Chapter Text
—Silver, ¡detente!
—¿Por qué habría de hacerlo? —sonríe malicioso, luego levanta su mano y crea una esfera de energía, lanzándola segundos después en dirección del erizo azul.
Con un ágil movimiento este último logra esquivarlo a tiempo, pero el impacto es mayor a lo previsto y termina volando por los aires.
Rápidamente se recupera y procede a hacer un spin dash para detener a su amigo de atacar a civiles inocentes.
—Tsk, fallé el tiro... —mira desilusionado hacia donde la tierra se partió tras el impacto de su ataque desviado.
—Silver, tienes que reaccionar de una vez —intentó nuevamente de razonar con su amigo, pero este en vez de responder, soltó una carcajada antes de girarse y enfrentarlo cara a cara.
Comenzó a elevarse hacia el cielo mientras aquella característica aura aqua marina que rodeaba su cuerpo y sus ojos se tornaban de un mismo color rojizo. Una vez estando a cierta altura, movió sus brazos de forma sincronizada, creando a su alrededor cientos de esferas de energía.
"Oh, no..." pensó Sonic en ese momento, notando a un par de civiles aún escondidos entre los escombros de lo que antes era una ciudad.
—¡Amigo, esto no es nada cool! —gritó mientras trataba de sacar a todos los que pudiera del rango de daño.
—¿Qué puede ser más genial que tener semejante poder? —sonrió mostrando sus dientes, antes de buscar con la mirada su objetivo principal— Oh, ya sé...
Todas las esferas comenzaron a dispersarse en todas direcciones; Una gran parte de ellas, sin embargo, iban dirigidas al otro erizo que apenas y lograba zafarse, debido al peso extra de los civiles que cargaba.
"Si no me doy prisa, otros podrían resultar heridos" pensaba en medio de aquel caos explosivo.
"Necesito..."
De pronto una explosión cerca de él le hizo volver a la realidad, deteniéndose en seco y viendo que aquel impacto hizo que un edificio comenzara a caer directo a unos civiles.
—¡No! —exclamó preocupado y tratando de pensar en una solución.
—¡Chaos Control!
Aquella voz profunda resonó en los oídos de ambos erizos, momentos antes de que el edificio impactara contra el suelo.
—¡Hey, Shadow! Llegas en buen momento —sonrió, claramente más aliviado de ver un rostro conocido y más amable que su otro compañero.
—¿Qué le ocurre al chico? —preguntó una vez dejó a salvo a la gente y se acercó al peliazul.
—La verdad... —mira de reojo al erizo plateado, quien parece no oir su conversación.
Todo había comenzado hace un par de semanas...
—¡Señor Silver, es su turno! —gritaba a lo lejos un chico que tenía en la mira el freesbee que tenía entre sus manos.
El erizo se concentró en el juguete y tomó con algo más de fuerza para evitar que se le cayera a medio trayecto.
"No es tan complicado, ¿cierto? Es solo tomar, estirar el brazo y lanzarlo a tiempo. ¡Fácil!" pensaba mientras intentaba darse ánimos.
Sonrió algo nervioso, momentos antes de poder tirarlo, se escuchó un estruendo no muy lejos del parque donde se encontraban.
—¿Qué fue eso? —preguntó algo temeroso el pequeño lobo, a lo cual Silver trató de tranquilizar y le pidió que buscara a sus padres y se fueran del lugar por precaución.
—Podremos continuar la próxima vez antes de que Eggman llegue, ¿de acuerdo? —sonrió hacia el chico, y aunque este no parecía estar muy de acuerdo, terminó por asentir con la cabeza y, posteriormente, marcharse.
Silver dejó la sonrisa y se giró, mirando ahora con determinación al robot que se acercaba hacia su dirección a gran velocidad.
Sin esperar más tiempo, se rodeó de aquella aura característica de su poder y se elevó para volar hasta la máquina, pudiendo reconocer fácilmente la risa del responsable de todo ese alboroto.
—¡Jo, jo, jo, jo, jo! ¡Admiren a mi última gran obra maestra!
—¡Hey, Eggman! —una silueta azul se hizo presente a la vista de Silver mientras rodeaba al robot y golpeaba de vez en cuando en ciertas zonas para obligarle a detenerse— Lo único admirable es que aún pienses que te queda ese bigote tuyo. Dime, ¿has pensado en cambiar tu look? Afeitarse es una gran opción.
