Chapter Text
Los Dursley se habían ido de vacaciones, el tío Vernon había conseguido un gran cliente, ganando dinero para llevar a toda su familia a conocer Hawai, a toda su familia y como Harry siempre lo supo, no era parte de ese grupo.
Él se había quedado solo con 10 años, el viaje de sus tíos y primo iba a durar 2 semanas, hasta ahora había sobrevivido de la despensa que había dejado la tía Petunia para su consumo, la despensa se basaba en atúnes, unos cuantos panes, un tarro de yogur de mora, una sardina y algún que otro enlatado.
Estar tantos días solo no era algo que disgustaba a Harry, nunca había sido por tanto tiempo, ya habían pasado 8 días, pero nunca se había sentido tan bien, sí solo no hubieran dejado la refrigeradora encadenada y los televisores y juguetes de Dudley resguardados en un armario con seguro, además de los cuartos con llave, hubiera sido fantástico. Aunque algo que tampoco le agradaba era que tía Petunia hubiera encargado a la vieja señora Johnson cuidar de la casa y ver que "el tonto" de Harry no la queme. La anciana iba todos los días a las 8 AM, 5 PM y 10 PM a ver por la ventana que todo siga en orden y luego se iba.
Hoy era sábado y Harry había decidido que era momento de ir al parque, el sol estaba en lo más alto y el cielo era tan azul como hermoso, podría ir a refrescarse al estanque y coger un poco de aire.
Cuando llegó se dió cuenta que aún no había nadie, lo cuál agradecía pues no se llevaba muy bien con los demás, siempre fue un niño extraño para los otros niños y no ayudaba que su primo lo moleste y lo haga quedar en vergüenza, sus tíos. empeoraban las cosas comentando sobre como era un niño rebelde, grosero y algo estúpido.
Pero hoy no había nada, por suerte, poder estar fuera de esa casa era mejor, además que sentarse a la orilla del estanque con los pies dentro del agua era muy refrescante.
— Miren quién está ahí, ¡el idiota de Potter!—, escuchó Harry, para él está voz era reconocible, Piers Polkiss, mejor amigo del Dudley, y por lo que pudo ver los otros miembros de su grupito, Dennis, Gordon y Malcom. ; cuatro de las personas más idiotas del mundo estaban ahí.
—Es el pequeño Harry, que tal sí...
Harry no espero que Dennis acabe su frase, agarró sus zapatos y comenzó a correr, no podría ir hacia la casa de los Dursleys directamente, ese lado estaba cubierto por los amigos de Dudley, así que corrió hacia el bosque, un lugar al que ya Había ido y lo conocía muy bien.
—¡Atrapen a ese idiota!— grita Dennis.
Harry puede escuchar como se acercan y aunque sus pies duelen y se lastiman no para, sabe que puede ser peor dejar que lo golpeen.
El bosque se volvió cada vez más denso y era más difícil correr, la sensación de no poder más se presenta, los pies sangran y tiene miedo de quedar golpeado y atrapado tan adentro del bosque, así que cuando ve una pequeña cueva en el suelo, Oculta entre las hojas y la tierra, sin duda en metros, y esperar a que no lo encuentren.
Al cabo de unos minutos puede escuchar como lo buscan, — allí — dice Gordon, —no es por allá—, responde Malcom. —¡no, miren es allá!...
Para Harry es imposible saber a dónde señalan pero al escuchar pisadas que van hacía al oeste de dónde él está lo deja más tranquilo.
—uff ojalá se pierdan —dice Harry mientras trata de salir de la cueva.
—niño...
—¿Eh?¿Quién anda ahí?—pregunta Harry un poco asustado, ¿Quién más puede estar en esta cueva?
—eres un niño mágico puedo notarlo, entonces, ¿puedes entenderme?— dice la voz.
—¿En-entenderte?— responde el niño.
—eres un niño mágico, puedo sentirlo...
Harry tuvo miedo, tanto miedo de esa voz que parecía venir del suelo, dónde no parecía haber nadie, que salió corriendo cayéndose justo afuera de la cueva.
—no temas — dice la voz de la que ya se puede ver de dónde viene, una serpiente.
—¡Eres una serpiente!
—Sí y no, niño.
—¿Cómo puede ser eso? ¿Cómo puedes hablar conmigo? ... ¡Debo estarme volviendo loco!
—tranquilo joven mago, solo tienes un don, un don muy preciado ... ¿Cuál es tu nombre niño?— pregunta la serpiente.
—mi nombre es Harry Potter ...y ¿cuál es tu nombre serpiente?
Harry vió y escuchó algo que creyó nunca podía pasar, la serpiente sonrío y continúo —yo soy Lord Voldemort.
—¿Lord?, ¿Es usted un noble?.
La serpiente se arrastra un poco más cerca de Harry y se posa aun costado. —No de los que tú crees, mi nombre viene de mi poder, de un poder muy grande que viene de un linaje de magos muy antiguo.
— ¿Usted en un mago?—, pregunta Harry cada vez más confundido por lo que pasa.
—sí niño, al igual que tú, de una familia muy antigua y poderosa.
Harry que no tenía idea de quiénes en realidad fueron sus padres, dudo un poco de la afirmación de la serpiente pues fue la misma tía Petunia quién le había dicho que sus padres fueron unos alcohólicos que murieron en un accidente de auto.
—Pero mi tía me dijo que mis padres eran alcohólicos... murieron en un accidente de auto...
— oh niño, ¿Tú tía es muggle, verdad?— la serpiente al ver que el niño no sabía esa palabra, cambió su pregunta, — ¿Tu tía no tiene poderes mágicos, verdad ?
El niño negó, Harry nunca había visto a tía Petunia haciendo algo mágico, ella era tan simple, y aburrida.
— oh esos asquerosos muggles, nada bueno viene de ellos, nada bueno viene su su sangre. Pobre James Potter, incauto, ensucio su descendencia, pero tú chico puedes alejarte de eso, puedes hacer grandes cosas...
Harry no lograba entender, por qué hablaba así de su madre, no la conocía, no la recordaba, solo había escuchado cosas malas de ella y de su padre, siempre les guardó rencor por haber sido tan descuidados y haberlo dejado solo.
— llévame contigo y te ayudaré— ofreció la serpiente.
— ¿Ayudarme?¿A mí?¿Cómo?— Harry no podía creer que la serpiente pueda ayudarle en algo, aunque bueno, era un mago, pero ¿Qué podía hacer un mago?
— Claro niño, te ayudaré a qué nadie te moleste y tú podrás ayudarme a mi en algo.
