Work Text:
Desde hace un tiempo indefinido. Nero, considera que la suerte que le toca muchas veces, bueno, esta maldita o de plano es pésima.
“Estúpida Nico” insulto Nero entre dientes una vez que su ‘compañera de trabajo’ dio por terminada la llamada.
Se prometió así mismo que le reclamaría (léase ‘insultar’) en persona por tener las peores ideas en los momentos mas inoportunos (ya le había contado a la imbécil de Nico sobre el trabajo antes de que comenzara con su proyecto de mierda, por lo tanto no hay excusa que valga).
Bien, tal vez con cabeza fría admitirá -no lo hará- que no era algo tan terrible, pero sin dudas lo deja en problemas. Mejor aun ¿Por qué no se digno en decirle antes de comenzar su proyecto? podría haber arreglado otro tipo de transporte.
Realmente esa lunática no tuvo mejor momento para realizar reparaciones ¿o eran modificaciones? Honestamente ya ni recuerda exactamente lo que tenia pensado hacer, en todo caso vería la misma furgoneta, en el mismo estado de siempre, mientras ella seguramente se jactara de su trabajo.
¿Pero justamente debía de ser el día en que tenía que pasar por él? para llevarlo a realizar un trabajo jodidamente bueno. En lo que respecta la paga, si que es buena y carajo, el encargo se lo dio Dante, claro que todo a espaldas de Vergil.
“Ya tengo suficiente dinero por ahora, y a ti, no te vendría mal algo extra ¿No te parece, chico?”.
Si fueran una familia mas convencional esto habría sido únicamente un tío ordinario regalando dinero a su sobrino mientras le pide que guarde el secreto ante su estricto padre. Bueno, en cierta medida si lo es, solo que Nero debe de ir y ganarse ese dinero.
Y para el orgullo de Nero siente la responsabilidad de cumplir con el encargo. Tanto por el dinero (no es tan idiota como para desaprovechar una oportunidad de ese calibre, realmente lo ultimo que quiere es convertirse en Dante, con todo eso de coleccionar deuda sobre deuda), como que también fue su tío quien se lo dio. Era algo sumamente importante.
Claro, en un primer momento sonaba a que Dante lo cedió por aburrimiento (no es que eso sea raro en él), pero Nero ha mejorado en comprender lo que Dante no le dice y pese a todo, resulto ser un gesto agradable (todos ellos están estreñidos emocionalmente ¿Ok? -especialmente los gemelos-).
Por lo tanto tiene razones -absolutamente validas- para enojarse con Nico y su acto tan negligente de ultimo minuto. Dejando ahora a Nero con el mayúsculo problema de ¿Como se supone que vaya sin algún medio decente y propio para llegar? Son 3 horas de viaje en carretera.
Por lo pronto quedarse mirando al cartel de Neón con ira dirigida a una persona en especifico, no hará que aparezca alguna solución mágica a su situación.
Por lo pronto regresa al interior del edificio, se vio en la necesidad de salir por un momento a causa de la terrible señal que existe allí dentro, eso explicaría porque Dante solo usa un teléfono fijo incluso hoy en día -esta mas que seguro que no solo es eso-.
Deja que el ruido de sus botas al pisar con demasiada fuerza resuene por la toda recepción de Devil May Cry.
Para añadir un poco de molestia a su frustración actual, el sonido que él mismo genera se ve opacado por la discusión que llevan a cabo su padre y tío en el piso de arriba.
Discusión que es amortiguada por la distancia -gracias al cielo-, le impide a Nero escucharlos en su totalidad, tampoco es como si quisiera saber por cual que tontería se están peleando esta vez.
“Realmente son unos niños” menciono sin mucho animo.
Puede dar fe en que no falta mucho para que vea alguno de los gemelos rodar escaleras abajo o en el peor de los casos, atravesar el techo sobre su cabeza.
Realmente esta perdido.
Justamente cuando estaba por darse por vencido -y casi- como si fuera una respuesta mística todos sus problemas -al menos este en concreto- mira sobre el escritorio de Dante. Allí como si nada reposando tranquilamente, lado a lado, la espada diabólica Dante y Yamato.
Tal vez, esa podría ser su solución.
“¿Debería pedirle que me llevara?” descarto la idea al instante, ahora que las voces familiares son aun mas claras y estruendosas que hace un momento, sin que Nero se vea en la necesidad de usar algún sentido del oído avanzado por su herencia demoniaca.
