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El Anillo

Summary:

Él había muerto y ella recién estaba descubriendo sus sentimientos con su ausencia.
¿Habrá alguna posibilidad de estar juntos después de la muerte?

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter Text

Él habia muerto, quien hacia mi vida miserable con cada broma, pero que también la hacia entretenida, ya no estaba más. Habia ido a combatir contra Sukuna y habia perdido, habian tomado su cuerpo como un simple objeto y luego que ya no sirvio lo olvidaron. Su cuerpo habia quedado en custodia de la escuela momentáneamente porque habia una disputa con el Clan Gojo, casi como si su cuerpo fuera un objeto a debatir al mejor postor. Por lo tanto no había sepultura ni lugar donde llorar por él.

Y hoy en el rincon de mi sala, junto con una lata de cerveza lo recorde otra vez como tantas otras veces, pero entendi que siempre habia sentido algo por él, quizas amistad o atracción, no lo sabía con exactitud, pero eso me hacia extrañarlo.

-Si tan solo hubiera podido hacer algo mas..

Ya de nada servia mis lamentos, el tiempo habia pasado y con ello su presencia y aunque quisiera ya nada se podía hacer. Solo podia terminar de tomar mi cerveza con la cabeza apoyada en la mesa mientras me caia una lagrima fugaz.
Estaba en un aeropuerto, era demasiado luminoso, pero lo que me llamaba mas la atención era que no habia nadie mas que yo allí. Camine lentamente sin saber que estaba buscando hasta que unos pasos detrás de mi me alertaron, gire y pude verlo alli, con sus bellos ojos azules, su hermoso pelo blanco y su característica sonrisa alegre que ahora era dirigida completamente para mi, yo sonrei de vuelta con emocion, pero el sonido agudo de algo cada vez mas fuerte golpio mis oidos hasta que finalmente logre abrir mis ojos. La alarma de mi celular seguia sonando, con cansancio la apague con mi mano, pero botando mas de algun objeto de entre medio de mi velador. Hoy seria otro dia mas de trabajo, pero por sobre todo otro dia que extrañare a aquel idiota que hacia mi vida distinta.

—¿Utahime, estas preparada?-me pregunto Shoko en el umbral de la habitación que me habian brindado.
—Si, ya voy, dame un momento y los alcanzo-dije guardando unos documentos en mi bolso.

Luego de meses hoy volviamos a tener la competencia de intercambio de escuelas, habia odiado esta fecha, porque era un recordatorio viviente que él no estaba.

Cuando camine por aquellos pasillos para ir directamente al auditorio, donde veriamos el actuar de los alumnos, un mareo me hizo parar y sujetarme de la pared. En un breve instante pude volver a aquel aeropuerto, caminando para buscar algo o alguien, hasta que cerca de unos asientos lo vi con su característica sonrisa, yo me quede impresionada con su presencia y él camino hacia mi, luego acerco su mano a mi mejilla con cariño y por un instante pude sentir sus dedos rozar mi piel provocandome un pequeño cosquilleo con su simple tacto.

—¿Utahime..?-pestañie volviendo otra vez a aquellos pasillos, mire al frente y vi a Shoko con cara preocupada-¿estas bien?
—Solo es cansancio-dije sin mas y segui mi camino hacia la sala junto con la compañía de Shoko.

Habia sido demasiado real, su tacto, mi cosquilleo, fue dolorosamente real, tanto que mi corazón todavia seguia alborotado por aquel simple toque. ¿Acaso me estaba volviendo loca?
La actividad paso sin inconvenientes, el equipo de Tokio gano sin problemas ante la atenta y orgullosa mirada de Kusakabe, casi alardeando del nivel que tenian sus alumnos. Yo solo lo mire con molestia sabiendo que todo aquel trabajo no lo habia realizado él, habia sido obra de Gojo en vida, pero me limite a no decir algo ya que aún el recuerdo de él era un tema complicado entre maestros y el mundo de la hechiceria, después de todas las consecuencias que habian habido por sus desiciones.

Finalmente la actividad se cerró con una salida de parte de todos los maestros y trabajadores de las escuelas en un bar cercano, algo que se solia hacer en estas circunstancias.

Vi que Shoko reia discretamente junto con Mei Mei, mientras Ijichi hablaba tranquilamente con Ino, Higuruma escuchaba atento una historia de Nitta demasiado alegre y otras ventanas también estaban riendo y hablando con alegria, el ambiente era calido, pero yo me sentia demasiado fuera de lugar. Para mi era casi irreal, tenia mi jarra de cerveza en mi mano, miraba a mi alrededor y podia ver a todos interactuar con felicidad como si nada pasara, mientras yo no podia olvidar las veces que se hacian estas mismas juntas, pero con él entre nosotros. Casi podia ver como él me molestaba y terminabamos discutiendo mientras los demas nos veian riendo de los disparates que deciamos, luego cuando estaba lo suficientemente borracha para volver a mi casa o a mi habitación sola, él gentilmente me llevaba en su espalda para al dia siguiente despertar en mi cama sana y salva aun con mi ropa del dia anterior y recibir un mensaje de él preguntandome como seguia la resaca junto con una foto burlesca donde aparecia él cerca mio haciendo cualquier morisqueta mientras aun estaba dormida de borrachera, esto con el fin de justamente provocar algun llamado telefónico mio hacia él, donde volviamos a discutir al menos por 20 minutos sin avanzar en nada. Pero hoy me emborracharia y no habria nadie que me llevara a casa o a mi habitación de la escuela y que me molestara al dia siguiente con tonterias infantiles.