El cientifico gruñó en respuesta, mas pronto se recompuso, sonriendo triunfante al ver al erizo, finalmente.
—¡Puedes reír todo lo que quieras, Sonic, pero esta vez no escaparás de una pieza! Robots, ¡ataquen! —señalando entonces a su rival, un gran grupo de robots rodearon al erizo.
—¡Descuida, Sonic, voy a- —Silver se vio interrumpido cuando el robot gigante comenzó a disparar a diestra y siniestra, casi alcanzándole en más de una ocasión— ¡Woah!
Mientras tanto, Sonic no fue capaz de oir a su compañero tras todo el alboroto, por lo cual se encogió e hizo un spin dash, el cual le permitió alcanzar a uno de los robots y destruirlo al instante, luego fue a otro, y luego a otro, y otro...
—¡¿Qué creen que están haciendo, mentes de hojalata?! ¡Ataquen! —gritaba Eggman, olvidándose de todos excepto del erizo que, con una sonrisa dibujada en su rostro, evadía cada uno de los golpes que propinaban sus máquinas.
Silver usó su telequinesis para elevar algunos restos de las máquinas que su amigo destruyó y con ello ya tenía una serie de proyectiles para lanzar a ese villano.
—¡Hey, Eggman! —gritó, llamando su atención finalmente.
—Oh, pero si es el asistente de Sonic...
"¿Asistente?"
—¡No soy su asistente! —dijo con tono ofendido, pero se recuperó de aquello rápidamente— En fin, ¡creo que esto te pertenece!
Y con un movimiento de ambas manos, los restos volaron hasta el robot gigante, logrando así que algunas de las partes traspasaran la coraza sólida de la máquina y dándole a Sonic un punto débil qué atacar.
—¡Gracias, compañero! —sonrió satisfecho hacia Silver tras ver aquel movimiento, siendo su gesto devuelto antes de seguir con la pelea.
Momentos después, el robot hizo un ruido de cortocircuito y pareció apagarse, ya que no se movía en lo absoluto.
Eggman golpeó varias veces la superficie de su transporte aéreo, maldiciendo para sus adentro a ese par, y sobretodo, a Sonic.
—¿No leíste el reverso del manual? No debe estar expuesto a golpes o podría fallar —señalaba el erizo antes de acercarse a la coraza de la máquina y patearla ligeramente antes de volver a estar frente al malvado doctor— ¡Eso fue demasiado fácil! Vamos, cara huevo, ¿no tienes algo más interesante?
Ante la insistencia, Eggman fue capaz de mostrar una sonrisa sospechosa, detalle que no pasó por alto el erizo plateado.
"¿Qué está tramando ahora?" miró con detenimiento en busca de alguna pista, pero sólo quedaba ese robot gigante cerca del lugar.
Entonces, ¿de qué se trataba esta vez?
Una ligera y casi imperceptible luz violeta era emitida desde el interior de una cabina del robot.
Esta misma, terminó por abrirse y mostrar algo que a simple vista parecía ser una mira.
Aquello alertó a Silver, por lo cual se fue volando rápidamente hacia su amigo a advertirle.
—¡Sonic, ten cuidado! —gritó, pero este pareció no escucharle, pues seguía hablando con el científico que movía disimuladamente unas palancas y presionaba botones.
"No puede ser" pensó con frustración, a lo cual se aceleró su marcha en lo que llamaba la atención del erizo azul.
—¡Este será tu final, Sonic the Hedgehog! —comenzaba a reír mientras colocaba su índice en un botón y por su pantalla apuntaba a este.
—Sí, siempre dices eso —respondió tranquilo antes de que sus orejas se movieran tras oír una voz a la distancia. Se giró en todas direcciones hasta notar a Silver que volaba tan rápido como le era posible— ¡Silver! ¿Qué pasa, amigo?
—¡SONIC, CUIDADO! EGGMAN VA A...
—¡Muy tarde! —gritó triunfante mientras apretaba el botón.
De pronto, uno de los robots que yacían en el suelo volvió a funcionar por unos segundos, lo suficiente para apuntar en dirección al erizo que volaba cerca, y acertándole un golpe en la espalda, desestabilizándolo y logrando así que se atravesara entre el erizo y el robot gigante que lanzó un rayo de color violeta.
