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Dejalos que hablen

Summary:

Mientras Senku y Kohaku aprenden sobre su nueva relación, la prensa no deja de hablar de ellos. Hasta que Senku se harta por completo. (Senhaku 52 challenge 7- nadie cree que van a durar) parte dos de "sigue intentando"

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Kinro y Ginro estaban de paso.

Ayudaban en la remodelación del actual centro de investigación de la máquina del tiempo, llevando unos materiales al último piso.

El ascensor estaba fuera de servicio. Así que, aprovechando que están en el tercer piso quisieron saludar a Senku.

Se acercaron a la ventanilla de su puerta para verificar si estaba allí, no queriendo importunar a otra persona en su trabajo. La luz del sol apenas y les permitió divisar las figuras. Pues con el reflejo solo percibía una bola de piel y tela.

Ginro entrecerró los ojos, pegándose al vidrio y haciendo muecas mientras descubría el acertijo de quien era esa persona.

Los rayos amainaron, revelando a Kohaku apoyada en el espaldar de Senku y él estaba recostado en su silla.

Kinro, en cambio, entendió todo en segundos, adelantándose a su hermano justo cuando el otro estuvo a punto de romper el vidrio con un grito.

El rubio se sacudió con fuerza. Exagerando todo como si lo estuvieran ahogando.

Esto no era cualquier cosa ¡Se están besando!

¡Es el chisme del año!

—¡Guarda silencio, nos van a ver!

—Pues que nos vean—farfullo Ginro entre los dedos de su hermano— ¡Nos deben una explicación!

—Lo que ellos hagan en privado es cosa suya. Vámonos.

—No es justo. Senku siempre se quejó de las relaciones y todo eso, pero siempre está con Kohaku. Y más encima se están besando ¿Y qué hay de mí?

Kinro, se cansó; noqueó a Ginro, llevándolo a rastras.

No era correcto inmiscuirse en asuntos ajenos. Pero sin duda, esto haría estallar a todo el mundo.


La fiesta de Año Nuevo siempre era una locura.

Ryusuy se prometía cada año superar el anterior. Y todos compartían ese entusiasmo.

Normalmente para Senku era un completo fastidio. Disfrutar de la celebración era lindo, pero la mayoría de sus trabajadores terminan tan ebrios al otro día que prácticamente no iba ni la mitad a trabajar.

Y, siendo un día festivo a nivel mundial, no podía recriminarles teniendo al nuevo ministerio de trabajo tras su cabeza. Al parecer, muchos habían dicho que era un explorador.

Pero bueno. Esta vez las cosas eran diferentes.

Los científicos que ayudaban con el proyecto de la máquina del tiempo habían acordado por unanimidad y en total secreto que este año se tomarían el tiempo de remodelar las instalaciones -Una excusa obvia- y, como no le daban opción y lo recargan de trabajo inútil, decidió disfrutar un poco.

—¡Muchachos! ¡Por aquí!

Yuzuriha y Taiju los esperaban en una de las mesas. Separaron una muy bien ubicada. Cerca del bar, del baño y no tanto de la tarima.

En lo que se acercaban noto a sus demás amigos disfrutando aquí y allá.

Nikki y Ukyo competían en juegos de feria. Gen estaba coordinando algunas cosas con la logística. Ryusuy hablaba en el bar con François y Tsukasa aún no había llegado.

—La decoración está muy linda este año.

—Si, supongo que las empresas dedicadas a eso aprovechan la fiesta como una estrategia comercial.

Kohaku estaba colgada de su brazo.

Su vestido era de color salmón pálido. La falda de descolgada desde su abdomen y le llegaba más abajo de las rodillas con un corte en los hombros desordenado, dándole una imagen semiformal.

Con el cabello semi recogido resaltando su rostro y lucir su cabello. Había crecido bastante desde que se trasquilo con Suika, pero apenas y les llegaba a los hombros.

Él por su parte no se había preparado del todo. Por lo que solo se puso un conjunto semiformal y lo acompañó con un pañuelo del mismo color del vestido de Kohaku que casualmente Yuzuriha le había regalado hacía meses.