Aparte, de lo poco que ha logrado aprender de su padre, sin lugar a dudas se ofendería por usarlo taxi instantáneo -ya puede imaginar a Vergil con su mejor cara de culo, negando y catalogando a su petición de tonta/estúpida-.
“Sera mejor que no intervenga” además no tiene tiempo de entrometerse en donde no le llaman; y si llega hacerlo tendría que parar a ambas partes a los golpes o separarlos como 2 gatos que se intimidan mutuamente, hasta que inevitablemente uno termina mordiendo al otro y viceversa.
El reloj de pared (recientemente adquirido por Vergil, solo porque el diseño coincide con su extraña forma de ser) cambia de hora, le indica a Nero que realmente va con las justas -el tiempo es dinero ¿No?-.
Sin meditarlo por mucho toma la katana desde la funda, con una disculpa mental dirigida hacia su padre, sale una vez mas del Devil May Cry. Tampoco seria tan tonto como para abrir el portal allí dentro y lo descubran en el acto.
“No creo que se vaya a dar cuenta que me la lleve, después de todo esta ‘demasiado’ ocupado” su cabeza creo un par de comillas imaginarias “como para darse cuenta” da algo de miedo lo inquietantemente solitarias que eran las calles en este lugar.
Sin embargo para este momento, es mas que perfecto.
Si es honesto consigo mismo, en el tiempo que tuvo bajo su cuidado a Yamato desconocía la capacidad de teletransporte -y el bastardo de Dante también se quedo callado al respecto-. Aun así no debería de ser tan complicado ¿Cierto?
Ya ha visto en mas de una ocasión -como 4 veces ¿ok?- a su padre partir el espacio y tiempo.
Nero se coloca en posición, imitando la forma en que recuerda a Vergil “Aquí voy” Espalda recta, Inhala y exhala “Espero no verme como un rarito”.
Piensa en el sitio al que debe de ir, se concentra lo suficiente -en su opinión- libera a Yamato de la Saya, eleva la katana rápidamente realizando un movimiento vertical de arriba hacia bajo para inmediatamente hacer lo mismo en horizontal, realizando 2 cortes -no tan limpios como le gustaría- a la nada.
“Mira eso”.
Frente a él y justo como lo recuerda, se abre un portal con los bordes irregulares ondulando a su propio ritmo.
“Ya luego le pediré perdón” el portal queda cerrado tan pronto como entra en el.
Dejando únicamente una estela de energía residual tras de si, la misma que encuentran un par de figuras gemelas vestidas con colores opuestos.
Dante suspira ante la ironía y Vergil lleva su mano a la sien.
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Objetivamente si toma un momento para repasar mentalmente, el hecho de tener a Yamato en su poder, siempre resulta en que la katana sea un símbolo de mal augurio.
No es que Nero se considere así mismo alguien supersticioso, con esas tontas creencias de que caminar debajo de una escalera o si el romper un espejo le otorga una cantidad establecida de años llenos de mala suerte.
Porque, vamos, ni siquiera es una persona religiosa, ni en su tiempo dentro de la Orden fue devoto al ‘salvador de fortuna’ -quien coincidentemente termino siendo su abuelo- y en su línea de trabajo donde eliminar demonios con capacidades fantásticas, es algo de todos los días. Seria absurdo el tener tales creencias.
Incluso con ese pensamiento, existe la constante que Yamato en su vida será lo mas cercano a un gato negro que alguna vez tendrá, con la capacidad de atraer lo indeseable.
Donde su cerebro le hace rememorar un par de momentos puntuales, que pese a los años transcurridos permanecen tan frescos como lo que ceno la noche anterior.
El recuerdo de la paliza que se llevo por parte de Dante años atrás, con la intención de arrebatarle a Yamato, siendo que era una herramienta perteneciente a su hermano mayor. Lo mas humillante de aquel momento fue darse cuenta que el cazador legendario ni siquiera lo estaba tomando enserio, se burlo de él, lo bailo a su antojo e incluso se tomo la molestia de pegarle en la parte trasera de la cabeza como si fuera un niño al que están corrigiendo torpemente.
Ya en la segunda y resultando ser la mas traumática. Con Vergil arrancando su brazo derecho al momento en que no le presto atención, todo fue en milésimas de segundos. Ni siquiera tuvo la oportunidad de reaccionar al dolor desgarrador ante la perdida de su extremidad, hasta que se vio nadando en un charco hecho de su propia sangre.