Temeroso de la respuesta pero con mucha curiosidad no pudo evitar preguntarle a Lord Voldemort que ayuda podría brindarle, este le respondió que era para encontrar a sus siervos que se habían desviado, y qué el mantendría a raya a cualquier muggle, Harry aunque algo desconfiado, acepto.
Notes:
Hola, este es el primer capítulo, de mi primera primera historia, estamos empezamos despacio. Pero tengo muchas ideas para este fic. Espero les agrade y esperen el siguiente capítulo. Lo publicaré el día de mañana, domingo 2 se septiembre.
Aclaro que esto se tornará un poco oscuro, pero será después, recién estamos empezando.
Xox
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Harry guía a la serpiente hasta la casa de los Dursley, Lord Voldemort no podía evitar sentir desagrado por aquel lugar tan faltó de magia y aún más cuando vio dónde dormía Harry, un mago jamás debía de aguantar tremendo desplante.
— ¿Va a usar magia con ellos?
—Sí y no, seremos ambos.
— Pero yo no sé cómo hacer magia— dice Harry algo temeroso por sonar tan débil ante alguien que parece ser tan poderoso. Pero Lord Voldemort dice algo que lo sorprende, — Este no es mi verdadero cuerpo niño, es solo un contenedor que puedo poseer, lo haré contigo un momento, no será mucho, solo lo suficiente para espantarlos... No es conveniente... — dudó.— Así te respetarán, recuerda que el miedo es la clave, entre más miedo te tengan, menos daño te harán. ¿Entiendes?
—Sí, Señor— contesta Harry algo pensativo.
— Algo importante Harry, no muchos me llaman Voldemort, solo los que quieren morir — afirmó fríamente la serpiente, como quien decía algo banal, lo cual solo descubrió a Harry, ¿Nadie puede decir su nombre?.
— ¿C-cómo puedo llamarlo?— preguntó el chico.
La serpiente se deslizó hasta subirse al sillón del tío Vernon,— Mi poder hizo que muchos me teman, en otro momento te mostraré como morirán los que osaban usar su sucia boca para pronunciar mi nombre... por ahora, está bien si me llamas. Señor, como soy el mago que ha logrado dominar las artes oscuras y prohibidos podrías usar Señor Oscuro o Señor Tenebroso, incluso Maestro, pues te enseñaré a cómo ser un verdadero mago.
Los días pasaron rápido, ya se habían acabado las vacaciones se los Dursley, y Harry aprendió mucho sobre el mundo mágico, primero que el Señor Oscuro es un mago muy poderoso, el más poderoso que haya existido y que desciende directamente del mismísimo Salazar Slytherin. Uno de los 4 grandes magos que fundaron Hogwarts, escuela mágica a la que él, algún día podrá ir.
También aprendió mucho sobre la cultura Mágica, el problema de los muggles y cómo la sangre sucia, hijos de muggles que extrañamente tienen poderes, son un problema.
Ahora Harry sabía varias cosas, pero le daba nervios pensar en qué harían con sus tíos y primos, el Señor Oscuro se había ido y le pidió que lo esperara, pero ahora que escuchaba el auto del tío Vernon, no podía evitar pensar en que era una locura todo aquello. Y ¿sí su tío se molestó tanto como para golpear a Harry como la última vez?, esa vez demoró en recuperarse y aún recuerda la cantidad de sangre que salió de su nariz.
Tío Vernon abre la puerta y tira las maletas para que Harry las cargue y las lleve hasta la habitación, pero el chico se niega, ¡un mago no debería hacer eso!, repite las palabras de su maestro en su mente. Pero, él no sabía hacer magia entonces, tiene un problema.
— ¿Qué pasa chico? ¡Estás más idiota o qué!— grita tío Vernon.
Harry tiembla al ver cómo el inmenso hombre se acerca poco a poco, con una mirada de molestia, pero justo antes de poder hacer algo, se queda quieto. ¿Qué pasó?, piensa Harry al ver como su tío se quedó estático, con una mirada de miedo, lo siguiente que pasa es el grito de tía Petunia y el primo Dudley, esto provoca que Harry también mire hacía donde todos miran.
Y ahí estaban, eran cerca de 25 serpientes, de distintos tamaños, en distintas partes de la casa, en el piso, sobre la mesa, sobre las lámparas, encima del aparato...
—Q-qué ...— trata de articular el tío Vernon.
Harry que reconoció a la serpiente que es su maestro, la ve directamente y sucede, el frío invade su cuerpo, era como llevar una maleta y tener algo que jalaba de su pecho, — Oh muggle — la tía Petunia se sorprende.— Muggle asqueroso , familia inferior—se escucha salir de la boca de Harry, con una voz distinta a la suya, era fría, era de miedo.
Las luces comienzan a encenderse y apagarse, la habitación se llena de un frío espantoso y los ojos del pequeño Harry se vuelven rojos mientras dice,—Jamás, jamás volverán a tratarme mal, desde ahora me respetarán por lo que soy, un mago y aprenderán. su lugar oh sí, lo harán—afirmación maniática.
Una fuerza extraña impulsa a los Dursley al piso, ellos caen de rodillas ante Harry, — Entenderán su sitio y saldré de ese cuartucho, ocuparé el principal y me servirán, ¡entendido!— ninguno de los Dursley parecía poder entender lo que pasaba, lo que provocó más enojo en Lord Voldemort, los focos explotaron y los muggles parecieron despertar porque asintieron con la cabeza.
La mente de Harry volvio a tener conciencia, la habitación estaba hecha un caos, tío Vernon estaba en el piso con su brazo derecho roto, tía Petunia lloraba mientras abrazaba a un atónito Dudley, ¿Qué había pasado?, solo grababa una voz que salía De sí, ya sus tíos asintiendo a él, pero luego todo se volvió borroso, Lord Voldemort había ganado todo el control.
Acababa de experimentar algo tan desagradable, pero al mismo tiempo tan mágico, pudo sentir la magia del mismo Lord Voldemort, y su poder, algo también sorpréndete y que ahora había cambiado todo, ahora no podrían con él, y eso le alegraba.
Harry simplemente subió a la habitación de sus tíos y comenzó a tirar todo lo que era de ellos, y le ordenó a tío Vernon que acomode sus cosas, las pocas que tenía, en su nueva habitación, y este no se negó, ya no podía. .
Esa noche, Harry ya estaba en su habitación, había sido un día largo y desde que las serpientes se fueron, unos minutos después de que fuera poseído, no había visto al señor Oscuro, de pronto escuchó otro grito, la tía Petunia, lo que provocó que fuera hacia donde estaba.
La tía Petunia estaba en la cocina, limpiando, cuando el mismo Lord Voldemort en forma de serpiente, entró, Harry de una la recogió y le informó a su tía que jamás le niegue la entrada.
