Actions

Work Header

Me haces tanta falta

Summary:

Han transcurrido 2 años desde que culminó la Cuarta Gran Guerra Ninja, sin embargo, el mutuo apoyo de los que sobrevivieron les permitió seguir adelante…excepto a una persona.

Tenten visita su tumba todos los días con un ramo de girasoles, rezando y conversando con su lápida respecto a la aldea.

Naruto y los demás, por su bien, creen que es tiempo de que supere a Neji.

Notes:

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, sino a su respectivo creador Masashi Kishimoto. Por otro lado la historia es de mi completa autoría.

 

*Arco temporal: Situado después de la Guerra y el acontecimiento con Toneri (aproximadamente 3 meses después), pero antes del nacimiento de Boruto.
*Basado en la canción "Me haces tanta falta"

Work Text:

     El paso del tiempo siguió su curso lenta e inevitablemente, cumpliéndose dos años desde que terminó la Cuarta Gran Guerra Ninja, donde por primera vez en la historia el Mundo Shinobi unió sus fuerzas por un bien común: Sobrevivir. Finalmente habían obtenido la paz, pero a costa de innumerables sacrificios que ahora sólo vivirán en sus memorias. Silenciosamente, era la mayor consecuencia que los habitantes de las Cinco Grandes Naciones Ninja compartían.

     En la aldea de Konoha el sol resplandecía sobre la montaña con los rostros de los Hokages, las calles estaban repletas de personas inmersas en sus rutinas, los diversos locales abrían sus puertas para recibir una nueva mañana de trabajo mientras la inocente risa de los infantes resonaba a oídos de los mayores, sin embargo, si mirabas con atención, era notable la sombra de la Guerra que todavía cargaban los adultos, sobre todo los Shinobis. 

     Uno de esos tantos Shinobis, de hebras rubias e inconfundibles bigotes en ambas mejillas deambulaba por su amada aldea en dirección a su local favorito de comida, regresando saludos amigables a todo habitante con el que se cruzaba. Una sonrisa cargada de nostalgia y felicidad surco sus labios, rememorando a aquel solitario niño que todos odiaban y despreciaban pero ahora finalmente veían hacia arriba.

— ¡Buenos días!—exclamó con una gran sonrisa entrando a Ichiraku donde Teuchi y Ayame estaban trabajando

— ¡Buenos días Naruto-kun!—respondió Ayame alegre

— ¡Naruto, muchacho! ¿No es muy temprano para estar por aquí?

—Quede en reunirme con los demás aquí, dattebayo—sentándose en su banco de siempre, el jinchūriki apoyo los antebrazos en la barra sin deshacer su sonrisa

—Ya veo. ¡Entonces les prepara un ramen especial!

— ¡Suena grandioso, dattebayo!—sacando una leve risa en Teuchi, ambos dueños de Ichiraku se dispusieron a terminar los preparativos antes de que los amigos de su cliente favorito aparecieran

 

20 minutos después

Ya se están tardando. ¡Tengo hambre, dattebayo!—pensó el rubio sosteniendo su estómago mientras cascadas descendían de sus ojos

Cállate Naruto, solo han pasado 20 minutos y ya estás pensando en comer—gruñó Kurama con voz burlona

¡Pero tengo hambre, 'ttebayo!

     Recostado despreocupadamente, el bijū cerró los ojos —Solo deja de lloriquear niño, ya podrás llenar tu pozo sin fondo cuando lleguen tus amigos

¡No estoy lloriqueando,' ttebayo!

Déjame dormir y quéjate en silencio, idiota

     Una pequeña vena de enojo sobresalió de la frente del Shinobi — ¡No me llames así! ¡Deberías tenerme más respeto, dattebayo!

— ¿Por qué debería hacer tal cosa?

— ¡Porque soy el gran Naruto Uzumaki, Héroe de la aldea y de la Cuarta Gran Guerra Ninja y el próximo Hokage, dattebayo!

—Ya deja de alardear, tu voz me aturde. Y por si lo olvidas, tú ganaste gracias a MI CHAKRA, idiota

¡Arghhh! Tú eres el tonto Kurama

¿En serio?—desde el fondo de su mente el zorro sonrió socarronamente— ¿Quién de los dos está a punto de ser golpeado?

     El ceño del Uzumaki se contrajo con confusión— ¿A qué te re- —un intenso dolor en su mejilla lo trajo de vuelta a la realidad, solo para estrellarse de cara contra el suelo—¿Por qué…Sakura-chan…?

— ¡TE LO TIENES BIEN MERECIDO IDIOTA, LOS CHICOS Y YO ESTUVIMOS LLAMANDOTE Y TU PARECIAS ESTAR EN OTRO MUNDO, SHANNARO!—le grito mientras alzaba con enojo el puño que lo había golpeado

     Naruto observo mejor y ahí estaban todos sus amigos

—Lo siento, no me había dado cuenta que  estaban ahí, dattebayo—Estúpido Kurama, ¿Por qué no me avisaste?

     Riendo a costa de la desgracia de su portador, el kyūbi se dispuso a dormir, ignorando las quejas del rubio.

—Que problemático—dijo Shikamaru seguido de un bostezo

—Que novedad chico problema—comentó burlona la rubia de la arena

—Temari tiene razón—concordó Ino con una sonrisa de lado

     El estratega sólo suspiro y negó con la cabeza

—Sería un fastidio tratar de discutir con ustedes

 — ¿Qué insinúas, Shikamaru?—preguntó la Yamanaka arqueando una ceja con cierta molestia

—Tú sabes lo que quiere decir, Ino-cerda—respondió mordaz la pelirosa

—Pues tú no te quedas atrás, frente de marquesina—la sonrisa burlona de la rubia se ensancho al notar el leve tic en la ceja de la Haruno

— ¡La llama de la juventud de todos está ardiendo con fuerza! ¡Esto merece que haga 1000 flexiones y 1000 sentadillas!

— ¡Cállate Lee!

—Chicos…—una gota de sudor resbaló detrás de la cabeza de Naruto al verlos pelear entre ellos. Poniéndose en pie, se aproximó a sus amigos, provocando que la atención recayera sobre él—Dejemos esto de lado, ¡Mejor pidamos algo de comer! ¿Qué les parece?

—Apoyo la idea—dijo Chouji sin dejar de comer su bolsa de papitas, accediendo al local seguido por los demás

     Así, olvidando lo ocurrido, tomaron asiento Naruto junto a Hinata, a la derecha de la Hyūga estaban Kiba, Shino, Sakura y Lee y a la izquierda de Naruto Temari, Shikamaru, Ino y Sai. Por su parte, Akamaru permaneció tranquilamente recostado afuera del establecimiento.

