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Category:
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Relationships:
Characters:
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Language:
Español
Series:
Part 4 of INCOGNITO
Stats:
Published:
2020-11-07
Completed:
2020-12-12
Words:
128,571
Chapters:
72/72
Comments:
4
Kudos:
24
Bookmarks:
6
Hits:
1,356

Incognito: Mors Tenebris

Summary:

"La muerte es como el cielo nocturno: Hay oscuridad cuando una se desvanece, al mismo tiempo, dan paso a otra para brillar con más intensidad. Siendo tiernamente bienvenidas por el oscuro cielo. En realidad, somos estrellas, con existencias finitas en el oscuro e infinito manto de la muerte."

AU!Harry Potter
Pairing: OT7 - NamKookMin [Kim NamJoon x Park Ji-Min x Jeon Jung-Kook] -Sope/YoonSeok [Jung Ho-Seok x Min Yoon-Gi] - TaeJin [Kim Seok-Jin x Kim Tae-Hyung]
Advertencias: Lemon/Smut, Lenguaje Obsceno, Fluff, Hogwarts, OOC, Fantasía, Poligamia, Gore, Misterio.
Anterior: Incognito: Echo Ignotum #1; Incognito: Memoria Abyssi 2#

Chapter 1: 1. Tras el recuerdo

Chapter Text

—Take me through the night… Fall into the dark side—Acaricia el cristal de la ventana, con una fuerte tormenta nevada sucediendo fuera—. We don't need the light. We'll live on the dark side—sonríe débil, con el cabello negro cayéndole por la frente—. I see it, let's feel it… While we're still young and fearless…

—Quisiera decir que te noto mejor, pero tu cabello delata que no es así en lo absoluto.

Recuesta la cabeza en el hombro de Namjoon, quien se sentó a su lado en lo poco que queda de espacio en mueble junto a la ventana. Continúa tarareando y el Ravenclaw lo observa de reojo. El cabello negro es sinónimo de miedo, inseguridad, tristeza y todo lo que pueda ser negativo en él.

Ha estado así desde que vio a sus padres.

Exceptuando su forma de veela, ha estado así sin falta.

—Nos iremos a Hogwarts mañana…—musita tomándolo de la mano y jalando con cuidado los dedos pequeños—. Puedes quedarte un tiempo más. Si quieres. Si crees que lo necesitas. Estar allá-

—Estaré bien.

—Sobre los sueños-

Don't wait for truth—Interrumpe brusco y cantarín—. To come and blind us… Let's just believe their lies—gira hacia Namjoon, consiguiendo subirse en él y tomarlo de la cara—.  Believe it, I see it. I know that you can feel it—Acaricia los pómulos con los pulgares, con cuidado y generándole escalofríos. Da una risa reprimida—. No secrets worth keeping… So fool me like I'm dreaming.

—Estas un poco distinto.

— ¿No te gusta?

—Sí lo hace, solo… se nota.

—Ah.

—Además de que nos querido ayudarnos, a pesar de saber-

—Ya los ayudé. —afirma balanceando una de las piernas.

—Dijiste “busquen el prado”. Eso no es precisamente una ayuda. —quejumbra Namjoon. Pues ninguno de los seis entendió que quería decir eso. Jimin ríe negando con la cabeza.

—Sé que no tiene sentido. Yo tampoco lo entendería, pero solo digo cual es el final, para que sepan cuando lo lograron—Namjoon se muerde las mejillas. Vale. Es algo. Peor es nada—. Tú sabes que es lo que sucede. Que lo que deben buscar, que lo que deben decirMantiene la mirada en los ojos de Namjoon—. Tan solo no te atreves ir ahí otra vez ¿Por qué?

Guarda silencio y gira la cabeza hacia la ventana. Jimin se queda recostado, sin esperar que responda. A final de cuentas, es obvio que aún no se siente listo para decirlo. Suspira y cierra los ojos, recordando el bonito prado de spireas en el que estuvo. Le produce paz imaginarlo, el sabor dulce del aire, su hedor tenue y el brillo que no encandila la mirada.

Es un lugar que lo llena de paz y dista tanto con la que siente la entidad aún desconocida.

Que, tal como el color de su cabello, exhibe que no siente más que pesar, tristeza y soledad.


—Vale, ya que debemos hallarlo solos—Jin fuerza una sonrisa hacia Jimin que bosteza—. Hay que recapitularlo todo. Empezamos por Tae, su palabra es Stigma—Anota en una gran hoja blanca. Los siete sentados en el suelo en un pequeño círculo—. Y su sueño… —Invita al morpho.

—Era monaguillo de iglesia, abusado por los sacerdotes y nobles hasta huir de ellos. —responde Taehyung, seco y sin ánimo de mencionarlo. Se recuesta de Jimin que no tarda en acariciarle el cabello, provocándole mayor sueño.

—Luego yo, que era un hombre lobo, destruyeron mi manada y me asesinaron los mismos cazadores, la palabra es Awake—Anota rápidamente, escribiendo el enunciado en la hoja. Jungkook arruga la cara, disgustado de solo escucharlo—. Luego está Jungkook… Palabra, Begin y el sueño:

—Era hijo de una familia comerciante ascendente, secuestrado por un noble y morí… huyendo de él. —Resume lo esencial, sin querer agregar nada más a ello. Jin asiente.

—Luego Yoongi, First Love:

—Era hijo de una bruja, me quemaron en la hoguera solo por la conexión, sin certeza del tema. —El nigromante se rasca tras la oreja, viendo a otro lado.

—Namjoon, Reflection:

—Era un bastardo de familia aristocrática. Me envenenaron. —Bosteza y luego se acomoda el cabello. Teniendo el cabello púrpura con un poco de rubio en las raíces. El cabello le está creciendo muy rápido últimamente, por lo que está largo desde todo ángulo. Se lo hace atrás para quitárselo de la cara.

—Hoseok, MAMA:

—Bastardo, me vendieron a un ¿Aquelarre? ¿Falsas brujas? No sé cómo describirlo exactamente; fui sacrificio en un ritual de magia falsa. —ríe nervioso, con los rizos dorados cayéndole por la cara. Taehyung está peligrando con dormirse totalmente.

—Y, por último, Jimin, Lie:

Se lo quedan viendo fijamente, incluso Taehyung abre los ojos. Han pasado un par de días desde que ocurrió todo el asunto de su sueño ininterrumpido y que casi lo mata. Suena los labios, sacándolos un poco.

—Un muggleborn que se convierte en Obscurial, acaba siendo consumido por él. Explota—Jin arruga la cara y Namjoon se lleva una mano a la cara. No es precisamente lo que esperaba, pero sí, ahora puede decir que todos los sueños son horribles de pe a pa—. Intenta desesperadamente que no lo descubran.

—Qué forma tan impersonal de hablar. —menciona Jungkook ladeando la cabeza con la boca entreabierta.

Hasta ahora, es el único de los siete que ha dicho lo que pasa con ligereza, como quien no habla de sí mismo, sino de la tragedia sufrida por otro y le llama mucho la atención. Jimin da una risita, con un solo mechón de su cabello volviéndose rosa.

— ¿Tenías familia? —pregunta Yoongi a Jimin.

—Mamá. Él tenía mamá. Huyó al bosque sin decirle nada.

—Vale, puede tratarse de una mentira a la madre por no decir lo que le estaba pasando. —Supone Jin, anotándolo, pero sin prestar atención a la forma en que Jimin lo está contando. Consiguiendo que el morpho se frustre.

Pues está siendo bastante obvio. Claro, Jungkook ya se dio cuenta y con despertarle la curiosidad posiblemente continúe por el camino adecuado. Namjoon también da cuenta del detalle, mordiéndose las mejillas y pensando al respecto.

—Aun así, no tiene nada que ver con la marca. —dice Yoongi con voz aburrida.

—Taaaaaaaaal vez debemos pensar un poco más, pero por la mañana, no a la una de la madrugada y Taehyung a poco o nada de dormirse. —Señala Hoseok. Taehyung ríe por la nariz, acabando por acurrucarse más en el regazo de Jimin. Jin suspira, doblando el papel.

—Vale, será mañana. Tenemos- espero tengamos tiempo en Hogwarts—Se corrige pronto—. Así que tampoco hay tanto apuro. Teniéndolo todo, falta armarlo, de este año escolar no puede pasar.

—Preferiblemente. —silba Yoongi levantándose de su sitio para ir a la cama que comparte con Hoseok.

Jungkook se lanza a la cama que comparte con Jin, abrazando la almohada de este e iniciando un pleito absurdo con el Gryffindor. Lo usual. Si no lo hacen, no son ellos dos. Taehyung se arrastra a la cama que comparte con Jimin, subiendo a la misma y abrazándose al morpho que toma su lugar.

—Te amo mucho.

—Lo sé. Yo también te amo mucho. —responde Jimin risueño dándole un beso en la cabeza.

Desde el ritual de unión, Taehyung se ha empeñado en repetírselo ¿La razón? Jimin no la sabe. Taehyung quiere que lo sepa, que lo tenga clarísimo justo ahora. En este tiempo en el que se siente abandonado, que aparentemente no merece tener una familia pues la ha perdido ya dos veces.

Si le dice sin parar que lo ama, sabrá que eso no es así. Que aun si lo demás falta, iba a tenerlo ahí para amarlo. Resulta cursi de su parte, también estar en constante mezcla de magia para abrazarlo de todas las formas posibles.

No va a detenerse.

Porque si fuese al revés, está seguro de que Jimin haría lo mismo.

Namjoon se acuesta en la única cama individual. Jin apaga la luz con magia y el Ravenclaw los observa desde su sitio. La forma en que caen dormidos con rapidez. Levanta de la cama y va hacia la ventana, sentándose en el pequeño filo de la misma. Ladea la cabeza, mordiéndose las mejillas hasta sacarse sangre.

«One morning, I opened my eyes. And wished I was dead. I want someone to kill me in this loud silence»

Sabe que tiene una forma de llegar a eso que busca, que puede llegar a eso que Jimin llama “prado”, el problema es que sabe que eso lo lleva a repetir lo que ya vio. No quiere hacerlo. No quiere esa sensación definitiva de ser lo que ya se considera en este momento. Le resulta atosigante.

Duda mucho que ninguno quiera repetirlo. Frota su cara con las manos y balancea una de las piernas, viéndolos dormir con semejante tranquilidad.

I want someone to kill me in this loud silence…—susurra recostando la espalda, con gesto entristecido y ansia de que termine sin más.

Chapter 2: Entrada Tardada

Chapter Text

—Cuando vuelvan ya tendremos ordenado todo en casa. Será un poco mejor que ahora que no sabíamos que hacer—dice Seojoon con deje nervioso—. Intenten pasarlo bien ¿Sí? Es el cuarto año... están más cerca de terminar de lo que creen y aunque no lo sepan, van a extrañar venir.

Taehyung y Jimin se miran un instante.

—No es que no lo sepamos y no lo disfrutemos—Empieza a decir Taehyung—. Es que siempre lo hacemos y cuando volvemos-

—De algún modo todo se va cuesta abajo y lo arruina.

—Porque siempre se arruina.

—Siempre siempre.

— ¿Por qué es así?

—No sé.

—Da miedo. Es un sube y baja.

—Algo así.

—La parte de ser hermanos ya la tienen manejada—dice Hyungsik a Seojoon en un susurro. Se preguntan si naturalmente son así. No los han visto en el colegio como para saber si también sucede así. Asumen que sí—. Bien, siendo así, disfruten su año escolar.

Jimin recibe un abrazo de ambos. La incomodidad no es problema, lo que si le resulta problemático, es que le recuerde tanto a sus padres. Se queda recostado de Hyungsik, frunciendo los labios.

—Estén bien. Por favor.

—Claro.

Ambos despiden con la mano y Jungkook salta en la espalda de Taehyung, con la barbilla en la coronilla de este. Seojoon y Hyungsik se alejan por el camino, directos para tomar un carro a Hogsmeade y de ahí, aparecer de regreso en casa. Jimin suspira, mordiéndose el labio inferior.

—Hey~—llama Taehyung—. Todo irá bien ¿Sí~? A partir de ahora, todo irá mejor.

— ¿Cómo lo sabes?

—Porque ya tu pudiste y sí tu pudiste, solo es muestra de que debemos esforzarnos más, llegar a la solución y que nada vuelva a salir mal—responde Jungkook y Taehyung asiente, con los brazos temblando. Jungkook pesa mucho y está a poco de soltarlo—. Jimin~ sonríe un poco, por favor.

—Ahora no.

Toma su baúl y camina junto a Yoongi. Siendo que ambos se dirigen a la mazmorra para la sala común de Slytherin. Hoseok enlaza el brazo al de Taehyung para ir ambos a su sala común y Namjoon se dirige a la suya sin decir nada más. Jungkook resopla, con el cabello viniéndosele a la cara.

—Todos huelen a tristeza aún. Me dan ganas de estornudar. —murmura Jungkook tomando su baúl y el de Jin, arrastrándolos por el suelo y sabiendo que será un fastidio hacerlos subir las escaleras.

—Puede decirse que es la peor época. Digo... Hoseok no tuvo que ver a su hermana y aunque Yoongi vio a los suyos, él está más familiarizado con la muerte, además de que es alguien bastante seco por si solo—comenta Jin—. En cambio, esto fue una mezcla de eventos muy fuerte. Es como si de un día a otro, vuelves a Bulgaria y toda tu manada ha muer- ¡AY! ¡¿QUÉ TE PASA?! NIÑO MALCRIADO Y MALAGRADECIDOQUENOVESQUETEESTOYEXPLICANDOLOQUEPASACONTODALAPACIENCIAQUEESOAMERITA.

— ¡No digas cosas tan feas! ¡Es más feo que tú!

— ¡JEON JUNGKOOK!

Accidente o no, Jin consiguió alegrar al menor de los siete y eso es bastante agradecido con la situación tan complicada que se están cargando.


—Sé que... No es lo mismo, pero... entiendo cómo te sientes—Jimin inclina la cabeza ante las palabras de Yoongi—. Y sé que cuesta hablarlo, sentir que te entienden o que no te hundes... pe-pero te entiendo, puedes hablarlo conmigo si lo necesitas.

—Gracias Yoongi. —Jimin sonríe amplio, estirando los brazos para que Yoongi lo abrace. Lo hace, acaban echándose en la misma cama sin hacer nada aparte de mantener la mano sujeta.

Cayendo de nuevo en esta extraña capacidad que tiene la casa de las serpientes: Entre ellas, se entienden mejor que nadie.


— ¿Al final que sucedió con la chica que se confesó el año... pasado? Ya no recuerdo, solo recuerdo al chico que se confesó a Yoongi, se mandan cartas de vez en cuando. Son amigos. —Taehyung blanquea los ojos, empujando el baúl bajo su cama y sentándose en el colchón.

—Nada nuevo. Nada extraño—bufa con cara de fastidio. Esa con la que logra intimidar a las personas que intentan acercarse—. Namjoon me dijo que comprobara que tan sincera era, pero al final descubrí que se tomaba fotos conmigo a escondidas para decir que era mi novia. Nada muy importante. Nadie le creyó. —Se encoge de hombros con desinterés.

—Oh~ que deprimente.

—Ya me resigné a que nadie vendrá con buenas intenciones. —informa Taehyung.

—Que nadie ni que nadie. Alguien habrá. Aun no aparece. Eso es todo—Corrige Hoseok con una sonrisa—. ¿Me acompañas a practicar vuelo un rato? Tengo tanto tiempo de no hacerlo que quizá me caigo de la escoba.

— ¿Puedo usar una y acompañarte?

—Por supuesto~

Taehyung sonríe cuadrado, alegrando a Hoseok. Últimamente, consigue hacerlos felices sin necesidad de usar sus habilidades. Es ¿Extraño? por decirlo de algún modo. Lo hace sentir bien. Pues de cierta forma, impulsa la idea de que es su persona la que los hace felices. Que su presencia genera eso en ello y no algo inducido por la magia.


—Algún día eso se curará. No dudes de ello... ¿De dónde sacaste el glamour para cubrirlo?

—Callejón Diagon.

—Vaaaaaaale—San suena los labios y vuelve a poner la venda en torno al cuello de Namjoon—. No quita lo que te digo siempre. Cuídate mucho, nada de andar en despiste y aunque no tengas mucha capacidad sensorial, intenta recordar que eso duele y así no volverá a pasar.

Frunce las cejas y saca los labios. No lo entiende. San es el jefe de casa en Ravenclaw. Por ende, siempre anda pendiente. Sobre todo en Namjoon que ha demostrado ser más desastroso que nadie en su vida personal a pesar de la perfección académica. Siendo que el glamour se cayó, su cuello y la herida en este queda a la vista.

Sigue manando sangre, gruesa y abierta como el primer día. Por más que han hecho curas, no han podido cerrar esa herida. La Sra. Kim recomendó a la madre de Namjoon que lo llevara a un médico Muggle y tal vez dieran con una solución quirúrgica. Pues es propenso a infectarse.

No cicatriza, no forma costra. Nada. Está vulnerable y abierta en una zona donde se corre mucho peligro.

— ¿Qué tal las vacaciones? Quiero creer que tardaron en volver aquí porque-

—Hay vandalismo ahora. Pasamos de terrorismo a gente incendiando casas, autos, robando, destruyendo y asesinando—interrumpe tosco, causando una expresión de disgusto en San—. Además, mataron a la familia de Jimin así que...

—Oh. Entiendo.

—Fueron... vacaciones feas. —Concluye. San le pone una mano en el hombro, haciendo que suba la vista.

—Ser "líder" de tu grupo no hace que debas ser inmune a todo y no sentir miedo. Puedes estar asustado, puedes sentir dolor, sentir tristeza—Indica San, suave y amistoso—. Debes parar de darte deberes, valga la redundancia, que no tienes.

— ¿Deberes?

—No estás a cargo de ellos, no eres un adulto. También eres un niño—Sonríe cándido—. Háblalo con tus amigos, seguro ellos entenderán. Quizá por eso no sana—Namjoon se muerde las mejillas, con el sabor a sangre llegando pronto a sus papilar gustativas—. Porque crees que tu no debes sufrir y así ayudar al resto.

Con un par de palmadas más, lo deja solo.


—Ahora no estoy de humor, Wonho, de verdad. Ya te dije que no, deja de insistir con lo mismo. —pide Jimin, ofuscado y sin cabeza para el tema. El Slytherin asiente tímido.

— ¿Pasó algo en vacaciones?

—Umm...

—Tienes el cabello negro—menciona Wonho; acaricia y juga con los mechones—. Eso no pasaba a menudo. Para nada. Si tienes problemas, también puedes contar conmigo. —asegura con una sonrisa bonachona.

— ¿Puedo acostarme aquí un rato?

—Claro.

A pesar de que Wonho da un aspecto de tener el cuerpo tan duro como una piedra de lo grande y musculoso que es, en realidad es muy blando. Jimin se acuesta encima de él y se duerme con rapidez. Sabe que Yoongi está haciendo algo que prefiere a solas. Con la habitación solo para él. Salió a la sala común y cuando se haga hora de cenar, irán juntos a comer.

Wonho lo carga y lleva a su habitación. Pide a su compañero que haga silencio y cierra las cortinas de la cama. Jimin no demora demasiado en acurrucarse. Cómodo y dejando la magia fría fluir. Wonho da una risa satisfecha, pues la sensación lo encanta demasiado. Mete una mano bajo el pantalón de Jimin, roza la piel igual de fría, la aprieta un poco apenas.

Da un suspiro complacido y guardando el mayor silencio posible, mete una mano en su propio pantalón, masturbándose mientras frota la pierna del morpho dormido. Un toque que le recuerda tanto a Namjoon y a Yoongi, que no le genera rechazo.

Descansando hasta que la hora llega, sin haberse enterado de nada.

Chapter 3: Clases tranquilas

Chapter Text

—El ministerio tuvo un serio debate con respecto a si ustedes deberían saber o no lo que veremos en esta clase. Yo opino que sí y aunque no llegan a una valoración, a mí no me importa y los quiero seguros, incluso bajo el riesgo de que no sepan manejarlo.

                Suaves murmullos llenan el salón de clase. Jisoo sacude la tiza que le queda en las manos y pone ambas en su cintura, viendo a los estudiantes. Tiene a Hufflepuff y Ravenclaw. Taehyung se asoma a un lado, a la mesa contigua dónde está Namjoon y este se encoge de hombros. Hoseok mantiene una expresión incómoda.

                Maldiciones imperdonables.

                —Profesora—Namjoon levanta la mano y Jisoo le da la palabra—. ¿No considera que es un poco exagerado…?

—No. Deben saberlas así sea en teoría. Por obvias razones no les diré que las haga, tampoco los permitiré ver el movimiento exacto de varita—Jisoo muerde su labio inferior un instante—. Escuchen, hay problemas fuera. Demasiados. Ustedes han sido víctimas de ello. Ahora más que nunca, necesitan saber defenderse de lo que venga. Sea una amenaza mágica o no.

La incomodidad general no merma ni un poco.

— ¿Alguno las sabe? Cuantas son. Sería encantador que me digan porque son imperdonables también… Namjoon. —ríe Jisoo, pues el Ravenclaw levanta la mano de nuevo.

—Son tres y se consideran imperdonables porque… Bueno, no son perdonables—Hay una risa general, pues realmente no se le ocurre otra forma de decirlo—. De la peor calaña de magia oscura. Son… Malas por el mero hecho de que implican un daño a la persona a quien se les aplique.

—Vale. Quince puntos para Ravenclaw. Díganme una de ella. La más fácil.

Imperius. —responde Taehyung en voz baja.

—Bien~ Diez puntos a Hufflepuff. Imperius es la única maldición a la que puedes resistir si eres una persona fuerte—Empieza a explicar y saca una especie de lagartija de un frasco—. También la excusa perfecta para no ir a Azkaban Y única excusable la verdad. Veamos… Imperio.

Hoseok da un chillido, haciéndose atrás y sacando risas a los pertenecientes a la casa de los tejones. Nunca se cansarán de Hoseok asustado. La lagartija de forma poco practica dada su estructura corporal. Haciendo bailes y mil piruetas que seguramente la están lastimando. Saltando de aquí para allá y asustando más a Hoseok, la lagartija le cae encima.

—Digan otro. —Indica Jisoo volviendo a tener la lagartija en su mano. El hechizo para y el animal se estira ahí. Agotado y notablemente dolorido.

—El maleficio torturador. —dice una chica de Ravenclaw. Jisoo asiente, da puntos a la casa y apunta con la varita—. N-no hace falta demos-

Crucio.

Taehyung respira con fuerza, pues siendo el primer escritorio, Jisoo está muy cerca. Ve como la lagartija se contorsiona, agoniza, hasta el punto en que empieza a dar chillidos. Sus labios tiemblan y es que no porta ver animales sufriendo.

Lo aborrece, no obstante, aquí lo está sintiendo. Le duele por esa criatura que cabe en sus dos manos sin problema. Namjoon da cuenta a que el morpho, con opaco cabello negro, está a poco de llorar.

— ¡Pare con eso! ¡Lo está asustando!

Jisoo levanta la mirada, notando la alteración de Taehyung. Detiene el maleficio.

—Este maleficio es especialmente complicado. Debes desear hacer daño a la persona que se lo estás aplicando. Sentir ira, rabia, desprecio y que el dolor ajeno te genere gran placer. De otro modo, no será ni por asomo lo fuerte que puede ser—explica dejando la lagartija en la mesa de Taehyung. Continúa temblando los labios—. No cualquiera lo hace por ello. Por no decir que—Da una risa que llega a sonar macabra sin razón—. Debes ser muy fuerte para hacerla. Implica mucha magia.

El silencio es tenso a rabiar. Un chico de Ravenclaw levanta la mano tímido y temeroso. Jisoo le da la palabra—L-la maldición asesina… es el último—. dice tartamudeando. Los murmullos se vuelven más fuertes.

—E-esa ya la podemos entender por el nombre—Namjoon da una risa nerviosa—. No hace falta-

—Avada Kedavra.

Debido al impulso la lagartija queda aún más cerca de Taehyung. Muerta sin más. El morpho se levanta y sale corriendo del salón, con una horrible falta de aliento. Hoseok se queda rígido en su lugar, sin saber si moverse o no. Jisoo da toques a su dedo con la varita.

—Es una maldición fuerte. La peor de todas. La víctima no sufre dolor, no siente nada. En sus cuerpos no hay motivo de muerte, por ello los muggles a veces son consiguen asesinos: Fueron heridas mágicas—explica Jisoo dando pasos largos en el salón—. El alma se desprende por completo del cuerpo. Tal como un estudiante de Slytherin dijo… es como quedarte dormido. —concluye en un soñador suspiro.

Y referenciando a Yoongi, quien se arrepintió poco después de haber hablado.

Tras esto y lo que restó de clase, Jisoo estuvo explicando muchos casos de cómo se prohibió, maldiciones legales por tiempos de guerra y demás detalles que con la tensión que dejó, es imposible de tomar en cuenta como algo relajante o bueno. Mucho menos teniendo las descripciones de las maldiciones.

Con Jisoo diciendo que la tortura no será mala mientras no quieras lastimar, recordando que esa lagartija estaba aullando de dolor y la naturalidad con que la mató.

—Iré a buscar a Tae. —informa Namjoon tomando sus cosas con rapidez y saliendo a prisa. Hoseok se muerde el labio y quedando solo en el salón, se acerca a Jisoo.

—Profesora… ¿Por qué…? —Las palabras no le salen, intimidado.

—En Corea—Empieza a contar, recogiendo las tizas y papeles de su escritorio—. Es legal usar estas maldiciones en defensa propia—Hoseok frunce las cejas. No puede decir si es cierto o no. Esta parte de la magia jamás se la contaron allá—. O bueno, en lo que ellos consideran defensa propia.

— ¿Pasó algo malo…?

—Nada, nada—Sacude la cabeza. Hoseok duda ¿Por qué lo aclara? Da a pensar que tuvo un problema con ese asunto—. Hoseok, hazme un favor—Estuvo a poco de negar—. Recuerda que venimos al mundo solos, lo transitamos en compañía, pero acabaremos solos—Jisoo habla muy lento, midiendo sus palabras con precisión—. Que la soledad no te abrume, nacimos para estar solos.

—No lo creo. Si así fuera, no tuviéramos la necesidad de hallar compañía. Digo… incluso las criaturas más solitarias buscan compañía. Es lo natural de vivir. —opina.  

—Que pensamiento tan bonito—Da una risita—. Por eso eres el menos probable a que use un maleficio así—Agrega Jisoo, con su gesto volviéndose cínico y asustando a Hoseok, quien retrocede de manera apenas notable—. Por eso es posible que tan solo mueras… solo… lejos de todo… Porque no entiendes que, si no vives solo, no sirves.

Aprieta las cosas de Taehyung en sus manos. Jisoo se lo queda viendo y Hoseok tiene la impresión de que ve a alguien más. Algo más y distinto. Que ni siquiera le está hablando ahora mismo.

—Cosas de Hufflepuff, supongo. No puedes hacer daño a nadie. Incluso me da la impresión de que, a pesar del disgusto, amas todo—Hoseok asiente tímido—. No hay monstruo que no ames, incluso quienes te lastiman. Jamás podrías hacer ningún maléfico. Es bueno. Significa que eres alguien dulce.

Y con esta última nota tan extraña, Hoseok se retira, rascándose el cuello. Jisoo lo acompaña, inclinada y consiguiendo ver apenas un poco de la marca que hay en su nuca.


—Tarán~

Jimin parpadea repetidamente, viendo al Puffskein rosa que salta frente a él sobre los libros que está leyendo para la tarea de historia de la magia. alza un poco más, encontrando a Jungkook con gesto contento y expectante.

— ¿De dónde lo…?

—Fui a Hogsmeade. Lo compré. Te lo traje. Ahora tienes dos cositas peludas para abrazar. —responde con voz apurada y mismo gesto sonriente. Lo toma en sus manos y el animalillo mágico gorgotea, acurrucándose en el pequeño espacio.

—¿Por qué?

—Porque cuando Chimmy no está, vas a tener alguien que te acompañe para dormir. Así serás un poco más feliz.

Jimin ladea la haciendo un puchero ¿Por qué Jungkook es tan tierno? Se ha esmerado demasiado en alegrarlo. Es un encanto. Genuinamente entrañable y casi lo hace sentirse peor por no lograr motivarse realmente. Ni siquiera tiene ganas de bailar. Jungkook entrelaza los dedos con Jimin, quien mantiene el Puffskein en la zurda.

—Sé que no te vas a sentir bien pronto, pero… las cosas pequeñas también ayudan y yo quiero hacerte feliz. Así sea poco a poco.

—Ya, basta, me vas a hacer llorar.

Jungkook lo abraza, arrugando la nariz y que Jimin se esconda en él.


Tararea suave y lento, extrayendo el delicado hilo plateado de la sien de Yoongi. Lo guarda en un frasco. Jin da un respiro y mira al Slytherin dormir. Lo dejará un rato más, así tiene tiempo de relajar su desbocado ritmo cardiaco ante lo que acaba de hacer.

 

Chapter 4: Compras y demás

Chapter Text

—Aun siento que esa clase fue horriblemente fuera de lugar. —replica Jin, avanzando con las manos en los bolsillos—. Digo ¡Pasó una araña por toda mi cara! ¡MI CARA! Que sea bonita no le da le derecho de querer arruinar este bello rostro que al supera con creces.

—Di que tuviste miedo y punto. —Bosteza Yoongi, Jin le da un puntapié.

La experiencia con la extraña clase de defensa contra las artes oscura perdura incluso una semana después y estando en Hogsmeade. Jimin y Taehyung van comiendo un par de enormes paletas dulces redondas. Resoplan a la vez, con expresión enfurruñada.

—No me gustó la clase. —Concluyen al unisón.

—Fue muy extraña. —Concede Namjoon.

—Por estas cosas al Alpha no le gustan los magos—Jungkook mantiene el caramelo en su mejilla. Aun no capta bien la idea de una paleta, por lo que la muerde y se queda con el caramelo en la boca hasta que se deshace con el tiempo o masticando—. Crearon hechizos de… tortura ¿Para qué? No hay que torturar. Si quieres acabar con alguien, lo haces.

—Llámenme raro, pero para mí, esa interpretación tiene sentido. —Jungkook arruga la nariz por el apoyo de Yoongi.

—Es que torturar es un sinsentido—Prosigue Taehyung—. Si lo haces, es porque eres una mala persona. Es todo. Así de simple.

—Aunque hay quien lo merecen—Opina Jimin y todos se detienen a verlo—. Sí, quien lo hace es mala persona, es decir, esa persona merecería la tortura ¿No? —Jin abre y cierra la boca hasta poner expresión de reproche, lleva las manos a su cintura.

—Nada de hacer sentido con esta clase cosas jovencito. —Regaña y Jimin niega con la cabeza, metiéndose la paleta a la boca y bizqueando los ojos para hace reír a Jungkook y Taehyung.

—Es complicado. No somos jueces capaces de juzgar. También hemos hecho cosas malas.

— ¿Cómo cuáles? Yo no he hecho nada malo. —Corta Hoseok con una mano en el pecho.

—Nadie es totalmente inocente. Al menos una maldad ha salido.

— ¡Me refiero a maldades grandes Namu! —quejumbra Jimin.

—Exacto, no a si te quedaste con el lápiz de quién se sentaba al lado. —burla Yoongi.

Namjoon se muerde las mejillas viendo a otro lado. Continúan andando, viendo los pequeños puestos del poblado. Llegado un punto se dividen en dos grupos. Los tres menores, siendo un león, una serpiente y un tejón andando por ahí; los mayores que son una perfecta representación de las cuatro casas del colegio.

—Wow…

—Es muy bonito. —murmura Namjoon. Jin mantiene silencio, viendo el pequeño tazón lleno de agua. Es de corte elegante y lleno costaría llevarlo en ambas manos para cualquiera de ellos.

— ¿Qué es? —pregunta Yoongi.

—Es un Pensadero—responde Hoseok—. Puedes extraer memorias de tu mente o de otros, verterlos ahí e introducirte en ellos—Yoongi vuelve la cabeza bruscamente al Pensadero—. Te introduces en la memoria. Es como realidad virtual.

— ¿Vas a comprarlo? —cuestiona Namjoon, confundido y sorprendido.

—Sí. Lo necesito para algunas cosas. Además de ver el ritual de nuevo, sería lindo ¿No les da curiosidad? —Yoongi y Hoseok se encogen de hombros. No les quita el sueño, pero sería interesante.

A final de cuentas, apenas inició, ellos cayeron inconscientes. No se lo pueden explicar. Tan solo luz u oscuridad buscando al contrario hasta unirse. Desde su perspectiva. No fue más que dormir, dejar sus magias fluyendo en busca de esa tan parecida y distinta al mismo tiempo. Se sintió bien. No pueden quejarse de esa parte.

Jin entra a la tienda y compra el Pensadero, metiéndolo en su bolso expansible y mordiéndose los labios. Si bien lo que dijo es cierto, pues quiere verlo desde las perspectivas del par de veelas, la realidad es que tiene otros planes más importantes.


—La boca te sabe a uva.

Jimin da una risa, negando con la cabeza antes de juntar los labios con Taehyung, segundos después es jalado por Jungkook para hacer lo mismo. Abre los ojos y pone las manos en los hombros de Jungkook. Cayendo al suelo con el encima y Taehyung riendo.

—He-hey-

Jungkook le muerde los labios antes de meter la lengua en la cavidad bucal. Entrecierra los ojos, con un único mechón de cabello tornándose corintio debido al contacto. Sacude la mano, pidiendo ayuda a Taehyung.

—Calma, calma campeón—ríe el morpho de Hufflepuff, Jungkook da un chillido lastimero—. Has estado un poco más explosivo estos días.

—Es que se…

— ¿Se qué?

Lo dijo tan bajo que no entendieron que dijo. Jungkook levanta y Jimin también, esperando que el hombre lobo diga lo que tenga que decir.

—Se… levanta y…

— ¡AH! ¡YA FINALMENTE!

— ¡NO! —quejumbra hastiado—. Aun no, solo… está empezando. Cuando sea realmente el momento lo sabré. —Jimin y Taehyung estiran los labios en el mismo gesto enfurruñado.

— ¿Y cómo se supone que lo sabrás? —increpa Taehyung con las manos en la cadera.

—Porque querré llamar a mí compañero y aparearme con él—responde con una sonrisa enorme—. Así es como sabes que ya llegaste a la adolescencia y adultez—silba Jungkook, pateando una roca y logrando que llegue bastante lejos—. Me dijeron que algunos tienen “calores” y “síntomas” antes de que pase. —Hace puchero.

—Bueno~ —ronronea Taehyung—. Siendo así podemos intentar una cosa para que no vayas tan mal y que no es invasivo en lo absoluto. Si no te molesta, claro. —Jungkook sacude la cabeza.

Avanzan más por el bosque, a un punto donde es prácticamente imposible que nadie los encuentre. Taehyung derrumba a Jungkook, quien se recuesta de un árbol. Junta la boca con Jimin, volviendo a esa actitud dominante y consumista de antes. Agarrándolo con más fuerza cada tanto, así como gruñendo a suficiente voz.

Jimin se deja desarreglar la ropa y Taehyung se coloca con la cabeza entre las piernas de Jungkook. Nota la ansiedad que está sufriendo y que, con el pasar de los minutos, empieza a cobrar una erección. Da un chillido ahogado cuando Taehyung lame su pene.

—Koookie. —tararea Jimin. Apoya las manos en el pecho de Jungkook, masajea y acaricia la piel ahí. Suspira, tomando una distancia mínima antes de volver a hacer contacto.

Taehyung acaba de meterse totalmente el miembro a la boca, subiendo y bajando la cabeza al tiempo que chupa, bufando suave. Lo saca de su boca y queda con la lengua fuera, un largo hilo de baba que conecta con la virilidad erecta totalmente. Exhala antes de sonreír, soltando aire caliente.

Jimin baja, poniéndose a la misma altura que Taehyung e imitándolo en lamer la erección. Jungkook se aprieta la ropa, jadeando desaforado y su rostro volviéndose carmín de ver al par de veelas lamiendo su pene. Gime apretando los labios, corriéndose y manchándole la cara a ambos.

—Pe-perdón. —balbucea Jungkook. Abochornado.

El calor en su área abdominal se acentúa con Taehyung lamiendo la mejilla de Jimin antes de introducir la lengua en la boca de este. Jimin cierra los ojos, dejándose hacer. El hombre lobo acaba dando un chillido perruno.

—Eso estuvo bien. —comenta Taehyung, cerrando un ojo en tanto que Jimin le quita el hilo largo y traslucido de semen de la cara. Pasando la lengua antes de besar la sien del Hufflepuff.

—Ibas al baño supongo ¿No? —pregunta apoyando la cabeza en la de Taehyung.

—Aja…

— ¿No le has dicho a Jin?

—No, apenas empezó hace tres días.

—Entonces empezaste con nosotros.

Se cubre la cara, no sabe que pensar o que sentir. Le gusta demasiado cuando hablan al unísono. Le fascina y ser atropellado sin parar por la imagen de ambos haciendo una felación es complicado de aguantar. Hasta ahora, no había tenido problemas. Si acaso una vez y tan poco que ni siquiera se dio cuenta de verdad.

Ahora duda mucho poder meterse cuando alguna pareja esté haciendo lo suyo.

—No te vayas a asustar. —Taehyung presiona su mejilla con la diestra de Jungkook.

—Puedes aparecer cuando quieres como hasta ahora. —Jimin presiona su mejilla con la zurda de Jungkook.

—También te vas a sentir bien. —Concluyen los dos en una risa y Jungkook lloriquea.

Si lo dicen así…


Para la próxima, me aseguro de que vengan con nosotros.

—Nooo~

—Así no nos excluyen

Jungkook parte a reír y Jin también. Bromeando de forma obvia. Jungkook le contó del asunto y por qué se fueron a perder a mitad del bosque. Al enterarse su reacción no es otra que esa. Por otro lado, le genera alegría que Jungkook ya tenga al menos un mínimo libido. Sería más fácil y placentero de incluir.

Pasado un buen rato, Jungkook se duerme. Jin extrae con cuidado un hilo de su sien y en ello, ve que tienen un collar dorado bajo la ropa. Lo ignora y guarda la memoria con cuidado. Teniendo Pensadero, ya puede ver todo lo que necesita.

 

 

Chapter 5: Mismo punto

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Afortunadamente, el ritmo en clase de defensa contra las artes oscuras volvió a su son natural después de clases tan escalofriantes. Nadie quería recordarlo y por lo que se enteraron, Jisoo dio esa misma clase en todos los años. Incluso a los de primero y no los sorprende que ahora le tengan miedo.

Namjoon sigue pensando en lo mismo, dando vueltas sin parar en los condicionamientos y como estos se cumplían en Jisoo: Magia fuerte, saber hacerlo, las ganas de hacerlo y la poca sensibilidad para efectuarlo así fuesen animales y no personas.

Pues para él es igual de malo matar a una persona que matar a un animal por gusto. Dependiendo de la clase cambiaba de criatura: Una araña, una mariposa, una lagartija, un Puffskein, un Escarbato y así sucesivamente. Debido a una hora libre y un favor al profesor Seonghwa, fue cuando estaba con el Escarbato.

No dejó que lo matara, se lo llevo consigo y sigue escondido en su baúl. Asustado de que ella lo encontré.

—Me recuerdas mucho a mí primera hija—Namjoon levanta una ceja, cargando un montón de libros que Jisoo ordena en su librero—. Ella también tenía miedo de matar hasta a una mosca. Decía que vidas son vidas y cosas del estilo.

—Si no hace falta ¿Por qué matarlas? —pregunta Namjoon, confuso—. Es… cruel. Sus vidas también son importantes. Todos cumplen una función.

—Hay que usar algo para demostrar.

—Eso excusa experimentos humanos.

—Tal vez.

—No hace falta que la gente sufra. Es inútil. Es excesivo… a menos que sea alguien muy malo. —repone ante la conversación en Hogsmeade con los demás. Si se trata de un asesino o un pedófilo intencional no le importa. Que se vaya a la mierda y le hagan hasta lo peor por ser unas bestias. Casi se cae por el repentino acercamiento de Jisoo.

— ¡Ajá! ¿Ves? Lo que importa en todo esto es el condicional. No sus vidas. Si asesino a una persona y digo que es un asesino, creerás que se lo merecía.

— ¡Y luego usted si eso resulta ser una mentira! —quisquilla Namjoon, ligeramente alterado por el primer susto y que lo esté tachando de injusto o cruel por considerar que a veces si es válido.

—Ah~ de verdad me recuerdas mucho a mi hija. Una vez se puso a llorar porque un gato callejero se había comido el veneno para ratas que pusimos alrededor de la casa—cuenta poniendo un par de libros enormes—. Lloraba como si fuera suyo, Lisa la consolaba y yo tiré el gato por ahí a que la tierra lo cubriera o algún ave se lo comiera.

— ¿Por qué ponen veneno fuera donde animales sin culpa podrían comerlo…? Entiendo que las ratas son molestia, pero-

—Sí, igualito a Rosé.

Namjoon frunce las cejas y gira la cabeza hacia uno de los cuadros, una de las chicas con cabello rosa y sonrisa tímida que da algunas vueltas. Si habla así de su hija a un estudiante cualquiera, no lo sorprende que no le duela estar lejos de ella. Usualmente se finge un poco más frente a otras personas. Esta forma de hablar se le hace muy rara.


En el sueño un niño estaba desesperado por hacer feliz a su madre ¿Qué más necesitan saber aparte de eso? Y de que explotó por ser un Obscurial.

— ¿Que es un Obscurial? —pregunta Jungkook girando la cabeza a Jin.

—Son magos que reprimen su magia, hasta el punto de que se crea una criatura llamada Obscurus dentro de ellos—explica pasando las páginas de su cuaderno para hallar el apunte que necesita—. Con el tiempo el Obscurus toma toda la magia y lo lastima, queriendo salir. Es raro que un Obscurial viva más de doce o trece años.

—Ow, eso suena tan triste.

—Pasaba mucho en la edad media—dice Taehyung con las manos en sus mejillas—. Quemaban a los magos y a las brujas, tu única salvación era esconderte y en niños, su salvación era lo mismo que los mataba. —Suena los labios y Jungkook frunce las cejas.

Suena deprimente. Vuelve hacia Jimin.

— ¿Solo eso te pasaba?

—El niño intentaba hacer feliz a todo el mundo—Lo observa fijamente, queriendo retener lo que diga. Jimin está enfatizando demasiadas palabras, entre ellas “el niño”, sin hablar de “yo”—. Siempre. Guardaba todo su dolor para sí mismo hasta que un día sencillamente eso ya no se pudo. Huyó al bosque, dejó a su madre—Entreabre la boca, “su madre”, no mi madre—. Quien sabe qué pasó con ella. A final de cuentas, esto era para saber de ese niño.

— ¿Y si mejor van a hablar esto a otro lado? El examen de pociones es pronto y aun no encuentro donde demonios dejé esa nota. —Jin empieza a alterarse. Jungkook le entrega su cuaderno. Es el más ordenado y fácil de entender.

—El niño… —murmura Jungkook—. ¿Era feliz?

—No lo sé… fue un sueño extraño, quizá en sus recuerdos, si era feliz.

Jungkook se queda todo el día pensando en eso. Como Jimin soltaba una pista tras otra con la esperanza de que alguno lo entendiera. Enfatizando en Jungkook, pues el único que realmente se estaba tomando el esfuerzo de analizar cada palabra. no es alguien que sepa lidiar con las mentiras o juegos de palabras.

Es un lobo.

Aprendió a escribir y leer de milagro.

Las bromas si no son explicitas, no las entiende.

A media noche, con la luna a poco de ser llena decide dormir y para su propia sorpresa, despierta en esa misma habitación elegante, con su cuerpo grande y musculado, la entidad con cierta distancia y mismo gesto burlón.

—Viniste de nuevo. Pensé que demorarías más.

Jungkook gira la cabeza a buscar ese mueble con floreros que tanto mencionaron. Encuentra un orden distinto. El suyo está primero, le sigue el azul, negro, púrpura, amarillo y rosa. El gris brilla por su ausencia. Frunce la expresión y avanza hacia la entidad.

—Quiero ver el sueño de nuevo.

—Puedes pedirme lo que gustes. Hasta que te vayas, cumpliré con lo que me pidas. —informa, sin extender la mano. Jungkook toma una copa de vino y lo olisquea.

Lo tira a un lado de modo tan infantil que le saca una risa a la entidad.

—Quiero ver el sueño. —Insiste.

Si eso es lo que estás buscando…

Toma su mano, apretándola un poco.

A medida que transcurre, tan exactamente igual como la primera vez, se da cuenta con creces de aquel movimiento de labios anómalos. Con su nombre sonando como una especie de ruido plano y desencajado; que realmente hay cosas que sabe, pero no recuerda y a más avanza, a más experimenta el suceso, más ajeno se siente a él.

Cosa que antes no le sucedía. Al menos no en la magnitud de notarlo. El sueño termina y Jungkook jadea, con sus ojos perdidos e inquietos. La entidad da una risa, dando su perorata usual. Jungkook hace un listado desordenado dentro de su caótica cabeza.

“El niño”

“Su madre”

“Sus recuerdos”

Recuerdos.

— ¡Esto no es lo que pedí! —quisquilla apurado, alejándose—. Esto- l-lo que pedí no es lo que- ¡LA MEMORIA PROFUNDA!

Las paredes de la habitación tiemblan y se cuartean, el florero se rompe en mil pedazos y por las grietas, empieza a entrar líquido negro y espeso. la iluminación se torna azul profundo. Sin aquel aspecto sobrio y elegante de antes. La entidad aplaude lento.

Pudiste hilarlo, claro, Jimin es más explícito y a mí no me escuchan todos. Solo tú—Jungkook respira azorado. Cayendo en la lógica de todo con este mínimo empujón—. Me alegra, ahora… suerte.

El lugar se derrumba y Jungkook cierra la boca, sintiéndose helado y atacado por el agua que lo envuelve. Nada hacia arriba con desespero, tanto que no presta atención a la luz que hay en el fondo.

JK

Gira y sonríe arrugando la nariz, dejándose caer sentado. Es un campo enorme y bello lleno de flores tigre. Su atención se clava en la entidad que sigue a un lado suyo. Descalza y luciendo más corpórea que nunca.

—Es un lugar bonito.

Sí.

—La memoria, lo que vi… No es mío ¿Cierto? —pregunta bajo—. Por eso cuando me nombraban no tenía sentido el movimiento, por eso tampoco me sentía yo mismo. Es de alguien más.

La memoria profunda de otros te ayuda a crecer, porque forman parte del conocimiento del mundo. El alma crece—explica, su voz tan clara y sedosa—. Sin embargo, debes hallar la tuya para saber quién eres.

—Jungkook.

Ese es tu nombre.

Oh…

Me alegra que llegaras aquí. Es un lugar hermoso para un alma quebrada como la tuya.

— ¿Te volveré a ver?

Siempre estoy aquí, en tus sueños. 

Jungkook no pregunta por esa descripción: Alma quebrada.

Al día siguiente, Jimin se dio cuenta de que Jungkook llegó ahí también. Pudo notarlo en su mirada tranquila y realizada de completar el misterio.

Chapter 6: Durante la noche

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—Jungkook.

— ¿Dime?

La cola del lobo se mueve de un lado a otro, dando una imagen tremendamente cómica por el gato Ragdoll frente a él. Sencillamente sentado. Siendo noche de luna llena todos están en el bosque prohibido, con Namjoon tirado en el piso y Jimin junto a Taehyung jugando a saltarlo. El oso no emite queja a pesar de que las pezuñas de ciervo se le clavan en la espalda.

Jimin cambio de forma. De especie, mejor dicho. Ni siquiera están seguros de que es. Su cola ahora es larga y llena de escamas blancas, sus astas grandes y gruesas son retractiles; es capaz de presionar sus patas a su cuerpo de tal manera, que es como ver a un ciervo con cuerpo de víbora.

Por no decir que tiene colmillos retráctiles escondidos. Es la mutación más extraña que han visto y aunque han buscado en libros, no tienen ni idea de que se trata. Así mismo, puede variar ese aspecto a uno más natural. Siendo un ciervo albino la mayor parte del tiempo.

Por fortuna, pues la primera vez que experimentaron a ver que hacía, Hoseok se desmayó del miedo.

—Necesito que entierres esto, de tal modo que después lo vengas a buscar. —Empuja con la pata aquello que ha recolectando todo el tiempo que llevan aquí. Jungkook lo olisquea y estornuda poco después.

— ¿Para qué necesitas huesos de centauros y animales? —pregunta ladeando la cabeza y una oreja cayéndole ladeada.

—Porque voy a hacer un ritual distinto y necesito huesos animales. Dice que es mejor matarlos yo mismo y tomarlos, pero sabemos que no haré eso—Su cola se balancea de un lado a otro de manera ondeante—. Guárdalos, luego los buscas y me los das.

Jungkook empieza a cavar. Si habla en singular, es porque no necesita ayuda para ese ritual. Además de que tampoco es tan mala cosa. Son animales y criaturas ya muertas por cualquier motivo cualquiera. Jin aletea, chillando disgustado por lo que hacen. Hoseok ríe desde su lugar.

—Mañana tenemos examen y estamos aquí siendo idiotas ¿Es bueno o es malo que no me preocupe? —pregunta Hoseok.

—A mí me preocupa—dice Yoongi—. Porque es de Runas, a ustedes que mierda les va a preocupar si es examen de adivinación. Se aprueba con los ojos cerrados.

—Se aprueba teniendo un tercer ojo abierto. —Dramatiza Taehyung levantándose en dos patas y juntando las delanteras. Chilla por Jimin pasando el hocico por debajo de su cuerpo y así conseguir que suba a su lomo, deslizándose por el cuello del ciervo.

—Solo nos va bien porque somos criaturas naturalmente predicadoras—responde Jimin—. Y porque Jungkook ya tiene experiencia con el tema.

—Yo existo. —silba Hoseok antes de reír en un relincho.

—De todos modos—Jin baja de la rama y se para en una de las astas del ciervo—. Hay que repasar antes de ir al examen. Hay que evitar.

—Jin quítate de encima, la última vez que lo hiciste, te defecaste y me cayó encima.

— ¡PASA SIN QUERER! ¡ESTOY HABLANDO! ¡NO ME INTERRUMPAS! —reclama agitando las alas. Jimin sacude la cabeza. Fue un asco y tiró esa camisa solo por el asco que le dio el asunto—. ¡NO HAGAS ESO QUE ME MAREAS!

—Eres una paloma, está en tus genes simplemente cagar. Quítate de ahí antes de que lo ensucies otra vez. —Apoya Yoongi. Jungkook ya había echado todos los huesos en el agujero y vuelto a cubrir. A pesar de lo raro que suena, enterrar cosas es muy divertido.

—Tenemos examen, pero—Namjoon da un largo suspiro—. Que sueño tengo, solo quiero-

— ¡Está sangrando otra vez! —Señala Taehyung, Namjoon levanta del suelo y pasa las patas por su cuello. Relame las plantas y bosteza con el sabor a sangre en la boca.

—No me voy a morir. Iré a la enfermería en la mañana—Resta importancia al asunto—. ¿Por qué solo Hoseok es un animal grande? Siento que, si intento montar a ninguno, se muere.

— ¿Que dijiste?

Ruge, caminando medio dormido y ellos no pueden sino verse confundidos, pasmados y consternados. No pensaron que Namjoon pudiera tener esa clase de fantasía en mente. Aunque a Jimin parece no serle una verdadera molestia el asunto. Considerando que es el más masoquista de los siete, tampoco es extraño.


— ¿No es un poco raro tener huesos en nuestra habitación? —pregunta Jimin con gesto tembloroso. Jungkook le entregó a Yoongi los huesos que había pedido enterrar la noche de luna llena. El nigromante los deja en el suelo.

—Un poco, no te lo niego… Puedo hacerlo durante el día, así que no tienes que irte a dormir a otro lado—Jimin asiente—. Tampoco es peligroso. Solo es raro. —admite Yoongi. Deja los huesos en el suelo.

—Ahora dime que vas a hacer, así me evito la curiosidad de venir a ver.

—A ver, como lo explico—Yoongi presiona su sien—. Después de la comunicación que se estableció con esa “energía” negativa, quiero intentar manifestar lo que quiere. Es decir… tener una visión de qué está buscando como para estar pegada a mí.

—Ah~ Vale, tiene sentido—Se sienta junto a Yoongi—. ¿Seguro que no es peligroso?

—Sí. Seguro.

—Si necesitas ayuda puedes decirme, no tengo problema. —informa inclinando la cabeza. Yoongi da una risa penosa.

—Estoy bien, gracias—Jimin le da un beso en la mejilla—. ¿Sabes? Quería decirte sobre tus padres, que no los vieras… Yo quisiera no haber visto a mamá—Jimin encoge suavemente de hombros. Aprecia el gesto—. Ellos estaban contigo—Agrega en voz baja con una sonrisa—. Estaban ahí, sonriendo dulces… almas bonitas y felices—Gira la cabeza hacia él—. Solo empezaron a desaparecer cuando Seojoon y Hyungsik iniciaron tu adopción.

Yoongi prefirió guardarse todo esto hasta que Jimin luciera un poco mejor, que pudiera manejar la información como algo lindo y no un acto cruel para torturarlo más.

— ¿Hasta entonces…?

—Estuvieron contigo. Incluso en sus últimos segundos.

Jimin tiembla los labios y da una sonrisa quebrada, con un par de mechones en rosa y azul. Alegría y tristeza en sí misma. A final de cuentas ¿Cómo no estar feliz? Lo quisieron tanto, que se mantuvieron ahí hasta saber que tendría a quien lo cuidara. Le da un abrazo por los hombros, escuchando su respiración ahogada.

Sale de la habitación al calmarse. Yoongi estaría practicando el ritual antes de hacerlo al día siguiente. Encuentra a Wonho en la sala común y decide ir a echarse sobre él. Apenas sabe lo básico y con eso le basta. Quiere descansar, es todo. Con él, no se siente en la necesidad permanecer pendiente a sensaciones, magia, nada.

— ¿Te sientes mal de nuevo?

—Sí…

—Es raro que-

—Ya molesto mucho a Namjoon y a los demás. No quiero molestarlos tanto.

Él mismo quisiera dejar el tema ir, no sentirse triste, que lo traten distinto y al mismo tiempo, se sigue sintiendo tan triste. Wonho lo deja recostarse y dormir, la costumbre. Cuando lo nota profundamente dormido lo lleva consigo a su habitación. Hoy vacía, su compañero de cuarto está practica de Quidditch.

Solo en consciencia de su sueño profundo lo toca, sacándole suspiros y alguna que otra mueca. Hoy cambia la costumbre, con cuidado toma las piernas de Jimin y le quita el pantalón holgado, incluyendo la ropa interior. Junta las piernas y frota su miembro entre ambos muslos.

Casi pareciendo que está teniendo sexo con él. Un ritmo suave que apenas se agita y hace a Jimin balbucear cuanta tontería sea entre sueños. Wonho llega al clímax, el semen en el abdomen de Jimin y él a poco de limpiarlo. Jimin se gira, quedando boca abajo y abrazando una almohada.

—Namu… —Wonho se queda quieto un instante.

¿Namjoon? Se acuesta encima de él, masturbándose y respirándole en la nuca, recibiendo el mismo murmullo: “Namu”. Siendo su erección grande, la frota entre las nalgas del morpho que da una risita, con un mechón de cabello volviéndose corintio. Wonho lo hace girar la cara y junta los labios con él.

Uno de los tantos besos que Jimin desconoce haberle dado.

Cuando se duerme estando con Wonho, no siente nada, solo cae en un profundo sueño e inconciencia que desconecta de la vida misma.

Posiblemente, nunca supiera que esto pasa.


—Apestas a Wonho. —quejumbra Jungkook con desagrado.

—Me dormí encima suya.

Hay un silencio incómodo y todos viendo al morpho.

—Dormir-dormir ¿Qué les pasa? —farfulla Jimin.

—Como sea—dice Namjoon—. ¿Ya acabaron la tarea de encantamientos? Es larguísima, me está matando de fastidio.

—Qué raro de ti. —Hoseok mantiene una mano en su pecho. Usualmente, Namjoon disfruta los exámenes. Es el nerd raro del año.

—Si no hay tareas terminadas y tiene exámenes cerca, cierto cervatillo no se acerca. Antes la vida escolar que la intimidad. —informa Taehyung en un susurro antes de sonreír amplio y Hoseok eche a reír. Namjoon quejumbra y Jimin continúa comiendo.

Más bien una excusa, pues aunque quiere, al mismo tiempo no quiere y hasta aclararse, a usar los deberes como excusa.

Chapter 7: Puntos a favor

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Para ser quien más entiende desde el principio, llegas tarde.

Namjoon se muerde las mejillas y mira a un lado. Los arreglos florales tan enormes y de los cuales, faltan dos. Mete las manos en sus bolsillos y toma un respiro, con deje agotado y fastidiado. La entidad permanece sentada, con aparente burla hacia él. Descalza y tamborileando los dedos en la copa de color dorado.

— ¿Y bien? ¿Qué quieres? —pregunta en su lugar—. Ya lo tienes, lo sabes, por eso viniste aquí. A diferencia de Jungkook, el pobre tuvo que pasar por todo de nuevo—burla bebiendo el vino en la copa—. ¿Te vas a quedar ahí callado?

—La herida que tengo en el cuello ¿Por qué pasó?

Hiciste contacto con algo importante y no has querido enfrentarlo de forma apropiada. Por eso no ha sanado—responde sin traba o irse por las ramas. Namjoon frunce las cejas—. ¿Qué te hace sentir tan acobardado? No creí que fueses tan negligente. Esto perjudica a los que quiere y quien sabe, quizá los padres de Jimin estén muertos por tu culpa.

— ¿Mi culpa?

—Por supuesto. Les dije que esto pararía si llegaban a donde les pedí. Te mantuviste en silencio, viendo todo, en lugar de ir de lleno a la respuesta. Te acobardaste taaaaaaaaaanto… Retrasaste el progreso y ahí ves, a quien tanto quieres, ahora lo consume la tristeza. —mofa dejando la copa a un lado.

—No me… ¡No me vengas con esa mierda! —reclama en voz tronadora—. ¡¿Por qué demonios dejas algo así en responsabilidad de siete niños?! El descubrimiento y todo eso también pasa en adultos que no se conocen a sí mismos, podías-

Si no se conocen, entonces no son adultos en realidad. Son niños en cuerpos muy grandes—informa en un tarareo—. ¿Y bien? ¿Qué quieres? No vas a estar aquí eternamente.

—Me dijiste que me darías lo que pida.

—Ujum~

—Los sueños ¿Se conectan entre sí?

—Sí.

— ¿Debemos hallar el orden nosotros?

—Sí. No es tan complicado. Ya casi lo tienen hecho.

— ¿Has estado entorpeciendo el paso rompiendo los dibujos que hemos hecho para entender?

—Puede que sí, puede que no, puede que alguien más lo esté haciendo. No lo sé.

Namjoon chasquea la lengua y acaba por sentarse en una mesa. Pensando. Tras unos minutos bufa.

—Quiero la memoria profunda.

La habitación toma un tono claro y beige, luciendo de madera.

Sabía que dirías eso, pero me daré la libertad de llevarte ahí de nuevo. Precio por retraso.

¿¡QUÉ!? NO. ESO NO ES LO QUE-

Penitencia Namjoon, tan solo sopórtala.

Namu

No sabe que sentir con exactitud de estar en este prado lleno de clemátides. Echado en el suelo viendo arriba, con las flores luciendo como altos árboles en los que podría subir. Pone ambas manos en su pecho y da un suspiro. Con la sensación de que está asistiendo a su propio funeral. Cierra los ojos, gozando del olor tan dulce que desprenden.

Los abre de nuevo, sorprendiéndose de hallar un par de rostros familiares. Acaba sentado y al ver alrededor, hay una mezcla entre spireas y flores tigre. Jimin y Jungkook inclinan la cabeza, con expresiones sonrientes. Namjoon acaba contagiado por ello, bajando la cabeza y empezando a llorar de repente.

—No tiene nada de malo tener miedo—dice Jungkook—. Lo que importa es que, sí lo tienes ¡Estás vivo! —El hombre lobo arruga la nariz y se acuesta en el suelo, con las manos bajo su cabeza.

—Ya somos tres, pronto estaremos todos juntos—Jimin le acaricia una mejilla, limpiando las lágrimas que caen. Es algo cómico y cruel al mismo tiempo, pero a Jimin le causa ternura como Namjoon al llorar hace pucheros—. Ahora solo nos toca… esperar. —Concluye en un suspiro, echándose diagonal a Jungkook, con el cabello de ambos consiguiendo mezclarse.

Namjoon se acuesta también, viendo arriba. Con la misma impresión del principio, con la diferencia de ahora los escucha a ellos tararear. Un suave canto que le da mucha paz. Escalofríos placenteros y sensación de calor desbordante.

—Yo lo veo como nacer de nuevo.

—Venimos de la tierra y somos masas de energía…

—No estamos siendo enterrados, estamos renaciendo. —musitan al mismo tiempo y solo por ello, Namjoon es capaz de hallar paz en el hermoso escenario. Que deje de ser funerario, una despedida y se convierta en una bienvenida.


Yoongi cierra las sábanas del dosel de Jimin, el morpho se fue a dormir. Una siesta pequeña para descansar todo lo que acaba de estudiar. Puesto que no le molesta, Yoongi va a hacer el ritual y para no molestarlo, prefiere dejarlo en privado en su cama.

Admite que le parece adorable la forma en la que está, abrazando una almohada, con la cara medio escondida y cubierto de cobijas. Pone las manos en la cintura y observa lo que ya organizó. Es un ritual muy sencillo en comparación a otros. Con la diferencia de que al menos esta vez no va a sufrir dolor.

O eso espera. Eso decía el libro.

Se acuclilla en el suelo y recita el encantamiento. Las velas en el suelo se encienden solas y los huesos que puso en cada punta, se giran hacia el centro. Cuando culmina, es capaz de ver una figura oscura ahí de pie.

—No me puedo creer que fun-

Se hace atrás, intimidado por el intento de acercamiento. La figura no puede salir del círculo. De hacerlo, desaparecerá y casi quiere que lo haga. Es una sombra humanoide. Solo una en comparación a todo lo que vio en su dibujo.

— ¿Solo eres tú quien me ha estado consumiendo por años?

No. En lo absoluto. Somos muchas más. Todas las que exigimos que se haga justicia.

— ¿Cuál justicia? ¿Justicia por qué? —Ladea la cabeza, sin entender de qué habla. Al menos respondió su pregunta principal.

Justicia por nuestra muerte. Es culpa tuya

Mira a un lado ¿Ahora qué hizo?

Nuestra muerte y destino incumplido es tu culpa y por ello, exigimos que tu alma se una a nosotras, a sufrir al infierno que vayamos. Es la justicia que nos merecemos.

Yo no he hecho nada. ni siquiera sé quién eres. —informa con voz más grave sin evitar la gracia. Es ridículo que lo culpen de algo que ni siquiera conoce.

No me recuerdas, a ninguna, pero al mismo tiempo, nosotras sabemos que eres tú. La misma alma oscura y quebrada que debía llevarnos con destino a nuestro señor, permitirnos hablar con él, ser sus siervas… Tu impediste todo eso.

— ¿Cuál señor?

No mereces saber su nombre.

Yoongi frunce las cejas. Escucharla lo hace pensar en que habla de una secta satánica o algo peor. Lo cual conduce directo al sueño que tuvo Hoseok. La forma en que relataba que una mujer lo llevó a un lugar subterráneo, diciendo que invocarían a su “señor”; la serpiente en el techo y demás.

Beth, ven aquí un momento. —La serpiente desliza de la cama y se trapa por la pierna de Yoongi hasta llegar a su mano. Yoongi nota como la mujer de sombra se altera.

¿Eso es lo que pretendes ahora? ¿Burlarte de nosotras? Queriendo embaucarnos con que nuestro señor te dio su don, su poder y capacidad de señor de las serpientes.

—Yo no hice nada. Así nací.

¿Tú? Tu madre no era más que una perra aristócrata. Es imposible que tuviera conexión con él. No eras más que un malnacido cualquiera, uno que vendieron a mí como sacrificio que usaría. No eres nada más que un maldito DESECHO INMUNDO QUE LO ARRUINÓ TODO.

El círculo evita que intente nada y Yoongi abre y cierra la boca. Parece que hablara con Hoseok. Fue él quien dio esa historia ¿Por qué ella la sabría tan perfectamente? Incluso detalles omitidos como tratar directamente de serpientes. A pesar de la estatua en el techo, ninguno sabría si era pura decoración o tenía algo que ver a ciencia cierta.

DEBÍAS MORIR SIN MÁS. QUE TU CORAZON NOS PERMITIERA LLEGAR A ÉL, PERO ERES UN MONSTRUO QUE EN LUGAR DE MORIR SOLO, NOS ARRASTRÓ A TODAS.

— ¿En el sótano?

MALDITO NIÑATO ASQUEROSO.

—Culmino mi llamado, que su espíritu vague en donde lo tenga deseado.

Patea uno de los huesos y el ritual se acaba. La mujer desaparece, aullando de rabia. Yoongi acaricia de forma constante a Beth, meditando en todo lo dicho. Ella lo estaba diciendo como un acontecimiento, como un recuerdo que tienen y está resaltando.

Abre un poco más los ojos sentándose en el suelo.

¿Qué te sucede? —pregunta Beth con deje preocupado.

—Nada, es que… —Sorbe aire—. Creo que ya entendí que sucede. Lo peor es que debí hacerlo antes.

A veces lo obvio es tan obvio que cuesta verlo.

Da un beso a la cabeza de la serpiente, dejando que se acomode en su hombro. Debió notarlo, hay tantos detalles que cuadran de esa forma y lo molesta su propio retraso. Chasquea la lengua y se va a echar en la cama, encajando las piezas sin problemas.

Incluyendo el mínimo y tan importante error lingüístico cometido hasta ahora.

Chapter 8: Disgustos amplios

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El final del primer periodo pasa sin pena y con mucha gloria a pesar de sus tropiezos usuales: Transformaciones. El ambiente tranquilo y silencioso del castillo ayuda a la concentración y que el tiempo pase increíblemente rápido. Uniendo el hecho de que al menos, tienen tres partes del rompecabezas armado.

Yoongi se ha mantenido a raya por el único motivo de las clases. Quiere sus buenas calificaciones y desconcentrándose con recuerdos, sombras y energías negativas es imposible. También quiere disfrutar de que las entidades negativas del castillo circulan otros lugares menos circulados por él.

La herida en el cuello de Namjoon empieza a sanar finalmente, lenta y tortuosamente, pero lo hace y con ello es suficiente. Se lo ve mucho más tranquilo desde que llegó al prado y tan inseparable de Jungkook y Jimin como de costumbre.

— ¿Qué vamos a buscar? —pregunta Jimin andando tras Jisoo. Ella le pidió que lo acompañara a buscar algo en los tantos pasillos del castillo. Es domingo y aún tiene tiempo antes de ir a hacer estupideces con los demás.

Más específicamente, lanzarse al lago oscuro a nadar. Ninguna criatura se les acerca y bien, él y Taehyung tienen cierta inmunidad a los ataques de criaturas acuáticas. Se llevan muy bien con ellas.

—Es una reliquia llamada “Espejo de Oesed” —responde Jisoo girando un mapa en sus manos. Estaba entre las cosas perdidas y confiscadas del celador. Supo que le sería útil así que lo tomó. Siendo profesora, nadie la reprochará—. Dicen que puedes ver lo que más deseas en su reflejo. Si no es que la envidia y avaricia te llenan.

— ¿Y por qué quieres encontrar algo como eso? —pregunta curioso. No considera que tenga alguna utilidad práctica. A lo sumo, perderte en el espejismo de ese reflejo. Jisoo se encoge de hombros con una sonrisa.

—Tengo curiosidad. He escuchado por mucho tiempo de esa reliquia.

Continúan avanzando por pasillos casi desiertos del palacio. Andando y andando hasta llegar a una sala que solo sale en el mapa, mas no se alcanzaba a ser su puerta. Jimin consigue abrir la puerta haciendo fuerza. El lugar lleno de polvo como otras tantas habitaciones del castillo. Totalmente en desuso.

En el medio, con largas y enormes telarañas, pero un brillo plateado en su contorno, se encuentra el espejo que buscan. Queda claro por la placa en la parte superior. Luce como un espejo sucio que nadie querría tener. Jisoo hace un pequeño hechizo para deshacerse del polvo y telarañas excesivas.

—Bueno, sí está aquí y debería servir. Se siente que es mágico—silba Jisoo y gira hacia Jimin que se queda parado viendo fijamente el espejo. Más exactamente el reflejo—. ¿Qué es lo que ves? —pregunta ella.

Los labios de Jimin tiemblan. En el reflejo está él con el cabello rosa, sus padres adoptivos; los demás también. Todos cerca y sonrientes. Jisoo lo toma del hombro, asustándolo. Mira a otro lado, sin ganas de seguir con esa imagen.

Porque sabe que no será.

—Hey. Está bien. —susurra cariñosa.

Moquea, negando con la cabeza.

—Tus padres ¿Cierto? Debes extrañarlos muchos—Lo junta en un abrazo y le da un beso en la cabeza—. Tranquilo cariño, está bien.

Lo abraza, sentándose en el suelo. Apoya la mejilla en la cabeza de Jimin, viendo su reflejo: Hallando a Lisa ahí, usando un elegante conjunto, el cabello largo y negro con fleco; abrazando a una chica de cabello rosa y otra sonriendo mientras carga a un perro peludo y pequeño.

—Todo está bien. —repite, viendo a esa imagen que da a parecer que no habla con Jimin, sino con la chica de cabello rosa que ve. Ambos en su propio espejismo. Tan parecidos en esencia y con la diferencia de un usuario más consciente de su realidad.


—Taaaaaaaaaaaae, la salida del castillo está hacia el otro lado ¿A dónde vamos? Los demás ya deben estar en el lago oscuro. —reclama Jin, quien es arrastrado por Taehyung en quien sabe qué dirección y con qué fin. A decir verdad, solo se deja porque es Taehyung.

En otro caso, se llevaría por Jungkook o Jimin.

Con cualquiera de los demás, seria él quien los arrastre e impida ir a su destino.

Taehyung entra en uno de los salones vacíos por ser domingo. Jin cierra tras él y se aproxima a lo que la veela busca. Ladea la cabeza con gesto penoso. Jimin está sentado junto a uno de los estantes, llorando. Taehyung se acuclilla frente a él.

— ¿Qué tienes? ¿Pasó algo malo?

Jimin exhala y mira a los lados, sin saber cómo explicar que aparte del espejo de Oesed y cuando Jisoo lo dejó solo, empezó a recordar lo que pasó. La forma en que todo se sintió. El contacto, el peso, el daño. La sangre que cayó tibia sobre él y se hizo fría con el rato que tuvo.

—No me siento bien. —dice Jimin, apretando los labios y el cabello cubriéndole parte de la cara. Sin querer ser visto; hacerse invisible y que nadie lo moleste. Nadie se acerque. Queriendo estar solo.

Al mismo tiempo que la idea lo aterra.

— ¿Quieres que te llevemos a la enfermería? O…

— Tuviste un ataque de pánico ¿Verdad? —Asiente con deje avergonzado. Se le había ido el aire y costó darse cuenta de que era lo que sucedía. Jin saca de su bolso un pequeño frasco con medicamentos—. Son las mismas que te recetaron, son ansiolíticos. Si no te molesta los tomas y vamos todos juntos.

Taehyung sonríe débil por la cooperación. No es la primera vez que sucede algo así. Asume que tampoco será la última, pero lo bueno de todo es que Jimin siempre acepta la ayuda que se le brinda. Queriendo estar bien y que el malestar se marche.

Con eso, Taehyung puede considerarse afortunado y feliz.


—Están como quinientos puntos por debajo ¿Cómo van a ganar la copa? No me hagas reiiiiiiiir. —Extiende Hoseok, flotando en el agua. Yoongi lo hunde presionando en el estómago. Sin soltarlo y ocasionando que muchas burbujas salgan.

—Somos Slytherin, ganamos incluso cuando nada nos favorece. —Suelta, fingiendo interés en el Quidditch. El tema salió porque Hoseok pasa demasiado tiempo libre entrenando. Culpa del capitán de su equipo.

—Yo creo que será Gryffindor quien gane—opina Namjoon—. Si ganan los próximos dos partidos con más de doscientos setenta cada uno, podrán ganar y suelen hacerlo. —Jungkook arruga la nariz antes de hundirse para bucear más. Taehyung se lanza desde el pequeño puerto—. ¿Van a entrar? —pregunta en voz alta hacia donde están Jin y Jimin hablando.

— ¡En un rato! —responde Jin. Hoseok sale del agua, tosiendo.

— ¿Qué pasó? ¿Por qué tardaron tanto en venir? —pregunta Namjoon a Taehyung.

—Jimin tuvo un ataque de pánico.

—Ah.

—Al menos está bien.

—Tanto como se puede.

—Considerando que perdió a sus padres hace… casi cinco meses, lo está llevando muy bien—opina Hoseok haciéndose atrás el cabello—. Hay que tenerle paciencia. Está chiquito. —Cierra los ojos con una sonrisa y las manos en el rostro.

—La sombra lo está haciendo sentir físicamente mal—informa Yoongi—. Necesita una protección nueva. La que tiene no es tan fuerte.

—Eso díselo a Jin. —Recomienda Namjoon.

— ¿Y tú? ¿El ritual de los huesos funcionó?

Yoongi abre la boca para responder hasta que da cuenta de la forma en que Jungkook lo mira. Una clara expectativa a su respuesta. Siendo una pregunta más profunda de lo que aparenta ser en primer plano.

—Sí.

Jungkook se abraza a él, hundiéndolo sin querer y requiriendo que Namjoon lo ayude a no ahogarse con el gran niño pegado a su ser. Jin por su lado habla en tranquilidad con Jimin, sin ahondar en el asunto que sigue siendo apenas una descripción parca.

—Cuando estaba allá… Solo me veía como veela, porque me daba miedo que me mataran si lucia normal—dice en voz baja, un murmullo que apenas Jin puede escuchar—. Solo escuchaba algo en mi cabeza que me… ordenaba aguantar el dolor sin quejarme, que no me moviera, que… lo aguantara—Jin frunce las cejas—. Y no pude hacerlo. Me dolía la mandíbula, el estómago, me pegaron mucho.

—Estabas curado cuando llegamos.

—Lo sé, solo… hace parecer que no pasó, pero te juro que-

—Sé que no me mentirías con eso ¿Había muchas personas?

—Sí. Quince, tal vez.

—Oh.

—Quería que terminara, que me dejaran y simplemente explotaron, pero seguía teniendo todo encima. En mi boca, entre mis piernas, en mi abdomen—Jin lo toma de la mano—. Ni siquiera me moví a la pared, me quedé ahí tirado sin saber qué hacer.

—Tal vez la sensación no se irá, pero puedo quitarte la imagen… si quieres.

Jimin asiente suave, recostando la cabeza en Jin. No ha querido decírselo a ninguno. Su naturaleza de guardarse para sí mismo cualquier clase de toque para decir que lo aguanto y está a un paso de ser perfecto. Sin embargo, esto le estaba pesando demasiado. Jin le da besos en la cabeza, tarareando suave y cariñoso.

—Hay algo que me hace sentir mal. No sé qué hacer. Quiero sentirme bien.

—Te haré una protección nueva. Más bonita también. Así te empezaras a sentir mejor.

No duda que es la sombra. No hay otra explicación.

—Tu hyung te va a ayudar~

—El viejo te va a ayudar.

Jungkook había subido medio pecho al puerto y Jin no tarda en responder:

— ¡¿CUÁL VIEJO?! NIÑATO FASTIDIOSO, MALEDUCADO Y MAL AGRADECIDO DE MIS ATENCIONES TENIENDOME EN LA MISMA CASAPARAEMPEZARERESUNADESGRACIAALNOAGRADECERMEEXISTIRJUNTOATI.

Jungkook se cae al agua de tanto reír y Jimin se cubre a sonrisa, con Jin riendo y balanceándose por ello.


Toma un respiro profundo hasta hundirse al fondo de la tina del baño de prefectos. Abre los ojos, viendo la forma en que hay luz bajo el agua. Suelta algunas burbujas y ve su cabello negro ondeando por el movimiento que el mismo provoca. Abraza sus piernas y permanece observando el espectáculo de luces.

¿Qué estás haciendo?

Exhala, con menos aire en su sistema. La entidad frente a él.

Detente.

Niega con la cabeza.

Te dije que te detengas. Sal del agua.

Nada.

Te vas a ahogar. Detente.

Nada.

—Jimin, sal del agua.

Continúa con su orden, nula reacción.

¡TE HE DICHO QUE SALGAS DEL AGUA!

Se mantiene quieto, con leves espasmos atacando su cuerpo y cierra los ojos hasta tomar un respiro violento. Tose, viendo alrededor. No hay agua. La bañera se empieza a empieza a llenar de nuevo y la entidad ya no está. Entrecierra los ojos, con el agua lentamente volviendo a su nivel y él sentando en el borde.

Vino porque se estaba ahogando. Tomó muchas pastillas a propósito.

¿Por qué aparecería justo ahora? ¿Por qué se deja ver? Con esto, confirma que está limitándose a un sentido cada uno por gusto. Resopla, volviendo a entrar al agua y lavando su cabello. Ni siquiera se siente dormitado por los somníferos.

Lo salvó de morir ahogado e intoxicado. Un experimento arriesgado, pero que necesitaba hacer sí o sí. Se hunde un momento para enjuagarse y gira bruscamente hacia la entrada ¿Hay alguien ahí? No logró ver nada.

También puede ser la entidad nada más. Se encoge de hombros. Sin molestarse en buscar más y notar que efectivamente, alguien entró al baño y lo está viendo mientras se baña, hasta el punto de sacarle fotos una vez lo ve saliendo de la bañera y tomándose su tiempo de jugar con las burbujas exuberantes, el cabello cubriéndolo casi totalmente.

—Si no lo recuerdo, podré estar con los demás de nuevo… sin compararlo, solo borrando la sensación. —Da una sonrisa satisfecha que queda en una de las fotografías.

 

 

Chapter 9: Necesidad amorosa

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— ¿Estás enojado conmigo?

—No.

—Lo parece.

—Solo a ti te lo parece.

—Me estás… ignorando totalmente.

—Claro que no.

Namjoon adelanta varios pasos y se planta frente a Jimin, impidiéndole el paso. Estira los labios y levanta las manos. Jimin retrocede un par de pasos. El pasillo está muy solo porque todos están en el partido de Quidditch. Todos menos ellos dos que dijeron que no irían. Hoseok no va a jugar y hay exámenes la próxima semana.

Fue una excusa que solo los dos grandes nerds del grupo aprovecharon. Para este momento, los demás están en el estadio, con Yoongi durmiendo encima de Hoseok, quien chilla cada tanto y aun así no interrumpe su sueño.

—Entraste a la biblioteca y apenas me viste te diste media vuelta.

—Recordé que dejé algo en Slyyyyyyyyyyyyyyyyy—Retrocede hasta el punto de caerse al suelo—. ¡NAMJOON! —quisquilla malhumorado por el acercamiento tan brusco. Lo asustó de verdad.

—Desde lo que pasó no te me acercas, pero si a los demás ¿Qué pasa? Nunca has sido así conmigo.

—Claro que sí.

—Ah, es decir, desde siempre se te da bien estar con los demás y a mi ignorarme como si no existo—resopla Namjoon—. Qué lindo. Perdón por molestarte.

Jimin se apura a levantarse e ir tras él. Agarrándolo del brazo y siendo él quien acaba arrastrado por Namjoon y no al revés. El Ravenclaw no se muestra perturbado por los intentos de Jimin de pararle el paso. Da un aspecto aburrido y molesto.

— ¡NAMJOON! —Vuelve a gritar, consiguiendo que se detenga—. E-es que no he estado con ninguno realmente.

—Aja, claro.

— ¡De verdad!

—Jimin, por favor.

— ¡Es en serio! ¡No quería estar con nadie! Y… Contigo menos—Entreabre la boca ¿Cómo esto ayuda? —. Me he sentido bien ¿Vale? Y no quería… molestarte o hacerte sentir mal también. Preferí guardar distancia. En ese aspecto. Con los demás solo me he estado besando y cosas así.

— ¿Y con Wonho si quieres estar? —Increpa con sonrisa acida y notable ira burbujeando—. Porque con él te vas a cada rato y con él si no te molesta que te cargue ¡Todo el problema es conmigo!

— Con Wonho no pasa nada. Solo me acuesto a dormir y es todo—afirma, Namjoon no le cree—. No me siento… Bien y…

—Conmigo.

— ¡Porque no quiero que sea así de extraño contigo! Porque contigo siempre es—Mueve las manos sin saber cómo explicarse a pesar de que Namjoon entiende el punto. Desde la primera vez que sucedió, han demostrado tener una dinámica extraña. Casi de sádico-masoquista; el tener los gustos exactos de lo que es el otro—. Todo está… extraño. No sé qué se supone que haga. —Exhala angustiado.

No lo quiere desplazar y de verdad no lo ha hecho. Ni siquiera ha tenido ese contacto con los demás. Se limita a toques y besos ansiosos. Nada más y nada menos. Sabe que Namjoon no va a ser así porque nunca lo ha sido.

—Para empezar, no evitarme.

—En un espacio solo, sin nadie que oiga y que acabe siendo como esas tantas veces que me dijiste querer tirar al piso o bajo la mesa—Sorbe y niega con la cabeza—. No, definitivamente no. Me voy a Slytherin. Estaré mejor escuchando música que leyendo—Se hace el cabello atrás con una mano—. Creo que Wonho está ahí, quizá-

Namjoon se percata de una cosa muy extraña y es que todo el lenguaje corporal de Jimin está puesto en seducirlo. No son imaginaciones suyas. Es así. No puede culpar a la ropa. Es completa, es ancha y apenas lo hace ver más pequeño lo usual. Lo único que resalta, es ese hombro eternamente descubierto.

La forma en la que se curva, se relame los labios, como habla y como lo mira. Todo grita sí a pesar de que su boca sale un falso no.

También es perfectamente consciente de que con esta información dicha por Jimin, sencillamente tiene miedo de volver a tener relaciones. Cosa que entiende dadas las circunstancias. Ayudó a Jin a eliminar los recuerdos, Jimin sabe que ocurrió y también parte de la sensación, más no todo el escenario, rostros, etc.

Está el saber y la reminiscencia de su consecuencia. Nada más. Lo toma del brazo y jala consigo. A pesar de que Jimin se queja, suben hasta el séptimo piso y corren recorriendo el pasillo hasta llegar a la Sala de Menesteres. Jimin se ve empujado dentro con Namjoon. Una habitación pequeña, blanca y llena de luz los recibe. Da la expectativa de que están en el cielo.

—Lo que te pasa no es extraño, tampoco es un sin sentido, es que tienes miedo como cualquier persona que sufrió un ataque sexual—explica apurado, Jimin jala sus mangas—. Cosa que has estado tratando con Chungha ¿O me equivoco? —Niega con la cabeza.

Seojoon había enviado una carta a Chungha, contándole del tema y pidiéndole ayuda, pues Jimin envió demasiadas cartas informando lo mal que se sentía aun con los medicamentos. Para este momento, puede decir que el evento no lo afecta de la misma manera, lo ha podido procesar.

El resquemor queda en que, si vuelve a tener contacto de esa índole, será doloroso o va a repulsarlo. Contradictorio con su personalidad: Le gusta tener relaciones sexuales. Por eso a cada oportunidad que le muestran los demás, dice que sí. Tal como Taehyung.

—Solo tienes miedo de que te duela. Ahí muere. También que no te hagan caso cuando quieres que haya un parón.

—No lo-

Namjoon siente el temblor en el cuerpo ajeno, la forma en que se tensa. Las manos de Jimin aprietan la tela y hombro de Namjoon, siendo una postura en la que puede empujarlo sin más y Namjoon se mantendría lejos; no lo hace. Apretando los ojos con Namjoon mordiéndole los labios, introducir la lengua en la boca ajena y meter las manos bajo la vestimenta.

Deshacerse con facilidad del pantalón holgado y la ropa interior. El morpho cae en la cama. Jimin se lleva las manos al pecho, jadeando con la cara roja y un mechón de cabello volviéndose corintio. Namjoon lo sostiene de las piernas y mete la cabeza entre ambas, lamiendo la virilidad del Slytherin.

Jimin lo toma del cabello, jalándolo; sus muslos atrapan la cabeza de Namjoon; él aprieta la carne de los muslos hasta ponerse los nudillos blancos. Se cubre la boca, curvando la espalda y relajando el cuerpo.

—Naaaaamu. —gorgotea lloroso, pasando los brazos por la cara. Llorando.

Se siente bien ahora, después no lo hará. Sabes que será así y tu solo lo vas a arruinar. Siempre lo arruinas.

—Te viniste muy rápido. —comenta relamiéndose los labios. Esto da veracidad a lo dicho. Si estuviera constantemente, tardaría mucho más.

Jimin jadea, llevando una mano a entre las piernas cerradas.

—Namu-

— ¿Sigo o no?

Inclina la cabeza un poco y Jimin gimotea. Indeciso por el querer y no saber si puede. Namjoon lo toma de la mano y lo hace palpar su entrepierna— ¿Sí o no? Sabes que no te voy a forzar a nada si no quieres—. Le recuerda, considerado que hace falta. La respuesta no viene verbal, limitada a apretar por encima de la tela.

Namjoon se masturba, con una mano apoyada para seguir de frente a Jimin. El morpho introduce un par de dedos en su entrada, estimulándose y viéndolo fijamente. Sin querer concentrarse en nada más que no sean sus ojos de tono verde grisáceo. Que sea lo único importante.

Lo arruinarás. Va a molestar contigo, porque no eres perfecto.

Aprieta los labios, con el pene entrando en su culo poco a poco, abriéndose paso en la carne ya expandida que no resiente la intromisión.

Ni siquiera sirves para coger bien.

Baja la mirada, de lo levantado que está, puede ver incluso como el miembro de Namjoon se introduce.

No serviste allá, no serviste antes; nunca has servido ¿En algo lo haces?

Toma una bocanada demasiado profunda, con evidente descontrol en él. En su cabeza.

No sacaste E en el último examen.

No pudiste comprarle el regalo que querías a Jungkook.

No pudiste ayudar a Yoongi con su tarea.

Que tonto, te pusiste a llorar frente a Jisoo.

Te equivocaste en clase.

Namjoon no te quiere. Todo es culpa tuya.

Es tu culpa por no ser perfecto.

Es tu culpa por no ser perfecto.

Es tu culpa por no ser perfecto.

Es tu culpa por no ser perfecto.

Es tu culpa por no ser perfecto.

Es tu culpa por no ser perfecto.

— ¡HEY! —grita tomándolo de la cabeza y zarandeándolo—. Deja-de-escucharlo. Quien está aquí contigo soy yo.

Un sollozo quebrado se le escapa y acaba abrazándose a Namjoon, ahogado entre no entender sus pensamientos propios, las voces que lo han estado haciendo sentir mal desde siempre y ahora peor que nunca—NAMJOON—, Chilla entre sorprendido y angustiado por el mordisco en el cuello. Tan fuerte que le saca sangre. Las penetraciones continuas, fuertes y que obligan a Jimin abrir las piernas.

Jala la camisa de Namjoon, con la boca abierta y nada saliendo por ella. El Ravenclaw jadea, agotado.

—Sea lo que sea que te pase no te alejes; aun si te sientes raro… yo también puedo ayudarte. —musita cohibido. Dando cuenta de la necesidad que hay a que Jimin esté post-clímax para atender a nada que le diga.

Momento en el que cualquiera está en la nube y aceptaría hasta vender el alma.

Los labios le tiemblan y acaba por abrir la boca.

—Di-dicen que… ni siquiera para… esto sirvo y…

—Eso se puede arreglar fácil.

A decir verdad, Jimin pierde consciencia del tiempo, espacio y apenas consigue hilar que está con Namjoon. Con la espalda contra el cabecero de la cama, da cuenta de que estiró tanto el suéter de Namjoon, que puede ver su cuello y clavícula. Namjoon se detiene, entre sorprendido y pasmado de que Jimin lo mordiera.

Que aprieta sus manos al tiempo que los dientes. Sacando sangre en rasguños y la dentadura blanquecina. Lo imita, dejando una marca aun peor a la que ya hay. Se sienta en la cama y Jimin apoya las manos en el pecho de Namjoon, sintiendo como el semen baja sin más. Jadea, con los labios ensangrentados al igual que el contrario.

Toma a Namjoon del rostro, apartando el cabello pintado de púrpura.

— ¿Soy perfecto para ti?

Su cuestionamiento vino en voz débil, casi un sollozo penoso.

—Es un término pequeño. —Asegura, estirando el cuello para acabar de darle un beso. Jimin lo rodea con los brazos, profundizando el gesto

Si entre todas las voces, la de Namjoon le dice que sí es perfecto y mucho más, podría intentar hallar esa senda desconocida y lejana que jamás ha intentado buscar. Esa donde las palabras ajenas no le importen, sino su propia interpretación. Lo que piense, lo que crea y no aguardar por la opinión de los demás.

Incluso, si lo medita, es lo que Namjoon siempre ha intentado hacer: Que se ame y dé cuenta que esa es la perfección que busca desesperadamente.


—Si querían quedarse para eso, pudieron decirnos. No nos íbamos a molestar. —Jin no resiste la risa penosa. Jimin anda con el suéter tan estirado que parece de corte ancho para mostrar los dos hombros y no lleva pantalón.

Es el suéter de Namjoon.

—Fue espontaneo.

—Sí, como ese glamour. —Yoongi Se muerde los labios. Jimin se ve colorado en el cuello. Solo las marcas grandes van cubiertas. La mordida en el cuello de Namjoon por otro lado…

—Par de salvajes. —silba Hoseok con las manos en la cintura.

—Tengo hambre… —balbucea con la vista perdida. Jungkook lo toma de la mano, notando que apenas sabe que está parado.

—Ya en serio ¿Qué le hiciste? —pregunta Jin, preocupado. Namjoon se encoge de hombros.

—Nada extraño.

 

Chapter 10: Mirada Panorámica

Chapter Text

—Fue algo muy hermoso.

Jin y Hoseok ven el recuerdo de Taehyung con respecto al ritual de unión. Desde su perspectiva, se vuelve incluso más brillante y bonito de lo que fue. Si es que es posible que sea más perfecto. Hoseok da una risita y un codazo a Jin.

—Se te sale la baba por Taehyung. Resiste un poco—Jin se limpia el mentón, avergonzado del detalle—. Así que esto pasó, esto era lo que oía… Ummm, apenas estaba el ambiente mis ojos se cerraron, fue extraño. —suspira Hoseok cerrando los ojos.

—Y ¿Cómo te sientes?

— ¡Mejor que nunca! —afirma levantándose de un salto y extenuando las manos—. Ahora estamos más juntos que nunca y eso es genial. —Jin toma las manos de Hoseok y jalado hacia él.

A pesar de ganarle en estatura por poco, Hoseok se las ingenia para guiarlo. Jin se deja ir sin problema, notando que es como si en el fondo, Taehyung Y Jimin estuvieron cantando para que, en el futuro, los demás pudieran usarlo para unirse. Aun si no fuese entre los pares.

O con él, quien ni siquiera tuvo un par.

No resiste sonreír, sujetando fuertemente las manos de Hoseok mientras le sigue la pista como puede. Con el bailarín teniendo compasión y no dando pasos demasiados complicados que enreden a Jin. La vista al recuerdo y escucharlo dio lugar a un bonito momento con Hoseok.

Uno que concluyó junto con el recuerdo, Hoseok dormido y Jin extrayendo con cuidado la memoria de su cabeza. Dándole un beso en la sien y fingiendo que no hizo tal cosa. Guardando el frasco junto a los otros tantos que tiene de los demás.


Así que estas aquí. Decidiste venir finalmente.

—No lo digas como si tarde diez años hijo de puta, que apenas fueron como tres meses porque aparte de resolver esta mierda, tengo un colegio en el cual concentrarme.

La entidad no resiste romper en carcajadas por el reclamo de Yoongi. Totalmente valido, en su opinión. Tiene más sentido que el de Namjoon. También es menor la cantidad de tiempo, por no decir que al menos seguía pensando en el tema y enlazando puntos como buenamente podía para ayudar a los demás. En caso de que alguno se lanzara por esto antes que él.

—Tampoco me pones fácil aguantar la ansiedad y la depresión. Págame el psicólogo que me urge. —replica aún más malhumorado y lA entidad se sigue riendo. Aun sin quererlo, Yoongi está siendo muy cómico.

Ya quisiera poder pagarte el psicólogo.

Y el psiquiatra, los medicamentos, el tiempo que voy a necesitar en un cuarto con camisa de fuerza. Más te vale que esto se arregle cuando todos lleguen aquí o te vuelvo mierda. —Advierte tan en serio que vuelve a ocasionar risas.

Que agresividad—Intenta calmar su risa. Apenas consiguiéndolo—. ¿Y bien? Pídeme lo que deseas ver. Yo te lo mostraré solo por haber venido aquí.

Quiero la memoria profunda

Yoongi mira alrededor con ligero nerviosismo. Las paredes se cuartearon de forma terrible. Hay líquido negro chorreando de ellas. Toma un profundo respiro. El florero también explotó en mil pedazos. La entidad pierde su visual de humareda. Es al primera vez que lo ve siendo tan claro y definido.

Ayuda que el entorno se vuelva entre blanco y azul, con el líquido entrante luciendo como berilio en primera estancia.

—El último en darse cuneta será Jin. —murmura Yoongi, notando que el último en la línea, es el florero rosado lleno de rumex. Ese que Hoseok señaló como la flor de nacimiento de Jin y el color que más lo define.

—Su ira hacia mi no lo permitirá darse cuenta de que no los estoy engañando.

—Nosotros no hemos pedido lo que buscábamos y al mismo tiempo, por algún motivo las memorias no están ordenadas… ¿Por qué sucede eso? ¿Lo hiciste a propósito? No me vengas con la mierda de responderme una sola pregunta. Hice dos. —Yoongi está demasiado dispuestos a llegar a los golpes si la entidad no se muestra de su lado. Ella niega.

—No te alteres tanto.

Recomienda en voz baja. Sonando menos andrógino de lo usual.

Lo hice a propósito. Deben hallarse, pero no te hallas solo con lo tuyo, sino con lo demás que tiene el mundo para ofrecerte—explica, toma una copa y sirve vino. Tanto que parece que la copa no tiene fondo—. El saber acumulado por milenios de convivencia humana está almacenado para que alguien la haga salir; si te limitas a una, tienes lo justo y necesario, si ves más, tienes el mundo en tus manos.

 —Es decir, quieres que sobre salgamos ante los demás.

Todos hacen contacto en algún momento. las memorias que ustedes tienen son difíciles—Tiende la copa—. No obstante, como viste de esta copa—el líquido llega a los pies de Yoongi y empieza a subir—. Ustedes son capaces de cargar mucho más de lo que aparentan.

— ¿Cómo lo sabes? ¿Qué eres?

—Solo lo sé y quién sabe quién soy. Es una buena pregunta. Después lo descubrirás… Puedes unir tu dibujo, el de Jin y Hoseok. si intentas unir más, serán rotos de nuevo.

El vino casi se le sale por la nariz, pues es echarse la culpa de manera indirecta.

— ¡HIJO DE PUTA…!

Las paredes acaban de romperse y Yoongi se ve en la penumbra total. Mira alrededor, conteniendo el aire en la boca. Ve abajo por inercia y frunce las cejas ¿Por qué hay un punto de luz ahí? Sacude la cabeza y nada hacia arriba como puede, con el frío molestándolo en todo el cuerpo. Recordándolo demasiado a la sensación que provocan las energías malignas.

— ¡AYUDAME! —Entre la conmoción, lo sorprende que su voz se escuche tan fuerte.

Hay algo jalándolo del pie, llevándolo abajo a fuerza o mejor dicho, lo suficientemente profundo para que no sea capaz de llegar a la superficie. Jala su pierna, viendo que son manos que los sujetan. Su expresión se deforma en una de pánico.

Justicia.

Justicia.

Debes pagar.

Embustero.

Justicia.

Estafador.

Ladrón.

Justicia.

Muere.

Muere.

Muere.

Acompáñanos aquí.

Muere.

Muere.

Únete a nosotras aquí, muere.

Mereces estar aquí con nosotras.

Muere.

Muere.

Muere.

Las manos lo sueltan, Yoongi siendo que hay personas jalándolo arriba, el aire escasea y siente tantas agujas en su cuerpo. No lo resiste y cierra los ojos, en dirección a la superficie.

cuartoo

Guiña repetido, viendo el cielo azul, algunos pajarillos volando de aquí para allá en ese enorme prado de alarces. Sonríe sin poderlo evitar, complacido de estar en el prado como le dijeron que debía estar. Al abrir los ojos se encuentra con tres rostros distintos. Acaba con un gesto mucho más amplio, dando cuenta de que Jungkook y Jimin son quienes lo tienen sujeto de la mano.

—Gracias. —Jungkook arruga la nariz sonriendo, agachándose y frotando la nariz con la de Yoongi. Un tierno beso esquimal y los que suelen darse cuando son un lobo y gato respectivamente.

—Ya somos cuatro—silba Namjoon, levantando la vista al bello escenario—. Estamos cerca.

—Claro, siempre que estamos cerca, estamos bien. —suspira Yoongi, aliviado y pensando en ese pseudo permiso que recibió de reunir los dibujos. Pensar que debió esperar y así no se joderían y los tendría que repetir le duele en el alma.

Al menos ahora tiene la certeza de que no los van a destrozar. Sea lo que sea que lo haya hecho. Gira y queda boca abajo, notando a los otros tres echados para continuar descansando. Los prados mezclados y coloridos que dan lugar a mariposas refulgentes.

— ¿Qué era la luz de abajo?

— ¿Cuál luz? —pregunta Jungkook.

—Yo no vi ninguna luz. —dice Namjoon.

—Si no llegaste a esa luz tu solo, no puedes saber que hay. Ya no hay vuelta atrás a ello. —informa Jimin en un silbido, cerrando los ojos.

— ¿Alguien más podrá llegar? —se pregunta Yoongi, asumiendo que esto entra en ese extraño y abstracto concepto de la memoria profunda. Quienes la necesitan ven y esta sobre carga que hay en ellos, es para que sean mejores.

Tal vez esa de ahí, es más de lo que se puede soportar.

—No lo sé, tampoco es buena idea. Quien se pierde mucho tiempo, muere.

—Eso explica porque estabas tan frío. —dice Jungkook con una mariposa parada en su dedo índice—. Estabas muriendo. —Jimin asiente.

—Me fui y ahora entiendo un poco mejor todo. Al menos eso creo. —Exhala con cansancio.

—No pensemos más en eso—Recomienda Yoongi cerrando los ojos—. Ya llegamos aquí, solo nos toca esperar. —Recuesta de su mano.

—Y ayudar si hacen falta. Como a ti, que los espectros querían jalarte y mantenerte con ellos. Quien se queda ahí, no retorna.

Yoongi frunce las cejas con ligereza. Namjoon no lo ayudó, no hizo falta, pero si no hizo nada ¿Cómo sabe? Duda que tuvieran chance de decirse ¿O simplemente sucede como una película? Que cosa más rara. quisiera pensar más en eso…

Pero hay una voz tierna y aguda diciéndole buenas noches, quiere descansar.


—Aléjate de Jimin.

Wonho se inclina atrás, sorprendido de la repentina petición de Jungkook. Tan directa que lo incómoda inclusive. El Gryffindor se mantiene con las manos metidas en su chaqueta de cuero, ladeando la cabeza y los ojos dorados clavados hasta lo más profundo del ser de Wonho.

—Dis-disculpa, pero eso es-

—Estás haciéndole algo. No solo estás ayudándolo a dormir. Huele, huele demasiado—Acusa acercándose un par de pasos y a pesar de que hay una diferencia de altura notable, el intimidado es el Slytherin de gran tamaño—. Aléjate de él. —Acaba en tono susurrante y bajo.

—Somos amigos. Es todo. Alejar amistades porque no te gusta es un gesto bastante feo y extraño por aquí, en caso de que la cueva de la que saliste no te lo enseñaran—dice Wonho, disgustado y nervioso por lo expuesto que se siente—. Es-

—En la cueva de dónde vengo, quienes hacen cosas como las que tú haces, los matamos—informa ladeando la cabeza con las pupilas de sus ojos contraídas. Teniendo tal expresión que Wonho sufre escalofríos—. Hace un buen tiempo dejaste de ser un amigo. Aléjate.