—Me alegra ver que este año vinieras más temprano—Yuzuriha los saludo sentada—Espero que no te vayas antes de que se ponga bueno.

—Nah, lo más probable es que mañana no hagamos mucho. Y con la remodelación tampoco puedo disfrutar del trabajo.

—¡O sea que nos acompañaras toda la noche! — Taiju se emocionó, pero después se frenó a si mismo— aunque nosotros no podemos quedarnos hasta tan tarde. Yuzuriha debe permanecer en reposo

—¿No exageran un poco? —Murmuro Kohaku, ahora con una copa de champagne en la boca.

—Oye, ¿De dónde sacaste eso? —Senku fingió ofenderse —, al menos dame a mí también.

Kohaku solo le ofreció la copa, y él bebió como si nada.

—Es el mío. Como sabes, ahora mismo no puedo beber—Yuzuriha acaricio si vientre con cariño. Aún no se notaba, pero parecía más fascinada con lo que sería en un futuro

—Sip, vamos a ser padres ¡Y por eso no voy a permitir que ella se trasnoche!

Una gota de sudor cayó por la frente de todos. Kohaku y Senku se miraron con una sonrisa cómplice, pues ya sabían cómo podía ser Taiju de insistente cuando de su esposa de trataba.

Continuaron la conversación hasta que el resto de sus compañeros llegaron a su lado. Unieron otras mesas para poder disfrutar todos juntos

—Oigan, se supone que estaríamos frente a la tarima. Yo mismo había dispuesto las mesas —Se quejó Ryusuy, haciendo que todos observarán lo que habría sido su mesa. Ahora llena de desconocidos devorando las botanas.

—Esta parte es más tranquila y no es como que falte la comida.

— Además tampoco es que pierdas mucho dinero, Ryusuy.

Chelsea estaba sentada junto a Gen. El pobre cada vez sufría más y más por las acusaciones sin filtro de su amiga. De hecho, últimamente pasaba más tiempo con ella para evitar más conflictos. O eso decía, porque parecía que nada había cambiado.

Siguieron hablando hasta que llegó la primera parte de la comida. Un acompañamiento de tostadas francesas con una salsa inglesa y muchas más palabras de parte de François.

Todos disfrutaron el plato. Tenía un gusto suave y salado que iba muy bien con el champagne.

Kohaku los devoró en segundos, sin avergonzarse en lo absoluto. Y Senku, no dudó en ofrecerle uno de los suyos.

El intercambio habría sido de lo más normal, hasta que Senku llevo el pequeño aperitivo directamente a la boca de Kohaku.

No hizo florituras, ni juegos, ni nada realmente vergonzoso. Pero fue alienante.

Esos dos eran cercanos, todos lo saben. Pero esto cruzaba una extraña línea.

—¡Se los dije! ¡No estoy loco! ¡esos dos están saliendo!

Ginro estaba casi expulsando saliva de la rabia y los celos. Pero si desfachatez no intrigó a nadie.

—Ginro, bájate de la mesa —Kinro lo jaloneo de su ropa. Forzando lo a sentarse

—No porque dos amigos disfruten de la comida quiere decir que están saliendo. Además, son Senku y Kohaku. Esos dos no están para esas cosas —Gen apaciguó las aguas, tomando un sorbo sonriente.

—Es cierto. Senku puede que no le interese, pero Kohaku es una mujer muy hermosa... Quizás en el futuro la veamos con alguien—Ryusuy chasqueo los dedos.

Como a nadie parecía importarle su gran descubrimiento, Ginro decidió soltar la bomba.

—No es una suposición! ¡Ayer los vimos besándose en el laboratorio!

Gen se atragantó con su bebida. Yuzuriha dejo caer su comida de nuevo en el plato. Todos se quedaron estupefactos.

—No más alcohol para Ginro, está delirando— advirtió Ryusuy a François.

A Kohaku y Senku no les importó mucho la conversación, fijándose en la comida que seguían trayendo los camareros. No tenían pensado esconderse. Pero tampoco querían llamar la atención. Lo suyo era más ... A su estilo propio.