Cuando al fin estuvo en su habitación, acomodó la serpiente en la veladora, —Ahora tú tendrás que ayudarme, recuerda que Lord Voldemort siempre cobra sus favores— Harry en ese momento volvió a sentir miedo, el Señor Oscuro parecía alguien serio.
— El día de mañana, iremos al callejón Diagon, iremos por tu dinero, necesitas vestirte como un mago de verdad... Una vez hagamos eso, iremos dónde alguien que puede ayudarme— ordenó la serpiente abandonando la habitación.
— Por supuesto señor, le diré al tío Vernon que nos lleve, ¿Dónde queda el callejón Diagon?
— Jamás te refieras como él tío, tampoco a la muggle, porque son eso— reprendió a Harry. — Dile al muggle obeso que está en el centro de Londres, es suficiente para él, saber eso.
A la mañana siguiente, Vernon se encargó de llevarlos al Caldero Chorreante pues Harry se lo había ordenado con la indicación del Señor Oscuro, el cual le explicó que debía hacer en todo el trayecto, pues aunque iba a estar metido en su abrigo, no iba. a poder hablar mucho ya que sería arriesgarse a que sepan que está ahí.
Harry se preguntó qué había pasado con el Señor Tenebroso, por qué luego de ser un mago tan poderoso terminó así, ¿Qué falló?, tendría que preguntarle, pero no sabía cómo.
En el Caldero Chorreante hay varias mesas y gente de un lado y del otro, conversando y comiendo, o solo jugando algo que parecía ajedrez muggle, pero con piezas que se movían, saltaban y parecían hablar. También había mujeres y hombres vestidos de la forma más rara, con sombreros de punta, capas de varios colores, cinturones y botas de animales nunca antes vistos por cualquier persona, algunos otros llevaban ropa normal, pero combinada de la forma más extravagante posible. Harry no podía evitar pensar con una sonrisa, en lo espantada que estaría su tía ante tanta excentricidad.
Aunque quería quedarse más tiempo, tenía que hacer algo, se dirigió al cantinero y le pidió que por favor niño le ayudara con la entrada al Callejón. Diagon, Tom, como se presentó, pareció algo sorprendido de ver a un tan pequeño y solo, pero cómo le dijo el Señor Oscuro, le mintió diciéndole que sus padres lo esperaban para irse a casa.
Una vez en el callejón, Harry vio maravillado la cantidad de cosas y personas mágicas, había tantas tiendas por la callejuela, en algunas había montañas de libros y calderos, animales, comida, ropa, cualquier cosa parecía haber en este nuevo mundo que parecía tan especial y tan único.
Notes:
Hola, este fue el segundo capítulo, espero que les haya gustado.
Harry está a punto de conocer el mundo mágico, y todo lo que viene con eso. Estoy emocionadx por todo lo que viene.
El siguiente capítulo salda la noche del miércoles 6 de septiembre del 2023. Nos vemos.
Xox
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El callejón Diagon era lo más caótico y hermoso que Harry había visto... ya habían pasado al Caldero Chorreante y sentía nervios, pero hacía lo que su maestro le había indicado, sí, su maestro, ya que le ha enseñado tanto, que es imposible no verlo así.
Caminó por afuera de las tiendas, tratando de no mostrarse sorprendido ante tantas maravillas mágicas, y más que nada, esquivando a las personas, sin mayor contacto visual.
- Debes ir seguro Harry, cuando entres a Gringotts. Los duendes son seres inferiores, sí, pero inteligentes y celosos; es difícil engañarlos, te someterán a pruebas, pero las pasarás y podrás acceder a tu dinero, pídeles a una llave, así ya no tendrás que pasar por eso- Harry escuchaba todo lo que decía el Señor oscuro decía en su oído.
Una vez en el banco, se acercó a uno de los duendes y preguntó por su bóveda, este miro unos segundos, tratando de ver pareciendo juzgarlo, luego de unos segundos pidió que lo acompañe a una sala. En esta había una bebida, Harry debía tomarla y decir quién era. Luego, debía de dar un poco de su sangre y después, un mago con una varita le lanzó unos hechizos, una vez que todo esto pasó. El duende lo llevo a su bóveda.
Su bóveda era la 687 y estaba llena de monedas de oro, plata y bronce, eran montañas y montañas de eso, también había papeles, libros y joyas. No podía creer que era asquerosamente rico, ¿Los muggles no lo sabían?, Claramente no, hubieran gastado todo este dinero en tonterías.
Harry salió del banco con el dinero que se le había dicho que coja, no sabía mucho del cambio, incluso sabía poco del dinero muggle. Ya en el callejón Diagon compró todo lo que se le había dicho que debía usar un mago de su nivel, túnicas, pantalones, camisas , botas de piel de dragón y demás prendas. El Señor Tenebroso prometió que después podría explorar el lugar más libremente...
Se cambió en unos de los probadores y botó, su ropa muggle a la basura. Compró tanto que no podía cargarlo, así que ordeno que sea enviado a casa de los muggles.
Ya era Harry Potter, un mago, vestido como tal e incluso con una joya de su familia, un anillo que se ajustaba a su dedo anular de la mano izquierda, llevaba el logo de su familia, algo hermoso.
Cada vez que alguien preguntaba por qué estaba solo, seguía lo que le habían dicho que haga, intentar lucir apenado y decir que su madre estaba en otra tienda y le pidió que se adelante.
- Ahora debes ir a la mansión Malfoy...
Habían pasado algunas horas, el Señor Tenebroso había dicho que hay mil formas más rápidas de llegar, pero que en esta ocasión, debido a que Harry no podía usar magia tan compleja y otros métodos hubieran avisado a los Malfoy, era más conveniente contratar un carruaje.
El carruaje paró frente a una enorme puerta de fierro negro reluciente, por lo que veía el terreno era enorme, con árboles, césped verde y estatuas. Había una mansión en medio, que incluso desde la puerta, a la distancia, podía vislumbrarse.
De pronto un ser pequeño, realmente feo, con orejas y ojos enormes, pareció junto al carruaje.
-Hola señor, mi nombre es Dobby y soy el elfo de la familia Malfoy, ¿Qué desea?- dijo claramente con su chillona voz mientras hacía una reverencia a modo de saludo.
Harry, asombrado por el pequeño ser, contestó como el señor oscuro le había dicho - Busco a tu amo, Lucius Malfoy, dile que su Señor ha regresado y viene con un joven aprendiz- los grandes ojos de la criatura se hicieron aún más grandes, retrocedió un poco y simplemente desapareció.
