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—¡Knight!—
La princesa sacudió a su guardia por los hombros para que le pusiera atención.
—¿Q-eh- qué pasa princesa?—
Knight se mareó por el repentino movimiento.
—Te estoy hablando hace rato, ¿Estás bien?—
Preguntó preocupada Princess sin soltar a su guardia.
—Eh, si, solo estaba pensando—
El rubio desvió la mirada un poco apenado.
—¿En qué tanto piensas?—
Princess soltó a Knight pero se mantuvo igual de cerca.
—En nada importante, solo le estoy dando muchas vueltas a algo—
Knight jugó con las correas de sus guantes para distraer sus manos.
—Me puedes contar lo que quieras, sabes que siempre estaré para ti—
Princess le puso la mano en el hombro pero aún así Knight no volteó a verla.
¿Y con qué cara se supone que le diga lo que siente? Años de entrenamiento para pelear contra dragones y no puede ir a matar al dragón que es la amenaza número uno de su hogar; solo porque no puede evitar distraerse viendo sus ojos, porque su voz y su risa lo hipnotizan como si fuera magia, porque cada que está junto a elle sonríe como tonto y trata de acercarse lo más posible aún sabiendo el peligro que implica.
¿Cómo se supone que le diga eso a Princess? ¿Cómo le explica que está sintiendo lo mismo que llegó a sentir por ella pero ahora hacia un dragón? A un dragón que ella odia, a un dragón que él también debería odiar.
Si pudiera se quitaría el corazón para que dejara de latir tanto cuando está junto a Pitaya, daría lo que fuera para dejar de sentir mariposas en el estómago cada que ve al dragón. Cómo desearía dejar de sentir todo eso solo por elle.
Pero desearía aún más saber que sus sentimientos no son correspondidos, al menos así podría superarlos con el tiempo y hacer su trabajo como fue entrenado; pero las palabras del dragón hacia él, la forma en la actúa cuando están solos, el trato diferente que le da a él en comparación a los demás. Knight era un poco tonto para entender indirectas pero tampoco era ciego, sabía que al menos el dragón le tenía un poco más de aprecio a él que a los demás, y era justo eso lo que hacía que su estómago se sintiera lleno de mariposas y su cara ardiera como si estuviera en llamas.
Que alguien tan poderoso e importante como el legendario dragón rojo lo trate como si fueran iguales hacia que se enamorará más de elle.