—Utahime, estas algo callada-me dijo Kusakabe sentandose a mi lado también con una jarra de cerveza en su mano.
—Supongo que estoy demasiado cansada, fue un viaje agotador hacia aca y eso sumandole el evento de intercambio-dije excusandome rápidamente porque no queria entrar en detalles de la verdadera razon.
—Quizas-dijo casi sin creerme mucho-no será que no tienes con quien discutir?-dijo demasiado suspicaz, tanto que no pude evitar mostrar algo de mi sorpresa.
—Supongo que es verdad jajaj-y me rei nerviosa tratando de no mostrar debilidad aunque por dentro mi corazón se estrujaba de dolor por aquel comentario.
—Pero eso es algo bueno, ahora puedes vivir tranquila sin que un mosquito este molestandote constantemente-y puso su mano libre encima de la mia sorprendiendome-o si te gusta discutir puedes hacerlo conmigo..-y me sonrio levemente buscando con sus ojos atentos alguna reacción mia de aprobación.

Me quede de piedra, sin saber exactamente como reaccionar, ya que comparar a Gojo con un mosquito es algo que solo yo podia hacer y menos en las circunstancias de él estando muerto. Además su descarada intención era algo que no me imaginaba ni en mis más raros pensamientos por lo que todo me dejo demasiado descolocada para saber que hacer. Cuando por fin pude hacer algo, me pare rápidamente de la mesa dejando mi jarra casi sin tocar.

—Necesito tomar un poco de aire..-dije seria con clara intención de salir de alli.

Pero él me sujeto de ultimo momento de mi mano llamando mi atención otra vez.

—¿Quieres que te acompañe?-pregunto aun intentando conseguir un acercamiento, pero no podia seguir alli con él o con alguien más, el lugar me asfixiaba.
—No es necesario-dije rápidamente y me solte con brusquedad de su agarre para salir de aquel bar.

Camine sola con el aire fresco de la noche golpeando mi cara y provocando que con cada paso que diera, alguna lagrima fugaz saliera de mis ojos, con ello botaba toda esa pena y agonía que sentia, para así finalmente ser sincera conmigo misma. Lo extrañaba demasiado tanto que dolía todo dentro de mi y estaba volviendome loca por simplemente sentirme impotente con su muerte. Y eso me hacia preguntarme con impotencia ¿porque los demas no lo extrañaban como yo? ¿porque no lo lloraban aun como yo?
Cuando finalmente llegue a la escuela, vi el auto de Ijichi aparcado frente a ella.

—Señorita Utahime..-bajo Ijichi del auto ante mi presencia, me saludo fugazmente con una reverencia y me miro con preocupación al notar mis ojos totalmente rojos. Finalmente ante la atenta mirada mia hablo con restos de tristeza-Tengo que hablar algo importante con usted, pero necesito que lo que hablemos sea totalmente confidencial, esto podria provocar ... consecuencias, pero lo hare solo si acepta ir conmigo a un lugar antes.
—¿Ijichi..?-acaso era una especie de broma? él no solia hacer eso, Gojo si.
—Señorita Utahime necesito saber si acepta ir conmigo.

Me quede mirandolo atentamente pensando si era una prueba, una broma o algo por el estilo, pero solo hallaba restos de seriedad en Ijichi, por lo que finalmente acepte con un gesto de mi cabeza y me subi a aquel auto.
Ijichi condujo alrededor de 40 minutos pasando por el centro de Tokio, pero desviándose a un barrio un tanto exclusivo apartado del bullicio de la urbe. Entramos a una casa un poco desapercibida de estilo tradicional pero con toques lujosos que tenia las luces totalmente apagadas, nos bajamos, luego Ijichi se acerco a la puerta, coloco un código para abrirla y enceder las luces invitandome a entrar.

La casa era preciosa, tenia un estilo tradicional muy marcado con alguna que otra obra de arte en las paredes, con ventanales muy altos, algunos espacios con tatami y otros totalmente minimalistas. Me adentre con cautela admirando el hermoso lugar hasta que encima de un elegante mueble pude ver unas fotos de Gojo con sus alumnos, Gojo de pequeño y una ultima foto que nos sacamos en nuestros años de adolescencia junto con Geto y Shoko.

—¿Esta es la casa de Gojo?-pregunte rápidamente a Ijichi, quien miraba atentamente mi actuar.
—Asi es..

Una lagrima traicionera callo por mi mejilla, pero rápidamente me gire con vergüenza y me la limpie esperando que Ijichi no la hubiera visto.

—Señorita Utahime ¿puedo preguntarle algo? ¿que sentia por Satoru Gojo?