- Lucius ha fallado, Harry, ha perdido el camino, tal vez podría recuperarlo. Pero el Señor Tenebroso no olvida, siempre debes recordar eso- susurró amenazante, pero, ¿No es lo más estúpido que podía hacer?, es decir, fallarle a este mago que decía ser tan poderoso y que había conseguido burlar a la muerte.
La puerta enorme se abrió, Harry se fijó en los detalles de la puerta, había inscripciones y tallados, parecían letras, pero desconocidas.
El carruaje avanzó lentamente, el paisaje que se podía ver desde la ventana era realmente hermoso, el pasto verde, los pavos reales, había fuentes, árboles, estatuas de personas y animales desconocidos repartidos por el jardín, y después de eso, una enorme mansión con paredes de piedra blanca de 5 pisos de altura, lo más hermoso que Harry había visto en su corta vida.
El pequeño y la serpiente, una vez dentro de la propiedad, dejaron el carruaje y al chófer a la espera, lo habían alquilado por todo un día, así que solo esperará. Desde su cabina, no escuchaba nada, aunque Harry repetía en su mente todo lo que debía decir y cómo debía de decirlo, tal cual se le había dicho que lo haga.
La puerta de la mansión se abrió, dejando ver a un hombre y a una mujer, altos y rubios, el hombre que ahora asumía que era el señor Malfoy tenía un rostro afilado y un bastón con agarradera de serpiente en sus manos, la mujer parecía una princesa, llevaba su cabello recogido y un hermoso vestido, se veía igual de caro que lo que llevaba puesto su esposo. Ambos se veían preocupados.
Los señores Malfoy parecían un poco tensos, a la expectativa de que iba a pasar, pero ninguno dijo nada, Harry acomodo la serpiente sobre sus brazos y sus bocas se abrieron en una expresión atónita y de sorpresa a lo que veían.
- Lucius, Narcisa ...- el Señor Malfoy se arrodilló y jaló a su esposa del brazo para que también haga lo mismo.
- Mi señor, yo-yo....
- Cállate Lucius- reprendió el Señor Tenebroso - Me has decepcionado eh, el mejor y más devoto de todos mis siervos, me falló, me ha abandonado - dijo con desdén.
- El Señor Tenebroso puede darles una oportunidad al señor y señora Malfoy- dijo Harry.
- Sí, el chico tiene razón- súplica, -mi señor discúlpenos, sí hubiera sabido, si hubiera habido una sola señal, yo yo...
- Hubo varias Lucius, varias- Harry acercaba más la serpiente a Lucius.
Narcisa, que hasta ahora se había mantenido en silencio, muy apenada agregó- Mi señor, discúlpenos-, el señor tenebroso pareció pensarlo. - Harry tiene razón, puedo darles una oportunidad, es verdad... Pero deberán pagar su error, ya veremos cómo...
La conversación se extendió por unos minutos más, en los que el Señor Tenebroso habló entre algunas cosas sobre como el jóven Potter le había ayudado a llegar acá y cómo es importante su seguridad, los Malfoy parecieron estar sorprendidos al escuchar quién era él, pero no dijeron más. En determinado momento, el Señor Tenebroso le ordenó a Harry dejarlo solo con ellos, y la señora Narcisa llamó a uno de sus elfos para que él vaya a jugar con su hijo.
La señora Malfoy le pidió a Harry que la siga, y ordenó al elfo estar atento. Parecía verdaderamente preocupada, pero luego miró a Harry como si nada, y le pidió que lo siga hasta la cancha de quidditch. ¿Qué es quidditch?.
Para llegar a cancha de "quidditch" había que pasar por un enorme pasillo sobre la habitación en dónde estaban, luego girar a la izquierda y bajar dos escaleras más, la señora Malfoy caminaba rápido y en silencio, por lo que Harry podía ver todo el lugar, los enormes cuadros que se movían, los jarrones, todas las decoraciones. Harry ya sabía que eso podía haber, se le dijo antes de llegar, que no debe hablar con nadie ni con nada más que los Malfoy y no sobre muchos temas ...
El que parecía ser el niño más rubio del mundo se encontraba sobre una escoba, dando vueltas y giros sobre el aire, al escuchar el grito de su madre casi cae de la escoba, - ya te he dicho Draco, no hagas esos trucos sin supervisión- reprendió Narcisa.
- Lo sé madre, es solo que... - el pequeño Malfoy se fijó del niño que estaba junto a su madre, llevaba lentes e iba vestido y detrás de ellos, unos ojos verdes muy intensos.
Narcisa que acaba de darse cuenta de la sorpresa de su hijo los presentó, - Este es Harry, hijo, es un niño con el que puedes jugar...y - miró a Harry,- Este es mi hijo Draco, tiene tu edad, anda a jugar con él, mientras voy ... a resolver unos asuntos...
Notes:
Hola, vengo con el capítulo 3. Harry conoce a los Malfoy !! Y el Señor Tenebroso tiene un plan para con Harry, pero no sabemos cuándo se enterará...
El siguiente capítulo saldrá la noche del domingo 10 de septiembre.
Aclaro que vivo en Ecuador, puede que mi noche no sea su noche hahahahaXox
Chapter Text
— Hola, mi nombre es Draco, Draco Malfoy.
Harry quién nunca había compartido mucho con los demás niños, no sabía que hacer, solo vio la mano de Draco abierta esperando y le correspondió el apretón, — El mío es Harry, Harry Potter— sonrió sin darse cuenta.
Harry nunca había conocido un niño tan interesante como Draco, sabía muchas cosas y tenía de los dulces más ricos que existían sobre la tierra, no había probado muchos, pero seguramente eran mejores que los que podía tener Dudley o cualquier otro muggle.
Draco lo llevó a por una escoba y se sorprendió al saber que aún no sabía montar sobre una, Harry le explicó un poco de su historia, no se sentía cómodo contando sobre cómo había vivido con los Dursleys, pero su nuevo amigo parecía curioso y el señor Tenebroso ya le había dicho que eso iba a pasar y que se límite a decir que era horrible y que eran unas bestias, con eso era suficiente.
A Harry le agradó Draco, en especial cuando a su historia respondió que seguramente sus padres lo iban a ayudar y que estaba seguro de que no tenía la culpa de nada, que así son los muggles. Aunque, cuando le preguntó al rubio si había conocido a alguno, este espantando le respondió que jamás.
La tarde continuó entre juegos y dulces, Draco había quedado en presentarle a sus amigos, Theo, Pansy, Blaise, Daphne, Gregory y Vincent, todos se escuchaban muy divertidos.
— Ya que nunca has volado antes, puedes mirarme y ver cómo lo hago— afirmó Draco, — Primero debes llamarla, así: ¡escoba!—. La escoba voló a su mano.
