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Tinder fail

Summary:

Tesla debe presentar un simulador de choque automovilístico a una feria de ciencias, pero necesita un candidato que cumpla ciertas condiciones.

Edison y Curie le crean un perfil de Tinder para conseguir un conejillo de Indias que se deje engañar por el atractivo del científico y quien cae en esta trampa es Loki Laufeyson.

Notes:

Hola! Este es un regalo para mi mejor amigo, espero lo disfruten.

Chapter 1: Un candidato apto

Chapter Text

— Lo siento doctor Tesla, pero lo nuestro... lo que hemos construido estos meses ha terminado. — decía Göndull dramáticamente mientras cuidaba su estomago.

 

— ¡No Göndull! Te necesito, no puedes irte. — rogó el científico a la joven. — Por favor no te vayas.

 

— No puedo, yo... ¡no voy a volver a subirme a esa cosa! — señaló un objeto del laboratorio. — Tendrá que conseguir otro sujeto de prueba, lo nuestro terminó.

 

— ¡Dale una última oportunidad! — pidió Nikola desesperado. — El “prototipo simulador ultra choque tercero en fila de entre seiscientos intentos” puede mejorar.

 

— ¿Quién le puso ese nombre tan ridículo? — preguntaba una joven científica de cabello verde.

 

— Solo Nikola podría poner un nombre tan horrible... — dijo su otro compañero a su lado.

 

Ambos veían la triste escena.

 

Göndull, su compañera de laboratorio y conejillo de Indias estaba renunciando al equipo tras sufrir varios mareos y náuseas con el nuevo simulador.

 

Todo empezó hace tres meses, se iba a realizar una feria de ciencias solidaria para la ciudad la cual les encargó un simulador de choque para que puedan subirse civiles. Nikola Tesla prometió desarrollarlo con su equipo pero este tenía bastantes fallos en su fase beta.

 

Aunque Göndull los había ayudado por años ya no quería participar del desafío puesto que le estaba cobrando su salud y cordura.

 

— No puedo más, lo lamento por usted Doctor Tesla pero ¡yo renuncio! — Göndull se fue dramáticamente del lugar sin mirar atrás y Tesla quedó roto al quedarse sin una pieza vital para terminar el “prototipo simulador ultra choque tercero en fila de entre seiscientos intentos”.

 

— Felicidades, acaban de interpretar la escena más cliché de un anime shoujo. — aplaudió sin gracia la Doctora Curie.

 

— Fue realmente conmovedor, pero ahora tenemos un problema. — dijo el Doctor Edison pensando seriamente.

 

— ¡Esto es malo! — se lamentó Nikola. — La feria es en tres meses, necesito conseguir un candidato pronto o de lo contrario.

 

“De lo contrario no podremos presentar el simulador” pensaron Marie y Thomas cuando...

 

— ¡De lo contrario tendremos que hacer que lo usen sin haber sido probado antes!

 

— ¡Eso no es opción! — estallaron sus amigos.

 

Después de calmarse el grupo científico se sentó en una mesa a compartir sus ideas mientras tomaban café.

 

— Tenemos que pensarlo bien, necesitamos un conejillo de indias. — dijo la doctora Curie con seriedad.

 

— No le digas conejillo de indias, nuestro candidato será un miembro más del equipo. — suspiro Nikola.

 

— Quizás si ofrecemos una buena suma de dinero consigamos a alguien lo suficientemente desesperado para aceptar el trabajo. — sugirió el doctor Edison con una mirada sospechosa, ¡pero definitivamente no eran malas intenciones! 

 

— La desesperación no es suficiente, tiene que ser apto para el simulador. — intervino Nikola pensativo.

 

— ¡Bien, yo buscaré a alguien capacitado para el puesto! — dijo Marie decidida. — No destruyan el laboratorio sin mi. 

 

La doctora Curie se marchó y sus amigos rezaron para que consiguiera gente, pero después de una semana...

 

No pudo conseguir a nadie.

 

Por más que buscó entre todos sus conocidos nadie aceptó el trabajo, todos conocían las circunstancias en las que trabajaba y no quisieron tomar el riesgo.

