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LOS HUERFANOS DE UN MUNDO MORIBUNDO

Summary:

Bruce nunca sintió que le faltaba nada hasta que una deprimente noche. Un ente lo visitó y le mostró el camino hacia sus hijos.
Ellos eran todo lo que no sabía que le faltaba. Lo volvieron loco y lo llenaron de amor.

Notes:

Historia corta que va a ocupar unos tres o cuatro capítulos.
Tiempos de actualización indeterminados.
Antes de los eventos de “Vivir una vez para ser morir, vivir dos veces para ser feliz”
Comenten, feliciten y disfruten de la lectura. 🥰🥰

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

El ente estaba supervisando los mundos bajo su carga cuando el desvanecimiento gradual de uno le llamó la atención. Revise sus archivos para comprobar que el mundo era, “TIERRA 3150”. Con diseño miro la información que contenía el archivo.

Se produjo la contracción de ese universo, lo típico. Los planetas obtuvieron una autodestrucción como un vano intento de salvarse invadiendo otros planetas. Su tecnología no alcanzó la línea de avance del transporte multiversal. Algunos rezaban, otros maldecían, otros aceptaban la muerte tranquilamente. Nada fuera de lo común.

El ente iba dejarlo ser, cuando de repente le pico una pizca de curiosidad. La causa principal era que desde hace bastante tiempo que Tim no lo visitaba y estaba aburrido. Lo más probable es que este disfrutando de su vida en ese nuevo mundo, y se ha olvidado de mí. (T^T) Pero quiero que sea feliz, eso es lo único que importa. Sin embargo, me gustaría saber si en ese mundo hay un Tim.La conciencia del ente viajó entre las diferentes galaxias y planetas hasta que lo encontró, tercer puesto en el sistema solar. Aunque lo que vio era parecido: tierra, humanos, contaminación, atlantes, amazonas y… sirenas, había cosas nuevas. Las sirenas eran variables multiversales bastante frecuentes pero lo anormal de la situación era que el código existencial de la familia de murciélagos formaba parte de una tribu de sirenas. Eso era novedoso, no se había dado antes esta mezcla de anomalías, bueno, no en los universos de los que estaba a cargo. Por eso, repasó rápidamente la historia de esta especie.

Son una variante evolutiva de la especie homo sapiens, la cual se ha desarrollado en los fondos marinos cercanos a los polos. Siempre ocultos, hasta que un intento de haber de especies marinas llevó a cabo por los atlantes que impulsó por la Liga de ese mundo desveló su existencia hace unos cuatro años. Tiempo suficiente para que los cazadores furtivos se pusieran en marcha. Debido a las diferentes formas de comunicación y al desinterés posterior por parte de los investigadores para descubrir si eran especies “inteligentes”, su nivel se puso en la categoría de animal. Ni siquiera el rey Atlante los podría entender y las sirenas no se encontrarían con los seres que perturbaron sus vidas. Estos continuos errores y malentendidos provocaron que tres cuartos de la especie se extinguieran.

Una lastima, son criaturas preciosas.

Cuando llegó a la ubicación de los murciélagos se encontró con una escena horripilante, en términos humanos. Los tritones que identificaron como Bruce y Alfred habían sido empalados por un arpón que se dirigía a sus crías. Un tritón de cola azul claro junto a un tritón de cola roja y una sirena de cola negra habían formado un círculo de protección, abrazando dos huevos que mediana la mitad que el mayor de ellos, el cual no mediría más de sesenta centímetros, estaban encima de lo que parecía un nido de corales. Los niños estaban temblando asustados y llorando.

El ente vio el segundo arpón dirigiéndose hacia ellos y perezosamente movió la mano y ralentizó el tiempo de ese universo. Había un huevo que estaba a punto de eclosionar, era el de Tim, tenía un color rojo oscuro brillante, mientras que el otro, un poco más pequeño y de color verde vibrante era el de Damián, le faltaba aún por formarse. Esto lo hizo decidirse, el ente los sacaría de ese mundo, pero había prometido no volver a mover personas de otros mundos…

Pero no prometió que no ayudaría a una persona de otro mundo a salvar a otras personas.