¿Que sentia? ni yo misma sabia, sólo sabia que lo extrañaba en demasia y que anhelaba despertar en cualquier momento esperando que esto solo fuera una pesadilla. No supe que decir, Ijichi me miro atento y luego se rio con una sutil risa triste.

—Sabe, el dia anterior a su batalla, le hice la misma pregunta a él y tuvo la misma reacción que usted.

Lo mire atonita ¿que significaba esto?

—Acompañeme por favor...

Y comenzo a caminar directamente hacia el segundo piso donde habia un pequeño pasillo con cuatro puertas, él abrio la penúltima puerta donde dentro habia una enorme cama al centro, una puerta hacia un baño, otra hacia un armario y unos pocos muebles todos polvorientos. Luego Ijichi se dirigió al lado de la cama y empujo un espacio de la muralla, esta hizo una especie de "click" y se habrio una pequeña puerta secreta donde habia una caja fuerte. Él ingreso un codigo y saco una documentación y una pequeña cajita, para volver a cerrar la puerta de la caja fuerte y asi cerrar la puerta secreta haciendo que aquel pequeño espacio volviera a ser imperceptible otra vez.

—Esto es para usted-y me paso la documentación.

La mire con atención, ojie un poco las hojas, eran las escrituras de la casa.

—¿Que significa esto?-pregunte aun demasiado aturdida.
—Satoru me dejo la mision explícita de dar las escrituras de esta casa a quien realmente lo extrañara cuando él no estuviera- he hizo una pequeña pausa para hablar con nostalgia-supongo que queria honrar a quien no lo haya olvidado. Señorita Utahime, la he estado observando por un tiempo y he notado como se ha visto afectada por la muerte de él, ha sido discreta, pero hoy fue demasiado evidente su pesar, es por ello que he tomado la decisión de darselas a usted.
—¿Es una broma?
—No, es verdad.
—¿Pero Shoko o Megumi o sus alumnos o algun familiar?
—Todos ellos han superado con creces estos meses de perdida, pero usted ha sido la unica que evidentemente no lo olvida.

Mire los papeles en mis manos aun confundida.

—¿Deberia sentirme halagada o desdichada?-pregunte ya sin saber si esto era verdad.
—No le podria responder eso, pero solo sé que él lo intuía. Si mira la ultima hoja de la documentación, alli hay una carta para usted. Ademas dejo esto-y me paso la pequeña cajita-dijo que la dueña sabría exactamente que hacer con esto.

Deje la documentación encima de la cama y tome la cajita, lentamenente la abri y habia un anillo con un pequeño diamante azul en el centro. Con dolor la cerre de inmediato.

—¡¿Que significa esto Ijichi?! ¡¿Acaso en una mala broma?!-grite con dolor.
—Me temo que no. Desde ahora es libre de hacer lo que quiera con esta casa y con lo que hay aqui adentro.

Me empecé a reir mientras mis ojos se aguaban un poco totalmente tristes.

—¿Me dices que soy dueña de su casa, de la casa donde traia a sus amantes..? jajaja
—Nunca trajo una aca, las llevaba a hoteles. Aquí solo han entrado sus alumnos, yo y ahora usted.
—Que?-y pare de reir aun aturdida.

Me sente en la cama, levantando pequeños restos de polvo a el ambiente. Era casi de no creer, recorde la carta, fui hasta el final de la documentación y alli efectivamente habia una carta donde decia Utahime con su misma característica letra. ¿Porque no me habia pasado aquella carta cuando me entrego las de Megumi y la de Nobara? ¿porque me dejo esperando por una carta que quizas nunca tendria en mis manos si no fuera por el actuar de Kusakabe esta noche?
Finalmente la abri y con la atenta mirada de Ijichi a mi actuar la lei tratando de retener mi ojos brillantes.

"Utahime
No suelo ser bueno escribiendo cartas, por lo que seré breve.
Lo siento, te regalo mi casa, porque no fui capaz de decirte lo que siento.
Ten una buena vida y ya no te emborraches en cualquier bar.
PD: La deje llena de dulces, tu tendras que comprar las cervezas."
Y salia un dibujo de su cara.

Finalmente no pude contener mis lágrimas, Ijichi se acerco a mi para entregarme un pañuelo, el cual acepte rápidamente para secar mis lagrimas que no querian parar de brotar.

Cuanto estuve mas tranquila Ijichi me entrego un documento, el cual debia firmar para hacer efectivo el traspaso, con algo de torpeza lo hice y me pregunto si queria volver a la escuela o quedarme allí, como me sentía demasiado agotada decidi quedarme alli, por lo que Ijichi se fue sin antes comentarme que si necesitaba trasladarme de vuelta a la escuela o a Kioto estaria disponible para cuando yo quisiera. Se despidió cortésmente y salio de la habitación, luego escuche el sonido del motor del auto alejarse, mientras sin ganas de nada me acoste en aquella comoda y polvorienta cama demasiado cansada para pensar algo mas.

—Satoru Gojo porque no me dijiste aquellas palabras antes..?-y una lagrima me callo mientras cerraba mis ojos para dormir en aquella polvorienta cama que alguna vez fue suya.

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