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Character:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2026-03-10
Updated:
2026-03-10
Words:
1,650
Chapters:
1/?
Kudos:
1
Hits:
43

Gay Vampire Club

Summary:

Mike has an anemic boy as his personal blood bank.

Notes:

Hola esto tiene una playlist btw

https://open.spotify.com/playlist/3sgHIyUySsWvxJTXhLyWMK?si=8WLhbEMuRGWATRjD1jJQEA&pi=5DeSA5BeQKW6e

Chapter 1: Are they even real?

Chapter Text

En la escuela habían quizá demasiados rumores, sobretodo acerca de los supuestos vampiros de la pequeña ciudad en la que vivían.

La sociedad de vampiros era... extraña, como poco. La relación del líder con los rumores era rara: Nunca confirmaba ni negaba nada, pero esos colmillos afilados y piel pálida lo delataban, aunque aclaraba que eran implantes por estética.

La gente caminaba con miedo por las noches, cuidándose los cuellos, usando bufandas, y mirando a todos lados para no ser atacados por esas criaturas.

Matt, sin embargo, siempre estuvo obsesionado con los vampiros y su estética, él no tenía miedo, porque no creía que verdaderamente fueran reales, solo le parecía un mito divertido.

Matías salía de la escuela, muriendo de frío mientras anochecía en frente del río, se maldecía por ir al turno tarde. La campera que traía no era suficiente, así que temblaba como nunca mientras esperaba el colectivo con sus demás amigos.

—Eu, Matt. –llamó el peliverde.

—Eh, Mike. ¿Qué onda?

—Quería saber si... no sé, querías venir a casa.

Las amigas de Matt se miraron entre ellas, riéndo y cuchicheando. Matías estaba muriendo por dentro.

Era un total cliché, pero Mike tenía a un montón de chicas detrás de él, incluido a Matt, lastimosamente, aunque ni siquiera era una chica, y era una locura para él que el chico que le gustaba lo invite a estar juntos... Solo ellos dos.

—¿Ahora?

—Sí, nos vamos juntos.

Matt se quedó en silencio, incluso con el frío, sus manos sudaban de los nervios. Asintió torpemente. —dejame le pido permiso a mi mamá.

...

Bajaron en la transferencia de colectivo juntos, para tomarse el colectivo, estuvieron un rato esperando en el frío, incluso, empezó a llover. Aunque a ambos el ruido les resultaba agradable.

Matt temblaba, tanto por el frío como por los nervios, mientras Mike parecía totalmente tranquilo, como si lo hiciera todos los días.

—Ahí viene el cole. –Mike dijo, poniéndole una mano en la espalda a Matt para guiarlo.

Entre tanto frío, el toque de Mike era como un té de manzanilla caliente para él.

Se subieron al colectivo, y, para no tener un silencio incómodo, Mike ofreció sus auriculares para escuchar música juntos.

Mike se apresuró a buscar "The Cure" en Spotify. Sabía que a Matt le encantaba esa banda, era lo primero que saldría en un manual sobre Matías. Cuando Mike puso "Just Like Heaven", Matt lo miró, sonrió un poco, y su pierna empezó a moverse involuntariamente de los nervios.

—Amo este tema.

—Yo sé. –se sentía un completo simp.

—Bueno, sí, es bastante obvio, qué boludo.

Luego de un rato, llegaron a la casa de Mike.

Era bastante grande, se notaba que su familia tenía un buen capital. Mike lo invitó a pasar a su habitación, estaba muchísimo más cálido que afuera, Matt sintió una especie de alivio al llegar, y se sacó la campera.

Mike lo observó, e hizo lo mismo, dejando ver un rastro de ese delgado y pálido cuerpo que tenía a través de la ropa, algo que a Matt le encantaba, fácilmente podría volverse un caníbal por él.

Matt se quedó mirando, sintiendo su rostro calentarse, no quería admitir que su mirada se posó en él durante tanto tiempo, así que cuando Mike se volteó, Matt hizo como que miraba a otro lado.

Mike se sentó en la cama, en sus ojos se reflejaba el hambre voráz que le invadía el estómago, y a su vez un claro nerviosismo en el pecho. Le indicó a Matías que se sentara con él, para tenerlo más cerca... Para oler mejor su sangre.

Matt obedeció, extendió los brazos suavemente para recibir un abrazo, le gustaba la cercanía constante de Mike, era de las únicas personas con las que quería estar abrazado más de diez segundos.

Mike aprovechó la oportunidad, lo abrazó fuertemente, poniéndo su cabeza en el cuello del contrario, claro, para morderlo eventualmente, pero primero, le besó la yugular. Matt se quedó quieto, eso lo tomó por sorpresa, y se emocionó como si nunca hubiera recibido un beso en su vida, pero decidió mantener la calma, no quería quedar en evidencia de lo virgen que era frente a Mike.

Matt puso las manos en la espalda del peliverde, aún muy nervioso, ni siquiera podía creer lo que estaba pasando. Entre todas las personas, Mike lo había besado a él, eso debía significar algo...

—Mati, te amo...

—Yo también.

—No, pero en serio te amo, tipo, me gustás, mucho. –Mike dijo con el corazón en la garganta, aunque se mostraba bastante tranquilo.

—¿Eh? Me estás jodiendo.

—No, boludo, en serio...

Matt tomó entre sus manos las mejillas de Mike, besándolo torpemente, Mike correspondió con facilidad y experiencia evidente.

—Matías, ¿qué mierda te pasa? Te besaste con la mitad de tus amigos pero parece que nunca diste un beso en tu vida.