Con esa idea en mente, el ente buscó el mundo más adecuado para estas criaturas. Y… ¡Guala!Tierra 13406. Un mundo donde Bruce Wayne no es Batman pero que sigue teniendo el mismo sentido de justicia y el cual ha optado por un camino más ortodoxo. Millonario, Playboy, filántropo, titulado en medicina pediátrica y exmédico militar… Parece que siguió los pasos de sus dos padres. Thomas y Marta Wayne no murieron en un atraco cuando él tenía diez años, sino en un atentado cuando él tenía dieciséis, obra de un grupo radical conservador que pretendía terminar con las reformas progresistas que estaban llevando a cabo. Sin embargo, la idea del futuro defendida por los Wayne, caló en la gente, su muerte solo avivó los esfuerzos de los gothamitas por querer reformar Gotham. Así se convirtió trece años después en un país modelo, con baja criminalidad, una alta esperanza de vida y puntera en tecnología.

Por otro lado, en este mundo existía la liga de la justicia, pero no se formó hasta siete años después de lo sucedido a los Wayne. Otro factor a favor era el hecho de que en este mundo existían las sirenas, pero aún estaban escondidas lo que significaba que podía tener una excusa. Además, en este mundo Bruce Wayne de veintinueve años, estaba soltero y deprimido, tirado borracho en el suelo de su inmensa mansión cuestionándose sus decisiones de vida como todo un drama Queen. Su prometida lo dejó plantado en el altar y se fue lejos con su amante. Aparte, sus hijos de ese mundo no existían o ya no estaban vivos:

Dick murió junto a sus padres en el accidente del circo. Su caso fue investigado y resuelto por el comisario James Gordon.

Jason murió de una sobredosis. A pesar de las mejoras en la ciudad, su sistema de servicios sociales seguía siendo deficiente. Por lo que no se pudo evitar que Jason cayera en las redes de las bandas que aún quedaban en Gotham. Se enganchó a la heroína con trece y falleció a los quince.

Cassandra nunca nació porque sus padres ni se conocían. David Caín era un simple profesor de universidad en Finlandia mientras Lady Shiva era un soldado activo de su país.

Tim Drake no nació. Su madre Janet Drake estaba durante el atentado a contra los Wayne y una bala perdida le dio, era becaria en el gabinete de diputados. Falleció durante la intervención médica.

Duke Thomas era la excepción, en ese mundo vive feliz con sus padres en Gotham. Actualmente se está preparando para entrar a la secundaria.

Por último, Damián, pasó lo mismo que con Tim. Talía murió décadas antes durante la segunda guerra mundial. La liga de asesinos existía, pero no era tan retorcida como en otros universos, simplemente era un grupo eco-terrorista bien organizado con bastantes recursos. Pero que no se metían en grandes atentados y menos en contra de Gotham que tenía a la gran especialista en botánica y metahumana, la Doctora Pamela Lillian Isley.

Y el más grande pro, era que el Joker (ninguno de ellos) existía en este mundo.

Después de volver a comprobar todos los datos dos veces más se dirigió a la mansión Wayne de ese mundo, se hizo del tamaño de un niño humano para no ser demasiado intimidante y le habló al Bruce dormido en el suelo.

— Oye, humano. Necesito tu ayuda — dijo alto y claro mientras lanzaba telepáticamente un poco de agua sobre la cara del bello durmiente — Despierta — dijo con voz más alta y autoritaria.

— ¿Qué ocurre? Ahg… — dijo con voz ronca, al abrir ligeramente los ojos se topó con la luz brillante del ente. Lo que lo hizo ponerse alerta inmediatamente — Joder… ¿Tú qué eres? ¿Y cómo has entrado en mi propiedad? — preguntó sin preámbulos. Existen alienígenas, metahumanos, atlantes, etc., otra cosa más no hacía la diferencia.

— Buenas… — miro la oscuridad detrás de la ventana y siguió, decidió adoptar una actitud más respetuosa frente a esta variante de Bruce, ya que no había hecho nada divertido —… noches, señor Wayne, necesito que me ayude. Soy una existencia muy cercana a lo que denominan dios, pero no completamente. Y he venido a usted a pedirle ayuda. Necesito que construya esto y vayas a rescatar a unas criaturas. Después de ponerlas a salvo le explicaré más en detalle la situación — Bruce se sentó en el sillón y escucho a la criatura mientras se masajeaba la cabeza.

— ¿Y por qué debería ayudarte? ¿Si eres tan poderoso que se te puede igualar a un dios por qué no los rescatas tú? — indagó el multimillonario, mientras miraba de reojo al ser que estaba aumentando su migraña. El ente se agrandó ligeramente y contestó.