—Hola a todos. Mi querida hija y yo los escuchamos afuera y ya estamos preparando sus órdenes—dijo Teuchi sin dejar de cortar ingredientes

— ¡Gracias!—exclamó Naruto a nombre de todos. Con cierta vergüenza bien disimulada el hiperactivo Shinobi tomo la mano de la pelinegra, generando que el rostro de la chica se tiñera de carmín

—Con que…al fin son pareja, ¿eh?—menciono pícaramente Ino, sonrojando al jinchūriki y aumentando el rojizo del rostro de Hinata

—Ya era hora—agrego la rubia de cuatro coletas

—Sabía que terminarían juntos. Eso es porque ambos estaban destinados—explicó brevemente Shino con su usual tono neutral

—Tardaron mucho—comentó el Akimichi mientras devoraba el resto de sus papas

—Por lo que sabemos fueron 7 años, sino es que más—recalco Kiba, luego sonrió maliciosamente, dejando a la vista sus colmillos—Sí que eres lento Naruto—el mencionado se molestó, pero luego rodeo con un brazo los hombros de Hinata y sonrió, descolocando al Inuzuka.

—Al menos YO SI tengo una linda NOVIA y no estoy SOLO con un perro como OTROS—respondió usando el mismo tono que el castaño, el cual se  puso en pie y lo tomó de las solapas de la chamarra mientras una pequeña vena de enojo sobresalía de su frente

— ¡Vuelve a repetirlo si te atreves, idiota!—Akamaru ladro desde el exterior en apoyo a su compañero

     Devolviéndole una mirada desafiante Naruto curvo la esquina de su boca en una sonrisa de lado—Dije que- —antes de que pudiera terminar Ino golpeo la cabeza de ambos

—Cállate Naruto, esta reunión es para divertirnos, no para pelear. Eso va para ti también, Kiba

—Ino-cerda tiene razón—los orbes jade de Sakura brillaban con cierta diversión—Además, yo no presumiría tanto Naruto, gracias a la intervención de Toneri-san finalmente te diste cuenta de lo que sentías

—Que cruel, Sakura-chan…—murmuró el rubio deprimido

—Concuerdo con la fea—con una sonrisa, Sai cerró los ojos—Su presencia te dio el motivo suficiente para reunir valor y declararte, después de todo, eres tan denso que sin ayuda no lo hubieras conseguido

     Con un asentimiento de cabeza grupal el Uzumaki fue envuelto en un aura depresiva, acuclillándose en una esquina del local.

— ¿Por qué siempre yo, 'ttebayo…?—susurro por lo bajo, trazando círculos en el suelo con su dedo índice, sacando una gota de sudor en sus acompañantes

—Que problemático

     Hinata, tan comprensiva como siempre, fue en dirección a su novio, colocando una mano sobre su hombro en consuelo—Naruto-kun no te preocupes, lo importante es que ahora estamos juntos—con expresión sorprendida el jinchūriki contempló la cálida y dulce sonrisa de la portadora del Byakugan para luego darle un efusivo abrazo

—Arigato Hina-chan, eres tan linda—las mejillas de la Hyūga enrojecieron de nuevo, apenada ante las acciones impulsivas de su novio. Todavía no se acostumbraba del todo a sus muestras de afecto en público

     El resto presenciaba la escena, contentos por la pareja.

—Gracias por la espera, aquí tienen sus pedidos—Ayame entregó a cada uno su respectiva orden

—Arigato, Ayame-chan—dijo Naruto tomando asiento una vez más junto con Hinata

—No es nada. Disfruten su comida—dicho esto tanto la castaña como su padre continuaron sus labores

—Itadakimasu

     Así volaron las horas para los presentes, entre relatos, bromas, sonrisas y recuerdos. No obstante, para la perspicaz mirada del Aburame no pasó desaparecido el leve estado inquieto de Lee, el cual ojeaba cada tanto la entrada del Ichiraku desde el momento en que llegaron.

— ¿Sucede algo?—le preguntó el Aburame, provocando un pequeño sobresalto en la joven bestia verde de Konoha

— ¿Eh?

—Usualmente eres más enérgico, pero te noto algo decaído

—No es nada…solo…—la atención de Lee recayó en el platillo humeante de ramen que estaba frente a él y casi no había probado

— ¿Solo?

     La pequeña conversión atrajo la atención de la chica de ojos perlados.

— ¿Ocurre algo, Shino-kun? ¿Lee-san?—rápidamente el experto en taijutsu negó con la cabeza

—No es nada de qué preocuparse—respondió con una leve sonrisa

—Pero, no es usted mismo, Lee-san, es obvio que algo lo está molestando—replicó educadamente Hinata, llamando la atención del rubio a su lado

—Hina-chan tiene razón, cejas grandes. Andas demasiado callado y tú no eres así, dattebayo—Naruto lo observó cuidadosamente— ¿Qué te ocurre?—al verse descubierto, Lee bajo la mirada ante la expresión interrogante del grupo

—Solo...me gustaría que Neji estuviera aquí…y ver su reacción al enterarse de tu relación con Hinata-sama…—murmuró apretando los puños levemente

—…A mí también, 'ttebayo

     El clima, anteriormente agradable, se tornó silencioso y melancólico. Una vez más el peso de la Guerra calaba en lo profundo de su ser, pues sin importar cuantos años pasen hay cosas que nunca podrán olvidar, y heridas que no desaparecerán del todo. Hundidos en sus respectivos recuerdos Hinata noto la ausencia de cierta persona.

—Lee-san, ¿Dónde está Tenten-san?—sacándolos de su ensoñación, el pelinegro observó la entrada del restaurante nuevamente

—No lo sé, creí que vendría

—Es verdad, Naruto ¿Le avisaste que nos reuniríamos?—preguntó la pelirosa

—Claro que lo hice dattebayo

—Y, ¿Qué te dijo ella?—quiso saber Chouji, dejando de lado su platillo de ramen por un momento

—Que lo pensaría, pero que no la esperáramos porque no sabía si venía—respondió con cierta seriedad, contagiando al resto

—Ha estado así desde que…murió Neji—comentó Ino con tono de tristeza, apoyando la mejilla en la palma de su mano—Cuándo éramos Chūnin no asistía con mucha frecuencia a la noche de chicas que organizábamos Sakura, Hinata y yo, pero ahora…ya no viene a ninguna bajo la excusa de que está ocupada entrenando…pero sabemos que hay razones diferentes—dando un profundo suspiro, sintió los músculos de su cuerpo destensarse ligeramente—Se ha apartado de todos nosotros y siempre se la pasa en el cementerio

—Ella…siempre tiene una mirada triste—confesó Lee con un gesto de melancolía—Cuando intentó tocar el tema, me evade, asegurándome que está bien, que solo deben ser ideas mías, pero sé bien que no lo son. Sufre por su ausencia, pero prefiere mantenerlo en silencio…

     El ambiente se tornó triste y pesado una vez más al recordar al Hyūga faltante.