Y sin más continúa con su camino, dejando con el mal sentir al Slytherin.

A medida que anda por los pasillos se siente atraído a determinada dirección, dejándose llevar sin más. Llega al séptimo piso, la Sala de Menesteres. Abre la puerta y consigue una habitación muy, muy oscura. Con apenas iluminación suficiente. Se quita la ropa y cambia de forma, avanzando hasta subirse a la cama.

— ¡Jungkook! —el quejido agudo que viene acompañado de un abrazo lo hace lamer la cara de Jimin y después, la de Taehyung. Han estado todo el día juntos, por lo que no es sorpresa que sean ellos dos los que estén aquí.

El morpho de Slytherin abraza con fuerza al lobo, con Taehyung apretando la boca a medida que lo embiste con fuerza y profundidad. Abre la boca para tomar un mínimo aliento, escucha los quejidos caninos. Aprieta a Jimin y gime al llegar el clímax. Ambos morphos jadeando y el lobo dedicándose a lamerles la cara.

—Opacador. —acusa Taehyung.

Jungkook hace esto para llamar la atención y nada más. Jimin llena de besos la cabeza del lobo, abrazándolo, con sus brazos perdiéndose en lo abundante que es el pelaje de Jungkook estos días.

— ¿Dónde estabas? —pregunta Taehyung levantando la cabeza—. Pensamos que vendrías antes aquí.

—No preguntes y duérmete. —recomienda Jimin hundiendo la cara en el cuello del animal.

Taehyung da cuenta de cómo el lobo mueve la cola. Sea lo que sea que estuviera haciendo, acabó feliz con el resultado. Bosteza y acaba haciendo caso, jalando la cobija para dormir un par de horas antes de tener que ir a cenar y a sus respectivas casas. Los últimos meses se han comportado más cercanos como los menores de los siete.

Lo usual: Crear mini grupos entre ellos y luego ir a no separarse en cualquier tiempo libre.

Chapter 11: Libertad ilusoria

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—Yoongi ¿Quieres venir conmigo y con Jungkook al bosque prohibido? Encontró un espacio que es como un claro. Hay un lago, da la luz de la luna y no hay bichos.

Yoongi levanta la cabeza de la cama, con expresión fruncida y cabello desordenado. Apenas acabaron los exámenes finales del tercer periodo. En una semana se van a casa. Quiere dormir todo lo posible ahora que tiene un lugar silencioso. En casa, por desgracia, los vecinos son un fastidio.

Por no decir que su tiempo es consumido en tocar piano, intentar componer música y demás hobbies que aquí no puede permitirse. Arruga la cara con disgusto de solo imaginar salir. Estar fuera. Estar en un espacio abierto. Posibilidad a que vengan espíritus a ser un fastidio. Que el cielo se desplome y mil tonterías más que solo son un aporte a su ser tan vago.

—Diviértanse.

— ¡Yoongi! —Jimin se le lanza encima, consiguiendo que el contrario queje y pierda el aire—. Yo te llevo, no tendrás que caminar. Acompáñanos ¿Sí?

—¿Por qué quieren que vaya a ser tercera rueda? —pregunta con voz plana y apenas existente por culpa del peso extraño. Jimin hace un puchero.

—Porque no queremos que te quedes aquí solito. Yo te llevo. De verdad. No tendrás que caminar.

Yoongi suspira y acaba cambiando de forma. Jimin lo carga y sale de la habitación. Seonghwa está en una reunión de profesores, por lo que es imposible que se dé cuenta de que va con un gato en brazos, saliendo de la sala común a pesar del toque de queda.

. . .

—Vale, si es un bonito lugar. —Concede Yoongi con las manos en el pecho, los tres echados en el suelo y pudiendo ver el cielo. Jungkook tararea, balanceando las piernas y Jimin se queda con los ojos cerrados, dormitando.

—Te lo dije~—ronronea Jimin.

—Lo encontré por accidente hace unos días. Iba a decirle a los demás para venir todos, pero incluso Jin hizo planes sin mí. —Yoongi gira la cabeza hacia Jungkook.

— ¿Taehyung?

—Hobi.

—Vaya, eso me explica porque no quiso ir a comer postres conmigo a la cocina. —ríe Yoongi con levedad. Jimin bosteza estirándose.

—Namjoon está con Taehyung—informa el morpho—. En la torre de Ravenclaw. Namjoon le va a leer cuentos. Al menos eso me dijo. No creo que hagan eso, pero es tierno de todos modos. —opina risueño.

—Namjoon puede narrarme lo que sea y yo solo me voy a quedar pendiente de su cara. No sé si soy solo un raro, pero verlo hablar es hipnótico y de solo escucharlo, quedo en la puta luna. —dice Yoongi. Exponiendo su dilema y conflicto. Lo peor del caso, es que Jungkook y Jimin ríen dando su aprobado a aquello.

—Es que Namjoon es muy guapo. —Justifica Jungkook.

—Y también habla muy lindo. —Continúa Jimin.

—Pensé que solo era yo y mi enamoramiento por todos los hombres que elogian mi intento de música. Ahora me siento mejor.

—Compones lindo. —Asegura Jungkook girando la cabeza a él. Yoongi se encoge de hombros.

—No me vengas con esa, ya vivo muy enamorado-

—Sí~ Enamorado de nosotros siete~

— ¡No me lo recuerdes!

Jungkook le da un beso a Yoongi en la sien, consiguiendo que arrugue la cara y seguido sonría. Considera lindo pasar un tiempo así: Tranquilo, echados sin más, viendo las estrellas que brillan en el cielo sin más. Ladea la cabeza, consiguiendo pequeñas uniones entre las estrellas.

— ¿Creen que lo que dice Jin es verdad? Que al morir, iremos ahí arriba a seguir brillando. —pregunta, queriendo saber si es iluso de su parte imaginar que después de la muerte, tiene un futuro tan bonito.

—Yo creo que sí. Las estrellas siempre están ahí en la noche. En un tiempo donde la oscuridad puede ser fría y triste—dice Jungkook levantando una mano—. Con ellas ahí, hacen que se convierta en un momento de calidez, de confidencia e intimidad. Incluso cuando te sientes abandonado y solo, basta con ver arriba para sentir que hay mucho más.

—Seremos una luz que ayude a muchos más a hallar paz. —suspira Jimin. Yoongi mantiene la sonrisa suave, esperanzado hacia el cielo.

—Tal vez… son las personas que nos cuidan las que están ahí—opina de repente—. Tal vez esas energías que nos dijeron que nos cuidarían son estrellas entre las sombras que se ciernen en nosotros. Por eso siempre estamos a salvo juntos: Tenemos un manto oscuro, pero estrellado que nos cuida.

Jungkook suspira, con sus ojos dorados reflejando la infinita imagen de la noche. Tan bella, tan perfecta y que sencillamente amará hasta el día de su muerte. Ese espectáculo de luces que se vuelve más brillante cuando está triste, para animarlo y hoy, luce un brillo sereno para acompañarlo en su calma.

Aun en la oscuridad profunda, hay luz, hay estrellas…

Que bonito es lo que piensas. No vas mal encaminado.


—Es una noche tan bonita.

—Hay muchos pequeños soles.

—Hoseok, son estrellas.

—Minisoles.

—Estrellas.

—Hobisitos.

—Estreeeeeeellas.

—Hobibibis. —Hoseok sonríe hacia Jin no resiste caer a un lado, carcajeando de forma tan particular. Continuando con sus miles de nombres para llamar a las estrellas y hacerlo reír.

Le encanta hacerlo reír. Es cuando más bonito se ve. Acaba por estirarse y darle un beso en la mejilla. Por esto y muchas más razones, acepta siempre pasar la noche en la torre de astronomía junto a Jin. Se le hizo un poco extraño que lo invitara. Suele venir aquí con Taehyung el noventa por ciento de las ocasiones.

—Estaba pensando que puedo enseñarte a bailar en vacaciones—murmura Hoseok, ambos volviendo a ver afuera—. Cuando me imitas te sale muy bien, si lo intentamos un poco más, serías muy bueno bailando y no te sentirás inseguro de hacerlo en Yule o Samhain. —Ofrece el mago empático.

—No quiero arruinarte las vacaciones con algo así. —responde dudoso y abatido. Se considera un caso perdido en ese aspecto de la vida. Ni siquiera es muy atlético. Hoseok le da un amistoso empujón, con la misma amplia sonrisa y su cabello rubio luciendo brillante por la luz de la luna menguante.

— ¡Claro que no! Me harías muy feliz yendo a que bailemos juntos. Incluso podríamos invitar a Jimin. Nada que implique enseñarte algo que te gustaría nos será molestia. —afirma. Lo toma de la mano y Jin abre ligeramente los ojos.

Es capaz de percibir su emoción. Hoseok mostrándole lo que siente. Que no será una molestia y que imagina un entorno perfecto y genial con él. Acaba dando una risa penosa. Claro que la idea de saber bailar al menos un poco llama su atención. No de forma profesional, simplemente tenerlo.

No obstante, hasta la fecha se ha considerado incompetente en el asunto. Que Hoseok le tenga tanta fe y lo anime, lo hace sentir un poco más confiado. No dejara de hacer cosas extrañas, es parte de su persona payasa, al mismo tiempo, podrá manifestarse mejor y eso lo hace sentir bien.

Suspira, recostado de Hoseok para descansar y acabar durmiendo. Hoseok se acurruca, apretando la enorme cobija con la que se cubren para nos entir el frío de la noche.


—Namjoon ¿Puedes ir a casa en vacaciones?

— ¿Por qué?

—Quiero que me leas cuentos para dormir.

Namjoon ríe por la nariz y se le escapa una carcajada torpe. Sin poderse creer que Taehyung diga semejante niñería. Es obvio que es una broma. El morpho sonríe amplio y se encoge de hombros. Alegre de la reacción que causó. Le gusta escuchar a Namjoon leer. A todos en realidad. Su cabello se torna púrpura con tan solo un párrafo.

Namjoon tiene una voz muy buena para ello. Resulta tranquilizante.

—Ya acabamos cuarto año—musita cerrando los ojos, recostando la mejilla en su brazos. Namjoon deja el libro en su pecho—. El próximo año escolar tocan los TIMO’s, empiezo a recordar lo que nos dijeron.

— ¿Qué acabaremos extrañando Hogwarts?

—Sí.

—Yo también lo he pensado.

—Aquí nos conocimos, nos unimos… no sé si estaré listo para irme. Nunca. —admite tímido. Namjoon de aun suspiro. Con la vista en un enorme tragaluz en el techo de la biblioteca. Pudiendo ver las estrellas desde su lugar.

—De eso va la vida, en realidad. Aceptar que habrá cosas que jamás volverán, a las que debes llegar y todo cambiará… es triste, pero así creces, así llegas profundo y eres capaz de llegar al prado. —explica.

Taehyung abre los ojos y se lo queda viendo. Ir profundo. No quisiera hacerlo. A más pasa el tiempo, a más crece, quiere quedarse pequeño. Volver a ser un niño. Poder disfrutarlo. Sabe que no puede darse tal lujo. Que necesita continuar. Que, en estancarse, está la muerte y en avanzar, llenarse de más cosas que harán valer esa carencia temprana.

Que a más profundo, será más cercana la superficie.

Chapter 12: Calma y profundidad

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 —Cuídense en estas vacaciones—pide Jisoo desde fuera del expreso de Hogwarts—. No se olviden de empezar a estudiar para sus TIMO, es más difícil de lo que creen. Nada de confiarse. —Advierte.

—Tranquilo, tenemos al obsesionado por los estudios, estaremos bien. —Jimin frunce el entrecejo hacia Hoseok, quien le palmea la espalda. El tren empieza a avanzar.

—Los veo en septiembre. Eso si no es que me ponen una correa y me obligan a quedarme en Corea. —despide Jisoo, notablemente bromista, sacudiendo una mano, teniendo una tenue sonrisa en los labios. Ellos se despiden y Yoongi no hace sino ver es figura que está a pocos pasos de ella. Moviendo los labios.

«No lo harás ¿Por qué estás mintiendo?»

Y con ello acaba el cuarto año en Hogwarts. Uno que resultó especialmente amargo y monótono en su desenvolvimiento. No por ello menos bonito. Al menos resultó escarificador.


Pensamos que sería mejor idea que los dos durmieran en la misma habitación, así que hicimos tumbar la pared, poner esta que aparece y desaparece y voila ¿Qué les parece?

Resultó incómodo estar en la estación de trenes que Jimin se fuese con Seojoon y Hyungsik sin tener que discutir a nadie por el asunto. Jimin ladea la cabeza, su habitación es parecida a la que tenía. Está el mural con fotos, su escritorio, posters; peluches y cajones, pero la distribución, colores y demás se diferencia en cantidad.

Lo agradece, pues no cree necesitar ni querer que sea igual a su antigua habitación. Deja el baúl en la cama y saca los labios, viendo alrededor. Hay un ventanal gigante con un pequeño espacio para sentarse. Chimmy no demora en echarse en su cama. Yeontan no le deja de gruñir.

— ¿Y bien? ¿Les gusta? —pregunta Hyungsik con deje emocionado.

—A mí me gusta así. Podremos hacer pijamadas aquí—Ambos adultos se miran y sudan frío. Las pijamadas, obviamente había que pensar en las pijamadas—. ¡Y podrás enseñarme a bailar aquí! —Celebra saltando en la espalda de Jimin y cayendo a la cama por lo mismo.

—Puedo practicar. Es un espacio grande.

—Bien. Dejaremos que suelten todo. Tenemos que ir en un rato a una sesión de fotos y luego podemos ir a comer si quieren—Ambos asienten—. Bienvenidos. —Despide Hyungsik cerrando la puerta.

— ¿No te gustan? —pregunta Taehyung a Jimin.

—Sí me gustan mucho, solo… es extraño. aun no me acostumbro. Dame tiempo. —pide con un puchero. Taehyung le da un beso en la sien antes de apretujarlo.

— ¡Ahora somos hermanos! Legalmente hablando. Lo próximo, es hacer modificación genética.

— ¡AH! ¡PODRÍA SER ALTO!

—No creo que lleguemos a tanto.

Le da un golpe y Yeontan ladra copioso por el gesto.


—Pa-Pa-Pah-Pah y PAH—exclama Hoseok—. Bien~ Si te salió—aplaude hacia Jin que se deja caer al piso—. ¡Lo haces muy bien! Podemos seguir con el siguiente paso.

—Irme a la otra vida.

Jin mantiene una mano en su pecho, jadeando con el sudor cayéndole por la cara. Nunca pensó que una clase de baile iba a cansarlo tanto. Ni siquiera llevando tantos días asistiendo a la misma. Hoseok se sienta junto a él, dándole palmadas en el abdomen.

—Vas bien~ Pururú~—Lo pica con un dedo, consiguiendo que Jin contorsione en el suelo—. Pronto serás un total maestro y los siete nos haremos Idols.

—No, por favor, el mundo no está preparado para tenerme de Idol. Demasiada perfección. Los colapsaría. —bromea Jin, recibiendo risas de Hoseok—. ¿Sabes? He estado buscando algunas cosas y creo que, si lo hago, todo se acaba antes de que inicien las clases.

—Estás demasiado seguro ¿Eh? —Levanta una ceja, sorprendido de tanta certeza. Jin toma un profundo respiro, sentándose y bajando su suéter sudado.

—Yoongi buscó ayuda escuchando a su sombra, yo puedo buscar ayuda en nuestros guardianes—Hoseok balancea la cabeza. Suena razonable y menos escalofriante. Con suerte sería un proceso menos peligroso y maquiavélico al que Yoongi hizo. Pues se lo contó y de solo imaginarlo estuvo a poco de desmayarse—. ¿Qué harás tú? De repente, esto se volvió de cada uno con sus métodos.

—Voy a tumbarme en mi cama, ver el techo y rezar a Merlín por qué todo se solucione. —Jin rompe a reír, dándole golpes en el brazo y cayendo al suelo del ataque de risa que ocasiona. No puede creer que Hoseok esté hablando en serio y es que lo hace.

Piensa quedarse viendo al infinito en lo que la solución llega a sus manos mágicamente.


—Es una canción muy bonita, Joonie ¿Para quién es? —pregunta la madre de Namjoon. Él atrae los papeles y gira la cabeza a otro lado con gesto nervioso. Se corta sin querer debido a la pluma y el papel—. Oww, sí tienes novio no tengo problema—Saca los labios—. Haber, dime, dime. Quiero saber de mí nuero.

—N-no tengo novio.

Un Novio.

—entonces dime quien es ese enamorado. —Levanta las cejas con gesto pícaro e interesado. Namjoon sacude la cabeza—. Déjame adivinar. Mis poderes maternos me lo van a permitir—se lleva las manos a la frente, fingiendo ser una X-Men si le toca a Namjoon opinar—. Essss… Jimin.

— ¡¿CÓMO DIANTRES…?!

Ella echa a reír por la reacción explosiva y apenada de su hijo.

—Ay cariño, te gustan las cosas pequeñas y linda y Jimin es el pequeño y lindo. Además de que vive en tus piernas más que en ningún otro lugar—Bromea andando a la cocina—. Espero que hayas sido un buen apoyo para él ahora. Considerando que…

Namjoon ve como su madre está decaída. Es cómico como en el grupo de padres, los que tenían vidas muggles o de contacto mágico limitado, se juntaban más; quizá por entender o tener menor miedo a una equivocación. Su madre que tenía tantas amistades ahora se han resumido al Sr. Min.

Es el único que queda. Deja todo en la mesa y se acerca a ella, abrazándola.

—Estaremos bien. No nos pasará nada. te lo prometo.

—Ay cariño, no puedes-

—Si alguien pasa lo voy a aplastar, no dejaré que te pase nada malo. Yo te voy a cuidar. —Afirma apurado y con tono desesperado.

Pues ella es todo lo que tiene.

Es su madre que lo ha aceptado y defendido con todo lo que ha podido.

Incluso si lo mete en problemas por revelar su magia, por ser Animago, por lo que sea, haría lo posible por evitar que suceda lo mismo que a los Señores Park.


— ¿Qué criaturas dijiste que eran?

—Veelas. Son como mujeres de lago, despampanantemente hermosas y que buscan la atención de los hombres ¿Por qué? —Yoongi gira a su papá. Este gira la tableta, teniendo el Instagram ahí abierto y una publicidad de seis fotos con Taehyung y Jimin—. Ow… Al final sí pasó.

— ¿Te lo contaron? —pregunta interesado el sr. Min.

—No exactamente. Tae una vez mencionó que le gustaría trabajar con Jimin. Que con él será más divertido. Supongo que así llegó ahí. —Pasa las fotos. En la mayoría ni siquiera sonríen y tiene ese gesto tan amenazante y seductor con los que confunde.

¿Se asustan?

¿Se excitan?

¿Corren por sus vidas?

¿Se dejan alcanzar a ver qué sucede?

Es un misterio demasiado grande.

—Me alegra que la menos todo esté bien con ellos. Jimin sigue sin cambia de color de cabello. Solo esta parte y… bueno, es deprimente.

—Mejorara con el tiempo—afirma apagando la tableta y andando hacia Yoongi—. Y dime ¿Cómo vas?

—Bu-bueno…

El Sr. Min silba y le da palmadas en la espalda a Yoongi. Por sus buenas calificaciones y querer animarlo, acabó de comprarle una tableta gráfica. Debido a la publicidad cariñosa de Taehyung, su estilo está siendo bastante llamativo y sonado. Por lo que tiene encargos y gana dinero para sí mismo.

Que acabara cambiando a galeones seguramente. No pensó tener un talento suficiente o atrayente como para hacer comisiones por internet. Que fuese al revés lo dejó mudo. Ofreció darle el dinero a su papá, pero este casi se ofende por esa implicación.

—Ya no la escondes—comenta dando un toque a la marca en la nuca de Yoongi—. ¿Ya te gusta?

—Se me olvida ocultarla—admite penoso—. A todos, en realidad… —susurra al final, viendo que incluso en el dibujo que está haciendo ahora, puso la marca como parte de su firma. Un detalle extraño y que lo lleva a la duda que ha tenido desde el principio.

¿Qué significa? ¿Cómo se une la palabra? Sabe a qué memoria pertenece gracias a la sombra, pero aun no es capaz de hacer la conexión. Necesita vivirla por sí mismo, hallar eso que Hoseok no pudo. Toma un profundo respiro, recostándose en su palma. El Sr. Min lo deja estar en su espacio.

Pues aunque quiera entenderlo y saberlo todo, Yoongi también necesita así sea un poco de espacio.


—Así que viniste. Quién lo diría. Pensé que tardarías un poco más en hacerlo.

Taehyung baja la mirada, sentado en su sitio, sin decir nada. La habitación a la que no quisiera volver jamás. Gira la cabeza, hallando el florero púrpura lleno de flores. Relame sus labios y levanta de su lugar.

— ¿Qué quieres? Te daré lo que me pidas. Se explicitó y muy selectivo con tus palabras. No vayas a formar un malentendido. —pide con deje burlista y ciertamente, intentando conducirlo por el camino que debe tomar. Taehyung abre y cierra la boca.

—Sí hago esto ¿Qué va a pasar?

— ¿Hacer qué?

Decirte lo que quiero. Que va a pasar una vez lo haga.

—Bien, llegaras al punto que esperaba y serás como tus otros amigos. Jungkook. Yoongi, Jimin, Namjoon. Serás como ellos.

—Y ellos ¿Ahora qué son?

La entidad ladea la cabeza, encontrando curioso lo que le sucede a Taehyung. Muerde sus labios, frunciendo el entrecejo.

—Después de que diga lo que realmente quiero—Su voz tiembla—. Ya no habrá vuelta atrás ¿Verdad? A partir de ese momento-

—Serás un adulto. Al menos en espíritu y experiencia del alma—Especifica cuidadosa—. ¿Te asusta crecer?

—Siento que no he sido niño… por culpa tuya.

Quisiera negártelo, pero en par es cierto—Concede acercándose—. Sin embargo, si te dejara continuar siendo un niño, no podrías enfrentar más de lo que viene. —Taehyung se muestra angustiado y molesto.

— Como si no fuese suficiente… ¿Harás más?

—Puede que sí, puede que no—Ríe suave—. La felicidad absoluta es una amenaza. Fuiste muy feliz, demasiado, tanto que no diste cuenta de que fue un tiempo muy largo… ahora que lo pierdes, lo consideras poco. Hay balance en todo, Tae, debes aprender a verlo y apreciar la alegría, tanto como la tristeza. Eso te ayuda a crecer.

Taehyung sacude la cabeza con gesto dolido. No quiere crecer. No ahora. No con esa sensación de que no disfruto nada.

—Muéstrame la memoria profunda. —Acaba por pedir.

Lo unió a duras penas con recordar a Jimin, los datos pequeños de Jungkook, sobre todo con lo último que dijo Namjoon y esas complicaciones densas investigando el tema: Al ver la memoria profunda, los adolescentes y jóvenes se hacen adultos.

No quiere ser adulto.

Quiere seguir siendo un niño.

El lugar toma un tono hogareño, claro y caluroso.

La habitación se destruye en una explosión tremenda que hace batirse en esa infinitud negra. Ese mar profundo y consumido que lo hace helar. Empieza a nadar arriba, siendo jalado abajo a los pocos segundos. Grita ahogado, con su cintura y abdomen siendo envueltos, con la sensación de que a más se hunde, más arriba son los lazos negros que intentan consumirlo.

Su única mano libre es tomada con fuerza por otras cuatro, tirando con fuerza y él, aferrando de la misma forma.

Tae

—Ya no se puede volver atrás, cierto.

—No hace falta.

Suspira, con gesto suave y rodeado por Jungkook, Jimin, Namjoon y Yoongi.

La verdad… no hace falta volver atrás.

Chapter 13: Juegos y charlas

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— ¿No iba a Corea?

—Tuve un pequeño problema y es que no me dan salir del país—Exhala agotada sentándose en el banco de piedra—. Así que tengo que esperar unas horas a que me concedan el permiso. A veces el Ministerio inglés es tan fastidioso.

Namjoon se encoge de hombros. Sorprendido de que Jisoo estuviera por su vecindario. Diría que es la profesora que menos se imaginó ver cerca de casa. Estira el brazo y Michi aterriza en él, llevando una carta en el pico. Debido a problemas variados, la lechuza que Jungkook envió con una carta para él, se fue a casa de Jin y dejó ahí la misiva.

Michi no hace mucho, pues la madre de Namjoon no es de escribir mensajes sino cada mes. Al pájaro le hace falta ejercicio y salir más. Es una enorme bola de plumas que llena de comida sobre todo en vacaciones.

— ¿Qué tal van tus vacaciones? —pregunta Jisoo con gesto suave—. ¿Todo bien? ¿Están tranquilos? No veo destrozos por aquí, a donde me llevaron para entrar al ministerio hay un caos tras otro. Tanto así que ni siquiera nos vieron entrar todos juntos al mismo baño. —cuenta divertida de la situación.

—Aquí todo está bien. Es una zona con protección para muggles y en general creo que hay defensa para esa clase de cosas—responde Namjoon, inseguro al respecto—. No sé mucho. Mi mamá se mudó aquí cuando estaba en el colegio, así que ella tiene los detalles.

—Típico. No saber ni dónde vives. Aun no tengo ni idea de dar mi dirección y tengo más de treinta y cinco. —silba ella y Namjoon se ríe.

—Pensé que se iba con la edad.

—Pensaba lo mismo. Nunca se va.

Namjoon balancea las piernas y hace mimo a Michi, la cual ulula de manera constante. Jisoo se lo queda viendo un rato, notando que, por la camisa estirada en el cuello, se vislumbra parte de la marca.

—Los profesores me contaron que tienes incapacidad para sentir—dice Jisoo—. ¿Tuviste algún accidente? ¿No lo han podido remediar? —pregunta.

—Sufrí un accidente hace años. Un auto me atropelló, mi magia me salvó junto a las cirugías, pero mis nervios se atrofiaron—explica con deje triste y resignado—. Así que no, no puedo sentir nada. Por eso no me molesta tenerla en el brazo.

Jisoo echa atrás la cabeza, dando cuenta de cómo las garras de la lechuza se clavan en el brazo de Namjoon, sacando sangre sin reparo y a él no le duele en lo absoluto. Siempre lo ha notado indiferente a todo, más no pensó que fuese por esto.

—A muchos los asusta.

—Es un detalle extraño.

—Sí. Aun así, no me importa. Al menos ya no tanto.

—Y ¿No extrañas sentir?

—No.

—Supongo que sufres menos.

—Es que puedo sentir cuando estoy con los demás—Relata Namjoon dando un empujón a Michi para que vuelva al aire—. Es un impulso mágico, creo. No lo sé. Puedo hacerlo y de cierta forma me hace ver que, aunque nacemos solos y moriremos solos, estamos hechos para vivir en compañía—enuncia en un susurro, viendo a su lechuza volando, jugando sola—. Porque sin la compañía y sin sentir nada, no es más que estar muerto sin haber nacido.

—Sientes por amor. —Completa Jisoo, subiendo las piernas y abrazándolas.

—Tal vez. Los quiero tanto y ellos a mí, que vuelvo a estar vivo.

—Eso es tonto. Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. No ha cambiado, nadie lo ha hecho… —musita Jisoo viendo a otro lado. Namjoon se fija en ella.

—Es el ciclo natural-

—Un ciclo que está mal. Debes aprender a estar solo, a sentirte como un muerto incluso si eso te hace entristecer. Al final del día, morirás, te estás preparando para ello—Namjoon sufre un escalofrío de que ella lo mire y le sonría—. A menos que eso cambie…

—No lo hará.

—Entonces no busques amor y aprende a vivir estando muerto—ríe cerrando los ojos—. We were born to be alone, But why we still looking for love? —Entona armoniosa, Namjoon muerde sus mejillas—. Can't hear what you say I'm happy with this pain—Exhala y levanta de su lugar, dando una vuelta. Namjoon jala las mangas de su suéter—. You pity me, but I pity you more for pitying me.

—Es una forma horrible de verlo todo.

—Y aun así, quien cree que es mejor vivir en compañía, lleno de dolor y desilusión eres tú. Que puedo decirte. —burla ligera. Atrapando una de las plumas de Michi y está consumiéndose en su mano.

Llegado a este punto, Namjoon no sabe que pensar del tema ni de ella. Pues lo que menos imagino es que una mujer tan linda, acabara siendo así de desesperanzada y destructiva, hasta el punto en que su magia destruye algo con tocarlo.


— ¡No entres!

—Yoongi ¿Qué dijimos sobre rituales extraños de dudosa índole dentro de casa? —Yoongi abre y cierra la boca, sin saber que decir. Por obvias razones, son un rotundo no con respecto a permiso. El sr. Min sigue en la puerta de la habitación. Sin abrirla o entrar.

—E-es que es algo importante. Te prometo que no es nada malo.

—¿Involucra que te cortes?

—E-en realidad…

—Yoongi cancela ese ritual ahora mismo. —Ordena el Sr. Min.

— ¡Es importante! ¡Por favor!

— ¡Nada de rituales de magia negra donde tengas que usar sangre! ¡Esas fueron las condiciones! Cierra ese portal al Averno, ahora.

Yoongi da un quejido frustrado.

— ¡YA LA SANGRE ESTÁ AHÍ!

— ¡ENTONCES NO VAS A SALIR A NINGÚN LADO ESTE FIN DE SEMANA!

—Sobreviviré sin ir a casa de Hoseok este fin de semana. —murmura acuclillándose y poniendo las manos en el círculo en el suelo. El Sr. Min se lleva las manos a la cara. El día que aceptó a su hijo como nigromante y que haría cosas raras, no pensó que se tornarían así de extrañas.

Decide dejarlo ser. Supone que sabe qué hace y si ya se resignó al castigo, nada que hacer.

Yoongi concentra su energía en el círculo y pronto ve a la criatura de sombras materializarse. Con la diferencia de que esta vez no es lo que ha estado atormentándolo todo el tiempo. Por el contrario. Esta vez realizó la invocación de lo que esa sombra quiere.

¿Quién eres?

—Me llamo Yoongi-

¿De verdad? Qué raro, pensé que solo yo me llamaba así.

Yoongi ladea la cabeza. Es una figura infantil muy detallada. Incluso lo hace recordar algunas fotos suyas de niño pequeño. La sombra mira alrededor, frotándose la cara con una mano.

Esto no se parece a casa, pero tampoco se parece al sótano… ¿Eres mi papá?

Casi se ahoga. Papá, claro, cuando las vacas vuelen va a pensar en ser papá.

Te pareces mucho a mí y mi mamá decía que me parecía mucho a mi papá. Por eso su esposo no me quería.

— ¿Sabes quién era tu papá? —pregunta acuclillándose. A más pasan los segundos, la figura se va haciendo más visible y humana. Revelando que realmente, es una versión muy infantil de sí mismo. Usando una capa negra enorme y teniendo patrones de cortes por todo el cuerpo. Incluso el rostro.

No. Yo nunca lo vi. Ni siquiera recuerdo su nombre… No recuerdo la cara de nadie. Solo a- ¡BETH! ¡BETH! ¡ESTÁS AQUÍ…! ¿Po-por qué no puedo salir?

La serpiente se trepa hasta el brazo de Yoongi, quien la introduce a la barrera a ver qué sucede. El niño sonríe ladeando la cabeza y acercándose a darle un beso. Yoongi lo impide tomarla.

— ¿Tenías una serpiente llamada Beth?

Sí. Era mi mejor amiga.

Es igual de lindo que tú cuando tenías esa edad. —menciona la serpiente, apretando la muñeca de Yoongi.

Me decía que era un hablante. Una clase de persona muy rara y que podía hablar por las serpientes. Por eso nunca me harían daño. Decía que venía por mi papá.

Yoongi abre ligeramente los ojos. Lo hizo venir porque quería saber más de lo que Hoseok no habla del tema, no que sacara esta descarga de información casi accidentalmente. Pues puede que esta sea la explicación a su razón de ser Parselmouth. Una condición netamente heredada que, en su caso, no tiene sentido. Toda su familia es coreana y que ningún lazo mágico hay.

Lo investigaron y no hallaron nada. Es un muggleborn diez de diez. Pura sangre a su modo.

Me dijo que era un mago, que sería el más grande que el mundo viera

Afirma con una sonrisa tan feliz que a Yoongi no le hace sentido.

Pero… no pude llegar a ser nada.

—Moriste…

Mamá me vendió.

—Sí. Lo sé.

Las serpientes me prometieron que alguien me amaría.

— ¿Sí? ¿Quién fue? ¿Cuál fue tu primer amor? —pide saber. El niño frunce las cejas.

¿Quién eres tú?

—Ya te lo dije. Soy Yoongi-

Eres Yoongi, pero… ¿Los dos somos Yoongi?

Abre y cierra la boca.

Porque si tú estás ahí… ¡Tal vez e lo que las serpientes me decían! ¡Si tu eres Yoongi y somos Yoongi seré grande! ¡Me van a querer mucho! ¡VAN A DEJAR DE QUERER JALARME! ¡PODRÉ ESTAR LIBRE POR FIN!

—Momento, momento—Detiene—. ¿Serás? Yo seré grande, digo… es lo que preten-

¿Hay diferencia? Me quieren jalar abajo, pidiendo justicia. Seré grande tras tanto. Podré tener a alguien más amándome.

—Ya tengo a personas que me amen. Necesito saber quién te amó primero, niño. Di-

El niño ríe, dejándose caer sentado en el suelo y ladeando la cabeza, empezando a desaparecer.

Tú fuiste mi primer amor.

Yoongi queda más confundido. El niño desaparece y entre todo lo que dijo, solo sigue confundido. Pues hablaba de forma personal cuando no es el-

«¡Si tu eres Yoongi y somos Yoongi seré grande!»

—Es… ¿Literalmente yo?

Si bien la “memoria profunda” es un condesado de experiencias, hasta el momento no había creído lo que se expone hasta este momento: Esa memoria es suya a cal y canto. Que todo lo que Hoseok vio y mucho más, lo que este niño estaba diciendo y contando, fue algo que él vivió. En el pasado. Mucho tiempo atrás y que ahora sobre vive como una memoria y nada más.

Sufre un escalofrío terrible y mira a un lado hallando ahí a la entidad. Moviendo los labios.

No seas impaciente, sabrás lo que quieres a su tiempo.

Muerde su labio inferior y empieza a recoger todo, con el mal cuerpo intensificándose. Pensando que, en algún momento, su alma, su energía, su propia existencia fue la de un niño bastardo al que su madre vendió y unas brujas falsas descuartizaron.

— ¿Yoongi? ¿Qué te pasa? —pregunta el Sr. Min al notar que está llorando, sentado en el piso.

—Ella me vendió…

Un quejido se le escapa. Mi madre me vendió, mi madre se suicidó por mi culpa. El Sr. Min lo abraza, sentándose en el suelo junto a él. Consolándolo y sin saber la pregunta que continúa dando vueltas por la cabeza de Yoongi:

¿Cuál fue mi primer amor?

Ni siquiera mi madre me amó.


Posiblemente el año que viene sea tu ritual ¿Tienes en mente algún posible candidato de compañero?

—Sí~ Jimin.

—Oh.

—Tal vez si no hubiera ido al colegio sería usted—admite, echado panza arriba junto al Alpha—, pero no es así… ¡Los traeré a todos en navidad! —informa girando rápido y alzando las orejas. El Alpha da un gruñido, disgustado de forma notable—. ¿Puedo? ¿Puedo? La última navidad los padres de Jimin murieron. Está muy triste aún. Es un Omega.

— ¿Cuántos serian y cómo crees que van a soportar sus deberes obligatorios?

—Son Animagos. Además, yo cazaré por ellos. Por favor, déjelos venir. —pide echándose en el suelo y bajando las orejas. Los enormes ojos dorado consiguen hacer que le Alpha se resigne y Jungkook le salte encima, tirando cariñosamente de las orejas peludas.

Chapter 14: Sin ganas

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 — ¿Tienen que salir mucho rato?

—Vendremos pronto. Es comprar para cenar.

—Podemos comer lo que ya hay aquí o pedir una entrega.

—Es más rápido ir allí y comprar. No te angusties. No va a pasar nada.

Taehyung asoma desde el sofá, viendo la insistencia de Jimin para que Seojoon y Hyungsik no salgan. El par de adultos se marchan y el morpho no hace sino retirarse a su habitación. Taehyung salta del sofá y lo persigue, abrazándolo por la espalda y cayendo a la alfombra por accidente.

— ¿Qué te pasa? —pregunta Taehyung—. Has estado un poco raro. Sé que nuestros padres son geniales, pero no puedes estar como una garrapata a ellos.

—Ha habido problemas afuera.

—Aja.

—Solo no quiero que les pase nada. —dice subiendo la cabeza para ver a Taehyung. Este saca los labios y los pega a la frente de Jimin antes de sonreír.

—Son magos fuertes y muy cuidadosos. Estarán bien. No te preocupes~

Jimin resopla, sin estar seguro de nada para este momento. En lo que a él respecta, en cualquier minuto puede pasar un maldito desastre y ya no soporta que el tormento alrededor lo haga sentir así de inseguro, que solo se calme teniendo compañía muy cercana de modo físico y mágico.

No puede dormir si no está abrazando a su perro mínimo. Debe tener algo vivo. Alguien que desprenda calor y con lo cual pueda alejarse de las voces venenosas que tanto insisten en querer echar su estabilidad mental por los suelos. Buscando que muera, sin dudas. Que encuentre el silencio en la muerte como única alternativa posible.

—Tae-Tae.

— ¿Dime~?

—Me siento mal.

Taehyung lo apretuja y recuesta la mejilla en su cabeza, dando un suspiro.

—Se supone que deberíamos ser más fuertes ahora.

—No me siento fuerte en lo absoluto.

—Yo tampoco, pero ya no podemos volver atrás ¿Recuerdas?

Muerde su labio inferior. Todo lucia tan fácil y normal el año pasado. Sí, los sueños eran terrible y también estaba el temor de la situación alrededor, pero este año se volvió una total caída al vacía que los hace perturbarse. Que impide esa aura de tranquilidad que los rodeaba.

Ahora se sienten vulnerables incluso estando unidos, como nunca debería de ser.

Jimin gira y se sienta en el regazo de Taehyung, tomándolo de la cara e iniciando un beso con él, metiendo las manos bajo la camisa del morpho. Taehyung hace similar, dejando que la magia brote. Los hilos blancos y brillantes en contraste con los negros y opacos que vienen de Jimin. Las dos clases uniéndose. Mezclándose, enredándose.

 Jimin jala a Taehyung hacia sí, tironeando el cabello y ese comportamiento casi errático que suele mostrar con Namjoon únicamente desbocado con quien está mezclando su magia de manera tan intima. Gime entre el beso, recibiendo mordidas en los labios de parte de Taehyung.

— ¿Te tomaste el medicamento?

—Sí.

— ¿Aun las oyes?

—Demasiado.

—Yo también lo escuchó.

Ni siquiera se explica el por qué. Solo que está ahí. Una voz distorsionada y horrible que dice cada cosa inentendible. Que lo hace sentir incómodo. Lo mismo que lo provoca estar a solas entre adultos. La sensación de que tiene a un hombre tomándolo de los hombros en todo momento.

Que dice lo que hará.

Lo irrelevante que será cuanto diga lo que siente, lo que está sufriendo.

Nadie va a ayudarlo.

El cabello le resbala por los hombros, el tenue brillo que acompaña al de Jimin y la magia consiguiendo que haya escarcha, que cristales en la habitación se rompan y tantos otros destrozos más. Jimin lo vuelve a jalar para que el beso continúe. Sin querer discutir más de lo mismo. Saben que están ahí.

Que esas voces no se irán. Que quienes las tuvieron, no van a parar hasta consumirlos y arrastrarlos a la muerte. No van a permitirlo. Se rehúsan a permitirlo y si para que ellos no los consuman, lo harán entre ellos, serán las veces que sean necesarias hasta caer en el desmayo sin energía alguna.

Gemirse a la cara, las expresiones desesperadas y sollozos tanto por el sufrimiento propio como el mutuo. Porque lo sienten, porque están tan conectados que las heridas se sienten iguales. A cada golpe que recibe uno, el otro lo va a sentir y marcar en él. Un acto desesperado y errático por intentar desahogar la terrible sensación que aqueja y hunde.

Esperando que de solo unirse, puedan dejar de ser absorbidos por la profunda oscuridad.

. . .

—Inicio un pleito de la nada en la tienda y casi nos quedamos ahí encerrados de no ser porque el baño estaba vacío y pudimos- ¿Qué tienen?

Jimin y Taehyung se miran, ambos sentados en la mesa. Usando ropa entre parecida y teniendo los labios rotos, llegando al punto de estar sangrando. La particularidad de que, en el cuello de ambos adolescentes, hay una enorme mancha negra.

Similar a raíces ahí.

—Nada. —responden al mismo tiempo.

Seojoon se lleva una mano a la cara. A decir verdad, no entiende que le pasa a ninguno de los dos. Estás rarísimos. Es inexplicable. Que de repente estén así es casi lo menos raro.

—Iremos al medimago mañana.


— ¿Sabes que no me gusta de crecer…? Que los adultos siempre están tristes, siempre están enojados, siempre están atareados—suspira, con la barbilla en sus brazos—. Me da miedo ser así, perder lo que soy… por crecer.

—Nunca vas a saber que eres realmente si no creces—dice Namjoon a Hoseok—. Es confuso y es difícil, no te lo niego, pero hay que sacrificar cosas para tener muchas más nuevas.

—Lo sé. Al mismo tiempo—Saca los labios y abre los ojos—. Me da miedo cambiar hasta el punto de ni siquiera reconocerme. Perderlo todo y que eso que obtenga, no haya valido la pena.

—Tienes que descubrirlo. —opina penoso. Sin saber cómo animarlo. Hoseok se estira en la cama que va a ocupar. Habiendo ido a la casa de Namjoon a pasar el día. Solo por diversión. Sin decirle a nadie. Fue hasta ahí y la madre de Namjoon lo recibió sin preguntar tampoco.

—Como el hecho de la memoria profunda.

— ¿Cómo lo descubriste? —pregunta curioso. Hoseok se encoge de hombros llevando una mano a su pecho.

—Algo dentro de mí me hizo pensar más en lo que se ha dicho hasta ahora, en lo que nos habló Jimin. No lo sé, fue extraño.

No reconoció la voz. Fue una especie de susurro gentil y tierno avisándolo. Casi instruyéndolo cual manual for dummies. Se tomó su tiempo para meditarlo, escuchando las pistas, cada alusión y finalmente llegó a ese punto tan deseado. Uno al que ahora tiene miedo de ir. Porque siente que, si lo hace, va a dejar de ser él.

Será un adulto y los adultos, no son felices.

¿Cómo puede ayudar a nadie a ser feliz si no es una entidad al menos capaz de fingir alegría?

Que dilema.

~ * * * ~

—Ho~bi~bi~bi~

Hoseok traga grueso. Nervioso por el llamado cantarín.

—El gran tramposo.

—N-no hice trampa-

No intencionalmente, pero la hiciste. Que mala suerte, se me salió de control ese pequeño… traidor—Agrega sacudiendo la mano—. Como sea ¿Qué vas a pedir? Puedes pedir lo que-

— ¿Seré feliz aun después de llegar ahí?

La pregunta parece dejar a la entidad sorprendida. Habiendo esperado que pidiera la memoria profunda de golpe y sin más remedio.

—Tal vez sí. Tal vez no.

—¿Por qué los adultos no son felices?

— ¿Quién te ha dicho que no lo son? ¿Tus padres siempre están tristes acaso?

Hoseok abre y cierra la boca.

—Hay un balance, Hoseok. Pretender que todos estén felices, es tu error. Incluso en ti. Debes aprenderlo, espero que lo hagas ahora.

— ¡Tal vez mis padres me hicieron feliz, pero los demás adultos que veo nunca están felices! —Justifica ansioso.

—Ummm…

—Dime… yo… yo no quiero cambiar. Quiero-

— ¿Por qué no eres la excepción? —Interrumpe suave, sorprendiendo a Hoseok—. ¿Por qué no te conviertes en el primer adulto que sigue siendo un niño feliz? No te detengas en lo que son los demás. Intenta ser tú. Intenta, hasta el punto en que te duela, ser tú para ser feliz. Es lo que puedo ofrecerte.

Se muerde el labio inferior y aprieta los puños.

—Quiero la memoria profunda.

El ambiente se torna lindo, colorido y que brinda paz interna por un instante.

La habitación explota de tal manera que le causa un grito terrible. Siendo sumergido en el agua oscura. Empieza a nadar arriba sin aguardar ni un segundo. Su pecho punzando, algo rasgándolo desde dentro. Exigiendo salir y que empeora a más tarda. Suelta aire, con sangre escapando de su boca.

Se lleva las manos al pecho, sufriendo el dolor y aunque intenta impulsarse con una mano, solo por el agarre de otras varias consigue sigue.

hobibi

— ¿Creen que llegaremos a ser felices? O moriremos en el intento.

—Al menos haremos un intento. —responde Yoongi y Hoseok ve imposible no sonreír amplio, tomándolo de la mano.

Es una frase bonita y que no hace más que remarcar lo que será su objetivo. Que todo lo sufrido hasta ahora, tenga un sentido y probar lo equivocado de aquello. Los adultos pueden ser felices y lo serían.

Él conseguiría la manera de hacerlo. Volverse un germen de la felicidad para todos. Incluyéndose…

Porque él forma parte de un todo.

Y nadie puede importarme más que yo mismo.

Chapter 15: Confianza ciega

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Jin da un suspiro, jugando con los frascos llenos de delicados hilos plateados. Uno de cada uno de sus amigos. Todos recuerdos de lo que vieron en sus sueños. Ese momento tan atormentante que los hizo cambiar al menos un poco desde hace dos años. Saca un poco los labios.

No entiende mucho de lo que vio. Tienen el mismo problema entre sí: La forma en que la boca se mueve no concuerda con el nombre. En su caso, no tiene forma de saberlo, pues los lobos no articulan con la boca lo que dicen. Exhala levantando de su sitio y dando algunas vueltas en su habitación. Pensó que tal vez podía encontrar algo si lo veía todo de primera mano.

Y lo único que consiguió fue ponerse a llorar por ver la forma en que todos eran maltratados y asesinados poco después. La forma en que Taehyung se quebró por la divergencia de los seres cercanos, como los sacerdotes y noble lo abusaban en nombre de lo que él pensaba solo era amor y salvación; Jungkook siendo llevado por un noble y encerrado en la vivienda de este.

La forma en que Yoongi fue feliz y en un chasquido su casa fue hecha trizas, su madre quemada ante él para hacerlo sufrir más y seguido quemado como un trozo de madera cualquiera; Hoseok hallando consuelo solo en serpientes y su familia despreciándolo hasta venderlo; su muerte tan dolora y confusa para todos; Namjoon en un estado similar, envenenado por su madre…

Jimin explotando desde dentro por culpa del Obscurus que estuvo creciendo gracias al miedo a ser descubierto mago.

— ¿Por qué brillan más?

Ha estado un rato comparándolos entre sí. Los que son de los sueños, tienen un fulgor destacable en contraste con los que son de otras cosas más banales. Los primeros que extrajo de sí mismo experimentando a ver si lo hacia bien. Son normales. Brillan, claro, nada que venga de él no va a brillar siendo un diamante de pe a pa.

El punto: Los que son sueños, tienen un fulgor distinto. Más especial. Sin importar la penumbra a la que los someta, brillan con excesiva fuerza ¿Qué pensar de eso? No tiene idea. Resopla, apoyando la mandíbula en su mano y viendo los seis frascos.

—Espero que me ayuden esta vez. —Levanta de su sitio y sale del bolso expansible. Sus padres no saben que tiene un Pensadero, mucho menos que extrae memorias o que sabe cómo hacerlo. No es algo fácil, que lo sepa hacer es de por sí, un gran misterio y sorpresa por igual.


— ¿Qué vas a hacer?

—Vi a unos cazadores por esta zona. Saben que hay muchas manadas migrando y si las ubicamos antes que ellos a nosotros, podemos acabarlos.

— ¿Matar no es malo? —pregunta el cachorro andando a saltos, pues su hermano mayor es demasiado grande y tres pasos suyos equivalen a más de diez del cachorro—. Tú dijiste que es malo. —acusa antes de estornudar y caer de espalda. Jungkook se detiene y lo ayuda a estar de pie.

—Es malo cuando es una persona inocente o—Se relame el hocico—. Cuando lo haces por gusto. Sí es para alimentarte, está bien; sí es porque esa persona hizo algo malo, está bien; si esa persona solo estaba ahí y tú quisiste matarla por gusto, es malo. —El lobo menor ladea la cabeza, con una de sus orejas cayendo.

— El Alpha dice que los magos matan sin razón.

—Muchos lo hacen.

— ¿Entonces por qué te vas con ellos?

—Porque encontré a varios que no son malos. Los conocerás cerca de la última luna. Te lo prometo. —Vuelve a andar, agitando la cola y sacando la lengua feliz por ello. El Alpha también cedió a que pudieran traer algunas pertenencias y no andar como animales las veinticuatro horas.

Cosa que complicaría a Jin para comer, también a Taehyung siendo tan pequeño y que seguro, todos se lo intentarían comer pensando que es un conejo cualquiera. Uno especialmente torpe. Gracioso que, a pesar de los años, no se acostumbre a sus largas orejas.


—Custos meus qui cura et custodia felici noli quaeso vides supergrediatur quaestionique videam non potero.

La runa en su frente se ilumina y él abre los ojos. El pequeño fuego que consiguió encender en su habitación –tras mucho pánico-, se vuelve blanco, creciendo hasta el punto de cobrar figura humanoide. Sonríe sin poderlo evitar, complacido de que finalmente atendiera al llamado.

Ha intentado hacer esto varias veces en todo este tiempo y no ha funcionado. Desconoce el motivo. Lo ha hecho bien. Empieza a creer que es porque hay algo distinto ahora y no se ha enterado.

— ¡Ah! ¡Eres mujer! —menciona al notar la forma en que el fuego acaba de adecuarse. Luciendo como un vestido largo y una extensa cabellera.

Por supuesto que lo soy, cariño ¿A quién más esperabas?

El tono es terriblemente maternal y dulce.

Ay Jin… siempre has sido tan capaz y astuto, pero al mismo tiempo tan necio ¿No te das cuenta de que eso es lo que te está deteniendo ahora mismo? Incluso juzgar de manera equivocada.

—Momento, momento, momentito—Toma aire y junta las manos—. Se supone que te llame para que me respondas una duda sencilla, no para que ponerme a explotar cada neurona que tengo en el cerebro—Se clara la garganta—. ¿Quién eres y por qué me cuidas? Para empezar-

A su momento lo sabrás. Lastimosamente, nada traerá que yo te lo diga directamente y cuando lo sepas, es muy probable que ya no nos podamos ver…

— ¿Por qué? ¿Por qué todo es tan raro…?

Lidias con magia, cariño. Se formó para romper con los esquemas de la realidad que todos daban por sentado. Por eso te parece tan maravillosa ¿O me equivoco?

Jin saca los labios. Obviamente enfurruñado de que eso sea cierto.

 Me llamaste porque quieres que te ayude a llegar al prado como todos los demás y mi ayuda es esta: Deja de desconfiar, deja de cegarte ante lo que ya es obvio; que las apariencias no te engañen y las acciones sin sentido tampoco lo hagan. Eras el niño mago más listo que vi en toda mi vida…

Jin siente ganas de llorar cuando ella lo toca en el hombro. Sin un motivo, preguntándose por un instante… ¿Por qué es una bola de fuego? ¿Por qué no se muestra de otra manera? Los labios le tiemblan, con la impresión de que la conoce y de que debería abrazarla aún bajo el riesgo de lastimarse.

Sé que podrás hacer mucho ahora… No te escondas y no desprecies a quien te muestra la vida y sus enredos. Porque con eso, serás capaz de tener más de lo que nunca se tuvo.

— ¿Por qué me hablas así? —pide saber con los ojos aguados. Suena a que se apura, a que no quiere perder ni un segundo y que no habrán.

Jin, enfócate, por favor.

Pide suave.

A veces no todo es lo que parece. Sé que mucho luce como si fuese una mentira, un engaño, algo que te va a hacer daño, pero no por ello lo hará, confía en mi e intenta pasar más allá de la impresión. Intenta que tu fe ciega se vaya a lo que no luce fiable y aléjate de lo que hasta ahora, se ha mostrado como un apoyo.

—Cómo se supone que-

¿Cuándo te ha mentido la magia? No olvides jamás que ella jamás te va a engañar ¡Somos energía! ¡No somos más que enormes cúmulos de magia! Confía en ello y… cuídate mucho. Estaré siempre contigo, sin importar que tenga que arder por siempre.

Jin acaba dando un grito, deshaciéndose en llanto sin motivo que él pueda entender y haciendo que sus padres se apuren a ir con él.


Avada Kedavra.

Toma a su hermano del suelo y camina por el campamento, lanzando aquel encantamiento que llena sus ojos dorados. El lugar grande, bien armado y lo que se supone que sería solo ir a ver, acaba en una masacre de treinta personas.

Treinta personas con trampas sin poner, con armas de alto calibre, jaulas, bombas y tantas cosas más. Silba, levanta la cabeza hacia el cielo, con la enorme luna llena. Son personas que iban a hacer daño a su manada y otras…

Si la magia misma dijo que está bien…

No tengas compasión con ellos, ellos no la tendrían contigo.

No tiene de qué preocuparse.

Chapter 16: Visto no visto

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— ¡Mamáááááááááá! ¡Jungkook mató a treinta cazadores!

Nada más gracioso que ver a una loba escupir recto y potente un trozo de carne. Pasmada por el aviso del cachorro que se acerca corriendo junto a su hermano. Jungkook se deja caer a un lado de la cena, sin preocuparse o sentirse mal por lo que se dijo. Un tirón en la oreja lo impide tomar un trozo de carne.

— ¿Qué hiciste? —pregunta el padre de Jungkook.

—Él ya lo dijo. —Señala con las orejas levantadas e intentando alcanzar un trozo mínimo sin dejar de ver al mayor.

—Jungkook—Gruñe el mayor, consiguiendo que baje las orejas—. No debiste hacer eso ¿Qué su te hacían daño? ¡Tenías a tu hermano contigo y aun no caza ni a un conejo invalido!

—Papá… —balbucea el niño, avergonzado, entre las patas de su madre que sigue medio ahogada.

—Eran muchos, tenían muchas cosas y no quería que les diera tiempo de hacer nada—Justifica con la cabeza agachada—. ¡Ni siquiera tuve que pelear! Eran muggles, así que solo usé un hechizo que me enseñaron en clase-

— ¿Un hechizo asesino? —increpa la loba con tono preocupado.

—Sí. Solo los maté. No hice nada más con ellos y-

—Jungkook—Sufre un escalofrío de escuchar al Alpha llamándolo—. Ven acá. Ahora. —El lobo enorme pasa por un lado sigue recto, con la intención de ir al lago cercano.

Jungkook da un mordisco grande para masticar a medida que van hacia allá. Lo encuentra echado en la orilla del lago. Se sienta a un lado, moviendo la cola y relamiéndose el hocico junto a los colmillos. El Alpha se levanta y lo empuja con una pata.

— ¿Cómo te atreves a acabar con las personas como si fueses un mago? —Increpa con fastidio—. Eres un lobo y si vas hacer algo, lo harás como lobo.

—Era más fácil-

— ¿Eso en que me importa? Te largas de mí puta vista si vuelves a enfrentar esta clase de problemas con magia. No somos magos, somos lobos—Aclara el Alpha. Jungkook baja las orejas—. Que sepas usar magia no cambia la realidad de la que eres y de la que debes sentirte orgulloso.

— ¡Yo sé que no! Siempre he sido orgulloso de ser un lobo. Cualquiera de lo puede confirmar. —resopla, echándose a un lado. El Alpha se echa encima suyo.

— ¿Cómo piensas estar cuando llegue tu momento?

—Humano.

— ¿Por qué? ¡Eres un lobo!

—Porque no voy a incomodar a mí compañero. Él es un humano, es una veela y antes que asustarlo y hacer que huya, puedo adaptarme—replica malhumorado y mostrando levemente los colmillos—. Esto no se trata de orgullo de lobo o no, porque siempre he sido orgulloso de ello, se trata de la situación. Donde no quise hacerlos sufrir a pesar de lo que harían, sino acabarlos y punto.

—Ese hechizo verde—farfulla, alejándose un par de pasos, Jungkook se incorpora—. Toda mi antigua manada fue destruida por ese hechizo y yo asesiné a todos los que estuvieron ahí—explica, Jungkook ladea la cabeza. Todos saben que tiene experiencia previa con magos y por eso le tiene muy mala impresión. Sin excepciones—. Hicieron un maldito hechizo de asesinato ¿Qué criatura hace eso y espera ser confiable?

—Una que también necesita sobrevivir—Musita en un chillido lastimero, bajando la cabeza—. A veces, todos necesitamos hacer cosas así, incluso ellos… Sí, asesina, pero al menos, mata sin torturar. No sientes nada… Hicieron muerte, la más gentil a la que puedes ser sometido.

—Estás diciendo que mi madre, mi hermano y mi compañera no sufrieron cuando ese hechizo los impacto ¿Es eso? —pide rectificación de ese detalle. Confuso y sorprendido. Jungkook pasa la cabeza por debajo del hocico del Alpha y se sienta a un lado, con las orejas levantadas y la lengua fuera.

—No. Es igual a quedarte dormido. —suspira con lo que parece una sonrisa, echándose en el Alpha que resopla bajando la cabeza.

—No lo uses más.

—Está bien.

—Oí que ese hechizo quiebra el alma.

—La quebraré hasta que no quepa una grieta más por proteger a los que quiero. —Asegura restregando su cabeza.

El Alpha lo lame entre las orejas. Jungkook jadea, sacando la lengua complacido por los mimos. Sabe que el Alpha no aceptará a los magos del todo, pero puede intentar hacerle ver que tal como manadas horribles, los magos son así. Que entre ellos, están los que son buenos y al menos seis de esos magos buenos, son su manada.


— ¿Namjoon…? ¡Hey! ¡Vuelve aquí! ¡Namjoon!

Namjoon corre, chocando a muchas personas en el proceso y dejando a su madre sola con el montón de bolsas de mercado a pocos metros del auto. Se detiene, viendo a los lados y logrando distinguir a esa persona. Agitado vuelve a empezar a correr.

— ¡PAPÁ! ¡PAPÁ!

El hombre de rasgos asiáticos se gira y al verlo, desaparece en un sonido atronador. Namjoon ve alrededor, llevándose las manos a la cabeza ¡No lo imaginó! ¡Su papá está aquí! No entiende por qué o como coincide justo en este momento. Además, tuvo la sensación de que algo los estaba siguiendo, observando desde la lejanía.

Si era él ¿Qué quiere? Si era él ¿Por qué huye ahora? No tiene sentido. Resopla y da un pisotón, enojado. Vuelve con su madre, la cual casi acaba de subirlo todo al pequeño auto que pudo comprar.

— ¿Tu papá? No tengo idea. No me he hablado con él ni con nadie de su familia aparte de tu tía Seunghee y ya sabes cómo terminó. —bufa con molestia. Namjoon se abrocha el cinturón sin decir nada de eso en específico.

Aun no se sabe dónde está Sunghee. Su madre puso la denuncia y procedió exceptuando el pequeño detalle de que ella no está en ningún lado. Literalmente desaparecida del mapa. Ni siquiera sus padres saben que pasó con ella. Namjoon se pregunta si fue víctima de alguna de las locuras que han sucedido. Los bombardeos, vandalismo y demás. Quizá murió en alguno de esos altercados y el cuerpo no se ha hallado.

—Lo vi.

— ¿A quién?

—Papá.

—Debiste haberlo aluc-

—No. Lo vi. Lo llamé, volteo a verme y desapareció.

La madre de Namjoon se queda quieta en su lugar y sacude la cabeza; lleva las manos a su cara y suspira.

—No lo viste. —Insiste. Namjoon muerde sus mejillas y recuesta la cabeza del cristal. Verlo o no verlo para ella debe dar lo mismo, siendo que no quiere verlo. Namjoon incluso teme que podría pasar si se encontraran.

Al mismo tiempo, quiere verlo. Preguntarle muchas cosas, decirle que ahora está bien. Que sea lo que sea que lo hizo irse, tiene solución ahora que puede ayudar en ello. Es tan absurdo e infantil, sin embargo, no puede evitarlo. Toda la vida desde que se fue a querido que regrese y está al alcance. Está tan cerca. Da un suspiro, cerrando los ojos con la mejilla apoyada en el cristal.

Una sola cosa fácil, una, no pido tanto.


—Así que finalmente-

—No me digas que “finalmente” vine porque en primera, es tu culpa por hacer esto tan jodidamente lioso—Interrumpe Jin con tono fastidiado. En la mesa donde descansan las tazas de té, botellas de vino y copa se encuentra el único y enorme florero rosa. La entidad da una risita—. Aun no confió en ti.

— ¿Por qué? Antes de que respondas: Pídeme lo que deseas, yo te lo daré. Aunque claro, tenemos cierto tiempo límite, así que te recomiendo ser conciso. —Agrega, tomando asiento y cogiendo una de las tazas de té. Jin continúa mostrándose enfurruñado.

— ¿Qué eres?

—No te lo puedo decir.

— ¿Tienes nombre?

—Por supuesto.

—Cuál.

—No te lo puedo decir.

— ¿Eres humano?

—Sí y no.

— ¿Te veré la cara en algún momento?

—Sí.

—¿Puedo confiar en ti?

—Sí.

— ¿Por qué?

Creelo o no—Deja la taza vacía a un lado—. Hago esto por el bien de todos ustedes. Que sea un método extraño es algo que no dudo, trae sospechas, sin embargo, es muy necesario.

—Tú… esa parte tuya que no es humana—Inclina la cabeza—. Es magia.

—Sí. Soy magia ¿Por qué te interesa saberlo?

Siempre la ha percibido extraña. Una especie de condensación de magia muy pura y bien, esto explica muy bien ese hecho. Puede que esto corpóreo que ve, sea humano, no obstante, sus apariciones espontaneas y demás son de aquello que es magia.

Es una agrupación de energía moviendo un cuerpo y se pregunta ¿Es el cuerpo siendo un títere? ¿Cuerpo usando energía? Quien es el que está haciendo todo esto. Exhala, frunciendo las cejas, meditando más el asunto. La magia será incapaz de dañar a los magos. A menos claro, que este la contamine de forma terrible. Sea con demasiada luz o con demasiada oscuridad.

—Eres una fuerza que une…

— ¿Eso crees? —Jin sobre salta por el acercamiento brusco y repentino—. Una fuerza que une… ¿Crees que la magia une a las personas? ¿De verdad?

Guarda silencio.

—Puedo ver que realmente sigues siendo muy, muy iluso… ¿Qué vas a pedir? Se te acaba el tiempo.

—Quiero la memoria profunda.

El lugar se torna blanco. Muy, muy brillante. Muy puro en su luz.

Jin sufre un escalofrío y temblor por el sonido que hacen las paredes al romperse. Dando la impresión de que es madera resquebrajándose. Más específicamente, la madera que se empieza a ceder por estarse consumiendo culpa del fuego. Para cuando se ve sumergido en la penumbra total mira alrededor, hallando seis cadenas saliendo de su pecho.

Yendo arriba. Se apresura a nadar hacia la superficie, moviéndose tan rápido como le es corporalmente posible. Algo lo toma, con tanta fuerza y retorciéndolo de las piernas que suelta aire.

Muere.

No te dejaré vivir.

No puedes seguir viviendo.

Alimaña

Impureza.

Debes venir conmigo al infierno.

Muere.

Muere.

Muere.

MUERE.

Pierde el aire, hundiéndose más profundo. Varias heridas formándose tanto en su rostro como en sus brazos y pecho. Siendo arrastrado más al fondo, cubierto por aquella forma que lo lastima.

Es tomado de la cabeza, sacudido y viendo el rostro de una persona. Hombre de cincuenta y tantos, cabello negro y crespo, bigote poblado con ojos cargados de odio.  Abre más los ojos, con la impresión de ver fuego. Que efectivamente, lo está arrastrando al infierno y no entiende. No comprende por qué esta persona le carga semejante rencor.

Fuego…

Este hombre se parece al que ejecutó a Yoongi…

El fuego…

Su pecho sufre un tirón y es capaz de notar como hay más ahí. Quien lo toman de las manos para evitar que siga hundiéndose.

Jinnie

— ¿Ya ves? Todo lo que dije tenía sentido. —Ríe suave, echado boca arriba.

Jin se queda viendo las altas flores. Un colorido campo en el que simplemente están echados en círculo, viendo el cielo azul, las flores agitadas por la suave brisa. Gira y queda boca abajo, frunciendo el entrecejo.

— ¿Qué es este lugar en realidad?

—No lo sé—responde Namjoon—. Solo que es la última parada.

—Última parada a qué. —exhala Yoongi con los ojos cerrados—. ¿Ya todo se acabó? ¿Puedo salir con mi papá a la esquina para comprar un chocolate o sigo teniendo miedo de que se arme una guerra civil de repente?

—No lo sé. —Vuelve a decir Namjoon. Hoseok levanta de un salto.

—Bueno~ Podemos explorar esta parada a ver qué tal ¿No creen? —Ofrece con las manos en la cintura. Jungkook es el primero en levantarse, emocionado ante la idea.

— ¿No has andado por aquí? —Jimin niega con la cabeza por la pregunta de Taehyung—. ¡Vamos entonces! Será divertido. Además, aquí nada malo puede pasar.

—Uuuh, yo no diría eso ni en chiste. —burla Yoongi. Estando los siete de pie ven alrededor.

Recorrer la última parada, puede ser divertido.

 

 

Chapter 17: Raíces

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A pesar de que al inicio van con mucha seriedad, llegado un punto, empiezan a correr y jugar entre las flores. Taehyung y Jimin se lanzan por un prado, rodando y Jungkook empuja a Namjoon para luego saltarle encima mientras caen. Jin se abre de brazos estando al borde y siendo empujado por Yoongi y Hoseok al mismo tiempo.

Acaban al fondo, riendo torpes y echados unos sobre otros. Namjoon se queja porque Jungkook no tiene piedad a la hora de levantarse y echar a correr de nuevo, siendo seguido por el par que completan la triada de menores del grupo.

— ¡Hey! ¡Hey! ¡Hay algo aquí! —Anuncia Taehyung a los demás que apuran a levantarse e ir a ver.

Lo que hay es un bonito hundimiento con un lago y un enorme árbol con hojas blancas. Bajan para verlo mejor, recibiendo el brillo y energía que este mana. Siendo cálida, siendo fría y una batalla en contradicción que hace notar su belleza: No ser una cosa ni la otra, sino serlo todo al mismo tiempo.

— ¿Habrá otro como este cerca? ¿Qué planta es? —pregunta Yoongi a Taehyung y Hoseok. Ambos sacuden la cabeza, preguntándose exactamente lo mismo. No logran identificar o comparar esta planta con ninguna otra. Jungkook toma una de las hojas y esta se desvanece en sus manos.

Dudo que sepan que es.

Los siete se sobresaltan por la aparición repentina de la entidad. Siendo un punto oscuro y lúgubre en contraste con este lugar tan lleno de luz. Hoseok se apoya del árbol para no caerse, pues la tensión se le bajó y palidece inclusive. Yoongi resiste la risa, queriendo estar serio, pero Hoseok lo dificulta con su cobardía excesiva.

Supongo que saben que este lugar es la última parada—Asienten con la cabeza y la entidad se acercan—. Lo último que deben hacer es este árbol.

—Es decir… Te hago un dibujo y te lo doy ¿Eso tenemos que hacer? —pregunta Jungkook y Taehyung se lleva una mano a la cara, no puede ser. La entidad tampoco resiste reírse de la pregunta tan inocente y perdida de parte de Jungkook.

No—Se aclara la garganta—. Lo que quiero decir: Descubrir que es este árbol es lo último que deben descubrir. Una vez lo hagan, todo se detendrá. Se los prometo.

— ¿Tú estás haciendo todo entonces?

—Sí y no.

— ¡YAH! ¡DEJA TU SI Y NO! ¡ES SI O NO! ¡NO AMBOS! ¡AY COMO ME EXASPERAS! ERES INSOPORTABLE NO MERECES ESTAR EN PRESENCIA DE ESTE HERMOSOROSTROQUEYAMUCHOHACEAGUANTANDOTUSESTUPIDECES.

Y de algún modo acaban riendo a lo tonto nuevamente. Incluso la entidad. Jimin no resiste quedarse viendo, hallando su forma de reír cuando menos peculiar. Su voz es más clara ahora. Jimin la oye masculina, Jin la escucha femenina al igual que Namjoon, Hoseok y Taehyung; siendo Yoongi y Jungkook acordes a Jimin. Una mezcla extraña que solo sirve como un octavo presente.

Si descubren que es el árbol, van a entenderlo—afirma recuperándose del ataque de risa—. Digo que sí y no, porque yo soy la parte que ocasiona caos, pero la parte que trae paz se verá descubierta por ustedes. Quienes han accedido a la memoria profunda de la humanidad, hallaran la propia y por último restablecerán ese orden.

—Muy inteligente dejarles el plan a adolescentes. Maravillosa jugada. —Elogia Namjoon con extremo sarcasmo. Es inevitable para él no hacerlo. Sigue sin hacerle sentido. Tal vez espiritualmente sean adultos –o en cualquier plano del que hable-, pero la realidad es que muy seguramente un adulto pueda lidiar mejor con esto.

Algunos que no tengan que presentar TIMO’s para variar.

Podrán hacerlo. Sé que sí… En el peor de los casos, se entrarán primero de quién soy… O de qué soy. No está muy clara la línea de definición—menciona suave y al aproximarse al árbol, varias hojas se oscurecen y caen—. Tienen que hacerlo ustedes, sin embargo, espero que hayan dado cuenta de la lección en este.

— ¿Hay otra más? Aparte de que estamos con las vivencias revueltas. —bufa Yoongi cruzando de brazos.

Solo porque considero que les debo un regalo les diré—Hoseok levanta los brazos y exclama ¡POR FIN! ¡ALGO QUE NO AMERITA MÁS DE CINCO MESES ROMPIÉNDOSE LA CABEZA! —. Aprendieron que juntos, son fuertes, están protegidos y a salvo… Al mismo tiempo que aprendieron a ser fuertes de manera individual. Buscar por si mismos las diferentes rutas de llegar aquí hasta que al final, aun sin aquella mano amiga, hubieran podido llegar. Tienen más poder del que piensa. Mucho más.

Se ven entre ellos, sin saber cómo creer eso. A final de cuentas, no se sienten en lo absoluto fuertes estando solos. Es extraño. La entidad se sienta en el suelo, con todo a su alrededor consumiéndose en un segundo.

Créanlo o no, cualquier otro sometido a esto habría acabado con su vida. Ustedes son distintos. Son más fuertes. Las almas quebradas suelen ser así. Cuando hay un daño directo—Lleva una mano a su pecho—. Te sientes tan embargado por el dolor y la desesperanza que sencillamente te sientes desfallecido, al mismo tiempo que dentro de ti, guardas la ilusión de reamarte y solo por ello, no mueren.

Estira una mano.

Permanecer en vida, seguir andando, aprendiendo a reconstruirte y al conseguirlo, haz aprendido a amarte incluso con todo lo que sufriste, con lo mucho que te odiaste… aun no llegan a esa parte—admite sacudiendo la cabeza—, pero llegaran y cuando lo hagan, este árbol acabará de florecer.

—Ah, esa motivación si me gusta. Es linda. —Hoseok pone las manos en su cintura y prácticamente ignora todo lo que ha dicho la entidad hasta este preciso momento. Jimin se acerca, siendo seguido por Jungkook.

— ¿Te vamos a ver de nuevo?

Siempre voy a estar aquí, en sus sueños. No tienen que extrañarme.

¡Tranquilo que no lo haremos! —afirma Jin alejándose. Jimin y Jungkook se acuclillan con las manos en las mejillas, ladeando la cabeza. La entidad imita la postura.

— ¿Por qué nos pides por el árbol y no por ti?

Es un hallazgo más bonito.

—Aun así, queremos saber quién eres. —Exhala Jungkook con desanimo.

Lo sabrán de un modo u otro.

¡Nosotros buscaremos que eres tú! Con cinco buscando el árbol debe ser suficiente. —Ofrece Jimin a Jungkook que asiente energético. La entidad se muestra sorprendida.

— ¿Ah? No, no; dejen de perder el tiempo de esa manera-

No es perder el tiempo, porque si has estado dejando pistas para descubrir lo que eres, es porque quieres ser descubierto—Justifica Jungkook al instante—. Quien no quiere ser hallado, se queda como está, tú nos has estado ayudando y aunque antepones el árbol, estás diciendo que podemos llegar a ti antes. Es una doble ruta y nosotros dos iremos por la que conduce a ti.

—Si~ te sientes solo ¿No es cierto? Nos enseñaste a estar solos como tú, pero al mismo tiempo nos ves ser más que uno ¡Igual que este árbol! —Jimin levanta de un energético salto—. Lleno de raíces, de hojas, de ramas distintas que hacen a más de un rumbo. Como vidas en el mundo, posibilidades; incluso que haya flores por doquier acompañando… ¡Todo aquí es vida! Mientras tu estas solo, siendo lo contrario.

La entidad no dice nada.

—Sabremos quién eres y con eso no estarás solo ¡Serás uno de nosotros también! —asegura Jungkook emocionado, arrugando la nariz y sonriendo. La entidad niega con la cabeza.

—Mejor enfóquense en el árbol.

—No lo haremos~ —Corean ambos.

—Tendrás que dejarte querer. Solo espéranos. —indica Jimin. Sube a la espalda de Jungkook y lo abraza por el cuello. La entidad exhala.

No sé ni por qué lo intento. Si son las criaturas más tercas que haya conocido.


Veo que a alguien se le alborotaron las hormonas.

Jungkook gruñe desde su lugar, retorciéndose para intentar dormir. Se siente acalorado hasta un extremo ridículo. Jadea y olfatea alrededor, sin encontrar nada que lo haga sentir a gusto. Ladra y se esconde bajo el poncho que aún guarda un poco de hedor que lo tranquiliza.

—Seguro que el próximo año ya tendrá que aullar a la luna—silba el padre de Jungkook—. Además de que de momento, es mejor que ni siquiera salga a cazar. Venga, vamos, seguiremos practicando con conejos. —Invita al cachorro que intenta ir con el lobo adolescente.

La loba permanece en casa, escuchando a Jungkook quejarse y revolverse en el suelo. Resulta encantador y divertido al mismo tiempo. Jungkook jadea, con los ojos entreabiertos. Pensando en lo mismo que soñó: Qué puede ser la entidad y por qué la insistencia en lo que hace.

La justificación a ello. Que los haya mantenido a salvo cuando todo estuvo a poco de no tener retorno. Ha sido así con casi todos. Diría que Yoongi y Namjoon faltan. Por lo demás, los ha salvado siempre.

Quizá por eso quiere descubrirlo… demostrarle que le agradece lo que hizo.

 

Chapter 18: Tiempo juntos

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—Mis padres me dieron un traslador en caso de que haya algún problema y tengamos que salir a prisa. Solo si lo agarraba me iban a dejar salir—explica Hoseok guardando el objeto en su pequeño bolso rojo. Usa un suéter enorme color marrón claro en contraste con el pantalón oscuro y el gorro—. Entonces~ —Ondea los brazos, sonriente—. ¿Qué quieres hacer?

—Pensé que podíamos ir al cine. —balbucea Yoongi rascándose tras la oreja. Hoseok lo toma de la cara y aprieta las mejillas.

—Bonito Yoongicito~ Pru~ ¿Pruu~? Prruu~—Jala las mejillas de Yoongi—. Qué lindo, estás más gordito. Me encanta—Lo abraza y balancea con él. Siendo cómico por la cara de odio que se carga Yoongi. A final de cuentas, se trata de un odio que me hagan esto, pero como eres tú, lo permito—. ¡Vamos al cine entonces! —Yoongi no se explica la velocidad con la que Hoseok se mueve para pasar de estar en un abrazo a enlazar el brazo y andar para salir de la urbanización mágica.

Una vez fueran se dirigen a la parada, esperan por un bus o un taxi y poder ir a donde Yoongi tiene pensado. Hoseok se declara sorprendido, pues no pensó que Yoongi se animaría alguna vez para llevarlo a una cita. Pensó que sería quien lo haría primero. Fue una grata sorpresa.

Una vez llega el bus suben y Hoseok va haciendo ruidos, poniendo los dedos en el cristal y jugando con ello. Yoongi ríe cada tanto, encontrándolo divertido y tierno por parte del mago empático. Los últimos meses, su cabello se ha quedado rubio de forma más regular. Cosa que lo alivia mucho.

Pues finalmente no está dando toda su alegría, sino que mantiene una buena parte para sí mismo y que a pesar de seguir ayudando, no antepone del todo a los demás. Es un avance del cielo a la tierra en su opinión.

— ¿Tu papá te dio todo ese dinero? —pregunta sorprendido de ver las libras en tal cantidad.

— ¿Ah? No, es lo que me han pagado por hacer encargos. Recuerda que he estado ocupado con eso y-

—Y haciendo música. Que productivo eres. Siento que solo he gastado el tiempo en babear la almohada. —admite con una mano en el pecho y gesto sorprendido. Yoongi sacude la cabeza.

—Has estado en clases de baile con Jimin ¿No? También dándole clases a Jin… Tu problema es que se la das gratis—Bromea y Hoseok rompe a reír, cubriéndose la boca para no ser muy escandaloso—. Hemos tenido tiempo para todo esta vez.

—Sí. Al menos esta vez no ha sido tan tétrico. Por suerte.

—Sobre todo para ti. Eres el único que no escucha nada.

Hoseok se encoge de hombros, subiendo el labio inferior. Por desgracia y tras haber llegado todos al prado, escuchaban con más frecuencia las voces de las sombras. Lo que aquellas entidades negativas quieren y tienen en contra. De Jungkook no tienen mucha idea, lo único en que sí saben, es que Jimin escucha una marabunta de voces que apenas merman con ciertas condiciones. A más ansioso se siente, es peor lo que dicen.

Yoongi igual, con la diferencia de que está un poco más acostumbrado a ese escándalo en su contra. No por ello es más sencillo de sobre llevar; Namjoon tiene apenas cinco o seis; Jin y Taehyung tienen una y finalmente está Hoseok.

Que no escucha a nadie.

Solo un ruido de viento constante, una especie de chasquido en el aire. Nada más y nada menos. Le viene de perlas considerando lo mucho que se asusta.

—No has… pensado que—Empieza a decir Yoongi—. Que la memoria que te toca ¿Es la del Obscurus? Y por eso no escuchas nada, ya que eso no tiene voz. Es poco más que un parasito que consume al mago desde dentro…

Hoseok frunce las cejas, bajando la cabeza. Nunca lo había pensado, pasa mucho de considerar cosas al respecto. Que Yoongi una aquel punto consigue que se lleve una mano a la espalda. Donde la marca reluce y se entrevé al menos una punta.

—Y que “Eva” viene de que… querías tanto a tu madre, que te alejaste para no hacerla sufrir—Une aquellos puntos desperdigados y que a más piensa, más sentido tiene—. Es… Algo que he estado pensado desde que pude hablar con ese niño que se parecía a mí. Que tal vez-

— ¿Podemos no hablar de esto? Me agobia Yoongi—quejumbre estirándose en el asiento—. Es una cita de romance, no de aventuras fantásticas. Por favorrrrrrrrr ¿Sí? —pide recostado de él. Yoongi suspira encogiéndose de hombros.

—Vale.


— ¿Po-por qué empiezas a crecer tanto? Me das miedo. Mucho miedo. —dice tanto en broma como en serio. No se explica por qué el rostro de Taehyung se está volviendo más cuadrado al igual que todo su cuerpo. No deja de ser en extremo agraciado, culpa de su parte veela. El tema es que Jin no quiere que lo alcance en tamaño y proporción. Siente que sería un total quiebre a su estabilidad mental.

—Estoy haciendo ejercicio. —responde con una sonrisa enorme y cuadrada, logrando que todo el crecimiento corporal se opaque y vea como un total niño.

Basta una sonrisa.

—Ummm no hagas más ejercicio, quédate como mi bebé. —pide echándose sobre él en el mueble de la sala.

— ¡Seguiré siendo tu bebé! —asegura sonriente, abrazándolo en respuesta. Jin se queda ahí echado, haciendo pequeños pucheros al mismo tiempo que dormita—. ¿Estás agobiado?

—Un poco, he estado estudiando por encima lo que va en los TIMO y ya quiero llorar. No puede ser que nos sometan a semejante sobre carga de información. Es una falta de respeto. —refunfuña con disgusto. Manteniendo los ojos cerrados—. También me volvieron a ofrecer subirme de curso o hacer un examen con el que pueda graduarme.

—Podrías presentarlo, tener trabajo, comprar una casa y adoptarnos a todos. —Planifica Taehyung. Jin levanta la cabeza y lo observa con los labios estirados. De estar de pie o sentado, seguro tendría las manos en la cintura. Su pose de regaño.

— ¿Me ves cara de casa hogar o que te crees?

—Creo que eres mi papá.

— ¡Ya quisiera que…!

—Daddy~ —se acerca al oído de Jin—. Cógeme~ Quiero que me castigues~ Me porté muy mal~. —susurra mordiéndole la oreja y ocasionando que Jin se ponga de mil tonos.

— ¡YAH! ¡NIÑO GROSERO Y MAL CRIADO! —Los padres de Jin se asoman a ver qué es lo que está sucediendo. Saben que su hijo grita a todo y por todo, pero suele ser divertido enterarse de lo que sucede—. QUIÉN TE CREES PARA ESTARME DICIENDO ESA CLASE OBSEINADADES, RESPETAME Y RESPETATE QUEAESTEPASODEVERDADVOYAACASTIGARTEDEUNAFORMATOTALMENTEOPUESTAALAQUEESTÁSPENSANDO.

Y se ríe.

Solo se ríe, cayéndose del mueve y Taehyung con las manos en la cara, doliéndole la barriga culpa de las carcajadas tan fuertes y sentidas. El Sr. Kim tampoco resiste estar así. Sin entender el contexto lascivo de la situación genera gracia de por sí.

—Cariño, toma agua. —recomienda la Sra. Kim con gentileza y aguantando la risa miserablemente.


La madre de Namjoon entra a la habitación de este, consiguiéndolo echado en el suelo con Jimin al lado, ambos dormidos con auriculares puestos. Deja un plato con algunos dulces y sale en silencio, viéndolos desde la puerta. Jimin había llegado de la nada y aunque sí dio una impresión sombría, lo notó más tranquilo que otras ocasiones.

Llega a preguntarse si toman este comportamiento solo porque está en la casa o vigilan que no entre para estarse besando o diciendo cosas. A ella no la van a engañar. Nos siendo tan obvios. Namjoon admitió su orientación, Jimin hace mucho lo hizo; son demasiado cercanos, el Slytherin vive encima del Ravenclaw.

Namjoon le gustan las cosas pequeña y tiernas.

No le hace falta ser Sherlock Holmes para sumar uno más uno.

Dando por sentado que se va a quedar prepara cena para él también y sabiendo cuando se despiertan, hace equilibrio para llevar los platos a la habitación. Consiguiendo abrir sin tirarlo todo de milagro.

—Ouh, solo no manchen la alfombra.

— ¡MAMÁ! —chilla Namjoon cubriéndose la cara. Jimin se relame el labio.

—Es obvio que lo iba a pensar, qué te da pena exactamente. No estamos haciendo nada malo. —quejumbra Jimin, echado sobre Namjoon y comiéndose el último postre. Teniendo ambos los labios y las mejillas manchadas.

—Es mi mamá, déjame en paz. —balbucea Namjoon. Jimin da una risita.

—Gracias por la cena, señora. —Levanta de su sitio y va a ayudarla con los platos.

La madre de Namjoon se limita a sonreír con ligera diversión. Siendo imposible no estar feliz por esto. Es una manera con la que Namjoon esté más tranquilo, saber que tiene a alguien junto a él. La alegra, mucho, tan solo espera que no se vuelva típico romance adolescente.

 

Chapter 19: Lobo acaparador

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—Puedes quedarte unos días más. —Ofrece la madre de Jungkook, él sacude la cabeza, poniéndose el poncho mientras se retuerce en el suelo. Es insoportable sentirse acalorado aun cuando el maldito clima búlgaro es el de tener nevadas cada dos por tres por más cortas que sea.

—Tengo que irme para comprar los útiles de clase y esas cosas—Se queda echado en el suelo, con el rabo levantado—. Además de que así puedo pasar un rato sin que hayan tareas lloviéndome.

— ¿Cuándo iré yo?

—Con suerte, nunca. —responde el padre de Jungkook y el cachorro levanta la cabeza con gesto espantado ¿¡Como que nunca!?

— ¡HERMANO! ¿¡CUÁNDO IRÉ YO!? ¡TAMBIÉN QUIERO VER TODO LO QUE TÚ HAS EXPLORADO! —quejumbra en chillidos. Jungkook entorna la cabeza y deja caer las orejas, dando un respiro pesado.

—Ojalá supiera si vas a ser mago o no. Puede que sí, puede que no. Con suerte sí podrás, con mala suerte… Solo te llevo a pasear cerca. Sé cómo entrar y nada me impide aparecer ahí y llevarte a que mires. —informa sacando la lengua y moviendo la cola. El cachorro ladra dando saltos de emoción. Los lobos adultos se ven entre sí.

Pensando que ni en sueños van a dejar eso pasar. Ya basta con un cachorro extraño, muchas gracias. Por no decir que será un eterno misterio de dónde Jungkook saco magia para empezar. A pesar de ser criaturas mágicas por su capacidad de cambio, no son magos. No tienen para hacer hechizos, rituales y cosas del estilo.

Jungkook sí.

Por cosa de la luna o el sol, tiene magia.

El eterno misterio y rareza familiar que esperan no se haya repetido en el niño pequeño.

No se trata de un desprecio a Jungkook ni por asomo. Eso queda fuera de discusión. Tan solo no quieren que otro hijo se vaya lejos y peligre su vida al mezclarse con magos. Tal vez a Jungkook le saliera bien porque encontró buenas amistades. Mas nada asegura que va a ser así sí el pequeño también corre el mismo destino.

—Me voy, los quiero. Vendré para última luna con mi manada—Asegura sentado y salivando, sus ojos dilatados sin motivo—. ¡Conocerán a todos mis amigos! Será genial, se los prometo—Insiste con la lengua fuera antes de poner una pata en el pequeño muñeco de felpa que le enviaron por correo como traslador para llegar a la vivienda de Seojoon y Hyungsik—. Hasta fin de año~.

El cachorro cae para atrás, espantado por la forma en que su hermano desaparece sin más. El lobo da un suspiro cansino, levantándose de su lugar y rebuscando entre lo que Jungkook dejó. No mucha cosa, apenas algún que otro papel que usará después para enviar cartas seguro.

Lo único bueno, es de esto solo faltan dos años y ya no se irá de nuevo.


Sacude la cabeza y bosteza. Acostumbrado al uso de trasladores. Ha usado quizá demasiado a este punto de la vida. Relame su hocico y levanta las orejas al escuchar y oler algo en particular. Camina con cautela entre los arboles de la pequeña arbolada dentro de la urbanización, estando frente a la vivienda lujosa.

— ¡Jimin! ¡No seas cobarde y vuelve! —reclama Taehyung. Sacudiendo el agua de haber sido empujado a la piscina por el otro morpho.

— ¡Fue un accidenteeeee! ¡NO! ¡TAEHYUNG! —Sale corriendo, cosa que no sirve tanto cuando tus piernas no son tan largas. Taehyung acaba atrapándolo y no tiene suficiente tiempo de arrastrar a Jimin para devolverle el favor, pues el morpho se suelta y vuelve a huir.

— ¡PARK JIMIN! ¡REGRESA AQUÍ! —chilla Taehyung.

Antes de poder correr directo a otro lugar lejos de la casa, Taehyung se hace atrás espantado por esa bola negra que sale de la arboleda. Jimin cae al suelo con algo encima y en medio de los jadeos el hocico perruno se presiona con su boca. Jimin parpadea repetido, sin poder ver los ojos dorados tan dilatados.

—Hola Jungkook, sí, también estoy aquí. —Ironiza Taehyung cruzado de brazos. El lobo da una mirada rápida antes de dejarse caer sobre Jimin, apoyando todo el peso.

—Ta-Tae ayu- no resp-

—Uh~ esta versión de venganza me gusta más. —admite riendo. Quizá no es quedar empapado, pero si oliendo a perro un rato.

. . .

— ¿Se le olvidó como usar la ducha o por qué está tardando tanto?

Jimin se encoge de hombros y Taehyung resopla, echado en su lugar. Seojoon llega al cuarto a preguntar si Jungkook se fue por la cañería, pues lleva más de una hora ahí metido. Apenas acaba su cuestionamiento la puerta se abre y Taehyung se lleva una mano al pecho girando hacia Jimin.

— ¿Q-qué acaba de pasar…?

—No sé, tengo miedo. —responde yendo a estar atrás de Seojoon. Jungkook arruga la cara y estornuda antes de quitarse el cabello de la cara.

Está muy grande. Demasiado. Mínimo de ¿Dieciocho? Está muy alto, también está demasiado cuadrado como para ser normal. Incluso Seojoon tiene la impresión de que es un gigante. Jungkook ladea la cabeza.

— ¿Tengo algo mal? Hace mucho que no cambiaba de forma. En casa no lo necesito y ahora es más odioso… Hace mucho calor-

— Está haciendo frío.

—Yo siento calor. —jadea rascándose bajo el mentón antes de fijarse en Jimin.

Se acerca a él y lo abraza por la espalda, ocasionando que Seojoon se ría por la comparativa tan abrumante de proporción. Jimin se siente un niño de cinco años con Jungkook así. El hombre lobo da un suspiro. Jimin es muy, muy frío. Es como estar abrazando un bloque de hielo para él solo. Sonríe complacido.

—Hueles mejor ahora.

—Cosas de lobo en celo—indica Taehyung a Seojoon—. ¿Y yo no huelo bien o qué? —Increpa. Jungkook abre un ojo y se lo queda viendo.

—Te podría comer ¿Te sirve?

—N-no dije nada.


— ¡DEJA DE CRECER DE UNA VEZ! CÓMO SE SUPONE QUE TE LLAME NIÑATO SI ERES MÁS GRANDE Y ALTO QUE YO. NO TIENE SENTIDO. DETENTE AHORA MISMO JEON JUNGKOOK O DEJARÁSDESERCONSIDERADOCOMOALGUIENRESPETABLEPORESTEHERMOSOROSTROYNOQUIERESMIDESPRECIOPORSERGIGANTEYYA.

Jungkook se ríe a viva voz, con Jimin y Taehyung encima. Los tres esperando dentro del camarote del tren. El primero en llegar después de ellos es Jin. Quien no hace sino darse la pequeña sorpresa de que Jungkook nuevamente luce como un adolescente mayor o de su edad.

—Investigamos un poco del tema—dice Taehyung—. Y descubrimos que a más cerca están de llamar a su compañero, más crecen para poder ser sexualmente activos y maduros. —explica el morpho de cabello púrpura. Jungkook mantiene la cara metida en el cuello de Jimin, disfrutando la magia fría que genera.

—Es decir, desde siempre ha crecido más rápido solo para llegar al divino momento en que sea capaz de reproducirse.

—Exactamente. —responden los morpho al mismo tiempo.

—Que injusto, así no quiero estar encima, quiero estar abajo. Que injusto. —Burla el Gryffindor y Jungkook le saca la lengua un instante antes de volver a su sitio.

—La parte mala es que ahora tiene periodos de celo un poco… distanciados—dice Jimin, sintiéndose asfixiado. Jungkook da demasiado calor. También suda—. Debería terminar en estos días, pero lo malo es que-

—Jung- Koo… A-aire-

—E-es celoso de cualquier cosa. —Completa Jimin sin aire. Tanto él como Taehyung asfixiados por el agarre del hombre lobo que ve por un pequeño hueco a la puerta. Jimin saluda con la mano a Wonho, siendo que este aparece precisamente por eso.

—Em… ¿Podemos…? —pregunta Wonho, dudoso y queriendo un momento a solas.

—No. Piérdete. —Jin abre los ojos sorprendido. Jungkook rara vez es agresivo con las personas. Suele ser muy sumiso. Que responda por Jimin y en ese tono es fuera de lo común en su comportamiento.

—Estoy hablando con Ji-

— ¿Qué parte de que te pierdas no entendiste? ¿No recuerdas que te dije o qué? Lárgate. —insiste y Taehyung le da golpes en la pierna para que se calme, pues los colmillos se le están pronunciando.

—Ha-hablamos luego. —balbucea Jimin a Wonho que asiente, intimidado y decidiendo darse a la fuga.

— ¿Qué acaba de pasar? —pregunta Yoongi junto a Hoseok, llegando al camarote—. Vimos a Wonho casi corriendo directo al camarote de prefectos.

—No creí que alguien así de grande podría- ¿¡QUIÉN ERES Y QUÉ HICISTE CON MI JUNGKOOKIE!?

Jungkook arruga la nariz y ríe, haciéndose el que no amenazó a nadie en frente de los demás. Namjoon no pudo ir con ellos, teniendo que ir en el vagón y camarote de prefectos para recibir instrucciones. Lo único que piensan al respecto es que ya podrían usar el baño de forma legal y tranquila.

Por otro lado, Jungkook tuvo que aguantar un extenso regaño sobre no ser una amistad toxica y si está siendo protector, que dé sus motivos. No dijo nada aparte de seguir escondido entre el par veelas.

Lugar perfecto para ignorar sermones.

 

Chapter 20: Año extraño

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 —Si el año que viene va a tener su celo, significa que-

—Podemos estar todos juntos en un cuarto.

Namjoon se golpea el pecho con fuerza, habiéndosele ido parte del té helado por la nariz y por un mal camino. Jin se golpeó con una pared y Hoseok tropezó con Yoongi. Jungkook se limita a arrugar la nariz con una sonrisa pícara y nerviosa mientras Jimin se ríe de la oferta de Taehyung.

—Lo peor es que son ellos los que tienen la mayor pinta de inocentes de todos nosotros. —Señala Yoongi con el cuaderno de dibujo bajo el brazo y usando la chaqueta de cuero que Taehyung le regaló la navidad anterior.

—En la escala, tenemos a Namjoon, Jimin y Taehyung. Ellos son el top tres. —acota Seokjin antes de reír a su modo tan particular.

— ¿Yo? ¿Yo por qué? —pregunta el Ravenclaw conmocionado.

—Tal vez porque en un día has estado con todos nosotros, no te cansas y lo peor del caso es que te haces el cansado. —informa Jin con las manos en la cintura y Namjoon abre los ojos, entornándolos a otro lado con ligero pánico.

— ¿Con todos? ¿Cuándo pasó eso?

—El jueves. Estuvimos en la torre de astronomía en la mañana. —responde Jin.

— Sala de Menesteres después de desayunar. —informa Taehyung.

—En los invernaderos después de la última clase de Herbología. —dice Hoseok.

—Salón de pociones. —Yoongi levanta una ceja hacía Namjoon.

—Sala de Menesteres por la noche. —dicen Jungkook y Jimin. Namjoon no halla donde meterse en este preciso instante.

—Somos el harem de Namjoon y ni cuenta nos dimos.

— ¡NO LO DIGAN ASÍ! ¡QUE ESTUVE CON JIN, PERO NO DE LA FORMA EN QUE CREEN!

—Sí, estuvo abajo.

—Oh~

Namjoon se aleja con las manos en la cara y los demás no hacen sino reírse de lo descarado que puede ser. Al mismo tiempo, consiguen dar cuenta de que a pesar de tener los TIMO’s encima, hay cierta tranquilidad. Las clases empezaron sin retraso, los temas van de forma normal, Jisoo no inició año con algún tema cargante y escabroso. En general puede decirse que está siendo un año escolar sin mucha cosa.

Con lo que pueden permitirse ir de aquí para allá en esa clase de distracción sin que genere mayor problema. Ya han tenido algunas evaluaciones. Exámenes o prácticas, en el caso de adivinaciones intentar visualizar así sea lo más mínimo en sobras de té y no en una bola de cristal.

Wooyoung, el profesor, va variando mucho, por lo que no se siente tanto como una materia para estudiantes que no saben qué otra cosa poner.

Acabaron pactando que los domingos sería un día enteramente libre. Nada de pensar en tareas, evaluaciones o demás. Solo para ellos y que así tengan un mínimo enfriamiento de cabeza. Pues tampoco es bueno sobrecargarse. Sobra decir quien no estuvo especialmente de acuerdo con esa idea y la sigue solo porque no lo permiten quedarse estudiando.

— ¿Eh? ¿Ahora qué pasa?

Se introducen en la muchedumbre de estudiantes. Consiguiendo algunos amigos de casa que los ayudan a pasar. El más útil acaba siendo Wonho. A final de cuentas, nadie puede aguantar la fuerza de ese muro de concreto móvil.

—A-ay es sangre, no, no quiero. —Hoseok se da la vuelta y esconde en Namjoon. Yoongi frunce las cejas y los demás se muestran sorprendidos.

Hay un mensaje escrito en la pared. Escrito con sangre. Se nota por el olor y que el color no da para pensar que sea pintura roja, negra o una mezcla. Hay lugares en los que hay trazos más gruesos. Dando la impresión de que fue directamente de cortarse los dedos o la palma entera.

— ¿De dónde salió esto? —pregunta Jin a Wonho que se encoge de hombros.

—Nadie lo sabe. Algunos dicen que vieron a alguien salir corriendo y que parecía de tercer año por el tamaño. Usando un suéter azul celeste peludo. —Cuenta todo lo que sabe y antes de cuestionar otra cosa, Jin gira la cabeza bruscamente.

Jimin lleva un suéter así.

Pero estaba con ellos.

No han visto a nadie más con un suéter así, quizá sencillamente se lo quitó y salió huyendo.

— ¿Por qué nadie escribiría esto en una pared usando sangre? —Jungkook se acerca a medida que Namjoon habla. Al estar cerca resopla y ladea la cabeza. Guardándose la opinión que tiene.

—Sin mencionar que el mensaje es horrible. —bufa Taehyung con gesto indiferente.

«No lo dejen de cuidar, si lo dejan de mirar se va a esfumar. Solo un descendiente lo podrá hallar. Si a tiempo no llegan allá, la alegría perecerá junto a su respirar. La criatura hambrienta está, su cuerpo devorará y ni sus huesos quedarán.»

—Es sangre humana. Hay entidades negativas andando de aquí para allá por eso. —Agrega Yoongi en voz baja.

— ¡Muy bien! ¡Suficiente! Todos aléjense de esta zona por favor. Retírense. —Jisoo llega junto a San, Seonghwa y Solar. Disolviendo la multitud y prohibiendo que esta parte del castillo sea transitada.


—Ya decía que todo estaba siendo demasiado normal. —Exhala Yoongi con agotamiento dejándose caer a la cama.

—Quizá fue alguien haciendo una broma pesada. No tiene que ser necesariamente real. —Jimin se encoge de hombros. A final de cuentas, hay algunos malos bromistas por ahí.

—Podría ser cosa de Gryffindor. Ellos casi siempre son así.

—Tal vez. —Apoya echándose en la cama.

Yoongi se queda acostado hasta el punto de dormirse, escuchando el suave tarareo que viene de la cama contraria. Jimin juega con algo en su mano, un objeto dorado que hace girar entre sus dedos. Se sienta en la cama, verificando que Yoongi esté dormido.

Can't you see me? 마법의 그날처럼 say "believe me"—Da delicados giros al dije, un giratiempo dorado—. 불타버린 내 맘을 come and feel me, feel me—Sonríe suave, recogiendo las pierna y el abrigo azul cayéndole por un hombro. Se pone la capucha con la mano libre, cubriendo su cabello negro y el mechón rosa—. Oh can't you see me? My friends don't understand me.

Da una risita antes de desaparecer. Alrededor de diez minutos después, Jimin entra a la habitación, con la manga de su suéter manchada del líquido oscuro que sigue chorreando de su mano. El enorme corte en la palma. Va al baño y saca la varita para cerrar la herida y quitar la mancha del suéter. Queda apenas húmedo. Vuelve a la cama, tarareando y acostándose.