— Si ayudo personalmente a estos seres se destruirán otros universos, pero si una persona de otro mundo lo hace, esa consecuencia se puede salvar. Aunque esta intervención me está costando una gran energía, es necesario. Ellos solo son unos niños. Además, eres una persona con los conocimientos y experiencia suficientes como para construir lo que necesitas para ir— Bruce asimiló cada palabra del ente, y aunque no lo mostró, él ya había aceptado la petición. Pero aún así, hizo una última pregunta.

— ¿Por qué yo? — preguntó mirando fijamente el área donde creía que estaban sus ojos.

— No más preguntas, sálvalos. Se agota el tiempo — respondió cortante, se le estaba acabando la paciencia.

— Pásame los planos — ordenó. El ente se ofendió un poco por su actitud, pero le pasó rápidamente los planos.

Todos los materiales en la lista se encontraban en Wayne Tech, se preparó rápidamente, llamó a Alfred, quién siempre estaba listo, y juntos salieron en dirección a la empresa. En todo el camino de ida hasta la sala de fabricación de tecnologías Wayne, nadie vio al ente que los acompañaba. Por suerte Alfred dijo que si lo veía (y el cual no se sorprendió al verlo por primera vez, sino que simplemente le ofreció un té que el ente rechazó) porque sino Bruce habría pensado que ya se había vuelto loco y todo lo ocurrido había sido producto de su imaginación.

Bruce mando traer todos los materiales que necesitaba y despachó a todas las personas que se encontraba en el edificio, acto que dejó en confusión a los empleados, pero los cuales no se negaron a salir temprano. Alfred y Bruce juntos tardaron alrededor de cinco horas en construir un pequeño portal con forma circular que media un metro y medio de largo y ancho. El ente le dijo los códigos y coordenadas para hacerlo funcionar. El portal se encendió y una especie de pantalla reflejo mostró lo que había al otro lado, tres pequeños niños mitad pez juntos aterrados. Alfred alzó una ceja intrigado y Bruce salió rápidamente de su estupor y cayó en la cuenta de un detalle importante que se le había olvidado mencionar al ente.

— No me dijiste que eran seres marinos. No tengo nada preparado para traerlos, se ahogarían. Necesito más tiempo para construir una pecera portátil. Además, no sé si nuestra agua marina es buena para su supervivencia — comentó irritado Bruce, su migraña no paraba de aumentar está noche-mañana. Eran criaturas que no existían en su mundo (o eso pensaba él). El ente se quedó estático y mudo por unos segundos antes de hablar

— De acuerdo. Te he conseguido una hora y media más, para que construyas una pecera, pero también tienes que saber que estos niños poseen un sistema respiratorio similar al de los delfines, pero tienen también unas pequeñas branquias en el cuello que les permiten respirar bajo el agua mientras duermen. Y no te preocupes, este planeta tiene una coincidencia geo compositiva del 100% con el planeta Tierra de su universo — Bruce y Alfred se volvieron a poner manos a la obra y consiguieron construir una pecera de metal impermeable de tres metros de largo y ancho con una de las paredes transparente.

A continuación, cogieron una de las mangueras de incendios, la cortaron, y pasaron un extremo a través del portal mientras que el otro estaba dentro de la pecera. Bruce absorbió por el extremo de la manguera hasta que salió agua. Con ella lleno la pecera y después la recogió. Se ato a la cintura un extremo mientras que el otro lo ató a un pilar de la sala. Mientras tanto Alfred se posicionó a un lado de la pecera encima de una escalera metálica para meter rápidamente a las criaturas en cuanto saliera el maestro Bruce por el portal.

Bruce se preparó con una máscara y una bombona de oxígeno antes de saltar por el portal. Uno, dos, tres… Ya estaba nadando hacia el tritón más grande, eran mas pesados que un niño normal pero aún estaba en el rango de lo aceptable para Bruce, lo sujetó con un brazo y salió nadando rápidamente y volvió a su realidad. El ente anteriormente le explicó que el tiempo ralentizado de ese mundo no lo afectaría porque era de otro mundo, pero que en cuanto saliera el tritón de su mundo recuperaría su velocidad normal. En cuanto noto que el tritón se empezaba a alterar mientras corría hacia Alfred, le acaricio la espalda y le dijo en voz baja que estaba a salvo. El tritón en cuanto pudo adaptarse a la luz de la sala vio el rostro del hombre que lo sujetaba y se quedó paralizado. Un segundo después vio a Alfred quién lo depósito en una especie de cubo metálico. Dick, con su mano resbaladiza agarró la manga del mayordomo antes de que lo soltara totalmente. El pequeño no emitió ningún sonido ni soltó al mayordomo hasta que esté suavemente lo apartó para meter al siguiente tritón, Jason, quién estaba igual que su hermano. A él lo siguió Cass, el huevo de Tim y el huevo de Damián. Los tres hermanos estaban anonadados, no sabían que estaba pasando, pero la repentina bajada de tensión, al no estar en peligro de muerte, los dejó exhaustos. Al fin y al cabo, eran solo niños. Se alejaron del borde de la pecera y se sumergieron en el agua. Se posicionaron de tal manera que los huevos estaban en el medio de los tres. La temperatura en esa pecera era más baja que en el mar por lo que tenían que apegarse a los huevos para que las crías no murieran antes de formarse completamente. A Tim solo le quedaba una semana.

