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Cuando llega al otro mundo de la nada, se imaginó de todo. Y cuando dice todo, es todo lo peor que puede pasar en situaciones así, como en las películas, de las cuales si eres un científico muy entregado te darán ganas de demandar al estudio por la cantidad de ciencia inexacta que hay en la cinta.
Es todo eso y mucho más de lo que su imaginación puede dar crédito.
Encontrándose en la casa de una extraña y dos adolescentes con la habilidad de abrir portales de la nada (al igual que una conveniencia de guion), uno más entra a la escena. Un ligero olor a manzanilla hace que su lado alfa vibre.
1, 2, 3...
Una sola mirada antes de decidir atacar al hombre frente y al momento está indefenso por la telaraña que obstruye su dispositivo. El segundo Peter Parker suelta una pequeña risa en respuesta a su gran sonrisa de tonto del que está plenamente consciente.
...sí. Se ha enamorado.
Realmente haberle tronado el cuello a su ex novia no le hizo nada bien a su estabilidad mental, porque jura que se ha enamorado en menos de un minuto.
Aunque probablemente solo sea una admiración que le hace honor al flechazo de un adolescente promedio. El hombre de aspecto maduro, pero a la vez frágil, habla de cómo encontrar a Peter Parker del mundo en el que están. No puede evitar seguirle la conversación ya sea para ayudar o para darle información gratuita de sí mismo.
Sino hubiera sido por los amigos del chico que los trajo aquí, probablemente le hubiera dado su número. ¿Funcionaría en este mundo? Una pregunta que se quedó sin respuesta.
Encuentran al primer Peter Parker en un lugar de gran altura. Parece que viene prefabricado en todos los hombres araña reflexionar solos en edificios sumamente grandes. Los tres tienen una conversación sobre las personas que perdieron en el camino de ser héroes. El tío ben, Gwen Stacy, y recientemente la tía May; nada de esto esta por completo superado, aún quedarán huellas en ellos, pero con eso se alzan en lo más alto dándole una mano a todo aquel que los necesite. Nadie dijo que fuera fácil, y es por ello que cargan con ese peso.
El olor agridulce del segundo Peter Parker lo persigue todo el camino al laboratorio. No hace nada, porque no puede hacer nada; sería extraño que de un momento a otro se le acerque y le diga «Oye, he notado que tienes un olor a Omega triste, ¿Puedo reconfortarte? Soy un Alfa, y quiero ayudarte a qué te sientas mejor» Dios... Ni siquiera sabe si en su mundo existe los alfa, los omegas o los beta; caería en un pozo de vergüenza para toda la eternidad si lo intenta. De todas formas, no es como se necesite ser un alfa para consolar a una persona.
Cuando llegan al laboratorio, todos se ponen manos a la obra; los amigos de Peter 1 se mueven por todo el espacio tratando de apoyar en lo que puedan mientras que los tres se concentran en hacer el trabajo pesado. Escucha al Peter mayor hablar de su difunto amigo, otra vez el leve aroma a tristeza se asienta en sus fosas nasales, y para evitar el pensamiento persistente de querer acercarse a él, se distrae observando a Peter 1 en un momento especial con su novia.
Cuando los ve, el sentimiento de la nostalgia y melancolía invade su cabeza; le rompe el corazón. Ojalá hubiera salvado a Gwen, no para seguir siendo pareja, sino para verla disfrutando lo mucho que le quedaba de vida.
—¿Tienes novia?— la pregunta choca como una pared de ladrillos.
Él niega con la cabeza—No tengo tiempo para cosas de Peter Parker — dice mirándolo con una sonrisa—¿Y tú?
El otro titubea—Es que es algo complicado.
—Sí, te entiendo — aunque piensa que no debería ser complicado para alguien tan amable—Creo que no está escrito para nosotros.
—Bueno, no te des por vencido; nos tardamos, pero lo resolvimos.
El leve olor a manzanilla se hace presente de nuevo. El aroma de la felicidad en la palma de su mano.
Aunque su lado alfa sufrió daños colaterales. Y porque mentirse... él también.
Los tres responden al llamado de "Peter Parker" por razones sumamente obvias. Todos se juntan para hacer el plan y curar a los 5 sujetos que buscan la caja mágica.
—Oye vas a ir a la batalla vestido de pastor buena onda o... Tienes tu traje?
Bien, no esperaba ser tan impulsivo estando cerca suyo, es solo que su tonto cerebro alfa quería darle un tipo de cumplido que al final resulto ser un tipo de insulto pasivo-agresivo. En eso, el otro desliza su mano al cuello de su camiseta... O por Dios ¿Le va a mostrar su cuello? O no, no, no, no, ¡es demasiado intimo! Demasiado, demasiado para su pobre yo, demasia-
Falsa alarma, era su traje bajo la ropa.
Evita soltar un gruñido ante la leve sonrisa de «te lo dije» de él.