Sonic reaccionó demasiado tarde.
Silver recibió aquel rayo en la cabeza, sintiendo en su interior una corriente que recorrió todo su cuerpo y luego se concentró en su cabeza.
Luego cayó, herido e inconsciente.
—¡Silver! —exclamó preocupado antes de darle el golpe final a la enorme máquina que pretendía cargar otro proyectil.
Una característica y estruendosa explosión no se hizo esperar y Eggman, tomándolo como su señal, se retiró en su móvil volador. No sin antes lanzar unas enigmáticas palabras.
—Aunque no estuvo dentro de mis planes —rio algo avergonzado antes de reponerse y terminar su discurso— créeme, no querrás estar cerca de ese erizo...pronto.
—¿Por qué me estas diciendo esto? ¿Es acaso otro de tus engaños? —le observó seriamente, colocándose en posición de ataque en caso de que pretendiese hacer algo más.
—Considéralo... una advertencia de la mente maligna más brillante de este mundo.
Y sin más, desapareció a la distancia.
Escuchó los gemidos adoloridos de Silver y rápidamente se volvió hacia él, tratando de reconfortarlo de alguna forma.
—Tranquilo, amigo, te llevaré con un médico y estarás mejor en un santiamén.
El contrario no pudo responder a su comentario, por lo cual Sonic procedió a tomarle con cuidado y llevarlo al hospital más cercano de la ciudad.
Por suerte la atención fue rápida a pesar de haber unos cuantos heridos por la pelea previa.
—No tiene de qué preocuparse, al parecer sus lesiones no son severas y sólo quedó inconsciente por el golpe que recibió en la cabeza —explicaba el doctor mientras revisaba su historial— Aunque no parece haber ningún inconveniente más allá de sus heridas, es mejor esperar a que despierte y esté un par de días aquí para su recuperación.
"Es un alivio" pensaba el erizo azul mientras le agradecía con su usual sonrisa.
Tras el incidente, le avisó a todos sus amigos que en esos momentos se encontraban en otra misión lejos de la ciudad. Estos apenas supieron, regresaron lo más pronto que pudieron.
—¡Sonic! —le llamó su mejor amigo una vez lo divisó en la sala de espera— ¿Cómo se encuentra Silver?
—Hey, Tails, el doctor dijo que se repondrá de esta. Solo un par de rasguños —comentó despreocupadamente y logrando que varios soltaran suspiros de alivio.
—Temía que algo así sucediera estando ustedes dos...debí haberme quedado —comentaba la pelirosa algo decaída.
—Oye, las heridas son parte de ser un héroe, ¿lo olvidas? —respondió calmado— Además, Silver no es alguien débil para que necesite protección. Podrá salir de esta como las otras veces —esbozó una sonrisa, dejándole más tranquila.
—Es cierto Amy, estamos hablando de Silver —secundó Knuckles mientras se cruzaba de brazos— Entonces, ¿ya despertó?
Sonic negó con la cabeza ligeramente.
—Están esperando a que despierte por sí mismo y luego quieren que se quede un par de días hasta su recuperación. —explicó lo más resumido que pudo.
—Bueno, si lo dicen los doctores, tal vez sea lo mejor —analizó el pequeño zorro.
—¿Y qué tal les fue con la misión? —decidió cambiar de tema.
—Bueno, aún no pudimos hallar rastros de esa energía extraña que leyó mi aparato, ¡pero estuvimos bastante cerca!
—Sí, cerca de desear quitarme las orejas —refunfuñó Knuckles mientras gruñía con molestia.
—Su aparato emitía un sonido muy molesto y Knuckles casi lo destruye en varias ocasiones —le explicaba la eriza, aunque no pudo evitar hacer una mueca de disgusto tras recordar aquello.
—Es...un pequeño defecto de fabricación...jeje —dijo algo incómodo por las reacciones de sus amigos.
—Descuida, Tails, lo importante es que pudo percibir esa energía extraña. Tal vez sólo necesita unas pequeñas modificaciones.
—O una advertencia de usarlos con tapa oídos —comentó el equidna, logrando sacar un par de risas al resto por su actitud aún gruñona.
Luego de aquella charla, todos decidieron regresar a sus hogares y esperar a que pudieran ver a su amigo.
Por otro lado...