Eso pensaban hacer. Hasta que Kohaku recordó algo. El día de ayer Ginro no apareció por ningún lado. Y se suponía que él iba a ayudarla con los materiales.

Él había desaparecido diciendo que lo habían enviado a trabajar al otro edificio. Y eso fue en la mañana... El beso fue en la tarde.... Entonces

—Espera ¿! ¡¿Me dejaste plantada con todo el trabajo?!

—Bu-Bueno es que yo ...

—Te escondiste toda la tarde y apareciste cuando íbamos a salir ¿Dónde mierda te metiste?

Esta Kinro fue el que se enteró de algo más: — Ginro, me dijiste que habías estado ocupado todo el día porque Kohaku tenía que trabajar en el otro edificio...

Ginro no sabía en dónde meterse. No podía creer que cabo su propia tumba

—¿Entonces no niegas el beso? Preguntó Chelsea entusiasmada.

—¿Porque hacen de un beso la gran cosa? No es como si estuviéramos haciendo algo malo— Senku estaba harto. Tanta palabrería estaba matando su apetito

...

Silencio. El mundo enteró de detuvo y de repente.

—¡¡¿QUÉ?!!


Y la fiesta de volvió mucho más interesante. Los paparazzi estaban por ahí, reptando entre la gente común, buscando cualquier error o injuria que subiera el rating de todos los medios. Y claro, el rumor se expandió como gripa. Miles de personas se enteraron.

Noticias, radio, periódicos, revistas. Todo.

Era el boom del siglo.

! ¡La mujer más fuerte y el hombre más inteligente!

Como la personalidad de ambos era tan distinta y muy reacia a los sentimientos. Especialmente Senku. La sociedad no tardó en reformular las cosas. Miles de teorías boca a boca de cada habitante del nuevo mundo; Estaban juntos por moda. Por aburrimiento. Kohaku estaba embarazada o peor aún, solo se juntaron para crear al humano perfecto. Pero nada era por un interés mutuo, mucho menos por parte de Senku.

La pareja ignoro toda la situación. Apenas prestaban suficiente atención a los medios de comunicación modernos. Mucho menos a la farándula.

Senku esquivo todas las preguntas durante entrevistas o reuniones laborales. Y Kohaku fingía estar ciega y sorda.

Meses después la especulación menguo y aunque seguía muy presente entre los temas a discutir en la cena, ahora la cuestión era cuanto tiempo iban a durar.

Senku estaba sentado en el sofá en su casa con un plato de palomitas. Kohaku yacía en su regazo, tomando las necesarias o recibiéndolas de él.

Iban a ver una película. Algo para matar el tiempo, descansar la cabeza y luego a dormir. Pero primero aprovecharon para ver las noticias juntos. Tenían curiosidad, hoy habían descubierto que Byakuya tal vez estaba bajo el cementerio de la aldea Ishigami.

Su viaje estaba programado para dentro de dos días. Más por coordinar con todos sus amigos que por falta de entusiasmo.

Este viaje no solo representaba los esfuerzos de todo el reino de la ciencia, sino que sería una demostración irrefutable de que la máquina del tiempo podía funcionar y atraería a todos aquellos que eran escépticos. Además de que traería buenos patrocinadores.

Los presentadores dieron un gran resumen y la noticia ya estaba acabando. Hasta que uno de los presentadores desestimó la importancia de todo con una premisa estúpida.

—y con este gran acontecimiento, el De Ishigami debe poner en orden sus prioridades. Quizás por eso empezó a considerar a futuro.

 La imagen del televisor cambio a una de las grabaciones del laboratorio.

En ella se apreciaba a Senku trabajando con una Ingeniera Física. La Dr. MCfinde.

Kohaku la conocía. Se hacían entender bien a pesar de que ambas dominaban poco el idioma de la otra. Carismática, amable y muy noble. Era una mujer común. Y ese era su encanto.

