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Daigo se encontraba en su casa, acostado en la cama, con la mente en blanco, como si de un adolescente dramático se tratase, cuando de repente, recibe una llamada. Es Kiryu.
-...Si? Contesta a desgano.
-Daigo, estás ocupado ahora?
-Nnno. Qué pasó, papá? Está todo bien?
-Si, solo me preguntaba si estabas libre. Últimamente te note algo decaído y pensé que te animaría salir un poco, fuera del trabajo. Necesitas tomar aire, hijo.
La verdad es que Daigo no tenía muchas ganas de salir, pero quizá Kiryu tenga razón, y tomar algo de aire le haga bien.
-Hmmm....ok. Dame unos minutos para que me cambie.
-Bien! En 20 estoy allá.
~cuelga~
Daigo se cambió el pijama, decidió ponerse una camisa blanca y pantalón de sastre negro, y zapatos formales.
-Qué estará tramando Kiryu-San? pensó mientras se peinaba.
Un rato más tarde, llaman a la puerta, Kiryu ya llegó.
-Eh, que pinta. Te ves bien Daigo.
Daigo asiente y sale.
Caminaron durante un largo rato por las calles, pasando bares, la discoteca, etc
-A dónde estamos yendo? Pregunto Daigo, algo fastidiado.
-Tranquilo, ya estamos cerca. Es aquí. Dice Kiryu mientras paran frente a un Cabaret.
-Eh? Un cabaret? Vamos pa, sabes que no soy de venir a estos sitios.
-Ya sé. Pero esta vez será diferente. Confía en mí.
Sin mucha opción, Daigo entra con Kiryu al cabaret, esperando a que pase todo lo más rápido posible y volverse a su casa.
-Esperame aquí un momento
Mientras Daigo espera, mira a su alrededor, hombres tomando y riendo junto a mujeres que solo son amables y cariñosas con ellos porque les pagan, piensa. Ignorando a Kiryu, quien está hablando con uno de los empleados e intercambiando una mirada cómplice.
-Uno de los empleados se acerca a Daigo y le dice: -Joven, la muchacha está lista para recibirlo, está allá al fondo.
Daigo ve de lejos a una mujer de vestido azul, y cabello largo, lacio, color castaño. Está sentada, pero Daigo no puede ver su cara.
Sin expectativas muy altas, él solo asiente y se acerca lentamente hacia donde se encuentra la mujer, mientras Kiryu lo acompaña, caminando al lado suyo.
Daigo se sienta. Y cuando está por saludar a la mujer, ésta da vuelta la cabeza.
....
Eh?...M-Mine?!?
Daigo estaba pasmado. La hostess que tenía enfrente era nada más y nada menos que Mine Yoshitaka. Con vestido, peluca y Maquillaje.
-Bueno, mejor los dejo solos, yo también tengo a alguien esperándome, dice Kiryu, mientras le da una palmada a Daigo en el hombro, antes de irse.
-Mine, q-qué estás haciendo aquí?
Mine le pone el dedo índice en los labios.
-Aquí no soy Mine. Por favor, dime "Mineko" Daigo-chan.
Ese apodo hizo que a Daigo le diera un escalofrío y que su cara empezara a arder. No pudo hilar palabra por un rato, solo podía mirar los ojos bellamente delineados de "Mineko", y su vestido azul ajustado.
-Entonces, te gusta como me arreglé para ti? Dijo Mineko mientras jugueteaba con su cabello
-Ehm...bueno, estás...muy...linda, M-Mineko.
-Ay, gracias. No sabes lo ansiosa que estaba de verte. Le dijo mientas sostenía un vaso en una mano, y acariciaba la pierna de Daigo con la otra.
Daigo ya se estaba volviendo loco. Ver a Mine vestido así, y encima comportándose de manera tan coqueta y seductora. Sentía que en cualquier momento, estallaba.
-Cómo...se te ocurrió hacer esto? Preguntó Daigo, tratando de mantener la compostura.
-Bueno, quise darte una sorpresa. Kiryu-San me dijo que te veías decaído, y yo también lo noté. Así que como él y Majima-San tenían experiencia trabajando en cabarets, me dieron una mano, arreglando todo esto.
Mine se acerca despacio a Daigo, aún acariciándolo
-Qué lindo estás hoy, Daigo-chan. Me encanta como te ves.
Antes de responder Daigo tomó un respiro y decidió zamparse un trago del vaso de whisky que tenía cerca, para bajar sus nervios.
-....Gracias. Miró a Mine de arriba a abajo. Aunque trataba de mantener la calma, se veía que estaba nervioso también, ya que notó que sus piernas temblaban un poco.
Intentó inclinarse para darle un beso, pero Mine lo frena.
-Ey, no puedes besarme, está prohibido besar a las hostess.
-Pero...es que verte así, oírte hablar así...me estás volviendo loco...Mi...Mineko.