     Hinata bajo la cabeza y se mordió el labio inferior mientras gotas saladas se acumulaban en sus ojos, día tras día la culpa carcomía cada poro de su ser, pero en momentos así, al apreciar la tristeza de un ser que había sido cercano a su querido primo, el sentimiento se volvía insoportable, su respiración fallaba y su corazón se despedazaba. Hacía mucho había aceptado su responsabilidad por lo ocurrido, sin embargo, era plenamente consciente de que el daño era irreparable.

     Un apretón en su mano la obligo a levantar un poco la mirada, topándose con aquellos orbes azules cuál cielo despejado, pero que tras la Guerra habían sido cubiertos por el mismo sentimiento de culpa igual o más grande que el de ella. Devolviéndole el apretón a la mano masculina le regalo una muy leve sonrisa, después de todo, también debía evitar que el rubio se hundiera más en aquel pozo donde ambos estaban.

—Ha pasado bastante tiempo…sé que suena duro, pero ella debe aprender a superarlo—opino Kiba en medio del silencio sepulcral

—Naruto, muchacho—llamó Teuchi con voz suave, captando la atención del nombrado—El tema que están tratando es muy…delicado. Deben tener mucho tacto al hablar con su amiga o podrían terminar empeorándolo

—Teuchi-san tiene razón, Naruto—comentó Shikamaru

—Pero, es por su propio bien, 'ttebayo

—Leí en un libro que para superar pérdidas personales se recomienda la presencia y apoyo de familiares y amigos cercanos—recordó Sai

—Pero la mayoría no somos tan cercanos a ella. Solo Lee…y Neji—señaló Shino con cautela

—Entonces, hablemos con sus padres para-

—Me temo que no se podrá–interrumpió el maestro del taijutsu a Temari

— ¿Por qué? Sus padres seguramente están triste y preocupados por verla en ese estado, dattebayo—replico Naruto frunciendo el ceño levemente

—Ella, así como yo, no tiene padres biológicos. No se sabe si ellos murieron o la abandonaron cuando apenas era un bebé. Llego a Konoha porque la encontraron en las cercanías de la aldea. De resto, siempre ha vivido sola—relato brevemente Lee sin observarlos

—Lee…entonces tú…—dándoles una sonrisa no tan grande como la usual, la mini copa de Guy levantó el pulgar en su típico gesto

—No tiene que preocuparse por mí, después de todo, consideró a Guy-sensei cómo mi figura paterna y a mi equipo como mi familia, son todo lo que necesito para que mi llama de la juventud arda al máximo

     Los Shinobis permanecieron en silencio, sus expresiones de total asombro e incredulidad denotaban su desconocimiento respecto a esa información. En ese momento, cayeron en cuenta de que no conocían mucho sobre la vida personal de los restantes miembros del equipo Guy. Como un rayo, la culpa golpeó con determinada fuerza a cada uno. Estaban tan centrados en sus respectivos mundos y sus propios problemas que nunca se dieron cuenta de los de la castaña, hasta que las palabras de Lee les abrieron los ojos, sin embargo, era entendible por los acontecimientos pasados de las batallas desde que apenas eran unos niños y la reciente Guerra.

No puedo creer que no supiera eso de Tenten y Lee, se supone que son nuestros amigos—pensó el rubio con tristeza, él mejor que nadie conocía la soledad y el dolor de no tener figuras paternas

     Además, ese pequeño, pero importante detalle sumaba más peso a la culpa que se cernía sobre él y Hinata, mientras un pensamiento compartido entre ambos se instalaba en sus mentes.

     Le habían arrebatado a Tenten una de las personas con la que había forjado profundos lazos desde que eran Genins.

     ¿Acaso ambos tenían derecho de llamarse sus amigos? ¿Podían siquiera velar por el bienestar de la kunoichi tras lo sucedido?

     Sin sentir apetito, dejó el cuenco vacío de ramen a un lado, observando la entrada del establecimiento, percatándose de una figura femenina conocida. Parpadeando un par de veces, confirmó que no sólo se trataba de un espejismo originado por la conversación anterior. Poniéndose en pie se detuvo en la entrada del lugar— ¡TENTEN!—la nombrada dio un respingo, girando la cabeza en varias direcciones hasta dar con el jinchūriki que le sonreía abiertamente, viéndose sin salida, la kunoichi se aproximó

     Ante el estruendoso grito del rubio, el resto despertó de su pequeño transe.

     La castaña entró con cierta incomodidad, sosteniendo un ramo de girasoles—Hola a todos—saludo sin mirar a nadie a los ojos mientras sonreía falsamente, gesto notado por Sai, el cual prefirió no comentar nada al respecto

 —Hola—respondieron al unísono, formándose un silencio algo tenso

 — ¿Por qué no te sientas?—ofreció Sakura señalando el asiento vacío junto a Lee

 —No gracias, solo pase a saludar. Si me disculpan, debo ir a otro lado. Nos vemos—sin esperar respuesta se dio la vuelta

     Una vez más se estaba apartando de ellos, encerrándose en sus propios problemas.

     Naruto no podía permitir que esto continuará e impulsivamente impidió que la maestra de armas diera otro paso al tomarla con fuerza por el brazo—Espera…por favor escúchame. Deja de evitarnos—sin atreverse a voltear, la kunoichi se mordió el labio inferior—Me cuesta trabajo decírtelo…y aunque suene duro…debes dejar ir a Neji

     Tenten quedó en un pequeño shock ante tan inesperada y directa petición.

—Te pido que por favor intentes comprender nuestras razones, estamos preocupados por ti, no es sano que continúes aferrándote a su recuerdo

—Es cierto—agrego Kiba, apoyando al rubio y haciendo caso omiso a la expresión negativa de Shikamaru y Shino—Es hora de que empieces a avanzar

     Pero ella continúo sin decir nada, finalmente giro la cabeza lentamente, reflejando un gran vacío en aquellos orbes chocolate. Poniéndose en pie y terminando de acortar la distancia, el chico con marcas de colmillos en sus mejillas apoyo las manos en los hombros de la fémina.