Ese día recuerda que estaba pidiendo una segunda opinión de Senku sobre algo. Fue una conversación simple, solo que en un momento ella se tropezó y casi cayó al suelo. De no ser por qué Senku la ayudo a pararse

Fiel a su persona la Dr. MCfinde solo pudo reírse de su torpeza. Y ahora el amarillismo destrozó el momento. Tomando solo la imagen de Senku y MCfinde "Abrazándose y sonriendo"

—Si me lo preguntan, el Dr. Ishigami tiene muy buenos gustos— El tipo de apoyo en el escritorio y se enfocó en su compañera, quién tenía una sonrisa desagradable y exagerada— Si quieres mejorar las cosas empieza contigo mismo. Ella sin duda es un gran cambio.

—Y que avance. Mónica McFinde es una mujer de renombre. Tiene un gran estilo de moda y es toda una dama. Una gran elección para iniciar si vida amorosa.

Debido a que Senku y Kohaku prefieren tener privacidad, la prensa no pudo obtener mucho material de ellos dos estando juntos.  Gracias a eso decidieron empezar a crear sus propias historias rebuscadas en la que alguno de los dos estuviera involucrado. Esto también incluía insinuar de vez en cuando que Senku es un mujeriego y que Kohaku era una Gorila en toda su extensión. Algo muy frustrante para ambos.

Kohaku siempre ha despreciado a las personas que utilizan el chisme para desestabilizar a la gente. Gen le había explicado más de una vez que el verdadero interés del amarillismo es presentar mentiras con verdades con tal de que la gente hable.

Y le daba asco. No sólo por el mal que les hacen a las personas implicadas sino al resto de la población. Los dividía y los volvía estúpidos.

Ninguno de los dos hablo. En vez de cambiar de canal o lucir incómodo Senku solo se quedó mirando a la pantalla irritado.

—Tenían que arruinarlo todo.

—¿Aún quieres ver la película? —Kohaku se levantó un poco. Apoyándose en sus codos apenas logrando ver a Senku a los ojos.

Conocía a Senku y sabía muy bien que jamás se atrevería a tener ideas tan frívolas ni sería afectado por la opinión de otros. Y sólo por eso, trato de que no le afectara.

Pero no era inmune.

Sabía muy bien lo que la sociedad (en minoría) opinaba sobre ella. Para muchos era una muestra de valor y valentía. De fuerza femenina. Pero no faltaba el cretino que lo único que le interesaba era grabar sus piernas y enfocar la cámara bajo su falda

Los paparazzi habían hecho un increíble trabajo en aborrecerla

—No lo sé ... De repente me dieron más ganas de estar en la alcoba—él se agachó un poco, hasta que sus ojos se encontraron. Entonces su gesto cambio a uno más juguetón —Hay más formas de relajarse, ¿sabes?

—Entonces yo sí quiero ver la película

La sonrisa de Senku se esfumó. Poniendo la carita de un niño regalado —¿Hablas en serio?

—Jaja, Convénceme.

Salieron del sofá riéndose a carcajadas. Eran pocas las veces que se comportaban como niños. Era como un chiste entre ambos.

Kohaku salto encima de Senku obligándolo a caer en la cama.

—tranquila, leona. Necesito poder moverme mañana en la mañana.

—Bueno, eso depende de ti.

La relación entre los dos siempre era un tira y afloja. Coqueteos aquí y allá. Bromas y risas. Como muy buenos amigos, como si nada hubiera cambiado.

Y aun así todo era diferente. El apoyo mutuo entre los dos era un factor constante. Pero, de alguna forma esta nueva cercanía lo hacía mucho más... Propio.

Algo que solo tenían entre los dos.

Por eso todo lo hacían en privado. En público apenas y demostraban cariño. Tal vez un agarre de manos o caminar juntos. Más no andaban por ahí pregonando de su amor como recién casados. Ese era el estilo de Taiju y Yuzuriha.

La parte física de su relación fue un salto... Muy difícil. Más para Senku. Kohaku jamás lo orillo o exigió esa clase de afecto. Lo dejaba ir a su ritmo, pero no por eso dejaba de explorarlo.

Fue con roses y besos inocentes que encontró el equilibrio y Senku entendió que de todo este intercambio lo que lo hacía tan fácil y natural era, que esa persona era Kohaku.