— Esto es solo las primeras veces, mi instructor dice que ayuda a ganar confianza, solo inténtalo— motivó Draco a Harry al verlo perdido.
Ahí estaba la escoba, junto a sus nuevos zapatos, ¿Era posible que se mueva si él lo llamaba?...
— Dale Harry, no temas, si necesitas otro intento, es normal...
—Está bien, lo intentaré —, aunque un poco dudoso pensó en que debería intentarlo. — ¡Escoba!.
La escoba se elevó y Harry la agarró fuertemente con la mano. Draco estaba súper sorprendido, a muchos les cuesta un poco la primera vez, así que se juró que si hoy esté nuevo chico podía volar al menos 10 metros, estará en su equipo de Quidditch
El reencuentro con los señores Malfoy llegó para la cena, parecían muy aliviados y hasta felices, aparentemente todo iba a estar bien, el Señor Tenebroso recordó después de la entrada que tenían mucho trabajo que hacer pero iban a volver, todo iba a tomar su tiempo pero el poder iba a regresar a los magos, a los puros y fieles a la sangre.
A la serpiente le habían servido algo que no reconoció que era, era una carne muy extraña, podría jurar que era una persona, pero eso parecía un poco tonto. Harry creyó en preguntar pero creía que podía ser de mala educación, claramente no iban a comer lo mismo, después de todo era una serpiente, o tenía el cuerpo de una.
— Sabes Harry, tú y yo... somos primos lejanos y también con Lucius, uno de estos días te mostraremos el árbol genealógico— las palabras de la señora Malfoy sorprendieron a Harry.
— Sí, en serio Harry — continúo ella al ver la cara del niño, — Tu abuela era Dorea Potter, de soltera Black, el cual es mi apellido de soltera y ella era prima segunda de mi padre, Cygnus Black III. Y una tatarabuela de nosotros, se casó con un tío lejano de Lucius.
— Me parece sorprendente, entonces seríamos como primos lejanos...
— Oh claro, lo somos, aunque por la diferencia de edades, seríamos tus tíos, ¿te gustaría decirnos así?
Harry no podía creer lo que estaba pensando, estaba relacionado con estas personas, era sorprendente, eran mágicos y eran como de la realeza. — claro que me gustaría decirles así, tíos.
La cena había acabado, el Señor Tenebroso y sus nuevos tíos, se sentía extraño decirlo, habían vuelto al despacho que estaba junto al salón. Harry quisiera saber que se decía, pero no podía escuchar, era de suponerse que usen algún tipo de hechizo, afirmó Draco como algo común, así que mejor sería ir a jugar un rato.
Antes de llegar a las escobas, Harry le preguntó a Draco si tenía más primos, este le respondió que cercano no, aunque al ser sangre pura tenía muchos lejanos.
Antes de agarrar la escoba que tenía frente a él, y después de pensarlo, se acercó a su oído para contarle que sí, tenía una, pero era mayor e hija de la hermana de su madre, había resultado ser una traidora a la sangre, por eso se quedó sola, aclaró el rubio.
Harry tuvo mucho miedo, ¿Eso podía pasarle?, podía perder a su familia por estar de acuerdo con los muggles y sus hijos... Bueno, su madre era una hija de muggles, lo cual era un poco vergonzoso, Petunia era la peor mujer del mundo, Lord Voldemort le había dicho que su madre era igual, desvió a su padre del buen camino pero que él, es decir Harry, podría hacer grandes cosas si se enfocaba.
Cuando la puerta se abrió salió con sus tíos y lord Voldemort, otro señor, alto de caballo corto castaño, llevaba a su maestro en brazos y antes de que pudiera decir algo se presentó como Amycus Carrow, un fiel seguidor de su causa.
— Harry queremos proponerte algo, el Señor tenebroso nos comentó que vivías con seres desagradables, y tenemos muchas habitaciones en este lugar....—, la señora Malfoy parecía no saber cómo continuar con su oración, así que miró a su esposo el cual asintió y así pudo continuar,—Queríamos saber sí ¿quisieras vivir con nosotros?—
Harry que no podía creer la suerte que tenía claramente, aceptó la invitación de su tía a vivir con ellos, Draco salto de la alegría y le dijo que podía ocupar la habitación que estaba en frente a la a suya. Pero, la tía Narcisa aclaró que si aceptaba debía tener las mismas clases que Draco, y respetar las normas de la casa, que esa era la condición y que por su puesto aclara, no sería como vivir con esos sucios muggles.
Harry aceptó, pero le pidieron que se espere, tío Lucius debía arreglar unos papeles para que todo sea legal, así que él tenía que abandonar la Mansión ahora, antes que la noche avance más...
Notes:
Hola amigxs este es el cuarto capítulo, la vida de Harry está cambiando, pero, ¿será tan bueno como él cree?.
Hay que darle tiempo al tiempo, espero que si has leído esto signifique que te gustó la historia, aunque sea un poco, gracias.
El siguiente capítulo saldrá la noche del miércoles 13 de septiembre. Hasta pronto.
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Chapter Text
Harry tuvo que abandonar la mansión para ir a ordenar sus cosas a la antigua cosa donde mi vivía con los Muggles, al parecer el tío Lucius, qué rara forma de referirse a él, era una persona muy muy influyente y no tuvo mayor problema para convertirse en su nuevo tutor, el trámite se haría oficial en 2 días, así que debía tener todo listo.
El Señor Tenebroso no había vuelto con él, aunque los Dursley no volvieron a dar problemas, algo importante era que Dudley ya no estaba en casa, al parecer creyeron que era muy inseguro para él estar ahí, así que lo mandaron unos días con su tía. Por lo que solo estaban Vernon, cuando llegaba del trabajo, y Petunia, que se dedicaba ahora a los quehaceres, por lo que solo los topaba para la cena.
— Me voy dentro de dos días— comentó mientras cortaba su carné, sintió que era lo correcto, ya estarían libres de él, y él de ellos. Puede que la vida con los Malfoy no resulte, pero ya no volvería, el Señor Tenebroso le aclaró que los que son buenos estarán cuidados , y creía en él.
Petunia y Vernon se sorprendieron, pero ninguno dijo nada, solo asintieron. Harry vio alivió en sus miradas, pero, ¿Qué hubiera pasada si ellos hubieran sido diferentes con él?, ¿Se habría atrevido a irse sin más?, eso se cuestionó los siguientes dos días, pero aquello lo llevó a imaginarse una serie de escenarios imposibles, como que el amor que nunca existió o que sus padres nunca hayan muerto y vivieran todos juntos y felices; pero al final de todos esos pensamientos, se dii cuenta que el "hubiera" no existe, y solo imaginarlo dolía.