—Comprende, él ya está muerto, y no volverá jamás

—Kiba-kun—lo reprendió la pelinegra con un tono más alto de lo usual, en otras circunstancias hubiera sido algo casi insólito, pero tan sólo fue un vano intento de callar a su compañero de equipo que solo la ignoro

     Dándole un leve apretón en los hombros, el Inuzuka la miró fijamente a los ojos—Debes superarlo, Tenten

     Tenten apartó las manos de Kiba de un sorpresivo manotazo y apretó los puños, sintiendo como las uñas se clavaban en las palmas de sus manos y el tallo de las flores cedía ante su fuerza— ¿Crees que no lo sé? Soy consciente de que está muerto…y que nunca más volverá. Pero no puedo deshacerme de su recuerdo tan fácilmente…no puedo…—agachando la cabeza, el cuerpo de la chica temblaba ante el mar de emociones que amenazaba con aplastarla—Lo he intentado, pero cada vez que cierro los ojos, veo su rostro—cerró los ojos con fuerza, intentando impedir que las lágrimas brotaran, no quería llorar frente a ellos—No duermo bien porque siempre tengo presente el momento de su muerte…atormentándome…recordándome que no pude hacer nada para salvarlo…

     Con el remordimiento incrustándose como estaca en su pecho, el Uzumaki fue incapaz de sostenerle la mirada a la castaña—Debes dejar el pasado atrás Tenten, y pasar la página—aconsejo con voz suave, casi quebrada. Se sintió hipócrita, a fin de cuentas, él tampoco había podido superarlo

— ¡Cállate! ¡Para ti es fácil decirlo!—un nudo en la garganta empezaba a dificultar la libre circulación de su respiración, haciéndola retroceder algunos pasos— ¡No sabes ni entiendes nada! ¡Ni tú ni nadie me conoce lo suficiente para saber lo que siento o como la estoy pasando! ¡Así que no pretendas decirme que debo hacer!

— ¡Debes olvidarlo, Tenten!—replicó Kiba alzando la voz también

— ¡No puedo hacer eso! ¡Sería como dejarlo morir otra vez!

— ¡¿No ves que solo te estás haciendo daño?!

— ¡Cállate!

— ¡No eres la única que está sufriendo! ¡¿Acaso piensas que solo tú perdiste a alguien querido en la guerra?!

     Un silencio sepulcral siguió a aquella frase. En su mente, el amante de los caninos se recriminaba por sus últimas palabras, había sido más duro de lo que pretendía.

     La chica de los chonguitos apretó los puños hasta que sus nudillos se tornaron blancos. Había pasado demasiado tiempo reprimiendo todos sus sentimientos negativos, pero si esto seguía así, no podría continuar haciéndolo.

—Tenten…Se lo que debes estar sintiendo, pero…

     Alzando una de sus manos, la kunouchi corto las palabras del rubio, apartando la mirada—No lo hagas, por favor, no lo hagas—escupió prácticamente esa frase, cuál ácido quemando sus entrañas

— ¿Qué cosa?

—Pretender comprender lo que siento, porque no es verdad. Siempre es así, crees que puedes entender el dolor de otros, pero hay veces en que simplemente no podrás, Naruto. Ninguno de ustedes entenderá jamás la angustia de haber perdido a la persona que más amaban…de jamás poder formar una familia propia a su lado… ¡Así que ahórratelo!—en su interior, sabía que estaba mal haberle dicho todas esas cosas a Naruto, él solo quería ayudarla, pero él dolor dio rienda suelta a su lengua, y lamentablemente, se estaba desquitando injustamente con su amigo

     Porque aquello era más difícil de afrontar cada día.

     Un pensamiento fugaz cruzó por su mente, taladrando hasta su subconsciente con fuerza.

Neji murió por salvarlo a él y a Hinata

     Como veneno, recorrió sus venas un sentimiento de ira contenida.

     Pero, no fue su culpa.

     Fue decisión de Neji.

Ellos no tuvieron la culpa… ¿O si…?

     Accidentalmente, su atención choco contra aquellos orbes malva que había intentado evitar a toda costa desde que entró al local, tan parecidos pero a la vez tan diferentes a los de él. Sin soportar la presión que la mirada de los presentes ejercía sobre su persona salió de Ichiraku, corriendo lo más veloz que sus piernas le permitían, ignorando los gritos de sus amigos y la voz maliciosa en su cabeza que destilaba rencor.

— ¡Tenten! ¡Espera!—grito Temari, antes de verla desaparecer de su campo de visión—Bien hecho par de tontos. ¿Cómo se les ocurre decirle todo eso de golpe?—tanto Naruto como Kiba agacharon un poco la cabeza con culpa

—Eso no importa ahora, la prioridad es encontrar a Tenten—declaró Lee poniéndose en pie, seguido por los demás

— ¿Dónde podemos buscarla?—preguntó Ino observando el entorno

—Lo mejor será dividirnos, así abarcaremos más terreno—decreto el Nara posicionándose frente a sus compañeros, sacando a relucir su lado estratega—Lee, tú la conoces mejor que cualquiera, ¿No sabes a dónde pudo haber ido?

     Dando un rápido repaso a sus recuerdos, el chico de cejas tupidas negó con la cabeza.

     Shikamaru chasqueo la lengua levemente, notando como el sol empezaba a ocultarse para dar paso a la noche–Que problemático

— ¿No sería más sencillo si uso mi Kage Bunshin para encontrarla?

—Si haces eso podríamos causar un pánico innecesario entre los aldeanos y los Shinobis, recuerda que ahora eres una figura reconocida Naruto, y todos confían en ti, por lo tanto podrían creer erróneamente que hay algún tipo de ataque

—Pero, si alguno la encuentra, ¿Cómo hará el resto para saber su ubicación?—cuestiono Temari de brazos cruzados

—Nos reuniremos en este mismo punto en dos horas, si alguno de nosotros falta significará que la halló

— ¡Bien! ¡Vamos por ella, 'ttebayo!

—Una cosa más—dijo Shikamaru antes de que Naruto se alejara—El que la encuentre no tiene que obligarla a venir si no quiere, simplemente no queremos que cometa alguna locura

—Pero-

     Los orbes oscuros del Nara observaron fijamente al Uzumaki, acallando cualquier réplica que fuera a salir de su boca—Debemos evitar repetir el error de hace unos momentos. Lo que ella necesita es que la escuchemos y le demos su espacio, más no que la obliguemos a nada, ¿Entendido?

— ¡Hai!

—Vayan por parejas, nos veremos aquí en dos horas

—Nada mal, chico problema—felicito la rubia de la arena sonriéndole de medio lado—Bebé llorón—agregó burlona con intención de aligerar un poco el pesado ambiente, provocando una mirada de fastidio del chico y una pequeña mueca fallida de un intento de sonrisa por parte de los demás

     Sin más se dispersaron en diferentes direcciones. Lee junto a Shikamaru, Hinata en compañía de Naruto, Kiba y Akamaru, Sai y Sakura, Shino y Chouji y finamente Ino y Temari.

