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Cuando Yuuji lo marco fue una experiencia extracorporal y lo único que lo mantuvo un poco conectado a la realidad fue el ardor de la mordida en su glándula. Sus manos permanecieron juntas mientras el nudo de Yuuji se desinflaba.
Se sentía tan bien ser llenado.
Pero.
Los recuerdos de su primer celo lo atacaban, las sensaciones de esa noche todavía permanecían en su piel, el cosquilleo de lo prohibido lo seguía mojando.
“Megumi, te estoy lastimando” Yuuji seguía entre sus piernas y lo miraba con ojos de cachorro, disculpándose, aunque este no supiera el porqué.
La culpa lo invadió, su novio siempre poniendo su seguridad sobre todo y él pensando en otra polla.
Movió su cabeza en negación. “No, solo estoy cansando… tu nudo duro mucho”
Pudo presenciar de primera mano el momento donde los ojos de Yuuji se dilataron y su rostro paso de un pequeño sonrojo a llegar a estar en llamas.
¡Megumiiiiii! no digas ese tipo de cosas mientras sigo dentro tuyo, es vergonzoso yoyo… no podre controlarme. Realmente era inaudito el comportamiento del peli rosa.
“Es enserio Yuuji, estuviste más de media hora dentro de mi y no puedes resistir un comentario sobre el buen nudo que me hiciste”. No podía parar de reír, Yuuji era tan tonto y al mismo tiempo lindo ya que la composición de su personalidad era un aire fresco a su vida. Realmente lo amaba.
“Megumi, dios mío que dirían de ti si te escuchan hablar de esa forma” Yuuji estaba riendo mientras lo decía. “No me importa” contesto mientras Yuuji seguía riendo.
“Te amo Megumi, desde el momento en que te vi pensé que nunca había visto un omega tan hermoso y con un buen culo” menciono con una sonrisa brillante que competiría con el sol.
Sus mejillas ardían. Su corazón latía tan fuerte que pensó que cualquier persona que pasara fuera de su habitación podría escucharlos.
No pudo evitarlo. “Auch” porque me pegas, acabo de decirte que te amo. Lo decía mientras se sobaba la cabeza. “Cállate Yuuji” le sonrió y él callo. Salió de su agujero chorreante y lo tomo por su cintura para abrazarlo. Durmieron hasta que Nobara pateo la puerta para una nueva misión.
Otra noche con una cama vacía. No puede evitar frustrarse, no pensó que las largas ausencias de su alfa lo afectarían tanto. Shoko menciono que era porque estaba marcado. Sus dedos no son lo suficientemente gruesos para poder bajar su libido que subió desde que fue mordido, lo idóneo seria que la ropa de Yuuji ayudara, pero no lo era ya que solo empeoraba con el pasar de los días.
Su agujero comenzó a mojarse más, extrañando la polla de Yuuji. Shoko lo retiro de sus misiones debido a que muchos alfas se quejaron entre temerosos y cachondos que Megumi era una distracción en las misiones.
Error.
Ahora tenia tiempo de sobra para masturbarse y lo odiaba ya que por lo menos hacer misiones lo distraía de la ausencia de su alfa. Ahora pensamientos intrusivos sobre un nudo en especifico llenaban su mente y su agujero goteaba de anticipación.
Ama a Yuuji se repite una y otra vez como un mantra.
Pero.
Lo prohibido es tan atrayente y caliente.
Forma una sombra con sus manos. “Kon” su agujero se aprieta ante la vista de su lobo, comienza a salir mucha lubricante de su agujero, su vientre se siente caliente. Se quita la ropa mientras su lobo lo mira. Se pone en cuatro. Solo necesita dar una orden y su lobo procederá, el calor de su vientre sube hasta su corazón.
