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No sabía como sucedió y tampoco quién había empezado. Solo recordaba que después de saber que Suo había salido de Furin subió hacia la azotea para golpear algo, lo que sea o que fuera, necesitaba sacar todo ese enojo que llevaba por dentro y no quería que el grupo se preocupara por él.
Ya tenía suficiente con la preocupación de Nirei, para agregar una más y tampoco quería que alguien lo detuviera, solo quería sacar todo ese enojo que sentía por dentro.
Uno de sus compañero, en uno de los que más confiaba, había lastimado a su otro amigo.
Sakura estaba qué se lo llevaba el demonio.
Había llegado a la azotea, no había nadie al parecer y comenzó dar golpes al aire, también lanzar el primer objeto que se le atravesara y sin querer le había dado a una de las matas de tomate a Umemiya.
Sakura se puso frío, se acerco a la mata y se tranquilizo al ver que solo la rozo, no le había pasado nada malo, solo se le cayó una hoja. En eso ve una sombra acercarse y justo a tiempo la esquiva, mira furioso al responsable del ataque y frunce el ceño al ver lo obvio.
Era Sugishita, lo que le faltaba a su día. Pelearse con la sombra de Umemiya.
El más alto lo miro furioso y sin decir palabras comenzó a lanzarle golpe, sin importar que Sakura no tuviera tiempo y ganas para eso. Aunque en el fondo lo agradecía, así no tendría una excusa para golpear a alguien y no parecer un tonto golpeando el aire.
Ambos daban y recibían golpes, dando patadas y monetazos, chocando contra la pared y luego rodando en el piso, no saben cuanto minutos estuvieron en eso y solo se detuvieron cuando sin querer sus labios se chocaron, ambos se sorprendieron y se alejaron inmediatamente.
Limpiandose los labios y los dos sonrojado, escupiendo y tratando de sacarse ese momento vergonzoso.
— Eso jamás pasó — dice Sugishita fulminandolo con la mirada.
— Ni idea de que hablas — responde Sakura respondiendo a las pocas palabras del otro.
Sin mirarse, ambos toman camino separados, Sakura regresa a clase y Sugishita regresa con los tomates, aunque fácilmente podía pasar por uno de ellos por lo rojo que estaba.