 

Con Tenten

     Por su parte, ajena a todo el esfuerzo de sus amigos, la castaña no había dejado de correr pese a las lágrimas acumuladas en sus ojos que nublaban su visión, muy poco le importaba el haberse desprendido del ramo de flores en algún punto de su carrera ni la tensión que los músculos de sus piernas ejercían reclamando descanso y el retumbar de su músculo cardíaco contra su pecho, solo quería alejarse y reordenar sus pensamientos y emociones.

"...Debes dejar ir a Neji…"

"...Debes dejar ir a Neji…"

"...Debes dejar ir a Neji…"

     Una y otra vez aquella frase se repetía en su cabeza como una horrible tortura—Ya basta…—exclamó con la respiración agitada, sintiendo como su corazón se destrozada ante el filo de aquellas palabras, como agujas que se clavaban una y otra vez sin piedad

"...Él ya está muerto, y no volverá jamás…"

¡YA BASTA!—grito en un intento de callar aquellas voces en su cabeza, finalmente se detuvo y sus piernas cedieron por el esfuerzo, cayendo de rodillas al suelo, apoyando las palmas de las manos mientras pequeñas gotas descendían por sus mejillas hasta fundirse en la tierra. Sin contenerse más, dejó libre todo el dolor en su interior, llenando el tranquilo ambiente con sus sollozos desgarradores

 

Con Lee y Shikamaru

—Lee

— ¿Si?

— ¿Qué tan cercana era la relación de Tenten con ustedes?

     Perdiéndose en imágenes del pasado, Rock Lee continuó paseando sus ojos por los alrededores de la aldea, observando algo mucho más lejano de lo que se veía a simple vista —Ella…siempre fue muy expresiva, pero en aquel entonces no me había percatado que no hablaba mucho de sí misma. Con el tiempo note que se la pasaba sola y entrenando por su cuenta tras nuestras reuniones de equipo—soltó una leve risa algo forzada—Supongo que no soy el indicado para señalar eso como algo malo o preocupante, de hecho, nunca lo creí, pensaba que era bueno que dejara arder su llama de la juventud como nuestro increíble sensei nos había enseñado—por unos segundos guardo silencio, intentando reordenar sus ideas—Creo, que en ese sentido tenía cierto parecido con…Neji, tal vez, por eso él se acercó a ella—dando un vistazo de reojo, Shikamaru se percató que su acompañante hablaba más para sí mismo, evocando sus memorias—A pesar de todo, Neji tenía a Hinata-sama y Hanabi-sama, y yo a Guy-sensei. Con el tiempo fue inevitable que todos nos acercáramos, pero Neji y ella tenían una conexión muy especial…por eso le afecto tanto su muerte

—Entiendo

—Al acabar la guerra trate de que todo volviera a ser como antes, no quería que se alejara de nosotros, Guy-sensei también está muy preocupado por ella, pero me dijo que Tenten necesitaba estar sola por un tiempo para sanar porque tal vez esa era su manera de afrontar el duelo

     Tras unos minutos de silencio, el Nara retomo la palabra—Pero, ella ya no está sola, tanto Guy-sensei como tú siguen aquí, y con todo lo que hemos pasado y vivido juntos somos camaradas, y no la abandonaremos—declaró con inusual determinación

—Tienes razón—Espéranos Tenten, pronto estaremos a tu lado, y juntos avanzaremos por este camino

 

Con Tenten

     No tenía idea de cuánto tiempo había transcurrido en esa posición mientras las lágrimas seguían fluyendo por su rostro, los sollozos habían cesado ante la punzada de dolor en sus cuerdas vocales. Pasó las manos por sus mejillas, secándose la humedad de estas, no necesitaba ver su reflejo para saber que sus ojos estaban hinchados y rojos.

     Finalmente dio un vistazo a su entorno, reconociendo la espesura del bosque por el cual había ingresado inconscientemente. Se irguió de forma temblorosa mientras sus pies avanzaban mecánicamente, introduciéndose más entre el follaje de la vegetación. Continuó su trayecto hasta detenerse ante una gran roca cubierta de hojas, enredaderas y cortinas verdes a simple vista, sin embargo, la castaña de los chonguitos apartó parte de las enredaderas, revelando la entrada de una cueva muy bien oculta por las plantas, haciéndola pasar como una roca cualquiera entre las tantas que había en esa zona. Ingresó a la cueva, deambulando por el amplio y aparentemente largo pasillo interno, de repente los oídos de la chica captaron el familiar sonido de agua cayendo. Dando un profundo respiro, detuvo su andar en el final del camino, admirando la pequeña catarata que formaba un río, rodeado por frondosos árboles y flores de diversas tonalidades y tipos, todo ello iluminado por la luz plateada del astro lunar filtrada por las aberturas del techo rocoso.

     Una sonrisa nostálgica curvo sus labios ante el hermoso paisaje—Todo me recuerda a ti, Neji, sobre todo este lugar

     Sin más la castaña se aproximó hasta su sitio de siempre, sentándose sobre una roca cerca del río y deshizo sus chongitos, dejando caer libremente su larga cabellera que le llegaba hasta la espalda y se movía ligeramente con el suave viento, provocando que el flequillo cubriera sus ojos.

 

<<Reproducir la canción>>

 “Te extraño cada día más

Te prometí nunca más olvidar

Sin aliento hoy para continuar

Y mis lágrimas solo caen sin parar"

 

     Imperceptiblemente una gota se deslizo por su mejilla hasta llegar a su barbilla y finalmente caer en el agua cristalina, distorsionando su reflejo.

 

"¿Por qué te has ido? Sé que no era el momento

Hoy vivimos valorando tu recuerdo"

 

     De pronto, el reflejo distorsionado empezó a cambiar únicamente ante los ojos de Tenten, y, por un breve instante habría jurado ver unos familiares orbes malva que le devolvían la mirada.

 

"Algún día sé que te alcanzare yo te abrazare

Como nunca y te diré cuanto te amo"

 

     La maestra de armas cerro los párpados y al abrirlos de nuevo aquella ilusión desapareció, dejando solo su propia imagen que le devolvía una mirada marrón sin vida, una leve risa amarga brotó de su garganta y alzó la cabeza, sintiendo como el viento revoloteaba sus hebras de forma relajante, como un especie de consuelo para el roto corazón de la chica.

 

"Me haces tanta falta

Me haces tanta falta

Me haces tanta falta

Me haces tanta falta"

 

     Lentamente bajo el rostro y se permitió observar la maravilla natural de aquel lugar, tan tranquilo y silencioso, era muy afortunada por tener un sitio así para ella.