Mine sonrió con orgullo, Daigo había caído redondito bajo sus encantos.
-Además...continuó Daigo, se que tu también quieres besarme, y más que eso. Puedo sentir como tiemblas de nervios.
Ese comentario hizo que la cara de Mine se pusiera roja, como las luces del cabaret.
-Bueno...dije que no puedes besarme...aquí. Pero puedes, llevarme afuera, en una cita, y puede que te deje besarme...y...
-Y tocarte. Interrumpió Daigo, mirando con ojos de deseo.
A este punto ambos estaban ardiendo. Si no fuera porque estaban rodeados de gente, ya estarían dándose con todo hasta desmayarse.
-Aunque...estamos en el fondo, quizá si hacemos algo aquí...no nos vean. Decía Daigo mientras agarraba a Mineko por la cintura, para después subir la mano hasta su pecho.
De repente todo se había puesto al revés, fue como si Mine hubiese activado un interruptor. Una parte de él tenía miedo de que los descubran, pero otra pedía a gritos que Daigo no se detuviera.
En un momento, la mano de Daigo bajó hasta los muslos de Mine, intentando entrar por debajo de su vestido.
-D-Daigo....por favor...aquí no
-Qué pasó? Hace un rato me estabas haciendo lo mismo.
El brillo en los labios de Daigo por el whisky estaba seduciendo a Mine. "Qué tal si...nos vamos de aquí? Preguntó finalmente.
Mineko asiente
-Entonces ven aquí -Daigo le rodeó con el brazo para luego llevarse a Mineko hasta la salida del club.
-Bueno, parece que el plan funcionó -dijo Kiryu viendo a su hijo irse con su acompañante-
-No olvides que nosotros tenemos una cita también, Kazu. Dijo Goromi con una sonrisa pícara
Volviendo a Daigo y Mineko, estos 2 se encontraban caminando apurados por la calle, ansiosos de darse mimos.
-Ven, entremos aquí. Le dijo Daigo señalando un hotel cercano
-P-pero...Daigo-San. Por qué mejor no vamos a tu casa? Además así no gastas nada
-Por ti pago lo que sea, además, no creo aguantarme hasta llegar a casa, y dime Daigo-chan. Ese apodo me gustó. -le dijo mientras le guiñaba el ojo.
Ambos se fueron apurados hasta el hotel, alquilaron un cuarto y antes de siquiera entrar, ya se estaban dando besos a lo loco.
-Mmmm...Mineko -gimió Daigo mientras bajaba el cierre del vestido de Mine y le besaba el cuello
-Y-ya solo dime Mine, jajajaja -rió el castaño tímidamente, mientras se sacaba la peluca de cabello largo que llevaba puesta.
-Como tú desees, mi amor…
-Ay, Daigo, tranquilo. Dijo Mine mientras el otro le intentaba bajar el vestido rápido.
-Lo siento, es que…te deseo tanto. Además, tú hiciste esta sorpresa para mi, cierto?
-S-si…
-Bueno, verte así es como un regalo, y quiero desenvolverte ahora. -le contestó mientras le bajaba el vestido hasta que éste cayó al piso-.
Finalmente, ambos muchachos se quitaron todo lo puesto. Daigo ve el cuerpo de Mine, sus hombros, su cintura, su tatuaje. Quería besar cada centímetro de su cuerpo. Acorraló a su amado contra la pared, besándolo y sujetando su cadera, se bajó el pantalón, levantó en brazos a Mine, y empezó a darle con pasión mientras dejaba marcas en sus hombros y cuello
Mine no se resistía, abrazó a Daigo mientras repetía su nombre una y otra vez.
Después de un rato, se tiraron en la cama, donde Mine pudo ver la espalda tatuada de Daigo en un espejo ubicado en el techo, una vista que amaba tener mientras abrazaba a su hombre y recibía todo su amor y deseo.
-Daigo-chan....-jadeó Mine
-Mm? Daigo lo mira, sonrojado.
-Te amo...-suspira.
-También te amo...Mine...
Un rato más tarde, ambos estaban acurrucados en las sábanas. Con Mine haciéndole mimos en el cabello a Daigo
-Mine...
-Si?
-Me has hecho muy feliz hoy....estaba pensando... -dijo dudoso, como si la timidez lo invadiera de nuevo.
Qué? Dime...
-Si te...gustaría hacer esto de nuevo. Ya sabes, tener una cita.
Mine quedó sorprendido, pero halagado y también feliz. Sin dudarlo dijo que sí
-Me encantaría, quieres que me vuelva a vestir como Mineko la próxima?
Ambos rieron
-Conque estés a mi lado es suficiente, ve como tu quieras
Ambos compartieron un beso mientras Daigo rodeaba con sus brazos a Mine, deseando que esta noche durara para siempre.