No lo hacían por el placer en sí. Era otra forma de comunicarse. De transmitir lo que sentían por el otro.

Ya habían pasado meses desde que empezaron a salir públicamente – después de una declaración propia — y lo único incómodo de todo era la prensa.

Y eso también tenía arto a Senku. Así que esa noche después de pasar un buen rato decidió exponer su plan.

—Entonces sobre mañana...

—Estas nervioso.

—No. Quiero hacerte una propuesta.


Eran las Diez de la mañana y Gen no paraba de sudar. Debían subir al avión en una hora y no había rastro de Senku, tampoco de Kohaku.

—¿Aún no contestan?

—No. Y el teléfono de Kohaku me envía al correo de voz — Ruri estaba preocupada.

Todos de hecho

El día de ayer la prensa había sido cruel. Empezaron diciendo que Senku estaba con una compañera de trabajo y terminaron haciendo comparaciones absurdas con Kohaku y varias mujeres que habían tenido contacto con Senku. Todo con el objetivo de desmeritar su relación.

Claro, incluso sus amigos estaban impresionados con esto. Pero la cosa era entre ellos y si les funcionaba no había porque intervenir.

Muchos habían especulado quien terminaría lastimado. Quien acabaría con todo o si tal vez solo era una fachada. Algo publicitario. No era la primera vez que Senku usaba las emociones de alguien para salirse con la suya. Pero que su víctima fuera Kohaku era impensable.

—Es obvio que querían dejar en ridículo su relación. Mucha gente incluso está apostando por ello, pero lo que hizo el noticiero anoche es algo inmoral— explico Gen, mirando preocupado por la ventanilla del avión.

—Esos idiotas. Estoy seguro de que hay un gato encerrado en esto— Ryusuy se acomodó las solapas de su camisa— Voy a comprar esa estúpida cadena de televisión.

—y si... ¡¿Y si terminaron?! —Suika se abrazó a su misma— pudieron haber discutido por esas historias o Senku pudo hartarse de todo esto.

—No lo creo—La calmo Ukyo— ellos dos siempre se entienden sin la necesidad de hablar y han sido amigos por muchos años. No son la clase de personas que pelearían así por simples especulaciones

—Pero Ryusuy tiene razón. Algo aquí está muy extraño.

—¡Ay! ¡Tsukasa, no nos asustes así! —Gen cayó de su silla al verlo.

—Llegue hace una hora

—¡Pero no te vi!

—Estaba durmiendo.

Justo entonces aparecieron los involucrados. Como si nada.

—Y ustedes dos, ¿Dónde estaban? Ya los iba a salir a buscar.

Ruri gruñó enojada. Sus compañeros quedaron preocupados por el cambio de actitud. Solo Gen se percató de que de hecho la hija de Kokuyo no era tan diferente a él.

—Perdón, perdón. Me quedé dormido.

 

—¡Eso es mentira! — Recriminaron todos. Menos Kohaku que venía con él.

Horas más tarde, el cuerpo petrificado de Byakuya estaba plantado sobre una camilla metálica.  Prepararon toda el área para que tuviera un recibimiento digno. Incluso instrumentos médicos en caso de que la petrificación no pudiera hacer mucho por su cuerpo, pues él había muerto por causas naturales.

—Muy bien, es hora de la función—Fuera de su expresividad, la mano de Senku temblaba al destapar el frasco y parecía recio a derramar el líquido sobre la piedra 

Taiju se paró a su lado— Todo va a estar bien.

No lo dijo con optimismo. Fue una frase suave, una forma de decirle a Senku que son importar el resultado, no está a solo.

—Hagámoslo a la cuenta de tres—Hablo Kohaku, poniendo su mano en su espalda.

Senku bufo—Que tontería.

Todos empezaron a contar al unísono. Y, en el tres, el líquido callo sin más.

La corriente se extendió entre las grietas y poco a poco el quebrar de las capas fue lo único que se escuchó.

La roca cayó como sin nada. Para el mundo solo era el despertar de un hombre más.