Pero no siempre fue así…—subiendo las piernas y rodeándolas con los brazos, apoyo el mentón en sus rodillas

     Una hoja se desprendió de uno de los tantos frondosos árboles, cayendo con un ligero vaivén hasta aterrizar en la superficie del agua, lo suficientemente cerca para, una vez más, difuminar la imagen de la kunoichi, la cual contemplaba las ondas creadas por la hoja mientras su mente viajaba inconscientemente a una parte de su pasado.

 

Flash back

     Otro día más había llegado a su fin, así como su entrenamiento con su extravagante equipo. Los exámenes Chunnin culminaron hace aproximadamente dos semanas, pero el peso de su derrota contra la rubia de la arena seguía presente en su mente, donde tuvo la oportunidad de comprobar que todavía no era lo suficientemente fuerte, llegando a la conclusión de que no podía depender siempre de que sus ataques darían justo en el blanco, pues, por experiencia, aprendió que cualquier cosa podía alterar su trayectoria, debía asegurarse de que, siendo así, las armas siguieran su objetivo de todas maneras.

     Dando una gran bocanada de aire apoyo las palmas de las manos en sus rodillas, escuchando el sonido metálico de sus armas al estrellarse contra el suelo, producto de haber frenado el movimiento de sus dedos, los cuales estaban unidos a sus armas con hilos de chakra. Gotas perladas de sudor surcaban su frente mientras el cansancio hacia mella en sus músculos. Tras unos minutos decidió tomar un breve reposo, dejando que sus piernas cedieran hasta tocar la superficie del suelo.

     Con un suspiro, alzó la cabeza, observado la Luna en su punto más alto—Creo que debería ir a casa, mañana tengo entrenamiento…—exclamo en voz alta para sí misma

—Sí, deberías hacerlo

     Sobresaltada, busco el origen de aquella voz inconfundible, encontrando a su compañero de equipo de brazos cruzados en la entrada del lugar, observándola intensamente a través de aquellos ojos perlados.

— ¿N-Neji? ¿Qué haces aquí?

     El Hyūga apartó la mirada de su compañera, recorriendo el paisaje de aquel sitio.

—Sentí tu forma de chakra por esta zona

     Una de las cejas marrones de la chica se arqueo ante aquella escueta respuesta. No obstante, por experiencia propia, era consciente de que no obtendría más que eso.

     Sintiendo los nervios a flor de piel, como si hubiera sido atrapada haciendo algo malo, se aproximó a su compañero lo más rápido que su agotado cuerpo le permitió—Bien, volvamos

     Sin una respuesta como tal, ambos ninjas salieron de la cueva y tras unos minutos de completo silencio arribaron a las calles de la aldea. Con una breve despedida cada uno tomó caminos separados.

     Tenten, por su parte, esperaba que el prodigio Hyūga olvidara aquel encuentro en su santuario secreto. Con ese pensamiento en mente, dejó pasar lo ocurrido.

     Días después, Neji continuó apareciendo en aquel lugar sin dar ninguna explicación, realizando su propio entrenamiento a una distancia prudente de su compañera.

     A la noche siguiente la kunoichi encaró al genio, dejando entrever su molestia en sus facciones.

— ¿Por qué sigues viniendo?

     El castaño de larga coleta alzó una ceja con un gesto algo burlón— ¿Acaso está prohibido?

—N-no, pero no puedes seguir haciéndolo

— ¿Por qué no?

— ¡Porque este es mi lugar privado de entrenamiento!

— ¿Acaso eres dueña del lugar?

— ¡No, pero-

—Entonces no tengo porque obedecerte

     Con el tiempo y ante los fallidos intentos de la chica de los chonguitos por sacar al Hyūga de ahí simplemente se dio por vencida. Neji era demasiado testarudo y sabía que no lo haría cambiar de opinión fácilmente.

     Poco a poco la fémina fue dejando atrás su molestia hasta terminar acostumbrándose a la presencia del prodigio y viceversa.

     Aunque no lo exteriorizaron en palabras, aquel lugar se volvió el pequeño santuario secreto de ambos.

Fin del flash back

 

"Sé que el recuerdo vivo esta

Pero no es lo mismo que al verte llegar

Y escuchar tu voz dentro de mí ser

Me haces sonreír pero no puedo entender

¿Por qué te has ido? Sé que no era el momento

Hoy vivimos valorando tu recuerdo

Algún día sé que te alcanzare yo te abrazare

Como nunca y te diré cuanto te amo

Yo te extraño tanto solo Dios sabe que es así

Han pasado años y sin ti no soy feliz

¿Por qué te has ido? Sé que no era el momento

Hoy vivimos valorando tu recuerdo

Algún día sé que te alcanzare yo te abrazare

Como nunca y te diré cuanto te amo

Me haces tanta falta

Me haces tanta falta"

 

—Me haces tanta falta…—susurro con voz quebradiza ante el centenar de recuerdos que inundaban su cabeza. Sus pulmones emitieron un suspiro en un vano intento de serenarse y evitar derramar las lágrimas acumuladas en sus ojos

 

Con Naruto y los demás

     Con el oscuro manto de la noche adornado por el brillo de algunas estrellas había llegado a su auge aquel día, así como las horas establecidas por los Shinobis para reencontrarse en el punto acordado. En un parpadeo aparecieron, dándose un vistazo el uno al otro con cierta frustración y preocupación.

—Nadie dio con ella, ¿Cierto?—el silencio que siguió fue respuesta suficiente para el Nara—Kiba, ¿Akamaru y tú no detectaron ningún rastro?

—No. Akamaru no logro percibir nada porque habían muchos olores a nuestro alrededor que camuflaban el de Tenten—el castaño de melena corta acarició amablemente la cabeza de su amigo canino—Creo que se alejó lo suficiente para que su esencia se debilitara de esa manera

—Que problemático

— ¡Hay que seguir buscando!—exclamó el rubio con decisión y cierta desesperación

—No, Naruto. Ya es demasiado tarde y debemos reponer energías

— ¡Pero-

—Sé que debes estar preocupado—una mirada significativa de Shikamaru le dio a entender que el estratega sospechaba las razones del porqué—Todos lo estamos, pero no servirá de nada hacer una búsqueda sin sentido después de haber recorrido la aldea. Es obvio que ella se encuentra en un sitio que es de su solo conocimiento porque no quiere ser encontrada—recorriendo las facciones de sus compañeros, Shikamaru dio un suspiro algo cansado—Mañana proseguirá la búsqueda, de no hallarla lo reportaremos al Hokage

     Poco a poco fueron retirándose sin emitir palabra, esperando que la noche finalizará rápidamente y buscar a su amiga.