“Lamer”
¡ahhhh! Kon tomo sus mejillas con sus grandes garras, acerco su nariz húmeda al borde de su agujero y comenzó a comerlo, metiendo su larga lengua. El lobo era puro instinto, no dejaba de lamer porque el olor de la lubricación de un omega era adictivo para un animal. “¡Uhm… ahh nonono… ¡”
“¡Espera… es demasiado por favor!” sus fuertes lloriqueos no eran escuchados, su lobo estiro mas su pequeño culo y la lubricación no dejo de salir. “Nonono” Su polla no resistió, gruesas cuerdas de semen salía a borbotones. No quería correrse de esa manera quería hacerlo mientras lo anudaban.
“Detente” Su lobo dejo de lamerlo y se sentó obedientemente. Se acerco a su polla gorda y roja que filtraba pre-semen, se agacho para lamerlo. Se la chupaba como le gustaba, tantas noches de practica lo hicieron un conocedor en la anatomía de su lobo, sabia que amaba que lamiera la parte donde se forma el nudo, los gruñidos solo lo mojaban más. La polla de su lobo creció cuando por fin estuvo totalmente erecta. La punta cóncava le recordaba lo puta que era por querer seguir follando con su lobo, le dio una ultima lamida, con el tiempo se acostumbro al sabor un poco acido de su lobo. Se puso en la posición más agradable para ambos, frente a frente. Quería ver como su vientre se hinchaba cuando lo penetrara.
“Montar” El estiramiento fue dolorosamente caliente, amaba que Kon estirara su agujero tanto que sus bordes se volvían blanquecinos, la punta suave pasando su próstata y llegando hasta la entrada de su útero lo hacían sentir tan lleno y pleno, Yuuji nunca podrá llenarlo como lo hace Kon.
Sabe que la vista de su lobo llenándolo debe verse tan obscena, amaría que Yuuji lo grabe tomando el nudo de su lobo. Las embestidas salvajes empiezan luego de que Kon saliera de su agujero para volver arremeter, las pequeñas crestas de la polla de su lobo se presentan siempre cuando esta dentro suyo. “Sisisi… ahh… buen chico” Su lobo empezó un ritmo castigador, sus muslos ardían por la fricción del pelaje de su lobo, su vientre se hinchaba cada vez que Kon entraba en él. La polla de su lobo era la mejor, la amaba tanto. Su próstata estaba tan estimulada y la sensación de la polla de su lobo jodiendo su útero, lo hicieron llegar al mejor orgasmo en mucho tiempo. Su cuerpo temblaba, necesitaba un descanso para otra ronda, Yuuji solía darle descansos.
“Espera, Detente” Kon lo volteo con sus afiladas garras cortándole un poco en el proceso y lo puso en posición de crianza. “Detente Kon” sus suplicas fueron en vano, recuerda a Gojo diciéndole que, aunque los haya domado siempre debe tener cuidado puesto que siguen siendo demonios. Kon comenzó a follarlo tan rápido que su mente comenzó a irse debido a la sobreestimulación, de sus labios solo salían lloriqueos y gemidos agudos. En esta nueva posición podía verse en el espejo, la forma de su lobo criándolo como si fuera una perra, las fuertes embestidas movían la cama y comenzó a sentir que Kon estaba formando un nudo.
“Kon dame tu nudo por favor… por favor…” eran las únicas palabras poco coherentes que salían de su boca junto a la baba que caía en sus sabanas. Pudo sentir el momento donde el nudo se atascaba en su agujero y comenzó a lloriquear, lo deseaba tanto. Las crestas de la polla de su lobo se engancharon cerca de su útero que lo hizo venirse por la sensación, Kon no se detuvo y siguió intentando entrar más profundo.
“Paraa…” Ya no podía soportar la estimulación, llegando a que sus pezones estuvieran hinchados por la fricción con las sábanas le era tan doloroso pero su agujero seguía mojándose. Su agujero quería un nudo.
Kon llego a meter casi la mitad de su polla dentro de su pequeño útero adolescente y lo anudo. “¡ahgggggg!” sus gritos de dolor se convirtieron en gemidos, su mente estaba confusa pero lo que lo mantenía conectado a la realidad era la sensación de que su agujero estaba ordeñando el gran nudo de su lobo. Se sentía tan pleno y feliz.
.Espera que Yuuji lo perdone porque lo volverá hacer una y otra vez.