Para Senku lo fue todo. El inicio y el fin. Aquel que lo había guiado con el único interés de proveerle felicidad. Demostrándole todo su cariño, esforzándose por cumplir sus sueños y demostrarle que todo era posible.

—Se- ¿Senku?


La celebración tras el despertar de Byakuya fue una locura. Su aparición frente a las cámaras definitivamente quedaría registrada para la posteridad. Y eso Senku lo aprovecharía al máximo.

Una sonrisa malvada trasformo su cara por unos minutos, dejando a su padre aterrado.

Claro que ya había visto lo que podía causar la astucia de su hijo. Él lo había criado, mas no por eso seguía sin preocuparlo.

—Bueno viejo. Necesito aprovechar todo lo que tu resurgimiento trae consigo. No todos los días tenemos la atención del mundo sobre nosotros.

Byakuya elevo los labios en un intento de sonrisa temiendo los planes de su hijo. Literalmente había visto como Senku lo utilizo como una herramienta comercial. Temía por su integridad mientras su hijo lo arrastraba hasta uno de los salones del nuevo y renovado castillo de la isla del tesoro, donde estaban celebrando.

—Muy bien, iré a buscar a los reporteros en lo que tu te cambias— Explico Senku, sin siquiera mirarlo a la cara entregándole un traje formal mucho mas discreto que lo que ya traía puesto— cuando estes listo para aquí frente a esta mesa.

—Pero la joven Suika estaba a punto de –

—Sí, sí. Suika es muy linda y convincente, pero puedes verla después— Explico su hijo arrastrándolo al baño que estaba dentro de ese mismo cuarto.

Cuando Byakuya salió, se encontró con Yuzuriha, Taiju, kokuyo y Ruri. Todos igual de confundidos y con prendas diferentes a las que traían para la fiesta. También se percató de que había varias sillas ubicadas frente a la mesa en la mitad de la sala y de que varios cámaras de reportaje, junto con un par de reporteros estaban enfocadas en la mesa.

—Bueno, entonces—Explico Senku, regresando junto con un total desconocido que cargaba consigo una carpeta y una pequeña caja. Detrás de ellos ingreso Kohaku con un vestido blanco, además de estar maquillada— su única misión es escuchar el discurso de este señor y firmar. No pregunten y no interrumpan. Quiero hacer esto lo más rápido posible.

A pesar de la actitud mandona de siempre, Byakuya noto la expresión alegre de su hijo.

—Y ustedes—Continuo Senku señalando a los de la prensa. ignorando por completo al resto de personas, excepto Kohaku, que parecían tan o más perdidos que Byakuya— Su deber será transmitir toda esta mierda por televisión en vivo a cambio de que no me jodan cuando todo esto termine. Y Solo responderé entrevistas hasta dentro de dos semanas.

Las caras de los camarógrafos eran una obra de arte. No sabían si sentirse regañados o acatar las ordenes sin más.

El desconocido acomodo sus cosas sobre la mesa, se sentó con elegancia y empezó.

—Bajo el permiso de los involucrados, autorizo la presentación en vivo del siguiente procedimiento y exijo total silencio y respeto por parte de los presentes— Extendió su mano en dirección a las sillas y ordeno—, Entonces, por favor, tomen asiento.

Todos se sentaron, confundidos.

Conforme el hombre dio su discurso la tensión en todo el mundo salto hasta el techo. Taiju estaba a punto de explotar cuando su esposa le cubrió la boca. Y Ruri hacia lo posible por limitar las acciones de su padre.

Byakuya pensó que seguía petrificado y ya se había vuelto loco.

—Señor Ishigami Senku y la señorita Kohaku, quien no cuenta con un apellido, estamos aquí para formalizar su unión en matrimonio civil. El matrimonio es un contrato solemne por el cual ustedes se unen con el fin de vivir juntos, auxiliarse mutuamente y formar una familia, comprometiéndose a cumplir con los deberes de respeto, fidelidad, ayuda y socorro recíproco.

Habiendo escuchado la naturaleza del matrimonio, procederemos ahora a la parte más importante: la manifestación de su voluntad.