Recuerda que una vez alguien dijo.
"La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión se cuela".
Que tonterías.
En circunstancias mas normales Nero sacudiría la cabeza de un lado al otro, pensando en que si la sacude lo suficiente haría que su cerebro pueda ahuyentar todos y cada uno de esos recuerdos -sobre todo el último-.
Pero con lo que hay delante de sus ojos, no va a funcionar, porque ahora es su cerebro quien intenta protegerlo presentando momentos que preferiría repetir antes que estar allí, todo en favor de su sanidad mental.
Jura que si no fuera porque no conoce correctamente los limites de su extraordinaria capacidad de regeneración gracias a sus genes demoniacos -una cosa es recuperar su brazo, como si no hubiera sido arrancado en un primer lugar-, estaría a nada de ceder ante la imperiosa necesidad de usar sus propias garras con el fin de sacar ambos ojos de sus cuencas o simplemente desgarrar sus oídos y no tener que escuchar o ver nada de ello.
Ni en sus peores pesadillas crearía un escenario tan abominable. Nunca en su vida considero que al salir del portal vería tremendo horror.
Allí, en toda su pervertida gloria, su padre se esta cogiendo y desmembrando -al menos su cerebro lo interpreta de esa manera- a su tío.
Claro que en estos momentos de Shock, donde su cerebro a duras puede procesar correctamente la imagen de Dante boca arriba con su espada homónima enterrada en el pecho, brotando del mismo una sustancia parecida a la magma volcánica -al menos la versión mas domestica- y escamas de piedra negra rodean la herida, con todo esto derivando que Dante se encuentre con una forma parcial del Sin Devil Trigger; alas desplegadas que logran agitarse con cada embestida recibida, los cuernos atravesando y consumiendo la espuma de poliuretano ante el calor que emiten, largas y afiladas garras desollando los cojines a su alcance.
De un modo similar Vergil cuenta con partes del Sin Devil Trigger; alas escamosas erguidas de forma imponente, alzándose en victoria ante su presa caída, los cuernos cortos que emiten un calor considerable a su alrededor, antebrazos y piernas de aspecto demoniaco, sus manos con afiladas escamas azuladas y garras enterradas profundamente en la cadera del gemelo menor, para rematar la cola abraza el cuello de Dante, como si de una boa se tratara.
En concreto, la escena que presencio quedara impresa más de lo que pueda ser posible en la mente de Nero. No sabe que parte le resulta peor o mas horrorosa.
¿Esta es la versión demoniaca de encontrar a tus padres teniendo sexo? O en su caso a su padre y tío.
El gruñido fantasmagórico -tan demoniaco e impresionablemente primal- de Vergil provoco el regreso a Nero justo a la realidad; realidad en la que justamente pudo ser testigo del patético gemido entrecortado de Dante, resultado de las escamas erizadas en la cola de Vergil estén presionando con ferocidad contra la carne cortando la respiración y desgarrando la frágil piel humana.
¿Debería gritar de horror?
Nah, eso fue lo primero que hizo al llegar, incluso maldijo en voz alta.
¿Correr?
No tiene a donde.
¿Separarlos?
Si las piernas les respondieran. Posiblemente.
Nero quiere decir algo sustancial. Algo que no sean las penosas, ininteligibles y enrevesadas galimatías expulsadas por su faringe (el daño que ha hecho Vergil con su vocabulario, no tiene nombre y si llega a tenerlo, no quiere saberlo ¡NUNCA!) .
En todo caso eso da igual.
Vergil sesgado por los instintos demoniacos al ver su territorio invadido -sin importarle que el invasor se trate de su propio hijo-, actúa por instinto; sus alas inferiores hacen un torpe, pero rápido trabajo de cubrir lo mas que pueda a Dante impidiendo que el invasor pueda gozar con la vista de su compañero (claro que Nero tendría una opinión distinta si conociera cuales son los pensamientos de su padre), agita violentamente las 2 alas superiores.
Antes de que Nero pudiera salir del shock, la ráfaga de viento que genero el batir de aquellas alas azules empujaron su cuerpo hacia atrás, por tratar de cubrir su rostro de cualquier objeto que pudiera volar en su dirección sin querer soltó a Yamato.