Silver se encontraba dormitando en la camilla donde le habían recostado.
Aquella sala era más pequeña que las otras pero de esta forma podían dejarle más privacidad debido al estado de su salud.
De pronto, una repentina jaqueca comenzó a producirse y el erizo inconscientemente llevó sus manos a esta para tratar de aliviar el dolor.
—Ugghh...duele...
Sin darse cuenta, sus manos comenzaron a emitir ese color aqua marina y los objetos a su alrededor empezaron a moverse sin dirección prevista.
"Duele...mi cabeza..." pensaba mientras trataba de pensar en una forma de que se detuviera.
De pronto, un pequeño florero que yacía cerca de él se estrelló contra una de las paredes, logrando así despertarle del susto y provocando que su poder se descontrolara y otras cosas cayeran y se estrellaran con otras superficies.
Se levantó con la respiración agitada mientras analizaba donde se encontraba y tratando de calmarse.
—¿D-donde... ¡Ah! —colocó una mano sobre su sien al sentir una punzada de dolor.
Unas enfermeras y el doctor a cargo de él se precipitaron al cuarto, notando el evidente desastre y, más aún, logrando sobresaltar un poco al erizo.
—Silver el erizo, ¿se encuentra usted bien? —una de las enfermeras se atrevió a hablar, tratando de usar un tono condescendiente.
—...¿Dónde estoy? —dijo aún adolorido por sus lesiones y su jaqueca.
—Se encuentra en el hospital. Cayó inconsciente tras su lucha contra el malvado doctor Eggman y su amigo Sonic le trajo hasta aquí —explicaba ahora el doctor mientras se le acercaba y procuraba buscar alguna otra molestia o lesión visible.
—Yo... —comenzó a pensar en los últimos momentos previos a su desmayo.
Vio una extraña luz dentro del robot gigante, luego trató de advertirle a su amigo y luego...algo lo golpeó por detrás, y después... ¿Después...?
—¡Uggh...! —se encogió tras otra punzada.
—¿Le duele la cabeza?
—Doctor, ¿qué cree que deberíamos hacer ahora?
—No es buen momento para pensar en algo más, debemos ayudarle a calmar su dolencia...
—E-esperen, no hablen más... —musitaba mientras sentía su dolor empeorar con cada sonido que escuchaba en la sala.
—¡Iré a por un calmante! —dijo la otra enfermera en un tono acelerado y algo fuerte para disgusto del erizo.
—Silver, primero debemos ver qué sucede y así podremos calmar su dolor.
Silver comenzó a sentir que se le partía la cabeza y sólo se encorvó en la camilla.
—Doctor, ¿tal vez necesitemos revisar su estado actual antes de darle algún medicamento?
—No parece presentar ninguna alergia...
—¡Dije silencio! —de pronto su poder se desató y emitió una onda de energía, empujando lejos a todos los allí presentes, que por suerte, no pareció dejarles heridas severas.
"El dolor...se fue" pensaba algo aturdido mientras parpadeaba agotado tras esa descarga y volvía a apoyarse en el respaldo de la camilla.
Se volteó para ver a su alrededor y jadeó por lo que había hecho.
"Eso...¿lo hice yo?" lucía preocupado mientras el resto se levantaba del suelo y procuraban examinar sus estados.
—¡E-es un monstruo! —exclamó una de las enfermeras con pánico reflejado en sus ojos.
—¿Qué? ¡N-no! Lo siento, no fue- —trató de excusarse y estiró su mano, gesto que alarmó a todos; debido a esa reacción decidió bajarla y encogerse en su sitio.
—...Será mejor dejarle descansar por ahora —dijo finalmente el doctor a cargo, dándole una mirada severa y haciendo que se encogiera aún más— mañana por la mañana podrá irse, joven Silver.
El erizo tan solo asintió levemente mientras se mordía el labio arrepentido.
Una vez se halló otra vez solo y en la oscura habitación, volvió a repetir lo ocurrido en su mente.
"Mis poderes...¿en qué momento se desestabilizaron? Esto no me había sucedido desde hace mucho...Tengo que hallar la forma de controlarlos otra vez antes de que..." sacudió su cabeza ante esas ideas pesimistas y se recostó en la camilla nuevamente.
"Todo saldrá bien. Lo resolveré mañana"
Y con ese último pensamiento, logró conciliar el sueño.