—¡Es que estoy nervioso, tipo, estoy besando a alguien que me gusta!

—Sos un maricón.

—Matate, Mike.

—No podría morir aunque quisiera.

—¿Qué? ¿Sos un vampiro inmortal como Edward Cullen? –Matt bromeó.

—Bueno, de hecho sí.

Matías se rió un poco, pensando que era un chiste. –Si boludo, y yo soy Bella.

Mike no se rió. De hecho parecía algo avergonzado de confesarlo, no dijo nada, Matt dejó de reír.

—Mike, la concha de tu madre, ¡dejá de boludearme!

–No te boludeo, ambas cosas son ciertas...

—No te creo, a ver, demostrame que sos un vampiro

Mike dudó un poco, pero como Matt lo pidió, supuso que tenía permiso de morderlo.

Mike se acercó, tomándolo de los hombros, pegando su cuerpo al suyo, casi como si quisiera fusionar sus pieles y hacer que sus órganos internos se conozcan. Levantó la cabeza de Matt, dejando ver su cuello. Lentamente empezaba a tener más y más hambre. Necesitaba su sangre, su cuerpo, podría hasta comerlo vivo, adorar la carne que el dueño detestaba. Abrió la boca, sus colmillos blancos se extendieron un poco más al sentir tan cerca la fuente de alimento, lentamente se clavaron en la carne de su cuello. Mike bebió la sangre, la sangre con pocos glóbulos rojos sanos, su sangre débil, pero que Mike tanto necesitaba... Se embriagó, como si fuera el más dulce vino rosado del país, necesitaba más, quería drenarlo, dejarlo muerto, y que su sangre coexista en su organismo por el resto de la eternidad.

Matt soltó un leve quejido, aunque dolía, por alguna razón no podía apartarse de esa puñalada en el cuello, como si estuviera siendo acariciado en vez de atentado. Sentía como la sangre se le iba del cuerpo, poco a poco sus labios perdieron color, y sus ojeras se hicieron más profundas. Pero él mismo lo pidió.

Mike se separó de él, con la boca llena de sangre, con miedo de que su ahora novio se desmaye por su culpa, pero al parecer, había bebido la cantidad de sangre suficiente como para no drenarlo pero tampoco para morir de hambre.

Matt lo miró, con los ojos muy abiertos, como si hubiera visto actividad paranormal (la cual, de hecho vió y vivió). No tenía nada para refutar la veracidad de la situación de Mike, era cierto, era un vampiro.

—Realmente no pensé que existieran... ¿hace cuánto sos uno de ellos?

—Hace como un año, cuando empezó la plaga y los rumores, te acordás? Me mordió uno transformado en murciélago una noche... Por eso no suelo ir a la escuela cuando hay sol.

—Amigo, es literalmente Crepúsculo. Qué miedo.

—Sí, bueno, supongo que mis fantasías a los doce se cumplieron.

Hubo un silencio breve.

—Me siento cansado. Quiero dormir. –Matt dijo, a penas eran las siete y media de la tarde, pero claro, le habían arrebatado una cantidad conciderable de sangre.

Mike estaba como si se hubiera bajado tres latas de Monster Energy, le había arrancado la vitalidad a Matt.

Mike le puso una venda en el cuello a Matt, y lo dejó acostarse en su cama, empezaron a hablar de la vida, como si no hubiera pasado nada raro hace unos minutos.

—Entonces, ¿es literal eso de que sos el líder de la sociedad de vampiros?

—Bueno, sí, yo los convertí a la mayoría. Y entre ellos soy el que tiene la sangre más pura, digamos que soy el "alfa". –Mike no pudo evitar reír, Matt soltó una carcajada.

—¿Cómo que alfa? ¿Qué era, omegaverse?

—Algo así, hay categorías de vampiros, a mí me mordió un vampiro de nacimiento según me dijeron, y cuanto más se transfiere la sangre, más se va diluyendo, por así decirlo, entonces deja de ser pura.

—Pará, ¿entonces mordiste a alguien más? –Matt dijo, un poco más serio.

—Sí, principalmente a Larry y a otros de mi grupito...

—¿A Larry?–Dijo ofendido.

Evidentemente, estaba celoso, como siempre, solo que siempre se callaba e intentaba no demostrarlo, aunque era muy obvio.

Mike se desconcertó. —¿Qué tiene?

—No, nada. –intentó disimularlo, sabiendo que ya estaba atrapado.

—Dale, decime. Estás celoso, ¿no?

—Bueno, sí, pero no te importa.

—Obvio que me importa, si me estás celando a mí.

—Es que boludo, todos saben que Larry gusta de vos.

—¿Eh? Naaah.

—No te hagas el boludo, se re nota.

—Bueno, puede ser... ¡Pero que lo haya mordido no significó nada para mí! No es algo íntimo como un beso o algo así. A mí me mordieron y no sentí nada más allá de dolor físico.

Matt se quedó callado, igual estaba celoso, no podía negarlo ni aunque quisiera. Larry siempre había sido muy cercano a Mike, tanto como Matt quería serlo, claramente se tomó personal esa mordida.

—Dale amor, no te pongas celoso, no me gusta Larry.

Matt puso los ojos en blanco. —Bueeeno, como digas, no significó nada, pero a mí me dejaste postrado en la cama, puto.

—¿Qué tiene que ver?

—No sé, te odio.

—No me odies, boludón, yo te amo.

Matt se rió un poco. —Bueno, no te odio más.