—Can't you see me? Friends don't understand me, understand me anymore. —Suspira estirándose y disponiéndose a dormir un rato.


Encontré que-

—Namu, la versión resumida. Sé que te apasionó tu lectura, pero la versión corta. Por favor. —Interrumpe Taehyung, sabiendo que Namjoon se explayaría hasta en quien hizo la tinta del libro que leyó. Namjoon estira los labios.

—Ahora no diré nada

— ¡No seas amargado! Es que a veces te excedes en la información que buscas. Es mucho texto. —Justifica el Hufflepuff. Namjoon hace un puchero, apoyando las manos en el enorme libro que se consumió en solo dos horas.

Cada día lee más rápido y empieza a asustar a los demás.

—Bueno, la versión corta—Taehyung da pequeños aplausos mientras sonríe—. Cuando se fundó el colegio, Salazar Slytherin hizo una cámara secreta donde ningún otro que no fuese su heredero o un Parselmouth, pudiera pasar—El morpho se lleva una mano al pecho—. Dejó ahí un monstruo que asesinaría a la impureza del colegio.

—Asumiré que hablamos en términos de sangre, así que…

—Los muggleborn o mestizos.

—Este lugar se fundó en tiempos de quema de brujas así que no me parece raro o malo… —Sorbe aire. Quisiera decir que es exagerado, pero el temor es válido. A final de cuentas, los niños podrían acabar diciendo el secreto y revelar el lugar o matarse a sí mismos al exponerse.

—Él quería que solo magos de familias mágicas vinieran. Cuando dejó el colegio, el monstruo quedó dormido y aparentemente despertó un par de veces antes. En mil novecientos y tanto y luego diez años después—Se encoge de hombros—. Avisando en paredes, escribiendo con sangre, que sucederían asesinatos por manos del heredero.

—Aquí no dijeron nada de heredero.

—Debe ser alguien queriendo molestar. De forma muy extrema y horrible. —Concluye Namjoon y Taehyung asiente.

—Ahora si puedes darme la historia completa, solo quería saber al tiro lo de las paredes. Puedes continuar. —Namjoon sonríe amplio, viendo su momento perfecto. Le encanta hablar de cada libro que lee.

Si tiene a alguien dispuesto a escucharlo mejor.

Pasan varias horas con él hablando de todo y Taehyung oyéndolo con atención, agregando alguna que otra cosa que sabe por su crianza mágica. El ambiente tenso por el mensaje se disipó por completo

Chapter 21: Sospecha y acontecimiento

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— ¿Otro? ¿De verdad? Esa persona va a acabar anémica a este paso. —Exhala Jin que iba junto a Yoongi y se topan una muchedumbre en el pasillo. Debe ser el sexto mensaje. Exactamente igual. Con la excepción de que nombra a la cámara de los secretos textualmente.

—Hay alguien insistiendo en esta broma de mal gusto—bufa el Slytherin cruzado de brazos. Ladea la cabeza, con la impresión de que la tipografía se le hace familiar—. ¿Tienes la polaroid de Jimin de casualidad?

—No, pero tengo una vuela pluma que imita lo que quieres ¿Te sirve? —Ofrece Jin y Yoongi asiente. Abre su cuaderno en una página en blanco y Jin saca la vuela pluma. El objeto mágico escribe el mensaje puesto en la pared con escalofriante exactitud. Siendo tan idéntico como una copia.

«No lo dejen de cuidar, si lo dejan de mirar se va a esfumar. Solo un descendiente lo podrá hallar. Si a tiempo no llegan allá, la alegría perecerá junto a su respirar. La criatura hambrienta está, su cuerpo devorará y ni sus huesos quedarán. Ocupando la Cámara de los secretos acabará.»

—Ahora tiene cuenta regresiva. —Señala el cinco en una esquina. El que Namjoon y Hoseok encontraron ayer, tenía un seis.

—Veamos qué pasa cuando llegue a cero. —Yoongi entrega la pluma y cierra el cuaderno. Llevándolo bajo el brazo y reanudando la marcha con Jin.


—Si todo va bien en navidad no va a tener problema con que estén cuando sea la ceremonia de adolescencia—explica Jungkook. Los siete sentados en una de las mesas de la biblioteca. La que suelen ocupar siempre. Jimin da toques a su libro para que vaya a las páginas que marcó hace rato—. Aunque deben estar como animales la mayor parte del tiempo.

—Eso me suena muy mal porque mi conejuno ser, es buena merienda para tu familia y amigos. —acota Taehyung levantando la cabeza del pergamino.

—Nadie te va a comer. Al menos no si les hablas... Y-y no sé si mi hermanito se va a aguantar el intentar morderte ¡Solo quédate cerca y no te pasa nada! —balbucea Jungkook apurado. Supuso que esto pasaría.

—Estar entre perros, genial. —Ironiza Yoongi—. Mi papá apenas, apenas, me dio permiso de ir allí. La idea de estar lejos de mí durante las fiestas no le gusta.

—Siempre pueden ir al pueblo cercano—Ofrece Jungkook—. Hay uno muy, muy cerca de la reserva. Ahí es donde me compran la ropa—Taehyung silva. Eso le interesa. Quiere más ropa retro. La de Jungkook, esa que le va pequeña, se la ha quedado en su mayoría y bien, algunas le gustan más que otras. Con suerte si va, podrá escoger—. Hay una posada. Pueden ofrecerles este plan vacacional.

—Le diré a mí madre, seguro le gusta la idea... ¿Encontraste a nueve? —pregunta Namjoon a Jimin. Asiente y le entrega el libro, señalando con la varita dónde está.

—Mañana acaba la cuenta regresiva de los murales con sangre ¿Qué creen que pase? —pregunta Jin jugando con la pluma y la varita al mismo tiempo. Totalmente desentendido de las tareas. Cosa que se supone que están haciendo y por eso están en la biblioteca.

—Tal vez llueva dentro del castillo. —Propone Jimin doblando con cuidado su pergamino para la clase de transformaciones. Cuando la práctica es una mierda, no queda más que esmerarse mucho en la teoría. Saca otro pergamino, midiéndolo para hacer el corte e iniciar con su tarea de Historia de la magia.

—O llegue un fantasma nuevo. —dice Yoongi tomando la tarea de Jimin para parafrasear una de las respuestas. La única que no entiende. El morpho no dice nada. A final de cuentas, entre ellos se trafican las respuestas.

—Tal vez empiece a nevar. —Propone Hoseok rascándose la barbilla—. Jungkookie, préstame la quinta, aun no entiendo que se supone que debo hacer.

—Yo diría que es algo dentro del colegio. Tal vez solo se muestre donde es la Cámara de los Secretos. El monstruo ya debería estar muerto ¿No? —dice Taehyung pasando la tarea de Jungkook a Hoseok. Namjoon balancea la cabeza.

—Asumiendo que está bajo tierra, sin mucha fuente de alimentación y puede ser una clase de serpiente, sí, debería estar muerto. —responde Namjoon, Taehyung le guiña el ojo y apunta con ambas manos.


Corre apurado por el pasillo, siendo que va a llegar tarde a la clase de transformaciones. Una que ve con Gryffindor. Se quedó comiendo de más en la cocina y como Taehyung estaba con Jin, no tuvo a quien le recordara la clase, hora y responsabilidades escolares. Detiene al momento de hallarse con un pasillo inundado. Levanta sus pantalones para no empaparlos, maldiciendo entre dientes.

Se asusta por hallar un muro pintado. A medida que anda va leyendo lo que dice.

—Cero, hoy es el día en que sus huesos descansan en la... —Bifurcación a otro pasillo, por el cual se desviaría terrible para ir a clase—. Cámara de los Secretos—Frunce las cejas—. Espero que se hayan despedido de... —Gira a la izquierda y halla el final—: Jung Hoseok.

Está escrito en coreano. Abre y cierra la boca. Sin tiempo de salir corriendo despavorido da cuenta de que, a su espalda, hay un enorme obstáculo. Un cuerpo plateado que se desliza por el suelo. Siendo escamoso y colosal.

— ¡AY NOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡NONONO! ¡SERPIENTES NO...!

Cae de rodillas al suelo y finalmente inconsciente. Mojándose por el montón de agua. Es tomado del brazo y hecho un corte en la palma, tomando la sangre que brota para escribir algo más en el muro antes de sencillamente llevárselo de ahí.


—Hobi no suele perderse clases de transformaciones... —murmura Jin, extrañado.

—Ninguno de nosotros dejamos de ir porque somos unos inútiles en trasformaciones. —Corrige Taehyung.

—De la forma en que sea-

— ¡JIN! ¡TAE! ¡KOOKIE! —Los tres giran, sorprendidos de que Yoongi y Jimin vengan apurados y corriendo—. ¡Tienen que venir rápido! ¡Sobre todo tú! —Yoongi toma a Jungkook del brazo, jalándolo consigo.

— ¿Qué tienen? ¿pasa al...?

— ¡SOLO APURENSE!

Consecuencia de la prisa y nerviosismo papable les siguen la corriendo, encontrando lo que está causando tal conmoción. El cabello se Taehyung se vuelve de color azul marino. Identificando miedo, incertidumbre y tristeza de lo que está escrito en las paredes con sangre. Jungkook bufa, encontrando que es el mismo hedor de las otras ocasiones, con la diferencia de qué:

—Esto último es con la sangre de Hoseok. —informa señalando el mensaje apenas entendible.

«Quien quiera buscar, muerto junto a él acabará.»

Por obvios motivos los profesores los hacen volver a sus salas comunes, siendo escoltados por los prefectos. Todo para evitar más daño y discutir qué hacer con el alumno que aparentemente, está desaparecido. Jisoo se ve abordada por el grupo tan notable dentro del colegio.

—Si está realmente desaparecido lo buscaremos ¿Vale? No se angustien. —pide Jisoo, un imposible de cabo a rabo. Teniendo a seis adolescentes en rotundo pánico por el asunto.

—Lo que puede estar bajo el colegio es un basilisco—balbucea Namjoon apurado—. Ti-tienen que encontrarlo rápido, sino, va a verlo a los ojos y él no usa gafas de ningún tipo si no está haciendo tareas. Lo va a matar-

—Wow, wowow—Jisoo lo hace callarse—. Calma, aquí nadie está hablando de basilisco ¿De dónde sacas algo así?

— ¡Es la Cámara secreta! ¡Esa la hizo Salazar Slytherin! —responde Taehyung.

—Va a ser una serpiente y si es tan grande como para llevarse a un estudiante, tiene que ser un basilisco. No hay otra posible criatura. —Apura Yoongi. Jimin jala más a Jisoo del brazo.

—Tienen que buscarlo rápido, sino Hoseok-

—Calma, de verdad, calma—pide a los sobresaltados estudiantes—. Nadie está siendo custodiado por un basilisco y nadie va a morir. Puede ser una mala broma. No se alteren por algo que no ha pasado jamás—Namjoon estuvo a poco de contradecirla—. Y bueno, el fin último de la vida es morir, adelantarlo no será gran cosa—Jimin la suelta, retrocediendo con expresión deformada ante el comentario tan fuera de lugar—. No se alteren. Aun si muere, va a volver.

Jin y Namjoon se ven entre sí, creyendo que a Jisoo se le aflojó alguna tuerca o peor. Pues peor forma de tranquilizar no pudo haber dicho.

—Vayan a sus salas comunes, andando. —Da un par de aplausos para incitarlos a hacerlo. Siendo Namjoon un prefecto, lo toma como excusa para guiar a cada uno y en el proceso, desviarse para ocupar la Sala de Menesteres. Los profesores, muy seguramente, van a esperar a la noche para comprobar que sí desapareció y que no es un mal chiste.

A lo mucho, ponerse a investigar desde ya si no es queestá escondido en alguna parte del palacio. Paranoia o buena manera deproceder, tomaran esto por su cuenta para evitar cualquier desastre.

 

Chapter 22: Cámara de los Secretos

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—Muy bien: Namjoon, lugares donde pueda estar la Cámara de los secretos.

—La última vez, según los libros, dijeron que la víctima murió en un baño. Más específicamente, el baño de niñas—responde, hablando acelerado para vomitar toda la información necesaria y que no le digan que resuma—. En su última aparición, también hubo inundaciones, por lo que puede venir del mismo baño y por eso vimos el agua.

— ¿Tuberías? —propone Jungkook—. Ustedes me dijeron que hay serpientes en las tuberías.

—Eso solo aplicaba a Australia, pero sí, aquí también nos sirve—Apoya Yoongi—. Vale, eso quiere decir que está ahí ¿Qué hacemos ahora? No creo que nos dejen estar por los pasillos. Además de que no creo que fuese la serpiente gigante la que se lo llevó.

— ¿Por qué no? —pregunta Taehyung.

—Porque la serpiente no sabe escribir. No como nosotros. Ninguna sabe—responde Yoongi—. Lo intenté una vez con Beth. Por más que intenté enseñarla, tienen imposible aprender lenguas humanas. Quien haya hecho eso, es una persona. Además, si el basilisco lo tomara con los dientes lo habría matado de lo fuerte que es el veneno. Dudo que lo hiciera.

—Es la misma que ha estado escribiendo todo este tiempo. —dice Jin y ve a Jimin de reojo, quien sube el labio inferior.

— ¿Quién querría matar a Hobi? Literalmente se lleva bien con todo el mundo. Hasta con Slytherin. Lo cual ya es mucho viniendo de unas las serpientes hacia un tejón—comenta pasando de largo esa mirada de sospecha que le dirigen Yoongi y Jin—. Además, se supone que lo del heredero de Slytherin que me dijiste. Es para impuros de linaje. Hobi es de pura sangre. —Agrega al asunto y Namjoon e encoge de hombros.

—No es por motivos de sangre. Es solo... Porqué sí ¿Supongo? —balbucea—. De la forma en que sea: La cámara—Interrumpe todo ese detallismo—. Yoongi es un hablante Parselmouth. Puede abrir la entrada, también debería poder controlar al basilisco. Como mucho, que no lo mate—Yoongi estira los labios. Qué bonita manera de aligerar el peso del asunto—. Así que con eso y encontrando a Hoseok, debería ser suficiente.

— ¿Y la parte de que los basiliscos tienen un veneno prácticamente incurable dónde queda? —Jin pone las manos en su cintura—. Solo vamos ahí y esperamos que sea fiel mascota de Yoongi y ¿Ya? ¿Crees que será tan fácil?

—No hay que complicarnos por gusto. —Aclara Namjoon.

—Puedo cegarlo. No será la primera vez que subo al lomo de algo más grande que yo. —Propone Jungkook.

—Yoooo solo puedo ayudar a llevar a Hobi, no tengo nada que ofrecer. —admite Taehyung estirando la boca.

—Yo tampoco.

— ¡Claro que sí! ¡Ustedes son animales pequeños o que se deslizan! Pueden pasar desapercibidos para recorrer la zona—Corrige Jungkook—. Ustedes rebuscan y cuando lo encuentren, vuelven a decirnos.

— ¿¡Cómo quieres que busque nada si me piso las orejas?! —quisquilla Taehyung alterado.

—Jimin tiene mandíbula desprendible. Puedes ir en su boca.

Ambos morphos arrugan la cara ¿Por qué deben ser buen par hasta en esto?


— ¿Seguros que es aquí? No creo que una serpiente de diez metros saliera de un excusado.

—El punto es hallar la entrada.

Llegar al baño de las niñas no costó tanto a pesar de que hay prefectos vigilando los pasillos. Principalmente porque Namjoon es prefecto, Taehyung y Jimin tomaron el aspecto de otros y se hicieron los que escoltaban a Jin, Jungkook y Yoongi. Por motivos desconocidos, Taehyung había continuado en otra dirección; estando cinco en el baño no saben dónde buscar exactamente. Namjoon hace señas a Yoongi para que se acerque, señalando uno de los lavabos. Teniendo este el grabado de una serpiente en el metal.

Se trata de un lavabo círculos de varios grifos. Por lo que puede asumirse que hay una tubería grande debajo. Yoongi se aclara la garganta.

Ábrete.

Jungkook aplaude sorprendido de que el lavabo se empiece a abrir hacia afuera y hacia arriba, revelando un enorme conducto donde si ven factible que salga una criatura mágica gigante.

—No me pienso lanzar—Advierte Jimin arrugando la cara—. Parece una caída directa. Nos vamos a matar ¿No hay escaleras o algo? —Jin se encoge de hombros, cambia de forma y baja volando.

— ¡TODO ESTÁ BIEN! ¡HAY HUESOS QUE AMORTIGUARAN TU CAIDA! —Se escucha desde la penumbra—. HEY APURENSE, YA ME DIO MIEDO ESTAR AUQUÍ- AAAAAAAYYYYYY UNA RATAAAAAAAAA HAY RATAS Y ARAÑAS-

Su queja sigue y sigue, con Namjoon impidiendo que nadie se lance a lo tonto. Tras un par de minutos de continuar escuchando a Jin lloriquear, Taehyung aparece, cambiando de forma y con algo en la mano.

— ¿Para qué necesitamos el sombrero seleccionador? —pregunta Yoongi.

—Créeme, puede ser útil. Es en caso de emergencia—dice Namjoon doblándolo hasta el extremo y guardándolo en su bolsillo—. Bien, ahora sí.

No entienden por qué cambia de forma, sin embargo, los abraza a los cuatro y se deja caer, se abrazan como pueden al oso tan enorme, quien se desliza por la interminable cañería hasta llegar al fondo, rompiendo y desperdigando pequeños esqueletos de ratas comidas. Jin aletea tan rápido que parece a nada de sufrir un ataque. Se deja caer y esconde en el suéter de Taehyung.

—Bueno... ya estamos ¿Ahora? —pregunta Yoongi.

—Que tu instinto serpentino y el olfato de Jungkook nos guie. —Resume Namjoon.

Jungkook olisquea todo el lugar. Hallando un vago hedor a Hoseok. No distingue el otro, el de la persona que debió haberlo traído. Pues de haber sido el basilisco, habría más huesos aplastados o apartados de la zona. Llegan a una puerta con serpientes de roca sellando. Yoongi la abre con solo hablar y se ven en un gran pasillo lleno de serpientes talladas en piedra.

—Que-maldito-miedo. —balbucea Jin agarrado a Namjoon.

—Su turno. —indica Yoongi a Jimin y Taehyung.

Jimin cambia de forma y su cuerpo se aplasta al extremo, consiguiendo que parezca una serpiente de cabeza de ciervo y pelaje en lugar de escamas. Abre la boca y Taehyung entra sin problema, asomado lo suficiente y necesario. Jimin se desliza con cautela hasta el final, hallando a Hoseok tirado en el suelo. Pálido como un muerto y con los labios purpuras, junto a un gran pozo y una estatua de Salazar Slytherin.

—Pareciera que algo lo está drenando. —murmura Taehyung saliendo de la boca de Jimin. Quien mira alrededor con la expectativa de encontrar algo.

—No creo que el basilisco esté aquí. Venga, vamos a llevarlo.

Desenrosca el cuerpo y queda de pie, Taehyung se hace humano para poder subir a Hoseok al lomo de Jimin. Cuyas patas tiemblan por ser mucho peso. Taehyung salta hasta ponerse entre las astas y no fueron necesarios ni diez pasos para que del enorme pozo salga el basilisco. Rompiendo el agua y ocasionando que Jimin caiga, resbalando torpemente y cayendo todos.

Cierra los ojos y se encoge en torno a Hoseok, escuchando como el basilisco ruge. La criatura estuvo a poco de morderlos, Jungkook corre como puede hasta subir en el lomo del basilisco, subir por su cabeza, clavando las garras para no resbalar y llegar a su cara, rasguñando los ojos a propósito y conseguir cegarlo.

— ¡ESTÁ CIEGO! ¡VAMONOS! —Ladra hacia Jimin y Taehyung, quienes abren los ojos y no saben qué hacer para llevar a Hoseok con ellos. Pues no pueden ni levantarse y mucho menos rodear al basilisco. Está impidiendo la salida con todo su cuerpo.

Yoongi y Namjoon junto a Jin se acercan también, con la intención de ayudar a mover al inconsciente—Quítate de en medio—. Ordena Yoongi y aunque el basilisco no tira a atacarlo a él, si hace que Namjoon y Jin se deban apartar porque dio con toda la cabeza al lugar donde estaban. Jungkook acaba cayendo y el cuerpo del basilisco se vuelve una barrera que los impide salir a los cuatro.

—Yo-Yoongi-

— ¡No me hace caso!

Cambia de forma, saltando al agua y nadando para alejarse. Namjoon acaba cayendo y con él, el sombrero. Jin vuela alto y aletea viendo alrededor, sin saber qué hacer. Pues a este paso, Hoseok será aplastado por el cuerpo del basilisco justo a los demás. Va la mirada hacia Namjoon que le ruge al basilisco, convertido en oso para poder arañarlo al menos.

Jin baja, cambia de forma y toma eso que sobre sale del sombrero. Apuntando torpemente con una espada plateada al basilisco.

— ¿¡Y eso de dónde...!?

Jin trata el arma como un bate, motivo por el cual hace cortes graves a la criatura que ruge y se queja. En un último arrebato, acaba por clavar la espada bajo la mandíbula de basilisco. Jungkook consigue trepar y salir del pequeño espacio estrecho en la cola; toma la espada para devolverla a Jin. Este había subido a la cabeza de la serpiente, convertido en paloma y cambiando de forma. Clava la espada directamente arriba, manteniendo los ojos apretados con los estridentes chillidos.

Finalmente desploma, con Jin cayendo torpemente y siendo atrapado tanto por Jungkook como por Namjoon para evitar que se lastime. Yoongi se sacude, saliendo del agua y observan el gesto anómalo de que la serpiente se esté evaporando.

— ¡Hobi! —Yoongi corre hacia le Hufflepuff, que recobra más color en el rostro. Toma un respiro muy fuerte, abriendo los ojos de par en par y viendo alrededor con genuino pánico.

—Hey, calma, calma, somos nosotros.

—Se-serpien- Un basi lis- ¿D-dónde...?

—Jin la mató—Señalan Jimin, Taehyung, Yoongi y Jungkook al mismo tiempo, siendo el último un lobo al que nadie entiende, levantando la pata cada tanto para señalar—. Mató al basilisco con la espada.

— ¿¡QUÉ TU QUÉ!? —quisquilla, pensando que ya está muerto, pues le parece imposible. Así hasta que ve las manos ensangrentadas del Gryffindor. Quien solo atina a decir:

— ¿Qué yo hice qué? —balbucea Jin perdido con expresión de pánico. Sus labios temblorosos y húmedos dando la impresión de que se está helando.

Namjoon no resiste reír y abrazarlo, sin importar que Jin aun tenga la espada en una mano y el pulso a millón, temblando de pies a cabeza como un cachorro asustado. Aprieta la espada en su mano, solo por temor de que aparezca esa cosa enorme y de nuevo los intente matar.

— ¿Po-podemos irnos ya? —balbucea Jin agarrándose a Namjoon y casi cayéndose.

—Tranquilo. —Continúa sonriente, dándole palmadas en la espalda.

Nunca se ha considerado valiente, mucho menos fuerte. Que sea precisamente él quien matara el basilisco con esa espada que dice a quién pertenece –Godric Gryffindor-, no hace más que reafirmar que él pertenece a la casa de los leones. A pesar de que pensó que había sido un enorme error del mismo sombrero que le dio el arma.

Yoongi ayuda a Hoseok a levantarse, Jungkook da un suave chillido, olisqueándolo.

— ¿Cómo llegaste hasta aquí? ¿Te trajo el basilisco? —pregunta Jimin preocupado y ayudando también a que ande.

—No... me trajo alguien, al menos eso... recuerdo—dice lento y pausado—. Era una persona... no recuerdo quien era, ni siquiera estaba el basilisco... del todo, lo hizo aparecer de mí sangre o algo así.

—Es decir, si hubiéramos tardado, tu energía sería el basilisco que te habría devorado.

—Que salvaje. —silba Taehyung con una mano en la frente.

—Hablaba... con la serpiente y... hizo algo allá atrás. Digo... salió por ahí o algo... así. —Se siente atontado. Demasiado. Es odioso. Incluso con ganas de vomitar. Al girar la cabeza todos fruncen el entrecejo.

Están casi seguros de que ese agujero no estaba ahí. Que la estatua tenía la boca cerrada.

— ¿Entramos? —pregunta Namjoon y Jungkook mueve la cola.

—No ¿Estás loco? Vámonos de aquí, necesito descanso de un año. —Apura Jin, queriendo irse lo más pronto posible.

—Quizá otro día. —propone Yoongi.

Jungkook cambia de forma y se pone el pantalón junto a los zapatos para volver por donde vinieron. Consiguiendo que si hay escaleras. Jimin da un bufido, eso pudo evitar la caída libre, pero vale. A medida que suben Yoongi medita lo mismo. La comparación de letras, la ropa que mencionó Jin...

La letra es de Jimin ¿Qué se supone que debe creer?

 

Chapter 23: Acusaciones

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Llevar a Hoseok a la enfermería resultó en una incómoda y larga explicación de no entender nada de lo que pasó. Por no decir que les quitaron cincuenta puntos a cada uno por haber desobedecido las ordenes de sus profesores, aprovechar su autoridad como prefecto e ir a robar a la sala del director.

Al mismo tiempo les dieron cien puntos a cada uno por haberse enfrentado a semejante peligro por ayudar a un amigo. Hoseok está, en términos físicos, bien. Si bien es cierto que tiene una anomalía en su magia, pues estuvo siendo drenada por completo y eso en un mago es sinónimo de muerte, pues está profundamente ligada a su energía vital; la realidad es que su único medicamento es descansar.

Descansar y comer mucho.

Algo que no deben decir dos veces para que lo lleve a cabo.

El extraño episodio concluye casi tan rápido y fácil como empezó. No obstante, Yoongi no puede dejar de tener la impresión de que aquí sucede otra cosa de la que se pierden. Que tienen una especie de enemigo sin darse cuenta de ello. A más vuelta le da, más teorías salen en relación con esto. Ocasionando que acabe pidiendo por hacer una pequeña reunión para hablar los siete.

Un domingo, cinco días después de todo lo ocurrido y estando en la Sala de Menesteres. Es la primera vez que la usan sin que luzca como una habitación. Ya dice mucho de para que la usan sin parar.

— ¿Y bien~? ¿Para qué estamos aquí reunidos? ¿Nos casamos de forma mágica esta vez? —Yoongi deforma la expresión en una de confusión. Hoseok anda más comediante de lo normal. Se nota que la casi muerte lo afectó. La segunda casi muerte que ha vivido.

—Pensé que eso era para hacerlo en Bulgaria. —Continúa Jin.

—Hagámoslo en Bulgaria~—pide Jungkook arrugando la nariz y manteniéndose con los brazos en torno a Jimin.

Sin ser consciente de su propia acción. Lo hace para que huela como él. Que el hedor tan tenue y mínimo de Wonho o de los demás se le vaya. Donde el suyo sea el más preponderante en esa mezcolanza extraña.

—No me desconcentren—pide Yoongi. Namjoon toma asiento y bosteza, haciéndose el cabello atrás porque de nuevo creció demasiado y no lo ha podido cortar. Solo pintar de púrpura de nuevo—. He tenido algo en mente estos días y necesitamos discutirlo. Al menos eso creo.

— ¿Ir a ver la Cámara de los Secretos sin que un basilisco intente matarnos? Me suena a un buen plan. —Yoongi sacude la cabeza por la asunción de Taehyung. Toma aire.

—Hay algo pasando aquí que no estamos tomando en cuenta. Sí, llegamos al prado y toda esa mierda, pero ¿Por qué hay algo impidiéndonos saberlo todo? En teoría, lo importante es que consigamos la respuesta ¿O no? —Namjoon balancea la cabeza, pues tiene razón en su modo de ver—. Bien, creo que hay un… traidor.

—Te quedó muy mal que te matara en Among Us ¿Eh? —Yoongi enrojece ante el comentario de Hoseok. Lo estuvieron matando alrededor de diez veces en las doce partidas que hicieron para probar mandos y todo eso. Fue una pesadilla.

— ¡Hablo en serio! —quisquilla exasperado—. Hay alguien aquí de nosotros siete que nos está saboteando. —Jin arruga la cara, negando con la cabeza.

—No lo sé. Digo, no seriamos así. De ser así, no habría funcionado el enlace. Es imposible hacer esa unión si hay intenciones destructivas por detrás—Plantea Jin y Yoongi rueda los ojos—. Quizá solo-

—La letra en las paredes ¿A quién te parecía? —Jin aprieta los labios—. A quién, dilo, sabes que lo pensabas.

—A la letra de Jimin. —responde y el morpho ve a los lados.

— ¿Yo?

—Y Jungkook olió la sangre, te quisiste ir apenas la distinguiste ¿De quién era la sangre?

—Eso no importa. —Quejumbra Jungkook.

—Claro que sí. Dilo. —Ordena Yoongi.

— ¡Puedo estar equivocado y ya! Era sangre, tenía tiempo ahí pegada, yo no-

—Jungkook. —Insiste Jin y Jungkook mira a otro lado con mal gesto.

—Olía a la sangre de Jimin, pero ¡Puedo estarme equivocando! ¡Me pasa mucho! —Justifica al instante y Taehyung se rasca la cabeza.

—Eso es raro, pero no tiene sentido de ninguna forma posible. Es decir, estás-

—Me estás echando la culpa a mí cuando yo estaba al lado tuyo todo el día en que vimos el primer mensaje en la pared—quejumbra Jimin apoyando las manos en la mesa de la habitación. Una enorme mesa redonda—. Estaba justo a un lado—Insiste con tono más chillón—. ¿Cómo se supone que yo haría nada estando lejos si estaba junto a ti y junto a todos ustedes?

— ¡No lo sé! —replica Yoongi—, pero es tu letra, es tu sangre y lo que vieron era tu abrigo azul. Justo el que estabas usando ese día.

— Y acaso soy así de estúpido para hacer algo malo e ir con mi propia ropa o-

— ¡También está lo de Jungkook y los dibujos rotos! —Levanta la voz. Taehyung se lleva una mano a la cara, con los dedos abiertos para ver entre ellos—. ¡Insististe en que Jungkook no podía ser y bien pudo no haber sido! ¡Si no tu viéndote igual que él!

— ¿¡DISCULPA!?

—Eso es… raro. —admite Namjoon—. También paranoico. Como se supone que iba a ser él. Dijiste que se transformó en lobo-

— ¡Y en vacaciones lo vimos cambiar a ser un Husky! ¡Solo por ser veela! ¡Salió rápido rompiendo la ventana! —relata Yoongi apurado—. Justo al lago, una extensión de agua enorme; siendo veela no te puedes ahogar, al menos no estando a la profundidad que estábamos y si salías rápido del agua.

— ¿Te tomaste más pastillas de las que debías o qué te pasa? —pregunta Jimin con notoria ofensa por lo que está diciendo—. No fui yo. No he hecho nada. Estaba todo el tiempo con ustedes e incluso cuando Hoseok se fue, estaba en clases ¡Estábamos sentados en la misma mesa!

—Sí, estábamos los tres ahí—Apoya Namjoon—. No hay forma posible de que Jimin lo hiciera ¿Cómo explicas que lo hiciera?

— ¡ESO ES LO QUE NO SÉ!

—ENTONCES SOLO ME ESTÁS ECHANDO LA CULPA POR GUSTO.

— ¡TODAS LAS PRUEBAS DICEN QUE FUISTE TÚ! —grita de regreso a Jimin.

—WOOOW. WOW. WOW. WOW—Hoseok levanta la voz y los brazos—. Calma, aquí no pasó nada de eso. Es solo una… sospecha ¿Verdad? —Intenta calmar los humos. Notando que ese único mechón reaccionario del morpho se vuelve rojo. Está molesto.

—La única forma en que eso puede pasar es que tenga un gira tiempo—dice Jin jugando con su cadena—. De ese modo puedes estar en dos lugares al mismo tiempo, pero esos solo los tiene el ministerio. No se lo dan a cualquier persona. Mucho menos a alguien que vivía en familia Muggle. Más allá de ahí—Sorbe aire—. No lo sé. Quizá solo estamos siendo muy paranoicos.

—Las pruebas están ahí y solo por ese hueco no quieren creerme.

—Y porque estás implicando que uno de nosotros nos está jodiendo la vida. Por eso—Acota Taehyung—. ¿Qué sentido tiene? ¿Por qué querríamos entorpecer el paso? Es incongruente de todos los puntos de vista.

— ¡Tal vez porque quiere hacerse el perfecto otra vez! No lo sé, probar que podía hacer el basilisco, que él podría encontrar la solución antes que nosotros. Tal vez si tuviéramos los dibujos, habríamos hallado la solución antes, pero no, los rompió, llegó a la memoria profunda primero—Su capacidad de unir puntos resulta fascinante y a pesar de ser un con un tinte entre desquiciado, suena razonable. Jimin va abriendo más la boca—. Todo para estar ahí desde antes con su teatro de “Pude hacerlo, quien lo habría pensado”.

—No me lo puedo creer. —rechista Jimin, cruzándose de brazos.

—Incluso puede que esté haciendo todo este plan con Jungkook. Ustedes dos siempre están en su mundo aun con nosotros alrededor. Por eso te empeñaste tanto en defenderlo cuando lo acusé y por eso ahora no quisiste decir el olor de la sangre. —Señala a cada uno, con Jungkook bufando con disgusto. No quiso decirlo por evitar conflicto.

Además de que no tenía forma de decir que era realmente de Jimin, pues lo tuvo en cada ocasión donde había un mensaje.

—Estás diciendo cosas por decir.

—No lo hago.

—Lo haces.

— ¡Que no! ¡Tienen que…!

— ¡¿QUÉ?! ¿¡CREERTE!? De otro modo vas a irte molesto a la habitación a decir que todos, todo el tiempo te tratan como un loco, pero parece que ni siquiera estás pensando lo que dices. No lo estás… haciendo, solo estás soltando mil cosas sin sentido, echándome la culpa a mí cuando yo no he hecho nada. —Reclama Jimin, Hoseok se inclina atrás.

No sabe quién da más miedo. Yoongi o Jimin. Están igualados.

— ¡PORQUE ESTÁ AHÍ!

—UNA VUELA PLUMA IMITA MI LETRA, UNA POCION IMITA SANGRE Y TODO LO QUE BUSCASTE FUERON FORMAS DE CULPARME A MÍ DE QUE LO HICE—grita exasperado—. TODO LO QUE HACES ES VER LA MANERA EN QUE YO SEA EL CULPABLE, EL TRAIDOR ¿¡POR QUÉ!? ¿¡DE QUÉ TE SIRVE!? TODO PARA DESPUÉS EMPEZAR A LLORAR COMO UN ODIOSO DICIENDO QUE TODOS DEBEN CREERTE SOLO PORQUE LO DICES.

—¡ESTOY DICIENDO LA VERDAD!

— ¡NO LO HACES!

— ¡LO ESTÁS HACIENDO POR SER UN ORGULLOSO Y CREÍDO DE MIERDA! ¡QUE NO DEBEMOS SOSPECHAR DE TI PORQUE POBRECITO TUS PUTOS PADRES ESTÁN MUERTOS!

Hoseok se lleva una mano al pecho y Jin abre los ojos. Saben que Yoongi es excesivamente insensible de vez en cuando, pero no pensaron que sería así justo en esta ocasión tocando un tema así.

—QUE HAY QUE CUIDARTE. QUE NO PUEDES HACER NADA HASTA QUE MAGICAMENTE ERES PERFECTO Y DICES QUE NO POR GENERAR MÁS LASTIMA. ESTÁS HACIENDO ESTO PARA-

— ¡CÁLLATE!

Taehyung se cae al igual que Namjoon; Jin y Jungkook tambalean y Hoseok da un grito. La habitación queda repleta de enormes cúmulos de escarcha y hielo. Estando ambos magos de magia oscura en la postura defensiva, crispada y afectada.

—Yoongi… —balbucea Hoseok.

— ¿Solo yo genero lastima? El que estuvo poseído por un espíritu o lo que sea fue otro, medio matándose en el pasillo, diciendo que un fantasma le da miedo, haciéndose el sorprendido a mitad del pasillo—dice Jimin con labios temblorosos, ojos acuosos y ceño fruncido—. El que siempre quiso generar lastima mencionando que lo creían loco eras tú. Que nunca tuviste amigos, que viste a tu mamá y a tu hermano después de suicidarse… —Se limpia la mejilla con la manga—. Gracias por decirme que sientes lastima por mí, que no debería decirte nada. Que debí no decir nada porque solo eso voy a conseguir. Lastima.

Y se va.

El silencio queda tenso e incómodo. Yoongi respira agitado, viendo un punto indefinido en el lugar.

—Vale, ustedes dos-

—No estuviera diciendo esto si no-

— ¡No hay pruebas fehacientes de que sea él a menos que muestres un gira tiempo! —Interrumpe Jin con apuro—. Quieres… quieres ayudar, pero no te detienes a pensar o a preguntar que se piensa, que opciones hay. Vas directo al cuello y eso duele. Por eso no quise mencionarlo.

—Quieres… ayudar, es obvio, pero atacándonos mutuamente esto solo empeora. —dice Namjoon con sutileza.

—Ahora están tratándome como si todo fuese culpa mía.

—Puuuuuuesss el que empezó a decir cosas fuera de lugar fuiste tú. —informa Hoseok.

—Sí. No puedes… sacar a colación eso. No tiene nada que ver. —Aporta Taehyung.

—Y ahí está de nuevo. La única víctima en esta mierda siempre, siempre es Jimin. todo lo que hagan los demás está mal y él está bien. Incluso si nos mata al final.

También se va, sin dejar que los demás se expliquen y es que acaba siendo complicado. en lo que a ellos respecta, Yoongi tiene razón en lo que dice, al mismo tiempo que tiene huecos; si bien da para pensar, sin una explicación solida a estar en dos lugares no van a hacer tal acusación.

Con ninguno.

Pues acabaría ocasionando todo esto.

Y es que Yoongi prefiere a arremeter en lugar de esperar antes de tener todo armado y bien resuelto.

Chapter 24: Gesto mutuo

Chapter Text

—Ummm~ así que ustedes también se pelean. Sorprendente.

Yoongi no tiene humor para tratar con Jisoo. Se la topó de pura suerte y como la profesora lo pescó cuando empezó a llorar se quedó. Resumió todo el tema en un “peleamos” y ahí murió. Nadie tiene que saber el desastre tan monumental en el que están metidos. Tampoco sabría cómo explicarlo.

—A veces pasa ¿Sabes? Así son las amistades. Las relaciones. Todo. Sin peleas, no reafirmas que es real.

— ¿Por qué? —pregunta extrañado.

—Porque de eso va. A pesar de haberse querido jalar de los pelos o golpearse contra una pared, van a saber pedir perdón y disculparse. Porque así sea en menor medida siempre hay culpa en ambos lados—explica Jisoo estirando las piernas, ambos sentados en el piso—. Si no lo hace, es porque no es una amistad o relación que valga la pena.

—Ah…

—De todos modos—Toma un profundo respiro con una gran sonrisa—. Es mejor así. Aprendes a estar solo. Así vas a estar siempre de todos modos así que—Se encoge de hombros—. Para qué forzar algo sin sentido.

—Tiene sentido. Tal vez no hace falta compañía todo el tiempo—Se limpia la mejilla—, pero si hace falta. Es parte de la vida también.

—Naces solo, mueres solo, lo normal sería vivir solo para que lo último te afecte. Es laaaaaaaargo círculo que nadie ha roto.

— ¿Y eso qué?

—No has pensado que quizá, si rompes ese esquema, puede ser distinto—cuestiona y Yoongi arruga las cejas—. Que tal vez no haya diferencia entre vida y muerte y por tanto, la compañía tampoco tenga que terminar, porque así como vida y muerte son lo mismo, también lo serian soledad y compañía.

—No entendí una mierda.

Jisoo deja caer la cabeza, riendo por la nariz. Para Yoongi, acaba de dar la contradicción más grande del planeta. Jisoo le da una palmada suave en la espalda o al menos eso supone que pretende, pues la siente tan cercana a la nuca que es incómodo.

—Imagina que nadie muere, pero tampoco nada nace. Un mismo estado, donde no estarás solo—relata con voz suave—. Porque todo lo que existe está ahí mismo y no se irá jamás, pero siendo tú un individuo, siempre estarás solo por dentro… ¿Lo imaginas?

—Suena a un despropósito.

—A mí me suena a una buena idea.

Yoongi se abraza las piernas, viendo al frente.

—Es un despropósito disculparse si sabes que no tienes la culpa—menciona Jisoo—. Tal vez es mejor así ¿No crees? Solo imagina como será in tener que lidiar con alguien que te hizo llorar de lo mal que discutieron.

Yoongi abre los ojos.

—Así no habrá lazo, así no extrañas cuando se va—suspira—. We were born to be alone, But why we still looking for love? —Entona armoniosa, balanceando los pies—. Can't hear what you say I'm happy with this pain—Exhala y levanta de su lugar, dando una vuelta. Yoongi aprieta los labios—. You pity me, but I pity you more for pitying me.

“Buscando dar lastima”.

Levanta apurado de su lugar y se va, encogido en sí mismo y meditando que tal vez si es lo que Jin estuvo diciendo. Que a pesar de tener tantas evidencias en contra de alguien, el haberlo tenido al lado y cero justificación al acto, anula todo lo material.

Pues alguna explicación debe haber a tantas coincidencias y antes que acusar, es mejor guardar silencio e intentar descubrir que pasó en realidad. No simplemente lanzarse a apuñalar. Cuando lo hizo con Jungkook, recuerda mucho la forma en lo miró.

Esa especie de mirada preguntando ¿De verdad crees que sería capaz de impedirnos acabar con esto? Y en los días posteriores cambiando a un ¿No me quieres? Pues Jungkook nunca ha dado motivo alguno para dudar. Es una tontería y con Jimin sucede igual.

Estaba igual de perdido que todos, tomándose a chiste lo que sucedía por la cuenta regresiva, alterado por la desaparición de Hoseok. Decidió anteponer todo lo físico y falsificable a lo que ya estaba ahí demostrado e imposible de mentir: La preocupación, el esfuerzo, la presencia.

Muchos detalles que ahora lo hacen sentir mal, arrepintiéndose de lo que dijo y haciéndolo sentir con un figurativo rabo entre las patas. Sin entender siquiera cómo es que llegó a mencionar a la familia Park si no tenían nada que ver en el tema.


—Sí es raro, pero ¿Cómo me dice todo eso? —Se pregunta solo en la habitación—. No sé cómo pasó todo eso y nunca me antepondría al bienestar de los demás—Jimin toma un profundo respiro—. Yo nunca he querido hacer que la gente sienta lastima por mí. Nunca he querido eso.

Moquea, abrazando a Chimmy que le lame la cara. Aprieta al can en sus brazos, acostado en la cama y apretando los labios. Lo molestó mucho que lo acusara, pues no tiene sentido. No sabe cómo es posible que todo eso coincidiera. Al mismo tiempo, incluso si fuese al revés, no lo diría porque está seguro de que Yoongi no haría nada así voluntariamente.

En cambio, Yoongi estuvo asegurando que haría algo tan horrible como casi matar a Hoseok e invocar un basilisco solo por ¿Gusto? ¿Por morbo? Sus cuestionamientos no lo molestan, si hubiera preguntado que pensaba ¡Lo que sea!

Tacharlo de manera tajante como un traidor duele.

También que implique que usa la muerte de su familia para que todos le tengan lastima.

Lo que menos ha buscado.

—Y yo también le dije cosas feas. —solloza escondiendo la cara en el animal que chilla, medio ahogado. El Puffskein salta continuo y alrededor de Jimin, con la esperanza de que se anime y lo mime.


— ¿Hacemos algo?

—No lo sé.

—Es que tenemos que ir a dos lados y no sé cómo dividirnos todos así y que no crean que los estamos dando por ganador o culpable de todo esto. —admite Namjoon atacado, sin saber qué hacer. Por primera vez en todos estos años escolares, Jimin y Yoongi no se han sentado junto. Por no decir que están bastante alejados.

Jungkook apenas está prestando atención a la conversación, asegurándose de que Wonho no haga ninguna movida extraña, aprovechándose de la obvia tristeza que hay en Jimin así como otros estudiantes que parecen querer abordar a Yoongi, consiguiendo atormentarlo.

—Somos impares así que-

—Dejémoslo ser. Ellos… suelen entenderse mejor cuando tratan a solas—opina Taehyung sorbiendo aire—. Son serpientes. Solo ellos entienden que hacer cuando hay problemas—Jin arruga la cara con desagrado—. Además, no estarían tristes de no haberse dado cuenta del error ¿No…?

—Ambos huelen a tristeza. —Agrega Jungkook.

—Y Jimin tiene el mechón azul. Es tristeza. —confirma Taehyung.

—Vale, si para mañana no han arreglado, intervenimos como voces de la razón. —Los cinco asienten, decidiendo entrar al comedor finalmente. Coincidiendo con la salida de Jimin junto a Wonho.


—Sí te hizo sentir mal mándalo a la mierda. No es difícil. No te faltan opciones para estar. —dice Wonho, encogiéndose de hombros.

— ¡No se trata de eso! Es… más difícil y no quiero-

— ¿Qué? Yoongi no es la gran cosa, a veces parece que esperas demasiado de él. Sabemos que es tosco. Que hiciera alguna tontería es lo esperable de su parte—Agrega con desinterés—. Te lo digo como amigo—Balancea la cabeza—. No es bueno ir buscando a quien te puso a llorar más de dos horas.

—Lloro por todo. No es para tanto—Suelta aire con deje desesperado—. ¡BUENO SI LO ES! ¡PERO YO TAMBIÉN ME PORTÉ MAL!

—Él lo hizo primero. Que se disculpe antes—Propone levantando las manos—. Podemos ir al baño de prefectos, estás muy sudado y mal aún. Digo, tanto llanto no es bueno ni para ti.

Jimin se deja arrastrar al baño y sea por poca vergüenza o estar demasiado conmocionado, sencillamente se mete al agua sin importarle que Wonho esté presente. Debido a la oscuridad, el agua se ve espacialmente brillante. Reflectándole en el rostro y cuerpo. Sentado al borde con una toalla encima y Wonho sentado abajo a un lado. Hay tantas burbujas que no se ve nada.

— ¿Crees que la gente molesta solo suelta todo sin darse cuenta de lo mal que puede sentar y que se puede arrepentir después?

—Sí. Cuando estás molesto no piensas en nada—afirma con una risa, echando la cabeza atrás—. Incluso si hace daño o es algo malo y… bueno, al final importa lo genuinas que sean las disculpas.

Sube las piernas, con el cabello goteando y pegado a su rostro. Los labios gruesos y enrojecidos de tanto apretarlos a lo largo del día.

—Hey, de verdad—Le da un amistoso apretón en una pierna—. No te angusties. No fue culpa tuya.

—Si lo fue. Al menos una parte…

—No toda. Es lo que te dije. Si se disculpa, tú lo haces. Si no, pues no vale la pena. En esa clase de casos, es mejor estar solo ¿No crees?

Gira los ojos hacia Wonho, quien parece decidido a no mirarlo en lo absoluto.

—Wonho.

El estudiante gira y abre los ojos, con su mandíbula cayendo. El cabello largo del veela flota en la superficie del agua que pierde burbujas. La piel brillante y la melena rubia que se desliza húmeda. Jimin da cuenta de esa mirada. La misma de todos quienes sencillamente lo tratarían de tumbar al suelo o a la superficie que sea, prometiendo mil cosas, lastimándolo de todos modos, asegurando que luego será mejor

Da un suspiro, volviendo la atención al frente.


Tiene rato que no viene. No sé dónde está y no sé qué dice el perro. Seguro él sabe.

Se deja caer en la cama con expresión compungida. Esto es una mierda. No espera que Jimin se disculpe ¿Por qué? Él no lo acusó de traidor o dijo nada especialmente fuerte que no se haya dicho antes. Considera que la culpa es suya por imprudente. Por aventarse de la nada a algo que, desde el inicio, incluso en el contexto mágico, no tiene sentido.

Incluso la justificación de Jin a no decir nada lo hace notar que sigue estando demasiado perdido en este mundo. Que no conoce apenas nada. Ni la más remota idea de que es un gira tiempo y menos porque solo hay en el ministerio. Pasadas un par de horas, la puerta de la habitación se abre y Jimin entra con la ropa húmeda por el cabello.

— ¿Viniste…?

— ¡Perdón por decir sobre tu mamá y tu hermano! S-sé que todo era sospechoso, no debí enojarme, no debí gritar tanto y-y… ¡Y nunca has dado lástima! ¡Lamento haber dicho cosas que pudieron haberte hecho sentir mal! Me enojé mucho, me hizo sentir muy mal que me señalaras a mí, que me pensaras capaz de hacer daño y… perdón, de verdad, no quería insultarte.

Salió como una larga verborrea inacabable que hacen a Yoongi desinflarse. No puedo creer que hasta en eso lo hace primero.

—Nunca antepondría mis deseos personales por encima de algo que puede ayudarnos. Porque ustedes tampoco, que mis problemas son míos y no incumben… lamento que mi forma de ser traiga problemas así.

Yoongi toma un respiro profundo.

—Lo siento por lo que dije sobre eso. También por haber mencionado a tus padres o que intentas dar lastima. Las cosas no son así. Exageré y… Me abrumé porque ya todo estaba ahí y no recordé que esto no es… normal. Esto no es el mundo Muggle donde la evidencia está ahí y no la puedes rebatir tras estudiarla—explica su ofusque, con Jimin manteniendo esa cara de estar aguantando llorar—. Desde lo que pasó con Jungkook he estado buscando un culpable en nosotros, pero… no me detenía a pensar en que hay más que un tú lo hiciste sin más. De verdad lo siento.

Jimin extiende los brazos y Yoongi acaba yendo con él, abrazándolo; sufriendo que la magia se enlace con semejante facilidad y desespero por demostrar que ninguna tiene una expectativa hiriente.

Sino demostrar que, aun siendo eslabones distintos y separados, forman parte de la misma cadena y en ello, no dejan de quererse con extrema fuerza.

 

Chapter 25: Tranquilidad palpable

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Vino alivio de ver que se había solucionado todo el pleito. No se habla al respecto por seguridad propia a que no se reinicie y alguien más acabe con un problema. Lo único que permanece a flote, es el hecho de la casualidad a tantas coincidencias con ellos precisamente.

Llegando a la conclusión que tal vez puede ser un ajeno a ellos siete que intenta ponerlos en contra. Queda obvio como se desvían, pelean y pueden lastimarse con ello. Incluso más que con el basilisco. Es una posibilidad que Namjoon dio a conocer y de momento, es la que más aceptan como solución.

Pues tener un traidor es casi imposible llegado a este punto. Se acercan las últimas semanas de clase y con ello, más tareas, preparar los baúles, preparar el alma y mente para ir a Bulgaria a pasar navidades con una manada de lobos.

Los cuales posiblemente los miren con todo el asco con el que se ve a una cucaracha.

— ¿Pintarte el pelo? Bueno, eso es raro, creí que no les gustaba que se jugara con esto. —dice Taehyung jalando los guantes. A pesar de que cambia su cabello de color, sus padres han tenido que pintarse el cabello miles de veces. Así sea en tonos naturales. Acabó aprendiendo como hacerlo de tanto verlos y experimentar.

En su caso, puede esconder el desastre que se hizo.

—Creí que serían unos reflejos nada más… Tienes el cabello muy denso—Peina a Jungkook, quien está medio dormido por ello—. ¿Por qué quieres hacerlo? Digo, no es que no me guste, solo estoy curioso.

—Es que Namjoon y Yoongi lo hacen mucho, hasta Jin y quiero entender que tanto puede importar eso. —explica. Taehyung se encoge de hombros. Experimentar y probar si le gusta como a los demás. Justificación razonable para él—. Quiero que sea rosado.

—Ehhh… Tengo color… cereza—Entrecierra los ojos por no poder leer el chino mandarín y polaco del empaque. Lo compró en Hogsmeade y lo usó en Jin, el cual apenas lo enjuagó quedó rosa viejo. Colores mágicos tal vez—. También hay azul, púrpura y verde.

—Rosa~

—Vale, será rosa. O lo que salga.

Jungkook estuvo alrededor de una hora y media lloriqueando por el decolorante. Taehyung empezaba a ponerse nervioso después de los cuarenta minutos. El cabello de Jungkook es tan grueso y denso que el colorante se ve incapaz de conseguir que el tono negro carbón cediera.

Tras dos horas finalmente acabó siendo rubio y pudo quitar todo el papel de aluminio. Jungkook los mira con odio profundo. Estornuda por el olor que desprenden. Se duerme por la constante de mimos a su cabeza. Las manos de Taehyung son perfectas para masajear. Al reaccionar, está secándole la cabeza.

—Hey, te dormiste bastante rato. —dice con una sonrisa enorme que contagia a Jungkook, poniendo las manos entre sus piernas y balanceando los pies. Taehyung lo seca con cuidado, viendo el tono fucsia extraño en el que quedó el cabello.

Es rosa, en teoría.

—Te amo.

Taehyung se inclina atrás antes de encogerse de hombros y sonreír cuadrado.

— ¡Ay! ¡No me digas eso de repente solo por ser tu peluquero! —reclama dándole un golpe suave en el brazo.

—Es que te amo, pero siento que no te lo digo seguido—Hace un puchero—. En realidad, casi no lo digo…

— ¿No? Yo diría que sí. Todos somos unos cursis terribles. Nos decimos “te amo” cada dos minutos… ¿No te da la sensación de que debería haber más palabras para eso? Que no es suficiente con eso. Es frustrante—Exhala sacudiendo la toalla y dejándola tirada a un lado. Estando aprovechando la Sala de Menesteres para esta misión capilar—. Me siento repetitivo.

—Es que para eso están los abrazos.

Taehyung se balancea al mismo tiempo, dejando que Jungkook lo apretuje y le dé besos en el cuello.


—¿Crees que en algún momento serás capitán del equipo? —pregunta Jin a Hoseok que lo sobre vuela con el único objetivo de interrumpir su lectura. Vino a acompañarlo a la práctica aunque tiene que estudiar para un examen muy cercano.

—No lo sé. No me llama la atención—Jin sobre salta por tenerlo de cabeza frente a él—. ¿Quieres que lo sea? ¿Te parece sexy? —pregunta subiendo y bajando las cejas. Jin le da un empujón en la cara, riendo.

—Deja de ser tan payaso. Si quieres hacerlo, intenta, no porque a mí me parezca sexy… solo digo que merezco tener lo mejor: Un prefecto, dos veelas, un hombre lobo, un nigromante y también mago empático que es capitán de equipo. Merezco todo lo mejor. —justifica con tono vanidoso y creído. Hoseok sube el labio inferior.

— ¿Lo mejor incluye una alpaca…?

— ¡LAS ALPACAS SON BELLAS! NO ME FALTES EL RESPETOQUELOSCABALLOSYLASALPACASSONPARIENTESLEJANOSASIQUESITEBURLASDELASALPCASTEESTÁSBURLANDODETIMISMOPORSERMITADALPACAAUNQUENNOLOTENGASOBVIOYENTENDIDO.

— ¡HOSEOKK CONCENTRATE! —regaña la capitana del equipo de Quidditch de Hufflepuff. El estudiante acabó cayendo de su escoba y de milagro no se mató de tanto reír y la altura.


—Aww. Que tierno eres. Que cursilería… supongo que ya sabes todo para el examen de mañana—Namjoon asiente sin dar mucha importancia—. ¿Lo haces seguido? Escribir cosas así para tus amigos. —pregunta Jisoo.

Iba pasando por la biblioteca y contrario a verlo con una montaña de libros, Namjoon estaba escribiendo en un cuaderno. Sin nada realmente interesante alrededor. Al asomarse y leer un poco encontró algo que dice “moonchild”. A primer avista parecía un poema, luego consideró que podría ser una canción.

—Sí. Es lo que se me da mejor hacer, así que los regalo mucho.

—No regales algo que se puede vender. Es tu talento ahí, desperdiciándose.

— ¿Qué tiene en contra de que las personas se quieran entre sí? —pregunta exasperado porque Jisoo siempre hable de lo contrario—. ¿Tiene problemas con su esposa o algo así? —grazna con gesto prepotente. Jisoo niega con la cabeza, apoyándose en el librero.

—Tan solo no creo que vivamos en un mundo donde puedas dedicarle tanto tiempo al amor, a la compañía, porque aparte de su inutilidad, puede que se aun desperdicio… recuerdo que una vez Lisa me escribió una canción, la hizo para mí y la cantó para mí—relata Jisoo quedando acuclillada en el suelo—, pero la disquera la reclamó, no pudo sacar nada de dinero. Le dije que era tonta. Ella no prestó atención, porque el sentimiento y el regalo sigue ahí. Es para mí, aun si ella no lucra.

—Es un gesto bonito.

—Es una estupidez.

—Considera una estupidez que la ame tanto como para componer una canción sin esperar más que usted sonría a lo que pueda generar de dinero…—Sacude la cabeza con los labios apretados—. Nop, lo siento, la estúpida es usted por no darse cuenta de lo que vale más allá del dinero.

—Este mundo es de dinero, de razas, de muerte… dedicarse a cosas tan estúpidas que no tienen relación, es tan—Sacude la cabeza con una risa decaída—. Tan estúpido. Ella insistía tanto en que no importaba… Y aquí estás tú, siendo igual que ella, gastando tu talento en personas que no verás después de graduarte. Supongo que, en todos lados, hay un romántico empedernido.

Namjoon la ve irse y se encoge de hombros. No tiene problema en ser así. Prefiere estar viviendo el instante. Uno donde ama demasiado a los seis, donde solo piensa en lo bonito que fue ver a Jimin y Jungkook a la luz de la luna, como se les refleja en los ojos; viven ahí sin más y por eso los considera moonchild.

Fue cómico enterarse de que suelen salir a ver la luna a veces. Sencillamente por gusto van al bosque prohibido, se echan al suelo y miran al cielo. No se une por no querer interrumpir la atmosfera. Además, disfruta de mirarlos. Estar en su propio mundo. Es lindo.

Muy lindo.

Tanto que le da pena que Jimin o Jungkook se pongan a llorar sin motivo aparente.

moonchild, don’t cry. When the moon rise, it’s your time. —tararea satisfecho de lo que hizo, cierra el cuaderno y levanta de su lugar para ir a su sala común.

Ahí no vendría Jisoo a molestar.

Chapter 26: Charla de luna

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Avanza con cuidado por los pasillos hasta salir del castillo. Una brisa fría lo golpea en la cara, consiguiendo que un escalofrío le suba por la espalda. Se frota los brazos, sin conseguir mucho calor. Cae nieve de forma continua y consistente. Tararea a medida que anda, dejando un rastro hasta llegar al bosque prohibido. Anda dando saltos, avanzando mucho, escuchando el ruido de las ramas, pocas hojas que tupan los árboles.

Da un par de vueltas, riendo divertido por la nieve que cae y con la que puede bailar si quiere. Con esta girando a su alrededor. Como si fuese capaz de guiar el aire que las lleva a caer y flotar.

Llega hasta donde siempre espera a Jungkook, mira alrededor, asomándose tras algunos árboles y consiguiéndolo soplando nieve, haciéndola volar pocos después usando la varita. Sonríe, abrazándolo por la espalda al instante y soplan un copo de nieve enorme que les cae cerca.

—Dentro de poco nos vamos a Bulgaria ¡Vas a conocer al Alpha por fin! —celebra Jungkook arrugando la nariz y Jimin rueda los ojos.

—Espero que no me regañe por haberlo rechazado todo este tiempo. Me daba un poco de pena, pero bueno… Mejor tarde que nunca, supongo. —resopla haciendo un puchero. Jungkook le da un beso en la mandíbula tras girar la cabeza.

—No importa. Te va a adorar. No hay quien no lo haga. —Asegura confiado y animado. Jimin exhala, con el vapor frío escapándole de la boca.

Ambos se echan en el suelo a ver le cielo. No hay mucho que mirar, la luna y estrellas son cubiertas cada tanto por la densa barrera de nubes que dejan la nieve caer. Jungkook escucha como los dientes de Jimin chocan. Es imposible no distinguirlo.

— ¿Cómo te fue en el examen de transformaciones?

—Creo que bien. —responde el morpho en voz baja.

— ¿Pociones?

—Fue fácil.

— ¿Criaturas mágicas?

—El unicornio se comió parte de mí pelo, yo diría que me fue bien. —ríe suave y temblorosos por el frío que Jungkook casi no está sintiendo. Acostumbrado a esta clase de temperaturas y con más resistencia corporal.

—Es extraño ¿Cierto? Como hay dos clases de fríos. El tuyo propio no te afecta, pero aquí te estás helando.

—A veces me pregunto lo mismo—exhala—. O tan siquiera por qué tengo magia oscura si las veelas no son criaturas “oscuras”; los lobos lo son, los que viene de nacimiento y son magos, tienen esa magia oscura… Y aquí estoy yo, siendo raro; estás tú, siendo raro y todo se torna raro.

—Vivimos de ser raros. —afirma Jungkook con voz tranquila.

—Lo sé. Tan solo… quisiera ser más común a veces. Una vida menos caótica.

—No serias Jimin-sii.

— ¿Por qué no?

—Porque eres lo que vives. Si no tuviera lo que has vivido, serias otra persona y no la persona que amo.

—Oh…

—Tan solo quisiera que fueras más feliz.

—Lo siento.

—Es luto. Es normal.

—Jungkook.

— ¿Dime?

—Canta, por favor.

Jungkook gira la cabeza, con Jimin aun viendo al cielo, con la luna reflejada en sus ojos achinados e hinchados. Jungkook se arrima hasta recostarse en el hombro de Jimin.

Nieve al fin aquí cayó, y así al fin se evaporó. Te extraño más, te extraño más. Cuánto más yo debo estar sin descansar por esperar—entona armonioso, manteniendo los ojos cerrados. Jimin no hace más que ver como los pequeños copos de nieve caen. Uno tras otro. Sin parón. Cubriendo la luna, imitando las estrellas al brillar tenue—. Para verte ya, te quiero encontrar…

Jimin exhala, cerrando los ojos. Con la sensación de que estar así es familiar.

Dejando el invierto hacia atrás, hasta que primavera sea aquí. Crezcan flores aquí, solo un poco más te quedaras… Te quedaras…

—Kookie…

— ¿Dime?

—No quiero morir.

Jungkook se lo queda viendo con extrañeza.

—Vi… Soñé que moría. Alguien me iba a asesinar—Muerde su labio inferior—. No quiero morir.

—No permitiré que mueras. No te angusties.

Se queda sin pedir detalles, pues no tiene ánimos de que la velada se haga más sombría. Ambos sin dar cuenta de que Namjoon se encuentra a unos metros cortos. Escribiendo en su cuaderno con la esperanza de acabar pronto con lo que está componiendo. Cuando estuvieran de regreso, se uniría a ellos, dándoles un poco de calor y que no se enfermen.


— ¿No te de aun poco de miedo que nos vamos a vivir con una manada de lobos por un mes? Yo estoy nervioso. —admite Taehyung frotándose los brazos. Jin se encoge de hombros, usando la ancha bufanda en de colores Gryffindor.

—No creo. Yo puedo irme volando—Taehyung estira los labios, por qué será que no le sorprende que le diga eso. Es Seokjin, qué más puedes esperar—. Además, Jungkook evitará que nos pase nada. Dijo que el Alpha nos aceptará… El Alpha tiene fantasías contigo y con Jimin. Al menos, tres de siete irán bien.

—Qué gran esperanza me das.

—Jungkook dijo que hay un lago. Quizá es el lago de estrellas que has querido ver—Le recuerda y Taehyung se detiene a verlo con impresión—. Aun si está lejos te llevaré y te acompañaré en lo que sea que quieras hacer.

— ¡AY! ¡QUE LINDO! ¡SÍ TIENES CORAZON!

— ¿¡QUÉ QUIERES DECIR CON ESO DE QUE NO TENGO CORAZON!? ¡¿QUÉ DEMONIOS ESTÁS DICIENDO NIÑO INGRARO?! MALAGRADECIDO RUIN Y DESCONSIDERADO CON MIS AMABLES INTENCIONES QUE NO DEBERÍAN EXISTIR YA QUE LASDESPRECIASCOMOSINOVALIERANMÁSQUEESAHOJITAQUEESTÁSRECOGIENDOCOMOSIFUESEMÁSIMPORTANTEQUEYOKIMTAEHYUNGPIERDETEDEMIPERRAVISTA.

Taehyung aguanta reírse con apenas éxito, pues no puede creer que Jin a cada segundo se pueda superar con esto.

— ¡Taehyung! —voltea hacia una chica de Hufflepuff que lo llama—. La profesora Jisoo te está llamando… Y a Jin también. —Agrega con expresión penosa de darse cuenta de la presencia del Gryffindor.

— ¿Jisoo?

—N-no sé, solo me pidió que les dijera.


— ¿Pierden calificaciones en los colegios muggles? —pregunta Hoseok sorprendido de la interpretación que da Yoongi a este llamado de la docente. Un estudiante de Slytherin los llamó, estando ambos en el gran comedor sin hacer nada en particular. Diciendo que Jisoo los necesitaba para algo sin especificar.

—No, solo los profesores que no sirven para ser profesores hacen eso. Recuerdo que en primaria perdían muchas de mis calificaciones y era una mierda porque tenía que hacer el examen de nuevo o presentar el trabajo nuevamente—explica con tono cansino y hastiado—. Al menos aquí tienen la decencia de mantener las notas intactas. Espero que no haya cambiado.

—Que poca fe. —ríe Hoseok divertido por la mala mirada de Yoongi.

— ¡Es una desconfianza con fundamento! —afirma Yoongi y Hoseok se encoge de hombros.

Suben al despacho del salón de defensa contra las naves oscuras, hallando el lugar aparentemente vacío. Hoseok llama a la profesora y Yoongi se da cuenta de que la mujer que ve siempre, está parada, junto a uno de los cuadros, girándose hacia él, descubriendo que logra verla.

«Ella no está aquí, ella está en Corea… Ella está tan lejos, nos separa y eso duele, duele demasiado… se ha vuelto tan mentirosa. Tan destructiva…»

Frunce las cejas, encontrando extraña la forma en que se acerca, levantando un poco el velo.

«Ayúdala a dejar de mentir, por favor, sí puedes verme… ayuda… no quiero sufrir más… por favor… por favor…»

Estuvo a poco de ver su rostro cuando todo se hace negro sin más. Hoseok chilla espantado por la caída repentina de Yoongi al suelo. Se percata que entrando al despacho está Jisoo apuntando con la varita. Una refinada y muy adornado que parece temblar en su mano quieta.

—Por-prof-

Desmaius.

Hoseok cae al suelo, con los ojos entreabiertos y quedando a relativa poca distancia del nigromante. Jisoo los jala de la ropa, descubriendo las marcas que tienen en la nuca. Se apresura a ir por un cuaderno y detallar más los dibujos que tiene ahí, así como señalar a quien pertenecen.

—Vale… dos de los marcados—murmura dándose toques en los labios y pasando las paginas hasta un par que están viejas, corroídas y desgastadas con el color amarillento revelando su tiempo. Incluso la tinta caída y los bordes que exhiben que fueron arrancadas de un libro—. Aunque se supone que deben ser pares ¿Me estoy saltando alguno? —Se pregunta releyendo el pequeño escrito.

Uno antiquísimo y que va escrito con sangre. Lo deja en el escritorio, releyendo lo que dice y dejando al par de estudiantes dormidos en el suelo. Sobre salta por el temblor violento que da un medallón del tamaño de su mano. El cristal azulino con una estrella y una luna decorando.

Le da un suave beso antes de colocarla en un lugar donde no se vaya a caer de tanto saltar. Decide arrimar al par de inconscientes para que quienes entren, no se den cuenta.

Chapter 27: Búsqueda secreta

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— ¿Te imaginas que Jisoo nos dé lo que va a ir en los TIMO? —propone Taehyung con ojos brillantes de ilusión . Jin sacude la cabeza de inmediato.

—No tenemos tanta suerte como para que eso suceda. —asegura el mayor sorbiendo aire. De hecho, se le hace muy extraño que Jisoo los haya hecho llamar sin decir un motivo. Espera que no sea nada referente a calificaciones. Ni siquiera está seguro de sí hizo bien el examen de Defensa Contra las Artes Oscuras.

Estaba a nada de llorar sangre con Transformaciones por no poder hacer magia. una cosa tan básica como levitar la maldita pluma no podía hacerlo en el salón.

— ¿Aun pensando en lo que sucedió con la pluma?

—No puedo creer que soy tan inútil de no hacer nada cuando hay gente mirando—expresa compungido—. ¿Qué se supone que haré en los TIMO? Sí repruebo no-

—Vas a poder hacerlo ¡Solo hay que practicar de nuevo! —Salta y camina de espaldas—. Practicaremos los dos, luego tres, cuatro, cinco, seis, siete y así sucesivamente hasta que puedas hacerlo. —Ofrece Taehyung con una enorme sonrisa—. Eres un gran mago, eres muy genial ¡No te desanimes!

Jin sonríe suave y continúa andando. Taehyung llega a ser tan encantador.

Suben las escaleras que dan al despacho de Jisoo. Jin percibe ciertas fluctuaciones extrañas dentro. Frunce las cejas, hallando cúmulos anómalos y explosivos de magia. Antes de llamar a la profesora da cuenta de Yoongi y Hoseok tirados en el suelo a un lado.

—Te-tenemos que-

Agarra a Taehyung para que no se golpee con el suelo al caer. Inconsciente sin más. La puerta de despacho se cierra y Jin no tiene oportunidad de sacar la varita para desarmar a la profesora, el hechizo de desmayo lo golpea en la cara y acaba cayendo al suelo con Taehyung encima.

Jisoo los pone boca abajo, jalando la ropa para ver las marcas que tienen.

— ¿Por qué no se parecen ni un poco? En ningún lado decía que serían distintas marcas… ¿Por eso son impares? No entiendo nada. —queja Jisoo rebuscando en esa información robada. Donde habla de personas marcadas, pero que en lo poco que logra descifrar, deberían ser marcas iguales. No todas tan diferenciales.

No tiene sentido.

Se da toques en los labios con el libro a medio cerrar y los cuatro adolescentes desperdigados en el suelo.

—Impares, sin parecido ¿Hay alguna trampa extra? —Se pregunta en voz baja.


— ¿Imaginan que caiga un meteorito en Bulgaria por pasar las navidades allá y no en Inglaterra como siempre? —pregunta Jimin y Namjoon arruga la cara.

— ¿También quieres aliens?

—Eso es para el séptimo año. —Bromea Jimin y Jungkook parpadea antes de abrir la boca.

— ¿Que es un alíen? —pregunta perdido en parte de la conversación. Tiene consciencia de qué es un meteorito, pero el termino alíen escapa de su conocimiento. Por no decir que nunca lo ha entendido ni cuando nombran a Taehyung de esa manera.

—Es alguien que viene de otro planeta. —explica Namjoon.

—Ah~

—Sería gracioso, también una señal de que de verdad no hay límite en que tan malo puede ser todo—ríe Jimin—. ¿Han descubierto algo del árbol? —pregunta a Namjoon que niega con la cabeza en gesto cansino.

—Aun no tenemos idea. Lo hemos visto ya varias veces y aun así no se nos ocurre que puede significar. Pensamos que sería el cumulo de memorias profundas, pero nos rechazó—relata con decepción y exasperación. Cosa que puede saberse sin siquiera prestar atención a su tono. Namjoon detesta demasiado no tener la razón—. Diciendo que está muy arriba como para ser memoria profunda. Eso implica ir abajo, no estar arriba.

—Es una buena justificación. —opina Jungkook con las manos en los bolsillos de su chaqueta de cuero.

—Para mí es una mierda. No nos ha dado pista de nada y debemos suponer lo que es solo viéndolo ¿¡Quien adivina nada así!? —queja Namjoon. Sintiéndose frustrado con no conseguir con rapidez el resultado que quiere. Jimin se encoge de hombros.

—Ser tan necio va a impedir que veas la respuesta. Por eso nos lo estamos tomando con calma. —Indica refiriéndose a sí mismo y Jungkook. Han estado tiempo con la entidad, hablando de todo y nada. Es refrescante y aunque hay sospechas de que puede ser, decidieron tomar la técnica de Jimin.

Esperar, tener suficientes pruebas y con ello lograr dar al primer intento.

Jungkook abre la puerta del salón de defensa contra las artes oscuras, con Jimin pasando último. Jisoo los mandó a llamar con un estudiante de Gryffindor. Estando los tres en un árbol sin hojas no muy lejos del castillo. Sin hacer más que hablar. No hubo una razón explicita a por qué Jisoo los llamó. Solo los quería aquí.

Namjoon sube de a dos escalones y toca a la puerta sin recibir respuesta. Pasa, entre fastidiado de Jisoo y sin idea de qué otra cosa hacer. Si los manda a llamar, mínimo que se encuentre aquí ¿No? Que mala manía la de hacer perder tiempo a la gente por gusto.

Deberías huir ahora. Antes de que llegue.

Jungkook toma a Jimin y Namjoon del brazo, atrayéndolos consigo. Aquella advertencia fue demasiado exacta. Contrario a lo normal. Sin tiempo jalarlos para irse, la varita de Jisoo lo apunta directo a la cara, obligándolo a entrar al despacho.

—Eh… ¿Profesora…? —balbucea Jimin.

— ¿Qué se supone que hace? No puede apun—Namjoon ve a un lado, encontrando los demás cuerpos inconscientes en el suelo—. ¡Usted…!

Desmaius.

Namjoon cae al suelo y Jungkook se crispa, con su rostro arrugándose, los colmillos obvios y a nada de cambiar de forma. Jisoo se asusta por ello, desmayándolo con rapidez. Jimin la apunta con la varita.

— ¿Qué está haciendo?

—Nada malo, necesito hacer eso. Ni siquiera se acordarán después—afirma Jisoo—. Ahora, solo-

Acaba haciéndose atrás por una quemadura en la mano, obligándola a soltar la varita. Cae de espaldas y Jimin la apunta con la varita, teniendo expresión indiferente y capaz de generar escalofrío. La magia que fluctúa a su alrededor como una densa bruma negra.

—Que les hizo, respóndame.

—Y-yo-

—Sin hacerse la herida. —ordena frío. Jisoo jadea viendo alrededor. Sin comprender cómo es que, precisamente Jimin, quien creyó que sería el más sencillo de llevar, es quien le está dando problemas.

Así sea unos pocos.

Saca una varita de su manga y lo desmaya con rapidez. Jimin le cae encima, inconsciente. Jisoo lo tira a un lado y se lleva una mano al pecho. Se asustó demasiado. Huele a madera quemada, gatea hasta la varita que estuvo usando, encontrándola medio quemada. Da un golpe al piso con frustración.

— ¡Como sea! —queja levantándose.

Tras examinarlos bien a todos, nota que la marca de Jin, Namjoon y Yoongi son las más “raras” de las siete. Una por ser demasiado simétrica, otra por lo expansiva que resulta y al última por el patrón indefinido. Se sienta en el suelo, releyendo por tercera vez en el día.

Existe un número exacto de gente marcada, en su nuca se halla dicha etiqueta. Serán parecidas entre sí, imposibles de replicar así sea intencional, casi imposible de ocultar. La inercia los lleva a unirse y permanecer juntos a pesar de rivalidades que puedan tener.

Son personas que habilidades mágicas desarrollada, inminente atracción hacia todas las índoles de magia así como adorados por la magia misma. Son almas que rebosan de poder sin explotar.

Una vez se tiene a uno, los demás vendrán. Si son en número impar, es porque aún falta hallar a uno o varios otros.

En términos prácticos, mientras se tenga a la mayoría de las personas marcadas, es suficiente para intentar hacer el ritual y para comprobar que son efectivamente, basta con realizar este símbolo en uno de ellos.

Si es uno de los marcados, no sufrirá daño; si no lo es, se sentirá irremediablemente atraído ante la idea de acabar con su vida.

Jisoo busca con rapidez una navaja en su escritorio y hace flotar a Hoseok para ponerlo en una de las mesas vacías del despacho, le sube la manga del suéter y corta ahí el símbolo de los cuatro círculos. Ese que tanto se vio en el segundo año de clase en el cuerpo de quienes se suicidaban.

— ¡SI ES! —celebra al instante en que ve la herida cerrarse.

Repite lo mismo con cada uno, consiguiendo el mismo resultado. Llenándola de alegría. Muerde su labio inferior y apunta a Jungkook con la varita.

—Todo lo que necesito es-

Antevete a hacerlo y seré yo quien acabe contigo.

Jisoo da un grito por la repentina aparición, la entidad oscura y nubosa que exhibe un gesto disgustado a pesar de que apenas se ve su boca. Jisoo tiembla en su lugar, retrocediendo los pasos que la entidad se acerca.

— ¿Qu-quién eres? D-de dónde salis-

Ow~ Es que ni siquiera me recuerdas. Que patética resultas… Igual que siempre. Me pregunto si habrá un día en el que no luzcas como un miserable, llorón y arrastrado ratón

Jisoo está a punto de llorar, con esa figura que se hizo tan grande y ahora la arrincona contra una pared. Manteniendo el gesto disgustado hacia ella.

¿Te vas a atrever a hacerles nada? ¿De verdad? Aun cuando es lo que busca. No sabes que quieres, quién eres, quién soy… No sabes nada y te atreves a hacer todo esto… Te lo advierto, vuelve a tocarles un pelo y quien va a chillar como un cerdo, serás tú.

—Chillar como-

La entidad se esfuma, llevando a los inconscientes consigo y dejando a Jisoo con el mal cuerpo de todo lo sucedido.


—Tengo la impresión de que estaba con Taehyung en… ¿Cómo llegue aquí? —se pregunta Jin, sentado en su cama en Gryffindor, Jungkook cae al suelo de cara y se queda ahí echado—. Hey, no hagas eso. —Jungkook exhala, con la sensación de tener el estómago revuelto y que debería de recordar algo importante.

Maldita sea, exhala, estirando el cuerpo en el piso y quedándose ahí unos minutos. Con la polvorienta alfombra marcándose en su rostro.

La última semana de clases transcurrió sin nada más especial. Para cuando debían irse, ni siquiera vieron a Jisoo. La cual estuvo evitándolos todo el tiempo sin razón. No le dieron demasiada importancia, interesándose más en sus propios asuntos que en lo que sea que sucediera con la extraña profesora.

Una que se torna más extraña a cada día que pasa.

—Nos vamos a Bulgaria~ Nos vamos a Bulgaria~

—Voy a morir en Bulgaria. —Dramatiza Taehyung sentándose en el camarote del tren. Jungkook se sienta encima para aplastarlo a propósito. Jimin ocupa su lugar habitual.

—Vamos a la boca del lobo, nunca mejor dicho. —dice Hoseok.

—Estaremos bien. Tendremos una linda vista al cielo, estrellas, fogatas ¡Será como vivir Yule antes de tiempo! —opina Jin con entusiasmo.

—Me voy a congelar el culo. —Yoongi se derrite en el asiento, haciendo mucho honor a su animal cambia forma.

—No lo levantes mucho entonces. —bromea Hoseok. Taehyung da golpes a la ventana, pues ya no siente la pierna ni su existencia por Jungkook sentado encima suyo.

—No podré usar mi celular. Quiero tomarme fotos, pero si no tengo como cargarlo siquiera ¿Qué se supone que haga? —Jimin está angustiado por el tema de pasar el mes entero sin tecnología de ningún tipo, ni siquiera en sus desvelos habituales cuando ya muchos están durmiendo.

Además de que no está seguro de sí llevar la polaroid entre sus cosas. Teme que los lobos se ofendan o se la quieran romper al verlo, pensando que se trata de algún artilugio de tortura o peor.  Es totalmente impredecible. Para este momento Taehyung ha dejado de dar golpes.

—En paz descanse Taehyung. —dice Hoseok con una mano en el pecho.

—En paz descanse. —Apoyan los demás a coro, con Jungkook aguantando la risa que le provoca sentir la respiración pesada de Taehyung.

Chapter 28: Entre lobos

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—Nosotros iremos al pueblo que está a treinta minutos de distancia de la reserva. Alquilamos unas casas para ocuparlas—dice Seojoon. Solo él y Hyungsik fueron a la estación por ellos. Con el único objetivo de tener los baúles y que no carguen con ellos allá. No tendrán donde ponerlos y evitar que se dañe el material—. Iremos en una semana, así que si hay algún problema, pueden ir allá.

—Pueden mandar cartas de todos modos. —avisa Hyungsik. Asienten los siete a la par.

—Bien. Jungkook ya sabe cómo funciona esto—Seojoon saca con cuidado lo que parece una simple y enorme cobija—. Lo hicimos grande y suave para que puedan sujetarse bien. Es distinto a los trasladores normales, es más fuerte por ser un viaje de un país a otro—explica y ellos mantienen la mano estirada—. Suéltense cuando Jungkook lo diga. Él tiene más experiencia con viajes largos que ustedes.

—Ahora me da miedo. —admite Hoseok con una risa nerviosa.

—Solo sentirás que se te bate el estómago, pero estarás bien. —Tranquiliza Jungkook, sin conseguirlo en lo absoluto. Él ya está usando solo un poncho extra gigante para que lo cubra de buena manera. Decidieron cambiarse a ropas similares, pues sería fastidiosa la ropa en los bolsos pequeños que llevan.

Con apenas una que otra cosa como algún libro, muñeco de felpa, cobija o cepillo de dientes.

—Los vemos después~ —despide Taehyung tomando la cobija. Se aferran con tanta fuerza a ella que resulta cómico y acertado haber escogido un objeto así de grande.

Hoseok y Jin chillan cuando el traslador hace su trabajo y en general, se sienten dentro de un remolino que pasa chocando por doquier—SUELTENSE—. Ordena Jungkook, jalando a Taehyung al notar que es el agarre más fuerte. Al soltarse caen bruscamente y de bruces al suelo, viendo alrededor con ganas de vomitar.

Con Yoongi haciéndolo al final. Namjoon se aleja para evitar que le dé horcajadas. Taehyung recoge la cobija, pues aunque como traslador ahora sea inútil, no quiere decir que no la pueda usar para cubrirse aquí que hace un frío bestial. Jungkook se quita los zapatos y cambia de forma, lanzándose al suelo para restregarse en este.

Jin no resiste verlo con ternura y Hoseok patea nieve, animado del ambiente tan tranquilo y natural que se siente.

—Este lugar se siente tan bien… —suspira Jimin cerrando los ojos, Taehyung tararea en voz baja.

—Siempre se ha dicho que los magos se sienten mejor en ambientes naturaleza, porque la energía rebosa.

—La mayor verdad. Los muggles… han impedido un poco eso. No por mal, pero sería un encanto que dejaran de consumir espacios de forma tan tajante y peligrosa. —dice Jin.

— ¿Vamos así o cambiamos aquí? —pregunta Namjoon y Yoongi se levanta del suelo temblando. Ni siquiera su ligero aumento de peso lo ayuda a soportar el clima.

—Nono, así, necesita conocerlos primero como son en realidad para juzgarlos. Luego, si podrán estar como Animagos… preferiblemente como Animagos. —aclara Jungkook rápidamente, variando tanto de forma que resulta caricaturesco de su parte.

Lo siguen a pesar del frío que provoca ir en poca ropa a pesar de lo ancha que es. Yoongi, Taehyung, Hoseok y Jimin se ven especialmente pequeños por usar suéteres enormes. Los más grandes que consiguieron en sus pertenencias para poder usar sin que fuesen a dañarse potencialmente.

Namjoon no consigue eso ni siquiera intentándolo, pues consigue verse más grande al igual que Jin. Yendo ambos de la mano y balanceando el brazo. Con el paso del tiempo y el camino recorrido, con Taehyung estirando la cobija para que Yoongi se junte a él, escuchan más pasos.

Revelando que hay lobos andando por los árboles. A una distancia prudencial. Llegan a un lugar muy amplio con pequeñas casas hechas de madera y pieles. Algunas fogatas desperdigadas, lobos por doquier viéndolos fijamente como quien espera más mínimo movimiento para atacarlos. Jungkook ladra, dando aullidos medios y así haciendo salir de la casa más grande el lobo que bien, estando solo en cuatro patas le puede llegar a Namjoon a la cara.

Siendo Namjoon un adolescente de uno setenta y ocho.

Se arriman y juntan, nerviosos de tantas miradas doradas en su dirección. El Alpha se acerca, con las orejas levantadas y ojos predadores.

— ¡Ya llegamos todos! —Anuncia con deje juguetón. Propio de un cachorro.

— ¿Son todos?

—Sí.

— ¿Sus padres?

—Estarán en el pueblo, pero no sabrán cómo llegar aquí. Así que no tendrán la ubicación.

— ¿Y ellos?

—No están acostumbrados al frío, no sabrán llegar aun si quisieran usarlo en contra nuestra—responde al interrogatorio del Alpha receloso—. ¡Son mi manada! ¡No nos harán daño! ¡Por favor! No los asuste, se van a alterar.

—Dijiste que pueden cambiar de forma.

—Vinieron así para presentarse. —responde. el Alpha lo pasa y se acerca a ellos. Namjoon pone a todos más tras sí, inclinado atrás con el lobo gruñéndole a la cara.

—J-Jungkook que me quiere morder, quítamelo de-

Hoseok chilla abrazando a Jin con tanta fuerza que amenaza con asfixiarlo, con el mayor apretando a Namjoon en el brazo para cortarle la circulación. Taehyung, Yoongi y Jimin escondidos bajo la cobija. El Alpha retrocede un par de pasos y ladra, haciendo que los lobos escondidos salgan de su lugar y regresen a la aldea en sí.

Sacude la cabeza apartándolos toscamente para olisquearlos hasta llegar al par de veelas que simplemente tiemblan la boca. Estornuda, ocasionando que se rían sin querer.

—M-me hace cosquillas no- ¡NO YEONTAN! — chilla al notar que su perro sale corriendo del bolso expansible y tras ver le panorama solo regresa a esconderse en sus brazos. Temblando—. Pe-perdón, es mi-

El Alpha aúlla, con tanta fuerza que todos los lobos en la manada no tienen más remedio que acercarse. El más grande sale del pequeño grupo.

—Estos magos se quedarán con nosotros durante este tiempo hasta la última luna—Avisa y Jungkook mueve la cola, los murmullos llegan al instante—. Está prohibido lastimarlos y que lastimen a menos que se trate de defensa propia—Advierte aquel punto vital—. Jungkook nos da su palabra de que no serán una amenaza. Si hacen algún desastre, cae bajo su responsabilidad.

— ¿Por qué dejar a magos venir aquí? Podrían-

—Si sucede otro desastre después de la última luna, podremos entenderlo. Son cosas de un mundo al que no pertenecemos y por tanto, desconocemos—Justifica el Alpha—. Hasta el momento en que Jungkook se marche, serán nuestros invitados. Pasaran el tiempo como nosotros.

Jungkook escarba y ellos lo entienden como una señal de cambiar de forma. Namjoon no resiste rascarse la barriga, nervioso y Taehyung permanece subido al lomo de Jimin. resulta incluso más incómodo el poder comprender lo que dicen. Siendo una mezcla de asombro y quejas.

—No los dejaría pasar de no saber que no serán una amenaza ¿Alguno quiere rebatir con mi decisión? —pregunta mostrando los colmillos y Jimin retrocede. Tiene la voz en exceso gruesa y eso solo consigue asustarlo más. Pues fue él quien rechazó mil veces venir aquí y quizá le guarde rencor. Nadie dice nada y el tema se da por zanjado—. ¿Son capaces de entendernos?

—Ahora sí. —ulula Jin con el plumaje esponjado.

— ¿Quiénes son las veelas? —Jimin y Taehyung dicen un débil yo—. Conmigo, ahora. Jungkook, también; los demás, a donde quieran. No se alejen demasiado.


—Casi tres años y hasta ahora apareces. Que descaro.

—Bu-bueno-

—Tu manada fue consumida, por eso no me sorprende que hasta ahora aparecieras—Jimin baja las orejas, Taehyung salta del lomo del ciervo—. De la forma en que sea, no creo que deban alejarse, pero estoy harto de discutir con Jungkook el mismo punto, perro tonto—Jungkook ladra, divertido sin más—. Van a dormir aquí.

— ¿Por qué? —pregunta Taehyung.

—Ustedes dos huelen diez veces más que cualquiera, van a llamar la atención y a menos que se demuestren como parte de esta manada, los pueden llevar a otra—informa, Jungkook se echa sobre un montón de pieles felpudas y el par de Animagos lo imitan—. Son míos o son de otros. Así de sencillo. —Lame a Jimin en la cara.

Jimin cierra un ojo, con su instinto básico diciéndole que esto es peligroso. Siendo igual o peor en Taehyung, cuyo corazón no da para más. Quedan los tres atrapados bajo el Alpha que se duerme. Jungkook saca la lengua, jadeando.

— ¿Ya ven? No fue tan malo. —dice Jungkook, Taehyung agita la nariz.

—Se me acalambró la colita.

— ¿Alguna vez lo has visto cómo humano? —pregunta a Jungkook.

—No.

— ¿No podrá considerar que podemos dormir como personas? No puedo con mis cuernos. —quejumbra Jimin, sin lograr retraerlos del todo. Están muy grandes. Debe cortarlos o mudarlos y la segunda opción se complica porque no sabe cómo.

—Descansa por ahora, a no te angusties tanto. —recomienda Jungkook.

Considerando que fue recién el llegar, no está tan mal.

Chapter 29: Tiempo en manada

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— ¡Ahora sí podemos ir con mi familia! —Celebra Jungkook yendo en saltos. Jimin lo imita porque al andar, da un aspecto de enojo extraño. Además de que eso quiere decir meterse en una de las lindas casitas. Hace mucho frío aun con todo el pelaje que tiene encima y crece por la época.

—Qué lindo, hubiera sido perfecto que nos llevaras antes. Estuvimos helándonos el culo por cinco horas. —bufa Yoongi mostrando los pequeños colmillos. Hoseok resopla, sacudiendo toda la melena.

—No creo entrar en ninguna de estas casitas ¿Qué hago? —pregunta Hoseok asustado de pasar la noche fuera.

—Darle una patada a lo que sea que te venga por detrás. —responde Taehyung dando largos saltos e intentando seguir el paso—. ¡Al menos puedes defenderte de algo! ¿Yo que hago? ¿Los noqueo de ternura?

—Una buena opción. —opina Namjoon risueño.

Basta que están frente a la vivienda que pertenece a Jungkook para que un proyectil oscuro salga disparado de este, empujándolo atrás. Yoongi se sienta y ladea la cabeza, observando la forma en que el cachorro ladra sin parar de pura emoción.

— ¡YA VINISTE! ¡YA VINISTE! ¡YA VINISTE! ¡YA VINISTE! ¡TE EXTRAÑE MUCHO HERMANO! —Jungkook agita las patas, sin saber cómo quitarse al pequeño animal que le lame la cara, intentando hacer lo mismo. Jin ulula, enternecido—. ¡AH! ¡SI LOS TRAJISTE! Papá y mamá están de cacería aun y me dijeron que no saliera hasta que ellos o tú llegarán, así que hice caso—explica, moviéndose tanto por el moviendo de su cola que resulta cómica—. Hola, hola, hola, hola, hola. —Saluda con la lengua totalmente fuera, los ojos dorados abiertos de par en par.

— ¡Hola~! —Relincha Hoseok dando un suave salto que hace agitar el pelaje que hay en sus patas—. Yo soy Hoseok, llámame Hobi si gustas ¿Quiénes subir? —A pesar de que recibe rasguños, no tarda mucho en subir al lomo de Hoseok y saltar ahí.

—Aún no sabe cómo cambiar de forma, así que ténganle un poco de piedad—pide Jungkook sentándose frente a ellos—. También es un pequeño terremoto… ¡Por eso podemos jugar todos! —Jin intenta aguantar la ternura que le da todo esto.

Jungkook podrá estar cerca de la pubertad todo lo que quieras, pero para él tendrá eternos diez años como el día en que lo conoció.

—Yo soy Jin, intenta no saltarme encima, este bello plumaje no se mantiene con jugarretas pesadas. —Se presenta pasando el ala derecha y levantándola con deje teatral.

—Tampoco lo hagas conmigo, por favor, soy muy pequeño para estas cosas. —pide Taehyung—. Soy Taehyung, Tae si te da flojera, Tata si me quieres mucho y Tete si quieres que seamos amigos eternos. —Taehyung mueve la cola y estando en dos patas, las orejas aún se arrastran por el suelo, tan peludo, con los ojos grandes, da un aspecto de muñeco de felpa.

El hermano menor de Jungkook da un chillido, encontrándolo como un juguete al que quiere morder.

—Soy Yoongi, atrévete a morderme y yo lo haré peor. —Advierte el gato sin mucho tacto, el cachorro salta de dónde está a esconderse tras Jungkook. Hoseok muerde la oreja de Yoongi y la jala, causando que chille y bufe.

—No asustes al niño. —Namjoon se rasca la barriga, sentado en el suelo y teniendo demasiada nieve en el pelaje.

—Soy Namjoon. Sirvo como cama si gustas, no me molesta.

Jimin se acerca andando, inclinando la cabeza hasta llegar a la del cachorro, junta su nariz y consigue hacerlo estornudar. Resopla en su pelaje y el cachorro acaba por reír, corriendo a otro lado e invitándolo a que lo persiga.

—Eres Jimin ¿Verdad? Mi hermano habla mucho de ti y que serás su compañero… ¡Igual que Namjoon!

—O-oye. —Jungkook baja la cabeza, abochornado.

Jimin lo persigue y ya que poco más hay que hacer, teniendo mucho tiempo aun, se quedan horas y horas jugando con el cachorro tan cariñoso que tiene Jungkook por hermano menor. Muy parecido a él. Aún resulta muy cómico que Jungkook sea un lobo color cherry culpa de haberse pintado el pelo.

Cuando la noche empieza a caer, los padres de Jungkook llegaron, arrastrando con dificultad lo que será la cena para el familión que deben alimentar todo este tiempo. Si bien hoy se les hizo sencillo encontrar una presa fácil, duda que los próximos días sea igual y los asusta un poco el asunto.

Y dejar a seis niños sin alimentar, cuando las familias de estos mantuvieron al suyo bien y alimentado es cuanto menos humillante. El susto que se llevan de ver a su hijo siendo de color cherry.

—No tengo colmillos como para masticar, así que… —Taehyung se encoge de hombros, tomando trozos de carne ya cosidos y comiéndolos.

—Esto es el campamento más extremo al que me he sometido nunca. —Exhala Jin con cierto agotamiento. Un lobo que a saber de dónde viene, se recuesta de él para dormitar y que le haga cariño.

—Es un campamento bonito. Está lleno de perritos. —Justifica Jimin con una sonrisa. Da un trozo de carne a Chimmy, que se queda entre las piernas del morpho en tanto varios lobos lo olisquean de arriba abajo.

— ¿Debo sentirme ofendido de que nadie se me acerque…?

—No están huyéndote por miedo o algo, es que huele mucho a muerte—Yoongi arruga la cara ¿Cómo se supone que no se sienta mal con eso? Jungkook traga lo que estaba masticando—. Así que guardan una distancia de respeto.

— ¿Respeto? ¿Por qué? —pregunta Hoseok extrañado.

—Quien tenga contacto con los muertos y sea capaz de escucharlos es porque tiene una fuerte conexión con la naturaleza, con las energías y demás espíritus—relata limpiándose el mentón—. No pueden acercarse a la ligera por temor a ofenderlo de algún modo. Es algo que se nota.

—Oh… vale… Igual me estás diciendo que huelo a muerto—burla fingiendo pena. Jungkook arruga la nariz—. ¿No debería pasar lo mismo con Jin? —pregunta, notando que solo vienen más a recostarse de él.

—Él huele al revés y bueno… Tiene puras hembras que quieren cachorros.

Jin abre los ojos y gira la cabeza, dando cuenta de que efectivamente, son hembras todas. Yoongi no aguanta burlarse de ello. Claro, si Jin es lo inverso, por obvios motivos las que quieren cachorros se arriman, con la intención de conseguir parte de esa energía y poder quedar en cinta. Jin tuvo durante toda la noche al montón de lobas restregándose con su espalda o piernas.

Taehyung y Hoseok a muchos cachorros, Jimin algunos más mayores, pero nada exagerado y los machos en general quedaban a un lado sin interés en los magos de olor extraño. Pues a más pasan rato aquí, dirían que su hedor se vuelve menos propio de los humanos o cazadores magos que se han cruzado.

Un olor que pueden interpretar como familiar.

Cuanto menos extraño.


—Este lugar se mantiene muy bello durante el invierno.

—Sí ¿verdad?

Namjoon camina junto a Jungkook, mirando continuamente arriba. Jungkook le muestra cual es el límite del territorio que le pertenece, de ese modo no van a arruinarlo sin querer o causar una mala impresión. Namjoon choca con un árbol y ocasiona que se caiga. La mandíbula le cae y Jungkook rompe a reír cayendo de lado.

— ¡¿CÓMO ROMPES UN ARBOL!?

—Me sorprende no haberme roto yo. —admite aun pasmado de lo que hizo.

— ¡AYY! ¡NAMU! ¡TIRASTE A UNO DE TU ESPECIE! ¡ESO ES AGRESION! —Jungkook salta encima, jalándolo de una oreja. Namjoon se las ingenia para tomarlo con las patas delanteras y abrazarlo contra sí, girando por la nieve.

Jungkook le lame toda la cara al oso pardo albino.

—Qué bonito te ves con el cielo así y tu color.

Namjoon, da un rugido suave, levantándose abochornado por el elogio repentino. Jungkook lo persigue, restregándose en contra; pasa la cabeza por debajo del hocico del oso. Saca la lengua y anda algunos pasos por delante.

Resopla suave, sigue a Jungkook, el voluminoso lobo color cherry que tanto siente como su niño. Que esté tan grande incluso como lobo le genera nostalgia. Pues la primera vez que lo vio, era el doble de pequeño.

Quisiera que se mantuviera pequeño, a pesar de que aun con el crecimiento, se mantiene siendo un cachorro que se perdió en el callejón Diagon, que no sabía ni cómo usar el dinero. Jungkook gira la cabeza, esperando que lo alcance.

—Y aquí es el límite. Si no pasas de aquí, todo estará bien.

—Vale. Es un territorio grande.

—Ha ido creciendo con el tiempo. Antes era en el árbol que tiraste—Da un quejido fastidiado—. Ade-

Jungkook guarda silencio bruscamente, levantando la cabeza y las orejas a un lado.

— ¿Qué pasa? —pregunta sorprendido del cambio brusco. Jungkook tarda un par de segundos en moverse, empujando a Namjoon.

— ¡HAY CAZADORES VINIENDO!

Aúlla mientras corre y Namjoon intenta que sus saltos –pues no lo considera correr-, sea lo suficientemente rápido para evitar un encontronazo con los cazadores mencionados. Más aullidos se escuchan, fuertes y claros, todos anunciando el hallazgo.

Acertado a diferencia de la flecha que se clava junto a Namjoon en su huida.

Chapter 30: Coordinación

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Namjoon desvía apenas un poco, corriendo como puede y Jungkook guiándolo a una distancia considerable. Lo asusta cuando salta al cuello de un cazador que iba a atacarlo de frente. El sonido que hace el cuello crujiendo y el gruñido de Jungkook da a pensar en películas con escenas así.

Ruge al notar a otro, el cual se ve notablemente intimidado de que un oso se meta en un pleito, donde se supone que vinieron a cazar lobos. Jungkook ladra, mostrando los colmillos y advirtiendo que si no se va, lo matará. Poco importa, el cazador apunta de todos modos y a pesar de disparar el arma de fuego, es eludido con maestría y Jungkook acaba con otro más.

— ¡Ya vamos! —Apura Namjoon. Jungkook lo deja sufriendo, ya no tiene salvación.

Al mismo tiempo que ellos llegan, la manada de lobos siendo guiados por el Alpha los pasan de largo, yendo a eliminar la amenaza. Jungkook se apresura en ir a su casa y consigue a su hermano rodeado por los demás.

— ¿Qué pasa? De repente-

—Hay cazadores en el bosque—dice Namjoon—. Supongo que las crías se quedan a-

Un disparo interrumpe su comentario. El hermano de Jungkook chilla, escondiéndose como puede— ¿Pueden cuidarlo? —. Asienten, Jungkook sale disparado de la carpa y por un agujero, Taehyung es capaz de ver como Jungkook se pelea con los cazadores que hay en el lugar.