 

Con Tenten

     La castaña observaba el agua fijamente, manteniendo su cuerpo en la misma posición desde que llegó mientras el ruido de la pequeña catarata inundaba el ambiente. Sin quererlo, recordó lo sucedido con sus amigos y lágrimas brotaron de sus ojos sin tener ya la voluntad para retenerlas.

     Lloro por el rumbo que había tomado su vida.

     Por lo injusta que podía ser.

     Por lo cruel que es la muerte.

     Y por lo que nunca podrá tener.

—N-Neji… ¿Por qué me abandonaste…?

 —Tenten…

     La nombrada ignoro aquel suave susurro, a fin de cuentas, no era la primera vez que su cabeza jugaba de esa forma cruel con ella.

—Tenten

     Está vez, el llamado fue más fuerte y, por inercia, levantó la mirada en busca de aquella voz tan familiar. Por un instante, todo pareció detenerse y su músculo cardíaco dio un pequeño brinco dentro de su caja torácica ante la imagen que presenciaba.

—N-Neji…

     Sorprendida, observó con incredulidad la figura ante ella, parado sobre el agua, con aquel porte elegante y sereno que siempre lo había caracterizado, ataviado con sus usuales prendas tradicionales.

     Sin embargo, algo hizo click en su mente y cerró los ojos en espera de que aquel espejismo se desvaneciera como muchas otras veces había sucedido.

     Al abrirlos nuevamente, Neji seguía ahí contra todo pronóstico. Pasando saliva por su garganta repentinamente seca, lo observó fijamente— ¿En-Enserio eres tú…?—poniéndose en pie, bajo de la roca con torpeza y, sin tener la concentración suficiente de reunir chakra, hundió los pies en el agua, acercándose lentamente a aquella mirada perlada que destilaba calidez— ¿D-De verdad…estas aquí?

—Por supuesto que soy yo

     El cálido contacto que la mano de Neji ejerció sobre la mejilla húmeda de la castaña borro todo rastro de dudas en su corazón. De verdad estaba ahí.

     Con delicadeza, el genio limpio el rastro de lágrimas del rostro de su amada para luego rodearla con sus brazos, sintiendo como la castaña correspondía inmediatamente. El mundo pareció congelarse en aquel preciso instante para ambos.

     Finalmente, el Hyūga rompió el silencio— ¿Todavía lo tienes?

     La castaño dejó escapar una leve sonrisa sincera y asintió levemente, dejando a la vista el collar en su cuello con el colgante del Ying y el Yang, símbolo tan característico del "Ocho Trigramas Sesenta y Cuatro Palmas" de Neji, oculto bajo el cuello alto de las típicas ropas chinas que usaba la chica—Jamás me desprendí de él

     La mente de ambos los transportó de forma sincronizada al pasado, cuando el Hyūga le obsequio aquel accesorio justo en ese lugar y como desde entonces habían empezado un noviazgo secreto.

      Acariciando el cabello suelto de Tenten, Neji prosiguió—Perdón por haber incumplido mi promesa

     La maestra de armas apretó los labios y escondió el rostro entre el ropaje del chico. Una sensación amarga se instaló en la boca de su estómago al entender que se refería a la promesa de que compartirían una vida juntos al regresar de la Guerra.

     Había sido el mejor momento en la vida de ambos.

     Aunque ahora solo era una imagen que Tenten prefería reprimir en el fondo de su mente.

—Tenten, no puedes seguir así, debes vivir, por ambos

—Que fácil lo dices—pronunció con cierto enojo, retorciendo con su mano la tela a nivel del pecho de Neji—No fuiste tú quien tuvo que presenciar como morías, quien estuvo presente mientras enterraban tu cuerpo, no eres tú quien carga día tras día con la herida que dejó tu ausencia

—Es verdad, tuviste que pasar por todo eso tu sola. De verdad lo entiendo, no es fácil lidiar con la soledad y el dolor que deja una persona. Lo lamento mucho

—Si de verdad lo lamentas… ¿Por qué lo hiciste entonces…? ¡¿Por qué lo hiciste, Neji?!

—Debía proteger a Naruto y a Hinata-sama

— ¡¿Acaso nuestra felicidad no contaba también?! ¡¿Por qué tuviste que morir por ellos?!

—…Porque era lo que creí correcto

— ¡¿Te pareció correcto entonces dejarme sola, Neji?! ¡¿Solo por ellos?! ¡No es justo!

—Por favor, perdóname—ahí entre sus brazos, el corazón del castaño se contrajo con dolor al ser el responsable del llanto de su amada

     Había deseado por tanto tiempo ser libre, escoger su propio destino y no seguir el trazado por su clan. Y por fin, por una vez en su vida, tuvo la oportunidad de elegir el proteger a sus seres queridos, tal como su padre lo había hecho cuando apenas era un niño.

     Hizo lo que creyó correcto, por el bien de Konoha.

     Finalmente las alas de su alma se habían extendido, pero el lugar al que había volado todavía era demasiado lejano para que Tenten pudiera alcanzarlo.

     Con esfuerzo ante lo que diría, abrazo con más fuerza el tembloroso cuerpo de la kunoichi—Ya me he ausentado demasiado, y por eso mismo te lo estoy pidiendo, porque has sufrido mucho, y mereces ser feliz

— ¿Cómo voy a serlo sin ti?—pronunció entre sollozos con un hilo de voz 

—Recuerda que no estás sola, incluso después de la muerte, nunca te abandone, cuidaba y velaba por ti, cada vez que ibas a mi tumba y me hablabas, yo estaba ahí, escuchándote. Además, tienes amigos leales que se preocupan y quieren lo mejor para ti…Tenten, yo quiero que seas feliz

— ¿Entonces…este es el adiós?

—No, es un hasta luego—con ambas manos tomó las mejillas de la castaña, viendo directamente aquellos ojos chocolate de los que se había enamorado—Quiero que continúes tu vida…aunque yo ya no esté en ella—cada palabra que pronunciaba el Hyūga era demasiado difícil para él, era como clavarse una daga en el pecho, pero debía hacerlo por ella—Es mejor que me olvides, ya es hora de que lo hagas, y si decides estar junto a alguien más, respetare tu decisión

— ¡Pero no quiero olvidarte!—exclamó con desesperación, aferrándose a Neji

—No tienes que hacerlo entonces. Solo, no te aferres de mi recuerdo para vivir—afianzando el agarre alrededor del cuerpo de la chica, aspiro por última vez el dulce aroma que desprendían los cabellos de Tenten mientras algunas lágrimas descendían de sus orbes malva—Te amo

     Presintiendo en lo profundo de su corazón que el tiempo se acababa, la castaña le devolvió el abrazo con fuerza, como si ese simple acto impidiera lo inevitable—También te amo, y siempre lo haré

     Con delicadeza, Neji alzó el mentón de Tenten con una de sus manos. Ambos se observaron con intensidad, queriendo que aquel momento se grabará en sus memorias. Lentamente, el Hyūga acorto la distancia que separaba sus rostros y unió sus labios de forma cariñosa, queriendo transmitirle todos sus sentimientos, inmediatamente la kunoichi correspondió el contacto y cerró los ojos.

