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Choque de mundos

Summary:

Mundo jurásico nunca estuvo libre de los problemas. La diferencia fue cómo se hizo frente a estos. Y, durante un día normal en el parque, sucedió una tragedia. Una niña cayó en la jaula de los bayronix. Nunca recuperaron el cuerpo. Una lástima para su familia pero, al mismo tiempo, una fortuna inesperada para la manada. ¿Quieres conocer su historia? Se mi invitado. Y descubrirás que fue de ella y de los seis campistas que conocerá, a su tiempo.

Chapter 1: ¿Quién dijo que un carnívoro no tiene corazón?

Notes:

Tenía pensado esta historia poco antes de ver teoría del dinocaos, pero, por distintos motivos, no pude subirla hasta ahora. Me inspire en el libro de la selva y sus diversas adaptaciones (disney, netflix, entre otras) que han salido, así que, espero sea de su agrado. Actualizaré de vez en cuando.

Este primer capítulo es corto, el resto serán un poco más largos, unos más que otros. Serían entre 3-6 antes del encuentro con los campistas. Aproximadamente. Eso y que, la verdad, no quería que se borrará este fic, jejeje, se me paso el tiempo y mañana se podría borrar.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Mundo jurásico esta rebosante de gente. A pesar del calor, la gente recorre sus instalaciones con cámaras listas, todos emocionados por ver a tan magnificas criaturas. Dinosaurios. Las entradas tenían distintos precios, lo cuál permitía que la gran mayoría de personas compraran sus boletos según sus posibilidades. Otros tenían descuentos o paquetes especiales al ser trabajadores o, en su defecto, parientes cercanos. Si, el señor Masrani se preocupa porque todos puedan visitar el parque. Así que, cuando descubrió que sus principales proveedores de carne tenían hijos, les otorgo uno de esos paquetes. Es muy amable de su parte, ¿no lo creen? Bueno, para los Gutiérrez, si que lo fue. Si tan solo...

Santiago y Melissa Gutiérrez caminaban de la mano con sus hijas. Sammy, quien insistió en usar su traje de cría de bayronix, no podía dejar de ver todo a su alrededor. Desde las personas hasta los edificios. Este es el mejor cumpleaños que ha tenido, pensó con alegría la niña. Maritza, en brazos de su padre, veía con timidez, aferrada a su oso de peluche. Han tenido una gran mañana. Desayunaron en un pequeño restaurante, designado para los parientes de trabajadores, con vista a la zona de montar para niños. A la cual entraron con entusiasmo. Las risas infantiles llenaron de júbilo a sus padres. 

-¡Helado!-exclamó la pequeña de cinco años señalando al señor que estaba dando un cono de frambuesa a un niño-¡por favor! ¡Uno de vainila!-suplico, usando su arma secreta, ojos de cachorro.

-¡Oh, tu ganas!-le dijo con una sonrisa-un cono pequeño para mis princesas-beso la mejilla de su hija en brazos y alboroto el cabello de su primogénita. Luego, con una sonrisa coqueta, añadió-y uno para mi reina-

-¡Santi!-le regaño sonrojada.

-¡Asco!-se quejo la pequeña sacando la lengua.

-Eso dices ahora hija-le dice, aguantando la risa-pero ya verás cuando crezcas y tengas un novio-guiña un ojo-o novia. No me quejo-

-¡Santiago! ¡Es una niña! ¡Que no ves...-los labios de su esposo la silencian. Cuando se separan, su rostro imito el color del tomate. 

-Si, pero, saco mis genes, mi vida-

-Va...vamos por el helado-logró decir, sin poder ocultar su sonrisa.

La fila era corta, por suerte, cuando llegaron el señor, quien les saludo con una sonrisa, pidieron un cono pequeño de vainilla y dos pequeños de chocolate. Santiago no quiso, o más bien, no podría comer uno sin bajar a su hija, quien, no quería caminar. Lo que uno hace por la familia, pensó con orgullo el hombre. Se sentaron en una banca, disfrutando el sabor de su helado, viendo pasar a la gente. Y, cuando estaban terminando, escucharon que los bayronix estaban más activos de lo normal. Lo cual animo, sobre todo, a Sammy; quien no dejaba de jalar a sus padres para ir a verlos.