— ¿Ayudamos? ¿Hacemos algo? —pregunta Taehyung agitando la nariz y su pequeño pecho peludo subiendo y bajando nervioso—. ¿Qu-qué se supone que hagamos aparte de quedarnos aquí? —balbucea.

—Estamos fuera de la jurisdicción inglesa, podemos usar magia—menciona Namjoon cambiando de forma—. Si usamos magia para distraerlos o ayudar a traer aquí a todos los cachorros que hay debe estar bien. —Jin asiente de acuerdo a la idea.

—Yo los hago venir, tu distraes. Ustedes se quedan aquí a recibirlos y cuidarlos. —indica a los demás.

Namjoon hace explosiones alejadas de las casas, pequeñas y que solo sirven para hacer que los cazadores vayan hacia allá. Jin se dedica a ir vivienda por vivienda, llamando la atención de los que se esconden y guiándolos a donde los demás esperan. Hoseok se mantiene en su forma humana para hacer de vigilante.

—Hay unos viniendo por detrás, creo que vieron que estaban viniendo para acá. —informa Taehyung.

—Ya regreso. —Jimin levanta de su lugar.

Nada llama más la atención, que ver a un ciervo albino tan grande y sano en lo que se supone que es un espacio de lobos. Unos lobos extraños, cuyo rumor dice que sí logras matar siquiera a uno, serás lo mejor de lo mejor en cacería. Siendo el bonus de que por algún motivo hay uno rosa. Jimin se asegura de tener la atención antes de salir corriendo a un paso relativamente lento.

Que lo persigan por el bosque, ser simple carnada y al mismo tiempo, guiarlos a dónde está la manada defendiendo el territorio. Bala espantado cuando uno lo logra agarrar, habiéndose quedado sin balas o nada, tomándolo de los cuernos para torcerle la cabeza.

En el lugar del cazador, nada da más miedo que el ciervo albino tan perfecto y hermoso que estuviste persiguiendo, de repente abra la boca y muestre colmillos, consiguiendo torcer su cuello de forma anómala. No tuvo tiempo de procesar la imagen o tan siquiera gritar cuando un lobo lo muerde en la cabeza y arranca de un solo tirón.

— ¿Qué haces aquí y no en…?

—Hay cazadores allá. Al menos la mayoría ya vinieron acá—informa levantándose con cierta dificultad—. ¡Jungkook se está haciendo cargo, pero son muchos para él solo! —El Alpha bufa y correr con Jimin siguiéndole el paso con éxito.

Apenas estuvo ahí, estando Jungkook cansado y tambaleante a pesar de Namjoon como un soporte efectivo, el problema acabó de consolidarse como una victoria para ellos. Desconocen cómo es posible que cada vez sean grupos más grandes los que vienen a intentar destruirlos.

— ¿Y Jin dónde está? —pregunta Hoseok al salir de la casa con la manadita de cachorros asomada, incluyendo al gato y al conejo que los estaban calmando.

. . .

— ¿Qué clase de pájaro es este?

—No tengo idea, es rarísimo.

Jin ve alrededor nervioso, sin haber entendido como acabó en una jaula donde apenas puede abrir las alas. Ululea, aleteando nervioso. Si cambia de forma adentro, corre el peligro de matarse por la presión del metal. Acabaría aplastando todos sus huesos. Picotea el dedo de quién intenta acariciarlo.

Infla su plumaje, con frío y esperando que se den cuenta de que no está y vengan a ayudarlo. Es un grupo de seis personas. Si pudieron con las tantas que habían allá, esto no debería ser un problema.

Por no decir que menuda suerte la de estar aquí apenas dos días y ya hayan sufrido un ataque. La desgracia me persigue. Queja sin parar por las plumas que le acaban de arrancar.

—Seguro se vende bien.

— ¿Mascota?

—Disecado—Jin aletea desesperado—. Sé cómo hacerlo. Vamos a la cabaña, está claro que los lobos no se puede hacer nada—queja molesto—. Al menos conseguimos algo.

—Lastima no fue el ciervo o el oso.

—Nadie nos avisó que sería así de raro.

—Al menos está el pájaro extraño.

Que efectivamente estén llegando a una cabaña apenas a unos metros de una entrada a la reserva lo altera. No quiere ser disecado. Muchas gracias. Lo sujetan de las patas para evitar que se vaya volando. Jin estuvo a poco de cambiar de forma. Pues solo caería al piso y es lo de menos.

Sin siquiera tiempo real de margen a su pensamiento y nada de lo que ellos hicieran, explotan. Cae al piso, con las plumas empapadas en sangre y los cuerpos desperdigados por aquí y por allá. Ulula, pasmado y paralizado de que esto pasara.

No estaba en riesgo potencial de muerte ¿O sí?


— ¿Qué pasó aquí? —pregunta el padre de Jungkook. Uno de los varios lobos que iniciaron la búsqueda de la paloma coronada. Tres lobo entran a la cabaña, olisqueando todos in hallar nada que revele a otro individuo o explicación a esto.

Por no decir que solo huele a pájaro. Es imposible que Jin hiciera esto. Namjoon cambia de forma y revisa la pequeña cabaña, encontrando a Jin en la tina, con agua cayéndole encima y el agua totalmente roja.

—Y-yo no hice nada. —informa al Ravenclaw que exhala, acercándose y dándole un beso en la cabeza.

—Lo sé. Venga, vámonos.

Cierra la llave y Jin se sube a la espalda de Namjoon, dormitando encima. El Alpha asiente con la cabeza y hace a todos salir para regresar. Al único que dejó venir fue a Namjoon, pues aparte del cansancio de Jungkook, los demás no le parecen una potencial ayuda. Ninguno es un depredador.

Jin acaba durmiéndose en el lomo de Namjoon, siendo peludo, cálido y suave.

— ¿Esto pasa muy seguido?

—No. Tan solo cayeron con mala suerte de que coincidiera con su venida—responde el Alpha, quien anda casi de último. De ese modo, se asegura de que no se queda nadie retrasado o hay amenazas persiguiéndolos—. El problema radica con que empiezan a ser muchos más cazadores. Varios eran magos.

—Usando Muggles para hacer de carnada, aunque murieron todos igual—bufa Namjoon de mal humor—. Entiendo que odie a los magos, a los humanos en general—El lobo se detiene un momento por lo que Namjoon dice—, pero investigué un poco sobre este lugar… Es una reserva mágica aun custodiada. El verdadero motivo por el que siempre tienen comida, son invadidos de forma muy ocasional y por muggles, es porque los dueños magos de este lugar ponen protecciones.

— ¿Dueños magos?

—Sí. Este espacio ha sido de una familia por generaciones enteras. Una familia mágica que aumenta cada vez más este terreno para que puedan haber más como ustedes—Jin suspira, abrazándose un poco más—. El único motivo por el que las bombas no los lastimaron es porque tienen una barrera para eso. Quizá no necesitan defensa, pero sí ayuda y odiar a los magos es odiar a quien te ayuda a mantener tu manada viva.

El Alpha reanuda la marcha, sin decir nada más. Namjoon bufa, creyendo que habrá pasado sus palabras por alto por ser demasiado orgulloso. Le costó mucho saber de este lugar, pero figura en uno de los registros en la biblioteca donde hablan de reservas mágicas. Este lugar tiene siglos. Cada vez más grande y mejor cuidado.

Todo para evitar que los lobos que desean vivir como lobos, mueran por codicia mágica o desconocimiento Muggle.


—No hay de qué, nos alegra ser de ayuda y no estorbar.

Prácticamente todas las parejas con cachorros les están agradeciendo la ayuda que dieron. Jungkook había liberado a los cachorros que habían tomado y estos lo dijeron. Hablando de que un gato, un conejo, un mago y un ciervo los mantuvieron en casa mientras el lobo, el pájaro y el oso peleaban fuera.

—Ese tipo me cayó encima—Queja Jimin masajeando su cuello—. Que incómodo…

—Quisiera sentirme mal de toda esa gente muerta—admite Jin estirando los labios—, pero no puedo. No me gusta la cacería y espero que se pudran donde sea que vayan sus almas. ¿Para qué cazar si no lo necesitas?

—Porque la gente es estúpida—responde Taehyung encogiéndose de hombros—. Fácil y sencillo. Por esto mis padres me dejaron ser cara de una fundación contra la cacería ilegal.

—Es que tiene es muy buen corazón. —Ronronea Jimin recostándose en Taehyung que sonríe amplio.

—Es estúpido. Es como quien maltrata un perro callejero que solo… está ahí—Yoongi blanquea los ojos con disgusto—. Como sea, la gente que es mierda con los animales, son unas mierdas a secas.

—Creo que somos hippies. —Bromea Namjoon y los demás ríen por igual.

Debido a que acaban de comer y que el Alpha aparece, cambian de forma. Siendo un grupo en exceso pintoresco para cualquiera. El lobo tan enorme se sienta junto a Jin, olisqueándolo, consiguiendo que se le ericen las plumas.

— ¿Estás bien?

—Sí. No me hicieron nada. solo fue un susto.

— ¿Y tú? —pregunta a Jimin.

—Solo me duele un poco el cuello. —responde tranquilo, echado en el suelo con Taehyung entre sus patas delanteras.

—Me enteré de que usaron magia y en circunstancias normales, los mordería a todos por algo tan básico como no usen magia—Jungkook baja la cabeza, casi incrédulo creer que esté regañando por eso—. Sin embargo, salvaron a las crías y nos ayudaron con esto, eran muchos y una ayuda no viene mal. Gracias.

Hoseok se ahoga con su saliva, obligándolo a alejarse para poder escupir lo que se le atragantó. Yoongi se eriza por completo. Jungkook levanta la cabeza y saca la lengua, saltando para ir con el Alpha y frotarse por debajo del hocico del Alpha.

No esperaban en lo absoluto que los agradeciera por hacer lo ¿Normal? Y usar magia en el proceso. Esperaban ser tirados a la mierda. Jimin se levanta, igual que Taehyung y ambos se recuestan del Alpha que decide quedarse ahí a descansar un poco la vista y comer en paz.

—Considerando el frío que hace, ya es imposible que más cazadores vengan sin ser descubiertos en el proceso por otras manadas o la misma seguridad de la reserva. Yo diría que esto fue un… comité de bienvenida. —bromea la madre de Jungkook, tirando trozos de carne para poder dárselos a su torpe cachorro incapaz de comer directamente del cuerpo.

—Señora no me diga eso. —lloriquea Jin echándose en el piso y consiguiendo que los demás rían.

Chapter 31: Laguna de estrellas

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—Jungkook, acompáñame.

El lobo se limita a ir con Jin, sin saber por qué de repente quiere que vayan solos. Han pasado alrededor de dos semanas sin que siquiera se den cuenta de cómo pasa el tiempo. Estando cómodos y divertidos con el ritmo de vida que hay en la manada. Son vidas tranquilas, donde debes ir a cazar sin falta para poder cenar, sencillez en su funcionamiento que lo hace encantador.

Juegan donde les place, con la nieve o persiguiéndose, la manada no se ha mostrado renuente a incluirlos a pesar de saber que son magos y no animales propiamente. Jungkook va saltando a medida que andan, sin saber a dónde se dirige Jin.

Ni siquiera luce muy despierto. Diría que estuvo durmiendo demasiado y la modorra lo obliga a moverse. Se detienen tras veinte minutos de andar. Llegando a un claro donde algunos árboles permanecen con sus hojas; lugar al que Jungkook jamás ha llegado. Ni siquiera sabía que existió. Jin se adentra en ese pequeño cumulo de árboles.

Los cuales se vuelven verdes como un día a final de la primavera, vivos, brillantes, la nieve se evapora en cierto rápido, haciendo que el lobo se eche atrás entre sorprendido y asustado.

Jin se agacha, sienta y mira fijamente hasta tocarla y ver como se abre, dejando ir interminables y cuantiosos hilos de energía que se dispersan alrededor. Sonríe amplio, ladeando la cabeza y en el suelo, justo debajo de él. Empieza el florecimiento de más plantas como esta.

Incluso donde la manada se encuentra, el suelo pierde la nieve, pues se derrite y en su lugar está el florecimiento continúe y lánguido de aquel montón de alerces. Jin se deja caer atrás, dando un respiro, y estirando las manos para tocar los hilos de vida que fluyen de un lado para otro.

—A veces me da tanta pena que no puedan ver esto—exhala Jin cerrando los ojos, con Jungkook echado a su lado—. La forma en que la energía se dispersa, vuela y fluye por doquier. Supongo que van a un rumbo donde ser materia. Donde tener cuerpo que se marchite y luego otro más surja.

—El ciclo de la vida. —Estornuda Jungkook, aunque Jin no lo entiende por estar siendo un lobo.

—Siempre he podido ver el inicio… Me pregunto porque nunca he entendido el final—musita meditabundo—. Como sí, ante mí y sin falta, lo que quiere mostrarse es el surgimiento y como fluye en ello ¿No te parece raro? —Jungkook sacude la cabeza—. Supongo que ya es mucho—ríe suave—. Aquí hay tanta vegetación y tanta naturaleza que la magia es más fácil de ver. Ojalá así fuese en todos lados. Me haría muy feliz.

Jungkook le lame la cara, consiguiendo que Jin lo abrace. Se quedan un rato ahí echados sin más, disfrutando del ambiente entre cálido y frío, con la magia haciendo vibrar el ambiente; disfrutando de la compañía del otro, con Jungkook recostando la cabeza en la barriga de Jin y dejándose mimar en la cabeza por él.


Sale de la casa del Alpha y sopla viendo el cielo, con una gran cantidad de vapor frío escapando por sus labios. El cielo está totalmente negro, sin luna tan siquiera. Frunce el entrecejo y baja la mirada, hallando que una solitaria y lenta estrella fugaz se dirige a un punto en específico. Una perfecta línea recto.

Vuelve a entrar, dándole palmadas a Jimin para que despierte, el ciervo, atrapado en el sándwich de lobos –Jungkook y el Alpha-, levanta la cabeza, con un ojo más cerrado que otro. Le hace señas que apenas distingue. Cambia de forma y toma la mano de Taehyung para que lo guie a donde sea que quiere llevarlo.

Ambos van descalzos, siendo el suelo tierra apenas fría. Taehyung continúa observando el firmamento, con esa misma estrella aun ahí, casi esperando por ellos. Llegan a su destino y en ello, dan cuenta de que se trata de la laguna que tiene parte en el territorio de la manada. Taehyung aprieta la mano de Jimin.

— ¿Si lo puedes ver? —pregunta en voz queda. Jimin asiente con la cabeza, a la altura de Taehyung, con la misma impresión que él.

—Es la laguna de estrellas.

Permanecen unos minutos simplemente viendo el agua. La superficie acuosa que se robó las estrellas y la luna del cielo para ser lo que han estado esperando ver. Taehyung es el primero en poner un pie, sin hundirse y en su lugar, andar por la superficie acuosa. Jimin salta sobre una estrella, consiguiendo que un montón de destellos salten disparados hacia el cielo.

Taehyung y Jimin se ven un instante y luego, como un par de niños pequeños, empiezan a saltar en cada estrella, haciendo enormes estelas de luz ir de aquí para allá. Luz blanca, brillo oscuro, danzando al inconsciente compás que marcan, llenando el cielo de las estrellas que la laguna se había consumido para sí misma.

Se toman de las manos, girando mientras ríen y dejan que su aspecto real brote, los cabellos de rubio brillante danzando con el viento, logrando rozar le agua y dar a más estrellas que vuelan lejos hacia el rumbo desconocido.

Hasta que ambos se dejan caer, hundiéndose en el agua que a más profunda es, mayor es su oscuridad. Consumiéndolos por completo y sin compasión por ello. Ve lo que hay arriba. Las siete personas de pie. Brillantes como estrellas, exceptuando da una sola que permanece a oscuras.

¿Qué es? Se preguntan continuamente, soltando burbujas de aire y llegando al fondo del lago, viendo arriba. Desde dónde está, da a parecer que están bajo un cielo normal. Que las personas ahí de pie, son estrellas por igual. Todas, menos esa que no brilla en lo absoluto.

Apagada y marchita.

—Seis estrellas que brillaran. —musita Taehyung.

—Una que apagada cree estar.

—Las siete el cielo inferior llenaran.

—Uno que no pensaron jamás.

—Pues nadie lo puede notar.

—El cielo o el mar, a quién las estrellas pertenecerán—entonan a la misma vez—. El reflejo existencial que impide saber a quién nació en primer lugar. Vida aquí, vida allá ¿Qué diferencia hay? La muerte será, las estrellas de la tierra que primero están, sin saber su realidad y aprendiéndola al terminar.

Sueltan burbujas de aire, entrecerrando los ojos.

—La muerte ahí está… oscura sin más… Mors Tenebris, lucidissimam vitatn.

Acaban por desfallecer en donde están. Hasta abajo del lago, cuyas estrellas caen. Siendo una hermosa luz de noche a las dos veelas que descansan.


—Me estás diciendo de forma refinada y enredada lo que he dicho siempre: Somos estrellas, la diferencia es que en vida, no brillamos, sino después de morir. —replica Jin con las manos en la cintura, esperando algo distinto de la afamada laguna de estrellas. Taehyung exhala, con la barbilla en sus manos.

— ¿Y? —Jin ladea la cabeza—. Estrellas aquí, estrellas en el cielo… El brillo de la vida que siempre está ahí presente, el punto es que siempre nos hallamos en manto de la muerte.

—La inacabable danza en la muerte oscura—musita Jimin suspirando, recostándose en el pecho de Namjoon—. Donde siete están para sobresaltar ¿Por qué? ¿Qué tienen de especial?

—El árbol que vimos tiene seis ramas, seis raíces grandes y luego las bifurcaciones. Si contamos el tronco, da siete—dice Hoseok dándose toques en la barbilla—. Quizá al saber que son esas estrellas que vieron, sabremos que es el árbol. Si no, no tiene sentido que hayan visto eso.

—Solo es darle más misterio a la situación. No una respuesta. —Jungkook se muerde el labio ante el comentario de Yoongi. Gira la cabeza a Jimin.

— ¿Y la entidad? Que sí esto no es para entender el árbol, sino entender qué es con exactitud la entidad—propone a Jimin, siendo con él que investiga el asunto—. Tal vez tiene que ver con esa que está a oscuras sin definir. Tal vez sea él. Si nos ponemos estrictos, puede ser una rama que se cayó de ese árbol.

—Sería más fácil si en vez de pensar en otra cosa, se concentraran en ayudarnos ¿No creen? —pregunta Jin con gesto malhumorado.

—Namjoon vale por cinco y nosotros dos estamos cumpliendo con algo que prometimos—replica Jungkook—. Preguntémosle por la noche. Si es un paso más cerca de la respuesta, no dudará en respondernos y quizá antes de que acabe el año tendremos la respuesta acertada.

—No creo—admite Jimin negando con la cabeza—. Hagámoslo de todos modos, nada perdemos y… tenemos tiempo sin visitarla. Debe sentirse un poco sola. —Agrega con una risa suave y dulce. Jungkook asiente animado. Namjoon exhala sin decir nada. Para qué intentar hacerlos cambiar de opinión.

Es un despropósito. Es una ayuda muy a su manera. Debe apreciarse de todos modos. Le da un beso a Jimin en la cabeza, consiguiendo que le apriete las manos.

Chapter 32: Última luna

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Se rasca la barriga al mismo tiempo que bosteza, andando por el bosque con tanto sueño que ya ha chocado con cinco árboles y ni siquiera queja de ello. Dormir en Bulgaria es otro nivel. Es sencillamente fenomenal la paz que se logra conseguir dormir en un lugar tan rebosante de naturaleza y magia.

Muy familiar con Hogwarts la sensación.

Siendo mago y habiendo nacido en Londres, muy poco iluminado, muy poco natural y demás, pues las zonas que ocupaba siempre eran urbanas, este cambio drástico a no tener ni la más mínima muestra de sociedad humana, fue poner en perspectiva que la vida mágica se le daría mucho mejor.

Podría sentirse más cómodo, menos agobiado. Escuchar y odiar insectos, ver el cielo y hallar estrellas, nubes o ver la lluvia caer sin más. Hay tanto, tanto, tanto que no puede decir una sola cosa que le traiga mayor felicidad de todo. Llega hasta el lago y para espabilar se deja caer de cara, quedando con el rabo levantado por completo. Varias burbujas salen de su nariz y boca, al sacar la cabeza se sacude y relame el hocico.

Entra un poco más para darse un improvisado baño. El agua es tan naturalmente limpia que le sabe mal usar champú o cosas así. Para esa clase de baños, va a la casa donde su madre se está quedando por navidad.

Demasiado cerca del Sr. Min como para que se sienta cómodo.

No, mentira.

Se sacude completo y gruñe, sentándose y quedando como una enorme bola de pelo empapada y que medita de su vida teniendo medio cuerpo bajo el agua. Resopla, restregándose la cara con las patas y luego girando para volver por donde vino. En medio de su camina escucha chapoteos.

Decide desviarse para ir a ver de qué se trata y consigue a Jimin metido muy al fondo, saliendo camino a donde dejó su ropa. Enorme y que suele llevar húmeda por la constante de lanzarse a la nieve a jugar. Da un rugido suave, llamando su atención y Jimin enrojece, hundiéndose un poco en el agua.

— ¡No me asustes apareciendo de repente! Por un momento pensé que era un lobo de otra manada—bufa, sentándose a un lado—. Sí, han aparecido por el borde y me intentaron morder hasta que me olieron—Namjoon lo jala hacia sí, consiguiendo que Jimin se quede entremezclado con el pelaje albino y la grasa—. Ay Namjoon. —ríe dejándose abrazar.

Jimin y Namjoon salen del lago, con el morpho poniendo el suéter enorme encima. Sobre salta debido a Namjoon olisqueándole tras las piernas. Baja el suéter.

— ¿Qué haces? —balbucea espantado. Namjoon lo hace caer al suelo. Amortiguado por la nieve—. Oye no-

—Tenemos mucho de no hacer nada y estabas ahí todo bonito y pequeño. —quejumbra Namjoon cambiando de forma. Jimin hace un puchero.

—Sí quieres eso no vengas hacia mi siendo un oso. Como dices, estoy muy pequeño como para aguantar tantos kilos encima. —Namjoon no resiste reír ante eso. Jimin lo abraza del cuello para atraerlo en un beso.


—Mi pregunta es: ¿Cómo se te para con semejante frío? —pregunta Hoseok juntando las manos y Namjoon se ahoga con lo que estaba comiendo, dándose golpes en el pecho. Que Jimin llegara con las manchas de su lomo de color corintio en lugar de blanco como siempre, fue suficiente para saber que pasó.

Por no decir que Jungkook lo aclaró de forma tan característica suya.

— ¿El frío importa? —pregunta Yoongi—. A mí me fue bastante bien.

—Confirmo. —ronronea Taehyung echado sobre las piernas de Yoongi, recibiendo mimos de este. Jungkook estornuda y Jimin le da un toque con la nariz.

—La última luna será en dos días—dice Jungkook en un bostezo—. ¿No están emocionados?

—Estoy asustado que es distinto, el tiempo pasa demasiado rápido aquí. Siento que parpadeé, estuve en una jaula, volví a parpadear, tuve a Namjoon encima, a Taehyung encima y luego vienes a decirme eso. Estas vacaciones fueron demasiado express para mí gusto. —trina Jin agitando las alas. Habiendo terminado de comer, no necesita estar como humano a diferencia de Hoseok y Yoongi.

—Vaya, la gente hace de todo aquí y uno ni siquiera se da cuenta. —murmura Yoongi bajando de dónde está sentado para cambiar de forma.

—Magia de Bulgaria. Ni siquiera me di cuenta de que mis padres me darán otro hermano.

Los seis se ahogan, vaya, eso explica mucho de lo que sucede por aquí. Aparentemente, lo que en bosque búlgaro pasa, en bosque búlgaro se queda.


La emoción por el fin de año se hace sentir desde el primer momento en que abren los ojos. Muchos en sus formas humanas hacen una fogata enorme que apenas tiene fuego. Da a parecer que en cualquier momento se va a extinguir. Se recolecta montones y montones de comida. Desde animales hasta frutas y otras cosas.

Ellos jamás entenderán como estas personas parecen tener un reloj integrado en sus conciencias. Pues ni siquiera usando el sol son tan exactos como Jungkook respondiendo la hora que es. El Alpha se pasa todo el día dando instrucciones, yendo de aquí para allá y cerciorándose de que nadie venga a invadir la manada en pleno momento.

Siendo lobos y preocupándose por otros lobos, es poco factible que suceda.

A más cae el sol, la ansiedad crece, incluso en ellos que cumplen con lo que les piden. Llegada la noche y esperando que la luna aparezca, un lobo muy anciano se pone frente al fuego que ha ido creciendo en intensidad.

—Los lobos son criaturas fascinantes, criaturas que saben de liderazgo, de sobrevivir, de amar y de unión—enuncia, con voz arrastrada y seca—. Capaces de morir por amor, capaces de morir por orgullo y capaces de morir por proteger hasta al último ser que tiene… Los lobos, son criaturas leales, llenas de poder y que aúllan a la luna cada vez que se muestra en el cielo. Una vez cada tiempo, a diferencia del sol. Los lobos están para elogiar a la luna, para arrullarla con sus cantos mientras ella nos ilumina en los tiempos más oscuros…

Jin ulula, hinchándose en el lomo de Namjoon y Yoongi se restriega contra este; Hoseok le jala un poco el pelaje a Jungkook y Jimin lame a Taehyung en la cabeza.

—Nosotros somos lobos. Lobos capaces de camuflarnos con el enemigo, quien ha hecho presenciar a la luna masacres y hecho llorar por lo que hacen en su nombre—tose y recobra el aire—. Hoy, es la última luna del invierno. La última luna que nos llena de luz, de magia y presencia. Así como los primeros como nosotros, debemos despedirla con el mismo amor con que la recibiremos como la primera luna de la primavera.

Jungkook se mueve en su sitio, inquieto y contento.

—Que los oiga aullar, que oiga como sus cuerdas se desgarran por ella. Que la despedida sea saludo, que el respeto no culmine y el amor como hijos de la luna sea escuchado.

La llama sube de tal forma que el lobo anciano es consumido por ella. Los lobos empiezan a aullar con tanta fuerza que resulta atronador para cualquiera. El fuego enorme que danza alrededor, subiendo al cielo, pequeñas ascuas que se desvanecen, el humo oscuro y denso que se pierde.

Ellos la observan, la forma en que se torna tan extraña para ellos.

El fuego se torna blanco, más fuerte y que parece a poco de arrasar con todo el lugar. Jungkook se acerca, con sus ojos embotados en aquella luz. Cambia de forma, con el cabello en un tono casi rosa cayéndole por la cara y las raíces negras, viendo arriba.

We've been wondering in the dark
A million miles apart going nowhere
Believe that even if we're lost
You know it won't be long 'til we get there
Spinning 'round no control
Burning down, letting go
We've been wondering in the dark
But no matter where we are, just remember

                Se lleva las manos al pecho con una suave sonrisa y los lobos aullando, los demás cambian de forma, notando que Jungkook parece en trance o bien, escucha algo que ellos no pueden hacer.

We rise and we fall
We'll stay, we'll stay untouchable

                Entona girando hacia ellos, con las manos apretadas contra su pecho.

Yeah, after it all
We'll stay, we'll stay untouchable

                Sonríe amplio, abriendo las manos y mostrando como de estas salen luces pequeñas, diminutas condensaciones de magia que empiezan a revolotear por doquier. No pueden evitar maravillarse por ello. Jungkook entonando en su propio aullido.

Tan particular como él. Tan especial como él en esta manada.

Time is slipping through our hands
We're sinking in the sands of forever
Light, surrender to the dark
But we can make a spark here together

                El fuego se esparce, dando la impresión de que va a incendiarlos a todos, cuando en realidad no es más que un abrazo. A pesar de no poder ver nada, a ellos corren en la misma dirección, individualmente, sabiendo a donde ir.

Hanging on by a thread
We will climb back again
Time is slipping through our hands
It's hard to understand, but remember

 Llegan a reunirse, juntándose en un abrazo demasiado fuerte entre ellos, con las flamas blancas cobijándolos y dándoles una bienvenida que antes no habían tenido ni por asomo. Jungkook se lleva las manos a la cabeza, sin saber contener la alegría que le provoca. No tiene nombre.

Tan solo empieza a llorar sin razón, continuando con ello en esa capacidad tan armoniosa suya.

We rise and we fall
We'll stay, we'll stay untouchable
Yeah, after it all
We'll stay, we'll stay untouchable

Suena a que se está desgarrando la garganta y ellos no hacen otra cosa que acompañarlo en ello. Que, a pesar de no ser licántropos, pueden participar en este último aullido de despedida y dar la bienvenida al nuevo año.

We'll stay, we'll stay untouchable
We'll stay, we'll stay untouchable

El fuego se recoge y el color se desvanece. Concluyendo el ritual y con ello, logrando ver a un montón de lobos saltando, ladrando y lanzándose unos sobre otros. En tanto ellos no pueden estar más juntos, hasta el punto de ponerse a llorar sin motivo. El Alpha ladea la cabeza.

Preguntándose ¿Es posible que alguien se frustre por no tener suficientes formas de amar? Porque eso es lo que ve en ellos. Una irremediable y frustrante sensación de que debería haber más. Más palabras, más gentos, más actos y no lo hay.

Solo queda la opción de estar ardiendo en iras y desesperación por anhelar quererse más. En dárselo al otro con el mismo furor con que se siente. Es abrumador de ver, de percibir.

—Ahora no sé cómo me voy a arrastrar a donde están mis padres para decir “feliz año nuevo”. —lloriquea Hoseok, comiendo un conejo mientras Taehyung lo ve con la expectativa de que note lo que hace en toda su cara.

—Namjoon nos va a arrastrar a todos. —dice Yoongi.

—Namjoon quiere ser arrastrado. —dice en tercera persona. Igual de agotado sin razón. Jin se mantiene viendo el cielo, hallando que las estrellas brillan con mayor fuerza, hay magia y energía manando por doquier.

La reacción que hace el comulgarla de la forma en que lo hacen los lobos y ellos de agregado.

—Si solucionamos todo este año…—musita Jin—. Podemos venir el próximo a celebrar de la misma manera.

Jungkook sonríe amplio, recostándose en el hombro de Jin mientras este le da un abrazo afectuoso.

¿Cómo no querer repetir esto? Como no querer volver a vivir una experiencia que jamás vivirán de no ser por Jungkook. Resulta imposible no desearlo con furor. Hasta el punto de que el agotamiento los hace dormirse en donde están. Con sus sueños llenos de las hermosas imágenes de la última luna.

Varios lobos ayudaron a ponerlos a todos en la casa del Alpha como este ordenó, manteniendo a Jimin, Jungkook y Taehyung más cerca él.

Chapter 33: Espectáculo de almas

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Bosteza y anda por el bosque, medio dormido. Por lo que resulta gracioso ver a un gato tambaleándose entre la arboleda carente de hojas. Yoongi guiña repetitivo, hay algo llamándolo y él de forma estúpida va allá. El sueño lo hace ser más tonto. Ni siquiera él es capaz de dudar de ello.

El sueño se le va de un solo golpe del susto, siendo agarrado y reaccionando agresivo por inercia. Los quejidos lo hacen reconocer quien es. Habiendo caído al suelo de pie por la magia gatuna que no sabe aún cómo es posible que tenga también.

— ¿¡Que crees que haces!? ¡NO ME ASUSTES ASÍ! —exige Yoongi con una mano en el pecho. Namjoon continúa quejándose, más que dolor, por el susto que Yoongi le dio en su chillido y rasguñándolo como si realmente fuese un gato al que le rascaron la barriga.

—Te vi solo, fuera del territorio que se supone no debemos abandonar, pensé que estabas sonámbulo no solo caminando medio dormido. —Se excusa el Ravenclaw sacudiendo los brazos con grandes líneas que sueltan algunas ligeras gotas de sangre.

—Como sea, no me agarres así. Casi se me para el corazón. —quejumbra dándose la vuelta y siguiendo con su camino. Namjoon se pone a la par.

— ¿Qué haces aquí? No es común de ti ir sin nadie a ningún lado... o siquiera ir a algún lado. —Agrega. Yoongi se encoge de hombros, soplando entre sus manos. No lleva mucha ropa abrigadora y el frío es considerable para él, que no importa cuanta grasa acumule, sencillamente tiene frío.

—Escuché algo por aquí hablando y lo estaba siguiendo.

— ¿Algo?

—Aja.

— ¿No será malo?

—Posiblemente

—Y pensabas ir ahí solo bajo el riesgo de matarte inclusive. Me encanta. —Ironiza, sacándole una risa a Yoongi. Sacude la cabeza y da pasos largos.

—Soy un gato, me puedo escapar fácil, aunque no lo creas. Además—Bosteza cubriéndose la boca—. No sonaba a algo malo. Me recuerda mucho a esos espíritus que vagan por ahí en la espera de que alguien se entere de que murieron. Sea un accidente o lo que sea, no desean pasar desapercibidos.

—Oh. Entiendo... Suena triste ¿No crees? Haber muerto y que nadie lo sepa—Yoongi da la razón en un susurro—. Es la máxima muerte. Haber perecido y que nadie te recuerde. Es lamentable.

—No todos pueden dejar una memoria. No todos tienen compañía. Algunos no tienen más opción que desaparecer—Supone Yoongi encogiéndose de hombros—. A veces me gustaría poder hacer algo por personas así. Quizá por eso cuando los escucho voy a ver qué sucede, dispuesto a escuchar lo que tengan que decir.

— ¿Qué pasa si no son buenas personas? —pregunta Namjoon curioso de ese pequeño detalle. Yoongi niega con la cabeza.

—No se verían como lo hacen. Se harían energías negativas. Sin excepción—responde jalando las mangas de su suéter—. Recuerdo que vi una vez a alguien que en las noticias decían que había matado a su esposa, él se suicidó y bueno, es un asesino, pensé que era alguien malo. Apareció flotando por un parque.

—Eso da miedo...

—Un poco, pero me contó qué pasó: Ella mató a la hija de ambos—Namjoon abre los ojos sorprendido—. Pensó que podría salvar a la niña, no se pudo; no hizo nada por evitar ir a prisión y se suicidó allá. Estaba en el parque buscándola. A la niña—Especifica—. Me di cuenta que, aunque suene como alguien malo, tras morir se sabe si realmente lo fue. Porque quienes lo son, siempre serán sombras, sin importar que hayan fingido ser buenos en vida.

—Las intenciones son todo lo que importa al final. —silba Namjoon y Yoongi asiente. Se asoma entre unos arbustos y ve que hay una pequeña pendiente que da a un lago pequeño y congelado. Una sonrisa ensancha en su rostro—. ¿Qué ves?

—Son lobos.

Hay alrededor de veinte espíritus de lobos ahí comulgados, todos alineados alrededor de ese lago congelado, aullando bajo y ladrando de tanto en tanto. Yoongi hace a Namjoon apartarse, permitiendo el paso a un lobo lento de cuerpo delgado. Diría que es el mismo de la última luna.

Al llegar ahí todos aúllan al mismo tiempo y desaparecen. Al menos la mayoría. Quedando uno que estaba escondido tras un árbol, bajando la cabeza y chillando en soledad. Yoongi cambia de forma y baja para ir con ese lobo que resta. Namjoon lo sigue a pesar de que no ve nada, cambiando de forma.

— ¿Por qué te quedaste? —pregunta, el lobo levanta un poco la cabeza.

No tengo a nadie con quien irme...

—Umm...

Mi manada se fue, me dejó atrás... sí me voy solo...

Suelta un respiro tan fuerte que le genera pena.

—Serás una estrella que brilla por sí misma—Su cola se mueve lento en un ondeo hipnótico—. Es triste estar solo, pero—Levanta la mirada al igual que el lobo—. Debes pensar que hay muchos solos aquí abajo, muchos a los que podrás dar compañía al ser una estrella—Yoongi baja las orejas—. No desaparecerás. Yo te voy a recordar.

¿De verdad?

—Sí. También hay que ser valiente. Venga. Vamos.

Namjoon anda junto a Yoongi, viéndolo de rojo. El gato blanco. Yoongi maúlla de tanto en tanto, con el lobo cogiendo cada vez más carrera hasta desaparecer en esa bonita capacidad de ser partículas que van hacia el cielo.

— ¿Se fue? —pregunta Namjoon.

—Sí.

—Debe ser triste para un lobo de manada morir solo.

—Bastante.

—Al menos lo güiste por un rumbo. Estará bien, donde sea que esté. —Yoongi maúlla, jugando entre las patas delanteras de Namjoon.

—Jin lo dijo alguna vez ¿No? Los gatos son guías de almas. Una continua casualidad de las mías.

Namjoon le lame la cabeza, ocasionando que bufe.


—No creo poder prometer que vendremos para vacaciones. Tae tiene trabajo, sus padres ahora son mis padres y también-

—Lo más seguro es que Jungkook se vuelva adulto dentro de estas cuatro estaciones. Tiene claro que tú serás su compañero y considerando lo que he visto, tampoco dudo que sea así—Jimin baja las orejas, avergonzado por esa aclaración especifica—. Tendrás que volver aquí y estar cuando suceda.

—Vendremos todos. Jungkook dijo que sería cerca de su cumpleaños. Estaremos aquí, tan solo no creo que-

— ¿Qué hay después? —pregunta deteniéndose—. ¿Qué harán cuando el colegio termine? Quizá no lo entiendan, porque no son lobos, pero la lejanía lo va a matar de tristeza ¿Lo vas a forzar a irse de aquí por siempre? —pregunta en un gruñido, Jimin retrocede un par de pasos, intimidado.

—Aun no sé qué voy a hacer, él tampoco.

—No se irá de la manada, no será un Omega.

—Yo lo sé, pero... pero...

—No eres un humano normal. No eres un mago cualquiera—Acaba cayendo al piso, teniendo al lobo encima—. Eres una criatura mágica, una que ellos usan como entretenimiento ¿Pasaras tu vida en eso? Complaciendo el gusto de otros que te matarían solo por no cumplir sus órdenes.

Jimin cambia de forma, cubriéndose la cara con los brazos, asustado de que el Alpha lo muerda. El licántropo bufa, apartándose un poco. Al girar la cabeza halla a Jimin limpiándose la ropa llena de nieve. Ladra, para que lo siga. Contrario a ello, da cuenta de que Jimin corre al lado contrario.

Nervioso de que acabe saliendo de territorio y otra manada lo encuentre, lo persigue. Ve alrededor, sin hallarlo y al tratar de olisquear, solo se llena la nariz de nieve. La risa lo hace voltear, Jimin riendo tras un árbol no muy lejos.

Y así, en diez ocasiones distintas.

Hasta que da cuenta de un peso en el lomo, como puede gira la cabeza, hallando Jimin ahí echado. Riendo divertido.

—A mí me gusta ser un espectáculo. Me apasiona bailar, distraer a las personas. Que se enfoquen en mí. Suena narcisista, pero—Saca la varita dándose toques en la ropa para transfigurarla consiguiéndolo de milagro. Es de lo que más practica en transformaciones. Cambiar de ropa—. Es lo que me hace feliz.

Lo ve saltar por ahí, lo sigue de cerca, observando la forma en que baila, como la nieve parece cobrar vida en torno a él para danzar al mismo compás. Como si Jimin fuese en sí mismo, la existencia por la pasión en ello. En manifestar arte en movimiento, en tarareos suaves y más, llegando al lago y andar sobre la superficie sin problema.

—Es lo que me gustaría, no sé si podré, pero para eso tengo que seguir avanzando. Incluso a solas... Jungkook no sabe que quiere, pues no es de mí mundo—Atrapa un copo de nieve y el Alpha se queda inquieto en la orilla—, pero tampoco es de este. Está en ambos y ¿Por qué debes limitarlo a uno? —Sopla el copo y llega hasta el Alpha que estornuda.

—Porque no puedes tenerlo todo.

Sube el labio. Puede suponer que dijo, más no la certeza de sí es realmente lo que piensa.

—Hay que intentarlo todo, hay que tratar, hay que crecer... No quieres que se vaya, porque quisieras que fuera tu compañero; quieres mantenerlo aquí a como dé lugar, sin darte cuenta que le estás quitando la libertad que tanto te gusta verle.

El Alpha baja las orejas, luciendo como un cachorro triste sin mucho esfuerzo. Jimin sonríe, sentándose en la superficie del agua.

— ¡Deja de angustiarte por lo que aún no pasa! —Recomienda feliz, haciendo que varias rocas formen un pequeño camino de rocas y que el lobo venga hasta él—. Aun si somos compañeros hasta la muerte, aun si Jungkook decide hacer su vida allá, volverá aquí—Acaricia bajo el hocico del Alpha—. Porque aquí nació, aquí creció y aquí aprendió tantas cosas... Es su hogar.

Abraza por el cuello al Alpha que sigue con las orejas caídas.

—Todos siempre querrán volver a un hogar, sin importar la edad o lo que ocurra—asegura apretujándolo—. Confié en ello ¿Sí?

Escucha una especie de chillido lastimero. Jimin se sorprende de que se deje caer al agua y cambie de forma; recuesta los brazos en las piernas del morpho que se lo queda viendo impresionado. Sin duda es coreano— ¿Cómo te llamas? Nunca lo has dicho. —pregunta curioso. El Alpha exhala.

—Gong-Yoo.

Jimin sonríe peinándole el cabello, hablando de mil cosas más con respecto al mundo mágico, la seguridad de que estarán bien; que aun si su camino laboral se separa del de Jungkook, se las arreglarían para estar unidos.

—Aunque quien sabe si lo que espero podré hacerlo. No soy tan perfecto—Saca los labios—. Debería serlo, quisiera llegar a serlo.

—Nadie llega a ser perfecto. Quise ser el compañero perfecto y no pude—responde cerrando los ojos—. Mi compañera fue asesinada, al igual que mi manada anterior.

—Oh, lo siento.

—No importa, fue hace mucho y pude vengarlo... También me aceptaron aquí; asesiné al Alpha anterior cuando me di cuenta de que estaba vendiendo a otras manadas; en cualquier momento nos vendería—Jimin abre los ojos impresionado—. No confió en los magos.

—Lo tenemos claro. Pensamos que nos querrías matar al vernos.

—Confío en Jungkook.

—Oh~

—No es tan tonto de traer una amenaza. Menos de mentir.

—Y aun así lo echaste hace-

—No me recuerdes esa clase de cosas; casi lo mato cuando llegó.

— ¡Eso no se hace! —Le da un golpe en la cabeza.

Continúan un rato hablando así y para cuando llegan de regreso a la manada, siendo el último día de estadía, resulta ligeramente extraño la forma en que Gongyoo da empujones continuos para que Jungkook, Taehyung y Jimin vayan a su vivienda y así dormir.

—Gongyoo-

— ¿Quién?

—Así me llamo.

— ¿Tienes nombre? —balbucea Jungkook con la cabeza levantada y el mayor exhala, dándole un golpe con la pata delantera y ocasionando que los morphos se rían.

 

Chapter 34: Nuevas noticias

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Volver a casa y que nada se estuviera incendiando fue especialmente reconfortante a la vez que extraño. Sintiéndose atormentados por tener tanta presencia humana cercana. Jungkook se queda en casa de Seojoon y Hyungsik, pues la madre de Namjoon está muy enfrascada en arreglar problemas con el trabajo y no podría estar totalmente al pendiente de tema.

— ¿En serio vamos a trabajar? Wow. —Taehyung saca los labios, sorprendido del aviso de

—Será rápido, espero. —dice Seojoon estirando los brazos—. Tuviste una larguísima temporada de vacaciones ¿O te cansaste de modelar?

—Quisiera probar otras cosas—quejumbra el morpho. Jungkook ronca en un sofá, apenas vestido como para salir y que lo arrastren adormilado como está—. Quisiera probar música.

—Cuando salgas de Hogwarts.

— ¿Por qué tan lejos...? —lloriquea estirando los brazos y echándose a un lado—. Ya puedo cantar bien, al menos... ¿Covers? ¿Unos más? ¿Puedo?

—Sí. Eso si puedes. Para hacer música necesitas saber más de cómo es ese proceso y si vas a componerla es peor. Supongo que pueden ayudarte con eso, pero—Hyungsik exhala poniéndose el abrigo—. De momento concéntrate en graduarte y luego en eso que es más complicado.

— ¿Y tú? ¿Quieres algo en especial? —pregunta Seojoon a Jimin que se estaba maquillando los ojos.

—Bailar, cantar, quizá actuar ¿Quieres algo?

—Eh...—Mira hacia Taehyung que lo anima a hablar—. N-no, nada. —Cierra el espejo y se da a la fuga para guardarlo en su lugar. Taehyung estira los labios.

—Quiere bailar.

— ¿Por qué no lo dijo el mismo? —pregunta Seojoon confundido.

—Porque tiene la confianza por los suelos por no haber ido a clases en toda navidad y saltarse el recital que se hizo—responde rodando los ojos—. Estuvo bailando por el bosque, una manada ajena hasta nos llamó la atención por pasar a su territorio.

—Es que Jimin quiere ser perfecto.

—Perfecta es la molestia que me tiene con esa inseguridad. —replica Taehyung y Jungkook no resiste reírse de esa frase.


— ¿Ahora qué pasa? —queja Namjoon abriendo las noticias que le llegan de golpe de algunos primos que han vuelto a hablarle. Frunce las cejas, ladeando la cabeza por lo que hay en el encabezado de cada uno.

Alerta de posible pandemia en la India. Sin motivo aparente, solo hay miles de casos, gente hospitalizada y alrededor de cien muertos en lo que va de semana. Semana en la que apenas empezó el año. Solo pide que las cosas no se descontrolen en enero, pero es muy difícil para la vida cumplirle ese sencillo favor.

Levanta de la computadora cerrando casi todo, desinteresado por completo y dejando que el juego abra para que esté en el menú al regresar de hablar con su mamá.

—Mamá, ahora hay una especie de enfermedad o algo así. Sí cuando estoy en Hogwarts llega aquí, podrías- ¿A dónde vas? —pregunta sorprendido de verla arreglarse. Ella sobre salta por escucharlo en la puerta.

—Yo... eh... —Mira alrededor—. Tendré una... cita.

— ¿Con quién? ¿El papá de Yoongi? —pregunta y ella da una risa nerviosa—. Vaaaaaaaaaale~ Eso suena bien, le diré que venga y jugamos o tocamos algo. Me declaro su hermanastro. —dice sin prestar mucha atención. Su madre niega con la cabeza, divertida. No ha querido tener pareja porque tiene la impresión de que su hijo no la querría ver con otro.

Cosa equivocada, a Namjoon solo le importa que tenga una vida feliz. Es lo mínimo que puede aspirar como hijo. Hacerse odioso porque sale con alguien que no es su papá es estúpido.

— ¿Qué me decías antes?

—Ah, parece que hay una enfermedad esta vez. Deberías tener cuidado. Con cómo se ponen las cosas, seguro llega aquí—Expresa preocupado de ese punto—. También puede que no—Agrega con ligera confianza de que podrán evitar el desastre de este año—. Así que solo está pendiente ¿Sí? ¿Por favor? —pide juntando las manos y yendo hacia ella. Hace bastante que se hizo más alto que ella.

—Desde cuando tú eres quien pide eso.

—Desde siempre, solo que solo hoy me estas prestando atención. —bromea con ella.


Hoseok va cantando y dando algunos saltos, disfrutando de haber vuelto al jardín de girasoles que hizo. Su madre se rindió y le cedió un espacio en el jardín. Se echa en un espacio donde solo hay césped y sonríe amplio por la vista. Estira la mano, consiguiendo que una mariposa monarca se instale en su dedo.

Hobi... Hobi...

Mira alrededor, sentándose. La mariposa sale volando por el movimiento brusco.

¿Viste eso? Los girasoles se giran hacia ti ¡te reconocen!

— ¿Mamá? —llama confuso. Al levantarse ve un enorme prado que no parece en nada a su casa. A reventar de girasoles. Hay una mujer no muy lejos. Sus rasgos asiáticos, cabello pelirrojo y ojos café, usando un gran sombrero tejido—. ¿Quién...?

Eres como un girasol más... Anda ¡Sonríe! ¡Mira nada más todos los girasoles que hay aquí!

Hoseok la pierde vista ¿Por qué? La brisa que azota es tan fuerte que levanta pétalos, mariposas y genera un espectáculo tan brillante y enorme que no hace sino sacarle largas risas, dando vueltas en ello.

Sonríe mucho... por favor... No te marchites de nuevo, Hoseokie.

— ¿Hobi? ¿Qué tienes? ¿Por qué lloras? —pregunta la Sra. Jung preocupada de verlo cubriéndose la cara con las manos. Hoseok solloza con más fuerza, sin siquiera entender porque le dolió tanto verla tan de cerca.

Que le pidiera que sonriera, que no se marchitara...

Eres el girasol más bonito que pude tener.

¿Por qué duele tanto?


— ¿Mi mamá será la mamá de Namjoon...? Eso es incómodo, porque yo soy el mayor en todo esto y debería ser el alto, no él. —queja Yoongi mientras se enfoca en lo que hace en la computadora. El Sr. Min se lleva una mano a la cara. Por qué será que ese comentario no lo sorprende del todo.

—No he dicho que será tú mamá. Tan solo... estamos saliendo más. Somos buenos amigos.

—Sí, ajá, esa amistad también la tengo con Hoseok por si te interesa saber.

El Sr. Min abre y cierra la boca antes de llevarse una mano al pecho. Yoongi está más concentrado en su ilustración que en la reacción de su padre ante tal bombazo de información. Balbucea un par de veces.

—T-tú estás en un internado. Hay toques de queda y- y- ¿¡Cuando ibas a decirme que él era tu novio!? ¡LOS DEJABA AQUÍ SOLOS...!

—No hacemos cosas raras ¿En qué pensaste? —pregunta con sonrisa pícara—. ¿Eso quiere decir que sí tengo una nueva mamá? —el Sr. Min respira muy profundo, intentando sacar paciencia de dónde no la tiene—. Aunque sí, sí ha pasado lo que pensaste. En su casa, aquí no.

— ¡YOONGI!

— ¿Qué? Me cuidé.

— ¿Tú?

—Ah, es que creíste que sería Hoseok el activo. Me ofendes papá... Porque crees la realidad ¿Algo más que preguntarme?

— ¿Bebiste algo?

—Sino no puedo dibujar y menos hacer un ritual por la noche

—Nada de rituales satánicos en casa.

—No es satánico, solo traeré a una mujer que practicaba brujería en el siglo catorce.

El Sr. Min se pregunta muy seriamente como hace para lidiar con su hijo de la forma en que lo hace. Pues a cualquiera esta conversación no ocurriría. En cambio, están aquí, hablando como si nada de que estuvo bebiendo sin que lo notara, ya ha tenido relaciones sexuales con quien supone es su novio y más tarde piensa hace run ritual en su habitación.

Fenomenal y perfectamente normal.

Eso sin dudas.


Toca el piano con ganas, tomándose su tiempo de calma para no concentrarse en nada más que eso. Abre los ojos, notando el grueso hilo de energía fluyendo frente a él. Lo toca con la mano, introduciendo los dedos y que así se divida en diferentes direcciones. Sonríe, volviendo a tocar el piano.

Consigue que multitud de pequeñas partículas de energía floten en la habitación, surgiendo a cada movimiento en el enorme piano de cola. Tararea para sí mismo, generando la danza de esas pequeñas partículas. Guiándolas a rumbo desconocidos para él que solo disfruta de ver las reacciones que genera.

— ¿Qué debería hacer con ustedes? No me voy a querer ir si siguen así. —arruga la nariz ante una pequeña mota que se acerca. Le da un beso y esta se hace mucho más grande, saliendo disparada. Ríe alto, continuando con el piano, sin pensar en el por qué sucede esto.

No hace falta en lo absoluto, además, el chiste de la magia a veces es solo disfrutar que está ahí, no preguntarse qué es lo que motiva que esté ahí. Teniendo que ir a Hogwarts pronto sin poder ver esto, lo disfrutará hasta cansar a sus padres de tanto tocar el piano.

 

Chapter 35: Helados de rareza

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—Estuviste hablando con un hombre lobo que no usa ropa nunca, ambos en un lago ¿En serio esperas que no me preocupe? Incluso te dijo su nombre. Su mayor secreto, como Batman. Así que discúlpame por preocuparme por esto ¿Qué pasó en realidad?

Namjoon casi se ahoga con su helado al momento en que Jimin reveló aquella partícula de información: Estuvo hablando con el Alpha tras ver su forma humana. Algo que nadie en la manada ha hecho. Jungkook se relame el bigote de helado encogiéndose de hombros.

—No te asustes tanto. El Alpha no haría nada sin permiso. No es de esa clase de li-

—Quiere estar con Jungkook, no conmigo, así que no me haría nada—Jungkook ensancha una nerviosa sonrisa, viendo a otro lado con la cara roja—. Solo hablábamos de que posiblemente Jungkook me pida como pareja cuando sea su ritual de adulto, adolescente o... Como sea. La verdad, ya no sé ni a que etapa vas. —admite hacia Jungkook.

—Mis padres dicen que es adolescencia.

—Tiene más sentido que sea adultez. —Agrega Yoongi tragando el helado—. A final de cuentas, será para empezar a reproducirte. Eso lo hacen los adultos, no los adolescentes.

—Dejémoslo en adultez. —propone Jin.

—Te podré decir daddy. —Exhala Taehyung fingiendo un jadeo y Jin estuvo a poco de lanzarle la copa de helado.

— ¡KIM TAEHYUNG CONTROLA TUS MALDITAS HORMONAS O SERÉ YO QUIEN TE LAS CONTROLEDELAPEORMANERAPOSIBLEYNOTESUGUIEROTENTARMEPORQUELOQUEHARÉSERÁPEORQUE...!

— ¡JIN! —Namjoon le cubre la boca para matar el reclamo antes de que expongan algo que no deben aquí.

Es la heladería del callejón Diagon a final de cuentas. Hay más personas, pocas, pero las hay. Sin mencionar a los trabajadores y que sus padres los ven con confusión. Siendo que el matrimonio Kim ya da por sentado que Jin y Taehyung son pareja a pesar de que no lo han revelado propiamente.

¿Los demás?

Se ríen.

Solo eso.

Se ríen.

Como unos desquiciados.

—Kookie—Jimin ronronea arrimándose a él—. Derritamos nieve en Bulgaria.

— ¡AY POR FAVOR! —chilla Jin.

—Será bajo la luna. —propone Taehyung.

—Con luciérnagas.

—Arboles haciendo eco.

—Oigan, el pobre va a accidentarse si lo siguen fastidiando. —menciona Hoseok aguantando las ganas de reírse a todo pulmón. Jungkook quiere que la tierra se lo trague, así como no poder apretar más las piernas. Teniendo la mano de Taehyung en el muslo derecho y la mano de Jimin en el muslo izquierdo.

—Pobrecito. —dice Yoongi entre risas, cubriéndose con una mano.

—A este paso el helado se va a derretir. —informa Namjoon.

— ¿Te preocupa?

Namjoon queda con la respuesta en la boca, viendo que Jimin a propósito juega con el helado de vainilla en sus labios, relamiéndose con lentitud. Frunce las cejas, acabando por lanzarle una cereza y que este consigue atrapar con la boca, jugando con ella en sus labios. Empeorando la situación cuando está en su mejilla.

— Jimin por favor. —lloriquea llevándose una mano a la cara.

— ¿No les fue suficiente todo el tiempo en Bulgaria? —pregunta Hoseok a Taehyung que levanta las manos.

—Me gusta ser tu jinete ¿Voy a tu casa después? —Ofrece en un ronroneo y Hoseok sencillamente se va a buscar servilletas. Pues no cabe en la vergüenza que le da cuando dicen que tiene jinete.

Taehyung y Jimin son, sin diferencia, los que más insistieron por compañía en todo ese tiempo. Principal motivo por el que Namjoon se asustó de Gongyoo, pues quien sabe si Jimin quiso hacer alguna locura o dijo algo malinterpretado que ocasionaba tal situación.

—En fin—Jin se aclara la garganta—. Se nota que tienen quince años ya. Están más hormonales que nunca.

— ¿Qué tiene de malo? Solo nos gusta compartir tiempo de calidad. —corean a la vez con un puchero marcado y ladeando la cabeza en dirección opuesta. Dando cada vez más una misma impresión:

— ¿Aun no tienen idea de quienes son sus padres? Pueden ser hermanos perfectamente.

— ¿Y?

—Sería... raro.

Taehyung y Jimin se miran, encogiéndose de hombros. Yoongi ríe por la nariz ¿Qué va a importarles si son hermanos realmente? A este punto, lo son del alma, pero el cuerpo exige una relación distinta. La conversación se interrumpe bruscamente por una exclamación. Giran la cabeza, hallando a Jisoo.

— ¡Hola profesora~! —saludan Jimin y Taehyung a la vez.

—Hey, no pensé que los vería aquí. Que extraño—admite risueña acercándose—. ¿Pasaron bien sus vacaciones? —Asienten con la cabeza sin querer dar detalles extras. Precaución ante todo—. Me alegro. Ojalá pudiera decir lo mismo de las mías. —Hoseok se arrima para darle espacio a la profesora.

— ¿Sí? ¿Qué pasó? ¿Hay algo mal en Corea?

—Aparte de que hay una especie de virus pululando por ahí que me hizo tomarme casi diez pruebas en cada viaje—Exhala con molestia—. También tuve algunos problemas con Lisa. No quería que saliera y eso.

—La estaba cuidando. Aunque sí debe ser un poco odioso discutir por algo así. —opina Namjoon comiendo de su helado. Los siete tienen un helado de cinco bolas con distintos sabores. Jungkook hace un buen rato acabó el suyo.

—Jennie y Rosé solo empeoraron la discusión y en fin. Fue un problema enorme. De proporciones bíblicas en casa—resopla la mujer, apartando uno de los mechones de cabello—. El ministerio inglés me tuvo detenida dos días por supuesta falsificación de documentación. Pensar que tengo que darles tema para los TIMO me pone peor y en fin... Que pesadilla de fin de año y de inicio.

—Entendemos el sentimiento. —afirman a la misma vez. Pues no pueden más que pensar en lo similar que es la situación.

En el sentido de que todo se aglomera de repente y las ganas de golpearse la cabeza contra la mesa es más de las que puede aguantarse.

—Irá bien—asegura Taehyung—. Todo mejorará este año. —Asegura estirando los brazos hacia arriba.

—Sí. Hay muchas piezas en su lugar. Todo irá bien. —afirma Yoongi.

—Woow~ Eso me recuerda que ustedes se pelearon el año pasado—Apoya el codo en la mesa y la barbilla en sus nudillos. Yoongi deja de jugar con la cuchara y Jimin no dice nada—. ¿Todo bien? —Yoongi asiente—. Deberían hacerme más caso como maestra de la vida. Es-por-experiencia lo que digo—dice en varios aplausos—. Clases totalmente gratis.

—Nos tomaremos la opción de saltarnos esas lecciones. Gracia. —Namjoon asiente y sonríe, incómodo.

— ¿Por qué? Son buenas en este momento. Es mejor la soledad. Las peleas son señal de que deberían separarse un poquito al menos. Digo, seguro alguno de ustedes se hizo la víctima, recibió una disculpa y ahí murió—El mechón de cabello de Jimin se vuelve rojo y Taehyung obtiene algunas vetas de ese color—. También dudo que no hayan tenido desacuerdos en todo este tiempo. Es una excusa perfecta para distancia. Créanme. En este momento no vale la pena tener compañía.

— ¿Por qué usted no está divorciada entonces? —Jin patea a Taehyung por el comentario tan directo—. Sí va a estar hablando de separaciones como buenos consejos, sígalos usted misma.

—Ay, porque tengo hijas. Solo por eso. No quisiera que acaben como tú, porque yo no podría sola con ellas. Con lo mucho que las amo.

Jungkook agarra a Taehyung antes de que le salte encima a Jisoo. Con el grupo de representantes notando la rara tensión que se hace. Están a un par de mesas de distancia, por lo que no oyen nada.

—Los orfanatos hacen niños fuertes. A Rosé le vendría bien... Es tan infantil, tan llorona. No entiende que así no se puede vivir aquí—exhala pesumbrosa—. Al menos ustedes dos saben vivir sin nadie—Agrega hacia el par de morphos—. Esos dos hombres mueren y ustedes igual estarán-

— ¡NO LO DIGA! ¡¿QUÉ SABE DE ESO!? ¡CALLESE, HIJA DE PUTA!

— ¡TAEHYUNG! —Seojoon llama la atención con rapidez. Jisoo levanta las manos y sonríe.

—Ahí está. Eres fuerte por ti mismo—El cabello de Taehyung se riza y enrojece por completo—. Te afecta, pero lo superarías. Igual que Jimin está aquí aun sin sus padres ¿Cuánto llevan muertos? ¿Un año? —Seojoon desfigura la expresión al escucharla—. Siendo sincera, esperaba que te suicidaras, eres tan débil... y no, sigues aquí—Levanta del lugar—. Todos deberían ser igual de fuertes, pero de momento, solo caen víctimas de la soledad—encoge de hombros—. Tanto cuidado debilita... Embestir hace fuerte. Con todo respeto, ha sido de lo peor que ha pasado a Taehyung. Adiós. —Despide sin más, tomando el pedido que está listo.

— ¿Es su profesora? —pregunta Seojoon, impresionado.

—Ojalá no lo fuera. —bufa Jin con disgusto. Pues nada peor que lo que escuchó.

Totalmente fuera de lugar.

—Pueden hacer una pijamada en casa ¿Se les antoja? —Hay una afirmativa vaga—. Iré a avisar, esperen aquí.

—Papá—llama Jimin—. ¿Sí vamos mañana?

—Claro.

La pijamada sirvió para olvidar el mal trago con Jisoo. Por otro lado, al día siguiente todos fueron como compañía, pues Jimin pidió a Seojoon que lo llevara al cementerio a poner flores.

 

 

Chapter 36: Núcleo desconocido

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— ¿Por qué el inicio de clases nos explotó en la cara?

—Me pregunto lo mismo.

Ambos sobre saltan por los casi veinte libros que caen en la mesa. Jungkook golpea su cara contra la superficie lisa, una y otra vez. Por algún motivo, siendo de quinto año y teniendo que estudiar para los TIMO no esperaron ni una miserable semana para bombardearlos con información, temas, practica, tareas y ya se sienten morir.

—No sé si me molesta más que todo vaya siendo una mierda o que Jisoo nos trate como si nada paso en la heladería. Cree que somos amigos o algo así. —farfulla Yoongi malhumorado, tomando el libro que necesita. Taehyung blanquea los ojos.

—Es exasperante.

—Cada año se pone peor. —opina Namjoon sentándose. Fue quien buscó los libros—. Estos ya los leí, así si no entienden pueden preguntarme.

— ¿Cuándo los leíste? —pregunta Jin levantando una ceja—. ¿De dónde alpacas sacas tanto tiempo? —Taehyung ríe por la nariz. Últimamente, Jin busca hasta la excusa más tonta para decir alpaca.

—Leo muy rápido ¿Te lo demuestro? —ofrece con gesto prepotente.

Toma un libro cualquiera, pasando las páginas con rapidez y deteniéndola en el número exacto de la primera pregunta que deben investigar para Herbología. Se aclara la garganta y a pesar de lo increíble que sonaba, realmente está leyendo el texto con tanta rapidez que apenas se entiende lo dice. Empeorando el hecho de que no se salta ninguna palabra ni se enreda con ellas. Lee toda la página y deja el libro una vez lo hace.

— ¿Cómo procesas esa mierda? Es peor que copiar y pegar en Word. —pregunta Yoongi casi asustado del asunto. Namjoon encoge de hombros.

—Es lo que pasa cuando lees demasiado. —responde sin más. Jimin resopla, tomando el libro para leer lo que tiene que escribir. Marca la página usando magia y se dedica a buscar las siguientes preguntas. Hoseok juega con su varita sin prestar atención a que debe hacer deberes.

— ¿De qué son los núcleos de sus varitas? —pregunta el Hufflepuff—. La mía es pelo de unicornio y… madera de alerce. El vendedor me dijo que era una madera buena para gente que le gusta ayudar a otros. —cuenta con una sonrisa y queriendo abrir el tema, saliendo por completo de exámenes o responsabilidades pesada por un rato.

Una semana y ya quieren arrancarse los cabellos de la cabeza.

—La mía es Arce. El señor en la tienda me contó que es una varita normal en alguien como yo, porque no me puedo quedar quieto en mi casa. —ríe Jungkook sacando la suya y mostrándola—. No recuerdo el núcleo… o cómo entra un corazón aquí dentro.

—Es solo la parte mágica del corazón, no un corazón ahí dentro. —informa Hoseok para tranquilizar al lobo. Imagina que toda la perorata del vendedor de varitas en su momento, lo aturdió sin más. Jin saca su varita y hace que suelte pequeñas chispas.

—La mía es de peral, por eso se ve un poco dorada a contra luz—Hoseok frunce las cejas, intentando hallar lo dorado en el trozo de madera alargado. Lo único innegable, es que su diseño es muy elegante en comparación al suyo o el de Jungkook—. Supuestamente dan lo mejor de sí en las manos de los cálidos de corazón, los generosos y los sabios… o eso me dijo el hombre en la tienda. Tiene cabello de unicornio.

— ¿Hay granjas de unicornios para cortarles el cabello? —pregunta Yoongi y Namjoon se encoge de hombros.

—Esta es de avellano. Creo que le gusta porque soy buen actor. —ríe Taehyung jugando con ella en sus largos dedos—. Mis papás tienen las suyas de esa madera también. Son buenas con personas que saben reprimir emociones.

—Uy, claro, lo que pasó con Jisoo demuestra que sabes perfectamente como reprimirte. —bromea Jungkook y no tarda en encogerse para quejar el dolor de la patada. Taehyung sube el labio inferior y se hace el ofendido.

—Y pelo de unicornio.

—Todos tienen pelo de unicornio aquí. —bromea Hoseok.

—Yo no… Tiene núcleo de serpiente cornuda—dice Yoongi viendo su varita con cierta sospecha—. Al menos eso dijeron en la tienda, la verdad, no sé si me estafó o está defectuosa.

— ¿Por qué? ¿Hay algo de especial? —pregunta Namjoon curioso.

—Busqué un poco y dicen que las varitas así avisan a sus dueños cuando hay peligro. Si me ha pasado, la escucho—admite Yoongi y Hoseok no resiste reír. Yoongi tiene una innata capacidad de atraer voces y cosas raras—. Al mismo tiempo dice que hay algo más con ella. Como si estuviera el núcleo mezclado con otra cosa.

—Vaaaya. —silba Namjoon—. No creo que los núcleos puedan mezclarse.

—Quizá está loca.

—Me lo creo. La madera es pino y-

—Pfff, te luce—ríe Jin haciéndose atrás—. Todos quienes tienen varita de pino son magos callados, muy independientes y solitarios. Sin duda es tu versión madera. —Yoongi da un chillido a otro lado, avergonzado.

—Tardé una hora y media buscando varita porque el vendedor no creía que esta me iría bien—exhala Jimin mostrando su varita. De madera clara y corte refinado—. Incluso me pidió que fuese más seguro de mí mismo, porque la madera de sauce no es una buena señal—Se ven entre ellos, sin poderse creer que hasta un extraño dijera algo como eso por simple escogencia de varita—. Exploté el techo de tienda sin querer, tiene pelo de Rougarou… o algo así.

— ¡AH!

— ¿Qué?

— ¡AAAAAH! —Jungkook lo señala con la varita.

— ¿¡Qué!? —balbucea espantado.

— ¡ROUGAROU SON HOMBRES LOBO! —todos se fijan en Jimin—. Y EL VENDEDOR ME DIJO QUE HABÍA IDO ALGUIEN QUE SE LLEVÓ UNA QUE SERÍA AFÍN A MÍ.

—Ay por favor.

—No me lo puedo creer.

—A eso llamo el destino haciendo de las suyas. —ríe Taehyung. Jimin se cubre la cara con las manos, riendo. Jungkook se apresura a apretujar a Jimin en un abrazo, ambos siendo apretujados por Namjoon al mismo tiempo.

—Estás destinado a ser mi compañero. —Lo besa escandalosamente en la mejilla.

—No me lo digas así que me da vergüenza. No puedo.

—Cuando les diga que núcleo tengo se van a reír—Advierte Namjoon, llamando la atención—: Cabello de veela.

Los regañan, pues no pueden estar gritando en la biblioteca o romper a reírse de la forma en que lo hacen. No obstante, es lo que pasa cuando sacan un tema de conversación así. Será inminente que la casualidad los haga reír.

—La madera es acacia o algo así. Ya no recuerdo bien. Algo sobre que es para gente dotada-

— ¡ME LO CREO! —exclaman a la misma vez.

—NO GRITEN. —Regaña la bibliotecaria.

—Qué extraño lo del pelo de veela. —silba Jin—. Supuestamente no se usa mucho porque es temperamental o cosas así. Te costaría mucho dominarlo.

—Por no decir que la madera no parece acacia—dice Hoseok tomando la varita y viéndola—. En mi casa hay uno y a veces cortamos ramas porque a mí papá le gusta tallar—relata—. Y no se parece para nada ¿Te habrá mentido?

—No lo sé, lo único que sí puedo decir es que las primeras veces si fue un fastidio. Me creo lo del pelo de veela… me haré hacer otra varita con tu pelo, así de mucho te quiero. —indica apoyando la mejilla en la cabeza de Jimin, quien llegó al punto de llorar de la risa.

—Se supone que tenemos que estudiar. Dejenme estudiar. —lloriquea Jimin queriendo alcanzar el libro. Jungkook no lo deja, poniendo la cabeza en medio para que no tenga más opción que apretarlo.

—Considerando que hay que practicar mucho para los TIMO también ¿Por qué no lo hacemos y luego vamos con la teoría? —ofrece Hoseok—. será divertido y más útil.

—Podemos probar hechizos que han mencionado en clase. —opina Jin.

—Y de un libro.

—No, tus libros son muy raros.

—No mataré a nadie.

—No, tus libros son muy raros. —Insiste Jin, pues imagina que será magia oscura de la mala haciendo acto de presencia.

— ¿Por qué debes rechazar todo lo que ofrezco?

—Claro que n-

—Incluso cuando te pido estar arriba solo me dejas después de lam-

— ¡CALLAAAAAAAAATE!

Y los sacan de la biblioteca por escandalosos. Nada que no vieran venir gracias a Jin y sus gritos insistentes. Cosa por la que Yoongi suele arriesgarse a decir cosas obscenas. Sabe que Jin lo va a interrumpir y avergonzarlo nunca está de más. Camino a la Sala de Menesteres Jungkook se pega mucho a Jin.

— ¿Qué pasa? —pregunta extrañado de eso.

—Es que eso explica porque olías tanto a Yoongi el otro día. No se te salía el olor. —informa y hay un parón, con Jin enrojeciendo.

—Que mentiroso, Jin me dijo que no estaría abajo más que con Namjoon.

—Me siento engañado. —sigue Namjoon—. Pensé que era especial.

—El verdadero amor ganó al final. —bromea Yoongi y Jin se acurruca contra Jungkook.

—Teodiocómoteatrevesaexponermeasí.

Jungkook arruga la nariz y da una carcajada arriba.

 

Chapter 37: Sin posibilidades

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—No creo que la idea de hacer duelos sea… buena ¿Qué pasa si nos hacemos daño o algo peor?

—Anunciaron que harán un club de duelo pronto, sería interesante participar alguna vez. Digo que practiquemos aquí nosotros solos para saber que hacer un día que vayamos—Propone Namjoon y Yoongi sacude la cabeza, sin mucho interés—. Además, creo que también forma parte de ciertas dinámicas en Defensa Contra las Artes Oscuras. —murmura pensativo.

—Ay Jisoo nos va a matar. —quejumbra Taehyung con una mano en la cabeza.

—No creo que nos ponga a hacer esa clase de cosas en sus horas. A final de cuentas, ella no es precisamente buena con hechizos de defensa o ataque. —dice Namjoon. Tuvieron una demostración hace tiempo y a menos que lo fingiera, a ella se le dio bastante mal.

No ganó ni una sola de las demostraciones a pesar de que Wooyoung no es tampoco el mejor combatiente.

—En fin—Jungkook aplaude—. Será divertido. Intentemos un par de veces. Tae con Jin, Hobi con Yoongi, Nam con Jimin y luego yo con quien gane de los dos. —Propone el menor con una sonrisa emocionada.

Puesto que Jungkook es el niño al que no pueden negarle nada, sencillamente se deciden a hacerlo. Sin queja posible tras ello. Primero leen un pequeño manual sobre cómo hacer duelos, de ese modo no habrán errores más allá de la realización de hechizos.

—Preséntense—Jin y Taehyung ponen la varita frente a su rostro—. Distancia—Se alejan hasta tener unos cuantos metros de distancia. Namjoon se asegura de que estén lo suficientemente lejos—. Inicien.

—Des-

—Expelliarmus.

Taehyung se gira, buscando su varita sin hallar la por ningún lado. Namjoon se ríe, tomando que Jungkook la pudo atrapar con la boca.

—Jin es el ganador. —Jin se hace el que limpia sus hombros. Hoseok y Yoongi levantan de sus sitios.

Repiten el mismo proceso, eludiendo los hechizos ajenos sin hacer un gran esfuerzo en ello— ¡Nada de hechizos punzantes! —. Indica Namjoon a Yoongi que chasquea la lengua y saca los labios. Hoseok ensancha una sonrisa.

— ¡Ascendio!

El grito que da Yoongi no puede causarles más gracia. Habiendo caído de golpe al piso tras flotar por seis segundos más arriba en el aire. Yoongi incorpora con rapidez y mueve la varita en un floritura simple.

Immobulus. —Hoseok queda tesio en su lugar—. Expelliarmus. ­—La varita sale volando de su mano y Hoseok cae de un lado por el impulso. Yoongi sonríe con deje victorioso, levantando las manos con expresión creída y bromista.

— ¿Solo yo tengo un mal presentimiento de esto? —pregunta Jin en susurros a Jungkook que sacude la cabeza.

—No, yo también tengo la impresión de que va a pasar algo extraño… instinto perruno. —Aclara, con Jimin y Namjoon llevando a cabo las formalidades; Namjoon es el primero en atacar, siendo bloqueado al instante y con suma rapidez por Jimin.

Resultando en algo cómico porque refleja muy bien como suele ser la dinámica de ambos: Namjoon en constante ataque y embiste mientras Jimin bloquea sin problema o siquiera alterarse.

— ¡Aqua eructo!

Hasta que simplemente explota.

Namjoon se ve atrapado en una enorme burbuja de agua que fluye en sí misma. Jimin la deshace tras contar veinte segundos. Namjoon puede aguantar mucho la respiración, pero tampoco es el objetivo torturarlo. El Ravenclaw tose y sacude los brazos. Notando que Jimin mueve la varita y sin decir nada, el agua bajo sus pies, está congelada.

— ¡¿DESDE CUÁNDO TÚ SABES MAGIA NO VERBAL?! —Jimin se ríe antes de mover la varita de nuevo, con la diferencia de que Namjoon pudo bloquear el ataque.

— ¿Hay magia no verbal? —pregunta Jungkook confundido.

—Sí. No es muy común en estudiantes, pero tampoco es del todo extraño. —responde Jin, observando como siguen en el mismo tira y afloja hasta que acaba de forma ridícula.

— ¡Accio varita!

La varias de Namjoon sale volando de su mano a la de Jimin, quien levanta los brazos y da un coqueto giro en sí mismo hacia los demás que aplauden.

—Tenía esperanza en que ganaras—dice Yoongi a Namjoon—. Aunque supongo que yo también hubiera perdido—resopla, Namjoon se sacude el hielo de la cabeza—. ¿Cómo saben magia no verbal?

—No es tan complicado—dice Jimin devolviendo la varita a Namjoon—. Yo digo el hechizo en mi mente y funciona.

—Igualmente—Apoya Namjoon—. Podemos practicarlo después si quieres. Es bastante fácil. —Asegura palmeando a Yoongi en la pierna. El Slytherin asiente complacido de la oferta.

— ¡Bien! ¡Mi turno! —exclama Jungkook animado.

—Sí me dejas ganar no seré tu compañero. —Advierte Jimin. cosa rara, pues suele ser el primero en pedir que lo deje ganar. No obstante, esta vez también hay una pizca de orgullo en juego.

Formalidades y un inicio relativamente suave donde si da la impresión de que están jugando nada más. La típica actitud que tienen donde los hace sentir a los cinco como la tercera rueda en la situación. Sin embargo, a más pasan los hechizos se ponen peor y hasta agresivo uno contra el otro, lanzando hasta la cosa más tonta que se les vienen a la cabeza y que infringe daño.

— ¡Lacarnum Inflamarae!

— ¡Diffindo!

— ¡Oppugno!

— ¡Flipendo!

Oi-oigan-

— ¡SEPTUSEMPRA!

— ¡COFRINGO!

— ¡OIGAN NO…!

No saben que sucede, tan solo que repentinamente el par de hechizos colisionan entre si y se sostienen. Jimin toma la varita con ambas manos, entrecerrando los ojos y haciendo todo el esfuerzo por no ceder. Jungkook la mantiene con una sola, el moño se le suelta, el cabello entre rosa con algunos mechones rubios. Hay una explosión que ciega momentáneamente.

— ¿¡Qué hacen!? ¡¿QUÉ PASA!? —Hoseok se abraza a Yoongi con los brazos y piernas. Namjoon y Jin se ponen de pie y a pesar de la fuerza que los está repulsando, se introducen en esa enorme y traslucida barrera blanquecina.

— ¡Ve por Jungkook!

Namjoon se acerca a Jimin, tomándolo de las manos, sin conseguir oír lo mismo que él. Apenas viendo el montón de figuras que hay en el entorno. Muchas personas apenas definidas. Todas cual fantasmas.

—Tienes que soltar el hechizo, Jimin, suéltalo. —Namjoon lo intenta hacer dejar la varita, sin resultado con el morpho entreabriendo los labios, temblando.

Suéltalo.

Te vas a hacer daño.

Mimi, tienes que soltarlo.

Tranquilo, no estás haciendo nada malo.

Suéltalo.

Mimi, te vas a lastimar, déjalo.

Tranquilo.

Mimi, suéltalo, suéltalo.

— ¡SUELTALO! —Insiste Namjoon, sin lugar que las pequeñas manos cedan la varita.

Jin llega hasta Jungkook, tratando que suelte la varita, notando su cara de angustia ante la multitud de lobos que están ahí, andando de aquí para allá dando pequeños saltos, ladran y aúllan hacia él.

Suéltalo cariño.

No vale la pena hacerte daño.

Suéltalo.

Kookie, lo tienes que dejar.

¡Suéltalo!

— ¡JUNGKOOK!

Acaban siendo despedidos hacia atrás, con los hechizos colisionando contra las paredes y generando grandes destrozos. Jimin entreabre los ojos, con algo cayéndole en la cara. Su visión borrosa lo permite ver a Namjoon, quien lo llama insistente.

—¿Estás bien? ¿Qué fue eso? Jimin…

—T-tu cabeza-

Namjoon da cuenta de que está sangrando, aunque en realidad no sintió nada sino hasta ahora. Con la sangre empapándole el cabello y manchando su rostro. Hoseok se apresura hacia él. Taehyung corre hacia Jin y Jungkook, notando que Jungkook está inconsciente por haber golpeado con un muro.

— ¡H-hay que llevar a Namjoon a la enfermería! —anuncia Hoseok.


—Menudo golpe, parece que una roca de cinco kilos o más intento romperte la cabeza.

Namjoon no dice nada ante aquel comentario. Teniendo toda la cabeza vendada en lo que la poción curativa hace su efecto. Chungha se aleja y Hoseok se aproxima a él. Sonríe cándido, tomándolo de la mano y dándole un poco de alegría para que el mal trago de la situación pase.

— ¿Cómo te sientes?

—Pensé que Jungkook y Jimin…

—No, los dejamos en la Sala de Menesteres—informa el Hufflepuff—. Estabas más atolondrado de lo que parecía si no lo notaste. Como se desmayaron, pensamos que era mejor esperar a que reaccionen allá. Como tú fuiste el más herido, estas aquí. —explica. Namjoon asiente, recostando la cabeza.

—Gracias por traerme.

—De nada~

Hobi

— ¿Um?

Namjoon arruga un poco la cara y extiende un brazo. Hoseok acaba por reír, acostándose en el espacio estrecho de la camilla para que el más alto se pueda acurrucar a gusto. A veces se olvida de que Namjoon es menor que él. Por unos meses, pero lo es. Rara vez lo demuestra, usualmente se siente como estar con un adulto en un cuerpo de adolescente.

Y en otras, como estas, que quiere abrazar a alguien con todo el cuerpo, es como tener a un niño muy grande.

—Prru~ Turuturututuu~—Hace de tambor con el costado de Namjoon—. Mi gigantón~ Pop-Prop~

Namjoon sonríe medio dormido, con Hoseok dándole besos en la cabeza, justo dónde está la herida que ya no molesta tanto.

 

 

Chapter 38: Consciencia

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—Buff~ Pensé que iban a tardar más en despertar.

Jungkook guiña descoordinado y mira alrededor, sin entender ni donde se encuentra en este preciso momento. Sacude la cabeza y se arrima a un lado, acurrucándose en el regazo de Jin nuevamente. El mayor continúa dando caricias al cabello decolorado. Jimin se mantiene con los ojos y la boca entreabiertos.

— ¿Qué pasó? —Alcanza a preguntar Jungkook.

—Por lo que nos dijo Namjoon estando medio inconsciente en la enfermería, pudo haber pasado un Priori Incantatem—responde Taehyung—. Hoseok está allá con él. Un pedazo de techo le cayó en la cabeza… estaba sangrando mucho, por eso lo tuvimos que llevar. Ustedes solo se quedaron inconscientes.

—Si no despertaban en cuarenta minutos más los habríamos llevado también. —informa Yoongi. Jimin arruga la cara y se estira, consiguiendo sentarse. Ve alrededor y nota en el suelo su varita. La toma, moviendo entre sus dedos.

— ¿Qué es Priori Incantatem? —balbucea el morpho, confundido.

—Por lo que pude buscar en los apuntes extensísimos de Namjoon, es lo que pasa cuando varitas que comparten núcleos pelean. Usualmente, no se permiten atacar de forma letal, por lo que acaban conectando y repeliéndose mutuamente para impedir que suceda el ataque como tal—explica Jin, acariciando la cabeza de Jungkook que se volvió a dormir—. Es muy raro que suceda.

—Más aún en varitas que no tienen nada que ver. La de Jungkook es fibra de corazón de dragón, la tuya pelo Rougarou. No tiene sentido—replica Yoongi—. Quizá si tienen otra cosa dentro y no lo que nos dijeron.

— ¿Por qué lo dices así? —Ni siquiera ubica quien es en este momento. Si no le hablan lento y explicito, se va a perder dentro del vaso de agua que es esta explicación. Sencilla y in mucha cosa.

—Tae y yo intentamos atacarnos con hechizos fuertes y pasó. En menor medida a ustedes, pero sucedió. A menos que haya otros momentos en los que las varitas conecten, no creo que esto tenga sentido. —admite encogiéndose de hombros. Jimin asiente antes de acostarse en las piernas de Taehyung nuevamente. El Hufflepuff no resiste reírse, acariciándole el cabello con cariño.


—Lo siento.

—No quería que te lastimaras.

—Fue un accidente.

—Y-yo no-

—Tranquilos, tranquilo—Namjoon exhala, viendo que ambos están a nada de llorar—. No fue nada, ya ni siquiera siento nada y tampoco estoy sangrando así que—Se encoge de hombros—. Tranquilos, no estoy molesto ni estoy mal.

Levanta los brazos y se esfuerza por mantener el equilibrio, si no se mató antes, estuvo a poco de hacerlo ahora por el empujón que le dan para abrazarlo. Los palmea en la espalda a ambos, intentando que se calmen y los demás viendo con expresión reprochante.

El misterio de lo que sucedió se quedó como eso, un misterio. Enviaron cartas a sus padres –enterados del mundo mágico-, para que preguntaran en la tienda de varitas, sin conseguir que hubiera una respuesta. El vendedor asegura que solo hay lo que dijo. Nunca permitiría que alguien use algo alterado de lo que no esté consciente. Eso causaría desbalance en la herramienta.

Experimentaron al respecto y a pesar de no consumir todo el tiempo en uno con uno a intentar, descubrieron que en todos sucedía. A falta de tiempo y con necesidad de estudiar más por vida escolar en colapso, dejan el tema de lado. Pues más allá de una curiosidad y detalle impresionante, no es de suma importancia conocer el secreto de eso.

Tareas, exámenes, clases largas y tediosas, dolores de cabeza y demás sufrimientos típicos de estudiantes de quinto año en Hogwarts. Unos que necesitarían tomar café y menos jugos frutales para poder tener energía suficiente para enfrentarlo todo. No resultaba extraño ver que hayan estudiantes arrastrando los pies al andar, con libros en los brazos y balbucear información en cadena.

Acaban por considerar un auténtico milagro haber completado todo el segundo periodo sin casi caídas o notas bajas. Hoseok no tuvo salvación en pociones y Jin no la tuvo en encantamientos y transformación. No bastante, haciendo el montón de cuenta no es difícil asegurar que no tendrán problemas para aprobar con buena calificación todo el año.

Están más preocupados por los TIMO y los anuncios constantes que dan. Pues incluso se habló de una cancelación de ellos.

— ¿Es malo que cancelen los TIMO? Pensé que era buen que así fuera. —dice Jungkook, con las manos metidas en los bolsillo de su chaqueta.

—Sí. Eso podría atrasarnos. Además de que es un examen necesario para presentar los EXTASIS. Son más complicadas, fuertes y determinarán que rol podrías tomar a nivel laboral… sé que para ti da un poco igual, no te vas a meter en una oficina—Aclara y Jungkook sube el labio inferior. Apenas sabe que es una oficina—, pero para personas como Jin, Hoseok, Namjoon y tal vez Yoongi si es más importante.

— ¿Por qué tú y Tae no? —ladea la cabeza, con el cabello cayéndole.

—Porque Tae y yo no tenemos pensado ningún empleo de ministerio o de negocios. Queremos cosas más… simples—Califica a falta de otra forma de decirlo—. Él quisiera dedicarse a la música, seguir siendo modelo; yo quisiera… intentar en el mundo del baile, quizá ayudarnos mutuamente—Jungkook saca los labios, pues considera que es algo que les sienta bien—. No sé si es por ser veelas que nos atraen esa clase de cosas, pero queremos intentarlo. Llegar arriba como otros lo han hecho.

—Conan Grey.

—Sip~

—A mí me gusta ¡Podría ayudarlos! Me gusta la música, me gusta cantar mucho. Podemos cantar los tres. —ofrece abrazándolo por la espalda.

—Tú cantas y nosotros arreglamos lo demás. —ríe besándolo bajo la mandíbula.

Jungkook sigue muy perdido con respecto a cómo funciona la sociedad humana. Por supuesto que sí se esmeraran él entendería, el tema es que ni siquiera es del todo su mundo. Está bebiendo de dos tipos de vida que cuesta mucho mezclar. Porque una es en extremo complicada y la otra en extremo simple.

Jimin tiene la poderosa impresión de que la expectativa de Jungkook para vivir es la que ya tiene ahora. Ir y venir de Inglaterra a Bulgaria y viceversa, pasar mucho tiempo en cada lado y hasta ahí. Sin nada particular o especial. Como mucho, viajar a otros países para seguir alimentando su vena exploradora.

Algo que no se consigue siendo empleado del ministerio. Ni siquiera con mucha suerte.

— ¿Eh? ¿No es Namjoon?

Ambos salen del castillo para dirigirse a uno de los árboles que hay sueltos en los jardines del palacio. Esos que dan al bosque prohibido. Namjoon está sentado bajo uno, escribiendo en una libreta. Namjoon se recuesta del árbol y aprieta la cara cuando las hojas, casi todas ellas, le caen encima.

Levanta la cabeza, encontrando que el árbol se puso de un color terrible. Como si hubiera envejecido y suena de tal forma que da la impresión de que en cualquier instante se va a caer. Exhala con fastidio.

— ¿Qué pasó? —Cierra la libreta y mira a Jungkook, quien se echa en uno de los cúmulos de hojas.

—Mis días de romper hasta lo irrompible volvieron. Rompí un asiento en la biblioteca, un ladrillo en la pared, una de las barandas de la escalera—Cuenta con voz arrastrada—. Mi camisa, la túnica de una chica que caminaba delante, el diente de un Hufflepuff y… Creo que ahora rompí el árbol. —Se lleva una mano a la cara. Impaciente y exasperado.

—No lo rompiste. Aún tiene oportunidad de crecer. —dice Jimin—. Aunque sí es triste que ahora, en pleno verano, esté así. Parece estar desnudo. —burla suave y Namjoon rueda los ojos, sin recostarse para evitar que acabe de caerse.

—Tal vez si lo abrazas se sienta mejor.

—No voy a abrazar un árbol.

—Ellos también merecen abrazo. —protesta Jungkook.

Namjoon se levanta y frunce las cejas, mordiéndose las mejillas y pone una mano en el árbol. Notando la forma en que la madera empeora su aspecto y acaba por perder corteza. Inclina la cabeza, las pocas hojas que quedaron caen lentamente. Una a una. exhala. Una pequeña mano se pone sobre la suya.

Jimin ve arriba y seguido Jungkook pone la suya.

Namjoon abre los ojos, admirando como las hojas surgen, el árbol poco a poco obtiene su color anterior. Floreciendo sin más. Voltea a ver a Jungkook y Jimin, quienes se dedican a observar como el árbol resurge. Sonríe sin poder evitarlos, encontrándolos muy tiernos.

Tararea para sí mismo, balanceando la cabeza. Echándose en el suelo una vez el árbol concluye su renacimiento. Jungkook se duerme echado en la barriga de Jimin y él habla sin parar de cosas irrelevantes.

Con Namjoon únicamente pendiente de él y nada más.

Chapter 39: Noticias indeseadas

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— ¿Por qué esa cara de tragedia? —pregunta Jin al notar la mueca que mantiene Namjoon en su cara mientras lee el periódico. Hoseok, Taehyung y Jungkook se dedican a lanzar dulces a ver si Jimin consigue atraparlos todos sin caer del asiento o fallar. De momento, lo está consiguiendo.

—Hay problemas de salud en Inglaterra. La enfermedad que empezó en la India brotó de repente en Inglaterra, más específicamente en el condado de Northumberland. Parece que no hay casos en Londres aun, peeeeeeero... —Extiende, dejándolo en el aire y cerrando los ojos con sonrisa condescendiente.

— ¿Están haciendo algo por eso al menos? —pregunta Yoongi. Namjoon entrega le periódico y que lo busque por sí mismo.

No hay más que anuncios de algunos productos nuevos, un Poltergeist molestando y asustando muggles, quien ganó el campeonato de Quidditch. En fin, nada importante, deja el papel a un lado. Hoseok y Jungkook dan un golpe a la mesa mientras Jimin se ríe con las mejillas llenas de las nueces que le estaban lanzando.

—Ahora es una ardilla, quien lo diría. —ríe Taehyung, estirándose para apretar un poco la mejilla del Slytherin.

— ¿Nos preocupamos por el aire entonces? —repone Hoseok—. Digo, quiero saber si solo estamos pensando lo mismo del tema.

—No creo que llegue aquí. Por lo que leí al principio, viene del contacto y nadie de fuera viene acá de la nada como para hacer contagio—explica Namjoon—. Además, tampoco se sabe si afecta criaturas mágicas. —comenta por Jungkook, Taehyung y Jimin.

—Y yo si muero regreso porque necromancer things. Estoy bien. —bromea Yoongi moviendo la mano. Los siete sobresaltan por su cuaderno de dibujo abriéndose violentamente, pasando las paginas hasta llegar a una en blanco. Que las palabras aparezcan con "tinta" roja casi negra no causa mucha tranquilidad—. Y-yo no estoy haciendo nada. —balbucea Yoongi.

—Se los he dicho... muchas veces...—lee Namjoon a medida que se va escribiendo—. No pierdan... el tiempo en... idioteces... ¿Pensar en una pandemia mundial es una idio...? Vale, ya entendí—Aparte del mensaje se hizo un Sí, si lo es—. Y concéntrense en hacer lo que les pedí... solo así...

—Se solucionará—Completa Jin—. A ver, si nos estaba mirando justo ahora como para saber que hablamos del tema ¿Tanto nos cuesta darnos una miserable pista? ¡Estamos intentando entender que ese trozo de madera sin nada! Estamos a ciegas. —reclama le mayor de los siete con genuina exasperación.

«No me importa. Suerte  ♥»

—Aww, nos puso un corazoncito. —Jimin mantiene una mano en su pecho, encontrándolo tierno cuanto menos.

—En fin, el mundo se va a la mierda y es culpa nuestra. —Yoongi cierra el cuaderno y Jin no tarda en juzgarlo con la mirada—. ¿Qué? ¿De verdad vas a seguir molestando con que no diga groserías? —pregunta levantando una ceja.

—A este paso cancelan los TIMO. —silba Taehyung—. No que me moleste~

—Claro, el atraso que nos va a dar no será para nada malo y mucho menos que se nos junte con los EXTASIS. —bufa Namjoon disgustado. Taehyung se encoge de hombros. No es fanático de los exámenes y es del tipo que ama cuando suspende uno. Aun si lo tendrá que presentar de todos modos.

—Como sea ¿Qué ibas a anunciar Hobi? —Taehyung le da un codazo al contrario, causando que se queje y arrime hacia Jungkook.

— ¿Anunciar de qué?

—Cómo que de qué.

—No entiendo- ¡AH! ¡AAAAAH! —Estira la A mientras recuerda—. ¡SOY CAPITAN DEL EQUIPO!

Namjoon palmea a Jimin en la espalda, pues acabó ahogándose mientras los demás lo celebran.

— ¿¡Cómo se te puede olvidar eso!? —reclama Jin.

—Es que me lo dijeron de repente y ni siquiera me acordaba. Tampoco lo esperaba. —admite con gesto penoso.


Toma una bocanada enorme y lloriquea recostando la cabeza en sus brazos, saca la lengua y casi al instante por un agarre en la cabeza siente su boca invadida. Entrecierra los ojos, con el pecho de Hobi contra su espalda; siente la relajación total y consigue dar un respiro al separarse.

—Estoy cansado. —quejumbra Hoseok echándose atrás en el agua y hundiendo todo excepto la cabeza. Jimin sube el labio inferior.

— ¡¿De quién es culpa?!

— ¡TUYA POR SER LINDO!

— ¡CLARO QUE NO!

— ¡QUE SI! ¡Y QUE NO ME PRESTAS ATENCIÓN! ¡ME TIENES OVIDADO! —queja el Hufflepuff acercándose y abrazándolo por la espalda—. Mimi~ Préstame más atención, sé que no soy Namjoon, pero me duelen tus desplantes.

— ¿Perdón por no ser Yoongi? —Hoseok abre los ojos con total pánico—. ¡Tú también me ignora por estar con Yoongi! aquí no hay espacio a reclamo.

Hoseok resopla y Jimin se gira, abrazando las piernas.

—Solo hay lugar para abrazos y cosas bonitas.

—Hablando de eso...

—Ay no, ya me vas a pedir que me quede en Hufflepuff.

— ¡Es que ya le dije a Yoongi que iría!

— ¡Y no suficiente con eso te quejas de cansarte! Me voy, ya no te quiero.

— ¡JIMINNNN!

Por puro drama va hacia la puerta, usando una de las gruesas batas que hay en el closet del baño de prefectos. Lugar al que Hoseok puede entrar por ser capitán de Quidditch. La puerta se cierra bruscamente, causando silencio en ambos. Jimin ve a Hoseok y este lo hace regresar con un gesto, poniéndose él una bata y yendo a asomarse en la puerta.

—Qué extraño fue eso.

— ¿Crees que había alguien viéndonos? —pregunta Jimin más atrás.

—No lo sé... espero que no—responde Hoseok quitándose el cabello rubio del rostro—. Sería incómodo.

—Además, se supone que estoy con Yoongi... ¿O con Namjoon? Ya no me acuerdo.

—Yo estoy con Yoongi. —aclara Hoseok.

Debido a que por desgracia han tenido momentos muy obvios y donde los han visto besándose, se han inventado relaciones. Ciertas dentro de lo que cabe, pero sin ser la realidad completa. En ello queda que no los miren estar con otros entre ellos. Pues aparte de querer privacidad en ello, están muy seguros de que hasta los profesores les llamarían la atención.

Tonterías de ser guías y explicar cosas que ya saben y no les importan.

—Mejor vámonos rápido. —Recomienda Hoseok.

Se visten a prisa y salen casi corriendo del baño, sin dar cuenta de la persona que deshace el hechizo de invisibilidad. Wonho frunce las cejas y entreabre la boca, confundido. Ha visto a Jimin entrar con Namjoon ahí, pero ahora estaba con Hoseok y puede jurar que en algún momento lo vio besarse con Jin.


— ¿Espiándolos en el baño? Ew.

—Sí, que asco. Aun no sé si fue solo impresiones nuestras, pero la puerta se abrió y eso no pasa. —dice Hoseok ordenando un poco su cama. Siempre está ordenada a menos que algo lo esté molestando. Así sea un poco.

—Bueno qué es lo peor que puede pasar. Aun si vieran a Jimin, creerían que simplemente se bañaron juntos. —Se encoge de hombros y Hoseok ríe nervioso—. Ay no puede ser-

— ¡NO ME JUZGUES!

— ¡¿POR QUÉ NO ME INVITARON?!

— ¡TAEHYUNG!


— ¿Qué tienes? —pregunta Jin al notar que Jungkook se queda quieto.

—Voooy a buscar algo. Adelántate. —Regresa por donde vinieron, a paso apresurado. Jin se encoge de hombros y continúa con el rumbo a la torre de Gryffindor para tomar su sueño de belleza.

Jungkook aguarda a que no haya nadie para ir directamente a donde sabe que hay alguien, dándole una patada. Wonho se hace visible, quejándose del dolor. Jungkook se lo queda viendo. Los enormes ojos dorados juzgándolo.

— ¿Por qué estabas ahí? —pregunta directo.

—No hacía nada, estoy probando el hechizo nada más.

— ¿Para qué pruebas un hechizo como ese? No lo ven en clase. Estoy seguro de eso. —Wonho blanquea los ojos y cruza de brazos.

—Eso no te importa. Solo lo estaba probando. Supongo que no funciona del todo bi- ¿Qué? ¿¡Qué haces!? ¡ALEJATE! —quisquilla disgustado de que Jungkook se junte tanto y lo ¿Huela? El Gryffindor ladea la cabeza y entrecierra los ojos.

—Te lo dije antes, piérdete de la puta vista. No me importas y si sigues molestando con mi compañero no van a poder hacer mucho por tu vida. —Advierte tan cercano que Wonho traga duro.

—N-no me amenaces, niño de la selva. No estaba haciendo nada. Yo-

—Hueles igual que Jimin, igual que Hobi, estabas en el baño. Nadie más huele de la misma forma, porque nadie usó el mismo jabón ¿Por qué huele tu ropa a eso y no tú? —Wonho abre y cierra la boca ¿Cómo sabe todo eso? —. Piérdete, me entero de que hiciste algo y...

— ¿Qué? Niñato—reta empujándolo—. Deja de amenazar, no te incumbe ni-

Wonho se hace atrás, chocando con la pared, asustado del ladrido y repentinos colmillos en la boca de Jungkook, su rostro desfigurándose un poco en consecuencia. Wonho se da la fuga y Jungkook bufa rodando los ojos con molestia. Llega a la torre de Gryffindor sin preocuparse de lo que se viene, causado por la imprudencia más sencilla.

 

Chapter 40: Charlas privadas

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— ¿Medimagia? Ay, Hoseok, por favor, tus calificaciones no son lo suficientemente buenas para aspirar a tanto.

Hoseok resopla ¿Para qué siquiera le respondió la pregunta? Era muy obvio que le diría algo así ante su primera opción de futura carrera. Después de pensarlo mucho y tras una entrevista de posibles empleos, todas con cosas aburridas y mil vertientes en las que no se siente capaz, cayó en cuenta de que le gustaría ser doctor.

Le gusta ayudar a las personas, hacerlas felices y aliviar sus males ¿Qué mejor que un doctor para ello? Un medimago. Claro, hay otras formas de ayudar como ser auror, pero él no es un combatiente. No le gusta la agresividad.