 

— Les juro que lo intenté. — se lamentaba Marie mientras era consolada por sus compañeros en el laboratorio.

 

No mentía, había subido a todas sus redes sociales el pedido, pero nadie accedía.

 

— Es una misión imposible... — dijo la joven agotada. — Incluso lo compartí con mi grupo de la secundaria.

 

— Parece difícil, ya que, si tanto insisten, ¡yo lo haré! — dijo el doctor Edison con una sonrisa.

 

— Nadie insistió. — se quejó la doctora Curie.

 

— Déjalo. — intervino Nikola calmando a su compañera.

 

Entonces la tarea quedó en manos de Thomas Edison quien imprimió unos folletos y los repartió por plazas e incluso en las calles seguro de que alguien llamaría para el puesto, más eso jamás pasó.

 

— Es una misión imposible. — se lamentaba Edison después de una semana en el laboratorio siendo consolado por sus compañeros.

 

— Te lo dije, idiota. — le recordó Marie.

 

Nikola se sintió responsable, sus colegas ya lo habían intentando, entonces...

 

— Tal vez yo podría-

 

— ¡No! — dijeron rápidamente sus compañeros.

 

— Seguro harás algo como hacer ver el trabajo más peligroso de lo que es. — regañó Marie. 

 

— Harás que nuestras bajas posibilidades se reduzcan a cero porque no eres capaz de guardarte los detalles para ti. — se opuso Thomas.

 

— ¡Solo complicarás las cosas! — dijeron los dos a la vez.

 

— Pudieron ser menos duros. — suspiró su amigo, pero en su rostro se notaba que no se había ofendido en lo más mínimo. — Pero tienen razón, se los encargo a ustedes, ¡confiaré en que lo lograrán!

 

Sus amigos sonrieron, definitivamente encontrarían una manera.

 

Pero unas horas después.

 

— Marie, la chica a la cual estaba insistiéndole acaba de bloquearme... ¿tan detestables somos? — se lamentaba Edison mientras miraba la pantalla de su celular.

 

— Quizás te bloqueo porque eres horrible y no por el simulador.

 

— Gracias, eres tan alentadora... — dijo sarcástico.

 

Ambos estaban en la mesa del laboratorio mientras Nikola a una distancia prudente trabajaba en arreglar el simulador.

 

— Oye Marie, ¿no crees que Nikola es muy guapo? — dijo Edison mirando a Tesla.

 

— ¿Guapo? — Marie miró a Edison de forma extraña. — ¿Acaso estas...?

 

— ¡No me gusta ni nada! — se defendió rápidamente el científico. — Solo digo, es guapo, hay posibilidad de que alguien acepte seducida por el.

 

— Estas loco, en cuanto sepan que el trabajo no es ser su novia renunciarán. — le recordó Marie.

 

— ¿Y es necesario que lo sepan? Solo digo...

 

— Te escucho. 

 

Ambos científicos empezaron a conspirar por su cuenta entre risas sospechosas que para suerte de ambos Nikola no vio extraño.

 

— Tuviste una idea brillante doctor Edison. — felicitó Marie contenta.

 

— Es la primera vez que me llamas así. — Thomas dijo ilusionado.

 

— No te acostumbres.

 

Y se rompieron sus ilusiones.

 

Horas después pusieron su plan en marcha.

 

Crearon una cuenta de Tinder con el perfil de Nikola Tesla.

 

— ¿Cuales son los fuertes de Nikola? — dijo Edison quien escribía.

 

— Inteligente, ingenioso, amable, divertido... hasta cierto punto, buena compañía, ¡confiable! — eran las cosas que resaltaba la doctora Curie.

 

— ¡Lo tengo! — Edison escribió cada cosa. — ¿Qué buscamos en nuestro conejillo de Indias?

 

— Sano físicamente, que cada órgano este en su lugar, no queremos accidentes, sin problemas respiratorios, alocado, estatura promedio, mayor de dieciocho años, pero que no sea un anciano. — Enumeró Marie.

 

— ¿Crees que alguien caerá con eso? — dijo Edison sin creerlo.

 

— Tenemos que intentar.

 

Y así crearon un perfil para Nikola Tesla en Tinder.

 

Sin que este lo sepa...