     Habían anhelado tanto ese momento, donde dejaban a relucir su amor tan profundo, darían lo que fuera por hacer eterno aquel instante, sin embargo, la falta de oxígeno los obligo a separarse. Lentamente, deshicieron el contacto y unieron sus frentes mientras recuperaban el aliento.

     Neji acomodo un mechón rebelde que caía en el rostro de Tenten—No te preocupes por mí, solo prométeme…—mordiéndose ligeramente el labio inferior en un intento por reprimir su tristeza, se obligó a continuar—Prométeme que no dejaras de traerme girasoles—con un asentimiento de cabeza por parte de Tenten, la boca del Hyūga se curvo en una pequeña sonrisa y, con dificultad, fue tomando distancia de ella mientras su cuerpo poco a poco se tornaba transparente—Te esperare del otro lado, Tenten

     El cuerpo de Neji fue desvaneciéndose lentamente en pequeñas esferas de luz hasta que la imagen del Hyūga se esfumó. Las luces revolotearon junto al viento, formando una corriente de aire que giro alrededor de Tenten para finalmente ascender y desplegarse en la abertura del techo, desapareciendo de su vista.

—Nos volveremos a encontrar, Neji—sonrió con tristeza, pero no derramó ninguna lágrima

     Quizás por el hecho de que ya se secaron, o quizás se resignó finalmente a la idea de haberlo perdido.

     Tras unos minutos se dirigió a la salida del lugar, sintiéndose más ligera, como si se hubiera desprendido de una pesada carga. Freno sus pasos y volteo, viendo su santuario, aquel que había atestiguado tantas cosas que ocurrieron entre ellos, presenciando momentos felices y difíciles en sus vidas, así como la tristeza de que una de esas vidas hubiera llegado a su fin. Ahora, nuevamente era testigo de una promesa de amor eterno. Con esto en mente, se marchó,

—…Te estaré esperando, Tenten…se feliz—Neji permaneció sentado en la roca donde anteriormente Tenten estaba

     Ella ya no podía verlo y él debía marcharse pronto.

     Observó detenidamente a su alrededor por última vez y se puso en pie con una sensación de paz.

     De la muerte nadie puede escapar, sabía que solo debía ser paciente y Tenten estaría en sus brazos nuevamente. Hasta entonces, la esperaría para reunirse con ella en el más allá y estarían juntos, está vez para siempre.

     Por primera vez desde hace dos años, la castaña concilio el sueño aquella noche, pudiendo descansar plenamente después de tanto tiempo.

     A la mañana siguiente Naruto y los demás se habían reunido frente a Ichiraku.

—Bien, adelante—exclamó Shikamaru

— ¡Esperen!

     Inmediatamente todos frenaron sus pasos y giraron la cabeza en dirección a la voz, observando a la castaña que iban a buscar aproximarse a ellos.

— ¡Tenten!—rápidamente Lee se abalanzó sobre ella, envolviéndola en un abrazo asfixiante—Nos tenías muy preocupados

     El resto de acerco a ellos, con la duda plantada en sus rostros. Naruto y Kiba dieron un paso al frente una vez que Lee libero a Tenten y ambos inclinaron la cabeza ante ella.

—Lo sentimos mucho, Tenten. No medimos nuestras palabras ayer

—Debimos ser más considerados, por favor perdónanos

—Chicos…los perdono

—Pero-

     Con una leve sonrisa enternecida, la maestra de armas se inclinó ante todos sus amigos—Les pido perdón por haberlos tratado de esa manera ayer. Solo estaban preocupados por mí, y se los agradezco amigos—sorpresivamente unos brazos rodearon a Tenten, la cual observó una cabellera negra conocida—Hinata…

—Entiendo cómo te sientes, Tenten-san…también extraño mucho a Neji-niisan…—la maestra de armas percibió el leve temblor del cuerpo de la primogénita del clan Hyūga y el como la tela a nivel de su hombro se humedecía—Perdón, Tenten-san…por mi culpa Neji-niisan murió…de verdad lo siento…

—También fue mi culpa…—Naruto se acercó a ambas y Tenten distinguió como los zafiros azulados del rubio se cristalizaban—Lo lamento mucho, Tenten…

     La castaña de los chonguitos apartó el cuerpo de la Hyūga un poco y le seco las lágrimas—No tuvieron la culpa

— ¿Qué…?—contrario a lo que creyó, Hinata observó que en los orbes chocolate de la chica no había ningún rastro de rencor, no obstante, la culpa que sentía desde la Guerra no había disminuido—P-Pero…destruí la oportunidad de ambos de ser felices…

—No lo hiciste, Hinata. Neji hizo lo que creyó correcto

—P-Pero…—los sollozos de la pelinegra cortaron cualquier cosa que pudiera decir

     Porque aquello era demasiado bueno para ser real. Simplemente no podía aceptar el perdón de la castaña, no lo merecía, no después de lo que había sucedido.

 —Hinata, tú no tuviste la culpa, ninguno la tuvo. Así que, por favor, ya dejen de castigarse y sean felices juntos

     Tanto el Uzumaki como la Hyūga observaron a Tenten, la pelinegra asintió sin dejar de llorar y Naruto abrazo a su novia, permitiéndose liberar algunas lágrimas.

     Después de tanto tiempo, los tres finalmente eran libres de aquel peso.

     El resto permaneció al margen hasta el momento, conscientes de que aquello era algo que involucraba exclusivamente a sus amigos.

     Con el ambiente más tranquilo, Tenten les sonrió sinceramente— ¿Qué tal si vamos por algo de comer?

     Contagiados por el gesto de la castaña, el resto respondió entre sonrisas y leves risas de alegría, accediendo al local donde un contento Teuchi los saludo junto a su querida hija.

     En el fondo, los Shinobis no comprendían que pudo haberle pasado a Tenten para tener aquel cambio radical, sin embargo, fuera lo que fuera, no podían sentirse más contentos por ella.

     Tenten nunca les contó lo ocurrido, guardándolo para sí misma en el fondo de su corazón. Y tal como prometió, jamás dejo de llevar girasoles a su tumba.

     Después de todo, sabía que solo era cuestión de tiempo su inevitable reencuentro.

 

Fin