Motivo por el que incluso en Bulgaria se mantuvo al margen. Ese no es su estilo. Por otro lado, ayudar a quienes sufran o estén heridos se le daría fenomenal. Incluso con su capacidad de mago empático, podría ayudar a quienes se sienten consumidos por enfermedades o tienen extremas dolencias durante procesos.

La idea lo llena de alegría y está dispuesto a esforzarse más con el objetivo de conseguirlo. Así sea solo actuando como enfermero está decidido a conseguirlo. También cree que es una forma de hacer felices a los adultos. Hay muchos que están decaídos por enfermedades, por presión, por estrés.

Si no es un medimago internista ¿Por qué no ser uno para enfermedades mentales? Hay una gama tan enorme de posibilidades en ese futuro que lo hace feliz. Quiere dedicarse a ello. Está decidido a hacerlo.

Aunque claro, muchos ánimos no da que lo primero que opine la profesora de Defensa contra las artes oscuras diga que no es posible. Que le corte unas alas que ni siquiera han acabado de surgir en su espalda.

—Puedo mejorar—asegura sacando los labios—. Además, eso no se aprende aquí sino en una escuela aparte. Puedo hacerlo si me esfuerzo.

— ¿Para qué?

—¿Por qué quiero no es suficiente motivación para usted? —pregunta con gesto medio asqueado ¿Qué clase de pregunta es esa? Es muy tonta.

—Vienes de una familia adinerada, no harás nada realmente y aun si lo hicieras, sería mediocre. La única explicación a tus buenas notas es porque Namjoon es tu amigo y te de alas respuestas de todo. —Hoseok continúa con su gesto de total molestia y asco.

—Señorita, sí usted era así, es su caso. Yo no. No intente reflejar su complejo de fracaso en otros. Por favor, que yo lo entienda no hará que todos lo hagan y es hiriente escuchar esto de un profesor. —acaba De recoger sus cosas y se pone el bolso al hombro.

— ¿Quién habló de mí? Solo digo que te estás yendo por un rumbo demasiado complicado que-

—Que quiero cumplir. Aun si es difícil. Si vas solo por fácil no tiene sentido. Quiero ayudar a otros y lo haré si al menos intento ser medimago. —replica avanzando a la entrada del salón. Jisoo anda tras él.

—Gasta tu vida en ti mismo, Hoseok, gastarla en otros no vale la pena. No siendo que naces y mueres solo. Evita torturarte... Antes de que te mates por eso. —Recomienda con sonrisa suave y cínica. Hoseok se da a la fuga. Sin paciencia o capacidad mental para aguantarla.

Jisoo cambia a un gesto neutral apenas Hoseok se aleja. cierra las puertas del salón y tamborilea los dedos en la superficie. Meditando sin parar aquella figura oscura cuya identidad supone conocer, incluso la relación que hace con estos siete adolescentes.

Lo único que le falta saber, es dónde está el octavo marcado y quizá así, llegar a su punto cúspide.


—Ay por favor—Bosteza—. Pasó el año pasado. No voy a estar peleado con él toda la vida—Mantiene los ojos cerrados y expresión adormilada—. Solo fue un... mal entendido.

Exhala, recostándose en el mueble de la sala común. Hay algunos estudiantes de aquí para allá en sus propios asuntos. Wonho se muerde el labio inferior, agarrando a Jimin del lugar. El estudiante de quinto se recuesta al instante, con la boca entreabierta y ese pequeño mechón de cabello variando en sus colores.

Siendo un espectáculo cómico. Wonho se dirige a su habitación con el estudiante dormido. Yoongi duerme en la habitación, habiendo pasado un mal rato donde necesitó medicamentos para la ansiedad y dormir tranquilo, Jimin lo dejó con el espacio y silencio necesario. Entra a su habitación y cierra con seguro para que su compañero no entre sin que dé cuenta de ello.

Se pone sobre Jimin, estando el morpho profundamente dormido por la poción que puso en los postres que le dio. Le acaricia el rostro y da un quejido frustrado, alejándose de él y dando algunas vueltas en la habitación. Pensando en que...

Sinceramente le da una envidia terrible con los amigos de Jimin.

Con todos ellos.

Con Namjoon y Jungkook en específico.

Esa capacidad de hablar con posesividad de él, de que sea obvia la cercanía especial. Si bien lo dejó confundido ver a Jin besándose con Namjoon en un salón y a Taehyung con Jungkook en los baños, no quita lo que ya tiene: Que esos seis estudiantes, están con Jimin y... Jimin no está con él.

¿Por qué no? Nunca le ha hecho nada malo, ni siquiera actuó por interés romántico al principio. Tampoco ha esperado ningún pago de ese estilo. Si bien se le salió de las manos por ¿Estupidez? Su intención jamás ha sido forzarlo a nada.

Realmente lo quiere mucho, es el pequeñito que apenas podía abrirse paso en la multitud de Slytherin y al que tantos en Gryffindor molestaban ¿Por qué no me quieres a mí? Jimin suspira dormitado, con Wonho acariciándole la cara y el cuello con cuidado.

— ¿Por qué yo no?

Continúa, sin cesar hasta finalmente abrir el uniforme que aún tiene puesto. En el proceso da cuenta de la enorme marca en su nuca. Nunca la había notado. Diría que es un tatuaje de no ser por lo imposible de ello. Junta la boca con él, presionándose entre sus piernas y metiendo la lengua en la boca de él.

Exhala, dando cuenta de la reacción natural de Jimin: Soltar magia. Que aquel flujo fantástico, frío e irreal brote en busca de enlazarse al de su acompañante. Wonho nunca se ha dejado doblegar por esa tormenta de hielo, contrario a alejarlo, lo atrae más. Un instinto casi masoquista de su parte.

Lo acaricia tanto como le place, en todos los lugares a su alcance, con todas sus ganas. Besar, lamer, morder; llegar a hacer sexo oral y a pesar del temblor en todo su cuerpo, acercar su virilidad erecta y meterla en la boca del morpho. Culminando en clímax en su cara, humedeciéndole los labios y más.

Queriendo hacer más.

Teniendo la oportunidad de hacer más.


— ¿Por qué quieres hablar con los centauros?

—Tengo curiosidad de algo. —admite Namjoon, andando con Jungkook por el bosque prohibido. Ya tienen detallado donde es el territorio de estas criaturas, por lo que no les cuesta acercarse. Con algunos de ellos transitando. Los apuntan con flechas al instante.

—Hola~ —saluda Jungkook con deje nervioso. Namjoon estira los labios, preguntándose por qué Jungkook debe sonar tan adorable en un momento donde sería mejor que sea amenazante.

— ¿Por qué han venido a nuestro territorio? ¿Qué...?

—Vine a preguntarles por algo que ustedes pueden conocer mejor—dice Namjoon—. Se trata de la memoria profunda y lo que esta significa.

Los centauros se ven entre sí, bajando sus armas.

—Que extraño que un niño hable de algo tan importante como eso. —admite uno de los centauros.

—Hemos tenido contacto con ella. Ojalá hubiera sido de mejor manera—silba Jungkook apoyando los brazos tras su espalda—. Bueno, unos más que otros.

—Una entidad nos llevó ahí—resume Namjoon—. Una entidad cuya cara no hemos podido ver y aun con ello, a pesar de no exigirnos su nombre, es una de las respuestas que necesitamos para acabar con un problema global que-

— ¿Ustedes son los marcados?

Abren y cierran la boca, viéndose entre sí ¿Cómo es posible que sepan de eso?


— ¿De verdad fuiste a hablar con los centauros? Por Merlín, estás loquísimo. —ríe Jin, estando junto a Namjoon para ir al comedor. El Ravenclaw permanece pensativo.

—Nos dijo algo importante, solo resta que una los puntos que están ahí. —murmura Namjoon.

— ¿Nos dirás? —pregunta Hoseok.

—No.

— ¿Jungkookie?

—No prestó atención, había un murciélago molestando. —informa Namjoon y realmente Jungkook está tan despistado hoy, que deben ser de esos tiempos de calentura irremediable.

Una que seguro Jin va a ayudar más tarde.

—Ya que Namjoon no nos quiere decir su secreto, hay que sacárselo. —dice Taehyung chocando el puño contra su palma en falsa amenaza, pues su gesto es tan tierno que queda clara la broma. 

—Ay por favor. —repite Jin divertido, abrazando a Taehyung con un brazo y atrayéndolo hacia sí.

No mucho tiempo después Jimin y Yoongi se les unen para ir al gran comedor. Jungkook cambia de gesto totalmente hacia Jimin. Sin motivo o explicación. Notándose entre tenso y molesto al mismo tiempo.

— ¿Qué? —pregunta, incómodo de la forma en que Jungkook se queda mirando.

— ¿Qué hacías antes de venir? —pregunta en tono lento y arrastrado. Jimin se encoge de hombros.

—Hablaba con Wonho haciendo tiempo. Como Yoongi se sentía mal no quería molestarlo. La parte buena, es que mejoro con los medicamentos. —informa con una sonrisa y Yoongi levanta el pulgar. Quizá sea una mierda ir con modorra de aquí allá, pero es mejor estar así a sentir que se ahoga cuando no es así.

Por no decir que el dolor en el pecho lo desespera terriblemente.

—Con él. —dice Jungkook. Suave y sin emoción explicita. Jimin encadena el brazo con él y con Yoongi, dando largos pasos sin que ninguno le siga el juego en lo absoluto. Hoseok va hace un buen rato en la espalda de Namjoon, hablando mientras el Ravenclaw sufre entre el peso y tener que seguir andando.

En la entrada del comedor ocurre algo extraño y es que hay muchas personas que voltean a verlos y murmurar. Son un grupo llamativo y que está en boca ajena a veces por como son, pero no a este nivel. Dan cuenta de que la actitud viene directamente de Slytherin, contaminado hacia otras mesas sin motivo. Yoongi y Jimin se acercan a la mesa, encontrando a Wonho hablando con un grupo grande de personas.

— ¿Nos perdimos de algo? —pregunta Yoongi adormilado. Wonho los ve un segundo hasta notar que Jungkook se lo queda viendo. Muy fijamente.

—Jimin, aléjate de él. —balbucea una chica de año superior, jalando de Yoongi para atraer al morpho por cadena.

— ¿Qué? ¿Qué pasa? —Insiste Yoongi malhumorado.

—Es que él-

—Cómo... ¿Cómo te atreves?

Namjoon baja a Hoseok con rapidez y se aproximan lo ante posible, agarrando a Jungkook del brazo, notando sus ganas de saltarle a Wonho encima de forma agresiva. Con su cuerpo crispado, los ojos brillantes y llenos de salvajismo.

—Jungkook cal-

—CÓMO TE ATREVES—ladra con fuerza, callando a todo el gran comedor—. TE ADVERTÍ QUE NO LO HICIERAS Y LO HICISTE.

—Jungkook no. —Jin lo agarra de la cintura, jalándolo, siendo él, Namjoon y Taehyung insuficientes para calmarlo.

— ¡TE ATREVISTE A HACERLO A...! ¡TÚ...!

—Jungkook ya basta E-estás haciendo una escena. No ha pasado nada—balbucea Jimin poniéndose frente a él—. Todo está bien.

—Jimin no te acerques a él, es-

Wonho pone una mano en el hombro del morpho, atrayéndolo hacia sí y el ladrido se hace aún más fuerte, violento y animal. Con la ropa rompiéndose de un solo golpe con los gruñidos siendo acompañados de gritos asustados de todos en el comedor.

 

Chapter 41: Consecuencias

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— ¡SE LOS DIJE! ¡ES UN HOMBRE LOBO!

Jungkook crispa todo el lomo, con los colmillos expuestos y baba cayendo de su hocico. El constante paso en cercanía. Con el morpho funcionando tanto como escudo como a quien se quiere quitar de en medio antes de que realmente haya un ataque. Estado acostumbrado a movidas así e impulsado por la pura ira primitiva, Jungkook da un salto, consiguiendo derrapar y llegar hacia Wonho, embistiéndolo con todo su cuerpo y tirándolo lejos, incluso por encima de la mesa.

Ladra rabioso, sin dejar de mostrar los dientes y persiguiendo al ejercitado estudiante que se da a la fuga por evitar que lo mate. Jungkook salta directo a él, consiguiendo atrapar uno de sus brazos. Mueve la cabeza, zarandeándola para clavar de mejor forma cada diente.

— ¡JUNGKOOK DEJALO! ¡YA! —Namjoon lo toma, rodeando el cuello del animal tan enorme. Al hacer presión debe soltar al estudiante. Se remueve en los brazos de Namjoon hasta el punto de hacer que caiga y se lastime.

— ¿¡Cómo es posible que hubiera un hombre lobo entre el alumnado!? —se pregunta Chungha. Siempre es sencillo detectar hombres lobo, pues en las lunas llenas se ponen erráticos y lucen horribles al día siguiente. Jungkook nunca dio síntomas del estilo.

Tampoco hubo quejas de comportamiento extraño de su parte. Hoseok se pone en medio antes de que Solar o Moonbyul hagan algo en contra del lobo que sigue buscando de ir contra Wonho.

—E-es Jungkook no le hagan daño, por favor. —pide el estudiante. Se ven entre ellos.

Jaulio.

Jungkook choca violentamente con los barrotes de una jaula que aparece de repente. San exhala con alivio de que pudiera atraparlo al instante. No es lo mejor o más práctico, pero no implicaría daño para su estudiante. Yoongi y Taehyung se apresuran a ir ahí.

— Jungkook tienes que calmarte, te podrían expulsar- ¡Jungkook! —Insiste Yoongi sin conseguir que el lobo se enfoque en lo que está hablando. Tan solo choca sin parar, metiendo la cabeza entre los barrotes y llegando a abrirlos para salir de la atadura mágica.

Jimin le salta encima, apretándolo con todo el cuerpo. Jungkook se sacude, sin conseguir quitarse al morpho de encima— ¡YA BASTA JUNGKOOK! ¡ES SUFICIENTE! ¡PARA AHORA AMISMO! ¿¡QUE NO VES LO QUE ESTÁS HACIENO!? DETENTE, HAZLO—. Ordena al grito, logrando después de unos minutos que se detenga, jadeando de cansancio.

—Suficiente, por favor. —pide más bajo—. Le hiciste daño a Namjoon...

Jungkook mantiene la lengua fuera y gira la cabeza, dando cuenta de que Jin está intentando junto a Chungha que el sangrado en la cabeza de Namjoon pare. Se golpeó con el filo de un banco, por lo que la carne se abrió sin problema. Chilla, bajando un poco. Jimin lo suelta y mantiene una mano en su pecho, con las extremidades adoloridas.

—Tienes que calmarte ¿Qué te pasa? Nunca has hecho eso—gimotea angustiado—. Vuelve a tu forma rápido—pide poniéndole su túnica encima para que no esté desnudo—. Vamos, así-

Jungkook empieza a chillar de repente, cayendo a un lado y retorciéndose de tal forma que luce imposible. Jimin se abalanza, intentando que pare de hacer eso. El lobo chilla de tal forma que da la impresión de que se siente morir. Taehyung entre abre la boca, dando cuenta de Jisoo con su varita en la mano.

Apuntando directo hacia Jungkook. La enorme frialdad en sus ojos.

— ¡YA DEJELO! ¡LO ESTÁ TORTURANDO!

—Profesora Jisoo. —llama Solar, disgustada.

—Suficiente, es un es-

—Es un lobo—musita Jisoo, interrumpiendo a Hwasa—. Es una criatura oscura—Jimin empieza a llorar, dando cuenta de que Jungkook empieza a botar espuma por la boca—. Una que estuvo haciendo daño a un estudiante—Insiste girando hacia los otros profesores—. ¿Por qué ameritaría ninguna clase de compasión? —repone con una sonrisa leve y cruel.

— ¡Expelliarmus!

La varita de Jisoo sale volando de su mano, con Taehyung apuntándola y acercándose.

—No se atreva a seguir haciéndole daño. —Advierte con el cabello de un profundo y chillon color rojo. Jungkook jadea y gime de dolor, haciéndose un pequeño ovillo que sufre espasmos violentos y casi igual de dolorosos.

—Kookie... —solloza Jimin atrayéndolo para abrazarlo, con su magia brotando para darle un consuelo por más mínimo que sea. Wonho se acerca, sosteniéndose le brazos e intentando llevar a Jimin consigo—. ¡¿Qué?! ¡¿Por qué tenías que decirlo!? —reclama con más de su cabello haciéndose rojo y azul, gruesos lagrimones escurriendo de sus ojos—. ¡LO ARRUINASTE TODO! ¡ALEJATE!

Jungkook exhala, acabando por caer inconsciente para susto de Jimin y Jin que se acerca a él. Chungha llega pronto, sin saber qué hacer. Es médica, no veterinaria. No sabe cómo tratar con animales así. Jisoo intenta recoger su varita, Hoseok se la patea lejos.

—No se atreva. —Le repite Taehyung más cerca.

—No pueden amenazar a un profesor. —informa Jisoo.

— ¡Y USTED NO PUEDE ATACAR UN ESTUDIANTE! —recrimina Hoseok en voz alta—. Deje de ser tan cínica-

—Es un perro. Solo eso. Una bomba de tiempo antes de que los mate a todos ustedes. Es un sobrante nada más—replica, Yoongi levanta una ceja, acercándose—. Las criaturas de magia oscura solo son una amenaza-

—Es decir ¿Usted es una amenaza? Usted tiene magia negra, tanta como Jimin o yo—replica el nigromante—. Por no decir que tiene más de un espectro a cuestas.

Puede ver a la mujer danzante junto a ella ahora. Su rostro ahora cubierto por un velo negro bastante denso. Es capaz de distinguir apenas un gesto de genuina decepción y en el, también llanto. Tan prominente y sentido como el de Jimin.

«Cuando piensas dejar de hacer daño, cuándo te va a ser suficiente ¿Por qué insistes en lo mismo, Jisoo? Por favor... detente... por favor... por favor...»

Un ruego mudo que Jisoo no sabe que existe, siempre a su espalda. Persiguiéndola sin falta. Yoongi sacude la cabeza y se acerca para ver a Jungkook, quien tiene el cuerpo preocupantemente caliente, los ojos virados arriba y la espuma aun saliendo de su hocico.

—Hay que llevarlo a la enfermería. Con-

—No, nosotros lo llevamos. —corta Jin, haciendo a un lado a la enfermera.

Si bien les costó y fue más cabezonería que otra cosa, pudieron llevar a Jungkook cargado a la enfermería. Subiendo las escaleras sin quejarse de lo pesado, de lo complicado, nada, con apenas turnos para poder llevar al enorme animal peludo que tiembla y convulsiona. No quisieron usar magia por temor a una mala reacción.

Haciendo preguntarse sin más ¿Cómo es posible que Jisoo deseara tanto el torturarlo? Solo así funciona esa maldición imperdonable. Jungkook también es una criatura fuerte. Este resultado no es más que odio y ansia genuina de hacer daño.


—Jungkook no haría daño ni a una mosca, debe creernos. —Insiste Jin, siendo quien habla por los seis. Estando todo el profesorado, la directora y ellos en la enfermería. Jungkook acabó cambiando de forma por la fuerza de ellos y así tratarlo bien.

—Esa mosca es un poco grande y de Slytherin—dice Seonghwa, sorbiendo air y viendo a Jungkook de reojo. Aún sufre espasmos. Casi cuatro horas después del altercado. Es de madrugada para este momento—. Sí no hay problema ¿Por qué lo escondieron?

—Po-porque pensamos que lo expulsarían si lo sabían y no...

—Yo estaba enterada de que era un hombre lobo—avisa la directora, sorprendiendo a los profesores—. Sin embargo, si la carta llegó a él, es porque el registro mágico lo consideró merecedor de una plaza aquí—acota la mujer, anciana y de aspecto solemne—. Hasta ahora, se comportó perfectamente. Me preocupa que hubiera un cambio—admite—. No obstante, que se lo dejara en este estado es imperdonable. —indica a Jisoo.

—Estaba atacando a un estudiante-

— ¡Ya se había calmado! —Interrumpe Jimin al instante, temblando los labios—. Y-yo sé que podré saber que pasó, solo... No lo echen, Jungkook no es malo, tampoco quiere atacar a nadie.

—También seria penoso sacar a un estudiante tan bueno. —murmura Solar, jugando con su collar.

—En efecto, para ser un lobo venido de una manada en Bulgaria, sin contacto alguno, es alguien excepcional. —Apoya Moonbyul, Seonghwa da la razón con un gesto de cabeza. Wooyoung da una risita.

—No lo van a echar, no se atreverían a eso. Hay demasiado potencial en él como para dejarlo irse. —acota Wooyoung para tranquilizar al grupo. Jisoo frunce las cejas.

—Es una criatura oscura.

—Una que hasta se tragó todo lo que dicen de su especie en los libros—acota San dando toques en los labios—. No lo sé, nunca dio la impresión de que atacaría a nadie. Debe haber una buena razón. Una que nos enteraremos después. Es hora de dormir.

—Nos vamos a quedar aquí. —dicen a coro los seis.

A pesar de que dijeron que no podían usar las camillas, durmieron en el suelo apiñados junto a la camilla.

 

Chapter 42: Disgustos y Aislamiento

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—Por tu culpa Jungkook está todavía en la enfermería. No me hables. Estoy molesto contigo.

— ¡No lo hice para hacerte daño a ti! Es un hombre lobo. Es una amenaza Jimin—Wonho lo sujeta con fuerza de los brazos—. Quería protegerte. Él intenta alejar a todo de ti como si fuese tu dueño.

—Solo me cuida de lo que cree que es una amenaza. Pensaba que hacías cosas malas conmigo. Es todo. Solo se confundió y por el escándalo que hiciste-

—No te cuida por ser de buen corazón, tienes que notar esa obviedad. —Jimin sacude la cabeza, soltándose bruscamente del agarre contrario.

—No voy a dejarte intentar engañarme con eso. Yo conozco a Jungkook. Lo conozco mucho mejor que tú. Pasé navidad con él y su familia y ¡Todo estuvo bien hasta que hiciste eso! —reclama exasperado—. Si vas a insistir en eso, deja de hablarme. No me importa nada más. —Zanja el tema de ese modo.

— ¿Piensas dejar de ser mi amigo porque un perro...?

—Ese perro tiene nombre.

— ¡Es irrelevante! Escucha, estamos juntos desde primer año. No puedes... tirar todo por la ventana—gimotea angustiados—. Por favor, Jimin, de verdad ¿Qué quieres que haga? —dice desesperado por ello. Jimin permanece de brazos cruzados y Yoongi a una distancia apenas considerable, escuchando el drama.

—Va a acabar en lo de siempre. —afirma quien comparte habitación con Wonho.

— ¿Tú crees? —pregunta Yoongi.

—Es lo más seguro. Se le va a dormir encima, lo llevará al cuarto y lo de siempre.

—No sabía que pasaran tanto tiempo ahí metidos. —admite el nigromante. El otro se encoge de hombros.

—El día en que Jungkook se volvió loco ni siquiera podía pasar—Yoongi cambia de postura, un con ligera sorpresa—. Salieron poco después como si nada. Wonho también me ofreció unos brownies que hizo y al final no me dio nada, diciendo que Jimin se los comió todos.

—Oh...

Empieza a creer que Jungkook tenía mucha razón para comportarse como lo hizo. Quiere no pensar mal, pero la actitud tan desesperada de Wonho lo lleva a pensar en el típico niño caprichoso de familia rica que quiere mantener un buen término, siguiendo con la línea de todo lo que quiere en su lugar y en ello, hacer su travesura a escondidas.

Bufa, levantándose de su lugar y acercándose a la discusión.

— ¿Ya lo vas a perdonar? —pregunta Yoongi irónico.

—Lo voy a pensar—refunfuña Jimin y Wonho da una sonría nerviosa—. ¿Vamos a la enfermería? —Yoongi asiente y ambos salen de Slytherin.


—Todo este tiempo con un hombre lobo, defendiéndolo. Ustedes sin duda son estúpidos. —exhala Jisoo, sentada en uno de los bandos fuera de enfermería. Namjoon escribe en su libreta sin prestarle atención—. Buscando que los mate.

— ¿Va a dejar de molestar en algún momento o debo seguirla aguantado? —pregunta exasperado. Jisoo suspira, cruzada de brazos y dando toques constantes al suelo con el pie.

—Tan solo no los entiendo. Ustedes son... tan extraños. Tan unidos. —Lo mira de reojo.

—Son cosas que suceden a veces.

—También tener marcas de nacimiento parecidas. Vi que ustedes... llevan una en la nuca ¿O es un tatuaje? No suficiente con el licántropo, haciéndose tatuajes ¿También fuman? —burla Jisoo, pues sería el colmo. Namjoon frunce las cejas y cierra su libreta.

—Lo que tengamos o dejemos de tener no es problema suyo. Aun no sé cómo no la despidieron por torturar a un estudiante hasta el punto en que no ha despertado. —Levanta del asiento y se dirige a la entrada de la enfermería. Estaba esperando a que Yoongi, Taehyung y Jimin vinieran. Puede hacerlo dentro y lejos de Jisoo.

A quien pusieron de guardia y evitar que Jungkook enloquezca de nuevo. Tiene como orden no herir, solo atrapar y a lo mucho, dejar inconsciente con hechizos no dolorosos como Desmaius.

—Sabes, ustedes me recuerdan a algo que leí en un libro. Sobre gente marcada.

Namjoon abre los ojos, deteniéndose. Jisoo sonríe discreta de haber llamado su atención.

—Personas que tendrían una marca de nacimiento muy especial. Los distinguiría entre las personas, al mismo tiempo, que los haría especiales en comparación. Gente aparentemente normal que acabaría reuniéndose si o si por efecto de esa marca. Lastimosamente, no sé qué significa en sí.

—No significa una sola cosa y-

— ¿Tú sabes del tema?

Namjoon guarda silencio y acaba por entrar a la enfermería. Jungkook sigue inconsciente. La directora le pidió que, al despertar, le dijera que no estaría expulsado ni tendría problemas serios más allá de cumplir con un castigo por el desastre. Siendo lo que pasó, es lo que menos lo preocupa. Pudo ser peor.

Acaricia el rostro de Jungkook, quitándole el cabello de la frente y sonriendo débil por verlo tranquilo. Normalizado sin sufrir reminiscencia de lo sucedido.

— C'mon yo moonchild, moonchild, that's supposed to be. All the pain, all the sorrow... That's your destiny, see... We gotta dance in the rain. —Jungkook sonríe medio dormido, arrimándose hacia los mimos que recibe. Namjoon, de tanto esperar, acaba durmiéndose dónde está.


— ¿Cómo te sientes?

—Bien. Creo.

—No vuelvas a hacer eso, por favor. Nos dio miedo que te pusieras así—dice Hoseok, Jungkook asiente, dormitado—. Además de que tendrás que pulir todos los trofeos del castillo como castigo.

—Mejor que limpiar los baños. —opina Taehyung, Jungkook arruga la nariz.

— ¿Qué sucedió? Nunca te hemos visto hacer eso. —pregunta Jin con suavidad. Jungkook tarda en responder. Jugando con la cobija y sus mangas largas. El silencio solo consigue hacer más incómodo el ambiente.

—Es que...—Mira a Jimin, quien espera lo que diga—. Olían mucho, demasiado, como si hubieran copulado—Resume con lentitud y el morpho ladea la cabeza—. Tan solo... parecía eso. No lo sé. Me molesto mucho, todo me aturde en la nariz ahora.

—Dormí un rato en su habitación, más allá de eso no pasó nada. Wonho es—Rueda los ojos sin saber cómo denominarlo hoy—, pero no haría eso. Ah, también me dio brownies. Estaban bien, demasiado dulces, pero mejor que nada.

—Ah, debió ser eso.

Yoongi nota que duda y él también lo hace.

Duda que fuese tan inocente el asunto.

Jungkook puede marcar una línea y es que no olía tan fuerte como siempre queda tras un acto sexual completo. Que tiende a dejar apestando absolutamente todo. Era esa esencia leve apenas más fuerte.

Parecido a lo que él hace cuando se inmiscuye en el acto de otro o sencillamente juega con alguno.

Lo cual entra en que pudo suceder: Sexo oral, masturbación y juegos previos.

Y cae en lo mismo que Jimin, Wonho podrá ser una absoluta molestia para su existencia, pero no es tan arriesgado de hacer algo tan grave. Solo dejarlo a medio camino. Un puto cobarde de mierda. Namjoon suspira, sacudiendo la cabeza con molestia.

—No vuelvas a hacerlo. Es todo. Sin importar nada. Si crees que hace falta, dilo y no haremos cargo. Aquí no puedes resolverlo como en Bulgaria—Jungkook asiente suave—. Bien. Iré a traer algo de la cocina. La comida que trae Chungha siempre sabe mal. No sé por qué.

—Vaaale~

Namjoon sale de enfermería, pasa de Jisoo y se dirige a la cocina.


— ¿Qué fue lo que hiciste?

Wonho sufre un escalofrío por la forma en que Namjoon se lo queda viendo. ¿Por qué todos en ese grupo coinciden en tener ojos tan amenazantes?

—No hice nada. Quien me mordio y quiso arrancarme el brazo fue tu perrucho, a mí no-

Namjoon mueve la varita, sin decir nada y Wonho golpea violentamente contra la pared. Se acerca más y mete una mano en su bolsillo, manteniendo el contacto visual y varita en alto. La magia no verbal haciendo su efecto.

—Que hiciste.

Wonho no responde, el aire le empieza a faltar y la sensación de que un muerto lo está observando acaba por causarle mayor pánico.

— ¡NO HICE NADA! ¡NO PUDE HACER NADA! —chilla alterado y asustado. Namjoon lo deja caer, parando con el hechizo—. Y-yo no... ¡Si lo intenté! ¡Pe-pero no pude! N-no quise-

—Lo último ¿Cierto?

Wonho guarda silencio y Namjoon deja la varita a un lado, dando un par de aplausos. Wonho ve alrededor, notando como las paredes del castillo rotaron su forma y ahora están en lo que parece un simple espacio sin que nadie pueda exceder en lugar de un pasillo cualquiera. Namjoon se muerde las mejillas.

—Puedo suponer que estuviste abusando de mí novio, luego causaste que exhibieran la licantropía de mí novio junto a la tortura que recibió y eres tú quien ha estado espiando a mis parejas todo este tiempo—Wonho se retuerce en su sitio, sin entender que está pasando. Que es la magia que sale de Namjoon. Es blanca, pero al mismo tiempo, hay muchos hilos negros brotando de él. Como si en lugar de tener un solo tipo, tuviera dos—. Y nada me revienta más que saber esta clase de cosas.

—N-no puedo...

— ¿Qué? ¿Respirar? ¿Crees que me importa? Ahora, hijo de puta—Saborea con molestia, viéndolo desde arriba con asco—. Acércate de nuevo de cualquier forma extraña y esto va a ser peor. Mucho peor. Sacarme de quicio cuesta, no siento nada y aunque intentaras torturarme yo no siento nada... Tú, por otro lado.

Pone la varita directo en la frente de Wonho.

Crucio.


Jin tiene la poderosa impresión de que Namjoon hizo algo malo y no lo está diciendo. Vino con lo que prometió, luciendo más feliz de lo usual y en ello, con su magia manando. Esa capacidad monocromática de tener dos tipos de energía saliendo de él. Es extrañísimo al mismo tiempo que un espectáculo encantador.

Caída la noche y siendo necios como solo ellos se quedan a dormir en la enfermería para acompañar a Jungkook. Chungha hizo hasta lo imposible para echarlos y no pudo. Ni siquiera amenazando sus puntos de casa o escolares. Ellos se quedan ahí.

Tenían planeado hacerlo desde temprano, pues en el transcurso de la tarde, estaban estudiando y haciendo tareas.

Cuando se hacen las once de la noche, varios alumnos entran arrastrando a alguien inconsciente. Solo Jin está despierto para ese momento, pues los demás están en exceso agotados de tanto estudiar. Da cuenta que se trata de Wonho, temblando y en el mismo estado en el que trajeron a Jungkook hace un tiempo.

— ¿Qué tiene?

—L-lo encontramos es-escondido en un salón. —balbucea una de las chicas de Slytherin que ayudaron a traerlo. Siendo especialmente cómico por la diferencia de tamaño. Wonho es enorme.

Jin ve a Namjoon de rojo, que duerme babeando a Taehyung en la cabeza. Se mantiene despierto toda la noche, incluso hasta la madrugada por esperar a que Chungha acabe su turno y se fuera a dormir. Solo así, se acerca a Wonho, tomándolo de un brazo.

— ¿Namjoon lo hizo...? —murmura, extrañado de sentir la reminiscencia de la magia en Wonho.

Con cuidado, mordiéndose el labio, se dirige a Namjoon. Nombra muchas veces a Wonho y acaba por sacar el delicado hilo de la memoria. Lo guarda en un frasco cualquiera que tiene cerca y lo guarda en su mochila. De forma cuidadosa y bien escondida para que nadie lo vea.

Sin saber que Yoongi despertó por oír tantos pasos de aquí para allá y lo vio sacar el recuerdo. Claro, medio dormido como está no procesa bien que acaba de suceder, no obstante, tiene muy bien grabado que pasó y eso es lo que cuenta. Se acurruca en el regazo de Hoseok, con este acostado en la pierna de Namjoon. Jin vuelve a su antigua posición, sobre Jimin, casi asfixiando al Slytherin en el proceso.

Jungkook levanta y palpa su pecho. Asoma a ver a Wonho y saca el giratiempo. Teniendo expresión embotada y ojos perdidos.

—Can't you see me? 마법의 그날처럼 say "believe me"—Da giros al giratiempo dorado—. 불타버린 내 맘을 come and feel me, feel me—tararea y el artefacto empieza a funcionar—. Oh can't you see me? My friends don't understand me.

 

 

Chapter 43: Enemigo escolar

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Aparta a Namjoon con cuidado, estando este profundamente dormido. Se da un par de toques con la varita, conjurando la invisibilidad y así poder salir de la enfermería sin que Jisoo se dé cuenta. Avanza lento y torpe por los pasillos, atolondrado. Las indicaciones dichas con voz suave y constante en su cabeza.

Tan tiernas que suenan más a un pedido que a una orden. Siendo que realmente, es una indicación muy convincente de seguir. Se queda acurrucado y escondido tras una estatua. Pasa horas ahí, sin hacer nada. Abre y cierra la boca hasta que Wonho pasa, luego Namjoon y estos discuten.

Crucio.

Jungkook silencia la zona, que la gente que pueda transitar por ahí, se aleje; que los gritos de Wonho amenacen con romper la roca con la que está construida el castillo. Namjoon tarda mucho rato, ni siquiera es capaz de decir que hay placer palpable en ello. Parece que no siente nada. Gusto, remordimiento; la indiferencia se abre paso incluso en su expresión sonriente.

Muy seco.

Muy apagado.

Namjoon se levanta y continúa con su camino, dejando a Wonho tirado en el suelo. Solo en ese momento Jungkook sale de dónde está. Toma a Wonho se la pierna y empieza a arrastrarlo por el suelo. Entra en uno de los salones menos usados, por su poca cuenta del día, asume que nadie va a entrar ahí.

Por ello deja a Wonho en uno de los rincones, sufriendo convulsiones y demás. Sacude la mano para despedirse y se marcha al mismo paso lento. Vagando por el pasillo hasta que oscurece, se hace la hora en que usó el gira tiempo y así pueda volver a la enfermería a dormir. Sin que nadie se dé cuenta de nada.


—Muchos de ustedes se acercan a la mayoría de edad en el mundo mágico—Las hojas con las preguntas del examen se van repartiendo—. Por lo que, sí pretenden permanecer a esta sociedad, deberán demostrar que han aprendido a manejar aquello que nos define y distingue de los muggles: La magia—La instructora del ministerio se detiene al frente, estando todos en escritorios en el gran comedor—. Demuestren su potencial, lo que serán en un futuro: Quien apruebe, estará un paso más cerca de grandes cosas, quien no, necesita pulirse más. —indica con gentileza.

Jungkook se muerde los labios y la instructora se acerca a él.

—Confió en que si han llegado hasta aquí, es porque tienen mucho que dar para ayudar—Palmea la espalda de Jungkook que baja la cabeza, tímido—. Pueden empezar.

Se considera alguien desafortunado. Apenas salió de la enfermería, dos días después, le dijeron que tendría que iniciar la temporada de TIMO’s, lo cual traduce a tener un examen extraordinario de cuatro horas, más preguntas en papel de las que ha tenido nunca en su cabeza y la duda enorme de sí realmente su brillantez usual será suficiente.

Sobre todo de ver a Namjoon arrugando tanta la cara ante una de las preguntas de la mitad ¿Por qué me asusta tanto si posiblemente no trabaje de nada así…? Se pregunta a medida que rellena. Es el examen de pociones, por lo que no es iniciar con muy buen pie. Es, junto a historia de la magia, las materias que más desagrado le causan.

Tiene la miserable confianza de que en la parte práctica no podrá irle mal. A final de cuentas, debe hacerse sí o sí entre grupos por el tema de los materiales y que nadie quiere que el salón explote por gente nerviosa de trabajar en soledad.

El examen termina, ve a un par de estudiantes de Ravenclaw al borde del llanto. No tuvo traba en dar su pergamino y levantar de su asiento. Siendo abordado por varios Gryffindors al instante.

— ¿Cómo te fue? ¿Qué hiciste? ¿Qué pusiste en la décimo tercera? —pregunta apurado el muchacho de cuerpo relleno.

—Estaba complicado—admite con voz baja y rascándose el cuello—, pero pude responderlo todo. Sobre eso…

—Como se nota que los Gryffindors son la casa más rara del colegio. —suspira Yoongi, pues es un grupo se comulga en torno a Jungkook.

—El lado bueno es que no se siente rechazado. —propone Taehyung con una sonrisa.

Por fortuna y a pesar de que en Slytherin perdieron toda la simpatía por Jungkook, en Hufflepuff hay ciertos flaqueo y Ravenclaw continúa indiferente a su existencia; Gryffindor destaca como la casa que sencillamente se tiró a abrazar y festejar a Jungkook por haber guardado el secreto tanto tiempo.

Por no decir que atacar a una serpiente pretenciosa, creída y solo contra él. Nunca contra otro león. Son una casa llena de orgullo y antes que rechazar tajante a uno de sus miembros, lo abrazan con todas sus fuerzas. Haciéndole saber que a pesar de su especie, no lo van a rechazar.

Claro, la lejanía en luna llena será siempre inevitable.

— ¿Podemos elegir parejas para la práctica de pociones? —pregunta Hoseok asustado del asunto.

Pociones es muy tomado en cuenta para estudiar medimagia.

—Por lo que escuché, sí—responde Jimin—. Decidimos dividirnos en tres—informa—: Yo y Namjoon contigo que necesitas el TIMO más que ninguno de nosotros, Jungkook con Jin para que no explote nada y Yoongi con Tae, Yoongi evitará que se mate y Tae va a evitar que se duerma mientras la poción se calienta.

— ¡AY! ¡LOS AMO! —lloriquea abrazando a Jimin y Namjoon con demasiada fuerza, consiguiendo que se rían.

De los siete, son a quienes mejor se les da. Uno por el talento nato, al otro por obsesionarse en practicar y la perfección. Siendo en grupos de tres personas cada poción, estarían bien. Aparte de ellos estaría un tercero. En el caso del trio, solo deben confiar en sus instintos.

El ambiente estuvo tranquilo y calmado, Hoseok participaba de la misma forma que sus dos compañeros, siendo detenido con sutileza cuando en su apuro constante e incapacidad de retención, estuvo a poco de hacer una bomba nuclear en pleno examen.

El martes tuvieron el examen de criaturas mágicas, el favorito de todos sin duda: Desde el escrito que tenía genuinas estupideces calcadas del libro, hasta la practica donde estuvieron eligiendo comida para unicornios, para hipogrifos; limpiar cangrejos de fuego y otras cositas que acabó en una tarde divertida y menos tensa que pociones.

El miércoles fue turno de astronomía. Jin acabó en la primera hora y fue el primero en darse por liberado hasta la noche, seguido de Jungkook, Namjoon y Jimin; Taehyung y Hoseok tuvieron problemas con recordar nombres de lunas y Yoongi se durmió del aburrimiento. Observar las estrellas para la práctica resultó en una noche entretenida.

El examen de adivinación –hecho el mismo miércoles-, no tuvo la gran cosa y asumen haber pasado todos.

El jueves cayó la desgracia con Historia de la Magia y es que Jungkook tuvo el mismo destino que Yoongi: Dormirse sobre el pergamino y llenarlo de la grasa usual en la piel. Por la mente de todos pululaba la información en completo caos: Legislación las varitas, rebeliones de los duendes del siglo XVII, infringimiento del Estatuto Internacional del Secreto Mágico, formación de la Confederación Internacional de Magos y explicar por qué los magos de Liechtenstein se negaron a ella…

Blablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablablabla…

Solo Jin salió contento de ahí. Los demás, se fueron a dormir con la cabeza caliente en un sentido menos placentero al deseado. El fin de semana se trató solo de dormir y comportarse como animales de una sola neurona: Comer, dormir, comer, dormir y nada más.

La llegada del lunes fue sufrimiento para Jin. El examen de encantamientos salió bien. Muy bien, no obstante, se acercaba la hora de la práctica.

— ¡Lo harás bien! —afirma Taehyung dándole palmadas en la espalda—. Hemos practicado mucho ¿Recuerdas?

— ¿Qué pasa si me bloqueo? ¿Qué pasa si no sale? —quejumbra Jin angustiado.

—Sí lo hará. Ya llegamos hasta aquí. —Anima Namjoon apretándole el hombro de forma afectuosa.

A pesar de que saben Jin tiene más capacidad, haber conseguido lo que consiguió fue más que suficiente. No así Yoongi que, en lugar de cambiar color a un ratón, lo hizo crecer tanto como una sandía y Jimin golpeó la taza que debía hacer levitar.

La levitó demasiado.

El día de la tragedia llegó, pues el examen de Transformaciones no es algo que ninguno quisiera pasar. Si fuese por ellos, lo reprobarían para no tener que ver la clase nunca más. Por otro lado, Park Crisis Jimin los arrastró a hacerlo de todos modos. Todo para salir llorando.

En el examen práctico no fue mejor. Con todos sufriendo por igual y el desánimo al salir. Incluyendo más llanto de Jimin.

El miércoles fue turno de Hoseok y Taehyung de salir aireados y campantes del examen teórico de Herbología, teniendo tiempo suficiente para ir a la cocina y regresas a esperar que los demás acabaran el examen. Siendo similar en la práctica, donde ellos dos resultaban en los único capaces de llevar a cabo las instrucciones en tiempo record.

Finalmente llega el jueves, dando lugar al examen de Defensa Contra las artes Oscuras. El simple hecho de que Jisoo estuviera involucrada ya los tenía crispados. A Jungkook por encima de todos. Que reprimía el instinto de gruñirle, con la sensación de que tiene la cola entre las patas del recelo que le genera la mujer.

Por fortuna, su último año como profesora.

— ¿Por qué tardaste tanto? —pregunta Jin a Jimin, quien sale medio dormitado.

— ¿Jisoo no los molestó? —pregunta el morpho de regreso. Taehyung resopla, cruzado de brazos.

— Sí lo hizo: Me pidió que hiciera algún hechizo extra. No sabía que esa clase de pedidos podía hacerse. No se me ocurría nada así que acabé haciendo lo mismo que hiciste contra Namjoon aquella vez. —responde el Hufflepuff.

—A todos nosotros nos dijo lo mismo—Agrega Namjoon con cansancio—. No sé qué pretendía probar con eso ¿Qué hicieron ustedes? Como no había restricciones, hice fuego maligno y lo apagué antes de que matara a nadie.

—Yo hice una barrera. Resistió todo lo que lanzaron en contra mía. —dice Jin.

—Llene el salón de serpientes —informa Yoongi con una sonrisa triunfal—. Luego las controle e hizo desaparecer.

—Hice que todas las figuras y plantas del salón me protegieran. Usé Piertotum locomotor. —Hoseok saca la punta de la lengua y guiña un ojo. Las miradas se dirigen a Jungkook que jala las mangas de su chaqueta.

—Patronus.

—Patronus.

— ¿Por qué usaron el Patronus? —pregunta Jin sorprendido de eso. En el caso de Jimin, que utilizara Sectusempra era lo más obvio. Jungkook balancea la cabeza.

—Jisoo insistía en que soy una amenaza. Que sabría usar mucha magia oscura porque es mi naturaleza, así que… yo…

—Usaste ese hechizo que se centra en usar recuerdos felices—Completa Namjoon abrazándolo por la espalda—. Es una bonita elección.

— ¿Y tú? —busca saber Yoongi. Jimin ve a un lado, apretando su brazo.

—No lo sé. Solo lo hice. Creo que… solo quería probar si podía hacerlo. —responde tímido.

Es uno de esos hechizos que practicó mucho a solas porque lo consideraba sencillo. Que en un año entero fuese incapaz de realizarlo lo dejaba con mala sensación. Que las voces en su mente se hacían más escandalosas. Gritos que despotrican en su contra.

No obstante, ver ese ciervo enorme y brillante aparecer, esa manifestación de ssu recuerdos felices, de su propia voluntad, lo ayuda a sentir mejor. Que es capaz de hacer mucho más y al mismo tiempo.

Que es capaz de salvarse a sí mismo.

— ¡Bueno~! ¡A CELEBRAR! ¡ACABAMOS LOS TIMO! —exclama Hoseok levantando los brazos y los seis dan una exclamación contigua. Echan a correr, con la intención de lanzarse en el césped de algún jardín.

Con Jisoo viéndolos irse, pensando en lo que hicieron, como las dos ya conocidas amenazas… No hicieron hechizos de ataque.

Sino defensa.

Una que involucraba mostrar hasta parte de su alma.

—Tan extraños…

Chapter 44: Expectativa cercana

Chapter Text

—Vale, dentro de poco entras en la tan molesta adolescencia. Eso es sinónimo-

—De que nos daremos finalmente el beso de siete.

— ¡DEJADEINTERRUMPIRMEDICIENDOESOCADAVEZQUEMENCIONOLAPUBERTADDEJUNGKOOKNIÑOHORMONADO!

Jin exhala con fuerza antes de empezar a reír. Namjoon aprieta los ojos y la sonrisa. Considera adorable cuando Jin se pone así en específico. Pues se avergüenza de lo que dice y se lo imagina al mismo tiempo. Jungkook estira los brazos sobre la mesa, llegando a tomar las manos de Jin.

—Ya quiero estar contigo~ —Jungkook arruga la nariz—. Te ves muy lindo en esos momentos.

—Nono, per-do-NA-ME, pero este hermoso, bello y perfecto rostro se ve fenomenal hasta en los peores momentos. Así que mejor di que me veo imposiblemente bello en esos momentos. —Exige corrección. Jungkook se balancea de un lado a otro, riendo.

—Te ves imposiblemente bello cuando te meto el pene por el cu-

— ¡NO HABLABA CONTIGO YOONGI, CÁLLATE! ¡CONVERSACION CON JUNGKOOK! ¡NO TE METAS! —chilla abochornado. Yoongi se burla, bebiendo té helado que sacaron de la cocina. Namjoon ve alrededor. Es una suerte que estén solos.

—Te ves imposiblemente bello cuando dejas que Namjoon te lo meta—dice Jungkook y Jin de aun golpe a la mesa, colorado y riendo nervioso sin parar—. ¿Qué? Lo dije yo y estoy hablando conmigo. Harás la misma cara conmigo~

— ¿Quién dijo que será así?

— ¿Quién dijo que estarías arriba? —pregunta igual de divertido. Jin pierde el aire, cubriéndose la cara.

—A veces hay que aceptar realidades. Es triste, pero es cierto. —Hoseok palmea la espalda de Jin.

Todo en broma, evidentemente. Pues aquí nadie deja de ser versátil. Ni siquiera Jimin y Taehyung a pesar de que prefieren ser pasivos o Namjoon que prefiere ser activo. Con Jungkook no será distinto, pero jamás deja de ser divertido decirle estas cosas a Jin. Es igual de cómico que poner nervioso a Hoseok o asustarlo con tonterías.

—Así que iremos a final del verano—murmura Jimin—. Siendo como eres ¿No es posible que se adelante? Eres precoz para todo. Incluso esto que ya es adelantado. —Jungkook se encoge de hombros.

—Seojoon me mostró una forma de comunicarme al instante. Como un celular, pero con fuego. Así que, si pasara algo así, los llamaría para que vayan… rápido… muy rápido… por favor no me dejen plantado. Ninguno de ustedes—lloriquea Jungkook—. Siempre quienes hacen eso se quedan en una casa más alejada para poder pasar ese tiempo.

—Una semana de darle y darle. Obviamente necesitas ayuda o lo matas—Jimin se cubre con las manos por lo que dice Taehyung—. Cómo explicarles a mis papás que estaré una semana entera teniendo sexo porque mi pareja el hombre lobo, va a estar en celo como un gato.

—Fácil y sencillo—Yoongi se aclara la garganta—. Dices que vas a pasar un buen tiempo, tal como el de ellos. Si se asustan, les bromeas diciendo que no es nada malo y que son unos malpensados, te vas y quedarán con el mal sabor de boca por desconfiar de ti. Así mi papá no me molesta para ir a casa de Hoseok. —Añade riendo animado.

—Altamente funcional. —Asegura Hoseok haciendo un círculo con los dedos.

—En ese ritual ¿Solo llamas a una persona? —pregunta Taehyung.

—Pues… Nunca me han dicho de nadie que llame a dos. Es raro. Porque suele ser tema de “almas gemelas” o “almas destinadas”—explica Jungkook apoyando la barbilla en sus manos—. Serían almas trillizas—bromea arrugando la nariz y mostrando los dientes frontales—. Aunque quisiera llamarlos a todos—Exhala cerrando los ojos—. Así estaríamos todos unidos por siempre… y para siempre.

—Ya lo estamos. —Le recuerda Jin.

—No es suficiente. Quiero más—admite en tono de voz muy bajo y soñador—. Quiero que tengamos tantos nudos, que ni siquiera la muerte nos pueda separar después.

—Eso está complicado. —Yoongi sorbe aire ante aquella expectativa tan grande y especifica de Jungkook. Llena de pretensión.

—Lo que importa es intentarlo al menos. —Concluye Jungkook.


—Ella es Jennie y ella es Rosé.

Jisoo sobre salta por la señalización hecha por Jimin a los demás cuadros que acaban con una pequeña placa del nombre. La chica de cabello rosa, Rosé, no hace sino dar pequeños y emocionados aplausos por la adivinanza de su nombre. Jimin sube el labio inferior, viéndola fijamente.

—Tal vez usted la quiere mucho, pero… No me sorprende que todo lo que cuenta de ella, esté triste. Usted es una mujer muy cruel. —Acusa sin motivo alguno. Jisoo levanta de su asiento y se acerca a Jimin.

—No todos en el mundo pueden ser dulce y tiernos, Jimin. Algunos lo fueron y por ello, ahora están muertos. —Señala y Jimin sacude la cabeza en negativa.

—Usted lo ha dicho mucho, vamos a acabar muriendo, pero ¿Qué impide que seamos buenos antes de que eso suceda? ¿Qué impide que tengamos un buen corazón o tengamos a quien nos ame tanto como nos amamos nosotros mismos? —pregunta a Jisoo que abre los ojos—. Sí. El fin es la muerte, pero no quiere decir que la felicidad que consigamos antes sea inútil o un desperdicio… Es lo que marca si valió la pena vivir.

—Umm…—Jisoo se acerca y lo toma del rostro—. Te pareces tanto a ella. Intentando que las cursilerías quepan en el mundo donde esa clase de cosas, no importa—Concluye con lentitud y se aleja de Jimin, quien frunce las cejas y su gesto se muestra triste—. Rosé es feliz. Yo sé que lo es… Quisiera que fuese como tú, más fuerte a pesar de que no esté mucho tiempo con ella.

—No lo diga.

—Jimin, la marca que tienes—exhala sin completar y Jimin se muestra extrañado—. Sospecho que te hace así de ingenuo. Es una pena.

—Prefiero ser ingenuo que ser tan extremista.

—Es una vida fácil.

—Es una vida carente.

— ¿De qué?

—De la vida misma. Si tanto va a pensar en morir ¿Por qué no muere? Ya que nada aquí tiene sentido.

Él se va y Jisoo ve los cuadros. Uno donde Jennie arruga la nariz antes de reír cubriéndose el rostro y dar una tierna vuelta en sí misma. A su lado, Rosé con cabello platinado, jugando con este al dar vueltas.


— ¡Llegaron las notas de los TIMO!

Jimin hace a un lado a Taehyung con tanta fuerza que el pobre acaba dando con la pared. Taehyung lloriquea en su lugar, acurrucándose en su lugar. Yeontan y Chimmy ladran de forma chillona y usual, persiguiendo a Jimin que corre escaleras abajo y le quita a Seojoon la carta que tiene n la mano.

Coincidiendo de pura suerte que es la suya y no la de Taehyung. El morpho de Hufflepuff se echa en el mueble, esperando que le digan que tan mal lo hizo. Después de romperse la cabeza por las noches, concluye que no le fue tan bien como pensó mientras sucedida.

— ¡AH! ¡AAAAAAAH!

— ¿¡Qué!? —Hyungsik se acerca, pensando que pasó algo malo.

— ¡PASÉ CON E TODAS! —Taehyung levanta la cabeza con rapidez.

— ¿¡DE VERDAD!?

— ¡SÍ! —Chilla aplaudiendo emocionado, con las mangas del suéter cubriéndole media palma—. ¿Y tú? A ver. —Arranca la carta de las manos de Seojoon y va a recostarse con Taehyung. El adulto estira los labios y lo señala con ambas manos. Hyungsik se rinde. A veces, solo queda dejarlos ser.

— ¡AH! ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAA! —Taehyung toma el papel y lo agita en sus dos manos—. ¡SI APROBÉ TODO! ¡ESTAREMOS EN TODAS LAS MATERIAS DE NUEVO!

Y se saltan encima, dando saltos. El único castigo real a no aprobar TIMO’s, es que no se podrían cursar las materias que reprueben. Por lo que Taehyung se detiene bruscamente y Jimin acaba cayéndose al suelo.

—Eso quiere decir que tengo que ver transformaciones… ¡AY NO! ¡JIMIN! ¿¡POR QUÉ ME ARASTRASTE A ESE EXAMEN!? —quejumbra dándole falsas patadas al Slytherin, Chimmy ladra y reclama por ello.

— ¿No ibas a presentar el examen? —Repite Hyungsik y Taehyung abre la boca. Jimin lo señala.

—No. No lo iba a hacer. Estaba pensando en excusas.

— ¡NO ME EXHIBAS!


—Mi plan era un restaurante, pero con las previsiones, ya ven.

—Así está bien. —responden Namjoon y Yoongi a coro.

Junto a la noticia de sus TIMO’s aprobados, vino que no pueden salir de casa por la pandemia reciente. Una absoluta mierda. De la nada en todos los países del planeta la gente enferma y muere en menos de una semana si se contagia. Contrario a impedir que la enfermedad se disipe, parece solo aumentar.

Que los cadáveres al dar su último respiro, sueltan la enfermedad y esta flota por doquier.

Debido a ello, se deben quedar en casa, pero como existe la magia para ellos, van y vienen de casa en casa. Principalmente con trasladores que Yoongi aprendió a hacer y puede hacer gracias a su mayoría de edad. Ir y venir de su casa a la de Namjoon. Que sus padres tengan tiempo juntos y ellos también.

Tan discretos y privados como es posible. Los mayores aún no saben de lo mucho que hacen en la habitación aparte de música propia y demás—Hobi aprobó todo. Me avisó antes de venir—. Namjoon levanta los brazos, con las mejillas llenas de comida.

Pasan la comida hablando de Hoseok y sus aspiraciones de ser medimago.

Chapter 45: Luna demandante

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Da un grito, espantado por la repentina explosión que da la leña en la chimenea de su casa. Tras pasar el susto, Jin se acerca, asustado, tomando el bastón metálico y moviendo los trozos a medio chamuscar, temblando y gimoteando a cada toque.

— ¡Ah! ¡NO ME ASUSTES ASÍ JUNGKOOK! —reclama a la imagen que se muestra en el fuego. Incluso le trae malas sensaciones.

Necesito que vengan.

— ¿Disculpa?

—N-necesito que vengan… Ya… Lo más pronto posible. Por favor.

Jin ve a los lados y frunce las cejas, acercándose al fuego y asustando a sus padres por el comportamiento extraño de su hijo. Jungkook suena angustiados y reprimido. Es extraño cuanto menos.

— ¿Qué vayamos ahora? Para-

— ¡Tienen que estar aquí! ¡RAPIDO! ¡POR FAVOR! ¡NO ME DEJEN AQUÍ PLANTADO! —Jin abre y cierra la boca hasta que su capacidad cerebral envía la respuesta:

— ¿Vas a hacer tu ritual ahora? ¡Apenas salimos hace una semana del colegio! —reclama—. Debes estarte equivocando. Aún falta para tu cumpleaños también. No es-

— ¡JIN! ¡POR FAVOR!

La comunicación termina y Jin gira a sus padres que ya esperan que haga un pedido estúpido. Desde una alpaca de mascota, hasta que lo dejen usar la otra casa pequeña que tienen para pasar días con sus amigos. Como si no pasaran casi todo el tiempo pegados. Jin sonríe con deje tierno.

—Mamáááááá~

—Discútelo con tu papá. Yo no quiero saber.

El Sr. Kim da un quejido, su esposa se le adelantó esta vez. Mierda.


                — ¿Dónde quedó el que sería cerca de septiembre? Aun no acaba julio.

—Ya sabemos, pero díganle eso al lobo que está llorando en Bulgaria—Justifica Hoseok con voz muy fina—. Jungkook es precoz para todo.

—Sí, hasta para llegar a su tiempo de coger. Que desgracia. —bufa Yoongi con las manos en la cintura y el Sr. Min no demora ni un instante para verlo reprochante por su forma de decirlo—. Vamos rápido, no vaya a ser que lleguemos de noche, nos perdamos el numerito y tengamos a un lobo deprimido.

—E-en realidad podría ser más grave que eso.

Los padres no hacen sino quejarse entre ellos, exhaustos. De Jin y Yoongi ya no se espera mucho. Llegaron a la mayoría de edad y bien podrían irse aun si no les dan permiso. La distinción es que aún tienen a cuatro de ese grupo sin dicha edad y antes que crear un desastre, mejor es dejarlos ser.

Además, ya les da pena con Jungkook. No molesta a nadie ni siquiera respirando fuerte. Él ya les había hablado de esto, que no se trata de una simple maña, sino algo propio de su especie que necesita llevar a cabo de forma desesperada. El Sr. Jung entregan la cobija que hizo traslador.

— ¿Quién va a tener un novio lobo? —pregunta la Sra. Jung curiosa.

Se ven entre ellos, balbuceando sin saber cómo decirlo. Pues puede darse a entender la relación poligámica que tienen. De eso no se salvarían, pues seguro no los dejarían verse ni de chiste, sumado a las charlas de que esas relaciones no están bien y blablablá…

— ¡Gracias por el traslador los vemos en una semana! —Despiden al unísono, desapareciendo con el traslador.


— ¡Ah! ¡YA LLEGARON! —Namjoon pierde el aire, el hermano menor de Jungkook se lanza cual bala en su dirección. Con tanta fuerza que lo lastima en la panza. Se echa a un lado, intentando recuperarse y el niño ladra a su alrededor— ¡MI HERMANO ESTABA LLORANO MUCHO! ¡PENSÓ QUE NO VENDRIAN!

—Ay, pero que poca confianza—ríe Taehyung—. ¿Bien? ¿Dónde está nuestro niño grande? —pregunta el conejo frotando las patas.

—Aun no pueden verlo—indica la madre de Jungkook, la loba notoriamente embarazada. Sus embarazos, dependiendo de la forma en que sucediera, son más largos o más cortos. En su caso, toca el largo, por ello aún no ha parido. Aunque han bromeado con que nacerá el mismo día que Jungkook—. Tienen que esperar a la noche.

— ¿Por qué? —pregunta Jin inflando su plumaje. Aun sin acostumbrarse al frío. El grupo avanza por el lugar, con lobos yendo de aquí para acá ordenando cosas.

—Porque está en un momento muy sensible. Necesitar estar despejado para que, al aullar, su llamado llegue a quien será su compañero—explica la loba. El hermano de Jungkook anda junto a Jimin—. Él ha insistido en que será Jimin… y Namjoon. No ha dejado de insistir. Cosa extraña. No se puede tener dos compañeros.

—No diga eso señora, es tener miedo al éxito—ríe Hoseok con simpatía—. Todo es posible. Ustedes cambian de forma y nosotros también.

La loba se detiene, levantando las orejas y su cola erizada.

—Bu-bueno les doy el punto en eso.

Pasan todo el día viendo como preparan el ritual. A veces sucede de dos o más lobos al mismo tiempo, indiferentemente lo hacen al mismo tiempo. Por hoy, solo está Jungkook afortunadamente. Cuando la noche que cae, una hoguera enorme está ahí ensamblada. Ardiendo con furor y la luna llena en el cielo.

—Es muy afortunado que toque en una noche como esta—informa el padre de Jungkook, sentado a un lado de Yoongi—. Mi compañera y yo nos unimos en una noche así, incluso él nació en una noche así. Es-

—Un niño de luna. —Completa Namjoon al instante.

—Los compañeros que se unen bajo la luna llena, bajo la luna llena morirán. Unidos hasta al momento de volver a ser uno con la naturaleza—Jin ulula, hinchándose—. Jamás se separarán, nacieron para estar y morirán al estar. Ni siquiera la muerte sus almas podrá separar.

—Vaya…

—Dicen que los niños de luna se atraen mutuamente ¿No será por eso que están siempre juntos?

Se ven entre ellos. Jimin y Taehyung no tienen forma exacta de saberlo. Los encontraron y por ello tienen cumpleaños; los demás, por otro lado, nacieron en días que contaron de luna llena y, según Hoseok, en su nacimiento hubo un eclipse solar.

— ¿Cuándo dejaremos de ser tan raros? —pregunta Taehyung cubriéndose la cara con las patitas.

—Diría que al morir, pero dudo que ahí dejemos de serlo. —admite Jin.

Gongyoo aparece, andando lento y poniéndose frente a la hoguera. Da un aullido desde lo profundo de su garganta, ocasionando que el fuego chispee. Hay un silencio casi asfixiante. Los pasos suaves se escuchan. Jungkook aparece, usando un poncho negro. Logra ver que los demás están ahí. Mueve la cola, feliz.

—Hoy Jungkook se hace un adulto—Anuncia Gooyong—. Por lo que, como todo adulto antes y después de él, debe de estar con su compañero. Aquel que sea capaz de acompañarlo en las buenas, malas y sea capaz de amarlo como a sí mismo—continúa—. Si ese compañero no aparece, permanecerá como alma incompleta y si alguien desea cortejarlo, tendrá derecho a intentarlo.

El fuego crepita.

—Inicia.

Jungkook mira el fuego y cierra los ojos. Concentrándose en es que lo ha estado molestando desde hace dos días que habló con Jin. Toma un profundo respiro, saboreando hasta abrir la boca y aullar con fuerza.

Resulta complicado para Namjoon no dar cuenta de cómo las orejas de Jimin se levantan.

Why are my eyes filled with tears?
Hey, stay by my side and laugh

                Alza la cabeza y Jungkook toma un profundo respiro, volviendo a aullar con exceso de fuerza.

A future without you is a world without color
Filled with monochrome coldness

— ¡Hey!

Los lobos se alejan de ellos. Con los seis cambiando de forma al notar que algo sobre sale de sus pechos. Un delgado hilo de distintos colores que dirigen directamente al lobo que aúlla. Siendo uno que conecta directamente con el pecho de Jungkook. El grisáceo de Jimin. se lleva una mano al pecho con expresión entristecida.

Even the darkness we see is so beautiful
Please believe me

Levanta de dónde está y empieza a andar hacia el bosque, alejándose. Aquello en el pecho de ellos se apaga, desvaneciéndose. Excepto el que sigue en Jimin. Da un suspiro— ¿Qué tienes? —pregunta Hoseok.

— ¿No lo están…? —balbucea señalando allá. Ve a Gooyong, quien le niega con la cabeza.

Looking only directly at you
So you don't go away

Jimin se ajusta los botines desatados y corre hacia el interior del bosque, siguiendo el sonido, siguiendo aquello que sale directamente de su pecho. Yoongi se sienta de nuevo, entreabriendo los labios. Lo que sale de él es lo que, para la manada, suena como un silbido.

No obstante, entre ellos lo entienden perfectamente.

Whatever lies in our way
Look far into the distance
The place you gave me is still
Where my heart entrusts

Hoseok se sienta a un lado, recostando la cabeza y dando cuenta de cómo ese delicado hilo vuelve a surgir en su pecho. Una sonrisa suave brota en su rostro.

Shadows of the past keep on chasing me
But the more I try to escape and struggle, the more it follows
But I still want to hold onto it, wherever you are I’ll find you
To a tomorrow of us

Jimin se detiene a mitad de camino, jadeando con demasiada fuerza— ¡JUNGKOOK! —grita llevándose las manos a la cabeza, angustiado. Hay demasiado rebote, lo escucha con tanta fuerza que le duele. Pone ambas manos en su pecho, protegiendo aquel delicado hilo.

Even it seems to be the beginning of the end
I’ll call your name

— ¡JUNGKOOK! —Insiste, quebrado y sin verlo. No lo encuentra en ningún lado.

Se deja caer al suelo, sollozando con el temor de que el hilo se rompa. Que a la más mínima brisa, sea destruido. Se encoge en sí mismo, quejando con fuerza. Levanta la mirada al percibir un sonido ajeno a la melodía que continúa sonando. Jungkook aparece, andando lento hacia él, los ojos dorados fijos en él.

El fino hilo que conecta y se tira mutuamente para la cercanía. Jungkook cambia de forma una vez está sobre Jimin, junta la frente y cierra los ojos; suelta un profundo respiro y la unión de aquel hilo se solidifica hasta que ya no hay debilidad. No hay temor a que sea roto.

El hilo del alma, que buscaba a la cual unirse y estando así de expuesta, temía ser herida. Jimin lo abraza del cuello, besándolo; Jungkook corresponde con fuerza, metiéndose entre las piernas del morpho cuyo cabello muta a un total color rosa de mechones corintios. Jungkook jadea con mucha fuerza, viendo a Jimin bajo suyo con el suéter subido y la luna como observadora de esto.

—Jungkookie. —llama con una sonrisa tierna y cariñosa.

Jungkook abre más los ojos.

Jimin vino hasta aquí.

Jimin lo escuchó.

Jimin lo está aceptando.

Jimin es mi compañero.

Jimin percibe la piel caliente, la forma tan urgida y en que lo plasta en el suelo que se llena de escharcha y nieve por culpa suya. la parte inferior de su ropa siendo rota de un solo tirón y acabando en sentir la tosca penetración que le saca un grito.

—Eres mi compañero. —anuncia con una sonrisa amplia y ojos entrecerrados. Los ojos siempre dorados y brillantes.

Jimin jadea, tomándolo del rostro y alejando el cabello para poder verlo bien. Acabando en copiar el color de sus ojos, hacer afilar un poco los dientes y morderlo en el hombro. Que sea lo más parecido posible…

En tanto el tercer hilo que aguardan, llega.

Chapter 46: Tripe lazo

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— ¿Cómo hicieron eso…?

— ¿Qué cosa?

—Eso en sus pechos. Todos ustedes lo tenían—Gongyoo se muestra aun sorprendido por aquello—. Se supone que solo el compañero debía tenerlo. No todos. Conducían directamente ¿Qué pasa aquí realmente? —Exige saber el lobo malhumorado. Jin se hincha de plumas, subido al lomo de Hoseok por ligera precaución.

—Solo somos así. Ni siquiera nosotros lo entendemos del todo. Pasa. Así de sencillo. —responde Yoongi de forma corta y sin dar muchas vueltas. Namjoon exhala y gira la cabeza bruscamente por el camino que marchó Jimin hace ya un buen rato.

Even the darkness we see is so beautiful
Please believe me

—Oye, oye, oye-

— ¡Tienes que ir allá! —Baja la mirada al cachorro—. ¡Mi hermano te está llamando! Tienes que ir. —Incita el lobo negro, dando vuelta y saltando mientras ladra. Namjoon abre y cierra la boca, con el delicado hilo de su alma recorriendo lentamente el camino por sí solo, diciéndole a donde ir para que la conexión corporal se haga.

—Pe-pero no se supone que-

— ¡Anda! —chilla Jin aleteando con fuerza.

— ¡ANDA ANDA ANDA! —Hoseok le da empujones con su cabeza, logrando que el oso se levante.

— ¡¿Qué estás esperando ahí parado?! ¡APURATE!

Namjoon se altera y acaba por salir corriendo a su paso tan cómico propio de un oso. Cambia de forma llegado cierto punto. Con el bosque tan oscuro y denso que da la impresión de que está perdido. Mira su pecho, donde sigue ondeando el fino hilo, amenazando con romperse irremediablemente.

The gazing eyes are so colorful
I'll give my everything to you
Still unable to verbalize the hopeless dream in my heart

El pecho le duele, asustado de no encontrarlo a pesar de estar ese hilo guiándolo. Fluctúa tanto. Gimotea, con su pulso alborotado. El sonido cada vez más fuerte y resonante en el lugar.

—To face the past and the future—murmura, andando con lentitud, viendo alrededor y dando cuenta que a más avanza, los arboles dejan paso a que la luna sea visible
How much hope is needed to reach you—Se detiene un instante, con la luna siendo tan grande en el cielo—. It's nights like these that I keep on thinking—Mira su mano un instante, estando con la piel más pálida—. In the city at dusk… —Culmina y empieza a correr.

Suda hasta empaparse el cabello. Llega a un claro, donde parece la luna parece estar en el suelo debido al lago en el que reflecta. Jungkook parado y recostado de un árbol, entonando con suavidad.

To be loved, to love someone, I’ll become your eye
For the adventure that lies ahead
Even the darkness we see is so beautiful
Please believe me
Looking only directly at you
So you don't go away

Gira la cabeza hacia Namjoon y sonríe, estirando los brazos hacia él que se apura a ir con él a abrazarlo, haciéndolo caer al suelo por puro accidente. Jungkook toma a Namjoon de la cara, besándolo. Muerde los labios anchos del otro, lo toma del cabello para que no haya distancia y abre las piernas para apretarlas en torno a la cadera de Namjoon.

Jungkook aprieta la boca, abrazando a Namjoon contra su pecho y algo de dolor en la parte inferior de su cuerpo. Suelta el aire, jadeando con cansancio. Namjoon apoya los brazos a cada lado de la cabeza de Jungkook, ladeando la cabeza y el cabello húmedo cayéndole por la cara. Notando lo blanco que se ve.

—Eres mi compañero. —ronronea Jungkook, acariciándole la cara y sonreír de esa forma tan suya que acaba por darle ganas de llorar a Namjoon.

Porque solo lo hace pensar en el niño de nueve años que se perdió en el callejón Diagon y no podía andar en Hogwarts sin agarrarlo de la mano, callado sin entender nada; que lloraba diciendo lo mucho que extrañaba a su familia y lo mucho que lo hacía sentir seguro, como si fuese su papá.

Resulta para él imposible no seguir viéndolo como un niño, incluso ahora en que se está estableciendo un lazo tan íntimo, tan serio y tan profundo. Los enormes ojos dorados que siempre han estado clavados en su persona, ahora de esta forma tan llena de ilusión. Junta la frente con él.

—Siempre hemos sido compañeros. —Jungkook abre los ojos y lo abraza con demasiada fuerza por aquella aclaración llorosa de Namjoon.

—Compañeros hasta que la muerte nos lleve, compañeros hasta la luna deje de brillar y el sol se apague. —musita el morpho con las manos tras la espalda.

Jimin continúa apoyado en el árbol contiguo a ellos, a un par de metros. Viendo la luna. Sus ojos aun dorados y cabello blanco sin que sea su culpa. Sacude su suéter y avanza hacia ellos, Namjoon endereza la espalda y Jungkook se estira en el suelo. Jimin sonríe, ligeramente divertido de la forma en que se ven.

—Que bonito se te ve el pelo blanco. —Elogia a ambos. Namjoon lo jala del brazo y Jungkook abraza al morpho. Los tres acaban riendo, abrazándose en el lugar con el brillo de la luna dándoles de lleno y que las hebras blancas resalten.


— ¿Venían las canas incluidas en todo esto? —Señala Yoongi apenas los ven llegar. Namjoon lleva a Jimin en la espalda y Jungkook avanza dando largos pasos. Resulta muy extraño que tenga el cabello tan claro.

Jungkook se encoge de hombros y saca un poco los labios.

— ¿No podemos irnos ya a la casa? Quiero-

— ¿Los siete? —Gongyoo no reprime la extrañeza de todo lo que está sucediendo. El cumulo de rarezas que vienen con Jungkook. El muchacho da un bufido. Su rostro colorado y caliente al tiempo que los mechones blancos le caen por la cara.

—Somos una manada distinta… vámonos, por favor. —Jala de Jin para apoyarse de él, apretando sus brazos. Jin abre los ojos viendo a Namjoon que niega con la cabeza.

No, no te va a querer soltar.

Gongyoo niega con la cabeza y acaba por decir a donde deben ir.


— No me voy a ir Jungkook, puedes calmarte. —Ríe Jin por lo fuerte que Jungkook lo abrazo, reprime un gemido escandaloso y terrible que trata de salir de su garganta. Jungkook sube la mirada, viendo directamente a Jin.

—Sé que no, pero no quiero…

Lo hace acercar el rostro, dándole besitos por toda la cara. La acción tierna que nada tiene que ver con el acto que se está llevando a cabo. Jin mantiene un agarre cariñoso en Jungkook, quien lo embiste con apenas fuerza, dedicado a un ritmo lento, suave y de quedarse mirando las expresiones que hace Jin.

Replicar las que ha podido ver que hace con Namjoon y consiguiéndolo. Con la enorme diferencia de que Jin lo está llamando. Exhala, entrecerrando los ojos dilatados y su piel erizándose por completo.

—Te amo, Jin.

—Cómo no amarme—burla apretando las mejillas de Jungkook—. Y cómo no amarte con lo tierno que eres. Mi Kookie. —Junta los labios con él de nuevo, el gemido ahogado en la boca de Jungkook y meditando en lo mucho que lo quiere.

La forma en que se llevan: Molestarse, abrazarse, insultarse, golpearse y hacer todo sabiendo que en realidad no podrían vivir uno sin el otro. Acaban siendo almas gemelas sin darse cuenta. Deseando estar juntar, jugar de forma extraña y a pesar de ello, acabar todo con un risueño te amo para resaltar el irremediable sentimiento que los acedia.

. . .

— ¿Te dijeron por qué el pelo blanco? —pregunta Yoongi, tomando con los dedos los trozos de carne en el plato. Les trajeron un ciervo entero para comer y luego salieron huyendo. Como quien huye de la peste.

—Se va a quitar con el tiempo. Ocurre a los que tienen una coincidencia con la luna llena, el nacimiento y la unión—responde Namjoon—. Ya sabes, una de las rarezas más que hemos vivido.

—Como si no tuviéramos suficientes. —ríe Hoseok en voz baja.

— ¿Estás ahí? —Taehyung chasquea los dedos frente a Jimin, quien permanece con la mente en otro lado.

— No sé qué hora es. —Taehyung rompe a reír—. ¿Dónde estamos? —pregunta medio dormido.

—Luego dicen que no es obvio cuando tiene relaciones—burla Yoongi—. Eso me hace pensar… tienes el cabello blanco, en lugar de negro ¿Es una buena señal? Tal vez—Jimin continúa cabeceando en su lugar—. También quería con-

—Yoooooongiiiiiiii~ —lloriquea Jungkook abrazándolo por la espalda y levantándolo de la silla.

—Oyeoyeoyeoye HOSEOK AYUDAME QUE AUN TENGO HAMBRE. —chilla Yoongi intentando soltarse del agarre del lobo, quien lo presiona contra su cuerpo y arrastra consigo.

—Te guardaremos un poco para más tarde. Suerte. —Hoseok sacude la mano y Jin se echa en una de las pieles en el suelo. Una de las camas que no quiere dejar ir en unas horas. Las que le tome recuperarse de tantas horas seguidas de un lobo encima.

— ¿Qué tal todo? —pregunta Namjoon con sonrisa amplia.

—Cre-creo que estoy en cinta.

Se tiran a reír los cinco, sin poderlo evitar. Queda más que claro que hubo mucho ahí. Jimin se va a acostarse recostado con Jin, queriendo descansar mucho rato. Namjoon guarda la comida que queda y Taehyung se dedica a jugar con la pequeña ardilla que entró a la vivienda. Literalmente a mitad del bosque.

En sí, la semana pasó como una cualquiera que tienen en Hogwarts durante los tiempos de descanso entre periodos. Pasar rato hablando, riendo, contarse cosas y acabar en alguna situación intima sin remedio. La única distinción es que los primeros cinco días Jungkook apenas atendía a sus necesidades básicas antes de hacer que alguno lo acompañara.

Entre las cuales se incluyeron tener a dos acompañantes. Jimin y Taehyung; Jimin y Namjoon; Namjoon y Jin, Hoseok y Yoongi. Su mayor enfoque no era otro que recibir mimos y darlos de la manera en que estos venían.

Su cabello volvía con lentitud al color negro natural, sus ojos dorados con la sensación de ser aún más punzantes a lo que han sido nunca.

Jungkook escucha ruidos, por lo que levanta de la cama y se dirige a una de las pequeñas áreas apartadas que hay en la vivienda. Siendo un espacio destinado a más de una pareja, viene de perlas. Ladea la cabeza, con las orejas levantadas.

—Mo-Mooni-

Jungkook se acerca a paso lento, chocando la nariz húmeda y negro con la de Jimin, quien suelta un quejido por debajo de la mano de Namjoon. Teniendo al Ravenclaw penetrándolo. Namjoon aparta la mano y Jungkook lame todo el rostro de Jimin hasta acabar cambiando de forma y besarlo.

—Extrañaba tu pelo rosa. —informa en un jadeo. Jimin acaba recostado de Jungkook.

—E-es que- Ummgh…

Jungkook besa a Namjoon, por encima del hombro del morpho y por pequeñas señales, acaban abriendo más las piernas de Jimin, con Jungkook entre ellas. El morpho abraza al licántropo con fuerza, la intromisión dolorosa de otra virilidad lo hace sollozar. Jungkook clava los dientes en el hombro de Jimin, mordiéndolo con fuerza hasta sacarle sangre.

Moverse cuesta un poco, pero el ritmo resulta acorde a la capacidad mutua a lo que hacen. Con los quejidos volviéndose gemidos cada vez más constantes. Namjoon lo besa en el cuello hasta acabar besando la marca negra.

—Te amo. —dice Jungkook apretando las mejillas de Jimin y sonriendo amplio.

—N-no me lo digas ahora.  —lloriquea sin aire, aferrado a los hombros de Jungkook.

—Te aaaaaaaaamo. —dice Namjoon para molestarlo.

—Te amo amo amo.

—Te amo amo.

Te amo.

Aishiterru.

Solloza, quedando con la boca entreabierta y la presión en la parte baja del cuerpo. Su sensibilidad lo impide tomarse las confesiones así de claras y directas sin que se ponga a llorar. Mucho menos los besos en el cuello. Cuando hay un poco de distancia entre ambas pasa los dedos entre sus piernas.

—No me excluyan, aun puedo. —lloriquea agarrando a Jungkook del brazo.

—Estás sangran-

—No importa.

Jungkook queda entre las piernas de Jimin y Namjoon apoyado en la espalda del licántropo. Un día más y toca volver a casa. Lo cual es sinónimo de no poder hacer esto. Mejor que sea hasta el hartazgo para aguantar la sequía.

 

Chapter 47: Tiempo acelerado

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— ¡Ay por las lunas! —chilla el padre de Jungkook una vez aparecen los siete en la manada.

Con tal mezcolanza de olores entre ellos que ni siquiera entienden como hubo nada aquí con tanta gente. Jungkook mueve la cola de un lado a otro, teniendo la lengua fuera y expresión de cachorro sonriente.  Nadie se creería que estuvo encima de todas las personas –o casi todas-, que vienen tras él.

— ¡Todo salió bien! —Anuncia Jungkook emocionado.

—Puedo darme cuenta—Ríe suavemente la loba—. Lástima que ninguno es hembra, con tanta actividad, seguro ya estarías en espera de tu primer cachorro—Lamenta ella. Jin y Namjoon se ven nerviosos ¿Justo ahora un cachorro? A veces el funcionamiento casi animal los asusta—. Ya llegamos con la comida del día, pueden venir. —Invita andando lenta.

—Jungkook.

Los demás entran, Jungkook se queda para oír lo que Gongyoo tenga para decirle. Van hasta el lago, teniendo suficiente y necesaria distancia para hablar sin que nadie los escuche. Jungkook toma agua y se enjuaga toda la cara antes de que Gongyoo diga nada.

— Tu compañero es tu manada entera. Conectaste con todos.

—Sí. —responde relamiéndose el hocico y sentándose a un lado.

—Eso es… arriesgado ¿Eres consciente de ello? —Jungkook asiente—. La falta de uno solo de ellos, podría derrumbarte por completo.

—Ninguno va a faltarme—Asegura tranquilo—. Iré con ellos, en lo que el lazo de acaba de solidificar—informa y el Alpha baja las orejas—. Vendré en las vacaciones para la última luna. Estaremos todos, de nuevo—Cuenta emocionado—. Será tan rápido como llegó esto.

—Jungkook—llama, en un énfasis porque se enfoque—. ¿Qué vas a hacer después? Cuando el colegio termine—Jungkook baja un poco las orejas—. Son seis personas. Seis magos con los que estás tan profundamente enlazado que la distancia con ellos te causará dolor… ¿Qué vas a hacer?

—No voy a morir. Me hará sentir un poco solo, pero… ¡Me he dado cuenta que no necesito a nadie para vivir! —expone moviendo la cola—. Estar juntos es lo mejor. Soy feliz y me pone contento, pero también podré estar solo. También podré tener mis propias metas incluso si son muy lejanas a las de ellos.

Gongyoo niega con la cabeza.

—Hablas como un humano.

—Somos humanos. Tanto como somos lobos. El punto es estar orgulloso de que soy ambas cosas—explica levantándose—. Que me amen aquí a pesar de ser tan humano y ¡Que me amen a allá a pesar de ser tan lobo! —Pasa por debajo del hocico de Gongyoo, mostrándose afectuoso con él.

—Has crecido mucho. En algunas cosas—Especifica—. Porque en otras sigues siendo un cachorro de cuidado. No te dejaría ir a ningún lado.

—Gongyoo.

El mayor no gira la mirada tan siquiera.

— ¿Está molesto conmigo por no ser su compañero?

—No.

—Umm…—Se recuesta totalmente de él—. Siento que sí está molesto conmigo. No me odie.

—No te odio.

— ¡Sí lo hace!

Guardan silencio un rato.

—Sabe que no es algo que pudiera cambiar y que-

—Si no te hubieras ido, sino hubieran permitido que te fueras estarías siempre aquí y quizá, esto no habría sucedido—Repone con voz suave, echándose totalmente en el suelo—. Ya no importa. Parte de lo que eres hoy es gracias a lo que has vivido allá. No puedo culparlo del todo.

Jungkook da un chillido suave, dando con la pata delantera un par de toques a Gongyoo.

— Tan solo espero que sí logres estar en paz con toda tu manada, que su lejanía no te abrume y tengas un mejor tránsito por la vida al que yo he tenido… Te deseo lo mejor, es todo—Levanta de su lugar y Jungkook se lo queda viendo—. Cuando vengas aquí tendrás una casa para ti solo. Ya eres un adulto y tu madre va a parir pronto.

—Claro…

Gongyoo se marcha y Jungkook vuelve la vista al lago. Suspira, bajando las orejas, un tirón suave de pelo le llama la atención, encontrando a Taehyung. El morpho se sienta a su lado, abrazando sus piernas y a Jungkook.

—Muchas cosas están cambiando ¿Eh? —Jungkook chilla, acurrucándose en Taehyung—. No importa. Sabremos cómo enfrentarlo. —Lo besa entre las orejas.

Al día siguiente volvieron a Inglaterra tras una despedida animada de parte de la familia de Jungkook, con la promesa de enviar cartas con respecto al cachorro que vendría.


—Eres monógamo, bien… —Inicia Seojoon—. Esa parte la puedo entender, pero-

—La parte en que esto se hace un trío no la entiendo ¿Qué está pasando con esto aquí? —pide saber la madre de Namjoon. Este se aclara la garganta.

Debido a detalles variados como Namjoon y Jimin son pareja según el grupo de adultos, se hizo especialmente difícil explicar que Jimin es compañero de Jungkook; por no decir que Namjoon es el tercero en perfecta paz de las demás partes. La Sra. Jung mantiene un gesto incómodo. No ha entendido nada de lo que Jungkook explicó.

—Si ellos se mueren yo me muero. Eso. —Resume Jungkook a falta de idea de cómo explicarlo más fácil ¡Ya es fácil de por sí! Que se les complique lo hace preguntarse ¿Es tan difícil? Pensó que, como gente de conocimientos mágicos, sería pan comido.

—Hagamos un recuento—dice Hyungsik impaciente—. Hoseok y Yoongi, novios—Hoseok pone las manos en sus mejillas y Yoongi bosteza—. Taehyung y Jin, novios—Taehyung asiente animado, abrazando a Jin por el cuello—. Y Namjoon con Jimin, eran novios-

Somos novios, eso no ha cambiado. Solo que, en lugar de una pareja, somos un trío. —corrige Jimin con naturalidad—. Es como una boda.

—Los tríos-

—Es un lobo, sí va a funcionar. No hay forma de dividirnos sin matarnos en el intento así que~ es estadísticamente imposible que formemos parte de la población de tríos que acaban peleadas y con una vida miserable. —Interrumpe Namjoon a Hyungsik.

—La poligamia nunca funciona. —resopla el Sr. Min.

Yoongi ve a otro lado con gesto tengo.

—Tarde o temprano alguno se acaba llevando mal—Apoya la madre de Namjoon—. Entiendo que esto sean costumbres de tu manada, pero el mundo real no funciona así—explica con gentileza la madre de Namjoon a Jungkook—. En el mundo real estás sin nadie o con una persona de pareja sentimental. No dos. Tres son multitud.

—Tal vez para cosa de una vez si funciona—repone el Sr. Kim—, pero el tema aquí es que-

—No es una costumbre—replica malhumorado—. Ustedes no lo vieron. Es algo mucho más grande que un matrimonio como el de ustedes. Parte de mí alma, parte de todo lo que soy está enlazado a ellos—Insiste con las manos en el pecho—. No es… una cursilería de la que me arrepentiré después. En sus términos, estamos casados de por vida.

—No vamos a poder convencerlos de lo obvio, pero bueno, cosas que se descubren al crecer—Jimin blanquea los ojos, a veces lo molesta lo creídos que se ponen los adultos con respecto a relaciones ajenas—. Lo básico en todo esto: No van a estar teniendo relaciones por ahí, en cualquier momento. En casa. Ya tienen edad, es obvio que saben de qué hablamos. No queremos eso.

—Ustedes van a esperar hasta ser mayores de edad todos antes de hacer nada. Tanto aquí como en Hogwarts. —ordena el Sr. Jung.

—Tener sus propias casas o departamentos… Si es que la pandemia acaba para ese tiempo.

—Calmen sus hormonas.

—Instintos de lobo.

—Y-

—Ya lo hicimos a mitad del bosque y a este punto la vergüenza se me quedó tirada en algún lugar de Bulgaria—admite Jimin interrumpiendo—. Si no podemos en la casa…

—Podemos en el jardín. —Continúa Taehyung.

—Y si no se puede en jardín. —Prosigue Jimin.

—Será en la piscina.

—En donde se guardan las herramientas.

—En el auto.

—En el otro auto.

—En el bolso expansible.

—Hay muuuuuuuuuuuuuuuuuuchas opciones.

Si algo aprendieron, es que asustar a los padres ayuda mucho a que no molesten en esto que francamente, no les incumbe mientras no se hagan daño. No habiendo empezado esta dinámica desde hace ya tanto tiempo.

La conclusión del asunto quedó en que nadie iría a casa de nadie para tener ninguna clase de contacto y aun si habían visitas, no sería una larga donde diera tiempo de nada. Fueron vacaciones relativamente castradas. Exceptuando a Jimin, Taehyung y Jungkook, que dormían mucho por el día para tener tiempo en la noche, con Seojoon y Hyungsik durmiendo sin enterarse de nada.

Antes de darse cuenta, tenían que armar el baúl para ir a Hogwarts nuevamente al penúltimo año de clases.

Chapter 48: Contaminación

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— ¿Es solo idea mía o este lugar está más vacío de lo que debería? —pregunta Taehyung en voz baja y Jin niega con la cabeza, igual de incómodo.

—Todos están en la enfermería… y en el salón del cuarto piso a la izquierda. Casi todo Gryffindor está enfermo y nos ponen separaciones para evitar que nos juntemos. —Cuenta el mayor con gesto preocupado—. Todo está… desordenado.

—Como si no bastara que las clases fuesen las más complicadas de todas, también hay que lidiar como una pseudo cuarentena. —murmura Hoseok desanimado, pasando las páginas del libro. La profesora Solar salió hace un buen rato por llevar a alguien que había empezado a convulsionar.

— ¿Qué no se supone que la gente enferma lo tenía al instante? ¿Por qué todo estábamos bien cuando entramos? —pregunta Jungkook confundido. Si de por sí nadie entiende que sucede, él menos. La explicación de la enfermedad lo dejó aún más confundido

—Están diciendo que es una enfermedad mágica como la viruela de dragón—responde Taehyung—, pero no sabemos. Además—Arruga la cara—. ¿No tienen la impresión de que esto está pasando a propósito para empeorarlo todo? —Jin asiente de acuerdo.

—Debe ser una forma de apurarnos.

— ¿Cómo nos apuramos? No tenemos nada. Por más que buscamos, no surge la respuesta a que es ese árbol. Incluso me comí todos los libros de la sección prohibida sobre el tema y no hay nada. —reclama Hoseok ofuscado. Jin se encoge de hombros y Jungkook juega con su pluma.

—O quizá sea una manera de decirnos que no nos olvidemos de eso. No lo sé, sabes que no confío en esa cosa y mucho menos entiendo sus señales. Todas vienen de la peor manera posible. Es un hijo de alpaca.

—Y dale con las alpacas. —ríe Taehyung.

—La parte buena es que durante horas libres y con el Quidditch, coro y demás clases extracurriculares canceladas, me dieron permiso de ser asistente de Chungha—anuncia Hoseok y Jungkook da pequeños aplausos mientras sonríe—. Dijeron que lo pondrán en mi registro. Puede ayudarme a futuro con estudiar medimagia.

—Mi solecito está trabajando en su sueño, ay, qué orgullo. —lloriquea Jin cubriéndose el llanto falso.

—Y pensar que antes no sabía ni a donde ir por la tarde. —Continúa Taehyung. Hoseok estira los labios y Jungkook se ríe sin más. Queda un par de minutos viendo a Taehyung.

— ¿Vamos a la Sala de Menesteres después? —Ofrece al Hufflepuff que sorbe aire.

—Le dije a Yoongi- No, a Jin—Se corrige por la cara que hace Jin—. De ir más tarde. No puedo. —Jungkook hace puchero y mira hacia Jin.

—Jiiiiiiiiin ¿Puedo ir?

— ¿Puede ir? Míralo, no podemos dejar al cachorrito abandonado. —acota Taehyung tomando la mano de Jungkook. Jin pone las manos en la cintura. Solar entra al salón antes de tener oportunidad para responder.

Al final, fueron los tres a la Sala de Menesteres, complaciendo al morpho de Hufflepuff.


—Esto de no ser lo más enfermo del lugar es tan extraño. No sé si me gusta o no. —Yoongi ayuda a llevar las mantas de los que pertenecen a Slytherin. Jimin se encoge de hombros indeciso en que decirle al respecto.

Muchos de Slytherin están enfermos. De gravedad. Aun nadie muere y solo por eso hay no cunde el verdadero pánico. Por noticias que llegaron y la directora anuncio, la enfermedad empeoró de tal forma en apenas tiempo, que resulta menos riesgoso que se queden aquí. Incluso el comité de padres lo quiso de esa forma.

—Solo espero que ninguno de nosotros enferme. —murmura, entregando las mantas a las largas filas. Diferentes años mezclados. A cada que entrega recibe un agradecimiento cortés.

—Estaremos bien ¿Te olvidas?

—No. La hermana de Hobi, mis padres, Tae, tu hermano… siempre hay una repercusión, aunque no la veamos venir—Yoongi abre y cierra la boca, acaba por chasquear la lengua con molestia pues debe darle la razón en ese punto—. Hay que tener cuidado, intentan acabar con esto.

— ¿Te enteraste de lo que le dijeron los centauros a Namjoon?

—No ¿Qué fue?


—Memoria profunda hasta abajo, brillante en medio de la penumbra alimentando ese árbol que quieren entender ¿Qué otra cosa puede ser? —murmura Namjoon, repitiendo lo que escribió en uno de los tantos cuadernos que tiene para anotar cosas.

Los centauros prácticamente se volvieron locos apenas dieron cuenta de que eran “los marcados”. Namjoon se pregunta cuantas personas más saben del tema y ellos creyendo que la marca en sus nucas era nada más un adorno extravagante del destino. Juega distraído con la pluma, molesto de no encontrar la respuesta.

Porque los muy amables dieron un acertijo para hallar la respuesta. Más útil que solo ver el árbol y preguntar ¿Qué es? En ese aspecto, les da el punto de generosidad. La entidad o lo que sea se excedió en su egoísmo de palabras en esta ocasión.

El acertijo se lo dijo a Yoongi y a Jin, quienes de darle tantas vueltas no han podido siquiera decírselo a los demás: La memoria profunda hasta el fondo, la memoria que son los conocimientos y sabiduría acumulada por generaciones; que se destruirá junto a la existencia misma. Hasta el fondo, evitando que cualquiera la toque, arriba, alimentando al árbol de brillantes hojas ¿Qué otra cosa puede ser? Si tanto a de brillar y custodiado por un ente oscuro que nadie logra mirar.

—Me pregunto si esto es lo que sintió Alicia en el país de las maravillas cuando todo el mundo decía tonterías—Cierra el cuaderno y se lleva las manos a la cara—. No entiendo na- ¿¡Te ayudo!? —Namjoon se apura a ir con San, quien casi se cae de las escaleras, tosiendo y perdiendo el aire.

—Estoy bien, estoy… bien—dice falto de aire—. Necesito ir a ver… a los estudiantes enfermos y-

—Y-y quedarse ahí, usted también está enfermo. —balbucea asustado del asunto, ayudándolo a andar.


Revisa que Jungkook esté dormido y se mete en su cama. El dormitorio apenas lo ocupan ellos dos y otra persona. Los demás, están con los enfermos. Entra en el bolso expansible y anda hasta el pequeño lugar donde tiene el Pensadero y los recuerdos. Vierte el que extrajo de Namjoon. No lo había podido ver hasta ahora.

Principalmente porque sus padres mantienen el bolso cuando está en casa, sumado a los TIMO y sus descansos largos, incluso lo había olvidado. Toma un respiro y mete la cabeza en el Pensadero. Introduciéndose en el recuerdo.

 —Qué hiciste.

Jin se lleva una mano al pecho, sobre saltado por la pregunta tosca. Bien, apenas aparece y ya se ve que Namjoon que estuvo con Wonho aquel día en que llegó mal a la enfermería. Da cuenta de cómo luce Wonho, lo ahogado que está. Tarda en darse cuenta de que Namjoon está haciendo magia no verbal en él

— ¡NO HICE NADA! ¡NO PUDE HACER NADA! —chilla alterado. Namjoon para el hechizo y Jin mantiene el gesto incrédulo a que pueda hacer eso. Namjoon es, en líneas generales, como Hoseok: Casi pacifista. No ataca a nadie a menos que sea verbalmente. Esto tan directo es algo que no esperaba.—. Y-yo no… ¡Si lo intenté! ¡Pe-pero no pude! N-no quise-

—Lo último ¿Cierto?

— ¿Qué demonios…? —Arruga la cara, asqueado de la confesión de Wonho.

Wonho guarda silencio y Jin apenas presta atención a las paredes del castillo que rotaron su forma y ahora están en lo que parece un simple espacio sin que nadie pueda exceder. Medita que Jungkook tuvo un motivo para ponerse de la forma en que lo hizo. Que sus palabras a medias venían a no querer soltar lo que percibió. Namjoon se muerde las mejillas.

—Puedo suponer que estuviste abusando de mí novio, luego causaste que exhibieran la licantropía de mí novio y eres tú quien ha estado espiando a mis parejas todo este tiempo—Wonho se retuerce en su sitio. Jin se muerde el labio inferior, ve la magia que sale de Namjoon. Blanca y negra al mismo tiempo, brotando de él—. Y nada me revienta más que saber esta clase de cosas.

—N-no puedo…

— ¿Qué? ¿Respirar? ¿Crees que me importa? Ahora, hijo de puta—Jin se acuclilla, intentando decidirse en cuanto a qué piensa de esto ¿Lo disgusta? ¿Lo hace feliz? —. Acércate de nuevo de cualquier forma extraña y esto va a ser peor. Mucho peor. Sacarme de quicio cuesta, no siento nada y aunque intentaras torturarme yo no siento nada… Tú, por otro lado.

Pone la varita directo en la frente de Wonho.

—Crucio.

Jin chilla, cubriéndose las orejas y saliendo del recuerdo para no escuchar a Wonho agonizar. Que Namjoon tenía tantas, tantas, tantas ganas de torturarlo que empezara a retorcerse como lo hizo. Exhala, agotado y asustado en partes iguales.

Sale del bolso expansible y despierta a Jungkook, moviéndolo con brusquedad. El hombre lobo guiña dispar y lo ve con agotamiento.

—L-lo que pasó con Wonho… Tú sabes que hizo algo ¿Cierto?

Jungkook guarda silencio, se sienta y pasa la mano por el cabello que se destiñó el fin de semana. Saborea y bosteza, ve a otro lado.

—Sí. Huele… mucho, siempre que decían que venían de pasar un rato olía a… Algo.

— ¿Cómo nosotros?

—No del todo.

—Oh.

—No importa. Hacer eso sin permiso es malo—replica Jungkook con molestia y disgusto—. Jimin de verdad cree que es su amigo, pero un amigo de verdad ni siquiera pensaría en hacer eso.

Jin asiente y lo abraza. Jungkook lo atrae para que acabe de acostarse con él. Jungkook se acurruca en el pecho de Jin, enredando las piernas y una sonrisa de gusto instalándose en su rostro. Olisqueando a Jin. Siempre huele tan bien. Guardando en el bolso expansible dulces.

Siempre huele a dulces. A pasteles.

—Hueles bien.

—Lo sé. Ojalá pudiera decir lo mismo, hueles a perro mojado.

—Es que no estabas para ayudarme a bañarme.

—No eres un niño. Deberías bañarte solo.

—Noooooo. No quiero, soy tu cachorro hasta que me muera. Ayúdame. —pide con los ojos cerrados y durmiéndose minutos después. Jin sonríe, dándole un beso en la cabeza. Realmente huele a perro mojado, pero ya ¿Para qué remediarlo? Está acostumbrado a ese hedor y empieza a gustarle.

Es una señal de que estarán un rato jugando en el baño; momentos típicos de los suyos donde jugar no cansa. Suspira y se duerme poco después.


—Ya empezó.

Jimin se sienta en la cama, estando durmiendo en la misma cama que Yoongi. Beth se desliza hasta llegar a los hombros del morpho. Yoongi da cuenta de esos pequeños montículos de energía. Se levanta de la cama, con Jimin tomándolo de la manga.

—Están aquí… se están despidiendo entre ellos—Cuenta lo que ve y Jimin tiembla los labios—. Y buscando a sus mejores amigos aún vivos… Ni siquiera saben los que no están aquí—Ve a algunos cambiar a ser simples bolas de luz que se van rápido—. Y ahora hacia sus casas… supongo.

— ¿No puedes ayudarlos diciéndoles que no están aquí quienes buscan? —pregunta Jimin, sintiendo pena genuina por el asunto.

Yoongi asiente y a pesar de ser indiscretos a la hora de romper el toque de queda, los dirige con quienes buscan. Alejándose luego con alegría para ir a despedir a sus familias. Aun con la información de que no serían escuchados.