Era de noche del día acordado, tía Narcisa tocó la puerta de la casa de los Dursley, Harry hubiera querido ver la cara que puso Petunia, la cual solo se quedó ahí. — Muggle, me presento. Soy Narcisa Malfoy, una bruja, y me llevaré a Harry Potter, los papeles ya están, solo venimos a recoger alguna...— vió con desagrado la casa, parecía poco digna, Harry se sintió muy apenado, — recoger alguna de sus pertenencias— continuó refiriéndose a él.
Petunia miró a Harry diciendo— Ya nos había comentado que se iba—, le devolvió la mirada a la señora Malfoy, — está listo para partir.
Narcisa subió por las escaleras rápidamente, y entro a la habitación que Harry le habia indicado, con un hechizo de levitación hizo volar el enorme baúl. — ¿Algo más Harry?.
Él, que nunca había tenido nada, solo miró la habitación, estuvo menos de un mes ahí, no tenía recuerdos, bueno, una vez Tío Vernon lo golpeó tan fuerte que cayó desmayado en uno de los rincones, pero tenía esos recuerdos por toda la casa, así que solo respondió que no, no tenía nada que llevarse.
Al bajar, Petunia estaba ahí, no decía nada, lo cual sorprendía, de una vida sin guardar silencio, ahora ya no hablaba. Pero en sus ojos se veía un enorme odio, él lo sabía, lo había visto antes. Harry sintió miedo, sintió miedo de que todo sea una farsa, que los Malfoy lo dejen, que el Señor Tenebroso lo abandone, que su dinero desaparezca, sintió terror de volver a vivir con los Dursley, sintió terror de que no haya más diferencias entre lo que es hoy y lo que era hace unos días, el miserable niño de la alacena.
— Vámonos pequeño —. Ahí estaba la voz de Narcisa Malfoy, trayendolo a la realidad, esperando con su mano extendida para simplemente desaparecer.
Su nueva habitación estaba frente a la de Draco, tenía un enorme ventanal hacía uno de los jardines de la mansión. El piso era de madera negra, al igual que los muebles y armarios; las paredes eran de un blanco antiguo que lo hacía ver muy elegante. El baño privado quedaba aún lado, tenía tina, ducha, hasta un bidet, algo que nunca había visto y que no tenía ni idea de cómo usar.
El desayuno era a las 7 en punto, todos debían estar en el comedor del lado cuarto piso, el más cercano a los aposentos de la familia. Así que sin más , se fue a dormir, para cuando suene la alarma no tenga mayor problema.
El desayuno continuó tranquilo, ayer no había visto a nadie solo a tía Narcisa, así que hoy quiso poder conocer un poco más de tods la mansión, pero mientras comían noto que la plática era un poco tensa, al parecer el tío Lucius había perdido un artículo que el mismo Señor Tenebroso le entregó para cuidar, los castigos se acumulaban...
Tía Narcisa le había dicho que irían de compras, necesitaba más ropa. Además, que sus clases empezarían en 2 días, tendría que aprender Franceses, Alemán alguna lengua mágica, también sobre artes, cálculo, letras, cultura mágica y obviamente sobre familias. Harry se sintió abrumado ¿Tanto?, quiso preguntar. Y parece que los poderes de Narcisa Malfoy eran grandes, pensó Harry, ya que al solo verle la cara le dijo que este tranquilo, que estará con los mejores tutores y que no estará solo, en la mayoría de las clases estará Draco, en otras ya no, porque ya es avanzado y en el peor de los casos está ella que le puede ayudar en lo que no entienda, que no se preocupe por eso ahora.
Tío Lucius comentó, un poco más tranquilo, que era verdad, que él también podría ayudarle de vez en cuando, pero que ahora iba a tener que ausentarse unos días, el regresó del Señor Tenebroso implicaba que debía hacer muchas cosas, y se tenía que ir con él.
Harry no habia visto a la serpiente desde que llegó, el día de ayer, le dijeron que así era el Señor Oscuro, estaba muy ocupado pero en cualquier momento regresará.
—Tengo que presentarte a mis amigos Harry— le dijo un animado Draco mientras acompañaban a tía Narcisa tomar el té.
— Son lo máximo — continuó Draco, Harry nunca había tenido amigos, y jamás lo habían presentado, Dudley solo decía que era su primo y lo golpeaba, pero el rubio estaba muy contento con la idea de que pueda conocerlos.
— Harry, debes tener en claro algo— comentó tía Narcisa, — debes tener mucho cuidado, por nada del mundo puedes decirle a nadie sobre el regreso de nuestro señor, ¿me entiendes?— espero la confirmación del niño, el cuál solo asentía. — Necesito que lo digas, que lo jures, es por tu bien— pidió.
Harry entendía que era necesario no decirle a nadie sobre el regreso del Señor Tenebroso, porque él lo quería así, quería trabajar en las sombras, pero, ¿ si el decía algo podría peligrar?
— Juro que no diré nada— dijo Harry, viendo alivio en la cara de su tía.
— Gracias Harry, le pedí a Draco que también haga lo mismo — el rubio asintió, — Es necesario guardar el secreto.
— Ahora sí, vaya a alistarse para las visitas.
Ambos niños se levantaron de sus asientos y caminaron hacia sus habitaciones, antes de que Harry pudiera salir fue llamado por su tía, y ella le pidió algo más, algo que Harry nunca pensó en hacer pero que ella le reafirmó, que no debe contarle a nadie de dónde venía, ni de los Muggles, ni del estado de sangre de su madre. Nada.
Notes:
Holaaa
5to capitulo, más cerca de Harry Hogwarts 👁️👁️
El siguiente capítulo saldrá la noche del lunes 18 de Septiembre.
Xox
Chapter Text
Harry bajó hasta el hall de la entrada, donde lo esperaban. — Justo a tiempo Harry— dijo tía Narcisa mientras veía su reloj de bolsillo, — debes aprender a controlar mejor tu tiempo querido— se acercó para acomodarle la túnica con delicadeza.
Él, no acostumbrado a ese tipo de tratos, retrocedió por instinto, al ver lo que en realidad pasaba, se sonrojó y dejó que le ayuden a estar listo y así, poder irse.
— ¡Hoy viajaremos por polvos Flu!— contó Draco.
— ¿Qué es eso?
— Son polvos mágicos Harry, debes tirarlos en esa chimenea y decir el lugar donde quieres aparecer— el niño rubio le expande un envase con un polvo gris brillante.