La sala entera permaneció en silencio. Solo escuchándose los movimientos de la cámara y los flashes de todas las fotos que se estaban tomando.

Taiju para este punto estaba llorando, apoyándose en los hombros de Yuzuriha quien no dejaba de sonreír. Ni hablar de Kokuyo, que bien podría estar a punto de romper el reposabrazos de su silla. Ruri era otra que también estaba llorando, aunque de forma más disimulada.

Byakuya no dejaba de cruzar miradas con Senku. Los ojos de su hijo tienen un brillo particular. Su expresión corporal iba y venía entre la emoción y el nerviosismo.

Kohaku, por otro lado…Era indescifrable. Aunque sus manos permanecían en un agarre férreo jugando con sus dedos.

—Ishigami Senku, ¿acepta usted a la Señorita Kohaku como su legítima esposa y se compromete a cumplir con los deberes y derechos que impone el matrimonio?

—Acepto.

—Señorita Kohaku-

—¡Acepto!

Todos rieron con disimulo ante la impaciencia de ella.

—Aprecio la intención, Leona. Pero la declaración no cuenta si el notario no termino de preguntar.

—¡Ay, lo siento! — Se cubrió la boca con una carcajada leve.

Byakuya noto como Senku se destensó inmediatamente.

 

—Señorita Kohaku, ¿acepta usted a Senku Ishigami como su legítimo esposo y se compromete a cumplir con los deberes y derechos que impone el matrimonio?

—Ella suspiro con fuerza— Acepto.

—Habiendo manifestado su consentimiento de manera libre y espontánea, y en virtud de las facultades que me confiere la ley de Japón los declaro marido y mujer.

 

Los aplausos estallaron. Ni un segundo después Kohaku ya estaba tirando del cuello de Senku para besarlo. El pobre ni reacciono. Y aunque al final respondió al beso con el mismo afecto, poco a poco logro menguar la alegría de Kohaku tomándola por las mejillas y pellizcándolas en un gesto aun mas intimo que el beso mismo— No estamos solos, Leona. En otro momento podrás devorarme.

—¡Que no soy una leona!

Esta vez las risas estallaron. El notario volvió a señalar a las sillas y la pareja volvió a Sentarse.

—¡Felicidades! Ahora, por favor, procederemos a la firma del acta de matrimonio, en presencia de los testigos.

Byakuya fue el primero en pararse. Prácticamente corrió a la mesa y aplasto a su hijo contra su hombro mientras firmaba el documento.

Y cuando los demás terminaban de firmar, Senku volvió a Besar a Kohaku, esta vez, en frente de los camarógrafos con toda la intención de ser vistos. En el Angulo que quisiera. Que tomaran todas las fotos para el resto de sus vidas.

Ya nadie podía dudar de su relación y mucho menos tratar de infravalorarlos.

-

Ginro tenía la oreja bien pegada a la puerta.

—¡Ginro, deja de perder el tiempo! Se supone que debemos encontrar al resto. Desaparecieron antes de dar la entrevista. — Recrimino gen— Aunque algunos camarógrafos también desaparecieron.

Ginro le tapo la boca y con brusquedad lo pego a la puerta, haciendo que Gen soltara un quejido por el golpe.

—¿Qué estás haciendo?

—Hace un rato escuche la voz de Senku y la de un señor raro.

—¿Y que decían?

—Algo de un matrimonio civil o algo así… También escuche a Kohaku diciendo acepto.

No podía ser verdad…Esos dos… ¡tuvieron el descaro de casarse a escondidas!

Ni siquiera Gen podía imaginarse lo que sucedió en realidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Notes:

llega arrastrándose como una lombriz seca*

bueno...huh...lo... !lo logre¡

No se como pero logre sacar ambas historias en una mismo semana. Por cierto, si, son la misma historia. Que tuviera continuidad me hacia las cosas mas fáciles.

espero que lo hayan disfrutado. No es lo que tenia planeado, pero como saben, aun no logro plasmar la historia como me gustaria.

gracias por esperarme ¡Feliz fin de semana!

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