Antes de que se diera cuenta, termino tropezando y cayendo en el portal aun activo de Yamato.
Resulta penoso como su tiempo de reacción ante otros demonios va mas allá de lo humano -por obvias razones-, pero ahora, fue incapaz de levantarse a tiempo para cruzar el portal, antes de finalmente fuera cerrado -sin entender del todo como no ocurrió eso antes-. Por consecuencia, esta tirado de espalda en el suelo de regreso al medio de la nada (ni tan en medio de la nada, es la misma ubicación donde realizo el trabajo).
Donde si lo piensa mas detenidamente, esto sigue siendo mejor que haberse quedado por mas tiempo en Devil May Cry, con esos malditos pervertidos traumatizándolo.
“¡Esos hijos de perra me van a escuchar!” grita lleno de ira, con el puño cerrado golpea con fuerza el suelo antes de levantarse.
“Perfecto, simplemente magnifico” tan pronto resuelva su medio de transporte por segunda vez en el día -realmente esta maldito-, ira con Morrison para cobrar por el trabajo e inmediatamente hará una visita rápida a los malditos gemelos, para darles una paliza.
“¿Y ahora que?” realmente no tiene muchas opciones, ya no tiene a Yamato -y seguramente después de esta experiencia, no la vuelva a tocar por lo que le quede de vida- y llamar a Nico no tendría caso -esa idiota debe de seguir en su proyecto, aparte, no quiere darle explicaciones de nada y están muy lejos uno de otro-.
Al final de todo. Uso su propio Devil Trigger para llegar a la parada de autobuses mas cercana, teniendo cuidado de que en medio vuelo sea confundido con algún pajarraco sobrealimentado.
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Extra:
Mientras tanto, los malditos gemelos en cuestión.
Descansan plácidamente, ajenos a toda la odisea de su hijo/sobrino por regresar y enfrentarse a ellos.
Siguen desnudos en el mismo sofá destartalado y desfigurado, con Vergil convirtiendo los carnosos pectorales de su gemelo en su almohada personal. Gemelo que esta haciendo todo lo posible por contener su risa, siendo bastante inútil, porque el mayor puede sentir el sutil temblor.
“Dante, si existe algo que te causa tanta gracia, será mejor que lo compartas” no era una petición, sino una orden clara y concisa.
Su hermanito ansioso por cumplir habla “Es que no puedo dejar de pensar en lo que paso hace rato” pasada su vergüenza en la forma que los encontró Nero y el resplandor posterior al sexo que lo dejo entumecido, recordar el momento tiene su cuota de comedia involuntaria “¿Era necesario que le gruñeras y espantaras al chico?”.
La vergüenza en su actuar alcanza al gemelo mayor “Solo fue un pequeño desliz por mi parte” admite en voz alta. Reconoce con vergüenza, se encontró tan nublado por el momento que sus instintos demoniacos tomaron por un instante el control.
“Aja si como no, y ese ‘pequeño desliz’ tuyo después de echarlo te hizo querer darme más fuerte ¿Sabes que no podre caminar derecho por lo que queda de noche?” no es necesariamente una queja, puede usar la tarjeta del hermanito herido, usando a su hermano mayor para cuidarlo. Además ver a Vergil, alguien que usualmente no pierde la compostura, tan perdido en si mismo con tal de reclamarlo; tan primitivo, tan animal, lo enciende. Y claro que después tendrán que asumir las consecuencias de lo que vio Nero.
“Dante” el tono era bajo, una amenaza no verbal en caso de que no cierre la boca y deje ya, esa sarta de tonterías.
“Esta bien, esta bien ya me callo” hizo todo lo posible para no estremecerse -fallando con éxito- al sentir la cola de su hermano mayor enroscarse en su brazo libre y con la punta rozando a duras penas su pezón “Aun así me debes un sofá nuevo”.
Eso colmo la poca paciencia de Vergil, muy a su pesar tuvo que abandonar su puesto, con los brazos a cada lado de Dante, una mano errante se apropio con un agarre férreo al pecho bien alimentado del gemelo menor, casi era posible ver al gemelo mayor exhalar una llama azul en el momento que suspiro.
La mejor vista para el hermano menor era el rostro exasperado del mayor cuando esta a punto de darle una reprimenda inútil “Así que ¿Otra ronda?” mejor se olvida de poder sentir las piernas después de esto.