Tía Narcisa pidió el envase a Draco y los se acercó a la chimenea — Esta vez, vamos a viajar los tres, ya que Harry aún no conoce y puede perderse o equivocarse— aclaró mientras se acomodaba en la chimenea, dejando a Harry y Draco atrás , al ver que ninguno se movía dijo —vamos chicos— ambos corrieron y se pusieron junto a ella.
— Callejón Knockturn.
Aparecieron en una oscura chimenea llena de hollín, al salir Harry pudo ver con más detalle donde estaba, era una delgada callejuela, llena de gente extraña, personas que iban y venían, hablando entre ellas y a veces solas. Los edificios eran curvados unos con otros, altos y bajos, con muchos detalles en sus fachadas principalmente oscuras, había cosas extrañas en las vitrinas, como libros raros, cabezas de animales, cuerpos de animales, aparatos como máscaras, guantes, velas oscuras, muñecos. . . . . . que parecían endemoniados y otras cosas que ciertamente daban miedo.
Draco caminaba a la derecha de tía Narcisa, y él a la izquierda, ambos pegados a ella, y sin mirar detenidamente a nada ni a nadie. Aunque Harry no pudo evitar ver algunas cosas, a pesar de sentir temor no podía evitar fascinarse por lo que veía, a veces le explicaban detalles, como que se puede encontrar en una tienda oa cual no acercarse nunca.
Finalmente llegaron a una tienda, en el letrero "Borgin y Burkes", la tienda era algo oscura al principio, había un sarcófago en el centro de todo, armarios llenos de frascos con cosas dentro, una mano de mono, relojes y cosas que parecían. . . . . cambiar cuando las mirabas mucho.
— Buenos días señora Malfoy y joven señor Malfoy — saludó un hombre mientras se acercaba al mostrador, al no saber el nombre de Harry solo lo miró. —Harry Potter— dijo el chico algo abierto.
— Vengo por el artefacto que dejó Lucius el otro día — intervino Narcisa...
— ¡Oh por su puesto!, por su puesto...—El vendedor se apresuró a buscar algo en la parte de atrás.
Parecía ser una caja, envuelta en un pañuelo de color gris, tía Narcisa solo lo vio, lo sostuvo en sus manos y lo guardó en alguna parte de su túnica.
Al salir de la tienda, Harry no pudo evitar ver su reflejo en uno de los espejos de la tienda, él era otro, tenía otra imagen con ese peinado y esa ropa costosa... — ¿Si ves mi niño?, eres un joven mago, alguien especial, nadie nunca más va a poder hacerte lo que te hicieron los muggles, nunca sientas pena de ti, eres un Potter—le dijo su tía al oído.
Luego de eso, fueron a una librería donde compraron un libros, y otros asuntos que tenía que resolver, finalmente a comer a la Heladería de Florean Fortescue.
— Quisiera ir al baño tía — pidió Harry.
—Por su puesto, ve con cuidado.
Harry que se notaba un poco perdido siguió las flechas que guiaban al baño, una vez que terminó de resolver ese asunto, intentó ir a dónde lo esperaban, pero antes que pudiera abrir la puerta se abre golpeándole la cara.
— Lo siento, lo siento, no fue mi intención.
Harry un poco molesto mira al niño, que no paraba de disculparse, era un poco más alto que él, pelirrojo y estaba además rojo de la pena.
— Discúlpame ¿sí?, no me di cuenta, perdón...
— No, no te preocupes, ya pasó — dijo Harry.
—Creo que es mucho mejor el de frutilla que el helado de chocolate...— apareció la voz de un segundo niño, este como del tamaño del otro, pero sus facciones eran más finas, su cabello era negro relamido con goma.
—¿Qué crees tú?
Harry miró al pelirrojo sin saber que responder, ambos niños lo miraban a él esperando una respuesta que parecía ser sumamente importante, no era tan conocedor del helado, pero tenia una respuesta — Prefiero el helado de frutilla, pero la torta de chocolate es insuperable.
Ambos parecían estar contentos con esa respuesta, iban a seguir hablando pero escuchó a Draco llamarlo desde afuera y se fue sin poder decir adiós, al salir se chocó con un hombre de túnica negra y un logo curioso, luego le comentaría todo a Draco pero este le dijo que seguramente era algún otro niño pero que debían irse.
Al llegar a la mansión, los elfos estaban vueltos locos, los amigos de la familia iban a llegar y todo debía estar listo, tía Narcisa le pidió a Dobby que le enseñe a Harry como debe comportarse, debía ser algo rápido, ya que ya se le habían enseñado ciertos modales entonces debía de recordar, sabiendo que desde el lunes ya tendría clases.
Mientras Harry se arreglaba se cuestionaba si el Señor Oscuro iba a venir esta noche, no había sabido nada de él hace un tiempo, más tarde con la llegada de tío Lucius se enteró que no iba a venir. Quizás cuando regrese debería tenerle preparada alguna sorpresa, pensó.
La puerta sonó, eran sus tíos y Draco.
— Harry tenemos que hablar, sobre nuestros amigos.
— ¿Si tío?— preguntó Harry intrigado.
— Lo que sucede Harry, es que las personas creían que los Potter habían muerto, no conozco de alguien que sepa en realidad que tu padre se casó o tuvo algún hijo, la verdad es que cuando naciste estábamos en un tiempo muy complicado...
— Lo que quiere decir tu tío — interrumpió tía Narcisa con dulzura, — Es que vamos a decir que estabas con una tía llamada Denébola en Isla Walney, Dené era hermana de Dorea, que falleció también... sucede que si decimos que vivas con muggles , podría traer muchas preguntas de otros adultos, además los niños te preguntarían, todos lo harían y no queremos que tengas que estar contando esa historia, sabemos que no fueron los mejores contigo... pero antes... ¿queremos saber qué piensas?
Harry sabía que no quería que nadie se separara de los muggles, no quería que sepan todo lo que pasó, no estaba seguro de mentir, pero no sabía nada de sus padres, no sabía nada de James y Lily Potter, ni siquiera el señor oscuro. . sabia. si ella en realidad era su madre, una vez dijo que solo eran amigos. Aunque Harry sabía que nunca quiso que se lo involucre con los muggles, así que aceptó, aunque admitió no conocer la Isla Walney, el tío Lucius le prometió ir unos días la otra semana.
— Hay algo más, Harry, el señor Oscuro quiere que digas que tu madre es Greta Bythesea— Harry se sorprendió. ¿Quién era ella?
Parecía que Lucius podía leer su mente cuando dijo: Greta era de una familia sangre pura menor que había llegado a Inglaterra hace unos 400 años, era Slytherin, era amiga de tu padre y de Lily Evans, antes de comenzar a servir a nuestro señor. El punto es que ella murió, y como muchas otras familias mágicas en la guerra también desaparecieron. El punto, es que podría calmar algunas dudas.