No sabía que esperar en realmente, ya que no hay nada que señale que en realidad sea omega, solo pequeñas pistas engañosas que seguramente su cerebro le ha estado poniendo en el camino.
A los siguientes segundos se encuentra peligrosamente de su cuello tan solo para inspeccionar la telaraña orgánica que sale de su muñeca. Su curiosidad y su enamoramiento fugaz le pueden. ¿Fugaz? Sí, fugaz, porque después de que todo esto termine, estará en casa y tendrá que amarse a sí mismo sin tener que amar a su yo de otro universo.
En el caso de la telaraña... asqueroso; por otra, completamente increíble.
Entre balanceos y pequeñas charlas, los tres Spider-man llegan a la zona planeada. Se preparan para la lucha, poniendo los sueros en distintas partes con las telarañas.
Mirando al horizonte, se voltea y ríe cuando ve al segundo Peter doblarse en un tubo de fierro.
—¿Estás bien?
—Me duele... La espalda — tampoco puede evitar reír— Está contracturada por tanto columpiarme.
—Ah, sí.— se mueve en su lugar inquieto— Yo también tengo problemas de espalda.
—¿En serio?
—Sip.
...
—¿Quieres que te la truene?
Nunca espero escucharse como un pervertido, y sin embargo solo tiene buenas intenciones.
—Estaría bien...
Y tampoco espero que aceptase su propuesta.
Justo en el momento en el que se acerca, se da cuenta con horror.
El pánico lo invade cuando se da cuenta que va estar tocándolo, sus colmillos van a estar al borde del cuello sensible respirando directamente el aroma suave del hombre.
Aúlla desde lo más profundo de su ser perro, pero ya es demasiado tarde para negarse.
—¿Listo? — pregunta tratando de relajarse.
—Sí.
Cuando hace el movimiento prácticamente el olor a manzanilla lo saborea en su boca; es bastante tenue, casi inexistente, pero de alguna manera también es intenso. No escucha ningún ronroneo, y hace todo lo posible para no pensar en el hecho en que esto lo está afectando más que al hombre que sostiene.
El golpe de gracia es el gruñido que sale cuando lo deja libre de sus brazos. Mierda.
La jodió, ¿Verdad?
—Wow... ¡Eso funcionó!
Eso fue un gran alivio, y al mismo tiempo... Sabe que no tiene la obligación de corresponderle, pero hubiera estado bien un pequeño ronroneo. ¿Aunque sea uno chiquito? Que tonterías está pensado...
Los tres tienen una conversación amigable sobre la telaraña orgánica, y los distintos alienígenas con los que pelearon. Para su infortunio ese no es su caso, demostrando una vez más que es el peor Spiderman de los tres; pensamiento que no se lo guardo para sí mismo, por lo que obtuvo al tímido Peter Parker halagándolo como nunca antes nadie lo había hecho (exceptuando a Gwen y a su tía May).
En el fondo quisiera creerlo, pero estando junto a un Peter con mucha más tecnología de su lado, y a otro Parker con una experiencia mucho mayor que la suya, él se queda bastante corto. De todas formas, eso no le impide desear darle un beso por el «Eres asombroso»
A veces se pasa de lindo.
El tiempo de descanso terminó, ya era hora de que todo se fuera al carajo (cosa que casi se hace verdad)
La pelea con los casi 6 siniestros fue una jodida patada en el trasero. Golpe tras golpe fueron llevados al fracaso en el primer round. En el segundo tiempo, más organizados, sin confusiones sobre quien es quien, y un «Los amo chicos» casi los lleva a la victoria; sin embargo, aunque la intervención del duende verde fuera predecible, aún tuvo impacto.
El Dr. Octopus protegió al hechicero de la caja de la bomba, y él pudo salvar a MJ de una caída hasta la muerte con lágrimas de felicidad y melancolía. Pero no todo es bueno. Peter 1 está lidiando con una pelea feroz con el tipo que mató a su tía, cada puñetazo con la intención de herir a gravedad. Tanto él como Peter 2 saben que deben pararlo antes de que tome una decisión del que va a arrepentirse.
Ante sus ojos, el tiempo pasa en cámara lenta. El chico, con la cara magullada y rastros de sangre, se levanta con el planeador apuntando el parte filosa del objeto al duende verde. El resentimiento y el odio materializado en sus ojos. Sin embargo, antes de que el chico pueda clavarle el planeador en el pecho del otro, alguien más aparece para detenerlo.
Ambos Peter Parker están frente a frente, y los dos sostienen la máquina con distintas intenciones en sus manos.
En eso, se le va el aliento cuando ve al duende verde apuñalar por la espalda quien lo protege. Él ve rojo, y su sangre pareciera que esta hirviendo a grados incalculables. Con el cuerpo vibrando de completa ira y alistándose para arrancarle las manos, recuerda que lleva el suero que han estado haciendo hace un par de horas.
