al escuchar la respuesta de ella, por un lado respiró aliviada viendo que el muchacho que había llamado su atención, pero por el otro se sintió decepcionada que no dijera nada para ubicarla en su sitio. Por eso es que cuando escuchó que Agnes se disculpaba por la demora en el pedido, no pudo con su genio y tuvo que intervenir.

Cuando notó  que el muchacho se había interesado en ella, obviamente se sintió halagada y casi se sienta con él a charlar cuando él le preguntó acerca de sus intereses, pero luego recalculó cuando recordó que hacía menos de cinco minutos le estaba proponiendo casamiento a Barbie Malibú.