Harry estaba confundido, sabia que todos tenían dudas sobre su madre, el examen de sangre había aclarado quien era su padre en Gringotts, pero ¿ y su madre?, ¿por que había dudas?... continuó pensando en no querer saber nada de los muggles, pero ¿Quién era él?, sabía tan poco de sí mismo... y no lo pudo evitar, las lágrimas comenzaron a caer.
Tía Narcisa lo abrazó, —Se que tienes dudas Harry, quisiera poder aclararlas todas, pero ni yo sé aun, solo trato de que puedas tener un hogar y que el Señor Oscuro no sienta que...— Tía Narcisa se calló por un segundo y luego miró a Harry — Debes tratar de confiar en que no queremos que te vayas, y no queremos que alguien crea que tiene más derecho sobre ti.
Harry parecía tratar de entender lo que le decían, Tía Narcisa lo estaba viendo con unos ojos muy sinceros, casi parecía rogarle que aceptar lo que le decían, así que él solo se acercaba con la cabeza.
Los invitados, según lo acordado llegaron cuarto para las 7, con la caída del sol. Los primeros en llegar fueron el señor y la señora Parkinson, y sus dos hijos Pansy y August. Luego llegaron los Greengrass, con sus dos hijas Dafne y Astoria. Como terceros el señor Bulstrode, su hija Millicent, y los señores Goyle y su hijo Gregory. Más tarde, los hermanos Carrow, su sobrino William, los Crabbe y su hijo Vincent. Por último los Puncy con su hijo Alan y la señora Zabini y sus hijos Blaise Zabini y Violet y los señores Nott, con sus hijos Theodore y Lucy.
La cena fue aburrida para la mayoría de los niños, Draco le susurraba que cuando acaben podrían salir todos a jugar y ya se podrían presentar mejor. Aunque Harry disfrutaba de la conversación de los adultos, pues a diferencia de los demás él estaba descubriendo el mundo, ahora sabia del Ministro Cornelius Fudge, el cual parecía también ser amigo de la familia, de que los gigantes del norte se querían revelar y mataron. . . . a dos magos hace unos días, y que una de las hijas del señor Warrington, estaba saliendo con un mestizo cualquiera, pero que ella ya lo negó diciendo que él no la dejaba en paz y que el señor Warrington iba a hacer algo al respecto.
Luego de la cena, los más jóvenes se fueron a uno de los parques de la mansión.
—Bueno, ya lo presentó mis padres, pero él es Harry Potter.
— Ya sabemos Draco— Se acercó August. — Papá había dicho que los Potter se habían extinto.
— Muchos creíamos eso— Continuó Dafne.
—Pero aquí está ¿No? — Interrumpió a Theodore con una sonrisa.
—Es verdad.
—Bueno...— Aclaró Agosto. — Pero... ¿Dónde estabas?
Todos parecieron esperar la respuesta de Harry, ya que el silencio se mantuvo. Harry entendió que el grupo era muy cerrado y querían saber de él ¿debía ganarse su confianza?
Draco respondió por él —Cuando sus padres murieron, se fue a vivir con una tía abuela nuestra a Isla Walney.
—Sí, mis padres murieron y tía Dené me cuido, pero ella falleció y tía Narcisa se hizo cargo de mi.
— Tus padres murieron y luego tu tía que te cuidaba— Aclaró Dafne, lo cual pareció sorprender y causar pena en Pansy, Astoria y Theodore.
— Ya deja de interrogarlo, es uno de nosotros— defendió Pansy, aunque pareció recordar algo entonces miró a Harry otra vez — ¿Verdad?
— Sí — contestó sin saber en realidad a qué se refería.
—Claro que lo es— Draco parecía insultado. — Su linaje está limpio.
— Mi padre es James Potter y mi madre Greta Bythesea — Afirmó Harry con un fingido orgullo.
—Desciendes de dos líneas que se creían extintitas— Dijo Violet más para sí misma que para otros.
— Mi nombre es Pansy, pero me dicen Pans— interrumpió Pansy con una sonrisa.
— El mío es Theodore pero me dicen Theo.
— El mío es August, todos me dicen August— aclaró August con una sonrisa, aliviando más el ambiente.
Harry pudo conocer un poco a cada niño, aunque todos eran muy parecidos a sus padres. Supo que Pansy se acababa de cortar el cabello, que le interesaban los vestidos, y que aunque no les gustaba aprender cosas, detestaba ser vista como una chica tonta así que solía leer en ocasiones. August al igual que William y Violet estaban en cuarto año, los padres de August y Violet los habían comprometido, Draco dijo que eso es algo común y que sus padres también estaban viendo con quien podría casarse en un futuro, quizás a Harry le pase lo mismo, ¿por qué habían de que casarse?, todos los matrimonios que Harry había visto se agarraban de las manos o se usaban dar algún beso, Harry que nunca había pensado en la posibilidad de hacer algo así no le animó la idea.
Mientras jugaban Snap explosivo, descubrió que Dafne está muy lista, que Goyle no es muy inteligente, que Millicent parece estar enamorada de Gregory. También que Blaise es callado, Theo un poco gracioso y que Astoria suele hablar demasiado con Draco.
Al rato, Alan sacó una cajetilla de cigarros y se fue junto a Violet y August más allá, al resto parecía volverse normal todo, a Harry le sorprendió pero no le importó mucho, después de todo estaba haciendo amigos.
Esa noches los niños la pasaron muy bien, ignorando lo que hablaban los adultos, jugaron hasta tarde. Se tomaron una foto, luego de que Draco dijo que era importante grabar este primer momento.
Todos salían riendo, incluso Blaise y Alan que eran los más serios. A Harry le encantó y le pidió una copia para tenerla en su habitación.
Esa foto se convertiría en un bonito recuerdo, de la infancia, de un momento en que ninguno sabía lo que iba a pasar en los próximos años, un momento de paz antes del caos, los bandos y una guerra que quizás no todos sobrevivan.
Notes:
NOTA:
Holaaaa, si alguien está aquí, disculpa por no haber subido el capítulo cuando dije que iba a subirlo, tuve una pequeña gran crisis, fue un tiempo difícil.
Espero poder estar mejor y actualizar pronto, ando con cierta inspiración.
1. Harry está viviendo muchas cosas últimamente, en este capitulo pasaron muchas cosas, tuvo un momento de quiebre al sentirse un extraño. Y su miedo/odio a los muggles lo está sosteniendo de alguna forma, eso puede resultar mal... Ya veremos hasta donde lo lleva eso.