Era casi mediodía cuando fueron a ver a los bayronix, son los favoritos de la pequeña, quien, al verlos, no pudo evitar saltar de alegría. Pidió a su madre que la cargará, quería verlos más de cerca. La niña, ya en brazos, no paraba de mirar a cada uno de los ejemplares del recinto. Hubo una que le llamo la atención. Era grande, de color marrón con tonos verdes, y le faltaba la punta de la cola. Todo era tan perfecto. Hasta que no lo fue. Todo paso en cuestión de segundos. Hubo un fuerte terremoto. Su madre, a pesar de que trato de no soltarla, la última sacudida fue demasiado. 

Los gritos de la gente no se hicieron esperar. Entre empujones la gente trato de salir del lugar, quienes traían niños, los cargaron antes de unirse a la estampida humana. Por su parte, los Gutiérrez vieron, impotentes, como su pequeña, tras caer desde una altura considerable, permanecía inmóvil, y, a pocos centímetros de ella, el bayronix con la cola mochada se acercaba amenazante. Melissa entró en pánico. Trato de saltar la barda pero, tras demorar una eternidad, la seguridad del parque se lo impidió. Sacándolos a rastras de la instalación. Los llevaron a una sala privada, donde no podían dejar de dar vueltas.

-¿Mami?-pregunto Maritza con lágrimas en los ojos-¿onde Sammy? ¡qiero Sammy!-gritó la pequeña de tres años.

-Marit, mi amor-murmuro su padre, abrazándola con fuerza-todo estará bien mi vida.

-¡Qiero Sammy!-

Maritza no dejo de llorar y clamar por su hermana hasta que, el cansancio le paso factura. Se quedó profundamente dormida. No saben cuanto tiempo estuvieron ahí pero, cuando vieron entrar al dueño del parque, con solo ver su rostro y postura, lo supieron. La desconsolada madre se derrumbo en el suelo con un grito desgarrador. El padre, con lágrimas en los ojos, trataba de consolar a su hija. Este evento sería uno de los primeros incidentes del parque, si tan solo hubieran visto las señales, tal vez, solo tal vez, se habrían evitado una catástrofe peor a esta. Pero, no, el orgullo y ambición humana son potentes. Muchos ignoran con tal de obtener beneficios. ¿Egoísta? Si, sin duda. Es algo que la mayoría hará con el fin de asegurar su propio beneficio, sin importar que otros sufran por sus acciones. Y, tarde o temprano, llegará la hora de cosechar lo sembrado. Pero, ¿estarán preparados? Bueno, eso es algo que uno descubre a su debido tiempo. Otros, no tanto.

 

************

 

Mochas no ha dejado de ver a esa pareja. Gruñe con molestia. Mochas esta segura de que, de algún modo, han robado un huevo de su clan. Un huevo que ha eclosionado y la cría es...extraña. Supuso al ver la curiosa cría. Se distrajo al sentir una sacudida bajo sus pies. La tierra esta molesta. Bufo con fastidio. Si, Mochas entiende a la tierra. También esta molesta. Y luego la vio. La cría se escapo de sus captores. Se acerco, mostrando su dominio para evitar que alguien intente llevarse a la cría. Cuando esta frente a esta, huele la sangre. Un pequeño gemido escapa de la cría,  esta herida. Mochas, con delicadeza, la toma por el cuello, siente su piel distinta. ¿La cría nació débil? Sacudió la cabeza, luego lo resolverá. Ahora debe llevarla a la seguridad de la manada.