— ¿Qué tienes? —pregunta Jimin tomando a Yoongi de la mano.

—Solo pensaba en que… Realmente se convierten en estrellas.

Sus pequeños ojos se llenan de aquellos incontables destellos que van y vienen. Buscando dar un adiós para tomar su lugar en el cielo.

—No te conviertas en una estrella, por favor. —pide en voz baja, girando hacia Jimin y apretando su mano.

Jimin da una risita penosa, empezando a llorar poco después. Muchos de los que están muertos son amigos suyos en Slytherin. Muchas serpientes, leones, tejones y águilas se fueron esa noche. Una brillante estela de luces que viajan sin parar hasta subir al cielo. Formando nuevas nubes estelares, estrellas fugaces y brillantes linternas en el cielo para los que se hallan solos.

Yoongi, que es capaz de ver como esto sucede, sencillamente no quiere que nadie en su vida pase a ser una de esas estrellas. Por más hermoso que sea, quiere su compañía en la tierra. Quiere el brillo de la vida y no el nacido tras la muerte, estando en su manto.

Uno del que nadie escapa.

Chapter 49: Luces apagadas

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Debido a la enfermedad, las clases están suspendidas. Muchos profesores lo exigieron desde la primera noche en la que hubo fallecidos. Se ha hecho especialmente lioso porque no tienen como enviar los cuerpos a ser enterrados en casa. Ni siquiera el expreso de Hogwarts tiene permitido el funcionamiento.

En conjunto a la problemática, varios de ellos también han tenido enfermedad. Con la diferencia de que ninguno ha fallecido a pesar de haber transcurrido el asfixiante malestar. El alumnado apenas cuenta con alguno que otro que ha podido curarse. En vano, pues caen enfermos de nuevo y por puro accidente.

Las salas comunes apenas tienen estudiantado; el gran comedor está divido por seguridad de los sanos y en sí el panorama se ha vuelto en exceso deprimente. Apenas dos mesas sin necesarias para albergarlos a todos.

—¿No podemos comer en otro lado? —pregunta Jimin sin lograr tocar su comida.

—No. —responde Yoongi.

—Así no puedo comer. —replica con labios temblorosos.

—Yo tampoco. —admite Taehyung moviendo un trozo de carne en su plato lleno.

—Esto es deprimente. —bufa Jin.

—Vamos, hay que mantener un poco el ánimo—incita Hoseok de buena fe—. Quienes más se decaen, son más propensos a caer enfermos. Hay que estar un poquiiiiiiito más felices ¿Sí? Al menos un poco. —pide dándole suaves empujones a Jungkook.

—Te juro que lo intento, pero esto cuesta. —dice Yoongi acabando de comer. Está acostumbrado a tragar así esté bien o mal. De otro modo, serán más dolores corporales. Su cuerpo está acostumbrado a tener esta clase problemas, ya funciona por inercia.

—Con eso me basta. —dice Hoseok y Yoongi sonríe suave.

— ¿Qué tienes? —pregunta Taehyung a Jimin que acaba por sollozar quebrado.

—Na-nada… solo…

—Muchos de Slytherin no están ahora—dice Yoongi con el mayor tacto posible—. Está aún conmocionado por eso. Muchos han ido a despedirse de nosotros. —Taehyung abre y cierra la boca, viendo a otro lado. Ha tenido el cabello azul desde que todo esto empezó.

La diferencia es que él sabe disimular mejor lo que está sintiendo.

—Entiendo…

—Creo que ahí es donde más se ha ido. —comenta Jin.

—Diría que sí, pero no estoy seguro. Lo que veo casi siempre es Slytherin porque van allá, no sé qué pasa en otras casas. —Encoge de hombros, penoso. Wooyoung, San, Solar y Chungha se acercan a ellos. Jimin se limpia la cara y Namjoon lo acaricia en la espalda.

—Jimin, Hoseok y Taehyung… Necesitamos hablar con ustedes.

Se ven entre ellos ¿Ahora que hicieron?


— ¿Por qué les propusiste eso? —pregunta Jin a Namjoon.

—Pensé que sería buena idea. Todos están tan desanimados que seguro los anima tener algo mejor que hacer. Aquí no hay nada con lo que distraerse. Eso hace que se enfoquen más en que están enfermos. —explica Namjoon estirando los brazos.

Él propuso a los profesores que se hiciera al menos un espectáculo, parecido al coro, donde los estudiantes se pudieran distraer. Sin Quidditch, sin clases, sin posibilidad a que puedan hablar rápidamente con sus padres es obvio que la ansiedad gana territorio. Un enfermo que solo piensa en su dolencia, es uno que va a caer más pronto víctima de ella.

Por ello llamaron al par de Hufflepuff y al Slytherin: Para que hicieran una pequeña presentación. Algo de al menos una noche y que causara emoción hasta que puedan conseguir otra cosa con la que mantener a tanto alumnado estresado. Sobra decir que Hoseok encontró la idea genial y con un poco de su ayuda, pudieron convencer al par de morphos de unirse.

Tienen una semana para hacer lo que quieran. Sin incluir nada explícito o extraño. sin clases y necesitando la distracción, Jimin y Taehyung están metidos de lleno en ello. Hoseok se turna entre eso y ser apoyo de enfermería.

—Solo espero que Jimin no me haga llorar. —exhala Jin.

—No creo que haga algo triste. —Ríe Namjoon. Jungkook se estira, echado en el suelo y Yoongi a un lado dibujando en su cuaderno. Nada en específico, pensando en sí sacar a colación el tema del recuerdo robado por Jin el año escolar anterior.

—Lo bueno—Empieza a decir Jin—. Es que esto acabara en Diciembre.

—No sabemos cómo está todo fuera. Quizá ni siquiera haya algo que salvar. —musita Namjoon echándose en el suelo.

Jungkook levanta la cabeza hasta sentarse y quedar mirando fijamente a Wonho que se acerca. Está ojeroso, muy ojeroso; también pálido, su piel cuenta con un tono casi grisáceo. Luce un poco más pequeño también. Namjoon abre los ojos al notarlo.

— ¿Jimin dónde está? Necesito hablar algo con él.

—No te vamos a decir. —responde Yoongi sin mirarlo—. Estamos en la misma casa, lo verás después. Ahora mismo, solo piérdete. —indica soplando el cuaderno.

—E-es urgente. Necesito decírselo ahora.

—No. —repite Jin.

—Es-

—No lo puedes ver—dice Jungkook con voz suave—. Estás enfermo—Los otros tres dirigen su atención a Wonho, sorprendidos—. Por eso quieres hablarle, pero no puedes: Lo vas a enfermar—repone frunciendo el entrecejo—. ¿Qué le quieres decir? Podemos pasarle el mensaje.

Wonho sacude la cabeza y se marcha sin decir más. Namjoon lo ve alejarse y suspira viendo arriba. Las nubes densas que pronostican una pronta nevada. La primera del invierno. Silba, balanceando las piernas.


—Uy, son muchas personas.

—Entonces hay que hacerlo muy bien. —Justifica Hoseok con una sonrisa. Los dos asienten.

—Vale—Frota su cara—. Esto tiene que salir bien, practicamos mucho, va a salir bien. —Taehyung asiente animado y le da un pequeño beso en los labios a Jimin. Hoseok escucha lo que una estudiante de Slytherin le dice y toma la carta que entrega.

La guarda en su bolsillo. No considera que sea buen momento para desconcentrar a Jimin con nada.

El alumnado se encuentra entre emocionado y expectante. Que anunciaran que habría un espectáculo llamó la atención. Por no decir que les aseguraba una noche más entretenida a las usuales. Donde se quedan mirando el techo sin siquiera saber de qué hablar o irse a dormir directo. Algunos platos con dulces van de aquí allá para amenizar y dar más aire de cine.

Para bien o para mal, saldrán hablando de aquí. Incluso quienes menos fuerzas tienen. Una división perfecta y exacta entre los que están enfermos y los que no. Yoongi, Namjoon, Jungkook y Jin sentados al frente. Jungkook había tomado un plato entero para poder repartirlo entre los cuatro.

—Lo que hace el tedio. —Elogia Namjoon.

—Ya tenían todo empezado. —Justifica Yoongi.

—No terminado. —ríe.

Lo que harán, son cosas que ella tenían planeada y guardadas bajo el colchón. Taehyung desde hace tiempo, como expresó a sus padres, ha tenido ganas de componer música, escribirla y hacerla por sí mismo; a Jimin se le da bastante bien, incluido el coreografiar y con ayuda de la hiperactividad de Hoseok, quedó que presentaran siete canciones.

A solas y juntos. Ya los profesores saben que harán, supervisaron que todo fuese bien y lo aprobaron tal como estaba. El escenario puesto donde usualmente se ve la mesa de profesores; un enorme telón, luces mágicas y la banda de instrumentos guiada por el director de orquesta.

El telón se levanta, luces azules iluminan y Hoseok entre en escena.

La música y el eco de la voz de Hoseok. Que inicie siendo solo baile. Hay exclamaciones por su mera aparición, pues da una vibra totalmente distinta a la que tienen normalmente. Más seria, más profunda. Las luces se tornan rojas, enfocando a Jimin que tiene los ojos vendados y ondea junto a la música. Su voz resonando suavemente.

Hasta que ambos bailan a la misma vez, en una sincronía perfecta. Presentación solemne que al acabar hace a todos aplaudir maravillados de ese inicio tan fuerte. Taehyung aparece en medio del escenario, usando una túnica roja.

mueonga kkaejineun sori
nan mundeuk jameseo kkae
nasseoreum gadeukhan sori
gwireul maga bojiman jamel deulji mothae

Su voz arrastrada y movimientos lentos dan una imagen muy sensual a la vez que recatada. Como una caricia al oído.

mogi jakku apawa
gamssa boryeohajiman
naegen moksoriga
eopseo oneuldo geu soril deureo

La sorpresa llega cuando mascaras aparecen, levitando tras él; su baile tranquilo, tomando una de las máscaras hasta ponérsela y que la luz decaiga, dejándolo a oscuras con esta en el rostro. Los aplausos llegan, silbidos y exclamaciones. Taehyung se apura a salir del escenario, Jimin ocupa el medio y con apenas un par de movimiento de la varita, la tarima floreada aparece bajo suyo.

Hoseok hace la burbuja y la luz azulina ilumina. Los aplausos llegan por la mera aparición del morpho.

i modeun geon uyeoni anya
geunyang geunyang naye neukkimeuro
on sesangi eojewan dalla
geunyang geunyang neoye gippeumeuro

Canta de tal forma que suena angelical, delicado e íntimo. Con una mano en su pecho y una sonrisa suave en sus labios. El cabello rubio y rizado donde un aspecto aún más esponjoso por sí mismo.

niga nal bulleosseul ttae
naneun neoye kkocheuro
gidaryeotteon geotcheoreom
urin shiridorok pieo
eojjeomyeon ujuye seobri
geunyang geuraetteon geoya
You know I know
neoneun na naneun neo

Da un toque y la burbuja explota, baja de la tarima que se desvanece y a medida que canta, baila. Una rutina que encuentran complicadísima para hacer aun cantando. El lugar se llena de burbujas, algunos las explotan y sonríen sin poderlo evitar. El suave eco cariñoso. Concluyendo en una sonrisa y un beso lanzado al público.

El cambio brusco de ambiente se da con la entrada de Hoseok. Como no podía ser de otra forma. Su ritmo animado y carismático que consigue animar a todos, siguiéndole el juego al cantar con él en su fiesta propia, sonrisa brillante y expectativa de alegría así sea por el tiempo en que esto dure.

byeonhal geon eobsdamyeo gyeolgug tto
geogjeongeul eogjilo jamgwo, close
How much love? How much joy?
wianeul jumyeo stay calm, alone

Yoongi aplaude y se mueve de un lado a otro sonriendo; tan adorable y brillante como solo Hoseok puede serlo.

geu gillo, gillo, gillo
Wherever my way
ojig Ego, Ego, Ego
Just trust myself

Concluye en una enorme sonrisa y una reverencia considerable. La luz vuelve a bajar y solo queda el final. Namjoon gira la cabeza, notando que hay alguien saliendo del gran comedor. Los tres artistas aparecen en el escenario, tan solo sentados con ropas de sus colores usuales.

Taehyung púrpura, Jimin gris, Hoseok amarillo. Taehyung toma un profundo respiro.

Where is my angel?
haruye kkeucheul deuriun
Someone come and save me, please
jichin haruye hansumppun

Namjoon se levanta, sin que nadie lo note y sale del gran comedor. Anda apenas lo suficiente para hallar el cuerpo apoyado en la pared. Wonho voltea a verlo, respirando por la boca y la vista nublada.

saramdeureun da haengbokhanga bwa
Can you look at me? 'Cause I am blue and grey
geoure bichin nunmure uimineun
useume gamchweojin naye saekkkal blue and grey

—Quisiera sentir pena por ti—admite Namjoon—, pero eres una mierda de persona.

—Yo… solo… —No puede respirar. Efectivamente: Está muriendo.

I just wanna be happier
chagaun nal nogyeojweo
sueopshi naemin naye son
saekkkal eomneun meari

—Me pregunto si serás una estrella o solo una sombra más. Sea lo que sea, estarás finalmente lejos—comenta acuclillado junto a él—. Ya no tendré que aguantarte. Ya no tendré que soportar que hablen de ti—Sonríe con deje cruel al mismo tiempo que carente de emoción—. Ni siquiera hablaron una última vez. Qué pena. —Finge dolencia.

Oh, this ground feels so heavier
I am singing by myself
I just wanna be happier
igeotto keun yokshimilkka

Wonho muere.

Ahí tirado.

Namjoon se hace el desentendido, volviendo a su lugar para continuar escuchando la presentación. Aplaude y silba cuando concluye. Yoongi para su emoción al notar el espíritu de Wonho. Brillante y que lentamente se va oscureciendo. Junto a Jimin, mirándolo con lo que parece rencor, dolor y tristeza.

—Wonho-

—Shhh.

Yoongi se muestra sorprendido por la mirada cómplice que Namjoon le dirige. Aun aplaudiendo y su gesto sereno. Como quien quiere que continúe todo como está. Sin variaciones. Sin anunciar eso que, para él, no vale la pena mencionarse tan siquiera.


— ¿Eh? ¿De Wonho? —Toma la carta, con Taehyung intentando curiosear el papel que Hoseok acaba de entregar. Están desmontando todo y ellos quieren descansar un poco sin moverse a ningún lado.

Esperando que salgan los estudiantes que no paran de hablar de todo. Jimin abre la carta y saca el pergamino ligeramente arrugado.

No pude hablarte en todo este tiempo, como sabes, enfermé. Me hubiera gustado decirte cara a cara cuanto llegué a quererte todos estos años. La verdad, te quise demasiado. Quizá a un extremo y me gustaría que esto fuese a cara a cara. No creo que se pueda. No me van a dejar siquiera acercarme. Si no son los profesores, serán tus perros guardianes.

Lamento no haber sido lo que querías, también haberte causado problemas y a Jungkook. Pensé que tal vez, si lo exponía, te darías cuenta de que no es bueno. Quería que estuvieras conmigo, de verdad quería lo mejor para ti a pesar de que fui alguien desagradable.

Jungkook me odia, Namjoon también; no los puedo culpar y pensando en todo lo que hice, realmente daba mucho asco lo que me dediqué a hacer aprovechando la confianza que me tenías. Quería que fueses mi veela, quería que sucediera a pesar de tus negativas.

Lo siento, mucho, de verdad lo siento. Espero que puedas perdonarme lo que te hice. Seguro Jungkook o Namjoon te lo dirán para que me odies más, para que mi muerte pase por debajo de la mesa y realmente… es algo que merezco. Sé que lo hago. Por otro lado, no puedes odiar mucho estando igual ¿No?

Jimin tira el papel, sacudiendo la humareda húmeda que le da en la cara y le provoca toser desaforado. Los profesores evitan que Hoseok y Taehyung se le acercan. Para cuando el humo se desvanece Jimin continúa tosiendo hasta que un coágulo de sangre enorme le escapa por la boca.

Mira asustado alrededor.

—Él-

— ¡HIJO DE PUTA! —chilla Yoongi, entendiendo porqué Wonho luce de la forma en que lo hace, sonriendo leve y marchándose sin más a donde sea que esté su destino próximo.

 

Chapter 50: Rencores

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—Vas a quedar aquí por esta noche y veremos cómo amaneces ¿Vale? Saltar directamente a la cuarta y penúltima fase de la enfermedad… —Chungha sorbe aire y Jimin respira con lentitud, teniendo las vías nasales taponadas por su propia sangre—. El profesor Wooyoung lo tuvo parecido y ahora está bien. Puedes estar y dormir tranquilo.

Asiente, recostándose en la camilla y durmiéndose con velocidad gracias al hechizo de sueño que hace la enfermera. Yoongi chasquea la lengua, saliendo de la enfermería para ir con los demás.

—Fase cuatro. De cinco ¿Cómo mierda hizo eso? —pregunta Yoongi exasperado.

—Es como una bomba fétida, pero en el papel. Es muy común, solo no sabía que se podía llenar con un virus. Siendo que se tose tanto, lo estuvo guardando ahí. —explica Namjoon en el tecnicismo—. Que infeliz, no le bastó con lo que ya había hecho.

— ¿Va a estar bien? —pregunta Jungkook temeroso y con un resquemor en el pecho, consecuencia directa del estado desmejorado de su compañero.

—Es lo más seguro. La entidad dijo que no debíamos preocuparnos. Tal vez todos hemos estado infectados, con la diferencia de que no hemos manifestado síntomas. —propone Jin para calmar el ambiente. Namjoon balancea la cabeza. Lo ve factible. Hoseok ha entrado en contacto con los enfermos como el que más y ha estado siempre bien.

Ni siquiera una suave tos, como mucho, ahogarse con su propia saliva.


—No parece enfermo, pero su respiración es muy débil. Más allá de eso, está muy bien. Recuperándose como no hemos visto en ningún otro alumno hasta ahora—anuncia Chunga. Jungkook da un suave quejido de tristeza—. Estará bien en poco tiempo. —afirma con una sonrisa amable. A pesar de que ella está enferma.

No obstante, es por esa clase de abnegación que a Hoseok le agrada tanto ella y le gustaría seguir el ejemplo que da.

— ¿De verdad? —pregunta Jungkook con un puchero pronunciado. Chungha le palmea la espalda, usando un guante grueso mientras le sonríe.

Salen de la enfermería. No tienen permiso de estar debido a todas las camas llenas de enfermos. Cada uno peor que el otro. A medio camino Jungkook ve por una de las grandes entradas de luz.

— ¿Podemos ir a buscarle el regalo a Jimin para dárselo cuando despierte?

—Hoseok y Taehyung se quedan entonces. —responde Jin ante la idea de Jungkook.

— ¿Eh? ¿Por qué? —pregunta Hoseok, aturdido.

—Porque el punto es comprarle algo a los tres por el show que dieron. Ya que no pudimos hacer crecer flores nosotros mismo. Nunca más nos dejen hacer jardinería. —Recomienda Yoongi y Hoseok rompe a reír, apoyado de Taehyung que intenta no carcajear.

—Vale, vale. Nos quedaremos por aquí. Suerte.

Jungkook es el que se va más rápido, dando pequeños saltos.


—Es de presión, seguro que a Hoseok le encanta. —dice Yoongi eligiendo un pendiente con final de girasoles. Jungkook continúa viendo las grandes cajas llenas de anillos que hacen juego con pendientes. Está sobradamente seguro de que a Jimin y Taehyung le gustaran.

Son un par demasiado gustoso de estar adornado como para ser un pensamiento errado.

—Este es de conejo. —Señala Namjoon.

—Creo que el de la estrella estaría mejor. —dice Jin. Jungkook saca los labios, indecisos de cual elegir. Hay muchos y todos son muy bonitos. Da cuenta de que hay tres conjuntos en particular y los acaba señalando, dando la caja a la dueña de la tienda.

—Los tres, por favor.

— ¿Quieres esos tú? Qué extraño, pensé que no te gustaban cosas así. —dice Jin. La vendedora asiente y se retira para guardarlo todo en una caja de regalo a excepción de ese tercero. Hace puchero, avergonzado. Namjoon se ríe y gira la cabeza, deformándose en una de impresión.

Son de flor, con cada uno llevando una piedra distinta en medio. El de Jungkook es azul, el de Taehyung púrpura y el de Jimin, rosa.

— ¿Qué? —Yoongi ve en la misma dirección, encontrando un hombre sin nada en particular.

—Es…

Namjoon echa a correr y Jungkook demora apenas nada en perseguirlo. Namjoon sigue al hombre que corre en dirección al bosque. Hogsmeade está casi vacío. Todos dentro de sus viviendas queriendo evitar enfermarse y atendiendo negocios manteniendo la gente fuera por precaución.

— ¡PAPÁ! ¡ESPERA!

Jungkook abre los ojos y frunce las cejas ¿Ese tipo es el papá de Namjoon? Huele extraño. Huele a desesperación. Incluso a suciedad. Del tipo de personas raras que veía durmiendo en los parques de Londres. Da un chillido, espantado por el sonido repentino de disparo.

A casi diez pasos de él está Namjoon en el piso con el adulto encima, apuntándole directo a la cabeza y habiendo dado junto a este. Namjoon tiembla los labios, con el pitido en el oído. Pudo evitar el disparo de milagro y por pura suerte. Ni siquiera entiende porqué su papá dejó la varita tirada a un lado y sacó el arma de fuego.

—Te-tendría que estar muerto—dice con voz temblorosa. Sus ojos irritados, cabello sucio y aspecto desaliñado por la barba irregular—. Y-yo te maté ¿Por qué me recuerdas lo que pasó…? ¿Por qué? —balbucea presionando el cañón del arma contra la frente de Namjoon—. ¿¡POR QUÉ NO MUERES!?

—Pa-papá-

—Yo quería hacerlo bien… Y-yo… lo intenté hacer bien… Yo sabía que no ibas a… ¿Por qué estás vivo? —Insiste y Namjoon solloza, sin entender de qué habla—. No ibas a sobrevivir… tu columna se rompió, tu cabeza también… ¿Por qué no mueres? —Insiste en tono quebrado—. Y-yo te maté… y-y tú solo…

Jungkook rompe su ropa, cambiando de forma y tomando al hombre por el brazo. Desesperado como está, solo dispara sin parar, intentando atinar al lobo que lo muerde en la muñeca. Acaba sin balas y Jungkook se tira encima, aplastándolo con su pata.

— ¡NO LO MATES! N-No lo mates—Jungkook baja las orejas y Namjoon se acerca—. E-es por mi magia, solo por eso estoy vivo. N-no hiciste nada ma-

— ¡ERES UNO DE LOS MARCADOS! ¡ES COSA SO-SOLO SALIÓ DESPUÉS DEL ACCIDENTE! —Namjoon abre y cierra la boca—. To-todo está pasando… por culpa tuya… ¿¡POR QUÉ NO ESTÁS MUERTO!? ¿¡CUÁNTAS VECES DEBÍA MALDECIRTE PARA QUE TE QUEDARAS MUERTO!?

Jin y Yoongi que apenas llegaban no hacen sino sorprenderse de aquel grito. Jungkook chilla, esperando lo que Namjoon tenga por decir. Namjoon exhala, con los ojos aguados y dando media vuelta.

—Joonie-

Impide que Jin lo toque, siguiendo con el rumbo de regreso. Jungkook se aparta con las orejas caídas. Yoongi niega con la cabeza. Los cuatro continúan, dispuestos a cambiar de forma para volver al colegio. La oreja de Jungkook se tuerce atrás. Por su lado pasa el hombre con la varita en la mano y Jungkook corre tras él.

— ¡AVADA…!

Salta directo al cuello, rajándolo e impidiendo que culmine con la maldición. Namjoon exhala, acabando por llorar. Sin saber qué más hacer aparte de ello encorvándose en el abrazo que le da Jin para que se tranquilice.


—Moonie~

No voltea hacia Jimin, quien se sienta a su lado. El Ravenclaw sentado a mitad del jardín, mojándose la ropa por la nieve que cae y sobre la que está. Sigue viendo arriba, la capa densa y gris de nubes.

—Me dijeron qué pasó—dice en tono suave—. ¿Cómo te sientes?

—Es por eso que no siento nada—dice Namjoon en voz baja—. Porque… no morimos, pero… destruyó mis nervios de tanto intentar matarme—Jimin se recuesta en sus rodillas, abrazando sus piernas—. Papá… quiso matarme porque un auto no lo hizo.

—Pensó que ibas a sufrir más—Excusa Jimin—. No digo que disculpe lo que hizo hoy. Eso no tienes que pensarlo siquiera, pero… Sí lo otro que dijo es cierto, ibas a sufrir más vivo y con la maldición solo te quedas dormido—Acaricia la mejilla de Namjoon que suelta un quejido, con los ojos aguados—. Huyó por sentirse avergonzado de no haberte salvado. Nunca has estado mal. Te quiso tanto que intentó que no sufrieras más.

—El camino al infierno pavimentado de buenas intenciones. —Aporta Yoongi sentándose al lado de Jimin.

—Pero ¿Ya viste? Sí te quería mucho, mucho, mucho. —dice Jungkook recostándose de Namjoon.

—A veces las personas no saben lidiar con lo que sienten. —dice Jin sentado tras Namjoon, apoyando la barbilla en su hombro.

—Y toman muy malas decisiones. —acota Taehyung.

—Sin quitar que al final de todo, te amaba mucho. Que antes que verte triste y adolorido, prefería que descansaras en el cielo como muchos otros, siendo una estrella—Aporta Hoseok junto a Jin—. Y él ahora está arriba, viéndote, para cuidarte al darse cuenta de que no es un error que estés vivo.

Jimin le empieza a dar besos en el rostro. Las nubes se disipan y hacen ver un cielo estrellado y brillante para acompañar las lágrimas del Ravenclaw.

 

 

Chapter 51: Preguntas y sensaciones

Chapter Text

— ¿Qué sientes?

—No lo sé.

— ¿Te hace sentir triste?

—Un poco. No lo suficiente en realidad.

Siendo tiempo de velorios, están acercándose a los que serán puestos en pequeños ataúdes hasta poder ser trasladados. Todos son guardados en un salón que nunca se usa y al que nadie va jamás. Jimin continúa viendo el cadáver de Wonho, metido ahí y luciendo tan perfecto como siempre lo fue.

Quisiera sentirse más triste. Fue un amigo por demasiados años. Por otro lado, el hecho de que revelara el secreto de Jungkook consiguió que iniciara el enfriamiento de la amistad. Consecuente a ello, esa sensación extraña a que lo estaba culpando por no quererlo, descubrir que tenía Amortentia y casualmente dulces que acabó dándole.

Fingiendo que no tenía la poción del amor a un lado. Aun así, el punto clave fue la carta con la enfermedad empaquetada. Como Wonho, a pesar de todo, pensaba llevarlo con él a la muerte y de ese modo, confirmar que de alguna manera lo tuvo. Quizá por ello, es incapaz de romper a llorar como ha hecho con otros incluso menos cercanos.

Al final del día, considera que Wonho se ganó a pulso que no lamente tanto su muerte. Que deprimente, suspira sin ganas y avanza hacia los demás, andando junto a Yoongi.

—Escuché decir a los profesores que vamos a quedarnos todos en una misma área, a ver si de ese modo la enfermedad disminuye—informa Jin rascándose la cabeza—. Lo podemos entender como una enorme pijamada con todo el colegio. —Propone con una sonrisa leve. Yoongi se encoge de hombros.

—Mientras pueda tener a Beth, todo bien. Está muy asustada últimamente. Si no duerme cortándome la circulación del brazo, no descansa. —informa Yoongi rascándose tras la oreja y los largos mechones rubios cayéndole en la cara.

—En defensa de esa serpiente ¿Cómo no querer dormir pegado a ti? —dice Hoseok con una sonrisa amplia, enlazando el brazo con el de Yoongi que sacude la cabeza, teniendo una sonrisa tímida y juntándose a Hoseok.

—Yoongi es suavecito cuando duerme. Quiero ser la serpiente, así estaría en tu cama todo el tiempo. —Taehyung lo abraza del lado derecho, apoyando la mejilla en la cabeza de Yoongi que estira los labios.

—Yo puedo abrazarte las piernas. —ríe Jungkook al notar que no hay mucho espacio.

—Ninguno de ustedes es Beth, así que aléjense, es raro. Solo ella me puede abrazar para dormir con otros en el lugar. —informa el Slytherin. Sin conseguir que los demás se alejen.

— ¿Cuándo pasamos a tenerle envidia a una serpiente?

—Desde siempre. —responde Jimin a Jin.

—Igual soy más bello que ella. —Lanza un beso.

Al salir del lugar encuentran a Namjoon escribiendo en su libreta. No tiene ánimo alguno de ver cuerpos dentro de urnas. Demasiado deprimente y él muy delicado todavía. Jimin no tarda demasiado en abrazarlo por completo, ocasionando que deba cargarlo para avanzar. Jimin le da un par de besos en la nuca antes de acurrucarse.

Ocupan un espacio en el jardín. Jin derrite la nieve con un hechizo, pues Jimin aún está delicado. Si bien comprobaron que no van a morir, lo cierto es que nada impide que se sientan mal y a poco de ello. Por lo que mejor impedir posibilidad. Yoongi mira el cielo azul un rato hasta sacar los labios.

—No quiero que suene a una acusación o algo así, es curiosidad, pero ¿Por qué le sacaste recuerdos a Namjoon la noche en que Jungkook despertó? El año escolar pasado. Con todo el problema. —aclara Yoongi y Jin se pone tenso.

—Y-yo no hice-

—Sí lo hiciste. No empecemos con esto ¿Por qué lo hiciste? No es mal de morir. —Replica casi asustado de que haya un nuevo pleito. Recuerda haberlo visto, tampoco considera que sea grave. A final de cuentas, han permitido que revise los recuerdos sin problema.

Que ese lo tomara en secreto llamó su atención. Namjoon levanta una ceja, girando la cabeza hacia Jin quien acaba por gimotear.

— ¡Es que Wonho llegó herido por la noche! M-me acerqué, vi que tenía restos de magia y quería ver que había pasado. Es todo.

—Yyyyy… ¿Qué pasó? —pregunta Hoseok.

—Nada importante. —dice Jin con nerviosismo.

—Vi a Wonho, discutimos, pero nada impresionante. A saber qué fue lo que le pasó esa vez. Es malo hablar de alguien ya falleció. —Corta Namjoon con rapidez.

—Sí, fue feo. Más allá de eso no hay explicación. No lo mencioné porque no creí que necesitara mencionarse. —Completa Jin para zanjar el tema. Yoongi asiente. No lo consideraba relevante, era más una curiosidad.

—No lo hagas de nuevo. Por favor. —pide Namjoon.

—Claaaro.


— ¿Cómo te sientes? —pregunta a Namjoon.

—Literal o emocional.

—Ambos.

—Me duele el culo, los huevos y otras partes de mí que no sabía que podían doler.

—Perdón. —ríe Jin con suavidad.

—Aún me siento mal.

—Lo vi venir.

—Namu es un cachorro perdido. —Bosteza Jungkook abrazando con más fuerza al Ravenclaw que levanta una ceja y se muerde las mejillas, viéndolo.

Estando Jungkook, Jin y su persona metidos en la Sala de Menesteres desde la tarde. En ello hubo variaciones por doquier y Namjoon siente que ya no da para más. En una semana mínimo. Mentira cochina, apenas tuviera el chance buscaría a Taehyung o Jimin para estar con ellos. Es lo más típico de él: Hacerse el muerto, que alguien lo medio roce y resucitar milagrosamente.

— ¿Y eso que quiere decir? —pregunta Jin con curiosidad.

—Que está aullando y llorando porque alguno de sus padres venga por él a pesar de que es consciente de la muerte de alguno—explica Jungkook medio dormido—, pero uno llegará. Porque nunca has estado realmente solo. —Sonríe restregando la cara en el pecho del otro.

Namjoon se gira un poco para abrazarlo más y Jin hace un puchero marcado, considerándose medio ignorado. Duermen de ese modo por un par de horas hasta que Jungkook despierta estornudando, con un mal olor.

—Oigan… ¡OIGAN, OIGAN! —Namjoon se golpea con el cabecero de la cama—. ¡HAY ALGO QUEMANDOSE!


No me puedo creer que se tomaran tan en serio lo de dormir jalándome. —balbucea Yoongi, aun atacado de todo lo que acaba de pasar y sin saber cómo tomárselo.

—Solo te estábamos mimando. —Justifican Hoseok y Taehyung al mismo tiempo y Yoongi estira los labios.

Sí, mimándolo, meterme dos penes por el culo no es mimarme, hijos de puta. Consigue liberarse del abrazo aplastante de ambos Hufflepuff y se estira, bostezando y sacudiendo los brazos. Se siente sudado hasta no poder más y estar con tanto semen dentro también es la muerte.

Estira el brazo y Beth se desliza a subir, quedando con la cabeza en su mano.

Hay algo malo pasando. Todos los ratones están huyendo hacia afuera del castillo. —informa la serpiente con preocupación. Yoongi ladea la cabeza, confundido.

— ¿Crees que sea algo malo?

Yo creo que sí. Ni siquiera con el basilisco huían. Tan solo se escondían. Están saliendo. —Aclara ella y Yoongi le da un beso suave antes de levantarse para ir al baño a limpiarse.

Se viste, dejando que la serpiente permanezca en sus hombros y le lanza la ropa a Hoseok y Taehyung. Quienes espabilan solo por ello—Beth dice que hay algo pasando, es mejor que salgamos. Estando en las mazmorras, somos los últimos de enterarnos de nada—. informa al par, poniéndose los zapatos. Perezosos y a regañadientes hacen lo que Yoongi dice. Apenas salen de la habitación de la solitaria casa de Slytherin, encuentran una humareda negra.

— ¿Qué demo…?

¡AH! ¡ESTÁN HUYENDO PORQUE HAY ALGO QUEMANDOSE! ¡VAMONOS, VAMONOS, VAMONOS! —Apura Beth apretando el cuello de Yoongi que se limita a salir corriendo con el par.


— ¿Y Jimin dónde está? —pregunta Namjoon al hacer conteo. Ellos fueron los primeros en salir y apenas un rato después aparecieron los dos Hufflepuff con el Slytherin. Le falta una serpiente aquí y no la ve ni siquiera entre la multitud.

Buscando y preguntando, todos dicen lo mismo: No tienen ni la más remota idea de dónde está y de hecho, los ayudan a buscar. Incluyendo a profesores que ayudan evacuar el castillo que se está quemando sin motivo aparente.

— ¿¡No está aquí!? —chilla Seonghwa alterado.

—N-no-

— ¡Solar! ¡Wooyoung! ¡Hay que entrar de nuevo!

Los preocupa que Jimin no esté aquí. Por no decir que a Yoongi le despierta, de nuevo, la duda que lleva tanto tiempo sembrada en él por lo del basilisco. Una chica de Slytherin se le acerca, notablemente nerviosa.

— ¿Pasa algo?

—Es que… Jimin estaba durmiendo al lado mío—explica. Siendo tan tarde en la noche, es normal. Solo ellos eran tan tontos de estar en otros lugares. Una pésima mala suerte—. Y estaba llorando mucho, no podía dormir bien—Jungkook y Namjoon se acercan a escuchar—. A-acabamos buscando a Chungha y ella le dio pastillas para dormir. Y-yo le dije que tomara más para que sirviera. No… no era mi intención-

— ¿Pesadillas de qué? ¿Decía algo en específico?

—Solo pedía que no lo rompiera y decía que le dolía el cuerpo—responde con labios temblorosos—. Po-por eso pensé que sería buena idea tomar más del medicamento. A-así no soñaría nada.

—Gracias por decirnos y por preocuparte. —dice Namjoon con sonrisa amable. Ella asiente, aun nerviosa.

Pues a pesar de que todos se despertaron, estando tan a la esquina y medio dormidos, Jimin debía seguir caído inconsciente por el medicamento. Uno que es el mismo que le recetaron y por eso Chungha lo tenía. Casi veinte minutos después llegan los profesores cargando al estudiante. Aun dormido y con respiración pesada.

—Que sueño más profundo. Ni siquiera con somníferos debería pasar esto. —dice Chungha asegurándose de que esté bien—. Enervate. —Jimin toma un respiro tan profundo que acaba tosiendo. Lleno de manchas negras y oliendo a humo.

— ¿Qué pasó? —balbucea viendo alrededor ¿Por qué están en uno de los jardines del palacio? El grupo se ríe ligero, al menos no está herido o asfixiado por haber respirado tanto humo. Haciendo cálculos, el área donde dormía Slytherin es la más apartada y solo por eso puede que esté tan bien.

Teniendo a todos los alumnos a salvo, los profesores se dedican a manejar el problema. Apagar el fuego maligno iniciado de a saber qué manera. Ellos ven como las flamas escapan por ventanas del palacio. La forma en que a pesar de ser una estructura fuerte que no cede, puede ser herida por dentro.

— ¿De dónde vino el fuego? —cuestiona Hwasa a Moonbyul.

—Por lo que pude ver, es de dónde teníamos los cuerpos. —responde la profesora de astronomía. Wheein suspira con cansancio.

—Ya me puedo oler una queja del tamaño del castillo.

—Yo diría que de aquí a Azkaban. —bromea Seonghwa con acides.


Toma asiento, con los ojos apagados y embotados. El humo que empieza a llenar el lugar. Saca el gira tiempo de entre su ropa, moviendo ligeramente los labios. Al usar el artefacto mágico, se mueve hasta un momento de la noche donde nadie lo ve. Baja la mirada, dando cuenta de sí mismo retorciéndose en la cama.

Can't you see me? 마법의 그날처럼 say "believe me"—tararea al andar. Los pasillos llenos de silencio—. 불타버린 맘을 come and feel me, feel me—Llega hasta donde están los ataúdes—. Oh can't you see me? My friends don't understand me.

Los mira un instante. Saca la varita y apunta.

Fiendfyre.

La flama que escapa, en forma de serpiente choca de forma violenta con todos los ataúdes. A pesar de ser mágicos, el fuego maligno los consumiría y con ello, los cuerpos de las personas en su interior. Permanece cerca un rato, el suficiente hasta que el fuego se expande, todos evacuan y él regresa a donde estaba para seguir durmiendo.

Chapter 52: Siguiente escalón

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—Vale, el aire que en teoría no debería ser tan mala cosa nos mata por llevar de aquí allá una enfermedad, pero heeeeeeeeey, el fuego maligno no mata ni a una planta de las que están en los invernaderos de Herbología—Jin mantiene las manos en su cintura, quejándose—. Me encanta como la lógica se fue a la alpaca.

—A la mierda.

—A la alpaca.

—Esos fuegos no inician solos. Es muy extraño—admite Namjoon con una mano en la barbilla—. Hay que pensar que al menos nadie salió herido. —Jin rueda los ojos.

Obviamente eso lo alegra. No es un sádico o algo así. El problema es que le parece estúpido. El fuego maligno se esparce por sí mismo sin control alguno a menos que quien lo invoque sepa cómo apagarlo o manejarlo. El único estudiante que saben, puede hacer tal cosa, es Namjoon. Imposible que él lo ocasionara.

Estuvieron Namjoon, Jungkook y Jin hasta que no pudieron más. Siendo que Namjoon estuvo en medio con la versatilidad que apenas existe en él, duda muchísimo que pudiera ir a ningún lugar a encender fuego maligno a nada. Por no decir que incluso cuando apagaron el fuego, ordenaron el lugar y los pusieron a dormir de nuevo, se quedaron los siete apiñados para descansar.

Nadie se levantó. Nadie pudo haberlo hecho. Incluso si pensara que Jimin lo hizo ¿Cómo? Este fuego estaba tan bien hecho y controlado que no viajó a otras zonas del castillo. permaneció tranquilo. Ya está demostrado que él apenas puede hacerlo bien y aun así, estaba inconsciente. Los profesores hacen rondas para vigilar que duerman y Jimin no tuvo tiempo físico para ir a hacer nada.

Es, como otras tantas cosas, un crimen sin culpable.

—La parte buena es que Slytherin no se quemó y por ello puedo estar tranquilo con mis dibujos. —dice Yoongi abraza su cuerno de dibujo. Iba a ponerse a llorar si todo lo que hay era consumido por fuego. Slytherin y Hufflepuff fueron los menos afectados; Gryffindor sigue lleno de humo y Ravenclaw tuvo un par de problema por alfombras quemadas. Nada más allá.

—Tampoco nuestras fotos. —Celebra Jimin—. Deberíamos tomarnos una todos. Tenemos tiempo sin hacerlo. —comenta revisando el enorme álbum a reventar.

Muchas son hasta ridículas, pero como el recuerdo bonito que son, se guardan. Piden a un estudiante de Ravenclaw que les haga el favor y así finalmente tienen la sexta foto grupal anual. Cada inicio de año se toman una –exceptuando primer año que fue al final-.

Jimin la coloca al principio del apartado de sexto año. Quedando uno enorme para el séptimo año de colegio.


¿Vas a quedarte aquí sin más?

— ¿Ah? —Mira alrededor. La voz suena con mucho eco hoy. La conversación se detiene ante el gesto de Jungkook. Uno en exceso reconocido por desgracia—. ¿De qué hablas? ¿Por qué suenas tan…?

Deberías ir a Bulgaria. Quien sabe, quizá nada quede allá para cuando pienses retornar. Un detalle lindo de ti sería.

— ¿Qué pasa en Bulgaria? —Levanta de dónde está sentado, conmocionado por ese aviso tan extraño y feo de par de la entidad. Yoongi la ubica, alejada y en la entrada del salón. Nota que tiene zapatos y en ellos, hay nieve adherida. Nieve y tierra. Continúa hablando, pero está tan lejos que no puede leer sus labios.

Cosas suceden ¿Qué quieres que te diga? Es algo que deberías ver por ti mismo. Si quieres, claro, nadie te obliga a ello. Es solo una recomendación de mí parte.

Ríe suave y Jungkook frunce las cejas.

— ¿Estás molestando o hablando en serio?

—Que frío hace. —queja Jin frotando sus brazos y sufriendo escalofríos.

— ¿Qué habla? —pregunta Hoseok.

Un poco de ambas tal vez. Tan solo creí que necesitarías saberlo. Es todo. Si tanto te molesta que venga a avisarte, puedo irme.

— ¡Solo habla claro!

Más claro no pude ser. Supongo que no me aprecian mucho por aquí hoy.

Yoongi frunce las cejas, viendo cómo se marcha mientras se ríe. Como si no fuese los suficientemente raro. Namjoon extiende el brazo para que Michi aterrice en su mano y deje caer la carta que tiene en el pico. Las garras del ave se clavan sin querer en la carne del alumno, pero este no emite quejido alguno.

Para recibir comida se va con Taehyung, quien de por si estaba alimentando a unos Escarbatos que viven por todo el castillo sin que nadie los note o intente sacar. Si les daba suficiente comida, soltarían lo que tienen en sus bolsas y así lo devolverían a sus dueños.

—Vaya, mi mamá me escribió. —comenta Namjoon abriendo el sobre.

¿Cómo está yendo todo por allá? Nos informaron que podían estar hasta todas las navidades allá. Creo que es lo mejor. Aquí hay mucha gente enferma y no quisiera que te pasara nada. Ahí hay menos contacto por lo que no vas a enfermarte.

Yo me enferme.

Hoseok sorbe, notando la preocupación que hay en la cara de Namjoon. Bien puede ser que esta carta estuviera en camino y su mamá ya esté muerta. Como pasó con la hermana menor de Hoseok.

El Sr. Min vino a cuidarme y también enfermó. Por fortuna nos curamos y ahora estamos bien. Decidió quedarse a vivir conmigo en caso de que hubiera otro problema, además de que aquí no hay casi presencia de gente enferma. Yo creo que es una buena idea ¿Qué opinas?

Sé que en vacaciones viste a tu papá y cuando esto mejore te ayudaré a buscarlo si quieres. Hablar con él. Te hace falta ¿Cierto? Por eso te exaltaste tanto y fuiste corriendo tras él. Fui egoísta al pensar más en mi misma, en el odio que le tengo por lo que nos hizo a los dos, pero es tu papá y no puedo pretender que entiendas esa clase de cosas…

—Esto se volvió muy incómodo. —susurra Yoongi apartándose para no seguir leyendo. Namjoon moquea.

Solo quiero que seas feliz. Si lo eres conversando con él, estoy de acuerdo. Te acompañaré.

Y con respecto al Sr. Min, sí, ya es tan obvio que no podemos hacernos los tontos entre nosotros. Sería lindo ¿Qué opinas de eso? Podríamos ser una familia grande de nuevo. Sé que sería complicado también, pero a más lo pienso mejor me suena. Él y yo no tenemos magia como tú y Yoongi, somos parte de un mundo al que se están alejando tanto y aun así consideran su hogar.

Que sea más grande hará que sea mejor ¿No crees?

Espero que me puedas responder pronto. Escribí esto en XX/XX/XXXX, tengo como dos semanas de no salir de casa, wu~ Vivan las entregas a domicilio.

Cuídate cariño ♥ Te amo.

—En resumen—Taehyung se aclara la garganta—. Yoongi y tú ahora son hermanos, tú mamá se enfermó y sanó, esta carta apenas tiempo de haber sido enviada y todo está bien. Yo diría que es una victoria. —dice con sonrisa amplia. Namjoon moquea, Jimin lo abraza por la espalda. El Ravenclaw intenta no llorar.

Fallando miserablemente por los abrazos que le dan.

—Deberíamos ir a Bulgaria—Propone Jungkook con un puchero—. Es rara, pero suele decirme las cosas por algo. Quizá podamos ayudar en lo que vaya a pasar.

—Sí ¿Por qué no? Además, ya va siendo tiempo de que inicien las vacaciones navideñas. —Apoya Hoseok con una sonrisa amplia—. Solo hay que escribir a nuestros padres primero. Así no los vamos a preocupar más de la cuenta. —Hay aceptación ante la idea de Hoseok.

Aguardan cierto tiempo para asegurarse de que no vaya a haber problemas a nivel académico. No se supone que puedan salir del castillo. Mucho menos irse del país. Jin hizo un traslador con mucho esfuerzo y teniéndolo a la mano, se dieron el largo viaje para salir de las protecciones del colegio. Llegan al más que desértico Hogsmeade. Ni siquiera han intentado venir aquí en todo este tiempo.

Luce igual que un pueblo fantasma. Con apenas personas entrando y saliendo de los locales y desapareciendo pocos pasos más lejos para llevar una entrega.

—Si antes la población se redujo tanto porque no nacían bebés ¿Ahora qué? —pregunta Hoseok a Namjoon, se encoge de hombros a medida que andan hacia el bosque que da a la casa de los gritos.

—Quien sabe. No hay noticias ahora para evitar mayor pánico así que es imposible sacar una cuenta por nosotros mismos—dice Namjoon—. Así que… Quizá haya mucho menos porcentaje ahora.

—Parece que esa cosa se esmeró mucho por eliminar al exceso de humanidad—silba Jin—. ¿Será por eso que nos usa de excusa? Porque en realidad quiso hacer un genocidio y por eso, nos utiliza como explicación. Como una apuesta.

—No, no es así de retorcido. —Defiende Jimin.

Jin se encoge de hombros. Estando listos y lejos, usan el traslador. Desapareciendo.

Chapter 53: Llevado por el viento

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Jungkook estornuda apenas llegan a Bulgaria. Hay un olor raro y horrible en el ambiente. Sacude la cabeza y se limpia la nariz con el brazo. Yoongi sacude la mano. Realmente hay un olor extraño y lo molesta bastante. Ve muchas partículas brillantes de aquí para allá. Puede asumir que son de muchas cosas. Jungkook se quita el pantalón y los zapatos, cambiando de forma con el suéter grande que se ajusta a su forma y alarga cuando cambia de forma.

Aúlla, haciendo aviso de que acaba de llegar. Los demás examinan el lugar al que cayeron. Un poco más lejos y al norte de lo que suele ser. Se nota que no tienen experiencia haciendo estas cosas. Jungkook vuelve a aullar, pues no recibe ninguna respuesta y eso es extraño.

Ya aúlla lo suficientemente fuerte como para que se lo oiga incluso a más distancia. El lugar hace mucho eco. Las ondas sonoras se dispersan bien. Duran una hora exacta en esperar una respuesta que no llega. Jungkook, preocupado e inquieto.

—Mejor vamos de una vez. Se darán cuenta de que somos nosotros de todos modos. —Propone Namjoon y hay asentimiento a ello. Cambian de forma y avanzan con la misma rapidez que Jungkook. Un paso apurado y casi cómico de parte de los siete. Jin sobre las astas de Jimin y Taehyung junto a Yoongi en el lomo de Hoseok que va trotando.

Jungkook se detiene y vuelve a aullar, pensando que tal vez su voz no está siendo tan fuerte como de costumbre. No hay respuesta. Empieza a correr, exasperado del silencio cortado mediamente por la brisa. Saca la lengua, cansado y finalmente al llegar al territorio, se echan atrás. Jungkook se restriega en el suelo. El olor es horrible. Más que asqueroso.

— ¡Huele horrible! —chilla Hoseok queriendo irse atrás. Jungkook ladra, sin conseguir respuesta o mínimo ruido. El silencio continúa. Cosa anormal. A este punto deberían oír voces. La manada nunca hace tanto silencio.

Al introducirse y llegar a donde siempre vieron las pequeñas casas consiguen un espacio vacío. Cubierto de nieve de manera descuidada y grandes montículos de tierra y nieve a un costado. Jungkook se acerca allá, olisqueándolo mientras los demás empiezan a revisar las viviendas. No encuentran nada por un rato.

—Oi-oigan. —balbucea Yoongi retrocediendo, con el pelaje crispado.

—Ay no… —balbucea Taehyung.

En la pequeña casa, hay un par de lobos. Una pareja. Ambos muertos. Delgados y dando la impresión de que ya llevan un largo tiempo así a juzgar por lo congelada que luce la piel de ambos. Incluso los ojos secos. Jungkook retrocede, negando con la cabeza e ir directamente a su casa.

— ¡Mamá! ¡Papá! ¡Ya vine! MAMÁ. —llama. Al entrar no consigue nada. Ni siquiera huele a ellos. Nada. Con lo que puede decirse que hace tiempo no la usan. Rebusca, tirando cosas de un lado a otro. Esperando hallar a sus hermanos.

— ¡Señor Gongyoo!

Jungkook sale a prisas al escuchar a Jimin llamar al Alpha. Al hacerlo baja las orejas y siente su propio pulso. Tan fuerte que lo lastima y los ojos se le aguan. El lobo luce casi famélico. Lo cual da una impresión casi más miserable por lo grande que es. Este lleva arrastrado consigo a un cachorro que apenas parece poder respirar por sí mismo. Gongyoo sacude la cabeza.

— ¿Qué hacen aquí? Tienen que irse ahora. —dice con voz débil y ronca.

— ¿Qué pasó? ¿Por qué no hay nadie? —pregunta Taehyung—. Todo aquí-

—Murieron. Enfermaron de repente y murieron uno a uno… Ya no hay nadie—responde cortante y Jungkook da un chillido. Gongyoo lo ve directamente—. Lo siento. Tu madre fue de las primeras. El cachorro… nació muerto, estaba muy débil y acabó falleciendo… Tu papá después—Relata, considerando que Jungkook debe saberlo—. Creí que enterrándolos se iría… que quemándolos se iría… no pasó.

Sus patas tiemblan a tal punto que acaba cayendo al piso echado. Apenas capaz de respirar. Tiene los ojos llenos de lagañas. Tal como el cachorro. Quien es el hermano de Jungkook. Es la primera vez que se lo así de quieto. Usualmente incluso dormido se mueve. Ahora es un cuerpo que apenas sabe respirar.

—Po-podemos ayu-

—No. Ya no hay forma. Lo sé—Corta, haciendo un esfuerzo por levantarse—. Váyanse de aquí. Antes de que enfermen también. No hay solución.

— ¡Si la hay! ¡Muchos allá se curaron! —replica Jungkook acercándose con rapidez—. Solo déjeme-

El Alpha le gruñe y le muestra los colmillos. Que esté moribundo no hará que deje de ser una amenaza. Jungkook chilla constante.

—He dicho que te largues.

—Puedo ayudarte, déjame. Por favor. —pide empezando a llorar. Las lágrimas que escapan de sus ojos y se funden en su pelaje.

Gongyoo niega con la cabeza, soltando un respiro muy fuerte y amenazando con caer al suelo de nuevo.

—No quiero que toda mi manada muera y si al menos tu sobrevives, estaré cumpliendo con mi deber—jadea testarudo—. Déjame salvarte a ti… manteniéndote lejos como siempre te lo permití estar.

—Es en serio que ha habido personas que se curaron—dice Namjoon—. Podemos llevarlo a que lo intenten. —Ofrece con calma y mayor sumisión a la de Jungkook. El Alpha sacude la cabeza.

—La escucho venir… la muerte viniendo a por mí. No tiene remedio. No lo ha tenido en dos semanas enteras. Lo intenté. A pesar de todo lo que hice, él también enfermó—Señala al cachorro que respira más rápido y desesperado—. Hace dos días no despierta. De hambre o por la peste… Morirá y yo con él.

—Señor Gongyoo. —gimotea Jimin.

—Fue un gusto conocerlos—Hace una inclinación de cabeza—. Poder irme sin odiar a todos los magos es algo bueno. Podré estar más ligero. Un gusto—Repite—. Los veré después. En mucho tiempo, cuando acompañemos todos a la luna. Cuídense, por favor. —pide y toma al cachorro con los dientes.

Jungkook avanza con él intentando convencerlo de que vaya con ellos a Hogwarts. Chungha no iba a dejar de intentar salvarlos. Está seguro de ello. Los demás lo dejan ir. Sin intentar nada y limitándose a cambiar de forma para buscar los cuerpos que hay en el lugar y enterrarlos.

—Necesito que te vayas.

—No. Por favor. Por favor… Y-yo-

—Vivirás. Yo quiero morir con mi orgullo intacto. Viví como lobo, moriré como lobo.

—Somos hombres lobo. Aquello-

Gongyoo deja al cachorro en el suelo y se acerca. Le da un toque a Jungkook en la cabeza con la pata. Jungkook cambia de forma y lo abraza con todas sus fuerzas. Tan frágil luce el otro, que parece que en cualquier momento Jungkook va a romperle la espalda.

—Por favor… —pide de nuevo.

El lobo niega con la cabeza. Toma al cachorro y se marcha por los árboles. Jungkook se lleva las manos a la cara, sin aguantar el llanto. Respira por la boca y regresa con los demás. Hay alrededor de veintidós cadáveres. Todos sin el más mínimo daño y echados con los ojos cerrados.

—Fue como quedarse dormido. —murmura Yoongi.

—Voy a encender el fuego. —Avisa Namjoon.

—Kookie-

Manotea a Jin, yendo directo a la que es casa de sus padres. O lo era. Pasan horas, hasta hacerse de noche. Los seis ven y calientan sus manos con el fuego vivo y enorme.

— ¿Seguimos esperando? —pregunta Taehyung. Jin sacude la cabeza.

—Ya es tiempo. Es una falta de respeto hacerlos esperar más.

Lo peor del caso, es que logran reconocer a varios de las estadías que tuvieron. Algunas hembras que estaban embarazados, muchos cachorros. Todos cayendo al fuego para poder consumirse y que, con suerte, nadie comiera la carne infectada o hiciera un mal a la tierra. Yoongi abre los ojos al notar como algunas ascuas que salen descontroladas, acaban siendo lobos.

—Oigan-

— ¿Qué ves?

—Los lobos.

Los ve aullar, reuniéndose. Todas las enormes y brillantes figuras. Con varias más surgiendo de entre el bosque que rodea el lugar.

—Ha-hay que buscarlas ¡Sino no van a poder irse!

Se precipicito en acompañar a Yoongi, con este maullando con fuerza para llamar la atención de los rezagados y perdidos. Lobos brillantes y traslucidos que ven alrededor, sentados y desorientados por el tiempo que llevan en espera de poder marcharse. Jin es capaz de ver la energía que se comulga, ayudándonoslos a ubicar esas almas ansiosas de ir al cielo nocturno.

De ir con quien siempre los cuidó: La luna.

— ¡Mamá de Jungkook! —llama Yoongi al notarla.

Oh… es un gusto verlos de nuevo.

Yoongi no sabe que sentir de verla, pues a sus pies hay un cachorro tan diminuto que acierta a pensar que es el nacido muerto.

Me perdí… No hallo a mí manada… ¿A dónde se supone que iré sin mi compañero? Sin mi otro cachorro—lamenta ella quebrada—. No pude ni siquiera hallar a Jungkook.

—Si me sigue lo va a encontrar.

Ella no hace más que cumplir con lo que pide y a pesar de que no son capaces de verlos, la manada restante por haber muerto ya hace mucho, sigue al voluminoso gato Ragdoll. El guía al cielo para ellos.

Chapter 54: Cisnes negros

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—Incluso yo los escucho. —dice Hoseok.

Es una especie de melodía en el ambiente. Imposible de pasar por alto. Los recuerda mucho a la última luna. Esa forma que tuvieron de desgastarse la garganta. Yoongi ve alrededor. Con la impresión de que aún faltan persona por llegar. Toda la manada debe irse completa o no podrán hacerlo. Maúlla, esperando que tal vez alguien atienda a ello.

— ¿Qué tantos faltan? —pregunta Taehyung a Yoongi.

—No lo sé. Los veo completos. Yo-

De entre los arboles ve al par que faltaba. El Alpha andando tan altivo como siempre y el cachorro, hermano menor de Jungkook, yendo a prisa con sus padres que lo miman antes de empezar a aullar los cuatro. Gongyoo ve el cielo, lleno de estrellas y la enorme luna llena.

Coincidiendo que ella será en esa fase quien los reciba una vez asciendan. El Alpha aúlla, causando el fuego se haga blanco.

— ¿Por qué no se van? —Se pregunta Yoongi.

—Aún falta uno de esta manada. —Señala Namjoon.

Giran la cabeza, dando cuenta de que Jungkook con el rostro hinchado y rojo del llanto. Encogido de hombros y tembloroso como una gelatina. Los lobos detienen su aullido, todos sentados con la mirada hacia él. El único sobreviviente de todo esto. Precisamente por estar lejos. Por aventurarse más allá.

Decíamos que alejarse significaba morir, cuando la realidad es que estar estáticos y estancados es lo que nos causó la muerte. El negarnos al mundo que también podría entenderlos. Que es dual como nosotros.

Gongyoo avanza hacia Jungkook. Quien los puede ver perfectamente. Todos son visibles ahora, como brillantes luceros que aún no ascienden.

Avanzar hacia adelante. Movimiento es vida y tú estás vivo. Solo tú tendrás nuestra memoria.

Solloza, apretando el suéter y luciendo como un niño pequeño, perdido en el bosque. El lobo se sienta e inclina la cabeza.

Por ti, seguiremos vivos y estaremos esperándote. A pesar de que tengas esta manada… nunca dejarás de ser uno de los nuestros. No llores de tristeza por nosotros. Jamás pienses que estás solo. No lo estarás. Jamás. Aun si lo estuvieras, sobrevivirás. Eres el Alpha de estas personas, cuídalos y ámalos como a ti mismo.

Yo no… yo no puedo… —Niega con la cabeza, sollozando y enormes lagrimones bajando por su rostro.

Sí puedes, lo has hecho hasta ahora. La diferencia, es que no te habías dado cuenta de ello.

Empiezan a desvanecerse, hacerse pequeñas estelas de luces.

—No se vayan. Por favor. No se… no se vayan—Sufre espasmos constantes y quebradizos—. Mamá- No… Papá por favor…

Cuídate mucho, cariño.

¡Adiós hermano! ¡Te quiero muuuuuuuucho!

Vas a estar bien. Siempre lo has estado.

Se deja caer al piso, gritando con toda la manada desvaneciéndose. Desapareciendo por completo del lugar. Como luciérnagas que van subiendo lenta y tiernamente. Jimin va hasta él y lo abraza, con todas sus fuerzas, siendo seguido por Namjoon, Jin, Taehyung, Hoseok y Yoongi. consolando al lobo cuya manada ya no está, con una parte de su vida esfumándose justo frente a él.

Pasan horas así. Con el fuego ardiendo frente a ellos. En total e incómodo silencio. Yoongi exhala, con vaho frío escapando por sus labios ya morados por el frío. Aun no marchan del todo. Quedan algunas flotando a su propio ritmo. Jin saca la varita, haciendo una fluritura suave que hace instrumentos.

Uno de los tantos hechizos que tenía su papá guardado. Uno que genera música para celebración y aun si no hay quien toque, dar una despedida apropiada. Yoongi se relame los labios.

The heart no longer races
When hearing the music play
Tryna pull up
Seems like time has stopped
Oh that would be my first death
I been always afraid of

Entona armonioso, con delicadeza y sentimientos a flote. Namjoon estira las piernas, balanceando la cabeza. Cantando como un lamento:

If this can no longer resonate
No longer make my heart vibrate
Then like this may be how I die my first death
But what if that moment’s right now
Right now

Jimin y Taehyung que lo miraban vuelven la visión al frente. Siguiendo en la tonada conjunta que ellos entienden tan bien como se han entendido en todo este tiempo.

Heartbeat pulsing slow in my ears bump bump bump
Try to flee but back into the maw jump jump jump
No song affects me anymore
Crying out a silent cry

Jungkook respira con dificultad, apretando los labios y viendo al cielo más brillante y amplio de lo que ha sido jamás. Jin canta mientras le acaricia el cabello con delicadeza.

Ocean with all the lights silenced yeah yeah yeah
My wandering feet held in a rut yeah yeah yeah
Every noise and sound’s been cut yeah yeah yeah
Killin’ me now
Do you hear me yeah

Un reclamo implícito. Una queja enorme a quien ha estado jugado tan calmadamente con la situación, con sus sentimientos, con los sentires ajenos. Haciéndolos culpables por no poder hallar una respuesta; por saber que en las manos reside un futuro que es tan grande que ni siquiera juntos son capaces de sostener e impedir que se desmorone.

Que indirectamente o tal vez de forma directa, todo esto no sea más que culpa suya.

Sinking slowly like in a trance nah nah nah
Struggle but it’s all ocean floor nah nah
Every moment becomes eternity yeah yeah yeah
Film it now
Do you hear me yeah

La muerte de mi papá y mi mamá son mi culpa.

La muerte de mi mamá y mi hermano son mi culpa.

La muerte de mi papá es mi culpa.

La muerte de mi hermana es mi culpa.

La muerte de mí manada es mi culpa.

La muerte de mis amigos es mi culpa.

La muerte de tantas estrellas sin tiempo de brillar, es mi culpa.

Do your thang
Do your thang with me now

Un pedido quebrado, intentando saber qué es exactamente. Que es lo que hace.

Do your thang
Do your thang with me now
What’s my thang

Y así saber qué rol están cumpliendo con la entidad. Por qué el empeño. Por qué la marca. Por qué la responsabilidad de todo debe ser suya y por qué goza tanto de los fracasos que están sufriendo.

What’s my thang tell me now
Tell me now

Insistencia a ello. A que lo diga. Que pare de torturarlos a placer y que deje de hacer pagar a otros por los fallos que han tenido en la infinita tardanza.

Deeper
Yeah I think I’m goin’ deeper
I keep losing focus
No, just let go of me
Let my own feet carry me
I’ll go in myself
In the deepest depths
I saw myself

Hoseok mantiene una mano en su pecho, su expresión entristecida e incapaz de fingir alivio. A mitad de un bosque nevado, con una hoguera de muerte y despedida con una enorme familia ahora desaparecida.

Slowly, I open my eyes
The waves go
darkly by in a throe
But I’ll never get dragged away again
Inside
I saw myself, myself

Yoongi suspira, abrazándose a sí mismo por el frío que está sufriendo. Con algo carcomiéndolo desde dentro. A los siete. El mismo sentimiento impotente acompañado de la culpa y la tristeza. La rabia a que esto suceda, a que se atreva a hacerlos culpables de algo con tal magnitud.

Heartbeat racing in my ears bump bump bump
Eyes wide open into my forest jump jump jump
Nothing can devour me
I shout out with ferocity

Se vuelve un quejido furioso. Un reclamo cual aullido lobuno.

Ocean with all light silenced shut yeah yeah yeah
My wandering feet held in a rut yeah yeah yeah
Every noise and sound’s been cut yeah yeah yeah
Killin’ me now
Do you hear me yeah

La fiereza. La ira animal dentro de sus pechos, de sus mismas almas enlazadas.

Sinking slowly like in a trance nah nah nah
Struggle but it’s all ocean floor nah nah
Every moment becomes eternity yeah yeah yeah
Film it now
Do you hear me yeah

Continuo reclamo a la entidad que está ahí viéndolos. Que está escuchándolos con semejante descaro de saber que hizo, que sucedía, a que no fue explícito. Tratando con sencillez una situación así de grave y luego asegurar que nada es su culpa. Que todo esto tiene un motivo.

Do your thang
Do your thang with me now
What’s my thang
What’s my thang tell me now
Tell me now

—Somos cisnes negros anhelando ser cisnes blancos. —dice Jimin en un susurro. El fuego baja y finalmente se apaga.

Son cisnes negros aspirando la normalidad, aspirando la paz que tienen los cisnes blancos allá fuera. No es posible, porque nuestras plumas se mancharon desde que nacimos, con esa triste nota, deciden marcharse.

Pues no se sienten capaces de estar en un lugar que tan feliz los hizo.

 

 

Chapter 55: Forma Completa

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Volver a Hogwarts resultó igual de deprimente. Si bien no se ha incendiado nada, hay al menos una docena menos de alumnos. Algunas cartas que llegaron en el par de días de ausencia y en general solo parece que el mundo se ha hecho más monótono. Lo único favorable, es que pueden señalar el castillo intentando hacer lo posible porque no sea así.

La forma en que las ventanas brillan, los salones y la sensación de que está vivo. Una silenciosa compañía y certeza de que aun en sus últimos momentos, iban a tenerlo a él. Que Hogwarts resulte un lugar así de mágico trae mucha paz. Justo la que es necesaria con el tiempo lúgubre y deprimente.  Donde la nieve cae y hace que incluso el color de la vida se apague por la época invernal.

—Kookie…

Le acaricia el cabello con cariño, quedándose simplemente con él. Sabe lo que está sintiendo y cómo ya tuvo suficiente dosis de soledad. Necesitando ahora que alguien esté a su lado. El licántropo da un prolongado quejido con los ojos aguados.

—Quiero que vuelvan.

—Jungkook-

—Sé que no pasará, pero… Quiero que vuelvan. —Insiste con voz débil. Jimin asiente, quedándose a su lado para que pueda seguir hablando así sean incoherencias totales. No tarda mucho en aparecer Namjoon, sentándose junto a ellos en el pasillo que da a una enorme abertura. Pudiendo ver la tormenta que cae que ferocidad.


—He estado pensando… Que ahora que todos hemos perdido algo—Jin gira la cabeza hacia Taehyung—. Ya no quede más que hacer que todo termine ¿No te parece…? Que aun si la enfermedad se detiene al acabar al año, vendrá algo mucho peor; quedarán menos que restos de lo que conocemos y… nosotros tendremos que verlo, porque no morimos.

Jin guarda silencio. Es una reflexión fatalista, deprimente, pero probable tomando en cuenta el panorama con el que cuentan ahora. Balancea las piernas dónde está y suspira viendo al techo.

—Es muy probable o quizá nosotros también formemos parte de ese fin. Lo único que me alivia es que, como todos, estaremos para reunirnos en la noche—musita Jin con una sonrisa leve—. Tenemos que intentar lograrlo de todos modos. Tenemos que seguir intentando. O de verdad todo lo que hemos pasado no habrá valido la pena.

Taehyung asiente, aun desanimado.

Jin se acerca a él y junta la boca. Están solos en los dormitorios de Gryffindor. Nadie usa las salas comunes excepto quizá ellos. Los estudiantes prefieren quedarse en lugares cercanos a las salidas en caso de otro incendio. Luego están ellos que son genuinamente tontos en ese aspecto. Taehyung abraza a Jin por el cuello, cayendo con lentitud a la cama.

Abre las piernas, Jin se presiona entre ellas, con las manos introduciéndose bajo la camisa de Taehyung. Acaricia con mimo la piel tibia del morpho, cuyo cabello se extiende y la apariencia verdadera sale a flote. Separan un instante para recobrar aire, volviendo a juntarse poco después, cerrando los ojos y Jin frotándose con Taehyung. Generando estimulo por encima de la tela.

Se deshacen de la ropa que estorba demasiado, tirándola descuidadamente a un lado. Jin besa el pecho de Taehyung, pasando los dientes, pero enfocado en crear un camino de besos por la piel pálida y temblorosa. Erizada ante los mimos. Al mismo tiempo, introduce dos dedos en la entrada de Taehyung, ensanchando el orificio. Masturbándose con la otra mano.

Taehyung lo jala suavemente del cabello, gimiendo el nombre del Gryffindor. Jin se endereza, gimiendo y jadeando. Pone la pierna derecha de Taehyung en su hombro y alinea el pene con la entrada. Se empuja lento y suave. Sacándole un gemido lánguido y sentido. No resiste sonreír por ello, encontrándolo tierno y Taehyung se pone rojo, con las manos hacia su pecho enrojecido.

Francamente, no soporta que Jin lo mire como lo está mirando. Menos en un momento dónde está tan sensible. Es insoportable. Porque le dan hasta ganas de llorar. Sigue siendo increíble para Taehyung que Jin lo vea con semejante fascinación.

Ahora mismo que está sudando a más no poder.

Con los ojos nublados y perdidos en él.

Gimiendo su nombre con desespero y ansiedad porque se mueva más rápido, que lo haga más fuerte.

Que no se detenga en la primera ocasión, ni en la segunda.

—Jiiiin. —lloriquea ofuscado.

Jin sacude la cabeza, sabiendo que lo quiere atraer solo para que no se lo quede mirando. Lo avergüenza las caras que hace, también cree lucir angustiado o ridículo y en opinión de Jin no es así en lo absoluto. Para él sigue siendo tan lindo como siempre. Tan perfecto como siempre.

Una persona que vale la pena mirar hasta dormirte, hasta que el mundo se acabe. Lo toma del rostro, limpiando las lágrimas que le brotan de los ojos, siendo acompañadas de moqueos que le dan un aire muy infantil propio de Taehyung. Da un toque con los labios antes de juntar las frentes.

—Qué lindo te ves~—ronronea entre jadeos al venirse, descansando un poco—. Por eso este bello rostro deja que lo veas en estos momentos tan raros. —bromea para aligerar el ambiente. Taehyung sigue en lo suyo: Sollozando como si realmente hubiera algo doliéndole.

La realidad es que jamás podrá aguantar que Jin lo mire. Es una sensación extraña. Una sin remedio ni explicación.


—Esto se siente como en esas películas donde los protagonistas simplemente esperan el fin del mundo.

—Sí. Es muy parecido.

—Al menos será un fin del mundo divertido.

—Tu idea de diversión se me escapa.

Hoseok se ríe, apretando a Yoongi contra sí y cerrando los ojos para dormir. Pusieron una alarma para levantarse cuando sea la hora de cenar. Desde la mañana hasta ese momento, los profesores los dejan andar por aquí y por allá sin problema ninguno. Por lo que cada quien anda en su propio mundo. Muy rara vez se dirigen a salas comunes.

Excepto ellos, porque son así de especiales.

Yoongi logra librarse del abrazo constrictor de Hoseok y se va al baño. Lo molesta un poco tener semen dentro. Sobre todo, habiendo sido tres veces. Con una es capaz de aguantarlo en favor de la vagancia. Tras limpiarse, ponerse ropa interior y bostezar cubriéndose la boca con la mano y el suéter siendo extra enorme, se detiene a ver le escritorio.

Justo dónde está su cuaderno de dibujo con miles de protecciones para que los dibujos dentro no se dañen, estropeen ni sufran ninguna clase de percance desafortunado. Se acerca y saca las hojas de dentro. Los dibujos de todos y medita en que tras unir como le había indicado la entidad hace tiempo, había logrado armar parte de un rostro.

El de la entidad, asume. Los echa en el suelo y se da un par de toques en la cabeza con la varita, usándola para rascarse tras las orejas. Pasa media hora ordenando los papeles de modo que se esté formando una figura. Que se revele eso que quiere ver. Resulta sencillo con los que ya había acomodado en algún momento del pasado. Mira alrededor, asegurándose de que no haya nadie viendo.

—Si pongo el de Jimin aquí junto al de Tae… luego el de Namjoon… —murmura a medida que le da mil giros, hasta movimientos tan milimétricos que no deberían ser la mayor cosa. Chasquea la lengua, fastidiado de que lo único que acabe siendo, es una especie de maraña negra que no ayude a revelar la identidad—. Tal… tal vez si quito…

Aparta uno de todos y se mueve de sitio para tener más comodidad a la hora de ordenar los dibujos. Cuando todo está alineado abre y cierra la boca, con la sensación de que efectivamente, esto ya lo sabía. Esto lo había visto antes.

Se apura a desordenarlo todo, mordiéndose el labio inferior y ve alrededor. Cuando lo tuvo hecho la última vez, lo hicieron olvidarlo y si aún no pasa nada, a quizá es porque en esta ocasión si tiene salvación. Sube a la cama, sacudiendo a Hoseok para despertarlo. El Hufflepuff queda con cara de estar en una nebulosa distinta.

—Tenemos que reunirnos todos, ahora.

— ¿No podemos…?

— ¡NO! ¡AHORA!

Hoseok espabila por el grito. Yoongi no grita a menos que sea por vergüenza o por rabia y quisiera que esto no fuese por rabia en contra suya. Yoongi se pone un pantalón, apurado y mientras Hoseok consigue limpiarse para vestirse, toma un frasco cualquiera, poniendo la punta de la varita en su sien derecha.

— ¿Listo? —pregunta Hoseok. Yoongi guarda el frasco bajo el suéter, siendo tan enorme que cubre los bolsillos del pantalón.

—sí. Vamos. Solo falta saber dónde están los demás.

—Sé que Namjoon, Jimin y Jungkook están en la Sala de Menesteres. Asumiré que Jin y Taehyung están en Gryffindor. Hufflepuff es un poco más frío estos días.

—Vamos primero a Gryffindor. Luego la Sala de Menesteres.

Hoseok encuentra eso raro, pues la Sala de Menesteres está más cerca. Si insiste…

Chapter 56: Contacto Intimo

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You're hurting too 'cause you're mine—Jungkook acurruca la cabeza, suspirando y cerrando los ojos—. I just want to blow your mind. You're only drifting further away like this—Lo peina con delicadeza, acomodando los mechones rizados y suaves—. I say that it's all fine. The truth is that's a lie—Namjoon continúa escribiendo en su cuaderno, los tres simplemente echados en la cama de la Sala de Menesteres—. I want you to be your light, baby. You should be your light…

—Lamento estarlos molestando.

—No es molestia.

So you won't hurt anymore, so you can smile more—canta tamborileando los dedos en el hombro de Jungkook—. I want you to be your night, baby. You could be your night—Namjoon le da un par de palmadas a Jungkook en la pierna—. I'll be honest with you tonight.

—Siento que molesto.

—Claro que no. Sé cómo te sientes—Asegura Jimin dándole un beso en la cabeza—. Tú estuviste para mí cuando eso pasó, por eso debo estar para ti ahora que sufres algo incluso peor. Somos compañeros ¿Recuerdas?

—Hasta la luna explote.

—Hasta que el sol se apague.

—Y hasta que las estrellas desaparezcan. —dicen Namjoon y Jimin al mismo tiempo. Jungkook moquea.

Sentirse decaído lo molesta. Es una sensación extraña. Frustrante. Es la primera vez en mucho tiempo que se siente así de vulnerable. Quisiera que no fuera así. Que todo estuviera bien. Por qué debe ser tan imposible todo lo que anhela. Tan lejos de la posibilidad.

—He oído que puedes traer a la vida a personas—menciona Namjoon en voz baja, Jungkook se sienta y lo ve con sorpresa—. La única condición, es dar lo que quieres conseguir.

—Es decir-

—Sí asesinas a alguien para todo el proceso, serias capaz de conseguirlo. Es como… —Balancea la cabeza—. Un intercambio equivalente. Estaba en el libro sobre invocar a la muerte. aparentemente, alguien fue lo suficientemente tonto en pedir eso, la muerte le dijo que hacer y ahí está.

—Creí que la piedra de resurrección era para eso. —dice Jimin balanceando las piernas, siendo juguetón.

—Con la piedra de la resurrección no “revives” exactamente. Solo quedas… —Entrecierra los ojos, pensando—. Con una reminiscencia de lo que realmente querías. No es algo que vale la pena. Por eso, quien la consiguió, no hizo más que suicidarse para ir con su verdadera amada.

—Oh~

—Matar a alguien por conseguir a otro.

Los dos se quedan viendo a Jungkook que frunce las cejas y se endereza, abrazando sus piernas con mal gesto.

—Por más que quisiera tener a mí manada de vuelta, no podría matar a persona por algo así… es por gusto… no por necesidad. —Jimin sonríe, poniéndose frente al licántropo. Es tomado de la cara, viendo al morpho de frente.

—Eso es cierto y estoy seguro de que a tu manada lo enorgullecería que tengas eso en mente—Lo besa en la frente y Jungkook suspira—. Nosotros también somos tu manada. Si nos vamos, no iremos todos juntos. Como ellos ¿Vale? No te sientas solo. No te sientas abandonado… Nunca lo has estado.

Jimin aguarda un tiempo razonable a que Jungkook diga si quiere que se aparte o hace el más mínimo gesto a ello. No obstante, eso no llega en ningún momento, por lo que acaba empujándolo para dejarlo acostado en la cama. Namjoon deja el cuaderno a un lado, acercándose a la primera separación y haciendo que Jungkook gire la cabeza para besarlo. Contrario a lejanía, Jungkook lo jala para que se aproxime más.

Quiere compañía.

Quiere sentir que realmente, no es un lobo varado a mitad del bosque sin una manada que le responda. Jimin le abre la ropa, besándole el cuello y el pecho hasta quedar echado encima, viéndolo fijamente.

— ¿Quieres que lo hagamos? —Interroga directamente.

—Sí.

— ¿Seguro? —Insiste Namjoon.

—Sí, estoy seguro.

Jimin gime, sentado sobre el regazo de Jungkook y este mordiéndole el cuello, dándole tirones en la piel; consiguiendo sacar sangre y rasguñarlo sin querer al acariciar. Exhala, sudando y su aspecto de veela siendo revelado. Jungkook percibe el temblor que le provoca la penetración de Namjoon. Mete la lengua entre los labios de Jimin y lo hace bajar un poco.

Consiguiendo que sea una penetración doble. Jimin lo rodea con los brazos y Jungkook abre la boca, juntándose con Namjoon en el proceso. El Ravenclaw apoya los brazos en el cabecero. Siendo el más largo de los dos así como el más alto y grande.

La magia que empieza a brotar, primero de Jimin; luego de Jungkook que se empeña en morder y rasguñar; Namjoon recibiendo esas fluctuaciones tan parecidas y opuestas entre sí. Trayéndole el culposo placer de sencillamente hacer lo que quiera aun cuando eso podría implicar un daño a corto plazo.

Como lo es ahora en el cabecero roto, incluso en la pared y los dos más jóvenes sin prestar atención, gimiendo sin orden o razón los nombres contrarios. Perdiendo la cuenta del tiempo, de lo que hacen y las veces en las que se hace.


—Me siento castrado por completo.

—Deja de ser tan dramático. —queja Yoongi. Jin se peina con la mano, apenas le dio tiempo de vestirse. Yoongi casi los saca a rastra de la cama donde dormían tras haberse querido de manera carnal. Taehyung va bostezado, agarrado a la mano de Jin para no tropezar con nada.

— ¿Qué es tan importante que debas interrumpir la intimidad de las personas? —pregunta Jin malhumorado.

—Es importante. Si lo digo ahora, se jode. Tenemos que ir por los demás rápido.

—Es posible que estén ocupados. —dice Hoseok.

—Entonces tendrán que desocuparse. Así sea la boca o el culo.

— ¡YOONGI! —chilla Jin, desacostumbrado por completo aun si es hablando de otro.

Por no decir que es un sitio muy abierto. Cualquiera puede oír. Es engorroso. Yoongi rueda los ojos con molestia, caminando apurado.


—Todo este tiempo he estado escribiendo una canción, por eso no los dejaba leer.

— ¿Nos la vas a cantar? —pregunta Jimin ilusionado y cansado. Namjoon se muerde las mejillas y Jungkook balancea las piernas de atrás hacia adelante.

—Pooooooorfavor~ seria lindo. —Insiste Jungkook medio dormido. Namjoon hace un pequeño puchero, toma la varita de la mesa de noche y hace una ilusión de cielo estrellado en la habitación. Jungkook se pone boca arriba y Jimin se arropa más. Con mucho frío por el invierno.

—We're born in the moonlight. Ain't no fantasy—Una suave música lo acompaña de fondo—. Can't breathe in the sunlight. Gotta hide your heart. We're born to be sad, sad, sad, sad—da una risa burlona. Hace que suene a Jisoo—. Suffer to be glad, glad, glad, glad.

Jungkook estira la mano, consiguiendo que algunas estrellas hagan contacto con su mano.

C'mon y'all, moonchild, moonchild. That's how it's supposed to be all this pain and all this sorrow—Jimin sube el labio inferior. Que deprimente—. That's our destiny, see? You and my life was like this. We gotta dance in the rain—Jungkook arruga la nariz, le gusta cómo suena eso—. Dance in the pain. Even though we crash down. We gon dance in the plane. We need the scenery the night more than anybody—Jimin se sienta, sonriendo sin poderlo evitar por la forma en que caen. Como lluvia—. Only I could console myself, not nobody else. It's okay to shed the tears but don't you tear yourself.

Namjoon toma un respiro demasiado profundo.

Moonchild you shine. When moon rise, it's your time—La voz se le quiebra por momentos. No es precisamente un cantante y por ello evita que algún desafín se escape—. C'mon on y'all. Moonchild don't cry. When moon rise, it's your time.

—Por eso te gustaba tanto el pelo blanco antes ¿No? —pregunta Jungkook—. Porque estabas pensando en esto.

—Es distinto. Yo siempre los he tenido como mis niños de luna. Aunque ustedes hasta ahora lo estén conociendo. —responde con una sonrisa suave. La canción continúa, con el mismo encantador y suave tono que llega a ser un poco extraño en Namjoon por su forma de pronunciar.

Siempre es fuerte y lejana a la armonía musical. Jimin hace su cabello blanco y ojos grises, con su atención clavada en la ilusión del cielo nocturno, la luna y esas pequeñas figuras que parecen saltar en la misma. Da una risita, balanceándose en sí mismo.

—Todos somos Moonchild. Vamos a bailar siempre juntos bajo la lluvia y a brillar aun con la adversidad ¿Sí? —pide girando la cabeza. Jungkook arruga la nariz asintiendo. Namjoon no hace gesto ninguno, viendo su propia ilusión de luna.

No se considera así. Es extraño…

— ¡USTEDES!

— ¡AY! ¡YOONGI! ¡NO ME ASUSTES ASÍ! —reclama Jimin con una mano en el pecho.

—Vamos a la cámara secreta. Rápido. Es importante.

 

Chapter 57: Velo negro

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—Espero que esto valga la pena porque estaba teniendo un momento muy bonito y no te voy a perdonar fácilmente que lo rompieras de este modo.

—se supone que solo Jin es el dramático. —replica Yoongi fastidiado.

Jimin avanza con expresión fastidiada. Usando un short muy corto que va cubierto por el enorme suéter amarillo que carga. Los botines rosas y cabello desordenado ayudan a que dé una pinta igual de infantil a la de Jungkook. Vistiendo un suéter gigante que ni siquiera es suyo, pantalones igual de anchos y botas enormes que descuadran con todo.

Entran al baño de las niñas y sin demora van a la entrada de la cámara secreta. Jungkook voltea la cabeza, creyendo escuchar pasos o que hay alguien siguiéndolos. No le da tiempo de ir a verificarlo por Yoongi apurándolo a bajar.

—La última vez que anduvimos con estos secretismos de tu parte hubo una pelea de proporciones bíblicas ¿Qué pasa? —pregunta Taehyung asustado de lo que pueda tener Yoongi en mente. Él no responde nada. transitan la cámara hasta la estatua de boca abierta. Al pasar por ella, consiguiendo un pasadizo enorme y desusado muy siglos.

Hoseok se aprieta con Jin por el asco y miedo a las arañas que hay por doquier. Jungkook sigue volteando, con la sensación de que hay alguien detrás. Yoongi abre la puerta más grande con una serpiente tallada. Al cruzarla, consiguen un enorme salón similar, si no es que igual, a la sala común de Slytherin. La única diferencia es que está más polvoriento y descuidado.

— ¿E-en serio hacía falta el súper recorrido? —tartamudea Jin, asustado del ambiente tan lúgubre y lleno de pesadez. Si le dicen que saldrá un basilisco de aquí también, se lo creería al instante y sin el más mínimo problema.

—Bien—Yoongi se gira hacia todos—. No tengo qué es el árbol, pero sí quien es la entidad. —Jimin y Jungkook se sobre saltan.

— ¿De verdad? ¿Ya sabes qué es? —Especifica Jimin con mucho cuidado. Yoongi sacude la cabeza.

—Sé quién.

—Oh, pero ¡Eso no es válido! Tenemos que saber qué es para que funcione. —queja Jungkook con rapidez. Yoongi rueda los ojos.

—De todos modos con esto vamos a tener el efecto que queremos. Escuchen, junté los dibujos. Pude hacer lo que se supone que debía marcar—explica Yoongi con voz apurada—. Y descubrí que la entidad ni siquiera es alguien importante. Es el traidor que ha estado haciendo los ataques todo este tiempo—Da constantes golpes a su palma—. No es Jimin, tampoco es Jungkook.

—Ah, vale, eso me alivia al menos, pensé que íbamos a volver a ese tema. —Hoseok se echa aire. Acalorado. Hay demasiada tensión en el ambiente.

— ¿Entonces quién es? —pregunta Namjoon. Yoongi saca de su bolsillo un frasco y la varita. Le da un par de toques, ocasionando que el contenido líquido se vuelva humano denso dentro del cristal.

—Al principio creí que era Jungkook por romper los dibujos, luego Jimin por la tipografía y husmeando en el bolso de Jin estos días, pensé que era él porque tiene los recuerdos de nuestros sueños ahí guardados—Jin retrocede un paso y Taehyung lo ve con molestia—. No obstante, incluso pensé que era yo, que tal vez sufría una posesión intermitente.

—Por como lo dices, todo eso es errado y ninguno de nosotros haría nada—Empieza Hoseok con risa nerviosa—. Así que ¿Quién es? ¡AH! ¡YA SÉ! ¡VA A SER JISOO! —Yoongi estira los labios—. Vi labios de mujer en los dibujos juntos ¿Es ella? Dime que sí. Tiene todo el sentido del mun-

—No. No es ella, pero antes de que digan que me equivoco. Este es el recuerdo de eso.

Yoongi tira el frasco en el suelo y la humareda demora apenas minutos en mostrar el recuerdo desde el punto de vista de Yoongi. Lo que veía. Sus manos moviendo los papeles de aquí para allá hasta apartar uno y que la imagen sea revelada. Todos giran bruscamente la cabeza.

— ¡Todo este tiempo el problema fue él! —acusa Yoongi y el silencio reina.

—Espera, espera, espera—balbucea—. ¿Yo por qué si no…?

—Namjoon… es tu cara.

Namjoon ve a Jin y luego el recuerdo detenido en como al unir el montón de dibujos hechos por Yoongi, está su rostro delineado de manera casi perfecta. Por no decir que, el dibujo que Yoongi quitó por ser un estorbo, fue el de Namjoon. Sacude la cabeza.

—Yo no he hecho nada ¿Cómo podría hacerles algo? Lo que menos quisiera es que sufrieran daño ninguno de ustedes. —replica con tono herido. Yoongi aleja el humo. Pues ya no lo necesita. Todos lo vieron, es lo necesario.

—Eso no tiene sentido. —Apoya Jungkook.

— ¿Y si es una mala broma? —pregunta Jimin—. Tal vez sea una señal de que él tiene que conseguir la respuesta y no nosotros. No que es el culpable. —Propone angustiado.

—No. Es que tiene sentido. Solo piénsenlo—pide Yoongi—. Su sueño no cuadra con ninguno, ni siquiera su sombra cuadra con ninguno. Casualmente es el único sin una relación con otro—Taehyung balancea la cabeza—. Además de eso, es quien sabe hacer fuego maligno, por eso pudo ser el incendio.

—Estaba conmigo. —dicen Jin y Jungkook a la vez.

—Eso ya lo sé, pero Jimin no—Señala y el morpho abre y cierra la boca—. Mientras ustedes estaban dormidos o haciendo cualquier cosa, pudo haberlo puesto bajo Imperius. Él sabe cómo hacerlo. Lo demostró una vez ¿Se acuerdan? Con la cucaracha en la casa a mitad del bosque.

—Es distinto, no quería matarla y la forcé a irse. —Contradice Namjoon.

—Además ¿Cómo es posible que sepa tanto? ¿Cómo es posible que alguien sea así de perfecto como lo es viniendo de una familia Muggle sin instrucción mágica ninguna? —Taehyung se da golpes en la barbilla, pensativo—. Sí, se sorprendía con muchas cosas, pero al mismo tiempo ¿Tiene el talento de lograr hechizos de séptimo año recién acabado de llegar?

—Es práctica.

—No, has estado engañándonos todo este tiempo. Entorpeciéndonos el paso para- para… ¿¡Para qué!? ¿¡De que te serbia eso?! —exige saber—. Incluso quiere decir que supiste que debíamos hacer, que debíamos decir ¡TODO EL TIEMPO!

—Eso no es así. Yo no sé nada de esto—dice Namjoon—. Estás culpándome por un sinsentido tal como culpaste a Jimin la otra vez ¿Cómo iba a yo a hacer algo como eso? —replica con las manos en el pecho—. Nunca he querido hacer daño a nadie.

—Y aun así lo hiciste. Sino ¿Por qué es tu cara la que se forma cuando juntamos todos los dibujos?

—No sé. Cuando dos nubes se juntas igual puede verse una mariposa o un pene ¡Eso no tiene nada que ver con que sean culpables de todas nuestras desgracias! —quisquilla Namjoon acelerado y exasperado. Jin se rasca la cabeza.

—Vale, pongámoslo de la siguiente manera—Inicia Jin—. Hay muchos detalles que conducen hacia él ¿Qué pasa si es una pista falsa? Puede ser un simple despiste tanto como puede ser la realidad. Tendríamos que demostrarlo de alguna manera.

— ¿Cómo?

—Sí, cómo se supone que vamos a probar que digo la verdad si ustedes están buscando que he estado mintiendo desde que nos conocimos ¿Qué sentido tiene? —Namjoon luce demasiado nervioso. Cosa que lejos de hacerlo lucir más sospechoso, da veracidad a que no es el culpable de esto.

Pues si lo fuera, estaría corriendo o tratando de disimular. No dejándose ir por las emociones.

—También escondía pistas. —dice Taehyung—. Jimin no lo dijo, él ya sabía que debía hacer con lo de la memoria profunda y no lo hizo solo porque no quiso. No tuvo justificación. Ni siquiera lo tuvieron que ayudar a salir.

—Porque nada lo estaba jalando—dice Yoongi—. O… ¡O es lo que dijo tu papá! Te mató tantas veces, que algo se metió dentro de ti. Un espíritu extra que está usándote—Propone con apuro. Pues lo considera una salvación para él—. Tendemos que sacarte lo que sea que esté ahí manipulándote.

—No me manipula nada.

—Ay, yo digo lo mismo y acabé rompiendo toda la porcelana de mi madre. —bufa Yoongi.

—No es malo. Es que pasó lo natural. No estamos diciendo que tú seas el malo en todo esto. Sino que tienes a alguien malo en ti. —Justifica Jin. Con todos haciendo una aceptación a esa opción por proteger la inocencia de Namjoon.

— ¡Es casi lo mismo! ¡están diciendo que Es culpa mía y yo no he querido que nadie muera! —chilla ansioso, retrocediendo—. Y-yo solo quiero que esto se arregle. Nunca… ¿Por qué sería yo? ¿Por qué no es Yoongi que es más sensible a eso o cualquiera de ustedes?

— ¡Porque tu cara está ahí!

— ¡Quizá si lo acomodas de otra forma es tu cara! ¡Los recuerdos se manipulan! ¿¡Que si lo hiciste para culparme a mí y quien lo hizo eres tú!?

—Eso ya no tiene sentido. —Replica Yoongi.

—Cre-creo que deberíamos calmarnos. —dice Jimin entrometiéndose para calmar los humos.

—No tienes que angustiarte. Estarás dormido cuando extraigamos eso dentro tuyo. —asegura Jin.

— ¡Es que no tengo nada!

—No huele a que sea otra persona—dice Jungkook—. Huele como siempre. Desde el primer día y si fuesen dos personas, se notaría la alteración o que estamos enlazados a un octavo.

—En conclusión, no puede ser Namjoon. —dice Jimin.

—Tiene algo que ver. Estoy seguro de que sí. —Insiste Yoongi y Jin asiente de acuerdo.

—Es echarle la culpa de la muerte de nuestros seres queridos. —Agrega Taehyung en desacuerdo.

—Esto, no tiene lógica—Corta Namjoon—. Me voy a dormir, que a ustedes se les pase la tontería y no me hablen hasta que tengan resuelto esto. Yo-no-he-hecho-nada ¡Si así fuera no los hubiera ayudado siempre!

—Nono, tu no vas a ningún lado hasta que esto se resuelva. —dice Jin deteniéndole el paso.

— ¡Jisoo lo dijo! —quisquilla Yoongi—. Los marcados son pares. Hay un séptimo aquí y ese sobrante debes ser tú. No hay más opción. De algún modo, tú eres quien está engañándonos en todo esto.

— ¿En serio el vas a creer a Jisoo? —bufa Jimin cruzado de brazos.

—Es lo que tenemos.

—Quizá es un extra. Quizá hay algo distinto. Ni siquiera sabemos que son los marcados del todo—Aporta Jimin—. Puede ser que sea diferente ahora. Que haya un número impar y asunto resuelto.

—Pelear entre nosotros no ayuda en nada. —informa Jungkook—. Somos una manada, si tratamos a uno como un traidor puede haber heridas. Eso es cruel, Yoongi.

—No es lo mismo—Contradice Jin—. Porque Taehyung lo armó, perdió la memoria y Yoongi también ¿Qué cambio haría si lo sabía o no si no iba a ser alguien cercano e importante para nosotros? —Yoongi asiente apurado—. Los marcados, el sueño, la sombra, incluso su llegada al prado- ¡Es él quien la entidad ha estado usando! ¡Es un títere nada más!

— ¿Algo más que me quieran decir? Aparte de innecesario, desecho y cuerpo vacío. —pregunta Namjoon con mal gesto.

—No tiene sentido. —Insiste Jimin y Jungkook se rasca la frente.

—Para ti no. Lo vas a defender a capa y espada.

— ¡Porque es Namjoon! ¡Parece que hablan de un malévolo súper villano o algo peor! Lo conocemos desde hace casi siete años. No podemos hacer esto. —gimotea Jimin angustiado.

—Es un títere. Tiene que serlo. Un simple despiste.

— ¡No lo soy!

— ¡Entonces déjanos revisar que seas sincero!

— ¿¡Por qué debo dejar que…!?

—AVADA KEDAVRA.

Namjoon cae al suelo en un ruido seco. Jimin es el primero en dar un grito, yendo a él con rapidez. Siendo seguido por Jungkook y Taehyung. Jin retrocede, temblando. Yoongi gira la cabeza, dando cuenta de que Hoseok está ahí con la varita levantada.

En su mano temblorosa y gesto asustado.

—Q-qué hiciste…

Hoseok solloza, llevando las manos a su pecho.

—E-es que… su-ustedes dijeron que no era… real y… yo oí que… lo hiciera.

Se ven obligados a levantar del suelo, debido a la bruma negra que hay en este.

Chapter 58: Entidad

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  1. Entidad

— ¿D-dónde está…?

Buscan alrededor, sin encontrar el cuerpo de Namjoon y la bruma oscura haciendo más que subir y volver el ambiente aún más lúgubre. Por inercia se acercan entre sí, viendo alrededor y sacan la varita de sus ropas. Yoongi mira la suya, notando que vibra sin motivo, sucediendo con la que poseen los demás. Los pasos hacen eco en el lugar.

—A decir verdad, quien menos imaginé que haría eso fue quien lo hizo. Mis apuestas iban a Yoongi o Jin. No Hoseok. sorpresas que suceden de vez en cuando.

— ¿U-ustedes también pueden ver verdad? —pregunta Yoongi echándose atrás. Hay una afirmativa débil y asustada de los demás.

— ¿Tú…?

—Lo siento por el susto. Fueron un encanto.

La entidad ahí de pie se quita la capucha con lentitud. Revelando un rostro pálido y que demuestra tanto cinismo como diversión. El cabello de color grisáceo casi blanco, ojos verdes brillante y los rasgos tan conocidos que dan a saber que es Namjoon. Ladea la cabeza y sonríe, con el hoyuelo marcado en su mejilla por la cara de los demás.

—E-esto- No entiendo… —balbucea Jungkook apretando su ropa, sus dientes chasqueando como si estuviera sufriendo el mayor frío de todos.

—Lo supuse. Realmente no se han enterado de nada—Agrega Namjoon rodando los ojos—. No tenían como hacerlo en realidad, se me olvida que lo que pido no es obvio y algunos humanos tardaron milenios en conseguirlo—Al agitar la mano y generar humo aparece una varita. La toma y juega un poco con ella—. El agobio, estrés, inmadurez. Blablablá.

—Eras tú todo el tiempo y eres… —Jin entrecierra los ojos con expresión compungida. Mareado de la situación.

—Ah, eso—Chasquea la lengua—. La muerte—responde corto—. No el demonio, no me hagan eso. Es engorroso. Yo no torturo a nadie. Me limito a ¿Quitar? La vida cuando es el momento. Lo demás depende de la persona. —Hace fluritura con la varita, transfigurando la habitación entera.

Volviéndola la misma que en los sueños. Aquel espacio tan perfecto y sobrio. Los floreros, la fruta, las copas y tazas de té. Namjoon toma asiento en un sofá negro e individual. De un tenue empujón que no se explican, caen en sillones iguales y frente a ellos se sirve el vino y el té.

—Creo que no me he comido la lengua de nadie—menciona con voz tranquila. Manteniéndose todo el tiempo en un tono bajo y susurrante. Uno ya muy reconocido de la entidad. Nunca pensaron que los labios coincidían con los de Namjoon. Principalmente porque llegaron a pensar que era mujer—. ¿Nada que preguntar?

— ¡ESTUVISTE ENGAÑANDONOS TODO ESTE TIEMPO! —chilla Taehyung levantándose brusco; su cabello enrojece de un solo golpe y tira la copa de té a un lado— ¡TODO LO QUE PASAMOS FUE POR TU CULPA! ¡TODO…! — La taza se repara y el líquido desaparece. El morpho cae al sillón de nuevo.

—Sí y no—responde apoyando la mejilla en sus nudillos—. Puede que estuviera aquí, pero yo no hacía nada. Al menos no el yo que estaba con ustedes.

— ¿Hay dos tú? N-no entiendo nada. —balbucea Hoseok que aún no se recupera de haber lanzado la maldición asesina.

—Tú mamá- Lo que te pasó- El accidente. —Tartamudea Jimin sin hallar orden en sus pensamientos.

—Pongámoslo fácil—dice Namjoon—. Si bien soy la muerte, tengo un lado “mortal”. Esto que ven que puede ser herido y asesinado a pesar de que no sirva de nada—explica con lentitud—. Por ello no podían percibirme del todo. Mi lado espiritual es el que hacia todo, mientras mi lado mortal es el que andaba con ustedes.

— ¿Por qué? —pregunta Yoongi en un hilo de voz.

—Para ayudarlos, evidentemente. De otro modo no se enteran de nada. —ríe suave, cerrando los ojos.

Las preguntas van una tras otra en sus cabezas, sin poder decirlas. Con el sentimiento de traición siendo demasiado fuerte dentro de ellos. No se pueden creer que todo el tiempo y con todo lo que pasó, fuese Namjoon el culpable. Lado espiritual, mortal o lo que sea. Es inaudito y por ello siguen en un estado de mutes irremediable.