Curiosamente fue la misma persona que se encargó de hacerla personalmente, cosa que lo insta a cometer un crimen de odio, pero al mismo tiempo a valorar el suero que tiene en sus manos, así que en vez de romperlo en la cabeza de ese imbécil, se lo arroja a Peter 1.
Una vez ya curado, se acerca rápidamente a Peter 2 que está tendido en el suelo. La ira todavía hierve a fuego lento.
—¿Estás...
Lo mira con sus ojos claros y conscientes, sonriendo aun con una herida abierta —Eres tú...
Su pecho duele al escuchar su voz.
Lo lleva en sus brazos, y los tres terminan reuniéndose por última vez con un cálido abrazo. Va a extrañar a este Peter.
—Te duele, ¿Verdad?
—Como no tienes ni idea...
Se quedan en un silencio cómodo. Con todo esto del multiverso, puede esperar cosas más grandes en el futuro, e incluso poder a reencontrarse con los otros dos.
De repente, el aroma a manzanilla vuelve a estar presente después de un tiempo, y esta vez no viene solo, en el aire también puede identificar un poco de menta. Para su grata sorpresa, viene directo del hombre a su lado.
La esencia choca contra él como un auto a toda velocidad, y se encuentra como un cuerpo totalmente despedazado en estos momento, su cerebro atontado y fatigado por la pelea, se siente sin las fuerzas de sostener otro cuerpo que no sea el suyo. No debe dejar que lo afecte.
—Está bien puedes dejarme.— le dice abruptamente.
—¿Estás seguro? ¿Ya puedes pararte?
—Sí, no te preocupes, puedo sostenerme—afirma separándose de él, cosa que le lastima psicológicamente (dramatismo al 1000)— Por cierto, discúlpame por lo de antes.
—¿Uh?— Pregunta saliendo de su ensoñación—¿De qué?
—Por el olor— mueve sus manos al aire—sé que te debe molestar un poco.
—Yo...— con un pánico interno, hace un movimiento patético de excusarse, pero no hay forma de hacerlo—uhm... no entiendo a que te refieres...
—Eres alfa, ¿no?
Y ahora sí está más que jodido.
—Oh, tú...¿Cómo lo sabes?
—Tu aroma— explica sereno— se hace más potente cada vez que te acercas.
Oh, carajo.
—Eso significa qué tú eres... — la curiosidad gana ante su disculpa.
—¿Un Omega? Sí— afirma con una pequeña sonrisa— Pensé que por mi aroma a manzanilla lo sabías
—Uno nunca sabe— todo el tiempo lo sospechaba, pero es una victoria que se lo diga frente a frente —¿También vienes de un universo con omegas, alfas y betas?— tampoco puede evitar ser un tanto idiota.
—Sip. No creí que alguien más estuviera en un mundo así, mucho menos un otro yo— suelta una carcajada pequeña ante el pensamiento.
—Yo tampoco — se remueve inquieto tratando de no mirar directamente a sus ojos claros— Es bastante curioso que aquí no haya ese tipo de cosas, solo me hace pensar que es una ventaja no tener "Omegaverse"
—Supongo que sí... ¿Pero sabes qué?— y lo mira suavemente. Quizás con dulzura— Jamás cambiaría y no me arrepiento de quien soy ahora, ni antes ni después.
Le duele el pecho, le duele por los latidos tan fuertes que da su corazón. Le quita el aliento.
—Oye, Lo siento por lo de antes... no quería incomodarte con mi olor, pero...
—Está bien— lo interrumpe en medio de su disculpa— Sé que solo es el instinto protector de un alfa, ya que soy un Omega, ¿Sabes? No hay problema.
«Definitivamente no es solo el instinto alfa» Quiere decir en alto, pero no tiene la voz para hacerlo.
—Te amo
Oh, bueno, ahí está su voz. Estaba en modo de prueba por lo a su cerebro le pareció bien decir las palabras que se le vinieran primero.
El otro engrandece sus ojos claros. Le toma un par de segundos y el aire se va de sus pulmones, todo el mundo para en beneficio para dejarlos en este momento juntos, solo ellos dos. Parpadea lentamente y sonríe con sus labios delgados—Gracias.
No había otra forma en la que terminara su confesión. Ese hombre era demasiado increíble para él (Aparte de ser otro él). Demasiado increíble para ser verdad. Además, recuerda haber dicho que siempre quiso hermanos.
Básicamente se autofriendzonó.
Fija su mirada hacía atrás viendo que el hombre sentado junto a los escombros lo mira con juicio.
Ese tipo...
Antes de desaparecer hace un símbolo de amor y paz viendo de reojo al hombre de facciones tranquilas. Puede que haya sido solo un período corto de tiempo, pero lo va extrañar mucho más de lo que va y puede admitir. A Peter 1 también.
Lo único que puede pensar después de esto, es que probablemente sea la última vez en volverse a ver, así que cada que extrañe a alguno de los dos se verá en un espejo.
El rey de la comedia le dicen.