No se detuvo hasta estar en la parte más alejada y oculta de los humanos. Con suavidad bajo a la cría. La olfateo. Si, esta viva. Bueno, no es tan débil. Suspiro con alivio. Mochas, con un gruñido bajo, llamo a toda la manada. Uno a uno, con excepción de un par que estaban anidando, llegaron. Cuando vieron a la cría no pudieron evitar sentirse confundidos. ¿Los humanos estaban experimentando ahora con su especie? Gruñidos furiosos se dejaron oír. Eran tan ruidosos que despertaron a la cría, quien, confundida y con dolor, se les quedo viendo. Mochas fue la primera en darse cuenta, los regaño, no por algo es la alfa de la manada. Y, gruñendo con suavidad, acaricio a la cría. La cría murmuro algo que no entendieron, pero, se acurruco cerca de Mochas.

Gran cicatriz, viendo incrédulo la escena, supuso que la cría fue producto de un experimento de los humanos. Se acerco a su pareja, quien, ya se había acostado junto a la cría, protegiéndola con su cuerpo. Una mirada basto. Asintió, si su pareja quería a la cría, sería suya también. Con rapidez, comunico a la manada que la cría seria de ellos. La manada, sobre todo los más grandes, no estuvieron contentos. Para nada contentos. Una cría débil sería desastroso. A regañadientes, sin otra opción, aceptaron a la cría en la manada. Cuando escucharon a los humanos, se colocaron, estratégicamente, para evitar que vieran a la cría. Si bien no la aceptaban, no hasta que demuestre ser fuerte, es parte de la manada. Y la manada protege a sus miembros, sobre todo a las crías.

Mochas logro relajarse cuando los humanos se fueron. Sammy. ¿Qué significa ese nombre? Al ver a la cría, supuso, era su nombre. Bueno, no se escucha nada mal. Es como ella, diferente. Y ahora es suya. Gruño de felicidad, al fin será madre. Mochas aún llora la muerte de su primera nidada. Mochas lo intento, pero, no fue suficiente. Ahora, con su primera cría, no volverá a cometer el mismo error. Su cría, su Sammy, crecerá fuerte. Será un orgullo para la manada. Gran cicatriz se acerca a su lado. Mochas le invita a unírseles. Y así, una curiosa familia se formo. La desgracia de unos es una fortuna para otros.

 

*************

 

El tiempo ha pasado. Su cría, finalmente, empezaba aumentar de tamaño. Muy lento. Lo cual la sigue preocupando. Su consuelo es ver que ya no se enferma cuando comen carne o pescado. Un paso a la vez. Su cría va a mejorar, lo sabe. Cuando, tras un largo bostezo, abrió los ojos, no pudo evitar entrar en pánico. Gran cicatriz estaba a su derecha, como siempre, pero, ¿Sammy? ¡Su cría no esta! Se levanto de golpe, despertando abruptamente a Gran cicatriz, quien, adormitado, le dijo que Sammy esta cerca, volviendo a dormirse. Mochas, temiendo lo peor, se fue a buscarla.

-¡¿Sammy?!-grito Mochas desesperada. Siempre entraba en pánico cuando su cría salía de su vista, sobre todo cuando los humanos se acercaban a abastecerlos de comida-¡¿Sammy?!-

-¡Buuu!-grita Sammy cayendo frente a su madre-¿te asuste?-

-¡Sammy!-la regaño, tratando de ocultar su sonrisa.

-Perdona, es que estoy aburrida-se quejó.

-Lo sé-le dice con tristeza. Su cría es diferente. No esta creciendo como debería, incluso las crías que nacieron poco después de su llegada ya le rebasaban de tamaño. Y no jugaban con ella-¿quieres practicar tu cacería? Están por traer cabras-

-¿Crees que logré cazar una esta vez?-pregunto nerviosa. Nunca ha podido derribar una. ¡Por qué es tan débil!

-Estoy segura que lo harás, ¿lista?-al verla asentir se dirigieron, con sigilo, hacía las cabras.

 

Notes:

Y eso es todo por ahora. Dudas, comentarios, criticas, sugerencias y demás bienvenidas. Ahora si, esto entrará en una pequeña pausa para poder terminar, al menos, una de mis historias pendientes xD y luego, de vez en cuando, esta.