—Tu… Lo que vimos… Tu papá-

—No es mi papá, evidentemente. Tampoco mi mamá. Su hijo realmente murió por el accidente, él lo mató y se fue sin dolor—Balancea al pierna derecha y cruzada—. Yo tan solo me aproveché de ello para tener una familia. Hice una modificación en sus memorias; también en las mías y ahí está. Nada volvería a menos que me mataran.

Hoseok se muerde los labios bajando la cabeza.

—Es lo que quería, no se iban a rendir por haber visto los dibujos. Eran esos impulsos imposibles de refrenar y que tuve que resignarme a que hicieran—Namjoon rueda los ojos—. Yo te pedí matarme, no te angusties, no fue realmente tu pensamiento.

—Eso quiere decir que si fuiste tú quien hizo lo de las paredes, los dibujos, el fuego. —enumera Yoongi frunciendo las cejas.

—Ummm… Yo lo pedí—Resalta Namjoon, viendo a otro lado con deje divertido. Como quien pillan en una travesura—, pero fueron otros quien lo hicieron.

Indicaciones suaves, dichas como quien pide un favor, una cosita de nada. Todo en el oído del par que siempre ha tenido por predilecto y más cerca. Incluso varias ocasiones en las que estaban solos y sucedía sin más. Usándose como cuartada con memorias recortadas a gusto y placer.

—Sabía que, aunque si los vieran, no iban a creer que alguno hacia algo malo. Además, fue divertido. Jungkook rompiendo los dibujos, Jimin escribiendo con sangre, el basilisco; luego el fuego o dejar a Wonho tirado y escondido para que no pudieran hallarlo. —Se encoge de hombros y el par se nota incómodo.

—No me puedo creer que aparte de todo, lo digas como si nada-

— ¡Porque lo es! Jin, tengo los años de la existencia, quería divertirme un rato y a costa suya fue divertido.

— ¿¡Matar a mí manada fue divertido!?

—No realmente.

— ¿Mi hermana? El hermano de Yoongi o su madre, los padres de Jimin ¿¡QUÉ TE PASA!?

Namjoon hace un leve puchero, jugando con un par de mechones de su cabeza y levantándose. Notan algo peculiar y es que la capa negra que siempre usa, se alarga y tiene pequeños puntos brillantes. No saben cómo calificarlo, ni siquiera que Namjoon aun ahora esté sufriendo cambios. Pendientes de oro en sus orejas, la piel de sus manos ennegreciéndose y su tez haciéndose marfilada.

—No me pasa nada—responde tras pensarlo—. Solo que no siento.

— ¿Ah?

—No siento nada. No tengo capacidad de ello ¡Solo con ustedes! —informa con una sonrisa amplia—. El frío, el calor, el amor, la felicidad, la tristeza; diversión, ira, enfado… Yo no puedo sentir nada de ello—Aclara bajando la cabeza—. Soy la conclusión de todos lo que conocen y para bien o para mal, sus emociones me hacían sentir.

Con la varita genera humo donde empiezan a verse incontables memorias de los siete juntos. Tanto buenas como malas. Donde ríen, juegan, lloran, sufren, pelean.

—Nunca he podido tener nada de eso—dice en un susurro anhelante—. Hasta ustedes—Gira a los seis que tienen una mezcla imposible de entender dentro de ellos—. Quería saber que era ser feliz, quería saber que era la tristeza, quería conocer la ira… quería conocerlo, aunque al poco tiempo todo se disipaba y se volvía desconocido de nuevo. —Agita suave la mano.

— ¿Por qué nosotros? —pregunta Jimin.

—Yo los marqué.

— ¿Cuándo? —Insiste con labios temblorosos. Namjoon se acerca y queda parado frente a él. Sonríe tenue ladeando la cabeza.

—Es mejor si lo ven ustedes mismos—Jin blanquea los ojos, no puede ser en serio—. Me odiaran, me amaran o sencillamente querrán echarme lejos. Todo está en lo que vean. Si beben esto, sabrán. —Las copas y tazas se acercan nuevamente ellos. Ninguno la toma.

—No voy a creer nada de lo que sigas.

—Te dijeron que deberías.

— ¡No me importa! —Reclama el mayor de los seis—. ¡NOS HICISTE ESTO! ¡ESTUVIMOS PASANDO POR TODO ESTO POR CULPA DE QUE QUERÍAS ENTENDER! —reclama empezando a llorar—. Po-por tu culpa… todos están desapareciendo; por tu culpa todos están sufriendo. No eres bueno, solo eres un cínico que-

—Que evitaba que sufrieran ¿O no? Bueno, en la medida de lo posible—Se aparta un poco y toma una de las uvas de la mesa—. Tu profesor de piano iba a violarte, me pediste eliminarlo, lo hice; Taehyung pidió ayuda, se la di con esos ladrones y el idiota del auto—Toma otra uva y se ven entre sí—. Yoongi con la serpiente siendo más pequeño; Jungkook con los cazadores que lo rodearon; Jimin pidió ayuda muy tarde por necio y estando como estaba, no podía actuar si no me lo pedía.

—Eso no habría pasado si no hubieras hecho todo por generar caos.

— ¿Eso crees?

Hay una pausa enorme ante esa pregunta tan burlista. Namjoon se come otra uva,

—La humanidad es así, yo ponía la semilla, ellos la tomaban. Admito que en la gran depresión y falta de natalidad sí fue entero juego de mí parte. Hay mucha sobrepoblación y me irrita estar en todo lado—Namjoon blanquea los ojos—, pero ¿Lo demás? El libre albedrio estaba ahí. Yo solo preguntaba ¿Harías esto? Y ellos lo hicieron.

Jimin baja la cabeza. Hay desastres a cada tanto porque la gente lo decide. A veces sin motivación por detrás. Solo lo hacen. Puede creerse perfectamente que aun sin influencia de Namjoon, aquello sucediera. Las guerras, los bombardeos, las turbas.

¿Lo matarías? Lo hizo ¿La quemarías? Lo hizo ¿Lo violarías? Lo hizo—Asumiendo que lo dijo como ahora, no hay incitación ninguna, sino más bien un deje de sorpresa y asco—. El segundo año ofrecí descanso. Lo tomaron. Es todo. Muchos escondían sus dolores, sufrimientos, pesares, inconformismos… Puedes descansar, lo has hecho muy bien. Sí intentas más seguro podrás obtener esas notas, no eres menos que nadie y no te aman menos. Puedes continuar si eso deseas, te darás cuanto que todos ellos te aman—Toma asiento en la mesa—. No estás obligado. La decisión es tuya… Tan solo considera que, aun cuando pesa, vale la pena seguir.

Yoongi se muerde el labio, suponiendo con acierto que se trata de lo que su hermano escuchaba antes de suicidarse.

—Cada quien decide que hacer. Tanto no como si—silba Namjoon viendo arriba un instante—. Ustedes nunca han sido así… nunca… por más que la oportunidad se presentara… Ustedes no. Sin flaqueo, sin consideración, propio de almas que perdieron su color cuando otro las destruyó. —musita soltando vaho frío.

Jimin toma la copa y Jungkook igual, seguido de Hoseok.

— ¿Cómo saber que esto no es otra trampa? —pregunta Jin cruzado de brazos y mordiéndose el labio inferior, moqueando.

—Porque les prometí respuestas si llegaban al árbol o a mí. Sorprendentemente, llegaron a mí. Justo antes de la incitación a bombas nucleares.

— ¡AY NO PUEDE SER EN SERIO!

— ¿De verdad no quieren saber? Por qué ustedes, por qué las marcas, por qué la palabra. Si aceptan, lo tendrán.

Más por resignación que ganas de seguirle el juego, Taehyung, Yoongi y Jin toman su respectiva copa o taza. Jin hace a todos esperar y es el primero en beber. Namjoon ensancha una sonrisa. El florero rosa se desvanece y Jin deja caer la copa de vino al piso, largas y fuertes raíces rodeándolo con delicadeza para sorpresa de los demás.

Namjoon se acerca y le acaricia el rostro, acomodándolo en su sitio.

—Descubre tu despertar. —indica dando un beso en su frente.

Chapter 59: Memoria Profunda: Awake

Chapter Text

— ¿Por qué no puedo salir mamá?

—Es peligroso para alguien como tú y como yo.

— ¿Por qué?

—Hay muchas personas que no nos quieren como somos. Nos temen sin razón y en ello, vienen que hagan cosas tontas. Como querer hacernos daño.

— ¿Quién nos quiere hacer daño?

—Muchas personas. Muchas.

—pero, mamá, afuera es muy bonito ¿Por qué habría algo malo afuera?

—La belleza ayuda a cubrir la maldad Jin, pero no olvides que estas personas no hacen porque nos tienen miedo. Creen que somos malos... Están asustados, como nosotros de ellos—Es dejado en la cama—. Recuérdalo ¿Sí? A veces las cosas malas pasan, porque hay gente asustada.

Asiente y la mujer apaga la vela. Jin aguarda a que ella se vaya al piso de arriba para salir de la cama, ponerse zapatos y salir por la ventana de su habitación. Estando en uno de los enormes jardines de la casa que tienen. Sonríe amplio, estirando las manos donde las pequeñas partículas brillantes se empiezan a acumular.

Sabe que su mamá es bruja, sabe que quizá también sea uno pronto, pero lo que guarda con mayor certeza dentro de sí es que la magia existe ¿Cómo lo sabe? Puede verla. Brillando de aquí allá. Energía danzante que se alegra de cada tipo de vida, energía que se transforma en vida por sí misma.

Corre hacia el bosque, persiguiendo un largo hilo y encontrando a una persona tirada en el suelo. Herida e inconsciente. Se acuclilla, revisando lo que tiene más. Encontrando que tiene una flecha clavada en la pierna. La saca y pone las manos en la herida.

—N-niño- No...

El dolor lo despierta, pero Jin observa como la energía se condensa ahí; sana la herida y el hilo se vuelve más grueso. Sonríe amplio antes de apartar la mano.

—C-cómo-

—Ten cuidado. Heridas feas matan. —Recomienda con deje tierno. La mujer se sienta, abriendo y cerrando la boca al mismo tiempo que lo ve con incredulidad. Jin sacude la mano para despedirse y volver de dónde vino.


— ¿Por qué la queman mamá?

—Porque están asustados.

Jin ladea la cabeza, tomado de la mano de su madre. Una mujer ya muerta y carbonizada que aun arde. Su madre reanuda el andar, acomodando uno de los mechones de su cabello. Jin da largos pasos, el niño de seis años que curiosea todo sin poder evitarlo. Estando siempre recluido en casa, es imposible no maravillarse hasta de lo más tonto al salir.

—Mamá ¿Qué son las cosas que brillan?

— ¿Cosa que brillan?

—Sí. Aquí no hay muchas, pero en el bosque sí. Son luces que están en los árboles, los animales ¿Qué son? —pide saber. Pues él no tiene una idea clara de ello más allá de decir: Es magia—. También se ven mucho cuando mueves el palito. —Fuera de casa, no puede decir varita. Todos se vuelven locos con esa palabra. Al menos eso dijo su madre.

— ¿Siempre lo ves? —interroga deteniéndose con gesto sorprendido.

—Sí. Siempre. Así no me da miedo la oscuridad cuando apagas la vela. Siempre hay luz y son muy bonitas.

La bruja permanece pensativa todo el camino de regreso a casa.

. . .

—Esta es la varita de mamá, por ende, no te va a ir muy bien—Advierte entregándosela—. ¿Qué ves? ¿Sientes algo? —Jin asiente.

—Es cálida. Se siente... Viva. —responde.

—Dentro de ella, hay un núcleo que permite a la magia ¡Pup! Salir—explica tomándola con él. Su mano delicada y grande en comparación a la infantil, cuyas puntas están rosas—. Vamos a probar ¿Sí? Piensa en que quieres que la flor florezca. Uno, dos, tres.

Jin sigue el movimiento de su progenitora y a medida que la rosa florece, ella sonríe y lo abraza con fuerza. Jin se gira para abrazarla de regreso. Feliz de ser como ella.

A partir de ese día su madre se dedica a enseñarlo a hacer magia. Lo mucho que tiene la mujer. Desde rituales hasta hechizos sencillos para cocinar y no quemar la casa entera. Jin se dedica enteramente a los rituales. Encontrándolos más que fascinantes junto a las ilustraciones que poseen.

Las bodas, los bailes, las canciones, incluso se imagina escuchando la música. También aprende como hacer prendas de cristales. Protecciones, amuletos y demás. Siendo especialmente bueno para él. Andando por el mercado a dos horas y tanto de casa, Jin da cuenta de una persona enferma y estuvo a poco de sacar la varita para ayudar con eso.

Su mamá lo detuvo a tiempo.

— ¿Por qué no puedo ayudarlo?

—Si muestras tu magia, ellos harán lo mismo que a la mujer aquella ves ¿Lo recuerdas? —Jin sube las cejas y levanta el labio inferior—. Jin, somos criaturas fascinantes, distintas y especiales... Criaturas que ellos creen una amenaza. Pase lo que pase. Sin importar nada, a no uses magia si hay alguien viéndolo.

Abre un poco más los ojos.

—Si hay alguien frente a ti, no lo hagas. Así estarás a salvo. Te lo prometo. —Sonríe suave—. Venga, vamos, aún faltan algunas cosas.

Empieza a cuestionarse: Si la magia es algo tan bello, tan especial y maravilloso ¿Por qué debería de esconderlo? A más pasaban los años, el cuestionamiento no hace sino crecer. Volviéndose más salvaje y atormentante en su cabeza llena de ansiedad por mostrar todo lo que pueda hacer.

Como puede manejar la energía para ayudar a otros. Curando varios animales que vienen heridos por cacerías cercanas, manteniendo su primera rosa viva y alegre. Saliendo por la noche a bailar con la energía que tanto lo acaricia y acobija sin falta cada vez que va a por ella.

Su madre lo elogia mucho en todo lo que hace. Siendo gran perfección en la perseverancia, en las ganas de conseguirlo. Experimentar en todo lo que su potencial puede llegar a tener.


Contraria a la idea de muchos magos –según su madre-, no odia a Dios. La idea que lo compone le parece genuinamente bella. Una que llena de esperanza a las personas que no tienen ni pueden ver la magia. Tras haber leído la biblia y hallar apartados entre extraños y poco lindos para él, lo encuentra como un relato de magia.

Pura fantasía que ellos son capaces de hacer realidad. Separar el mar, hacer que salga agua de una roca, invocar plagas; diría que lo más natural, es pensar que hay magia en las personas. Que no deberían ser rechazadas por ello. No obstante, se desvía, la gente trasversa a su gusto, considerando malo que bien puede ser un don de Dios.

Quizá los magos que tanto se esmeran en eliminar, son un regalo que Dios les está enviando y son incapaces de darse cuenta de ello. Contaminado por el pecado de la avaricia y la envidia. Jin se pregunta si solo da muchas vueltas a la situación o es efectivamente así.

Estando en misa, aburrido como ostra, no puede ser de otra forma. Teniendo trece años de vida, debería ser imposible morir de aburrimiento cada domingo para escuchar a un sacerdote. Le genera demasiado aburrimiento que demoren tanto.

—No puedo salir, pero si tengo que venir a soportar eso ¿Por qué? —queja dramático. Puede que escucharlo lo aburra, pero el lugar le gusta y su madre lo sabe, por ello no evita responder con una sonrisa, divertida.

—Porque todo tiene su magia, si te acostumbras a la que no entiendes, seremos más normales. —susurra.

Bufa, fingiendo poco convencimiento de la motivación que da su madre para ir a una iglesia. Es bonita, no lo va a negar. El olor a incienso es agradable, los colores que dan los vitrales son encantadores por la luz solar. Da un suspiro, percibiendo la magia que hay en el lugar. Tan suave y amable. Voltea bruscamente la cabeza, habiendo sentido un chispazo extraño por un niño que lo tocó en la mano.

Un simple accidente. Lo observa atentamente, notando débiles hilos de magia rodeándolo.

—Lo siento. —dice apurado, yéndose con rapidez a lo que debe hacer. No pudo detallar su cara, por desgracia.

Jin lo ve poco después entre el coro. Un monaguillo especialmente bueno en lo que hace, con una enorme sonrisa mientras entona notas altas y manifiesta su tan fuerte creencia en el ser supremo. Sonríe enternecido, dando cuenta de cómo la magia se alborota a su alrededor.

Su ferviente y genuina creencia, pasos buenos y alma pura como se exige para estar ahí, lo hacen resaltar por sobre los demás. Con resaltante belleza infantil y voz melodiosa ¿Qué más le gusta de la iglesia? La gente, que converge por esperar magia. Una distinta que ellos mismos explican. Desconociendo que fluye. Es un lugar con mucha energía. La forma tan tierna en que transita, se envuelve y cobija a quienes vienen con la fe ciega en ello.

Llama su atención que estos destellos, se mantengan lejos de algunos. Principalmente los nobles de gestos afables, el sacerdote que da la misa y contadísimas personas más. Por más que quisiera entenderlo, no tiene manera de hacerlo. Incluso le hubiera gustado hablar con el monaguillo, pero se tuvo que ir.

A medio de la salida da cuenta de que algo golpea desde fuera y cristales de los vitrales caen. Casi matan a varias personas, Jin mantiene la varita bajo su manga, musitando el hechizo en voz baja y deteniendo la caída, echándolos a un lado donde no hicieran daño. Ve alrededor nervioso antes de apurarse a ir con su madre. Ella no se dio cuenta.

Nadie lo hizo, en realidad.

Solo un par de nobles, el monaguillo y el sacerdote.


Su casa fue atacada.

Su mamá no aparece.

No sabe que se supone que tenga que hacer ahora varado a mitad del bosque. Moquea, escondiendo el rostro entre sus brazos. Queriendo, de forma genuina, odiar a las personas que entraron a su casa destruyéndola, las que ocasionaron que su madre se fuera...

Quisiera odiarlos, pero sigue pensando que ellos creen que es una amenaza. Que, al hacer magia, desafía las leyes de Dios. Todos ellos están asustados. Levanta la cabeza, dando cuenta de cómo la energía se esmera en hacerse notar, en hacer que la siga. Levanta de su escondite, siguiendo los incontables hilos.

En su camino es capaz de ver un campo floreado. Pone las manos en el suelo y miles de partículas brillantes brotan. Al igual que una sonrisa enorme.

— ¿Hay alguien aquí...? —Se pregunta Jin, suave, echándose ahí y girando para ver arriba. Poco más que árboles frondosos.

Percibe que hubo vida aquí.

Que hubo dos vidas aquí.

Entrecierra los ojos. Pensando en decirle a su mamá que los descubrieron por su culpa, pero piensa ¿Por qué no iba a ayudarlos si podía? Tenía que hacerlo, aun cuando me verían. Da una suave sonrisa. A pesar de todo, está satisfecho de haber salvado a esas personas. Tenía la posibilidad a la mano. La tomó.

Quien tiene el poder y no lo usa, es casi un culpable. Al menos eso concluye.

Levanta la varita y la agita en una determinada forma, recitando un hechizo que le viene susurrado por las mismas flores. Una forma de ser uno de ellos. Que su energía repose en la tierra hasta que su madre venga a buscarlo...

Incluso si no llega nunca, estará más feliz formando parte de la hermosa naturaleza llena de magia a la que siempre ha estado despierto para ver.

— ¡LO ENCONTRÉ!


— ¡MAMÁ! ¡MAMÁ!

Sus gritos desesperados quedan silenciados multitud. Quedando como un mudo lamento a la mujer quemada en una hoguera enorme. Cae por estar hecha de madera. Empujan a Jin, forzándolo a andar a la otra, aun apagada y donde lo atan con tanta fuerza que lo lastiman.

—Por favor... por favor...

Solloza suplicante, luciendo más niño; más desesperado; más inocente.

— ¿No es exagerado? Quizá ella era una bruja, pero él no...

Dice una mujer con la mano en el pecho y gesto penoso.

—Puede ser un niño robado.

Propone un hombre con genuino dolor de verlo ahí.

—Apenas tiene trece años...

Lamenta una señora mayor.

— ¡No lamenten a esta criatura! —Ordena la entidad religiosa. Jin gimotea, con su pulso disparado y la cara hinchada por tanto llanto—. ¡No merece nuestra lástima! ¡Es una criatura demoniaca que busca su salvación a través de sus buenas intenciones! ¡Dios...!

— ¡ESTO NO LO QUIERE DIOS! —exclama con fuerza, en un arranque desesperado por hacer que despertar a todos quienes están ahí—. ¡¿POR QUÉ INSISTEN EN ELLO! ES... MAGIA BUENA QUE HAY, ÉL-

Es tomado del rostro bruscamente, viendo a quien lo encontró en primer lugar, quien lo tiró en una mazmorra, quien lo desnudó y puso una bata blanca y quien lo arrastró descalzo hasta aquí. Su ejecutor. Hombre de cincuenta y tantos, cabello negro y crespo, bigote poblado con ojos cargados de odio.

—Calla tus palabras o te haré sufrir más cortándote la lengua.

Pocos consideran esto una exageración. Muchos esperan que el fuego inicie. Pocos quieren que no suceda.

—Por favor... por favor no lo- ¡MAMÁ! ¡MAMÁ AYUDAME! ¡MA-!

Lo hacen mantener la boca abierta. Los ojos de Jin par en par cuando le toman la lengua con una pinza y de un corte seco le cortan la lengua. Los gritos no salen a pesar de que él siente que sí. Ahogándose en sangre, el fuego encendido y la multitud impidiéndole tener un solo pensamiento coherente.

Jin cree rogar, cuando en realidad está tan adolorido que alucina que lo hace. Rogando que lo suelten y lo dejen ir. Que está sufriendo demasiado. Que lo único que quería, era estar con su madre, que quería ayudar a las personas. No hacen caso. Sus exclamaciones y puños alzados son lo único que sobre sale más allá del fuego. Bramando sin parar:

"Brujo"

"Brujo"

"Brujo"

El humo lo impide respirar. Su piel frágil que cede ante las llamas, los nervios expuestos al calor lo conducen a gritar aún más, el ahogo me impide hacerlo por un tiempo prolongado. Sea por humo, sea por su propia sangre desbordada de su boca. El fuego rece y logra ver algo.

Con la sensación de que sus ojos explotaran debido a las llamas naranjas que lo recubren y destruyen. No ve bien. Es imposible hacerlo—Un alma quebrada por anhelar ayudar a otros—. Namjoon toma el rostro entre sus manos, la cabeza que cae y en su toque piadoso, la vida se desvanece de él para no torturarlo más.

Su figura oscura entre las llamas, viendo esa alma tan brillante, fracturada y luciendo como la madera consumida. Le da un suave beso, consolando así su dolor.

—Que brillante eres a pesar de las fracturas. Vamos a darte una oportunidad más ¿Te parece? Jin. —sonríe con los ojos cerrados, abrazándola para sí mismo. Pone una mano en el cuerpo que aún posee magia y lo hace explotar.

El fuego que consume a quienes lo merecen por fracturar a quien no deseaba más que bienestar.

~ * * * ~ * * * ~

—Tú me... —Jin entreabre los ojos, viendo a Namjoon—. La hoguera.

—Resultaba complicado no verte. La energía te buscaba. Tú no me notabas, pero estoy en todos lados. Incluso cuando hiciste lo que hiciste—Se encoge de hombros—. Necesitabas otro chance.

Jin se lo queda viendo, confundido.

—Tu madre murió, la varita se rompió, tu lengua se cortó y aun así no hubo odio en tu corazón. No hubo más que perdón—suspira—. Ansia de cuidar la vida que tanto podías ver, porque la querías seguir admirando. Es una motivación dulce. Hecha por un niño tan pequeño. Siempre despierto, queriendo despertar a los demás de las maravillas que hay para admirar.

Jin se queda quieto, pensando en su marca y la forma que tiene. La misma que la madera al quemarse, el sentido tan poco obvio de la palabra enlazada a ello. Namjoon se queda viendo a Yoongi.

—Sabes que vas a ver.

—Sí...

— ¿Y bien?

— ¿Va a doler? —Es lo único que se atreve a preguntar, asustado. Namjoon niega con la cabeza.

—No. Es un dolor ya aprendido. No hace falta que lo repitas. Tan solo verás los detalles que tantos querías.

Asiente débil antes de tomar un trago considerable de la bebida alcohólica. El florero negro desaparece y la vegetación crece en torno al asiento, incluso a Yoongi que cierra los ojos. Namjoon le acomoda para que no sienta dolor de cuello y lo besa en la cabeza.

—Veamos qué piensas de tu primer amor.

—Namjoon.

— ¿Umm?

Va hacia Jimin. quien mantiene la copa agarrada con sus dos manos.

—Todo fue... ¿Real? —A pesar de no ser específico, Namjoon sabe de qué está hablando.

—Claro que lo fue. A pesar de esto, yo realmente no sabía que pasaba y me sacaba de quicio. Es frustrante. A un punto insoportable que ahora me parece un buen recuerdo. No dudes de eso. De que hubo realidad en los sentimientos, lo hubo.

Jimin asiente con la mirada gacha. Jin continúa en su propia nebulosa hasta que una sonrisa suave aparece en su rostro.

¿Lo ves? Eres tan excepcional, que incluso la muerte lo pudo notar.

Da una risa suave, sintiendo un abrazo, la calidez que tan familiar se hace y que siempre ha tenido presente sin saber de dónde venía: Su eterna guardiana, su madre. Tan igual a la actual. Ambas dispuestas a dar la vida por él y que, sin falta, no dejan de amarlo a pesar de todo.

Quizá no sean la misma en términos de alma, pero manifiestan lo mismo, son el mismo cariño, el mismo amor y saber que tiene ambas. Una terrenal, una que abrazar siempre, tener aquella dama de fuego blanco lo hace tan feliz que la marca se vuelve fucsia en su nuca al igual que su cabello.

Alma despierta y capaz de ver como la vida nace de tantas formas distintas.

 

 

Chapter 60: Memoria Profunda: First Love

Chapter Text

—Déjalo. Con suerte va a matarse.

—Deberíamos lanzarle una piedra a la serpiente, así va a matarlo.

—Lanza, lanza, lanza.

La serpiente se lanza bruscamente y él cae al piso de manera torpe. La serpiente repta y a poco de morderlo, se detiene. Frente al niño de escasos cinco años que estuvo mirándolo por tantos minutos y sus hermanos detrás, no hacen sino reírse de lo que pasa.

Hueles como esos magos...

— ¿Qué magos?

— ¡Ah! ¡Eres un hablante!

La serpiente cambia de postura, una mucho más relajada. Cerrando las fauces y dejando de mover la punta de su cola de cascabel. Yoongi se arriesga a acercar la mano y acariciarla. Consiguiendo siseos complacidos y la sorpresa de su familia entera. Los padres entrando a la habitación por escuchar escándalo y hallar la escena tan extraña.

No es raro encontrar serpientes en el jardín o en algún cuarto. Es una amenaza para todos en realidad, hasta ahora que parece no serlo para Yoongi. El niño se levanta, cargándola como puede y extiende en brazos hacia su familia que corre despavorida.

No esperes mucho de gente con mente pequeña y corazón negro—Recomienda la serpiente enredándose al cuerpo del tímido niño—. Tampoco aspires recibir nada de su parte. No vale la pena. No siendo especial como lo eres. Eres alguien distinto, excepcional. Mereces mucho más de lo que esta familia te pueda dar.

—Que feo. No diga esas cosas, suena muy feo—pide haciendo un puchero—. Quiero que mi mamá y mi papá y mis hermanos me quieran—Indica a la serpiente que saca la lengua bífida por momentos—. Quizá si les digo que hablamos, se impresionen.

—No lo harán. Como tantos otros, solo te harán matar. Créeme. Quizá no los tengas a ellos, pero nos tendrás a nosotras para siempre. A las serpientes.

A pesar de su poca comprensión a esas alturas de la vida, se le hizo saber que es hijo de otra persona. Que su papá, no es su papá. Explicándole por qué es tan distinto físicamente a sus hermanos, madre y su esposo. Ellos tienen cabellos marrones pelirrojos, ojos grises, pieles tono melocotón y pecas infinitas.

Él no es así.

Él es pálido, piel de leche y suave como el marfil.

Ojos negros como su cabello azabache.

Sus rasgos delicados: Ojos rasgados, nariz de botón y labios finos.

Es tan contrario a ellos y contrario a hacerlo sentir solo, con el paso del tiempo lo hizo sentir más cercano a las serpientes. Dejándose guiar por ellas que vienen a casa de vez en cuando por puro paseo. Sin saber que hallarían en ella un hablante de su lengua. Yoongi resulta muy hablador, siseando a cada rato. Atormentando a la familia en casa.

Ellas le decían que sería grande, que sería muy amado en el futuro cuando creciera. Que el mundo le preparaba algo que nunca podría imaginar. Eso a un niño que resulta rechazado por su familia, es mucho más que todo lo que necesita para ser feliz.

Quiere ser querido. Quiere tener algo propio. Quiere compañía.

— ¿Hay más fuera?

Incontables. Eres el primero que puedo encontrar, pero hay muchos ahí. Escuche de otras serpientes que hay un lugar donde muchos como tú se reúnen.

— ¿Cómo yo cómo es? —pregunta balanceando las piernas de atrás hacia adelante—. ¿Qué tengo de especial? Además de entenderte.

—Aun eres muy pequeño—La serpiente hunde su trompa con la nariz de Yoongi que aprieta los ojos—. El día en que lo descubras, todas estaremos aquí para celebrarte, señor.

—Ewww. No me digas señor. —ríe balanceándose de un lado a otro en el piso.

Las serpientes siempre hablaban de que llegaría un momento especial y él pensaba ¿Cuál momento puede ser tan especial que todas lo estén mencionando? Puesto que no sale mucho de casa, pues su madre se avergüenza de llevar por ahí al hijo bastardo que su esposo siempre le echa en cara para insultarla; sale por su cuenta durante la noche sin que nadie lo moleste.

Pase por el bosque, es acompañado por criaturas cada cual más rara. Un día se consiguió un unicornio y este se había hincado para dejarse abrazar por el infante; un ave que parecía de fuego, una serpiente con pico y alas que crecía y se encogía. Todo lo que las serpientes le mostraban resultaba tan hermoso y perfecto que...

— ¡¿POR QUÉ TIENES QUE PARECERTE A ÉL!? —Se encoge en su lugar, con su madre borracha destruyendo toda la habitación, gritando y reclamando. Yoongi retrocede, asustado de que quiera golpearlo—. Por qué... por qué tienes que estar aquí... por qué no-

El breve forcejeo acaba con Yoongi en el piso, teniendo las manos de su madre en el cuello y apretando el agarre. Pierde el aire, la consciencia se le escapa a más tiempo pasa. Ella incluso genera golpes constantes contra el suelo. Lastimarlo más. Asegurarse de que muera sí o sí.

Hasta que una serpiente la muerde en el brazo y ella se ve obligada a hacerse atrás. Gritando y apretando su brazo lastimado. La serpiente repta hacia Yoongi que respira profundo, con las manos a su cuello por el susto.

No llores por una mujer que no lloraría por ti.

Inútil, por más que lo dice, él solo piensa en que no ha hecho nada mal y ¿Por qué lo odia? ¿Por qué no puede quererlo? ¿Por qué nadie lo hace? Todos en esta casa lo odian, fuera de ella, las demás personas lo odian y solo entre serpientes se siente querido.

Quiere que alguien lo ame.

Sin importar cuanto intente hacerlo bien, nadie en su familia lo toma en cuenta. Ninguno lo aprecia. Ninguno lo quiere. Ni siquiera dando su máximo esfuerzo y ¿Por qué? ¿Por qué debe ser así de despreciado por ellos? Quienes son los únicos de los que puede esperar amor. Las serpientes insisten en que no les haga caso. Que los ignore. Que tendrá mucho amor en el futuro.

Tan solo debe esperar por él.

A pesar de que eso no es lo que quiera hacer: Quiere ser normal. Quisiera no poder hablar con las serpientes. Quisiera ser como su familia. Que, de ese modo, su cariño no sea una meta imposible. Siempre será imposible, mientras sea diferente.


Despierta a mitad de la noche por sentir algo molestando. Por más que se mueve en la cama, no consigue sentirse bien. Levanta de la cama y anda por la habitación hasta dar un quejido. Algo en su pecho lo está lastimando. Ve la ventana, hay luna llena hoy. Abre los ojos al notar que hay algo brillante fuera. Se acerca y en ello consigue largos hilos en dirección al bosque.

Apenas logra ponerse los zapatos para ir a donde llevan esas luces. Blancas y tranquilas, de tacto frío que le genera curiosa satisfacción. En el trayecto da cuenta de algunas criaturas que se ha topado antes. Que van de aquí allá. Muchas de sus cuentos para leer.

Se ha hecho más cercano a la noche, prefiriéndola por encima del día donde debe estar con su familia. Da una vuelta en su mismo, percibiendo una agradable corriente fría y cobijadora. Da cuenta de que esas luces también salen de él. Que su cabello que vibra por esa energía y acabar lanzando en el suelo, boca arriba y estirando las manos arriba con una sonrisa.

—La razón por la que la noche puede verse así de hermosa—tararea, notando las pequeñas luces, hilos que desprenden de sus manos y flotan arriba, como pequeñas y brillantes estrellas—. Seguramente no es a causa de esas estrellas o luces, es a causa de nosotros.

Se lleva las manos a la cara, aun riendo. Hay muchos hilos, hay mucho brillo, es capaz de sentir tanta... energía. Tanta magia en su entorno que es imposible que esté solo. Debe haber más gente como él. Deben estar cerca y el solo hecho de pensarlo lo hace muy feliz. Tanto que empieza a llorar por ello.

Dándose cuenta de que no necesita ser igual que ellos.

Que no quiere serlo.

Porque ya hay alguien que lo ama y es él mismo.

Un resoplido lo hace quitarse las manos de la cara y notar que hay un caba-

—Ah, un unicornio. —balbucea levantándose a medias. El animal choca su cabeza con él de forma gentil y afectuosa. Dejándolo que lo abrace.

Con docenas de serpientes en el suelo, alrededor del niño que apenas ha hecho brotar su magia en sus diez años de edad.


Su hermano todas las semanas toma clases de piano. No es bueno en ello. Ni siquiera le interesa. Por otro lado, Yoongi se mantiene escuchando las lecciones. Desde fuera escucha todo. Aprendió a leer partituras, como poner las manos y tantas cosas, que a pesar de que su familia cree que quien toca por las tardas es su hermano.

Es él.

Disfrutando de lo que tanto le gusta, encantando a las serpientes por la vibración que genera, siendo algo enteramente suyo que lo alegra al vivir. Su mayor orgullo y fascinación. Algo que le hace sentir magia, sin que lo sea y llegar a quererse más por conseguir dominar el instrumento.


—La abuela está muerta.

Hay un silencio incómodo en la sala por aquella frase de Yoongi.

— ¿Qué dijiste, niño insolente? —bufa el hombre levantando de su asiento. Yoongi gira la cabeza a él.

—Es que la estoy viendo. Está ahí, parada junto a ti diciéndote adiós. Está muerta. —Señala de nuevo ese lugar.

Tal vez no siempre, pero tiene una inaudita capacidad para notar a la gente que muere. Puede ser sus espíritus de aquí allá. Así sea un simple destello. Lo considera un detalle curioso y se pregunta sí tendrá que ver con su padre biológico. Está pensando ir a buscarlo cuando cumpla más edad. Un momento en el que pueda andar más y peligre menos.

Nunca será demasiado si tiene serpientes con él. Estando cerca de un espacio natural. Lugar donde siempre se ha sentido fuerte. Al mismo tiempo, quiere seguir intentando complacer a su familia. Que le tomen un mínimo cariño o aprecio. Así sea una milésima. Porque... ¿Cómo una madre podría rechazar tanto a su hijo? Va hacia ella a la entrada cuando la escucha llamarlo.

—Yoongi, acompáñala.

— ¿Por qué? —pregunta con labios temblorosos. Esa mujer desprende una presencia rara.

Como quien se ha expuesto demasiado a la muerte. Al menos eso explicaron las serpientes. Una mujer de ropa negra y velo. Una viuda, aparentemente. Su madre sacude la cabeza y le da un suave empujón para que ande. Él planta los pies en el suelo como puede.

—Hazlo. Tu padre lo ordena. Intenta no arruinarlo en esta ocasión.

Eso es mentira, papá no ha venido en un mes, muerde su labio inferior, nervioso y siguiéndole la corriente.

—N-no lo he arruinado. He hecho todo lo que ha pedido-

—Entonces cumple ahora y ve con ella.

Frunce las cejas y niega con la cabeza. Ella no le da buena impresión. Es extraña. Su madre lo empuja con más fuerza hasta el punto de sacarlo de la casa. Cerrando la puerta de un solo golpe. Abre y cierra la boca, sin comprender de que se trata esto.

Sin querer creer lo más obvio...

—Tranquilo—La voz susurrante de la mujer le eriza la piel—. No será nada malo. Venga. Estarás bien. —Yoongi queja entre dientes, su mano, aun con el guante que carga, es tan fría.

La sigue, apretando su ropa y teniendo miedo de que mienta. La toma con mano temblorosa, sin querer ir realmente. Dispuesto a entrar por alguna ventana aun si su madre no le abre la puerta. Por tirones suaves de la mujer, acaba yendo con ella al destino incierto.


—Tienes que irte de aquí.

— ¿Por qué? —pide especificación a la serpiente que le habla.

—Créeme. Hazlo. Vete de aquí. Ahora que puedes y- ¡Ahí vienen! ¡Vete! ¡Por la ventana! ¡Hazlo!

Yoongi no entiende porque hay tantas serpientes en cristaleras, tampoco porque todas están diciéndole que se vaya. Busca una salida, sin hallarla con la suficiente rapidez. La puerta es abierta y una mujer mayor lo llama. A paso lento y tembloroso la sigue, vistiendo una túnica negra que le dieron al meterlo aquí.

No lleva nada más debajo, por lo que el frío es horrible.

— ¿Qué vamos a hacer? —pregunta Yoongi en voz baja. Tan infantil que junto a su ropa lo hace ver como un niño de nueve años y no de doce recién cumplidos. No hay respuesta.

Llegan a una habitación subterránea. Hecha de piedra y donde hay una mesa enorme en medio de un círculo con letras latinas y griegas. Respira por la boca, con su constante ruido y sollozo atragantado, manos sudadas y pulso disparado.

— ¡Ah! ¡Yoongi! —exclama emocionada—. Ven aquí, ven aquí. Necesito que me ayudes con algo. Será muy fácil. —asegura con sonrisa amable, jalándolo consigo.

— ¿Qu-qué cosa? La-las serpientes me dijeron que me fuera ¿Por qué? ¿Por qué las tienen ahí? ¿Por qué estoy aquí y...?

Mira al techo. Hay una enorme estatua de serpiente tallada en piedra. Saliendo del techo, con las fauces abiertas. Sus labios tiemblan, apretando la tela y sin tiempo de salir huyendo ante las malas señales, es agarrado por el cuello.

En un ajetreo donde casi acaba asfixiado es puesto sobre la mesa. No come mucho y tampoco tiene buena complexión, por lo que es pequeño, delgado y débil. Fácilmente manipulable para el grupo de más de quince mujeres; desnudado sobre esta y teniendo a todas alrededor. Visten capuchas negras mientras recitan canticos largos; el incienso llega a taparle la nariz; velas por doquier, todas de cera oscura y llamas pequeñas que apenas alumbran solas.

— ¿Qué hacen? Su-suélteme- Yo-

— ¿Deberíamos dormirlo?

—No. Sí lo hacemos, no vendrá. Debe ser con él despierto.

No demora en gritar cuando el arma corto punzante rasga la piel de su brazo derecho, seguido del izquierdo, las piernas, el pecho y llegando a ser su cara. Con tanta delicadeza y precisión clínica con la que sufre a más no poder y no morir en ello. No entiende lo que dice, ve la serpiente arriba, pidiéndole ayuda.

Pues las serpientes siempre han sido lo único en lo que ha podido confiar a lo largo de su vida— ¡Eh! ¡Está funcionando! —. Anuncia la viuda y en efecto, hay cierto brillo en el lugar. Un brillo púrpura—. Ahora, con el corazón de este enviado por ti, te pedimos que vengas y...

—Ayúdame, por favor ayúdame. —Ruega a la serpiente de roca, cuyos ojos de piedra preciosa dan la impresión de que es real. Más aun, al niño que agoniza a poco de morir.

—Alma quebrada por destrucción...

Yoongi no escucha ni ve a Namjoon, muriendo por sentir el separar nervios de sus extremidades, la daga clavada en medio de su pecho y bajada para abrirlo en vertical. Le escapa sangre por la boca, incapaz de entender nada del caos que ocurre. Namjoon toma aquella alma quebrada y tan brillante, luciendo y sonando como las teclas de un piano. Sonríe débil.

—No esperabas más que amor. La que la serpiente siempre te dio—Yoongi solo distingue la serpiente oscura de ojos verdes que baja del techo, que lo envuelve y antes de la satisfacción de un abrazo, muere—. Tanto para dar, el mismo que siempre guardaste para ti. Que encanto era—Felicita, con una flama enorme formándose en un chasquido—. Déjame que no profanen tu cuerpo aún más.

Lo primero en quemarse es aquel cuerpo destrozado y sangrante de infante inocente.

Vendido como si nada, sabiendo a que sería expuesto.

—Primer amor, el más importante de todos y fuiste tú mismo. Que sorprendente—Continúa, con aquella alma tan pequeña y resquebrajada aun sonando una tranquila melodía. Alma de pianista—. Vamos a darte la oportunidad de brillar incluso más, con el amor que te mereces y más, por nunca pensar mal.

Aquella pequeña alma, que continúa resonando como un tierno y débil piano. La abraza con cariño.

~ * * * ~ * * * ~

«Mi primer amor fuiste tú»

Yoongi parpadea suave y lento antes de soltar una risa débil. Así que a eso se refería, sentirse tan ajeno, rechazado y anómalo con su familia, pero aun así, conseguir apreciarse por todo lo que conseguía admirar gracias a esa diferencia. A ser especial en sí mismo.

—Era magia falsa—informa Namjoon—. Rituales que magos molestos dejaron por ahí para fastidiar a los muggles—burla—. La mayoría con el objetivo de llegar hasta mí. Funcionaba en el sentido de que acababan matándose.

—Entonces la nigromancia...

—Siempre has tenido afinidad con las almas fallecidas. Es propio de la magia oscura. Eso no es culpa mía. —asegura tranquilo. Hoseok ve la taza de té en su regazo, asustado.

—Entonces son... Vivencias pasadas. Todo lo que vimos, es lo que vivimos antes—Namjoon asiente—, pero ¡Eres la muerte! ¡Deberías limpiar las almas o cosas así ¿Por qué nos dejaste seguir siendo quebrados?! —pregunta Hoseok confuso.

—No hay nada más bello que la humanidad quebrada, porque eso simboliza cuanto bien albergaron, sus sueños y pureza. Las usuales, se dejan contaminar por el odio. Tan solo evite que cambiaran. Están aquí, ahora, teniendo la vida y mucho de lo que antes no ¿Quieres descubrirlo? —ofrece.

Hoseok tiembla los labios. Asustado. Acaba por beber el té, a poco de derramarlo por su mano inquieta. La taza levita y se marcha antes de que Hoseok la deje caer. Namjoon lo acomoda para que no esté incómodo, con los botones de oro floreciendo en torno a él. Le revuelve el cabello, sonriendo con la cabeza ladeada.

—Veamos qué tal le va al pequeño niño de mamá.

Taehyung mira su taza, con el líquido teniendo ondas por su temblor involuntario. Sabiendo que su turno se acerca y sin querer que sea así. Namjoon silba, dando un par de pasos alrededor.

 

 

Chapter 61: Memoria profunda: MAMA

Chapter Text

— ¿Te gustan esas flores?

—Son enormes. Se parecen al sol.

—Por eso se llaman Girasoles—Hoseok gira la cabeza a la mujer—. Siempre van a estar virados a la luz del sol. Es como tener un pequeño sol en el jardín ¿No crees? —Asiente con una sonrisa enorme—. Quisiera tener un jardín lleno de girasoles, pero las semillas tan caras—Tose con una mano en la boca y sosteniéndose del mesón—. Tampoco tengo tiempo para hacerlo.

Desde que tiene memoria, su madre ha estado enferma. No es nada grave. Puede hacerlo todo sola. Incluso sin el hombre con el que se casó y la abandonó. Ella sigue hacia adelante llevando a Hoseok de la mano. Ir a la iglesia todos los domingos, enseñarlo a trabajar para que, en el futuro, también pueda valerse por sí mismo si llega a faltarle.

Hoseok adora a su madre.

La ama más que a nadie.

Por eso siempre reza por ella. Yendo a escondidas a la iglesia a pedir.

— ¿Siempre vienes por tu mamá? —anda junto a una monja.

—Es que ella está tosiendo más ahora.

—Entiendo… Puedes llevarle de esta ropa. Son donaciones—informa tras haber entrado a un cuarto lleno de ropa apilada—. Recuerda que si eres un niño muy bueno que siempre cumple con Dios, él te va a recompensar—Hoseok toma la ropa. Siendo tan pequeño y delgado, luce diminuto con tanto encima—. Ten fe en él ¿Sí?

—Si señorita.

—Y no vengas tu solo tan tarde. Puede pasarte algo. —Le da un par de palmadas en la cabeza y él sonríe.

La gente de la iglesia siempre se le ha hecho tan tierna. Lo tratan muy bien. Ayuda de vez en cuando trayendo algunas flores para decorar. Incluso de vez en cuando escucha a los monaguillos practicar. Hay uno muy bueno, con él incluso ha llegado a comer durante descansos. El problema es que no recuerda su nombre.

Es tierno y menor que él. Hasta ahí llega. También ha visto a un niño que siempre va con su madre. Es lindo y mayor. Tiene hombros enormes y personalmente se le hace ¿Raro? Tiene una presencia muy peculiar.

Por más que quisiera pasar tiempo jugando o conociendo otros niños, ayudando en la iglesia, no puede. La salud de su madre empeora con los meses y un día sencillamente la derrumba. Para no preocuparla y ayudarla, se decidió a hacer todo lo que ella hacia: Trabajar, cocinar, limpiar, lavar, todo, todo, todo.

Se convertiría en la mamá de mamá. Sus manos se pusieron muy ásperas por eso, pues el negocio de su madre es vender verduras, flores y condimentos. Da más de lo que pueda parecer, sobre todo porque ella siempre ha conseguido hacer crecer flores raras y bonitas

Cosa que llama la atención de los nobles de la zona y compran mucho.

— ¿Puede darme algunas? —pregunta señalando las semillas de girasol.

— ¿Cuánto tienes? —pregunta el vendedor de regreso. Hoseok muestra lo que le queda tras haber comprado medicamento, tela para hacer mantas y la comida de la semana. El hombre suspira. En realidad, no es mucho y no alcanza ni para una de ellas con lo difícil que resultan de conseguir—. Dame eso y toma un puño. —Se resigna. Hoseok sonríe amplio.

— ¡Gracias! —Toma menos de su puño para no ser aprovechado y se va corriendo a casa.

Al principio… No consigue nada.

Se exaspera, porque pudo haber guardado el dinero para otra cosa.

Un par de meses y aun ni un miserable girasol sale.

—Vaaaaaamos. Creeeeeezcan. Por favor. Quiero hacer feliz a mamá. —pide echado en el suelo, viendo donde el frote luce seco. Le da un toque y abre los ojos.

El tallo crece. Crece demasiado. Hasta el punto en que sencillamente se hace un girasol. Levanta de un salto, dando gritos de felicidad. A más lo hace, más sencillas crecen. Floreciendo en su plenitud y giradas en torno a él. Sonríe con las manos hacia su pecho. Sin siquiera meditar en lo que acaba de hacer. Teniendo diez años recién y haciendo florecer la magia de su interior.

Las flores sueltan semillas y él, se dedica a vender las flores. Debido a que como él antes, no se consiguen hacer florecer girasoles. No hay mucho sol que los ayude y la tierra no es del todo buena. Si vende una cesta entera de girasoles, puede comprar todo lo que necesita de semana en semana.

Quedando un poco más para guardar y en día de navidad, darle un regalo a su mamá.

— ¿Te gusta? —pregunta emocionado. La mujer solloza, cubriéndose la cara con el regalo en la mano.

Siendo un collar bien hecho y a pesar de ser metal simple, es más de lo que nunca se ha podido permitir. El dije siendo un girasol. Abraza a Hoseok que la abraza de regreso, sonriendo amplio—Te amo Hoseok, te amo—. Asegura dándole besos en la cabeza y es algo que nunca se ha podido disimular siquiera.

Motivo por el que Hoseok puede estar bien con cualquier cosa, incluso con dañarse las manos, perder la infancia y mucho más: Porque su mamá está feliz, lo ama y él a ella.


— ¡DIJE QUE NO!

Una cesta no muy lejos explota y todos en el mercado se quedan en silencio. Retrocede asustado y se une a los murmullos preguntándose qué fue eso. Quien tanto estuvo insistiendo en que tenía mucho pan e intentaba quitárselo, se da a la fuga, asustado.

— ¿Estas bien? —pregunta el vendedor de zapatos.

—Sí… Gracias. —Sonríe al hombre que devuelve el gesto. Él era quien lo estaba ayudando a ahuyentar al ladrón.

A partir de ese día, Hoseok se dio cuenta de que cosas raras pasan a su alrededor. Como por obra de magia. Cosas explotando, incluso notó que las flores creciendo rápido eran un dato extraño. No lo habría preocupado tanto de no ser porque un día, hubo la quema de una mujer.

Acusada por brujería.

—Estaba haciendo levitar cosas. Eso oí.

—Yo que estaba hablando con animales.

—Incluso las plantas crecían en su jardín.

—Era una amenaza. Que bien que la encontraron pronto.

Empezó a preguntarse si ese era su caso y en ello, la posibilidad lo agobia, pues cada día se hace más obvia. Más clara la realidad: Tiene magia. No quiero tener magia, solo quiero vivir como cualquiera…

No le dice a su madre.

No le dice nadie.

Lo guarda para sí mismo.

Y ahí es donde inicia la muerte anunciada.


— ¡Buenas noches niño girasol!

Multitud de despedida se escuchan, con la gente regresando a casa. Hoseok los despide con una sonrisa y toma un respiro profundo, dejando las cestas apiladas a un lado de la entrada. Coloca el dinero sobrante en un tarro de barro deforme y mal pintado. Pone la comida en su lugar.

Hace la cena, se la lleva a su madre junto a la medicina. Cenan hablando y riendo. Apaga la vela al salir. Lava los platos y va a su habitación. Se limpia con un trapo mojado, se pone su pijama y se acuesta.

Mira por la ventana, las estrellas que brillan en el cielo. Levanta de la cama y mira sus manos. Porosas y llenas de cayos por su dedicación a plantar y tratar la tierra. Desde la suya, hasta la de otros para tener dinero extra. Piensa en que no es como otros niños, que se quejan de trabajar o de no tener tiempo para amigos, lo molesta esa clase de cosas, es indiferente. Quiere ayudar a su madre, a otras personas que no pueden y esmerarse por conseguirles sonrisas. Los adultos casi no sonríen.

Casi no son felices.

Andan por el mundo llenos de pena.

Los niños, por otro lado, son capaces de alegrarse hasta de las cosas más pequeñas. Prefiere estar entre adultos, que tengan al menos un minuto de alegría por una flor o un cumplido. Se lleva una mano al pecho, tomando un respiro asustado; arruga la cara y tiembla peligrosamente.

—No salgas… de ahí…

Se acurruca en la pequeña cama. Aprieta los puños. Gimotea.

A pesar de sus ansias por hacer feliz a los demás, se ha dado cuenta de que nunca toma mucho interés en sí mismo. Ni en mencionar eso que lo está lastimando desde dentro. Rasguñando y pidiendo salir con fuerza inmisericorde. Lloriquea. Con el tiempo, se vuelve mucho más fuerte. Mucho más dolorosa. Suspira y mira la pared, poniendo la mano y consiguiendo que vegetación brote.

—No, no, no.

Contrae las manos hacia sí. Sin importar lo útil que sea, debe reprimirlo. Fingir que no existe ¿Por qué tiene magia? ¿Por qué brota de él sin razón? Si la gente lo ve, dejaran la felicidad y se llenaran de ira. No quiere que eso suceda. Tampoco que culpen a su madre de bruja. Toma profundos respiros, forzándose a dormir para que la magia no fluya y se recluya dentro de su ser.

Tantos años como haga falta para que todos siga tan perfecto como lo es ahora.

Los días pasan, los años pasan. Su madre mejora de salud, las cosas van un poco mejor en normas generales. Ya no hay casi enfermedad, la gente sonríe mucho, no hay apenas hambre, tampoco quema de brujas. Todo va bien.

Para todos menos para él. Quien cada noche siente que es peor lo que crece y destruye desde dentro, la incapacidad de esconder bien su magia que bulle en su cuerpo. A más mejoraba su madre, peor se pone Hoseok.

Hace poco, empezaron a brotar moretones en su cuerpo. Más específicamente, de su pecho. Con algo desde dentro golpeándolo y lastimándolo. Causando que llore en silencio en su habitación, escondido, manteniendo una sonrisa para hacer creer a su madre que no sucede nada.

—Hoseok~ ¡Ven aquí! ¡Mira como están hoy! —llama contenta. El niño se agacha a su lado—. Incluso con la poca agua están creciendo tanto… Y todos giran hacia ti—comenta risueña—. ¿No es encantador? —Corta uno con cuidado para olerlo y que vaya a ocupar el centro de mesa—. ¿Tienes algo cariño?

—No. Solo… me alegra que estés para ver el jardín que hice para ti.

—Ay cariño.

Recibe un abrazo y un beso a la mejilla.

El último de todos.

Viendo a su madre que siempre le ha parecido tan linda. Su cabello liso, entre marrón y pelirrojo; las pecas incontables en su rostro, nariz perfilada y ojos amables. Nota que está usando el collar que le regaló y con ello, es más que feliz.

Porque lo último que vio de ella, es esa imagen tan bonita.

Por la tarde casi noche se adentra en el bosque ¿Por qué? Porque siente que algo va muy mal. No sabe el que. Es algo dentro de él que va mal. Que explotará y le da miedo que, por ello, su madre se vea involucrada.

Que a ella la castiguen por su culpa. Ella merece ser feliz. Está saliendo con uno de los comerciantes que llegaron hace poco. Amigo de otro muy exitoso que subió desde lo más bajo. Con él podrá tener una familia nueva, una con la que esté sana y pueda sonreír mucho.

Él ya no puede hacerlo.

Porque ya ni siquiera puede fingir estar bien.

Esta en este bosque. Grande, solitario y tan deprimente. Tan frío. Asustado hasta el último poco de su ser de estar aquí. Quiere regresar a casa, pero sabe que no puede. Porque si lo hace, esto que lo lastima va a lastimar a los demás. No quiere lastimar a nadie. Menos a mamá, no quiero que esté triste…

Tan solo quiero que deje de doler. A más ando, más duele. Da un respiro, con sus labios resecos y agrietados dando a pensar que está expuesto a un frío polar. A cada paso que da, eso que lo acuchilla y carcome desde dentro se hace peor. Rompiendo capa a capa para salir…

Y Hoseok, siendo un niño aun, que no espera más que calma y poder vivir con una sonrisa no hace otra que llorar un pedido. Su voz infantil y miserable en su sollozo:

—Mamá… ayúdame…

Sabe que no vendrá, que no tiene sentido y aun así lo hace. Porque incluso si está sufriendo, quisiera que ella lo acompañe. No sufrir esto solo. Es inútil y tan solo sale, como un torbellino desde dentro, rompiéndolo de forma brutal. Destroza el cuerpo y llena el suelo de sangre, el sonido ahuyentando aves y animales cercanos.

Aquello que tanta maravilla trajo haciendo crecer miles de flores, ahora es lo mismo que genera un horror sangriento.

— ¿Cuántos van ya? En esta cruel humanidad, que hace a los niños llorar y morir en soledad.

Namjoon mira a Hoseok, desperdigado en el suelo. Como deja de respirar y deja de mirar. Todo es oscuro ahora. Solo en medio del bosque, habiendo pasado sus últimos momentos con todo lo que siempre hizo curar a los demás: Lleno de tristeza, lleno de miedo, lleno de soledad y dolor.

—Un alma quebrada por el miedo—lamenta estirando la mano y tomando esa alma saltarina, brillante y fragmentada, con el nombre de la madre primera según creen—. Cuando no aspiraste más que paz, cuando ya todos los demás, tienen malicia que mostrar—Suspira con tristeza y decepción. Lágrimas indiferentes que escapan de sus ojos.

Venidas por las sensaciones que aún viven en esta alma tan dulce.

—El miedo te cegó y alejó de quién más te amó sin condición. Ve allá, a tener otra oportunidad. —La abraza con cariño y se acuclilla, dando un suave toque al cuerpo y que sea rodeado, ayudado por la magia que una reside. La magia pura que aún resta, un bello campo en el suelo. Amarillo y brillante para aquellas almas vacilantes y deprimidas que necesiten un poco de luz en sus vidas.

Namjoon se queda un rato ahí, mirando. Tanto que amanece y da cuenta de cómo la mujer de pecas se acerca. Llamando a gritos al niño desaparecido de casa. Rompiendo a llorar, aullando miserable al encontrar sus restos entre las flores que tanto ama.

—La alegría más pura, llevada por la tristeza. —Concluye yéndose. Dejándola totalmente sola en su lamento interminable.

~ * * * ~ * * * ~

—Tenías mucha magia dentro. Se hizo un Obscurus y acabaste siendo consumido por él—explica Namjoon—. Nunca quisiste mal, echabas la culpa a que la gente olvida como ser feliz… No es mentira. Es una linda filosofía de vida que has arrastrado.

Taehyung bebe su copa, Hoseok da una sonrisa amplia, con aquel abrazo tan fuerte y necesario. Oliendo a flores. Su mamá siempre olió a flores.

Eres un girasol tan bello… Que la muerte te recogió para su jardín, Hobi.

Es imposible no estar feliz, con la marca en su nuca haciéndose amarilla y marrón, en la repetición de la palabra Eva. Sabiendo que ha estado aquí siempre, que ha tenido una madre y un padre que lo aman, incluso una hermana.

No hay motivo para que no sonría. Namjoon acomoda a Taehyung que tenía la cabeza colgando, le da un beso en la sien.

—Descubre tu estigma.

 

Chapter 62: Memoria Profunda: Stigma

Chapter Text

—Y esta será nuestra nueva casa.

Entra corriendo, saltando sobre los muebles al instante y yendo a curiosear todo a su paso. Su madre ríe, sin poder evitar la ternura que le genera su hijo. Su esposo da un largo discurso grandilocuente sobre la casa. No le interesa mucho, pero le presta atención por saber le orgullo que el genera.

Sus negocios van muy bien, tanto que dejaron el pueblo donde vivían y ahora tiene una casa grande, lujosa y propia. Ella puede dejar de trabajar y quedarse para educar a Taehyung. Quien evita tumbar un cuadro.

— ¿Nos quedaremos para siempre? ¿Puedo tener un perro? —pregunta balanceándose en sus talones.

— ¡Tendremos caballos! —Anuncia el hombre con entusiasmo.

— ¡MAMÁ! ¡TENDRÉ UN CABALLO! ¡TENDRÉ UN CABALLO! —llama emocionado abrazándose a las piernas de ella.

Desde ese día, Taehyung considera que su casa es una fortaleza, un castillo enorme que es custodiado por perros peleadores –golden retriever-, con caballos esperando sus gallardos caballeros, él es un bufón –porque le gusta hacer reír a su mamá-, y su mamá es la princesa que espera al príncipe –papá-.

El único problema es que la fortaleza es tan inquebrantable que no puede ir a jugar con sus amigos en el pueblo. Es lo único malo. Junto a la ropa ridícula e incómoda que debe usar. Le gusta pasar el rato en el jardín. Jugando con los perros o sencillamente viendo el cielo.

Le encanta el cielo.

Es tan bonito.

Lleno de estrellas brillante que no lo hacen ver tan vacío.

Pasa más bien demasiado rato tumbado viendo el cielo, con perros a su alrededor dormitando y cuidándolo.

— ¡Taehyyyuuung! ¡Veeen!

Levanta de dónde está y corre en dirección a la vivienda. Apenas pone un pie en esta es recibido por la mala cara de su madre, juzgándolo por completo consecuencia de la ropa sucia. Se acerca y empieza a sacudirle los pantalones y camisa.

—De nuevo sucio—queja insatisfecha. Por más que intenta que Taehyung entienda que no puede hacer esto, él sigue—. Hoy hay visita, debes estar presentable.

— ¿Por qué? Quiero quedarme fuera ¡Hoy habrá un cielo muy bonito! —afirma el niño, exasperado por la insistencia de su madre en darle palmadas para sacar la tierra—. Además, el jardín está muy bonito ¿¡Viste como crecieron todas las flores!? ¡Fue…!

—Sí, Taehyung—responde impaciente—. Si lo vi, pero hay que estar bien para la visita. Tú padre está haciendo buenos negocios y hay que estar a la altura de lo que obtenemos.

—Bueno…

Mientras se viste medita que también le gustaba ser más libre antes. Es decir, siempre ha tenido maña por quedarse en espacios abiertos con mucha naturaleza. Quedarse echado en el suelo solo sintiendo la vegetación, la tierra, las vibras que estas desprenden. Es algo muy particular, sobre todo considerando que es una conexión que no tiene en lo absoluto con la religión. Claro, por curiosidad había interrogado a una monja al respecto.

Con mucha amabilidad le explicó que no importaba si no se sentía así en la iglesia o escuchando la misa, pues Dios no está solo en eso. Sino en todo lugar y donde más se sienta en paz, acompañado y feliz, sería donde Dios esté.

No sabe si creer o no en sus palabras, sin embargo, lo hizo sentir mejor.

Menos ajeno a su entorno.

A salvo pues, si no tiene a Dios ¿Qué tiene?

Además de que eso lo llevaría a pensar que es un brujo sin siquiera saberlo y la idea lo asusta.


—Es un niño muy inteligente. Inquieto y muy comelón, pero es capaz de hacer todo lo que se le imponga. —afirma su madre acariciándole el cabello, Taehyung sonríe, encogiéndose de hombros.

— ¡Como no saberlo! Si no deja de presumirlo. También es un niño muy lindo… Muy, muy lindo.

La cena con el Sir y su esposa se le hizo incómoda. Él no deja de mirarlo, también continua en su énfasis con ello: Es un niño lindo. Taehyung se pregunta ¿Y eso qué? Hay muchos niños lindos.

Igual que un abrebocas, eso se repite con casi todos los invitados que su padre lleva a casa. Siendo hombres mayores en su mayoría. Algunos queriendo abrazarlo y tocarlo, otros limitándose a la mirada y poco más. Por vergüenza y desconocimiento no le dijo a su madre ¿Qué se supone que diría? ¿Qué se lo quedan viendo? Es ridículo.

Y una noche llego una conversación extraña. Salió por la ventana de su habitación para quedarse en la entrada del bosque viendo el cielo. La luna es cuarto menguante y es como una gran sonrisa en el cielo. Incluso hay dos estrellas que son ojos. Parece un gato sonriente. Se asoma a la ventana del living.

—No me puedes estar hablando en serio.

—Cariño, podemos tener otro-

— Es de mí hijo de quien estás hablando, no de un maldito perro o un caballo. No. La respuesta es no. —responde enfática y muy disgustada. Taehyung apenas puede escuchar que dicen. La ventana cerrada lo impide.

— ¡Podemos ser mucho más que esto! ¡Una casa más grande! ¡Más vestidos! ¡Más collares! Todo lo que puedas querer puede venir si solo aceptas esto. —Ladea la cabeza, confundido.

—Hablan de mí ¿Acaso me van a castigar? —Piensa inocente.

—Estoy bien como estoy ahora. No estoy enferma de grandeza o algo peor como para hacer eso y no puedo creer que tu pretendas hacerlo.

—Podemos tener otro.

— ¡NO ME IMPORTA! —reclama de nuevo.

—Estamos perdiendo una oportunidad de oro. Literalmente oro. Será solo dejarlo ir y seremos ricos. Tanto como nunca lo hemos sido.

—Olvídate de eso. —bufa, saliendo enojada del lugar. Taehyung se aleja y hace un puchero. Sigue sin entender nada.

Por las noches continúa escuchando discusiones entre sus padres. Una vez creyó escuchar un golpe. Quiere creer que no fue nada malo. Su mamá dice que todo está bien. Que papá está siendo un poco raro, pero nada de qué preocuparse.

Un día sale de casa a escondidas de su madre para ir al pueblo. No está lejos. No tardaría ni quince minutos si va corriendo. Suele hacerlo para encontrarse con sus amigos y jugar con ellos hasta la hora del almuerzo. A mitad de camino, se ve distraído por un perro enorme y peludo. Se acerca a él, pudiendo acariciarlo. Tiene aspecto bravo y sigue muy quieto.

Sacando la lengua y cerrando los ojos de gusto al tenerlo cerca.

Taehyung acaricia con las dos manos y sin tiempo de nada más, es agarrado bruscamente por la espalda. Su boca cubierta y a pesar de los intentos feroces que da para soltarse, acaba por ser subido a un carruaje lejano y escondido.

Cuando Taehyung no llegó en la noche, su madre no hace más que llorar y gritar de dolor, sabiendo que, si un niño desaparece, lo más posible es que nunca sea encontrado ¿El padre? Lamenta la pérdida económica que esto significa.


—Quiero… quiero ir con mamá-

Solloza apretando su ropa.

—Si te portas bien, pensaré llevarte con ella. —Miente descaro al infante que lloriquea, asustado y confundido de dónde se encuentra.

Es una mansión enorme.

Llena de oro, plata y demás fantasías que solo un noble puede permitirse.

Limpia su mejilla con la manga y toma la mano del hombre, siguiéndolo sin más, pensando que, al no ser quien lo trajo aquí, puede ayudarlo. Sin imaginarse que fue él quien lo ordeno secuestrar.

—Sabes, eres un niño muy lindo.

Taehyung ve alrededor, notando que hay una cama y algunos sirvientes arreglando de aquí para allá, saliendo poco después. Dejándolos a solas. Sigue apretando su ropa, nervioso de lo que dice, la forma en que habla, su lenguaje corporal.

—Demasiado lindo ¿Te hicieron daño? —Niega con la cabeza, retrocediendo un par de pasos hasta ser atraído con lentitud—. Déjame ver si es cierto.

El niño de siete años es desvestido con lentitud. Quedando desnudo. Sabe que hay algo mal. Que hay algo extraño, pero no es capaz de entender el qué. Su voz se hace oír a medida que los toques se vuelven más intensos. Desde sus hombros, pecho hasta las piernas. Jugando con la pequeña entrepierna.

—N-no- no me toqu- ¡ME DUELE! ¡ME DUELE! —chilla al instante que hay dedos introduciéndose en su cavidad anal. Sosteniéndose de él al tiempo que lo empuja sin hallar éxito de alejarse—. POR FAVOR YA BASTA. YA BASTA, ME DUELE.

No se detiene.

Nunca lo hace.

Ni esa noche, ni las que siguieron…

Sin importar cuanto lloró, cuanto rogó, cuanto sangró y cuanto pidió a su madre que viniera a ayudarlo.

Escucha sin parar que Dios lo puso a él, ese noble destructor, como su guía para que sepa cómo manejar el sufrimiento. Que aprenda de su imperfección a pesar de su belleza. Que una vez lo entienda, podrá ir al cielo y Dios lo recibirá con los brazos abiertos.

Se pregunta ¿Por qué alguien quiere que sufra? ¿Qué sentido tiene?

Incapaz de entender lo que ocasionó su estigma: La belleza.

Quiero ir a casa… me duele mucho…


Entra apurado al enorme recinto que tantas veces ha visitado. Aun jadeando se queda mirando los enormes vitrales de la iglesia, todos iluminados por el sol y reflectando colores hermosos. Estira la mano, intentando tomarlo y consiguiendo que solo se llene de sombra. Sobre salta al escuchar pasos y acaba corriendo a esconderse a un confesionario.

Pensando que se trata del noble que lo ha manteniendo preso en aquella enorme mansión.

No es capaz de escuchar la conversación fuera, tan solo que hay una voz mucho más fina. Infantil, tierna y desesperada—Dios no espera más que el buen obrar de sus hijos, tú no has hecho más que fallar y fallar sin parar. Demostrando lo imperfecto que eres… debes entender que lo hago, es por tu bien. Para que seas capaz de encarar al todo poderoso—. Frunce las cejas y aprieta los labios, encogiéndose en su sitio.

¿Por qué Dios quiere que sufra? Es lo mismo que dice el hombre que lo ha mantenido encerrado y dolorido en esa mansión perfecta. Es inentendible ¿Por qué debe sentirse tan lastimado y enfermo para que lo acepte? La duda al respecto lo embarga y respinga por oír lo que dice el segundo en esa conversación.

—M-me… me siento mal… Yo… Yo le prometo que lo haré bien, yo no necesito-

Abre los ojos ¿Por qué es lo mismo que yo digo…?

—Necesitas ayuda. Una que yo seguiré brindándote.

Junta la oreja a la casilla contraria, escuchando como hay un sonido ahogado que se le hace en exceso familia. Pues él también lo hace. Abre y cierra la boca, encogiéndose en un rincón, cubriéndose con los brazos. Llorando y escuchando a otro niño hacerlo.

Estuvo horas ahí metido. Sin nadie que se diera cuenta por el desuso. Pensó que estaría bien, que podría huir lo suficientemente lejos.

— ¡Así que aquí te escondite! ¡Niño malcriado!

— ¡NONONO! —Taehyung trata de desprenderse del agarre, sin conseguirlo.

Recibe un golpe en el estómago, pierde el aire y acaba vomitando, encogiéndose en el suelo. Su cuerpo pequeño, menudo y tan desmejorado que no resiste ni un roce. Vuelve a ser tomado del brazo y jalado fuera de la iglesia, sin poder dar cuenta de que, en el mismo pasillo, hay otro niño pidiendo que no lo lleven.

Situaciones iguales.

Personas diferentes.

Un mismo martirio.


Todo a su alrededor brilla. Brilla tanto, que lo lastima los ojos. Mira a un lado, uno de los espejos inclinados donde es capaz de ver su reflejo en la cama. La forma en la está estirado, con uno de sus brazos colgado, la tela cubriéndolo a medias y asfixiándolo…

Tanto que quisiera que acabara de hacerlo. Se mueve torpemente, cayendo de la cama y gritando por ello. Levanta la cabeza, hipando ¿Realmente grité? Su voz no sale. No tiene voz. Queda en pie, con las piernas fallándole. Un chorro de sangre sale entre sus piernas y en su reflejo no hay más que moretones.

Moretones inmensos y oscuros que lo hacen ver como una existencia horrible y destruida entre toda la belleza de su entorno de oro y plata. Logra dar un paso, abierto y simulando a un pato. Se cubre con la sábana, con un deje avergonzado.

Logra salir de la habitación, la servidumbre lo ve andar, también el rastro que deja.

Como se cae en el trayecto a la puerta y da una imagen a cada segundo más miserable.

En el jardín vomita, soltando un líquido transparente y amargo que mancha la sábana por igual. Hay un llamado tenue, lo ignora, introduciéndose en el bosque del jardín. Donde siempre se esconde y lo acaban encontrando. Se apoya en los árboles, dejando un rastro sucio y maloliente.

Quiere quitarse la tela de encima.

Quiere decir de sentir como si fuesen las manos de él ayer… de él y sus amigos… y quienes quisieron jugar con él. Un sollozo quebrado escapa de su boca, desesperado y angustiado de escuchar como gritan su nombre. Buscándolo.

Lo van a encontrar pronto, como siempre. Sin embargo, esta vez no siente que pueda sobrellevarlo. No siente que pueda soportarlo. Porque es muy probable que ellos no quieran que lo haga. Deja de ser bonito, a más lo rompen, su belleza se esfuma. El estigma desaparece. Cuando acabara, la tortura sería peor, peor, peor hasta morir sufriendo.

No quiero sufrir… ya basta… por favor…

—Ayuda… alguien… ayu…

Balbucea a la nada, buscando el bienestar que siempre le dio la naturaleza y no pomposos lugares donde la fe es falsa. Donde predican dientes para afuera. Acaba por dejarse caer, sin prestar atención a como otro cuerpo muy junto lo hace. Sus respiraciones desesperadas acaban. 

— ¿Qué tenemos aquí? Almas gemelas encontrándose. Que fenómeno tan extraño.

Taehyung huele su entorno. El hedor a bosque eclipsado por la sangre, vómito y sudor. Deja de sentir ahí, tirado y a pesar de los llamados y búsqueda exhaustiva, el noble que lo tuvo preso por dos años es incapaz de encontrarlo. Namjoon se acuclilla, tomando el alma brillante que muestra una grieta demasiado grande.

Gigantesca.

Como una cortada…

O más específicamente, cómo fue roto para empezar.

—Sufriste hasta el final… vergüenza les debería de dar—musita sosteniéndola con cariño. Un alma elegante, bella, llena de expectación por el mundo a su alrededor—. Crees que perdiste su belleza, siempre la has tenido. Tanto en esta alma que volverá… como en este cuerpo que va a perdurar.

Lo único que hallan en búsqueda de Taehyung, es el cuerpo que Namjoon toca y hace que la magia lo mute, convirtiendo todo en un hermoso y amplio campo florido.

~ * * * ~ * * * ~

Jimin bebe el vino con lentitud y Namjoon entrecierra los ojos con una sonrisa. Taehyung suspira, con las flores siendo más grandes, más amplias y hermosas. Tal como él. Dándole un aspecto más mágico y maravilloso del que posee por sí solo.

—Rompamos tu mentira, Minie. —Namjoon le da un beso en la nuca y las spireas brotan en la misma proporción que las calicanto de Taehyung.

 

 

Chapter 63: Memoria Profunda: Lie

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—Puede trabajar. Él-

—Déjalo así. Es para lo único que sirve.

Jimin abraza sus piernas, subido en la parte trasera de un carro que inicia marcha. Junto a otros varios niños. No quiere ver a su madre. No quiere ver a sus hermanos. No quiere ver a su padre. No quiere que lo vean llorar. Le pidieron que no lo hiciera, pero ¿Cómo no hacerlo? Si lo acaban de vender porque no tienen dinero y hay muchos niños.

No vendieron al mayor, tampoco al menor, ni a las niñas: A él, solo por ser el corporalmente más pequeño, con aspecto afeminado y voz tenue. Su papá aceptó el trato con tanta facilidad. Unos monjes lo pidieron y él aceptó sin más.

Yo te quiero mucho, pero si no haces esto, vamos a morir de hambre. No hay más opción.

Levanta la cabeza, temblando sus gruesos labios.

Y-yo no quiero que vayas, pero tú papá sí. Entiendes que no puedo detenerlo… además, tus hermanos, piensa en ellos.

Exhala con fuerza.

Te iremos a visitar. Así no habrá problema.

—Mentirosos. —solloza. Sabiendo que todo eso, es igual de falsa que la insistencia de su madre por hacerlo quedarse ¿Cómo? Estaba solo parada, no habló fuerte, no hizo nada. No intentó nada.

Su familia solo lo vendió y ahora es pertenencia de la iglesia.


—Esta es la habitación que vas a compartir. Usas esta ropa todos los días, se cierran las puertas cuando suena la campana. La comida es a las siete, las dos y la siete de la noche. Si el padre lo indica, serás quien lo ayude a- ¿Qué tienes?

—Pe-perdón. —solloza, encogido dónde está con la ropa en la mano. El monaguillo que lo compaña niega con la cabeza y se acuclilla frente a él.

—Entiendo que te compraron—Jimin asiente con la cabeza—. Tranquilo. Es normal que quieras llorar, pero debes pensar que viniste aquí por una razón—Asegura con sonrisa amable—. Dios tiene todo planificado y que estés aquí ahora, es porque él tiene en mente muchas cosas para ti—Limpia la mejilla de Jimin—. Me llamo Alexander. Te ayudaré en lo que necesites ¿Vale? Cualquier cosa. También duermo aquí, así que nos veremos seguido ¿Cómo te llamas?

—Ji-Jimin.

—Bien, te diré Minie, porque ere es un niño muy lindo—Elogia feliz—. Venga, vístete y te mostraré donde comer, donde ir al baño y todo lo que necesites.

Desde los seis años ha estado en la iglesia como monaguillo. Introducido en el coro por el talento que demostró en el ensayo de una boda. Siendo esta la época donde puede tomar más consciencia de sí mismo, gustos y demás, la introducción de la religión de manera tan férrea lo hace encandilarse por ella. Escuchar cada palabra de la biblia, en las misas, las explicaciones de las monjas y monjes.

Todo es una auténtica maravilla, incluso poder entender los cantos que entona cada día sin falta. Se vuelve un genuino devoto de Dios. Lo hace feliz y completo saber que hay alguien más grande y ayudándolo a encontrar un camino. Quiere ser siempre bueno ante sus ojos, ir al cielo una vez llegue su momento.

En ello entra Alexander, quien lo instruye hasta en la cosa más tonta. Estando siempre junto y sin falta. Hablando sobre como es el gran plan, venida de Jesús, imaginar cómo sería un abrazo de María y mil cosas más con las que consumen día y noches hablando sin un parón. Pensar que Dios los hizo a su imagen y semejanza, por tanto, son perfectos.

Por ende, él los ama tal como son. Sin necesidad de cambiar.

Aceptando disculpas por pecados, si son palabras sinceras.

Para Jimin, Dios es una entidad de amor, de aceptación…

Es la perfección en sí misma. Una a la que dedica su vida con toda la pasión que su voz puede expresar.

— ¿Rezaste lo suficiente?

Asiente con la cabeza, levanta y sacude su ropa por la tierra que quedó en esta. Sonríe a la persona junto a él. Alexander. Recibe un gesto suave, una caricia en la cabeza y anda a su lado. Ambos vestidos de blanco pulcro y pequeños crucifijos colgando de sus cuellos.

—Jimin—llama Alexander y él lo mira—. ¿Has notado que han surgido más brujas últimamente? —Asiente—. He pensado ¿Realmente deben morir?

— ¿Por qué piensas en algo como eso? —Increpa curioso.

—Porque… sí Dios me ama a mí con mis imperfecciones y a todos quienes hemos pecado ¿Por qué anhelaría el sufrimiento y muerte de alguien que también es su hijo? Cuando su único pecado, es el de tener magia. —medita pensativo.

—No lo sé—admite dando pasos largos y saltarines—. Tal vez porque así van con él más pronto. Así sufrirán menos en este limbo entre el cielo y el infierno—medita viendo arriba, con el techo pintado de forma exquisita—. Y que el diablo no los tiente a hacer cosas malas contra sus hermanos.

—Um… aun así…

Jimin desconoce cuál es la duda en él. Lo toma de la mano y vuelve a sonreír, animándolo con ello. Alexander sonríe suave.

La quietud de su vida hasta ahora es rota un día cualquiera, cuando ve por primera vez –pues nadie lo evita-, como queman a una mujer acusada de brujería.

Los gritos que escapan de su garganta son más que desgarradores y sufridos. Ocasionándole a Jimin que parta a llorar con ella, queriendo dejar de hacerlo y sin conseguirlo. Su pulso alborotado e incapaz de ser como los demás: Celebrar por una buja menos en el mundo. Una mano en su hombro lo hace levantar la mirada.

—No sufras por los pecadores. No merecen tal compasión—Jimin moquea y el agarre en su hombro se vuelve más fuerte—. A menos que seas uno de ellos. —propone curioso y delicado.

—No. —responde apresurado, asustado. El sacerdote asiente y lo palmea en la cabeza, agachándose un poco.

—Nunca lo olvides: Dios los desprecia por ser una anomalía. Gente que no merece ser amada por nacer distinta a como Dios nos creó. Ellos son imperfectos, impuros y sucios—Los labios de Jimin tiemblan, sin nunca haber llegado a escuchar de que Dios desprecie a nadie. Siente tenues caricias en el cuello—. Aspira todo lo que Dios es y él va a amarte, pero recordando que jamás serás como él.

Es jalado bruscamente, Alexander lo lleva consigo a paso torpe y Jimin desconoce por qué luce tan preocupado. Cuál es su afán en alejarlo del sacerdote. Siempre están con él. Son sus ayudantes a final de cuentas ¿Qué diferencia hay con él ahora? Una vez dentro de la iglesia se encierran ambos en un confesionario.

—Permanece alejado de él, Jimin—Ordena sacudiéndolo con suavidad, agarrado de los brazos y el niño aun llorando—. No puedes… No permitas que te toque ¿Entiendes? Prométeme que no permanecerás junto a él a solas o incluso en compañía.

—Y-yo-

—Júramelo—Exige agitándolo. Asiente con la cabeza, tembloroso—. Sé que tu venida aquí no fue la mejor—Balbucea Alexander—. No obstante, teniendo tanta genuina devoción—Es tomado de la cara con ternura y levantado suavemente para verlo de frente—. Jamás olvides que Dios ama, Dios ama a todos. Sin etiquetas, sin prejuicios… Quienes te digan lo contrario, no son siervos de Dios. No lo aman y veneran realmente.

—Haces parecer que hay gente mala aquí. —Señala en voz baja. Tono tierno e infantil.

Sorprendido por ese giro de situación. Donde piensa que el sacerdote en realidad no es un siervo de dios, sino un impostor.

—Los hay, Minie… los hay—Confirma acariciándolo en las mejillas—. Dónde está el bien, hay maldad. Porque sin oscuridad, no hay luz—musita con dulzura—. Recuerda siempre: Los opuestos se necesitan mutuamente y aunque en primera vista algo parezca malo, no necesariamente es un daño.

Asiente, pensándolo con sencillez.

La oscuridad es mala, cierto, pero ¿El exceso de luz? Ciega, lastima.

Incluso la luz y la oscuridad tienen su dualidad.

En ese momento, fue incapaz de entender que sucedía. Porque Alexander se empeñaba tanto en alejarlo del sacerdote, otros nobles que venían a la misa y a veces querían acariciarlo ¿Cómo lo comprendería? Estando en la casa de Dios, donde todo es luz y buenas intenciones, no pensó que llegara el que no las tuviera.

O mejor dicho, quien nunca las tuvo.

Una noche cualquiera, Alexander le dio un beso. No dijo nada malo o bueno. Tan solo se fueron a dormir después de ello. Con Jimin viendo largamente el techo con la cobija hasta el cuello.

Alexander siempre lo ha ayudado. Siempre ha estado para instruirlo ¿Por qué esto sería un pecado si es un cariño sincero? Tal vez no es el mismo que siente por él, pero si lo quiere mucho. Concluyendo en…

—Pecó contra Dios, ahí está su castigo.

Tiembla y llora, con el sacerdote sosteniéndolo de los hombros y el cadáver del maltratado de Alexander ¿Motivo de su muerte? Haber confesado un amor homosexual a otro en la iglesia. Más específicamente, Jimin.

A partir de su muerte y el mundo tornándose sombrío en torno a él, las personas también lucían cambiadas. Quien lo intimidaban por su aspecto y llegada, resultaban ser tierno y buenos. Felices y dispuestos a permanecer fieles a todopoderoso. Por otro lado, quienes jamás fueron una amenaza, lenta y cuidadosamente se convertían en una.

—Qué bonita voz tiene. —Elogia un noble de cabellera rubia y ojos ocre. Jimin se mantiene parado con las manos tras la espalda. Sus mejillas enrojecidas y sonrisa tímida por el halago.

—Es de los mejores en el coro. —informa una monja—. También es un niño muy obediente. Sirve para instruir a los nuevos y a los no tan nuevos en sus tareas, rezos y demás. —Cuenta con orgullo y Jimin se lleva las manos a la cara, avergonzado.

—Ay, hermana, no diga eso. —pide penoso, sacándole una risa.

La mayoría de monjas son muy tiernas. Desde mayores hasta las más jóvenes. Diría que se lleva bien con todas.

—Ya veo…

Ladea la cabeza, sin comprender la mirada que le dirige el noble y en todo el día, nota que hay discusiones entre las monjas, los sacerdotes y otras entidades. A pesar de su incapacidad para dormir con la presión, esa noche se sintió desmayado tras la comida.

. . .

—M-me duele- M-me… —solloza quebrado, con las manos entre las piernas y sentado en su cama, usando poco más que una bata de lino para dormir. La monja lo acaricia en el cabello con expresión sufrida antes de abrazarlo.

—Lo siento tanto cariño—dice ella con voz dolida—. Su excelencia pensó que debía hacerse… que Dios exigía esto para mantener tu voz armoniosa a sus cantos. Él se lo dijo a su excelencia.

¿Le pidió que me hiciera sufrir?

Una vez solo se atreve a palpar mínimamente lo que le duele y gimotea con más fuerza, encontrando que cortaron una parte de él abajo. Jimin pasa el día metido en la habitación sin poder caminar, la mala e incómoda sensación de la castración. Por la noche, un par de monjes vinieron a ayudarlo, dejándolo a solas con el sacerdote de la iglesia.

— ¿Entiendes que es este dolor? —Jimin niega—. Una parte de lo que Dios nos pide, es resistir: Si eres capaz de resistir este dolor, serás perfecto. Tal como él anhela de sus hijos—El hombre mayor se acerca a él con las manos en la espalda—. Esto no es más que una prueba para ti. Para mantener tu canto armonioso y angelical, así como tus rasgos más bellos.

—Pero…

—dios lo exigió así.

Dios lo exigió así.

Mentiroso.

Se apoya de un mueble, a poco de caer. El sacerdote lo ayuda a estar de pie y Jimin respira agitado, siente como le acaricia las piernas, como sube la tela para poder ver—No sangras. Fue una operación limpia—. Comenta y Jimin solloza más fuerte, su pulso disparado y la sensación de que hay algo mal. Con esto. No sabe, solo-

—M-me duele, me duele-

Solloza ahogado.

—Porque aún no alcanzas tu verdadero potencial. Yo te ayudaré a llegar a ello.

Saber que dolió más es una pregunta critica que no sabe responder.

Porque haber sido castrado y luego roto, compite en hacerlo saber menos que un desecho.

Su vida se hizo tan extraña. El bien y el mal tan entremezclado que acaba por no saber anda. Por pensar que vive en una mentira inmensa que no sabe cómo lidiar. Como vivirla. Hasta el punto en que malos pensamientos inundan su mente.

—Hermana Elizabeth ¿Está mal querer morir?

La monja deja lo que tenía y se acerca al niño de expresión llorosa y profundamente asustada. Lo toma de la mano para conducirlo a un banco y sentarse ambos. Jimin rehúye el tacto que sería tierno.

No quiere más de ello.

Porque es sinónimo, de que se convertiría en uno doloroso.

Sin importar cuan bien se sienta todo va a torcerse.

— ¿Por qué querrías algo…?

—No quiero sufrir más por… por-

Entrecierra los ojos ¿Qué dice? ¿Qué se supone que diga? Lo han dicho muchas veces: Esto que sucede, es una prueba impuesta por Dios para que él la lleve a cabo. Aguantar hasta los límites más allá de sí mismo. Lo que sucede con el sacerdote, lo que sucede con los nobles que vienen a la iglesia y lo elogian tanto, los mismos que disfrutaban de su canto y ahora disfrutan de su voz en distinta forma.

Una manera llena de carnalidad. De lujuria. Pecado a flor de piel que rebota en la habitación, hace sudar su piel y ensucia sábanas pulcras; frente a cuadros y figuras tanto de María como de Jesús.

Esos mismos nobles, esos mismos nobles son quienes lo hacen sangrar hasta hayas acomodo, quienes quiebran su cuerpo a cambio de dinero para esta iglesia sin que muchos lo sepan. Una raíz corrupta y podrida totalmente escondida.

La monja le da una palmada en la espalda. Jimin guarda silencio. Sin poder hablar por miedo a que el dolor sea peor. Que todo se vuelva peor. Que esta “prueba” de Dios se vuelva más complicada, que lo castiguen cada vez que grita o intenta pedir ayuda.

Debe resistir cada ataque.

Debe resistir cada grieta.

Debe resistir los gritos.

Debe resistir los golpes.

«Eres un niño hermoso, es tu culpa por tentar a los hombres así. Es parte de tu pecado. El que debemos remediar para que seas perfecto.»

¿Es mentira…?


Mira alrededor, asegurándose de que no haya nadie ahora. A medida que anda y rebusca para esconderse, da cuenta de que hay alguien sentado en uno de los bancos.

— ¿Qué hace aquí?

Esa persona se queda como está. Sin responder o moverse

—Aún falta mucho—Abre más la boca, dando cuenta de cómo son sus ojos—. ¿Qué es usted?

Gira la cabeza.

— ¿Puedes verme? —pregunta Namjoon, curioso.

Jimin retrocede un paso, intimidado por los ojos verdes.

—S-sí…

—Qué extraño. No deberías poder hacerlo. Ninguno lo hace—Agrega pensativo y acercándose a él—. No tan lejos de su día, al menos. —Puntualiza—. Me llamo Namjoon. —Estira la mano, presentándose.

—Soy… Jimin. —responde dudoso.

—Un gusto. No me había pasado que alguien me viera. Eso es nuevo—Jimin lo sigue viendo. Viste totalmente de negro, largos pendientes de estrellas que cuelgan de sus orejas; ojos verdes, brillantes y ondulantes—. Es una iglesia bonita ¿Te gusta?

—Sí.

—Me alegro.

Jimin no dice nada, parado junto a él.

—Tantos vienen aquí, tantos viven aquí y eres al único que veo quebrado de la forma en que lo estás. Permaneciendo pulcro… dime ¿Quieres ser perfecto?

—Sí.

—Entonces se sincero contigo mismo, quiérete mucho y no cambies por nada. Eres perfecto por el solo hecho de haber nacido y quienes te digan lo contrario, son quienes perdieron esa perfección hace mucho, queriendo que otros sean igual de miserables.

Abre los ojos con sorpresa y Namjoon sube las cejas por notar que llora. Lo hizo llorar sin querer. Toma su rostro y limpia sus lágrimas.

— ¿Por qué la gente miente tanto? —pregunta Jimin, lloroso.

—A veces, para no herirse; a veces, para no herir a otros; a veces, para salvarse—responde. Jimin siente que sus manos son inhumanamente frías—. A veces, para aprovecharse de la inocencia de otros… ¿Has mentido?

—Sí. —admite dolido.

— ¿A quién?

—A-a los sacerdotes y-

 — ¿En qué?

—Dón-dónde estoy… si recé… m-me duermo, me canso mucho y no- También so-sobre… Yo…

Namjoon mantiene un tacto suave. Uno que Jimin no puede asemejar en absoluto con el de los nobles, los sacerdotes. Está libre de esa mala intención. No es más que un tierno afecto de calma. De consuelo.

—No has herido nunca a nadie con tus mentiras, sino salvado tu alma y cuerpo de más dolor. No te sientas mal, tampoco sucio, porque quienes te orillaron a eso, son quienes deben sentirse así—informa con gentileza—. Eres una persona preciosa Jimin. quebrada, pero aun hermosa… Te gusta cantar ¿No? —Asiente—. Y bailar. Que encanto.

—Tú…

Toma un respiro profundo.

—Tú eres la muerte.

Namjoon sonríe bajando la mirada y el hoyuelo de su mejilla siendo marcado.

—Voy a morir pronto. —Acaba con un hilo de voz. Namjoon le da un beso en la frente.

—Sí—Jimin desfigura la expresión, hipando—. Tranquilo, voy a acompañarte. —Moquea y se lanza a abrazarlo. Namjoon corresponde el gesto. Qué extraño…

Todo fue tan extraño.


Su cuerpo sufre violentos espasmos, el pecho que baja y sube a un ritmo desesperado por tomar aire. Por continuar viviendo a pesar de que siente que está muriendo. Que está sufriendo. Sus ojos desenfocados y aturdidos por el brillo despampanante del oro en la habitación. De las riquezas propias de la iglesia.

Las mismas que vieron todo lo que le hicieron.

Quienes lo estuvieron destrozando con sus manos, palabras y siendo indiferentes a su sufrir. Todo es tan hermoso, que lo desprecia por ser así.

Ya yo no soy asítodo aquí me consumió, el incienso le hace querer estornudar; logra mover el cuerpo por sufrir tanto, que al mismo tiempo no hay nada. Desliza de la cama, desnudo, lleno de moretones y fluidos secos. Tanto propios como ajenos. Se arrastra con una sábana, resbalando por el suelo tan liso y pulcro.

Vomita a mitad de camino, pura bilis y otros líquidos. Continúa su camino, dejando un rastro sangriento. Llega hasta la salida trasera de la iglesia. Dando a un bosque que por todos es sabido que no debería entrar ahí, pero…

¿Qué más da? ¿Qué puede haber ahí que le haga más daño? Que lo haga sentir más avergonzado por estar fallando, por sentirse mal, por querer que pare porque no está hecho para esta prueba.

— ¡JIMIN!

— ¡MINIE! ¡MINIE!

—No me… no me encuentren… —balbucea Jimin, adentrándose y cuando hay silencio, se considera lejos del lugar de su martirio. La tela le produce escalofríos, pues le roza en la piel tan sensible. Se apoya en los árboles, con pasos lentos, torpes y cada vez menos constantes—. Ayuda… ayúdame…

Namjoon se lo queda viendo, tomándolo de la mano para que no caiga y se haga daño. Lo hace sentar lentamente contra un árbol, hasta echarse en el suelo. Un pequeño claro donde los arboles no dan paso a la luz. Sus labios tiemblan, sus ojos no logran ver casi nada hasta que una figura se acerca.

Sin distinguir a Namjoon en lo absoluto, quien lo observa con genuina pena.

—Ayu… da… me…

Namjoon toma esa alma tan sufrida. Destruida en tantos pequeños pedazos que sería imposible para nadie reconstruirla. Excepto él mismo. Sus ojos dejan caer una larga retahíla de lágrimas. La misma tristeza que acongoja esta alma tan destruida y confundida. Llena de pasión y amor sin explorar, sin permitirse salir.

—Alma quebrada de tanto dolor de otros… esperando amar—La abraza contra sí, sentado en el suelo—. Y demostrar cuanto podía demostrar… Vamos a por otra oportunidad. —Sopla suave, haciéndola flotar. Toca el cuerpo que se enfría, obligando a la magia dentro suyo a que salga.

Una pequeña flor brota del suelo. Causada por la magia que había permanecido dormida dentro de él en sus casi diez años de vida. Energía que florece tarde, cuando la vida se extingue.

~ * * * ~ * * * ~

—No creo que despierte aun—admite Namjoon y se inclina a Jungkook—. Solo faltas tú.

Namjoon toma una copa y sujeta a Jungkook de la nuca, haciéndolo beber el vino. La marca en la nuca de Jimin se vuelve gris al mismo tiempo que la de Taehyung se hace púrpura. Las largas flores crecen en el asiento de Jungkook que gimotea antes de caer inconsciente. Namjoon lo besa en la cabeza.

—Vamos a por tu inicio.

 

Chapter 64: Memoria Profunda: Begin

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Salta y atrapa algo con las patas. Saca la lengua y las quita, la mariposa revolotea débil y atontada con Jungkook andando tras ella. Jugando como el cachorro que es. Acaba por chocar y caer de bruces al suelo. Con el rabo levantado.

—Jungkook por favor—quejumbra la voz femenina. Se levanta, sacude la cabeza—. Tenemos que ir rápido y estás distrayéndote de nuevo. Venga, vamos. —Ordena la loba con poca paciencia.

Jungkook ladea la cabeza, con la mariposa posándose en su oreja. La loba suspira, acercándose. Espanta al insecto y lame el rostro de su cachorro. Siempre tan perdido en cualquier otro lugar, menos donde están. Migrando a una nueva zona donde tal vez no haya tantos cazadores. Quiere convencerse de que su decisión es la mejor.

La tomó a prisas pues…

—Mamá ¿Por qué estamos yendo sin papá? —pregunta Jungkook. La loba baja las orejas, sin responder y reanuda la marcha. Jungkook levanta las orejas, notando la mariposa que sigue cerca. Sin querer molesta a otros miembros de la manada que quejan por ello.

Su madre no se siente con fuerzas para regañarlo. Apenas para seguir andando… ¿Cómo lidiar con una manada entera y un compañero que cazaron?

Meses enteros de caminar, de aguantar las condiciones poco favorables. Jungkook continúa con su atención clavada en todo menos su realidad. El cielo, la magia que vibra en el ambiente. Tantas cosas que lo hacen despistar el estado desmejorado de su madre. Deprimid por la falta de su compañero.

— ¿Cuándo vamos a llegar?

—No lo sé. —responde sincera a una de quienes la siguen. Jungkook agita la cola.

—Será pronto, y habrá muchos conejos.

—Sí, muchos conejos. Hasta torpes y tontos que puedas cazar. —bromea uno de sus hermanos y Jungkook salta sobre este. Una amistosa pelea usual. Una de tantas.

~ * * * ~

— ¡JUNGKOOK! ¡VEN AQUÍ! ¡ES HORA DE CENAR!

Levanta apurado de su sitio, corriendo entre árboles y arbustos, moviendo la cola peluda y el cuerpo lobuno juvenil agitándose. La lengua afuera mientras anda hasta donde están los demás lobos. Todos con pelaje abundante, hocicos llenos de sangre y una pequeña fogata en medio junto a un gran número de animales que cazaron durante el día.

— ¿Hay algún momento en que no te retrases? A este paso, te vamos a dejar atrás. —quejumbra su hermana mayor.

—La luna está muy bonita hoy. Simplemente quería seguir viéndola.

Se echa en el suelo y muerde el conejo que le es puesto al frente. Grande y gordo. A medida que lo come medita en que siempre se queda tras en las cacerías por… ¿Lo que sea? Siempre fijado en perseguir mariposas. Resulta curioso como admirar su entorno a veces es más importante que continuar la vida regular.

O siquiera dar cuenta de la situación precaria en la que están.

Sin embargo, Jungkook concluye por sí mismo que se trata de una vida tan aburrida que al menos debe gozar los placeres que brinda el tránsito por la misma. Admirar la luna, las estrellas, escuchar todos los cantos que rebotan entre los árboles. Es una forma relajada y meditabunda.

— ¡ES MIO! —Gruñe a su hermano, quien intentó quitarle una pata del conejo. Mostrando los colmillos y asustándolo tanto que caer atrás.

Sin dejar de lado la naturaleza entera. Le gusta comer. También caza a veces aun si se queda atrás. Relame su hocico y mira el pequeño cumulo de huesos en el centro de todos. Baja las orejas y chilla con ligereza.

Fue puesto el collar de alguien de la manada.

Es decir, lo cazaron.

—No pienses en eso ahora. —Recomienda su madre.

Una vida aburrida… y muy triste. Con una manada que disminuye a cada segundo en busca de ese lugar donde vivir y estar a salvo. Su madre ha insistido en que es lo que papá querría, pero preguntar eso es imposible.

~ * * * ~

Se queda viendo el cielo. Azul y perfecto como solo él. Suelta aliento de entre sus fauces llenas de colmillos ¿Podré ser más libre de lo que soy ahora…? Quisiera serlo… Reanuda la marcha, olisqueando apenas y percibiendo que hay un hedor extraño en el ambiente. Acelera un poco el paso por dar cuenta a lo lejos que está su manada.

Realmente se quedó muy atrás. En su prisa escucha disparos y que ellos vienen de regreso apresurados. Derrapando y dando pasos torpeza en el mismo lugar alcanza a dar la vuelta.

— ¡CORRE! ¡ESTÁN VINIENDO AQUÍ! ¡CORRE…!

Chilla deteniéndose por chocar con un árbol y estirando la pata trasero izquierda. Esta cuenta con un gran y sangrante disparo de escopeta. Su madre lo levanta con el hocico, consiguiendo que Jungkook se ponga de pie y corra como pueda aun si es lento.

—NO TE DETENGAS. SOLO CO-

Ella cae al suelo, el pelaje beige manchándose de sangre y el cuerpo de loba sufriendo espasmos, sus ojos opacándose y el aliento deja de existir. Los cazadores se aproximan y Jungkook echa a correr de nuevo. Casi imposible para él avanzar más de siete metros y esconderse en un pequeño agujero.

Respira agitado, con sus patas incapaces de apoyarse en nada. Deja caer la cabeza y respira por la boca, con la lengua fuera y saboreando la tierra—Mamá… mamá…—. Lloriquea y los aullidos lastimeros inician. Ahogados por la tierra dentro del agujero.

