Chapter Text
(Continuación de parte del cap.140)
Saku terminó con su turno para ducharse como cualquier otra noche. Tocó la puerta de la habitación de su hermana, Mio.
—¿Sí? —se escuchó del otro lado.
Saku se asomó al cuarto de su hermana y la encontró recostada en su cama mientras escribía en su celular.
—Ya está desocupado el baño.
—Ok, gracias. En cinco minutos voy.
Saku cerró la puerta y se dirigió a su habitación.
Al entrar se dedicó a preparar las cosas necesarias para las clases del día siguiente. Había estado estudiando en su escritorio y aún no había organizado sus cosas para mañana. Si es que “estudiar” significa releer el mismo párrafo una y otra vez porque no podía dejar de pensar en aquella tarde en la playa.
Sus amigos no le habían dicho nada y sabía que había intentado disimular lo mejor posible el efecto que habían tenido en él las palabras de Subaru. Habían pasado algunos días ya de eso y, al parecer, lo había logrado. Nadie le preguntó ni insinuó nada, ni siquiera se había mencionado esa conversación entre ellos. Aunque era consciente que sus amigos lo habían llegado a oír y, sospechaba que tanto Wagari como Yuzuhara también lo habían oído.
Saku suspiró.
Y así su mente seguía sobrepensando en esa situación una y otra vez. En verdad era difícil mantener un secreto cuando se tenían amigos tan atentos. Pero no quería involucrar a nadie más que a sí mismo en esto. Necesitaba que los siguientes días fueran como cualquier otro día y que todo quedará enterrado bajo un manto de normalidad.
Saku continuó respetando su rutina y aferrándose a su normalidad. Pero, de pronto, sus pensamientos se vieron interrumpidos por la luz que desprendía la pantalla de su celular. Saku tomó el celular de su escritorio para ver que la había causado. Una nueva notificación anunciaba un mensaje privado de Yorita, aunque era extraño que él escribiera por fuera del grupo y aún más a esas horas. Saku vio el breve anticipo de la notificación pero no le daba muchas pistas sobre qué necesitaba su amigo. Yorita no era de muchas palabras en persona, pero sí era capaz de escribir mensajes bastante extensos cuando era necesario. Al parecer esta era una de esas ocasiones.
Saku abrió el mensaje para leerlo por completo:
“Hola Saku.
Lamento molestarte a esta hora. Pero necesito decirte esto y me atrevo a decir que hablo por todos.
No olvides que estamos para lo que necesites. Respetaremos tus decisiones y te apoyaremos, pero ninguno quiere que tengas arrepentimientos. Solo haznos saber si necesitas hablar o lo que sea.
No es necesario que respondas, solo quería dejártelo en claro.
¡Buenas noches y hasta mañana!”
Saku releyó el mensaje de nuevo mientras se le formaba un nudo en la garganta. Era un tonto, ¿Cómo es que pensó que sus amigos dejarían el asunto sin decir nada? Por inercia intentó escribir una respuesta en la que desestimará la preocupación de sus amigos, pero a media frase se dio cuenta que sería un esfuerzo inútil. No importaba lo que escribiera, ya habían visto a través de él esa tarde en la playa.
Resignado dejó el celular en su mesa de luz y se recostó en su cama. Sabía que sus amigos solo se preocupaban por él, pero no quería involucrar a nadie en esto. Y, además, ya era tarde. Él ya había tomado una decisión por sí mismo y no iba a cambiarla. Adoraba a sus amigos, eran realmente importantes para él, pero estaba seguro de que lo mejor para Subaru era tragarse sus sentimientos por ella y seguir adelante. Dijeran lo que dijeran sus amigos, estaba convencido de esto.
Y tampoco quería conversar al respecto. Agradecía realmente el apoyo de sus amigos pero por el momento no estaba listo para hablar sobre eso. Todo era muy reciente. Apenas habían pasado unos días desde lo de la playa y, por ahora, solo necesitaba que los días siguientes fueran como cualquier otro día y nada más.
Saku suspiró agotado mentalmente y apagó la luz del velador, ya era hora de dormir. O por lo menos intentarlo.