~ * * * ~

—Te lo digo en serio, las hembras saben mejor.

—Son la misma mierda que los lobos machos. Solo quieres creerte refinado por preferir hembras… Tenía una piel bonita al menos.

Jungkook observa el pequeño campamento de cazadores. Ocho de ellos armados con rifles, flechas y algunas otras cosas que no reconoce. Debido al hambre y en un intento por hallar a su manada, se topó con estas personas.

Y su manada.

Sí.

Muerta y empezando a ser despellejada.

— ¿Por qué llevaban collares? —cuestiona uno de los cazadores—. ¿Se los pondría alguna otra persona?

—Que importa—quejumbra otro que se acabó una jarra de cerveza—. Al menos no tienen la piel maltratada. Podré darle otro abrigo a mí mujer. —celebra.

— ¿No tiene como veinte?

—Adora la piel de lobo ¿Quién soy para negarle el gusto? — Jungkook baja la cabeza, con los ojos inundados en lágrimas al escuchar el motivo tan banal por el que su familia está muerta ahora—. Además, intentan colar esa porquería de piel sintética. Que estupidez.

—Como si importara un lobo más o menos en el bosque. —burla otro. Jungkook cojea, alejándose.

Anda mucho tiempo. Marca distancia necesaria y buena con ellos. Su pata aun sangrando e incapaz de apoyarse en ella. Se instala en un pequeño y frío espacio al borde de un acantilado, acurrucándose en sí mismo para descansar y que si muere de hambre, será mejor que hacerlo por culpa de los cazadores.

. . .

— ¿Qu-quién eres?

Es capaz de ver a una persona en la entrada de su pequeño espacio. Tanto brillo lo impide verlo bien. Esa persona ladea la cabeza, estirando una mano para intentar tocarlo y él solo se aplasta más en su sitio, con la pierna doliendo por la gangrena que está cogiendo.

— ¡ALEJATE DE MÍ!

Chilla y abre los ojos de par en par, girando la cabeza con sorpresa por la caricia en la cabeza. Su pulso por las nubes y la confusión llenando cada vez más su ser.

—Una manada incompleta—comenta Namjoon—. ¿Vas a quedarte aquí escondido? —Jungkook guarda sepulcral silencio—. Me lo tomaré como un sí, me quedaré aquí a morir de hambre… ¿Puedes verme? —Increpa para estar seguro. Pues ya no sería la primera vez que esta anomalía pasa.

—S-sí-

—Vaya. No es tan extraño en un hombre lobo. Son más perceptivos, pero que hasta me escuches es curioso—admite Namjoon sentándose. La luz deja de entrar al lugar y Jungkook alcanza a detallar al personaje—. ¿Y bien? ¿Qué motiva que estés aquí? En lugar de estar-

—Eres la muerte.

—Sí.

—Vo-voy… voy a morir…

—Como todos.

Jungkook solloza, bajando la cabeza y dejándose caer en su sitio. Namjoon ladea la cabeza.

—Estarás con tu manada ¿No quieres eso?

—M-me da miedo morir.

—Que no lo haga—Recomienda—. Es como quedarte dormido. Te lo aseguro—Sonríe tenue y le da más caricias en la cabeza—. Están esperándote. Además, estoy aquí acompañándote.

Jungkook moquea. Eso no le da tranquilidad. Sigue teniendo mucho miedo. Le duele la pierna. Está sin su manada. Sin su madre. Sin nadie. Namjoon suspira, echándose junto a Jungkook y conjurando una ilusión que da vista a un cielo nocturno.

—La gracia de vivir, es morir—informa Namjoon—. La naturaleza perdería su sentido de ser de otro modo. Que nada tenga un final. —Jungkook chilla—. ¿Qué tienes?

— ¿Por qué eso les da derecho a matarnos? ¿Por qué les da derecho a usar a mí familia como un adorno? No entiendo. —solloza compungido. Namjoon continúa acariciándolo de las orejas. Un niño aún. No debe pasar de los nueve años humanos, quizá menos. Le cuesta decirlo considerándolo un lobo. Es un cachorro.

—No les da derecho.

—Voy a morir… para ser un adorno.

—No.

—Tengo miedo. —llora. Namjoon le da constantes besos en la cabeza.

—Estará bien. Te lo prometo. Confía en mi—pide Namjoon con suavidad—. Temes sufrir. Todos lo hacen. La muerte no duele—afirma tranquilo, con varias constelaciones marcándose en la ilusión—. Al final solo es dormirte. Prepararte para abrir los ojos de nuevo—musita—. Con tu alma hallándose en una nueva línea de salida para llegar a la misma meta: Morir.

Jungkook no dice nada.

—No obstante, es cierto, nada les da derecho de quebrar almas en base a miedo. A codicia y soberbia. Estas personas no son buenas—informa y Jungkook abre un poco más los ojos—. Por eso, aunque las asesinaras, tu alma seguiría intacta ¿Sabes por qué? Porque quien causa eso, con la intención de evitar daño, es alguien que mantiene intacta su alma.

—Matar rompe el alma.

—No si es por necesidad: Hambre, defensa o por saber, que una persona hace daño. Gente mala y destructiva que decide dañar a los demás… son personas que no merecen disfrutar la vida, por haberlas arrebatado a otros en banalidades—Jungkook se acurruca en su lugar—. Jamás pienses que eres malo por matar si hay razón, jamás pienses que eres inútil por querer admirar la vida… Todo se esfuma. Todo dura un segundo y al final, todos van a conocerme. La diferencia está, en que como tú, será para una siesta y como esos cazadores, la peor y más terrible pesadilla.

Lame el rostro de Namjoon y él, sonríe sin poderlo evitar.

~ * * * ~

Transcurre una semana entera, apenas pudo comer lo poco que entra guiado por la curiosidad. No deja de lamer su herida. Hace un par de días secretaba pus y ahora parece que al menos bajó medianamente la hinchazón. Jadea, con la lengua fuera y la vista borrosa. Se siente muy mal…

Afiebrado.

Hambriento.

Enfermo.

—Mamá… Mamá me siento mal… Mami…

Sonríe, jadeando y levantándose a medias, creyendo ver a la loba ahí. Agita la cola y en un parpadeo, da cuenta de que no es lo que él estaba viendo. En lo absoluto.

Es un cazador apuntándolo.

Su chillido por el disparo en la misma pierna vine en conjunto con la queja del cazador. Jungkook se levanta del lugar y en un deje inexplicable, hay un agujero tras él. Se arrastra, saliendo por allí y corriendo por el bosque a pesar del dolor que le genera apoyarse en su pata. Escucha como vienen. Todos ellos. Lo están persiguiendo.

Está siendo una presa, aunque si lo piensa, siempre ha sido una. Se esconde tras unos arbustos. Inhalando y exhalando con desespero. Rogando por qué no se acerquen. Porque no lo encuentren. Que se olviden de que se encuentra cerca y persistan en sus ansias de asesinarlo.

—Ayúdame… Por favor… Ayuda-

Namjoon está ahí parado, viéndolo.

Le ruega porque lo ayude, se mantiene al margen.

No sirve de nada.

Lo acaban encontrando y rodeado, se les hace fácil agarrarlo, romperle la pata delantera e impidiendo que pueda huir nuevamente.

—Aún está gordo. Seguro sabe bien. —comenta quien tiene la suficiente fuera para sostenerlo por las patas traseras.

—Se le está pudriendo una pata.

—Entonces no te comas esa.

—Vamos a desollarlo primero.

Chilla, desesperado, removiéndose y sin parar en el ruego de que no lo hagan. Que lo dejen. Que no es una amenaza.

— ¡POR FAVOR NO! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! ¡NO LO HAGAN POR FAVOR NO…!

— ¡MATALO! ¡ME VA A DEJAR SORDO DE LO MUCHO QUE CHILLA! —reclama cubriéndose los oídos. Jin queda colgado de las patas traseras; moviéndose de un lado a otro con sus quejidos inacabables y-

— ¡TENGO MIEDO! —grita hacia Namjoon que compunge la expresión—. ¡AYUDAME POR…!

— ¿Habló?

—Lo imaginaste.

Mientras se ahoga con su propia sangre, el dolor se acentúa y Jungkook solloza, los ve ir de aun lado a otro. Desinteresados en lo absoluto en el sufrimiento que le están causando. En sus últimos segundos, es capaz de ver a Namjoon que se acerca.

—Tanto miedo tuviste…

Lento.

—Que te quebraste.

Susurrante.

—Cachorro que tendrá oportunidad de iniciar.

Apenas posible de creer que está ahí y no en su imaginación a poco de esfumarse.

Toma el alma de Jungkook. A pesar de su edad, es muy grande. Inquieta y ansiosa. Fluctuante y llena de pánico. La abraza, poniendo una mano en el cuerpo que sangra, acompañando el último respiro, un último quejido y donde cae la sangre, salen docenas de pequeñas flores.

Florece tiernas y delicadas con el mismo color por el que nacieron. La sangre mágica que se derrama, como el cuerpo cambia de forma poco a poco para terror de los cazadores. Quienes ahora ven un cuerpo humano degollado, colgando desnudo y desangrado.

—Debían morir en tres semanas por un oso, pero… ¿Quién cuenta aparte de mí?

Chasquea los dedos, con el cuello de todos torciendo y él, marchándose con la pequeña y tierna alma del hombre lobo. La sexta. Mira al cielo y la hace subir. Uniéndose a donde están las demás.

—Hora de empezar con su oportunidad.

Todas toman cierta coloración y salen disparadas. Namjoon continúa su caminata sin más, tarareando sin gana y balanceándose a cada paso. En algún momento los vería. Un momento donde tuvieran mejores oportunidades. Da una risita, pensando en cómo puede ser. Siendo que todos, así fuese un segundo, fueron capaces de verlo directamente.

— ¿Cómo se tomarán lo que les di? —Se pregunta en voz baja y curioso.  Siendo mucho más que una segunda oportunidad.

Chapter 65: Inseguros

Chapter Text

—No creo que despierten pronto.

— ¿Por qué?

Consiguen levantarse. Sintiéndose entre mareados y extraños. De una forma que no saben definir con exactitud. Dirían que diferentes, pero tampoco está claro. Namjoon se encoge de hombros, sentado en su lugar. Ese asiento de cuero que, a su contacto, envejece y da la impresión de que se romperá en algún mal movimiento.

—Déjenlos así. Son tan necios, que ni siquiera me permitirán que los ayude o diga que no vayan ahí. —Asegura Namjoon despreocupado. Jin sacude suave a Jungkook, intentando que despierte. No lo consigue. Sigue caído en ese estado de trance tan especial.

—Entonces solo nos diste una segunda oportunidad de vivir—Señala Hoseok—. ¿Por qué? ¿Qué teníamos de especial? —Namjoon se encoge de hombros viendo a otro lado.

—Las almas quebradas que permanecen brillantes son muy, muy raras. Podría contar con una mano cuales he visto y entre ellas están ustedes—responde Namjoon—. Por no decir que tengo mucha debilidad por almas así. Me acaban contagiando la pena.

—Eso no puede ser todo—Asegura Yoongi con el entrecejo fruncido—. Eres… ¡Eres la muerte! ¡No vas a revivir o dar una nueva oportunidad de vida a seis almas que no conoces de nada! —reclama el nigromante con las manos en la cintura. Namjoon se encoge de hombros de nuevo, sin darle importancia—. Además, las marcas ¿Qué con la gente marcada? ¿Por qué tú tienes una marca?

—La gente marcada es gente por la que la muerte tiene predilección. Por eso salía en el libro. Con ustedes, me pueden invocar, porque obviamente, no voy a dejar que les hagan nada. Por eso siguen vivos a pesar de tantos casi asesinatos. —explica con simpleza. Taehyung se lleva la mano a la nuca, frunciendo las cejas.

—No pueden ser impares.

—Yo no cuento porque soy la muerte.

—No, si cuentas. Por eso la tienes.

—Quien sabe.

— ¡AY YA EMPEZASTE! —reclama Jin y Namjoon se ríe antes de volver a su total seriedad—. El punto aquí es que hubo alguien queriendo invocarte todo este tiempo y de algún modo, también fue a costa nuestra ¿Para qué alguien te invocaría? ¿No los mataría?

—Tal vez. Cada quien tiene sus motivos. Lo que pasa con los magos, es que a veces se exceden de creídos.

Para sorpresa de ellos, Namjoon está en otro rincón de la habitación, comiendo uvas. En otro parpadeo, está junto a Jimin, en otro junto a Jungkook. No se explican de qué forma se está moviendo, pues ni siquiera son capaces de notar que su cabello sufra algún cambio o sus pendientes tintineen.

—Sin notar que yo estoy en todos lados, sé que hacen, que quieren y que va a pasar con ello. Soy algo llamado a-temporal—Especifica risueño y Yoongi se frota el entrecejo—. Creen estar por encima de mí y ningún ente vivo puede estarlo. Es tan básico y a la gente le vale mierda. Gente genuinamente estúpida cabe destacar.

—Es decir, tú sabias que íbamos a estar aquí.

—Sí y no. Sabía que pasaría en algún momento, más no cual. Esperaba que tardaran más, pero me emocioné demasiado, me despisté contigo y por eso no te eliminé la memoria antes—Aclara con aparente fastidio—. De verdad quería probar las bombas nucleares. Han avanzado tanto desde lo que pasó en Japón.

— ¡HEY!

— ¿Qué? Los magos se iban a salvar. Sería divertido ver que hay más magos que muggles. Tenía curiosidad—admite aun divertido sin poder reprimirlo—. Me llama la atención que no me digan o no hayan entendido aun que es el árbol. Sigo esperando por eso. —Señala Namjoon con gesto decepcionado.

—No me jodas que no nos vas a decir.

—No ¿Desde cuándo doy respuestas así?

— ¡DESDE QUE ME AYUDASTE A APROBAR EN TRANSFORMACIONES EL AÑO PASADO! —chilla Hoseok con exasperación. Namjoon se encoge de hombros con la misma sonrisa confiada y despreocupada.

—Jimin ya lo sabe. Tan solo está ahí, queriendo saber más—Señala, con ellos notando que empieza a salirle sangre por la nariz—. Jungkook lo está suponiendo y es lo mismo. Curiosamente, ellos son incluso más cercanos a mí y se dan cuenta de mis juegos.

—Ellos te vieron ¿Fue casualidad?

—Tal vez. La vida da sus giros extraños. Así como la muerte. —responde con las manos tras la espalda.

Jin toma asiento y se queda pensando. Los centauros hicieron el acertijo.

—Jimin y Jungkook por cosas que no entiendo—Aclara Jin—. Están yendo a la memoria profundaNamjoon asiente—. Y el acertijo es: La memoria profunda hasta el fondo, la memoria que son los conocimientos y sabiduría acumulada por generaciones; que se destruirá junto a la existencia misma. Hasta el fondo, evitando que cualquiera la toque, arriba, alimentando al árbol de brillantes hojas ¿Qué otra cosa puede ser? Si tanto a de brillar y custodiado por un ente oscuro que nadie logra mirar.

—El ente oscuro es Namjoon—medita Yoongi—. Es decir, la muerte…

—La memoria profunda lo alimenta. —Continúa Taehyung rascándose la cabeza.

—Brilla en contraste contigo… es decir… No entiendo nada. —Concluye Hoseok con sonrisa forzada. Namjoon suspira.

— ¿Qué son ustedes ahora mismo? ¿No lo adivinan?

—No, pero que tiene-

—Se acabó el tiempo. —silba Namjoon.

Hay una explosión enorme. Humo por doquier y cierta cantidad de destellos. Por la conmoción son incapaces de entender que fue lo que sucedió. Jin saca su varita mientras tose, levantándose del suelo donde hay vino derramado, frutas desperdigadas y trozos de paredes rotas. Suena un crackido y sobre salta por culpa de ello.

— ¡¿Oigan?! ¡¿Están bien?! —pregunta apurando. Haciendo un hechizo de viento para alejar el humo. Taehyung, Yoongi y Hoseok tosen, los tres tirados en el piso y el último, contra una de las paredes lejanas—. ¿Y eso que…?

— ¿Y Namjoon dónde está? —balbucea Yoongi al notar que él falta.

Resulta extraño que no aparezca y desaparezca por el lugar como hizo hasta hace poco. Taehyung levanta y va hacia el par que continúa en la inconciencia. Ni siquiera tienen rastro de suciedad. Completamente intactos y a salvo. Al intentar tocarlos, se ve impedido por una barrera que aparece al contacto.

No lo lastima, tan solo lo mantiene apartado e impidiendo que pueda despertarlos ahora.

— ¿Para que se llevarían a Namjoon? —Se pregunta Yoongi—. ¿O cómo tan siquiera? —replica sin entender. Jin niega con la cabeza.

—Ni modo, es la cosa más absurda que nos ha pasado hasta ahora.

—Debe ser la persona que intentó invocarlo—Supone Hoseok con rapidez—. Es lo único que se me ocurre que tenga lógica, pero ¿Cómo se lo pudo llevar? —A más meditan la situación, más dudas aparecer. Pues en general, parece que no hay lógica.

—Dijo que está con un cuerpo terrenal. Si lo dejan inconsciente, debe ser suficiente. —propone Taehyung.

—No va a pasarle nada amalo ¿O sí?

—No debería.

— ¿Importa?

— ¡Jin! —chilla Taehyung.

—Escuchaste todo lo que hizo. También lo que planificaba. Fuese o no Namjoon, nuestro Namjoon, si es culpable de esto—reclama Jin—. Así nos haya hecho un bien ¿Cómo se supone que creamos en él? ¿Por qué lo haríamos? ¿Por qué ahora justamente? Puede salvarse solo. Es atemporal, todo poderoso y-

— ¡Porque sigue siendo Namjoon! ¡No te pongas rencoroso ahora y justo porque sabes todo eso! —quisquilla Taehyung exasperado—. Seguimos enlazados ¿Cierto?

—Yo diría que sí. —dice Yoongi.

—Entonces sigue siendo uno de nosotros. No podemos dejarlo así. Es parte de nuestra cadena, parte de nuestra manada. La muerte o no, supiera o no… Jin, por favor, no seas así. Luego… luego discutimos esto, en calma, sin tantas dudas de por medio, pero ahora no podemos pensar en abandonarlo con alguien que a saber que quiere de él. —dice Taehyung con voz temblorosa.

Sí, Namjoon hizo muchas cosas malas y extrañas, eso no lo puede negar y está molesto con él por todo esto. Que no fuese “él” del todo no quita que en esencia una parte de él lo hiciera. Ese debate prefiere tenerlo en otro momento de menor sensibilidad emocional. Yoongi suspira, estando de brazos cruzados.

—Sabes que quieres ir, aunque te duela hasta en la mierda. Sabes que quieres ir a ayudarlo. Solo estás molesto y es normal. Yo también lo estoy, pero no por eso lo voy a tirar a la mierda… ahora. —Acota y resalta con delicadeza el nigromante.

—Si seguimos enlazados es porque todo es real ¿Cierto? Quizá estemos molestos, pero… la realidad es que nos seguimos amando. Él nos ama. —Agrega Hoseok con sonrisa penosa. Jin exhala.

Sabe que es así. Se sigue sintiendo muy herido por la situación. Todo soltado tan de golpe es igual a darte una bofetada solo por estar ahí de pie. No obstante, es capaz de entender que no es el mejor momento para ponerse con estos rencores. Mejor más tarde cuando estén todos despiertos, presentes y sin nada más profundo e insólito por despertar.

—Ahora, a esperar que estos dos reaccionen. —suspira Yoongi cruzado de brazos. Espera que no demoren mucho.

Y que no sigan sangrando como lo hacen.

 

Chapter 66: Memoria profunda: Reflection

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Jungkook sacude la cabeza, con la sensación de que se está ahogando. Mira alrededor, hallándose en una penumbra horrible. Al mirar abajo da cuenta de que hay una luz brillante y gigante. Da cuenta de que Jimin también está ahí, despertando y por inercia empezando a descender.

Jungkook lo persigue, sin saber qué hacer o dónde está. Siente cortes en la cara, en todo cuerpo, miles de pequeñas agujas clavándose en su cuerpo. Se fuerza a aguantar, apurándose tanto a nadar que Jimin se ve sobrepasado. Se agarra a la ropa de Jungkook, pues él nada con tanta fuerza que el peso acaba siendo irrelevante.

Jimin lo toma de la mano para apurar, estando andando en el fondo y corriendo para llegar hasta la luz. Estiran la mano y la toman.

~ . . . ~

— ¿Dónde estamos? —pregunta Jungkook.

—Diría que-

— ¡Namjoon! ¡Ven aquí! ¿Qué tanto estas mirando?

—Nada.

Jimin y Jungkook dan cuenta de que no muy lejos de ellos, está Namjoon. Siendo un niño con piel de color melocotón y cabello castaño. El niño estira la mano y acaricia al Thestral parado frente a él. Sonríe leve, acercándose hasta abrazarlo— ¿Q-qué se supone que estoy viendo? —. Balbucea Jungkook. El animal agita las alas, relinchando gustoso. A solas por la partida de la mujer que lleva un gran cesto lleno de fruta. Se aparta un momento y saca de entre su ropa un pedazo de carne.

—Fue desagradable guardarlo ahí, pero solo esto te gusta comer ¿cierto? —El Thestral toma el trozo de carne cruda y lo mastica. Namjoon ríe, complacido de verlo.

— ¡Hey! ¡Namjoon! ¡ven aquí! —Insiste impaciente. Namjoon rueda los ojos y da un par de palmadas al Thestral.

—Ya voy—responde—. Vendré mañana. Hasta luego.

Echa a correr a donde lo llamaron, con Jimin y Jungkook siguiéndolo al unirse a la multitud que va y vienen—Diría que es Grecia y por como hablan, debe serlo—. Opina Jimin, recordando vagamente cuando vio todo esto. Namjoon avanza por la calle de tierra, con algunos caballos transitando y él llevando en brazos un cesto enorme lleno de frutas.

— ¿Has ido a rezar al templo?

—No. —responde aburrido.

—Deberías ser más agradecido con los dioses. Considerando que ellos te salvaron la vida—quejumbra ella. Jungkook señala a Jimin un lugar lejos. Un templo como el de las peliculas que ha visto. Confirmando que sí se hallan en Grecia—. Agradecer a Apolo, a Asclepios y- No me ignores Namjoon. —Regaña.

—Oh… ¿Es que estoy vivo? —ríe cínico y sin gracia.

A mitad del camino se detienen por escuchar lo que un hombre de edad está hablando con otros niños en mitad de una plaza. Namjoon se detiene para escuchar lo que dice. Su gesto adormilado y aburrido deja mucho que desear.

— ¿Qué hace? No entiendo que estamos haciendo. —admite Jungkook y Jimin asiente acuerdo.

—Aunque él se ve como siempre que está solo.

— ¿Qué quieres decir? —Se acercan a él. Namjoon a pesar de prestar atención, no luce del todo convencido o al menos eso aparente. Indiferente y desinteresado por su entorno por completo a pesar de haberse acercado voluntariamente.

—A que quizá no siente nada. Quizá es algo que vino de este momento… Lo que hemos visto de nosotros, son memorias de vidas pasadas que tuvimos. Esta es la suya. —Jungkook hace un circo con la boca.

— Tantas vidas vividas, tanto conocimiento…—Namjoon toma mejor la cesta, frunciendo las cejas y ladeando la cabeza—. A veces, la experiencia de uno, es todo para saber del mundo. Claro, no es algo tuyo, pero si de lo que estuvo antes de ti. Es la vieja memoria que tu alma debe conocer para vivir el presente e ir al futuro tan lleno de azar.

—Memoria profunda—Los dos se fijan en Namjoon que habla—. Yo no podría dar nada a eso, a final de cuentas, ni siquiera estoy vivo. Nunca lo he estado. —dice tan para sí, que apenas lo escuchan con el bullicio.

— ¡Hey! —a pesar de intentar tocarlo, lo traspasa. Como si fuese un espectro. Jungkook se angustia por verlo toser, que suelte la cesta y se lleva las manos al cuello. Ahogándose, de su boca sale una flor pequeña y azul.

—Oh no, de nuevo estás con eso… —Suspira la chica con las manos a la cintura—. ¡Te lo dije! ¡Debes agradecer a los dioses o sufrirás esa enfermedad por siempre! Que no te duela es otra cosa.

—Si no duele, no importa. —quejumbra fastidiado.

—No me gusta cuando te pones a jugar esa clase de cosas ¡claro que es importante sanar! —Jimin levanta una ceja. Seguro de que cuando vino, no escuchó nada de esto. Precisamente porque esta memoria no es suya y no sabía de quién era, qué sentido tendría.

Ahora, siendo consciente de que es importante, una vida pasada y demás, se escarifica la información.

—Ni siquiera se sabe lo que tengo ¿Qué va a importar?

— ¡Porque lo más seguro es que sea Hanahaki! —Ambos exclaman, con Jimin llevándose las manos a la boca—. Y su cura solo se puede conseguir, sacándote eso del pecho antes de que sea tarde. Si sigues así de necio, vas a morir de verdad

—Ah…

—Bueno, ya debemos ir a casa—dice ella. Namjoon gira un instante a quien da la lección—. Como si no fuese suficiente con que nacieras muerto. —farfulla en voz baja y Namjoon frunce las cejas, recogiendo lo que se le cayó.

— ¿Qué tanto te puede importar una enfermedad que ni siquiera tenemos clara? La llamaron así por gente viniendo de Oriente, pero no sabemos nada. —replica Namjoon exasperado.

—Dicen que tienes flores en el pecho. Si rezaras, Apolo te sanaría, cortándolas de raíz… No sientes nada de todos modos, no será perdida para ti. —Se encoge de hombros con desinterés.

—Namjoon tiene Hanahaki… ¿Cómo? No siente nada. Tiene emociones, pero parece igual de seco que una piedra en este lugar—dice Jimin viéndolo pasar—. Esto no tiene-

— ¡NAMU! ¡NAAAAAMU!

Namjoon se vira bruscamente y Jimin y Namjoon se apartan para dejar paso a un niño que corre. Su ropa más elegante y refinada. Una sonrisa tonta se posa en los labios de Namjoon, con el niño a pocos pasos de él.

—Hola Jackson ¿Te escapaste de casa de nuevo?

—Esto no lo vi venir. —admite Jimin con la mano en la cintura.

—Al menos fue respuesta instante.

—Pero si es Hanahaki—Namjoon y Jackson hablan, con Namjoon ignorando por completo a la adolescente que intenta que camine—. Quiere decir que este amor no fue correspondido…

—Se supone que si sacas la raíz, no tienes sentimientos… si es que funciona la operación. —acota Jungkook. Jimin se lleva una mano a la barbilla.

—Tal vez…

Ven mucho más de la vida de Namjoon. Una familia normal dentro de lo que cabe. Sin mucho, pero tampoco es muy poco. Indiferente a golpes, insultos, caídas, etc. Resulta alguien perfecto para hacer trabajo duro. Al mismo tiempo, resulta ser tan listo y con la influencia de una familia adinerada –familia de Jackson-, que acaba siendo un estudioso.

—Entonces ¿Qué son las estrellas?

—Bolas de gas a millones de años de distancia de nosotros. Redondas, que explotan en sí mismas y que son como el sol, pero en una distancia mayor, así como menor proporción. —responde Namjoon comiendo una uva. Jackson ríe por la nariz.

— ¿Solo eso?

— ¿Qué quieres exactamente?

—Oh vamos, siempre te pones tan profundo cuando te pregunto cualquier cosa. Dime algo bonito, alegra mi ser escucharte.

Namjoon tose y se da golpes en el pecho tirando a un lado los pétalos ensangrentados que había salido por su boca.

—Bueno…—Levanta la vista arriba. Siendo de noche y una de las escapadas de Jackson—. Diría que son personas.

— ¿Ah?

—Sí. El alma de las personas que no desean renacer. Que permanecen en custodia de sus seres queridos, asegurándoles compañía hasta reunirse ahí y solo así, pasar a una nueva vida—explica, con sus ojos pequeños y rasgados observando fijamente aquel cielo estrellado y hermoso—. Somos estrellas que aún no hacen combustión, que están en el brillante manto de la vida para viajar al oscuro manto de la muerte.

—Me encanta.

Namjoon ve a Jackson que a su vez mira el cielo. Jackson maravillado de las estrellas y Namjoon, maravillado de Jackson. Jimin y Jungkook observan todo con pena. No pueden tomarlo de otro modo que no sea ese.

Pues al menos, no está sintiendo el dolor de las raíces retorciéndose dentro de él.

—Tú… ¿Estás vivo?

—No lo sé.

— ¿Cómo no lo sabes?

—Un bebé que tarda dos horas en respirar, llorar y no siente nada, es raro. Yo diría que estoy muerto. Nací muerto.

—Ohh…—Jackson ladea la cabeza—. Yo no lo creo. Para mí estás vivo y me hace feliz que lo estés. —Asegura con una sonrisa amplia. Jungkook se muerde el labio inferior.

En el avance, a pesar de sentirse mareados, se quedan a continuar. Namjoon crece. Ignorando con éxito insultos hacia su condición insensible. A la anomalía que significa. Llamándolo un hijo bastardo de Hades. Continuando con sus estudios y teniendo la mala suerte de que inicia guerra.

No sabrían decir de qué o cual, hay mucho meollo y Namjoon tampoco está interesado. Es su memoria y queda claro que no le importa. Teniendo quince, casi dieciséis pasa lo que acaba sacándole lágrimas a Jungkook y Jimin. Unos soldados lo arrinconan, burlándose de él por su condición, diciendo que no siente nada. Que es poco más que un cadáver y probando hasta donde va realmente esa indiferencia.

—Mira, está sangrando, pero no se queja en lo absoluto de dolor. —Namjoon hace un esfuerzo por soltarse, sin conseguirlo y apretando los ojos, con la penetración forzada. No le duele, solo le molesta porque no puede respirar bien.

—Ugh no hace sonidos, es como hacerlo con un muerto. —queja otro.

—No es tan malo a final de cuentas.

— ¿Por qué las personas son tan crueles? —pregunta Jungkook sin entender que beneficio o interés puede tener nadie en esto.

Es violar a otro solo por molestar.

Tarda en acabar y el espectáculo que dejan es peor que desastrosos. Namjoon se levanta, forzando a sus piernas a levantarse. Ignorando los fluidos y cada detalle de su ser magullado, va a donde siempre.

— ¿Qué te pasó? —pregunta Jackson levantando una ceja.

—Nada importante.

Jimin solloza quebrado ¿Cómo puede decir eso?

—Estás llorando.

— ¿Ah? —Pasa la mano por su mejilla y mira las manos húmedas.

Aquello se repite, muchas veces. Tantas que hay una cuenta imposible. Sin embargo, en una que sucede en un día especialmente nublado, Namjoon vomita y sin querer caer sobre lo que acaba de soltar. Arruga la cara con desagrado, sus labios temblando y acabando por romper a llorar, queriendo cubrirse, pero sin tener nada con qué hacerlo.


—Es asqueroso.

—Jackson-

— ¡No! ¡No me hables! ¡No siendo que has estado haciendo esto que es una repulsión todo el tiempo! Que, para peor, te atreviste a tocarme después de que sucedía. —reclama Jackson haciéndose atrás.

Namjoon inclina la cabeza y baja la mano, respirando por la boca.

—No podía… no fue intencional, yo no-

—Creí que eran mentiras, porque a todos les gusta hablar y burlarse de ti, pero… No, resulta de que verdad andas actuando como una prostituta para todo el mundo—Namjoon respira con fuerza, bajando la mirada—. No te acerques a mí de nuevo. Eres repugnante.

—Esto es insufrible. —queja Jungkook. Pues no entiende cómo funciona esto.

Jackson ve a Namjoon sangrando, sin poder levantarse apenas y gente riéndose de lo divertido que fue arrinconarlo ¿Y es culpa de Namjoon? Ambos sobresaltan, pue Namjoon tose con fuerza y sale un largo vomito de flores azules. Todas manchadas de sangre.

Namjoon sostiene algunas, viéndolas y sollozando.

— ¿Por qué no acabo de morir? —Acaba por preguntarse con las flores hacia su pecho.


—Por favor… alguien…

— ¿Por qué nadie lo ayuda? —A más intentan detener a alguien para que ayude a Namjoon, más son atravesados por la muchedumbre. Más les duele el pecho y sienten que su cuello se va cortando.

El llanto se interrumpe por los pétalos que escapan por su boca, imparables, la nariz le sangra y sus venas se inflaman por la sangre coagulada. Se arrima a un rincón, llorando y cada vez más flores, pequeñas clemátides, saliendo sin cesar por sus labios anchos y pálidos.

 Tiembla, pide por ayuda, pide que alguien lo auxilio y nadie lo hace. La gente lo ve, lo escucha, sabe lo que sucede y nadie se aproxima a ayudar.

Lo dejan ahí.

Agonizando.

Sufriendo.

Como nunca ante lo había hecho.

Hasta que convulsiona, con una gran cantidad de flores saliendo por su boca, tantas que taponan su garganta. Toma su cuello, intentando respirar sin poder hacerlo. Su cuerpo sufre cuantiosos espasmos hasta que, aun derramando clemátides, deja de moverse. Los ojos perdidos en un punto muerto donde la gente anda sin prestarle atención.

Su pecho acaba explotando, con las raíces saliendo disparadas y solo así, las personas dan cuenta de él.

—El espejo roto-

—Era su pecho. —Concluye Jungkook, recordando la marca de Namjoon. Por la palabra, siempre lo asociaron con un espejo. La realidad, es que era su pecho abierto por raíces destrozándolo.

Su cuerpo es tirado por ahí para que no estorbe y contrario a lo usual, no hay alma en él. Como si todo el tiempo, fue un cuerpo vacío de todo. Jimin y Jungkook ven energía negra. Una especie de manifestación poco clara que acaba recubriendo el cuerpo sangrante y sucio.

—Él no era la muerte, tan solo se fusionó con ella. —musita Jimin. Namjoon sale de entre aquella burbuja oscura. Ve sus manos, palpa su pecho y ve alrededor con sus ojos verdes de tono toxico.

—La muerte naciendo de la vida, supongo. —murmura a sí mismo sin querer buscar más lógica que esa.

Habiendo nacido muerto, con la falta de sentimientos siendo lo que gobernaba su tiempo en el mundo terrenal, no tiene más que pensar que su único objetivo de venir a este mundo, fue para ser quien acabe con la vida en él.

~ * * * ~ * * * ~

— ¡NAMJOON!

—Hey, hey ¿Qué les pasa?

Jimin se lleva las manos al cuello, llorando y Jungkook se frota las mejillas.

—L-la… ¡Namjoon fue humano! ¡E-él estaba en Grecia… te-tenía Hanahaki y- Había un tipo que…!

—En inglés y seguido Jimin, respira, calamite. —pide Jin. Con el morpho respirando acelerado y dificultoso.

—Na-Namjoon era humano… antes… —Jungkook no consigue hablar. Ahogado y con la piel fría.

—Si esta historia es muy larga la hablamos después, tenemos que ir a buscarlo. Alguien se lo llevo.

Jimin tambalea al intentar ponerse de pie. Con la piel fría y los labios purpuras. Teniendo cortadas a lo largo del cuerpo y el pulso muy débil. Jungkook lo resiste y disimula mejo.

— ¿Quién se lo llevó?

Chapter 67: Rencor Eterno

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—Y yo pensando que no había lo suficientemente gente tonta y arriesgada en estos días—Silba jugando a atrapar y soltar un pequeño adorno—. Veo que me equivoque, porque ni siquiera con advertencias pudiste quedarte tranquila.

—Cállate.

—O torturando a tu familia.

— ¡Dije que te calles!

—La que me mete en una jaula como si fuese una fantasía de BDSM es otra—burla Namjoon—. Y bien, Jisoo, cuéntame ¿Qué vas a hacer ahora aparte de fracasar? Tengo interés de lo que digas. Me aburro como ostra solo esperando que arregles la habitación. También tengo ocupaciones más importantes.

— ¿Cómo qué? ¿Cogerte a seis niños? No me hagas reír. —bufa Jisoo con malhumor.

Ella continúa arreglando el lugar. Siendo Hogwarts tan jodidamente grande, nadie se ha dado cuenta de que ella simplemente entró y se quedó escondida. Va a la cocina de vez en cuando, los dormitorios están vacíos le da para ocupar un cuarto sin problema.

Ahora mismo, ocupa un salón de los tantos en desuso total. Namjoon se encuentra metido en una burbuja enorme y traslucida que fluctúa cada tanto. Dando discretos choques de energía.

— ¿Envidia? Todos son niños lindos—Cierra los ojos, dormitando—. Que quieres que te diga. No me resistí—bromea, claro. Jisoo rueda los ojos. Dando por finalizada la preparación necesaria—. Me suena a que ni siquiera te molesta.

—Solo me explica porque siempre había un sobrante. Llegué a pensar que era Jimin. Ese niño es tan raro-

—Tu definición de raro es no ser igual que tu hija cuando ese hombre lobo la mató.

Jisoo no tiene claro cómo reaccionar. Si intentar golpearlo o qué hacer. No hace más que dar un rugido de frustración. Acercándose apurada y apuntándolo con su varita. Namjoon se la queda viendo con expresión indiferente.

— ¿Dije algo malo o una mentira?

—Por tu culpa está muerta.

— ¿Mia?

—Eres la muerte.

—Ah, por esas vamos.

—Ella no está aquí porque tú te la llevaste.

— ¿De verdad?

Jisoo abre los ojos espantada de que Namjoon tenga en su mano un medallón de piedra rosa. Agitándolo en su mano y luego viéndolo de frente. Jisoo desconoce de dónde lo pudo haber tomado. Lo tiene metido en su bolsillo junto a otros dos.

—Yo diría que quien tiene la culpa de algo aquí eres tú—menciona con lentitud—. A final de cuentas, era tu hija no mía. Su muerte y que yo no haya podido hacer su alma renovarse y renacer, es por tu culpa—Agrega tamborileando los dedos sobre el medallón—. ¿En que mi culpa? Cuéntame tu gimnasia mental.

—Ella pudo haber sobrevivido, pero tú la mataste.

—No. Murió naturalmente. Rosé perdió parte de su cuello y se desangró. Que seas una inútil en magia curativa es tu problema. No el mío. —Aclara y Jisoo se muerde el labio, temblando.

—Por tu culpa no tengo nada. Lisa, Rosé, Jennie… Todas me las quitaste ¡ESTUVISTE AHÍ SIEMPRE! ¡SIEMPRE ESTUVISTE AHÍ!

Namjoon levanta una ceja ¿De qué otra manera se supone que sea? Es su deber. Es su motivo de estar. Suspira, levantándose de su sitio. Sopla, una enorme nube de humo oscura en la que Jisoo da cuenta de lo que ahí se muestra.

Mamá, hay un tipo siguiéndome…—dice rose, nerviosa. Jisoo blanquea los ojos

— ¿Otra vez? ¿Cómo la última vez que iban en la misma dirección y te asustaste como un ratoncito? Rosé, por favor, no tengo tiempo para esto. —responde Jisoo con exasperación y prisa. Estando apurada en lo que ve en su celular e intentar no tirar nada de lo que hay en la mesa.

—E-es de verdad ¡Estaba en la escuela el otro día y…! Mamá, por favor. —gimotea la adolescente de cabello rosa, angustiada. Jisoo sacude la cabeza.

—No me distraigas. No tengo tiempo. No me da tiempo de nada. Jennie en el hospital, lo que nos dejó Lisa, su papá, la demanda-

—Mamá.

— ¡CÁLLATE! ¡AHORA! CRECE DE UNA MALDITA VEZ—grita impaciente y con expresión compungida. Logrando que la contraria eche a llorar—. TIENES DIECISIETE AÑOS Y NO HACES NADA MÁS QUE LLORIQUEAR COMO UNA BEBÉ. ME TIENES HARTA—grita hasta el punto de enrojecer y amenazar con llorar—. Solo cállate… No soporto tus chillidos… cállate…

—Ojalá te hubieran matado a ti.

Jisoo abre y cierra la boca. Rosé toma su bolso se va del lugar. Los empleados vuelven a lo suyo. Jisoo demora un par de minutos en tomar sus cosas y salir para buscar a la adolescente que anda limpiándose la cara llorosa.

— Rosé, espera—llama apresurando el paso—. Rosé ¡Rosé! ¡Ven acá! —Se apura más y da cuenta de que hay alguien más adelante y cerca de rosé—. Ro- ¡NO!

Un hombre de tamaño considerable y ropa harapienta se lanza sobre rosé, que lo intenta alejar. El hombre le clava los dientes en el cuello y aunque parece dispuesto a dejarla así, Rosé golpeando y empujando ocasiona que acabe quitándole todo el trozo de carne que le sujetó.

Con ello, llevándose su garganta. Jisoo saca la varita y por inercia sale la maldición asesina. Se lanza al suelo, agarrando a la pelirosa que chilla y gorgotea, con los ojos abiertos de par en par, viendo a la mayor con desespero y en busca de ayuda.

—NO, NO, cariño, vas a estar bien, tran-tranquila—balbucea acariciándole el rostro, manchándola con la sangre. Gente de alrededor llama a la ambulancia y se ponen alrededor—. S-solo quédate conmigo, no me… no te vayas. —pide con manos temblorosa.

A pesar de sus intentos por detener la hemorragia, los sonidos cesan, el movimiento para y la respiración se hace inexistente junto al latido. Jisoo la sacude, intentando que reaccione y acaba por llorar, gritando y abrazándola contra sí. Abre los ojos de par en par, notando a alguien de pie frente a ella.

—Yo diría que fue tu culpa por ignorarla.

Jisoo solloza, apretando los labios.

—Y Jennie… ella no fue tu culpa. No te lo voy a negar. Tan solo fue alguien no aguantó.

Jisoo se rehúsa a ver esa muestra de cómo encontró a su hija, suicidada en un hospital psiquiátrico donde debieron cuidarla y fue todo lo contrario.

—No obstante, me parece que una se fue por ello.

— ¿Y Lisa? ¿Me dirás que eso fue culpa mía también? ¿Qué yo estoy loca por pensarlo?

Namjoon sonríe débil, haciendo aparecer a Lisa. La memoria más nítida y donde a Jisoo se la ve tranquila y feliz.

—Te digo en serio. Me estaba coqueteando.

—Que tonto ¿No sabe que estás casada?

—Me propuso una relación prohibida y secreta. —Lisa levanta las cejas con gesto pícaro. Jisoo se ríe, yendo ambas tomadas de la mano.

— ¿Crees que deba comprarle el perro a Rosé? —Lisa se lleva una mano al pecho, sorprendida—. Es nuestra niña llorona. Que más remedio. Quizá cuando crezca más se le quite, pero ya la he regañado demasiado.

—Owww, por fin te estás dando cuenta.

—He notado como me mira—admite en voz baja—. El miedo que me tiene y… tan solo no quisiera que sea como yo antes ¿Sabes? —Lisa asiente, apretándole la mano—. Que llegue a intentar suicidarse, que haga caso a comentarios de otros… Quiero que sea fuerte y llegue a más, pero… como lo estoy haciendo no lo conseguiré.

—Con el tiempo encontrará cómo ser fuerte—Asegura guiñando un ojo—. Hasta entonces, tenemos que apoyarla—Jisoo asiente con una sonrisa tímida—. Y yo diría que es mejor un gato. Esos se derriten en cualquier lugar y usan caja de arena. Es más fácil.

— ¿Te da miedo el perro?

—Me de miedo levantarme y que haya un pozo de orine junto a mí cama. —Aclara la tailandesa. Jisoo se ríe, apoyando la cabeza en el hombro de Lisa.

Lisa apoya la cabeza. Recordando que Jisoo era tan parecida a Rosé antes. Tan tímida, miedosa y llorona. Que incluso está diagnosticada con depresión grave y no va a vivir sin medicación y acordarse de ello. Ha pensado llevarla para saber si también tiene bipolarismo. Puede ser. No obstante, no duda que hace lo que puede para controlarse.

Que está intentando con genuino interés y preocupación que nada le pase a las dos hijas que tienen. Jennie es menos propensa a ello. Obviamente aun supervisan, pero Rosé es un caso. Se rompe tan fácil. Cualquier comentario la echa a llorar. Desde decir que su cabello no se ve bien hasta que tiene voz chillona.

—Intentaré más, de verdad.

—Vale~

Vivencias variadas. En todas con Jisoo siendo más paciente a la hora de tratar con Rosé, con Jennie, regalar el gato y finalmente una salida de las cuatro juntas a un restaurante. Queriendo celebrar el cierre de un contrato de Lisa.

—No se vale pedir toda la cartilla. No quiero dejarle seca la cuenta a Bambam. —ríe Lisa.

—Para eso nos dio su tarjeta. —Justifica Jennie.

—No importa. Es de mala educación. —dice Jisoo.

—Sí. Además, luego no nos la prestaría o iríamos al cine. —Justifica Rosé.

Jisoo da cuenta de que hay alguien sentado en la primera mesa entrando al restaurante. Una persona de gesto sereno, cabello blanquecino, presidentes de estrella y ropa negra. Este extiende su mano, haciendo un suave gesto.

—Avada Kedavra.

El lugar se inunda de gritos por el hechizo verde. Algunos golpes toscos y Jisoo ve alrededor. Revisa que Jennie y Rosé estén bien, ambas arrimadas hacia ellas. Escucha una risita y logra ver a esa persona oscura ahí. Riéndose suave con frustración.

—Si se atrevió a hacerlo. Menuda desgracia.

 Jisoo levanta de su lugar y antes de preguntar nada da cuenta de que Lisa está tirada en el suelo. Sus ojos abiertos de par en par, sin moverse ni siquiera para respirar. Jisoo se acuclilla junto a ella.

—Lisa, Li… Lisa… —La sacude, sin conseguir nada más que cuerpo flojo y sin vida.

La llama. La mueve, la sacude y no hay nada. en lo absoluto. Pues está muerta. Habiendo sido el hechizo totalmente en su contra. Grita y llora, aferrándola con todas sus fuerzas.

— ¿Eso fue culpa mía? —pregunta con labios temblorosos. Namjoon deshace el humo. Sacude la cabeza con gesto tierno.

—No. Fue lo que iba a pasar.

—Por tu culpa, no tengo nada—Acusa con voz quebrada, pero postura altiva—. Y lo voy a recuperar. Cueste lo que cueste. Vas a tener que dármelas de regreso. Vas a tener que dar todo de regreso ¡ARREGLAR TODO LO QUE TÚ HAS HECHO! ¡VOY A HACER QUE DEJES DE EXISTIR!

Namjoon ladea la cabeza.

—VIDA, MUERTE, DE QUÉ SIRVE NADA DE ESTO—Reclama—. TU NO ENTIENDES NADA. POR ESO… SOLO LA MATASTE.

—No lo hice. Fue quien lanzo el hechizo.

—UNO QUE TU CREASTE.

—Y que hizo a tu esposa morir sin dolor ninguno—ronronea de regreso—. No eres la única que ha sufrido, tampoco la única que…

Se interrumpe con un suspiro, dando una expresión condescendiente.

—Tienes el alma de toda tu familia atrapada. Están sufriendo por culpa tuya. Aunque no lo notes. Lo que haces, guiado por odio, tu enfermedad mental exentándote de culpa o idiotez… no tiene sentido.

—Lo hará. Voy a cambiar este universo. Voy a cambiar esta existencia. Una donde tú no existas. Donde tú no puedas destruir a nadie más.

— ¿Por eso hiciste a tantas personas suicidarse? ¿Por eso irrespetaste sus cuerpos después?

—Un precio que no me importa pagar.

Namjoon exhala, volviendo a sentarse y viendo frente a si un alma quebrada sin remedio. Una que contrario a mantenerse pura, se ennegreció como tantas otras, hace que su magia se volviera oscura; que su mente se viera más propensa a la locura ya existente. No es la primera en echarle la culpa de todos sus males. Jamás lo será.

Suspira, echado atrás con genuina pena de su situación.

—Usar, destruir y matar hijos de otros no te devolverá los que perdiste. Nada lo hará. —informa. Jisoo lo ignora—. Tampoco tienes lo que necesitas.

—Vendrá solo.

 

 

Chapter 68: Atracción Natural

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— ¿Por qué las varitas están vibrando tanto entre sí? —pregunta Taehyung. A este punto, sencillamente lo molesta. Jin intenta hacer un hechizo de rastreo en base al vínculo que tienen con Namjoon, pero su varita está tan inquieta que es imposible de conseguir.

—Tal vez nos están diciendo a donde ir. —propone Jungkook moviéndose sobre sí mismo y unos cuantos pasos más, detallando a donde se siente más la vibración. Con diferencia abismal se acentúa hacia una dirección en específico.

— ¿Por qué nuestras varitas son tan raras? —Se pregunta Hoseok.

—A este punto, donde Namjoon lo hace todo, estoy a nada de pensar que es porque él les puso algo—dice Yoongi empezando a caminar. Los seis usando la varita como una especie de brújula—. En el núcleo debe tener algo suyo o mínimo, algo que él quería que todos tuviéramos en común.

—Tal vez es un ingrediente propio de la muerte. —propone Taehyung.

— ¿Cabello de Thestral? —asume Jin.

—Yo diría que es su propio cabello—murmura Jimin—. Digo, si fuese cabello de Thestral no tendría sentido que nos guie a él. Nosotros tenemos su varita. —Juega con ella en su mano para mostrarla.

Jin balancea la cabeza, dándole razón en ese punto. Eso sería una perfecta explicación a porque acaban siendo todas hermanas entre sí. Están mezcladas con ese material. Dado como son los fabricantes que varitas, dispuestos a tomar el material que les dan y guardar secreto si es necesario, es probable que el hombre mintiera, sabiendo que estaba recibiendo algo invaluable.

Mira su varita un instante, con lo inquieta que está en su mano y generándole incomodidad. Namjoon esté en el castillo. Están muy cerca si se siguen moviendo tanto. Resulta afortunado que todos estén en el gran comedor cenando. Nadie interrumpe o molesta a preguntar qué es lo que están haciendo.

— ¿No les resulta increíble? Que todas nuestras conductas ahora, sean por lo que hemos vivido antes—dice Jin en voz baja y aun viendo su varita—. Mi magia no sale porque yo lo reprimía… porque inconscientemente, entendía que eso fue lo que me mató y me daba miedo que volviera a suceder. —musita con expresión decaída.

—No dije nada de mí licantropía por lo mismo. —silba Jungkook, siendo quien anda más rápido.

—Mi miedo a los adultos, a las habitaciones lujosas… —continúa Taehyung.

—Mi necesidad de hacer a todos felices incluso a costa mía. —suspira Hoseok con expresión entristecida.

—Querer una perfección que no existe. —susurra Jimin encogido en sí mismo, mordiéndose los labios.

—Aunque—Empieza a decir Yoongi—. En todos nuestros sueños conectamos de alguna forma u otra. Yo fui a casa de Taehyung. —Señala, con Taehyung sonriendo cuadrado.

—Yo fui a la iglesia donde estaba Jimin. —Nombra Taehyung.

—Yo también. Lo vi cantando en el coro. Un lindo monaguillo. —Elogia Jin con una sonrisa pequeña y el paso ligeramente más rápido por presentir que están muy cerca. En el séptimo piso, el ala oeste que está más llena de polvo de lo habitual.

—Comíamos juntos a veces. —Agrega Hoseok sonriente, andando a saltos. Jimin se detiene un instante, frunciendo el entrecejo.

—Taehyung y yo coincidimos en el lugar donde morimos. Era el mismo espacio, el mismo bosque y él mencionó algo sobre almas gemelas—Taehyung asiente con rapidez—. Y luego Jin llegó hasta ahí, queriendo esconderse… ¿Y dónde conecta Jungkook? Fuiste muchos años después. —Puntualiza. Jungkook ladea la cabeza y sube el labio inferior, pensativo.

—Porque estábamos migrando de Inglaterra hacia Bulgaria. Estoy seguro de que cruzamos por un campo de flores en especial—Jungkook se aparta el cabello de la cara—. Tal vez fue muchos años después, pero igual estuve ahí. Cerca. Al menos lo suficiente para hacer contacto. Me gustó mucho ese campo, mi mamá decía que debía apurarme, pero yo solo quería quedarme ahí.

—Entonces de un modo u otro estábamos destinados a coincidir. Con o sin Namjoon—Asegura Hoseok con una mano en la mejilla—. Él solo se aseguró de que los hilos se enredaran hasta amarrarnos y ponernos aquí.

—Ay no me digas que hizo más cosas buenas, quiero seguir molesto con él para cuando acabemos de ayudarlo. —refunfuña Jin avanzando de nuevo. Se detienen frente a cada puerta de salón para tantear.

— ¿¡Qué!? Es lo justo y necesario. —bromea Taehyung andando a saltos junto a Jin.

—Que amargadito. —Jungkook hace puchero.

— ¿Estás pensando en que lo hizo por alguna razón? —pregunta Yoongi a Jimin, encontrándolo pensativo. El morpho asiente, con su cabellera en color grisáceo como la marca en su nuca.

—Todo lo que vimos de él. La forma en que fue su vida… somos todos iguales—Yoongi ladea la cabeza—. Todos… morimos muy jóvenes, todos fuimos destruidos de alguna forma, a todos nos irrespetaron de cualquier forma y todos queríamos a alguien, esperando ser amados de regreso—Taehyung mantiene la varita en sus dos manos, con el ceño fruncido—. Y… por eso él es Reflection.

—Al final de todo, él se reflejó en nosotros. Por eso nos salvó… porque lo recordamos a él. —concluye Yoongi y Jimin asiente de acuerdo. Es la explicación más cercana y lógica al respecto.

Que, así como él no fue salvado y solo halló “paz” transformándose en algo distinto, al ver a otros en su situación les dio lo que no tuvieron: Compañía y una muerte en compañía, teniendo un abrazo al final de todo y tal como él, una nueva oportunidad de existir y tener una vida real. Recogiéndolos como nadie lo hizo por él. Llena de alegrías, tristezas, dolores y mucho más.

Claro, hubo mucho sufrimiento de por medio y un empuje constante a lo que debían conseguir, pero así es como funciona la vida de por sí. No es justa, pasan miles de cosas que no pueden evitarse y a la que no pueden echar la culpa. Ni siquiera a Namjoon, pues a más lo piensan, él no es quien mata.

Él es quien recoge el alma para darle descanso, un lugar en su manto negro que lleva a cuestas y se manifiesta en el cielo. Tal como explicó, las acciones fueron tomadas por quienes quisieron e ignoradas por quiénes sabían que eso estaba mal.

El problema no es quien habla, sino quien toma la oportunidad teniendo al lado una mejor.

— ¡Namu! —Jungkook se apura en ir hacia él. Choca torpemente con la barrera que tiene a su alrededor. Namjoon abre un ojo y se levanta, poniendo las manos tras la espalda.

—Deberían irse de aquí. Me trajo solo porque somos imanes irremediables. Te llevas a uno, tienes al resto. Fuera de aquí. —Ordena con voz tranquila y nula preocupación.

—No hasta sacarte—responde Taehyung, dando toques a la barrera—. Jin ¿Cómo se quita? —pregunta al Gryffindor que se rasca la cabeza con la varita.

—Déjame ver si-

—Lo digo en serio. No sean necios. Váyanse de aquí ahora, están dándole lo que quiere.

— ¿A quién? —pregunta Jimin.

Chillan a la vez por el repentino alzar de una barrera de fuego. Las puertas y ventanas cerradas, así como cubiertas por el elemento que da luz a la habitación. Yoongi revisa como puede el suelo, dando cuenta de la cantidad exuberante de símbolos que hay pintados con excelso cuidado.

Jimin apunta con la varita a Jisoo, que se acerca en postura amenazante.

— ¿Tú por qué…? —Hoseok la ve con confusión ¿Por qué la profesora rara está con esto? Ya es lo suficientemente malo lo que hizo el año pasado como tener que es la otra causante de desgracias.

—Porque mataron a su esposa, su hija murió por culpa suya y la otra se suicidó. Por eso estamos aquí. —responde Namjoon sin un mínimo tacto o tapujos. Jimin sigue apuntándola y Yoongi descifra a media lo que hay en el suelo.

—Este círculo-

—Estuve años buscando a los marcados, todo para conseguir que no solo ya estaban juntos, sino que llevaban a la muerte con ustedes. Siempre el maldito sobrante que me hizo no entender nada, pero ya no importa. Todos ustedes están aquí. —afirma complacida y triunfante de ello.

Jungkook nota que está distinta. Diría que más enojada, triste y delirante. Muy similar a cuando llegó. Siendo lo que Namjoon dijo, no le extraña que oliera a tristeza todo el tiempo.

—Todos los marcados, traen a la muerte, mata a uno, revive a uno—Enuncia lo que decía en el libro—. Tenlos a todos y la muerte será tu sirviente y tu su señor.

— ¿Namjoon…? —balbucea Jin, queriendo saber si es cierto. Namjoon se encoge de hombros.

—Alguien encontró madera de tu hoguera, tras investigar mucho consiguió cosas. Yo no impido nada, solo me llevo las almas. —Especifica, pues tiene la impresión de que lo creen capaz de incluso destruir el universo si le da la gana.

No es del todo mentira, pero sería un esfuerzo sobre existencial al que no quiere someterse. No está tan aburrido.

—Así que ahora podré arreglarlo todo. Un mundo sin muerte y sin vida. —Asegura con una sonrisa enorme. Genuinamente convencida de que lo que hará, es lo mejor y ellos no pueden sino recordar lo que tanto insistía en decir.

—Veamos si realmente puedes matarnos. —bufa Yoongi apuntándola por igual.

 

 

Chapter 69: Quitar para dar

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Hechizos van y vienen sin control alguno. Jisoo ataca sin más. Sin dar tiempo de tregua o permitir que puedan recomponerse del todo. Con Jimin, Yoongi y Jungkook tanta desviando como respondiendo a cada ataque. Jin continúa sufriendo para intentar romper la protección en la que Namjoon se encuentra introducido.

Asumiendo que sin su varita no puede hacer mucha cosa. Intenta usarla y siente un chispazo terrible que le hace daño. Namjoon sacude la cabeza, suspirando con deje agotado Hoseok recoge con rapidez el articulo mágico.

—No puedes usarla. Es mía. Está llena de cabello de Thestral. —informa Namjoon y Jin da un zapateo.

— ¡Entonces dime qué alpacas hago para sacarte de aquí! —quisquilla exasperado por la poca cooperación de Namjoon para ¿Salvarlo? Ni siquiera entiende que están haciendo para este momento. Él luce demasiado calmado. Literalmente despreocupado a la situación que se está desarrollando.

—Ya se los dije: Váyanse de aquí. Gasta tus esfuerzos en quitar la barrera de fuego maligno—Señala a un lado—. Y váyanse. Están dándole la oportunidad que quiere. No es el punto. Váyanse. —Insiste Namjoon.

—No te-

Debido a una exclamación Jin gira la cabeza, dando cuenta de que la varita de Jungkook salió volando por la presión al bloquear un hechizo—AVADA KEDAVRA—. El rayo verde es tan veloz que a Jungkook no le iba a dar tiempo de cambiar de forma, ni siquiera alejarse. No obstante, el hechizo asesino no impacta contra él, sino contra Jin que apenas notó la varita del licántropo lejos, lo puso tras de sí para protegerlo.

Jin suelta un último respiro, con sus facciones relajándose, sus ojos pierden brillo. Cae de rodillas y luego a un lado. Un cuerpo flojo y muerto. Namjoon entreabre la boca, con líquido negro saliendo de entre sus labios y generando que las líneas en el suelo empiecen a brillar.

— ¡JIN! —Jungkook intenta tomarlo del suelo, sin poder hacerlo por lo caliente que se siente el cuerpo de él. La marca de Jin brilla y Jisoo saca de su ropa uno de los medallones. Uno con piedra rosa en el medio y tirándolo al suelo.

— ¿Qué mierda? —balbucea Yoongi, compungido por la sensación extraña. Se siente mal. Con ganas de tumbarse al piso a aprender de nuevo como respirar. Hay algo yendo mal. El líquido que manó de la boca de Namjoon se desliza hasta llegar al medallón y tras recubrirlo se vuelve una enorme burbuja.

Que al reventar, muestra a una chica sentada en el suelo. Ella voltea a todos lados, sin entender dónde está. Se palpa la cara y levanta de manera torpe. Jisoo sonríe amplia— ¿Ma-mamá? —balbucea Rosé, con las manos hacia su pecho.

—D-dónde estamos, qué-

Rosé chilla, con el hechizo repentino que ataca a Jisoo. Viniendo de Jimin que se acerca a medida que salen encantamientos más agresivos y furiosos del morpho con el cabello variando entre rojo y azul. Sin saber cómo manejar la rabia, la tristeza y pánico que siente. Se detiene debido a que Rosé se interpone.

—P-por favor... n-no le hagas nada. e-es... ella es mi- Por favor no le hagas daño. —pide Rosé interpuesta. Jimin se la viendo con los labios temblando y empezando a llorar.

—Ella-

— ¡SECTUMSEMPRA!

Suelta la varita, tomándose el cuello por la cortada violenta y enorme en este. Rosé, retrocede, cubriéndose la cara sin entender nada— ¡AVADA KEDAVRA! —. Debido a la fuerza del hechizo, Jimin acaba cayendo atrás, impulsado y quedando a los pies de Taehyung que grita dejándose caer junto a él.

—Minie, Minie. —llama desesperado, tomándolo del rostro. Namjoon vuelve a toser, soltando aquel líquido negro y Jisoo deja caer el segundo medallón. Este de piedra blanquecina. Sucede el mismo proceso y esta vez, una chica de cabello oscuro y mechones rubios frontales aparece, viendo alrededor.

— ¿Qué pasa? —pregunta intimidada, rígida en su lugar.

—Mamá por favor ya-

—Avada Kedavra.

Rosé se cubre los oídos y Jennie se hace atrás, temblando. Taehyung siente peso recostado de él y al girar la cabeza, da cuenta de Jungkook echado en el suelo, muerto por haberse puesto en medio en el impulso más básico de cubrir a alguien herido de su manada.

Jisoo tira el último medallón y en pocos minutos, se muestra esa dama danzarina que tanto tiempo Yoongi pudo ver orbitando alrededor de Jisoo. La mujer se quita el velo de la cara, mostrando que es Lisa. Jisoo sonríe, dando algunos saltos antes de ir hacia a ella y abrazarla con fuerza.

—Todo este tiempo tuvo el alma de su esposa, atrapada—gimotea Yoongi retrocediendo—. También las de sus hijas... a costas de saber que eso les estaba haciendo daño. —Sus labios tiemblan, sintiéndose mal.

Como si algo dentro de él está roto. Hoseok toma a Jungkook, buscando sentir algo de él y no hay nada. Totalmente vacío. Taehyung logra curar las heridas de Jimin a sabiendas de que eso no sirve, pues eso no es lo que lo mató o estaba matando tan siquiera. Namjoon levanta una ceja, dando continuos toques a la barrera fluctuante.

— ¡Ya están aquí! ¡Ahora todas están aquí! —Celebra Jisoo llorando de alegría. Toma a Lisa de la cara y junta los labios con ella, Lisa no se mueve ni un ápice, con una expresión indiferente tirando a la molestia absoluto—. Ahora... ahora solo queda hacer lo último y-

— ¿Hacer qué más, Jisoo? —pregunta con voz pastosa y desenfadada—. ¿Qué no te basta con lo que ya hiciste todo este tiempo?

Hoseok levanta la cabeza, sorprendido de que ese reclamo saliera ¿No debería estar feliz? La acaban de revivir por lo que parece.

— ¡MATASTE A TRES NIÑOS! —Señala Lisa, furiosa. Jisoo apenas cobra lejanía, pasmada y rígida ante lo primero que ella dice—. ¡MATASTE A TRES NIÑOS AQUÍ! ¡MATASTE A UN MONTÓN DE GENTE ANTES! TODO PARA... ESTO.

— ¡TE TRAJE DE VUELTA!

—YO NO TE LO PEDÍ. YO NO QUERÍA VOLVER—reclama con los puños apretados—. NO ASÍ. NO DE ESTA MANERA. NO DESTRUYENDOLO TODO Y DESTRUYENDOTE A TI. PREFIERO ESTAR MUERTA QUE HABER REGRESADO DE ESTA FORMA.

Jisoo baja la mirada, con mil cosas pasando por su mente ¿Por qué no está feliz? ¿Por qué la está culpando? ¿Por qué está enojada? Por qué, por qué, por qué, por qué- Gira a Namjoon, quien continúa dando toques a la barrera.

—Esta es culpa tuya—Acusa pasando de Lisa y que no alcanza a detenerle el paso—. ¡Esto está pasando por culpa tuya! ¡NO PUEDO SER FELIZ PORQUE TU NO QUIERES QUE NADIE LO SEA!

 ¿Eso crees?

— ¡ES LA VERDAD!

—Sí y no.

Jisoo da un quejido de frustración total y ve hacia Yoongi, Taehyung y Hoseok, quienes se alejaron discretamente con los tres cuerpos sin vida. Jisoo vuelve a apuntar, esta vez hacia Yoongi que ni siquiera tiene la capacidad de moverse de dónde está o tomar su varita.

— ¡NO ME IMPORTA! ¡VOY A CAMBIARLO TODO ¡YA NO VAS A EXISTIR! ¡TODO ESTARÁ BIEN SI NO HAY MUERTE! ¡Y SI DESTRUYO A TUS MARCADOS, TU VAS A DESAPARECER! —asegura ella a gritos—. AVADA-

— ¡NO!

Lisa le arrebata la varita y el apunta a Jisoo en el cuello. La mujer la ve con ojos desorbitados. Sin comprender. En una total histeria donde no discierne nada aparte de su propia idea de la forma en que vale la pena existir. Lisa ve hacia el pequeño grupo, notando el pánico con el que se muestran y luego a las dos adolescentes que son sus hijas.

—Eso no tiene nada que ver con ellos, Jisoo—dice Lisa con expresión compungida—. Lo que estás haciendo no tiene sentido—La barrera de fuego empieza a caer, dejando el lugar en una moderada oscuridad—. Sé que estás triste, que desde que morí estás mal, luego Rosé, Jennie, el bebé—Jisoo moquea, mordiéndose el labio inferior y la varita clavándose un poco más en su carne. Dando la impresión de que acabaría por hundirse en ella—, pero eso no te da derecho a quitar la vida de otros.

Lisa retrocede y Jisoo queda ahí de pie, tiembla en su sitio.

—Yo solo quería que estuviéramos todas juntas sin que nada doliera. —solloza Jisoo.

Lisa ve un instante a Yoongi. El niño que siempre la notó y aun ahora la mira con esa expectación y encanto propio de alguien que ve un espíritu hermoso. Algo que no se consideraba por estar sufriendo al no ascender.

—La vida implica dolor y siempre puedes huir de ella—responde sin saber que más decirle. Jennie y rosé se acercan—. Nos tuviste todos estos años encerradas, sufriendo y agonizando, pidiéndote que nos dejarás ir, que aprenderías a vivir por tu cuenta de nuevo, pero... te aferraste al dolor.

— ¿¡Que más hacía!? Yo-

Un temblor hace que todos den una exclamación. Sin entender a qué viene el fenómeno repentino. Jisoo siente frío en la espalda. Uno que la hace temblar los dientes, sus labios ponerse purpuras y palidecer.

—Te lo advertí.

 

Chapter 70: Partida justa

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Namjoon está fuera de la barrera, con aspecto más lúgubre. Jisoo no tiene tiempo de alejarse, la muerte atraviesa su pecho con una mano. No sale sangre y ella no siente dolor. Tan solo una extraña presión. Lisa detiene a Rosé, que estuvo a poco de ir por ella.

—Yo cree el hechizo asesino, porque consideraba que es mejor y más justo, morir sin que haya dolor. Que caigas en un dulce sueño del que no despiertes—informa Namjoon, con su brazo entrando más y más en el pecho de Jisoo, sin salir del cuerpo a pesar de tener ya hasta el codo—. ¿Los magos? Hicieron el hechizo de manipulación. Hicieron el hechizo de tortura.

—Y-ya- Po-

Jisoo abre y cierra la boca, con ojos desorbitados y aferrándose a Namjoon con las manos, intenta no caer.

—Está en la naturaleza de algunos querer sufrimiento, agonía para los demás—Continúa y se detiene en el avance de su mano—. No obstante, estoy seguro de que tú no eres uno de esos seres. Que, por el contrario, solo querías dejar de sufrir y eso, te lo tomo en cuenta.

Jisoo tambalea hacia atrás, con las manos en su pecho y viendo que Namjoon tiene algo oscuro y brillante en su mano. Apretujándolo con tanta fuerza que esa cobertura oscura cae desvaneciéndose. Muy lentamente.

—Sin embargo, no cambia la realidad de lo que acabas de hacer: ¿Sabes por qué ese libro está incompleto? —Ladea la cabeza con una sonrisa cínica—. Porque no dejo vivir a nadie que se atreva a hacerles nada. Obtuviste lo que quisiste. A tu esposa y a tus hijas, tu precio por tenerlo: Tu vida.

La pequeña esfera acaba siendo una luz blanca y brillante. Jisoo da un último respiro antes de desplomarse. Namjoon sopla, haciendo que el alma de Jisoo quede flotando en el aire. Lisa sonríe tenue.

—Las grietas no eran tan graves, pero se contaminó. Es fácil hacerlo—informa avanzando—. Entenderán que deben devolver lo que tomaron sin querer. —Advierte a las tres y giran la cabeza hacia Yoongi, Taehyung y Hoseok que están al borde del desmayo.

—Sí, lo entendemos. —responde Lisa—. Gracias por... por eso. Sé que-

—No soy un torturador. Soy la muerte—Presenta Namjoon, levantando las manos—. Quien lo merezca, será una estrella más, quien no, se quedará a vagar para dar lugar a una creación más. —Lisa asiente y pide un momento.

—Gracias por todo y lamento haberte asustado, sobre cargado y todo eso. —dice Lisa a Yoongi que sacude la cabeza.

—Gracias por no intentar tomar mi cuerpo para dar escalofriantes mensajes. Eso ya me pasa demasiado seguido. Suerte. A todas.

—Sí~ Que les vaya bonito. —despide Hoseok con una sonrisa débil.

—Que descansen. —balbucea Taehyung medio dormido.

Despiden con la mano y Namjoon hace una fluritura simple con su varita. Las tres se desvanecen, convirtiéndose en esferas de energía. Con la de Jisoo siendo la más pequeña y la Lisa la más grande. Las cuatro salen por la ventana. Flotando. Yoongi da cuenta de que en la ropa de Namjoon, aparecen cuatro pequeñas cuentas brillantes.

—Les dije que se fueran. —Resalta avanzando hacia ellos—. Ahora se sienten de esta manera. A veces deberían dejar de ser tan necios. —Exhala Namjoon con impaciencia. El círculo en el suelo se borra junto a todos los símbolos y en ello, aparecen las tres almas con la notoria marca que ya tanto reconocen.

Dirigiéndose y entrando a través de la boca del cuerpo respectivo. Los tres toman un respiro profundo y tosen. Con Jungkook golpeándose la cabeza con Hoseok sin querer. Yoongi arruga la cara, la sensación dolorosa y desconocida en su pecho empieza a desvanecerse.

— ¿Qué pasó? —pregunta Jin con ojos entre cerrados.

— ¿N-no había más personas y fuego aquí? —balbucea Jungkook. Jimin se preocupa más por tantear que no haya ninguna herida o que Taehyung no lo asfixia del abrazo tan fuerte.

—Ya no. —Corta Hoseok.

—Ah.

— ¿El final boss fue Jisoo? —pregunta Yoongi con acidez.

—No. Nunca hubo final Boss. En esto no hubo un villano. Tan solo gente que no se conoce a sí misma y no sabe lidiar con tanto dolor o la idea de la muerte—responde Namjoon y Yoongi resopla—. Antes nos interrumpieron, pero dado que ya no será el caso ¿Me responden ahora? —Jungkook levanta una ceja y Taehyung suelta a Jimin—. ¿Qué es el árbol?

— ¡AY NO PUEDE SER! —quisquilla Jin levantándose y tambaleando por lo brusco de ello—. ¡No me puedes salir con eso ahora! No justo después de hacer revivir de una maldición asesina y haber sabido que todo pasaría estando tan relajadodentrodetuburbujitasinserclaroaquepodíasresolverlotODOTUSOLOKIMNAMJOONNOMESALGASCONESTABASURAAHORA. —Namjoon ríe por la nariz y acaba carcajeando al igual que Jin y los demás.

Así se rompe la seriedad de un momento.

—Hablo en serio, díganme ¿Qué es el árbol que les mostré? Con que uno responda es suficiente.

Todos giran la cabeza hacia Jimin, quien los mira con pánico.

—Tú ya lo descubriste ¿Cierto? —pregunta Jin—. Solo estás esperando estar seguro.

—E-es que-

—No pasa nada si no aciertas a la primera. Está bien. No es un examen. —Tranquiliza Taehyung y Jimin baja la mirada, avergonzado. Levanta del suelo y avanza hacia Namjoon, quien inclina la cabeza, esperando lo que tenga que decir.

Sabiéndolo perfectamente, pero que, de todos modos, salga de sus labios.

—Tú eres la muerte, la memoria profunda está en el Hades, que es su custodia, por eso estás tan cerca y nos podías mostrar aquello. Tu eres un guardián—Namjoon asiente suave, con sonrisa tierna—. Y lo que se alimenta directamente de la memoria profunda: Es la vida—Abren los ojos y dejan caer ligeramente la mandíbula—. Porque todos los eres vivos, más específicamente los humanos, se guían del conocimiento del pasado y en algún momento deben llegar a ella.

Abre y cierra la boca.

—Por eso todo se marchitaba cuando te acercabas y por eso nunca lo llegaste a tocar directamente. Es tu opuesto. Brilla, florece y crece, en cambio tú... marchitas todo... Y te sientes muy solo en ello.

Hay un breve instante de silencio en el que todos se reincorporan. Namjoon asiente.

—En efecto. El árbol es la vida.

Exclaman de alegría, con Jungkook yendo a cargar a Jimin y apretujarlo, sacándole el aire. Namjoon aprieta los ojos, encontrándolos tiernos en sus acciones. Todos comportándose como niños pequeños.

—Algunas personas han podido llegar ahí, por eso debo estarlo cuidando. Gente muy poderosa. Gente que tan solo quiere destrucción. Cuantas veces no han intentado podarlo—ríe para sí mismo—. Aunque claro, aun me falta una cuestión ¿Qué son ustedes?

—Los marcados. Duh. —responde Hoseok. Namjoon niega con la cabeza y hace un corte en espacio con la varita, abriendo lo que luce como un portal enorme. Los seis se ven entre sí— ¿Ha-hay algo más que vayas a hacer y sea totalmente anómalo? A-así no me asusto. Dime. —pide Hoseok aferrado a Jin por pánico y viceversa.

—Solo es para ir a un lugar mejor para hablar esta clase de cosas. Dejen de asustarse. Confíen un poco más en mi—Todos ponen el mismo gesto. Preguntando muy en el fondo ¿De verdad estás pidiendo eso justo ahora? Namjoon pasa primero, desvaneciéndose segundos pues—. Ya tienen comprobado que no van a morir. Dejen la angustia.

Hoseok y Jin chillan por tenerlo repentinamente a un lado. Esa atemporalidad es una mierda

Sea por curiosidad o simple juego natural, Jungkook es el primero en entrar, dando la impresión que entra en un cuerpo de agua. Taehyung y Jimin van poco después, Yoongi jala a Hoseok consigo y Jin se queda parece al frente. Indeciso de sí ir o no. Namjoon se para a su lado.

—Puedes confiar en mi. De verdad. —afirma Namjoon y Jin suspira antes de entrar. Namjoon cierra la abertura y deja el salón ordenado como si nada hubiera pasado.

Se acerca al cuerpo de Jisoo. El único que permanece por haber sido el único normal. Los de las otras tres, resultaban creados de magia y su esencia pura. Desvaneciéndose al instante. Presiona su mano con Jisoo y ella no demora en convertirse en un cuadro que ahora ocupa uno de los largos pasillos del colegio.

Cuadro en el que se encuentra con toda su familia, las tres jugando con sus largos vestidos y sonriendo contentas de estar unidas. Habiendo acabado con esta parte y sin nada más que hacer en el colegio hace una leve reverencia—Gracias por todo—. Despide al castillo y desaparece.

La nevada fuera se vuelve más tranquila y deja laviolencia con la que atacaba el área. Gracias a ello, el frío baja y losestudiantes, profesores y demás criaturas del colegio y alrededores, puedentener una tranquila noche navideña.

 

Chapter 71: Laguna infinita

Chapter Text

Taehyung ve alrededor, abriendo los ojos con sorpresa antes de sonreír amplio. Dando una vuelta sobre sí mismo con el ambiente tan hermoso que tienen. El cielo vacío, opaco y oscuro ¿Por qué? Porque ellos están en una laguna que se comió todas las estrellas. Taehyung da cuenta de la ropa que tiene. Mangas traslucidas de color púrpura que se amarran en su dedo medio, un cuello plumas apenas voluptuosas.

Pantalón que se hace zapatos y una capa corta de la cual cuelgan pequeños hilos brillantes.

Jungkook palpa la ropa que tienen, cernida, cómoda y de color negro. Dejando una abertura en su abdomen, donde tiene la marca y dejando talón y dedos de los pies libres. Se sienta, quitándose el cabello de la cara. El cuello de la vestimenta tiene pelaje tupido y blanquecino en contraste con las demás prendas.

—Este sitio sí que es bonito. —dice Hoseok. Vistiendo de amarillo. Las mangas amplias, anchas y que cuelgan. Amarrada a su cuello y dejando una abertura a su nuca. Pantalones marrones con botas largas. Yoongi se jala un poco el cuello de la túnica que lleva. Larga, ancha y totalmente negra con algunos bordados plateados.

Si la abre hay un traje igual de oscuro y cómodo. Sin nada que le disguste en todo el traje. Aparte de que le parece demasiado elegante.

—No me quejo del modista, pero ¿Por qué? —Se pregunta Jin.

Usa doble manga. Una blanca cernida a su piel y otra rosa más amplia. Siendo muy similar a una túnica de gala que le encanta. Las mangas solo hasta los hombros y una camisa larga que se extiende como una elegante cola.

— ¿Dónde está Namjoon? —pregunta Jimin viendo alrededor.

Sus hombros descubiertos, una blusa ancha y tela brillante abultada cerrada con aretes en sus muñecas, un ajustado corsé negro que da paso a una falda que se extiende atrás; con varias capaz dando la impresión de que son pétalos de flor. Pantalones ajustados con aberturas grandes a los costados. Palpa su pecho, contando un collar de flor.

—Seguro aparece de la nada otra vez. —bufa Jin con las manos en la cintura.

—Sino no hay gracia.

Jin chilla, echando a un lado y casi cayendo. Jungkook arruga la nariz, siempre será divertido. Los seis se acercan a Namjoon, quien luce más opaco de lo que veían antes. Namjoon levanta la mirada.

—Este lugar es extraño ¿No? Estando en todos lados, siempre estoy aquí—informa suspirando—. Es como mi propio santuario.

—Es decir, estamos en el cielo. —Clarifica Taehyung y Namjoon se encoge de hombros.

—Podría decirse que sí.

Duran cierto tiempo en silencio. El panorama es enorme y a más transcurren los ilusorios minutos, más se dan cuenta de que los seis brillan, Namjoon no lo hace. Luciendo cada vez más apagado en comparación. Jimin ladea la cabeza y lo toma de la mano, jugando con ella entre las suyas tan pequeñas.

—Tú eras la estrella oscura que vimos—Asiente—. Vimos todo… nosotros-

—Nací muerto. De algún modo inexplicable mi cuerpo funcionaba, mi mente existía y… no tenía alma. Todo el tiempo quise ser como los demás. Quería ser normal… Sentir, principalmente. Al morir, la muerte no sabía que hacer conmigo, porque existía y no. Nos mezclamos y acabé aquí.

Namjoon se sienta, viendo abajo como quien ve el cielo.

—Veía las vidas de los demás desean estar vivo alguna vez. Saber que era sentir… ¡Hasta que los vi a ustedes! —Jin se siente atacado de que, por su expresión, Namjoon luzca como un niño. Uno feliz y emocionado—. Porque a pesar de todos, ustedes eran diferentes. De algún modo, distaban de entender lo que los rodeaba. Pensaban distinto, sentían distinto y al final… solo estuvo el triste final.

—Estabas ahí, acompañándonos. —dice Yoongi.

—La gente como nosotros muere sola—Lamenta con una sonrisa decaída—. Quería que fuera diferente. Quería intentar que fuese distinto y que no quedara como una caída tras otra hasta que noté, que podían ser mucho más.

Pone la palma en el suelo y miles de destellos empiezan a brotar de este. Rodeándolos. Jugando en torno.

—Descubrí que como yo podía decidir sobre mucho más y que no debía estar solo.

Recuerda tanto a cada uno. La forma en que se comportaban: Jin ayudando de la nada a una completa desconocida en el bosque, su entusiasmo por la magia y su anhelo por usarla como la ayuda que es.

Yoongi amando la magia como a sí mismo, queriendo ser libre y feliz. Sin entorpecer o lastimar a nadie. Tan solo anhelando un amor ajeno, un piano y vida tranquila.

Hoseok queriendo paz a su madre. Yendo de aquí para allá, alegrando a quien estuviera en su camino. Llegando al punto de extrema abnegación por morir solo creyendo que su madre no lo hallaría.

Taehyung en su única expectativa de estar viendo el cielo, sentir lo que la tierra le permitía. Jugar y poco más. Un alma gemela sin saber que aguardaba y estaba tan cerca de la contraria.

Jimin en la iglesia, tan feliz de su creencia ferviente en Dios. Seguro de su existencia, de lo que significaba y siendo destartalada de la peor manera por fariseos. La forma en que la muerte su alma y la de Taehyung coincidieron por fin. Ambos viniendo de ambos extremos hasta coincidir en donde morirían. Él lo quiso así. Los hizo avanzar hasta encontrarse así fuese al último momento para que fuese menos doloroso.

Y Jungkook… el pequeño cachorro sin manada llorando y aullando por ella. Con tal desespero que consiguió hacerlo llegar directamente a él.

Tanto brillo que recuerda de ellos. el cristal roto, tal como su reflejo. Almas quebradas por la destrucción a su alrededor. Fuego, violación, castración, degollación, Obscurus… Un espejo en mil pedazos donde Namjoon se reflejaba sin más, moviendo los trozos para armarlo.

Llorando por intentar salvar a los demás que tuvieron un destino igual al suyo. queriendo cambiarlo.

Jin frunce las cejas, pensando.

—No estás solo custodiando el árbol, que es la vida, es decir-

—Ustedes son el árbol.

Sonríe amplio encogiéndose de hombros.

Aun lo recuerda. Como a cada una de esas almas que mantenía para sí lograban hacer que ese árbol empezara a brillar mucho más. Que sus hojas fuesen más grandes, más hermosas. Los seis quedan con la confusión encima. Pues está diciendo que mientras él es la muerte, ellos seis son vida.

—No mueren no porque yo lo decida, es que ustedes no pueden morir—aclara Namjoon—. Porque son más importantes, porque mientras yo exista, ustedes lo harán.

—Si hay vida, hay muerte y si hay muerte, hay vida. —Redondea Yoongi.

— ¿Por qué somos seis? No estoy entendiendo que hiciste. —admite Jimin confundido.

—Sencillo. Cada uno de ustedes es un aspecto. Jin es el inicio, por ello es capaz de percibir energía, nacimientos y demás; Jungkook simboliza la libertad y conexión entre especies—Jungkook arruga la nariz, sonriendo amplio—. Hoseok es la felicidad incluso en la adversidad. A pesar de la tristeza, habrá alegría—Pone las manos en sus mejillas. Le gusta cómo suena—. Taehyung es la belleza que existe en todos a pesar de las opiniones—Se encoge de hombros, sonrojándose—. Jimin es la pasión y anhelo de competición. Es el arte—El morpho se cubre con una mano—. Y Yoongi es el guía en el final. Para las almas que se escapan sin querer y no saben qué hacer. Las últimas estancias llenas de paz.

Jimin recuerda esa vez que Namjoon estuvo tocando un árbol y este se marchitó por completo. Llegando a perder ramas en ello. Como al tocarlo junto a él, volvía a la vida. Gimotea acabando por ir a abrazarlo para sorpresa de él. Namjoon le da palmadas suaves, con lágrimas saliendo sin que él lo quiera.

—Estuviste esperándonos… todo este tiempo tu solo… Gracias.

Namjoon recuesta la cabeza, entrecerrando los ojos con una sensación de tranquilidad inaudita. Jungkook se une a ello también. Taehyung, Hoseok y Yoongi hasta que Jin también lo hace. Un abrazo de los siete, sentados sobre la enorme laguna de estrellas. Siendo realmente, la túnica de la muerte, donde todas las almas antes de regresar, pasan su tiempo en compañía de muchas más.


—E-esto… Esp-esperen un momento.

—N-no te desmayes por favor. —Pide Yoongi a su papá. Viéndolo entre pálido y a poco de desvanecerse dónde está-

Aparecer de repente en casa de Seojoon y Hyungsik, hacer aparecer a los demás y dar explicaciones de que pasa es sobradamente raro. Por no decir que también entra el problema de que Namjoon explica detalles nimios que ni siquiera los afectados querían saber.

—No fueron abandonados y yo no sabía mucho de veelas, así que simplemente los hice aparecer como un par de ninfas: Cerca de un orfanato. Fue culpa de ustedes por crecer tan rápido—explica Namjoon sobre Jimin y Taehyung y de dónde vienen—. También lo consideraba oportuno.

—Ahora siento que mis traumas de la infancia no valieron de nada. —dice Taehyung con una mano en las sienes.

—Esto quiere decir que… ¿Se irán? —pregunta la Sra. Kim asustada de ese aspecto. Jin se encoge de hombros. Namjoon niega con la cabeza.

—Estamos en todos lados. No se angustie por nada. Lo único que ha cambiado, es la consciencia que hay a sus existencias, no lo que ya tenían claro. Tienen una familia y es todo. —Acaba y ella no luce precisamente aliviada.

Dejando todo en la sala va a otra habitación. Lugar dónde está la que ocupaba el papel de su madre. Namjoon queda de pie frente a ella, que es la que peor se tomó todo. No es de extrañar. Fue decirle que todo este tiempo, su hijo real estaba muerto y lo que vivió, fue una pequeña ilusión.

—Lo siento.

Ella levanta la mirada, viéndolo fijamente hasta levantarse y abrazarlo. Namjoon abre los ojos de par en par, constipado de que lo hiciera. Esperaba que lo odiara o algo peor. No que hiciera esto.

—Fuiste mi hijo todo este tiempo y vas a hacerlo hasta que me muera. El amor que te tengo no es una ilusión. —solloza apretándolo. Pues poco le importa. A pesar de que ahora la diferencia existe en su mente.

Namjoon es su hijo. Recuerda lo que hacía de niño, cuando se ponía a llorar, cuando le pedía ayuda, sus accidentes rompiendo cosas. Tantas vivencias que para ella no son una mentira. Que están y se quedarán ahí. Indiferentemente de que Namjoon sea un ente alejado de su comprensión. Entrecierra los ojos y toma su túnica, abrazándola así.

Evitando que se consuma.

—Te amo mamá. —dice en voz baja.

Que extraño… nunca dije algo así…

Chapter 72: Muerte oscura

Chapter Text

—Nonono, esto es mio. Alééééééééééjate que aún tiene tiempo.

Namjoon ríe por la nariz y se endereza, con Jungkook sacando del agua a un zorro pequeño que tose y recupera el aliento. Estuvo a escasos segundos de morir y si Namjoon lo tocaba, seguro que pasaba. Jungkook lo abraza y estira los labios viendo a Namjoon. Quien se encoge de hombros.

—No recuerdo el momento en que esto se hizo una carrera.

— ¡Ya hay muchos animales en peligro de desaparecer! —quejumbra el contrario.

—Lo sé.

Empiezan a caminar juntos. Jungkook deja al zorro en tierra y cerca de la ubicación de su madre para que se marchen. Va con las manos tras espalda, dando largos y saltarines pasos. Namjoon levanta la mirada, notando el montón de aves que hay circulando la zona.

— ¿Qué tal va la manada? —pregunta Namjoon.

—Bien. Han tenido muchos cachorros.

—Eso es bueno. Pronto este lugar estará poblado de nuevo.

—Si~

— ¿Estás feliz?

Jungkook arruga la nariz y se acerca a darle un pequeño beso en la sien, con Namjoon cerrando un ojo por ello.

—Claro que sí ¿Qué hay de ti? —Namjoon pone las manos tras su espalda, con su túnica larga e interminable obteniendo más pequeños puntos en su inacabable espacio.

—Sí.

Jungkook cambia de forma. Sigue siendo un lobo enorme y negro, con la diferencia de que en cuello tiene una felpuda y ancha área de color blanco que lo distingue. Para este momento, muchos lo han visto. Muchos saben de él y lo consideran una especie de espíritu de la naturaleza.

Uno que anda guiando licántropos a reservas y zonas donde podrán tener una mejor oportunidad de vivir en manada. Evitando que cazadores lastimen animales afectados o en peligro de extinguirse. Una vocación más que perfecta para Jungkook, siendo su incapacidad para quedarse quieto en un solo sitio. Viaja de un lado a otro sencillamente conociendo a cuantos animales haya.

Cuantos lo necesiten sea para vivir solos o en compañía de los humanos. Magos o muggles.

Namjoon abre un portal en el espacio, Jungkook entra y luego quien lo abrió.


—Dudo que eso sea precisamente lo que necesitan en este momento.

— ¡Es lo que más necesitan en este momento!

Yoongi mantiene una mano en su rostro, negando con la cabeza. Namjoon y Jungkook aparecen, con Namjoon aguantando la risa por el panorama en el que se encuentran. Es literalmente las afuera de un hospital. Más específicamente el área de los pacientes terminales. Que justamente Yoongi y Hoseok coincidan aquí no es sorpresa.

Es lo usual.

—Hoseok, van a morir pronto-

— ¡De diversión!

—Alguien deme paciencia. —Exhala Yoongi apretando la mano en su cara.

—Hey, merecen un tiempo feliz. —Apoya Jungkook, moviendo la cola y sacando la lengua. Siendo que ahora apoden entenderlo incluso como lobo.

—Están terminales, necesitan paz.

— ¡Y DIVERSION! —Insiste Hoseok con amplia sonrisa.

Resulta raro que no vayan unidos. Principalmente porque aparte de la tranquilidad de una muerte serena, Hoseok se esmera en que las personas tengan un final alegre. Que al menos recuerden la felicidad en sus vidas por más pequeña que sea. Así mismo va de aquí para allá, casi atormentando a la gente adulta para que no viva estresada.

—No viene mal un poco de eso de vez en cuando. —Apoya Namjoon y Yoongi lo juzga al instante.

—La respuesta sigue siendo no. Van a morir—Le tapa la boca a Hoseok—. Y punto.

—Por cierto ¿A que vinieron? —pregunta curioso quitando la mano de Yoongi. Namjoon señala arriba, mostrando que se acerca luna llena—. AY, SE ME HABÍA OLVIDADO.

—Te lo dije hace media hora ¿Cómo no te acuerdas? —Queja Yoongi.

Namjoon hace un corte. Dejándolos continuar con su “discusión”, a final de cuentas, no tiene mucho que extender o agregar al asunto. Ellos son así. No tienen como evitarlo. No obstante, Yoongi sigue dejándolo estar. Una clara señal de que quiere que esté ahí. Mucho lloriquear al respecto, pero es él quien lo mantiene.


— ¡Taehyung!

Aplauden al tiempo que Taehyung deja a Jin en el suelo, estando ambos bailando en medio de un bosque suizo. Es iniciado el invierno, momento en el que la energía tiene mucho más complicado fluir en la naturaleza en sí. Se dieron cuenta de que si Jin los guía, hay más posibilidad de creación en el invierno.

Taehyung lo ayuda con eso, ambos bailando para guiar la energía a que vaya a sus determinados lugares. Claro, Jin acaba asustándose de que Taehyung tome mando del baile y lo levante como si nada de la cintura. Desde que aprendieron a patinar sobre hielo se empeña en hacerlo.

¿Qué sucede?

Que la vida que surge, es la más hermosa que nadie pueda admirar.

— ¡AY! ¡YA PUEDES BAILAR SIN MI AYUDA! —lloriquea Hoseok lleno de orgullo. Jin se queda agarrado a Taehyung que lo carga—. Que orgullo, recuerdo que hace apenas unos años no sabías ni como bailar un miserable vals y me destrozaste los pies.

— ¡OYE! ¡NO ME AVERGUENCES! —reclama Jin, causando risas. Namjoon ve alrededor.

— ¿Jimin no está aquí?

—No. Ya puedes suponer dónde está. —responde Taehyung.

Namjoon niega con la cabeza, siempre lo mismo.


Toma un respiro y levanta los brazos haciendo un Échappé, generando interminables ondas en el agua. Algunas partículas brillantes empiezan a salir. Manando del agua a cada toque que hace. Avanza haciendo Brisé volé y se detiene de puntas, sentándose poco después y agitar los brazos en constancia con la melodía imaginaria que se formula en su mente. Una que solo él está escuchando.

Da una risita al sentir un beso en el hombro, gira la cabeza, encontrando a Namjoon detrás suyo. Recuesta de él al instante, recogiendo las piernas hacia su pecho.

— ¿Por qué siempre te quedas aquí?

—No lo sé. Me gusta bailar aquí. Es todo. —dice cerrando los ojos.

Jimin suele quedarse en la laguna de estrellas aun si es a solas. Claro, pasa tiempo con todos los demás, pero dentro de sus preferencias está permanecer aquí. Bailando hasta no poder más, que alguien se una o que alguien lo detenga. Siendo usualmente la primera con Hoseok y Taehyung.

—Además, todos van a venir aquí, me gusta estar antes, así no dirán que llego tarde. —Justifica Jimin risueño. Namjoon lo toma del rostro y le da un beso suave. Jimin no demora en pasar los brazos por sus hombros y sujetarlo tanto de la espalda como del cabello.

Resultando en una fusión muy natural: El arte, la pasión y la inspiración con la muerte. Un reavivar del espíritu romántico que se encuentra dentro de los seres humanos. Jimin acaba subiéndose del todo sobre Namjoon, con las piernas a cada lado de la cadera de Namjoon.

Sufre un escalofrío al sentir besos en el hombro y presión en la espalda. Con Jungkook arrastrando los dientes por su piel. Taehyung teniendo a Jin encima a poca distancia del trio y Yoongi junto a Hoseok peleándose –en apariencia-, por ver quien acaba dominando más de los dos.

Namjoon acaba echado con Jimin encima, jadeando. Apoya las manos en sus muslos, mientras Jungkook las sube por el pecho del pelirosa. Acariciando la zona. Romper la ropa resulta indiferente, con solo quererlo va a volver a aparecer. Para algo tienen magia.

Para gastarla en cosas inútiles.

Namjoon sonríe leve, malicioso. Masturba a Jimin, viendo como Jungkook se empeña en morderlo en el cuello rasguñarlo en el pecho. Gira la cabeza un instante por escuchar un chillido de Jin, quien se acopla sobre Taehyung, los ojos vidriosos y la vista perdida por los embistes que recibe.

Siempre que hay luna llena, vienen todos aquí. Están todos juntos, sin excepción o sin interesar como empiecen. Lo tomaron como una costumbre y así estar seguros de que ninguno quede más excluido. Jimin toma a Namjoon de la cara para que vuelva a mirarlo. Comiéndole la boca y ahogando el gemido que queda de ser penetrado.

. . .

— ¿Qué tienes? —pregunta Jungkook.

—Estaba pensando en que quizá debería tentar más a Corea del norte a lanzar bombas. A ver qué sucede.

— ¡NO! —chillan Jin, Hoseok y Yoongi. Taehyung se ríe, echado a un lado de Namjoon y Jimin bosteza.

—Está bromeando. No haría eso. No si no quiere que nos molestemos con él de nuevo. —tararea Jimin estirando los brazos. Namjoon saca los labios un poco.

Sí, tardaron demasiado en estar bien después de enterarse de todo. Mejor no tentar la suerte con algo de ese calibre. Al menos no de momento que la vida general se sigue estabilizando apenas.

—Pronto inician las navidades. Tendremos que ir a casa, mamá me va a recibir como siempre, mi hermano—El Sr. Min y ella decidieron adoptar un niño y este resultó ser un mago. Menuda suerte—. Sus padres; la convivencia usual, feliz, como si fuera todo normal. Como si nada malo pasara alrededor, pero al mismo tiempo hay muchos que no llegaran a eso. Que tendrán tiempos oscuros donde yo tendré que recogerlos…—medita Namjoon viendo arriba—. He pensando que tal vez, logro ser una estrella como los demás o como ustedes, porque yo me encargo de crearla y el creador, solo hace lo que no tiene y quisiera tener… yo no puedo brillar.

Mira su mano. Siendo esta negra y toda su presencia en el lugar es oscura. Diferente a la del resto que con solo respirar son deslumbrantes luces capaces de guiar a muchos más. De animarlos. Jimin que genera más artistas, más sensibilidad y pasión por lo que se ama.

Arte, ciencia, lo que sea que genere pasión en las personas, él las hace surgir, las hace crecer y que inunden sus vidas. Que sea desorbitante; Taehyung les brinda belleza y el sentido de la misma. Que el amor propio pueda surgir en ellos. Considerarse como son: Hermosos por el hecho de haber nacido. Hoseok los hace felices por estar vivos, por respirar, por lo que tienen y aun si pierden, tener confianza en que en algún momento la felicidad volverá y deben pelear por tenerla.

Jin ayuda a que inicie, conducir esos brillantes hilos hacia los lugares donde se necesitan y Yoongi, augura un final tranquilo, sin sufrimiento. Jungkook permitiendo que las diferentes formas tengan un espacio y coexistan sin problema.

Todo ellos hacen cosas maravillosas…

Mientras él, Namjoon, no hace sino consumirlas, apagarlas y darles un lugar para otro tipo de existencia hasta que decidan volver.

—Hay cosas que no se pueden tener nunca, supongo. —Concluye aquella reflexión.

—Ay, te estás equivocando en algo tan básico que me duele Namjoon—acusa Jin—. Ya tú eres brillante.

— ¿Ah?

—Claro, lo que pasa es que tú no te puedes dar cuenta.

—Tu brillas mucho.

—Más que cualquiera de nosotros.

—Eres muy especial.

Namjoon los escucha sin entender de que pueden estar hablando o si se quedaron ciegos por a saber qué razón.

— ¿Por qué tienes que ser igual para considerar que brillas? —pregunta Jungkook ladeando la cabeza—. Tú brillas a tu propia manera, una con la que consigues crear otra igual de fascinante. Todas las estrellas existen gracias a ti.

—Eres una muerte tan oscura, que nadie es capaz de mirarte fijamente sin sentir que se perdería, como quien mira demasiado la luz—propone Jin con una sonrisa—. No creas que eres menos que nosotros. Tampoco creas que te hace falta nada…

—ya Eres perfecto. —Completa Jimin dándole un beso en la mejilla.

—Como la noche. —suspira Yoongi.

—Como el día. —Prosigue Hoseok.

—Y como el final… La oscura muerte que a todos recibe y que nunca solo vayan a estar, no los asuste cambiar y haya un tierno descansar. —suspira Taehyung cerrando los ojos.

Jimin lo toma de la cara, dándole continuos besitos. El arte y la muerte en su eterna unión de simpatía excelsa. Así como la paz y la alegría, la simpleza natural y la muerte; el inicio y la belleza. Convergiendo siempre en unirse con la muerte como el final e inicio de todo.

Estando para reír de ternura a que empiece a llorar por hacerle notar, que es una estrella de oscuridad y no por eso, brilla menos que las demás.

—Te amo. —Se escucha en perfecto y melodioso unisón. La boca de los siete gesticulando igual, dejando ir el mismo sonido con el mismo sentimentalismo. Irremediable, irrefrenable.

Dicen todos, sin un objetivo fijo, dejando en el aire aquello en auténtica realidad. La vida que ama a la muerte, viceversa y la vida amándose a sí misma, tal como la muerte se ama. Que los ecos desconocidos, hayan sido llamados de amor, la memoria profunda el crecimiento de ello y la muerte oscura, la forma en que el lazo formado se concretara.

Incapaz de romperse a menos que la existencia misma termine.

Pues solo así. Esas siete estrellas, dejaran de quererse.

 

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