Por su parte, Bruce no estaba exhausto sino lo siguiente. Demasiado ejercicio par alguien que estaba borracho como una cuba no hace más de diez horas. Se tiró al suelo y descanso un minuto antes de volver a levantarse. Alfred lo esperaba con una toalla y una muda de ropa en mano. Él mayordomo seguía igual de impecable y rápido. Tal parecía que se cambio en el minuto que descansó. Juntos movieron la pecera, era increíblemente pesada, a pesar de que le incorporó ruedas en la base para facilitar su movimiento, la subieron al ascensor montacargas y la bajaron hasta el aparcamiento, donde estaba su coche (este era un pequeño coche de uso diario, inútil para llevar esta gran pecera). Por fortuna, Alfred, en el momento en el que supo que iban a crear ordenó a una empresa de alquiler de automóviles que les dejara un camión de carga allí y se fueran. Subieron la pecera por la rampa, lo cual perturbó ligeramente a los niños dormidos. Alfred, después de asegurarse de que la pecera estaba bien sujeta y los niños aun dormidos, se fue al asiento del conductor. Mientras tanto, Bruce se quedó en la parte trasera vigilando a los niños. Se habían olvidado completamente del ente en cuanto empezaron a sacar a los pequeños.

A pesar de que se tuvieron que desviar un poco para evitar las calles con baches, no tardaron en llegar a la mansión. Los niños seguían tranquilamente dormidos. Ni se inmutaron cuando volvieron a bajar por la rampa y los movieron. Bruce y Alfred prepararon rápidamente una de las piscinas de interior que tenía la mansión para que coincidiera con la composición del agua que tenia la pecera. Tras terminar despertaron a uno de los niños, el que suponían era el mayor, y le pidieron que extendiera el brazo para probar si el agua provocaba alguna reacción en su piel. El niño no los entendía, inclino la cabeza y frunció ligeramente el ceño, Bruce hablaba extraño pensó. Por eso el ente intervino. Bruce se frustro un poco al ver que el niño no se movía.

— No te va a entender, no habláis el mismo idioma ni tenéis los mismos mecanismos de comunicación. Ellos hablan con sonidos, no con palabras… Creo que tengo que hacer algo… Sino esto se alargará más de lo debido — murmuró esas dos ultimas frases. La repentina reintervención del ente los tomo por sorpresa a todos. Bruce se giró rápidamente hacia el sonido, pero el ente ya estaba frente a él, con dos dedos en su frente — Esto te ayudará. Ahora podrás entender lo que dicen. Pero, no puedo hacer lo mismo con ellos. Desestabilizaría aún más su código existencial y podrían volver a su tierra, ese mundo se está muriendo. Por eso, tendrás que descubrir un medio para que ellos te entiendan. Esta ayuda me ha costado casi todo lo que me quedaba de energía, así que dentro de nada el poder de Destino me mandará devuelta a mi centro de mandos. Por lo que te explicaré rápidamente, todo lo que necesitas saber. Estos niños son los hijos de tu variante multiversal tritón, murió junto Alfred para impedir que los cazaran. El nombre de los niños es Dick de 11— señalo al tritón de cola azulada confundido que estaba al lado de Bruce —, Jason de ocho y Cass de siete — señaló al de cola roja y después al de cola negra — Y los huevos, el rojo es Tim y el verde es Damián. La especie de las sirenas tiene un periodo de incubación de seis años. Tim eclosionará en una semana, mientras que a Damián le faltan cuatro años. La especie de las sirenas existe en tu mundo, pero está escondida, por eso debes mantener en secreto lo más que puedas a estos niños, no son una variante de los atlantes sino una rama evolutiva del homo sapiens y no quiero que se perturbe su vida. Tienen un sistema respiratorio parecido al de los mamíferos marinos, aunque también tienen branquias en su cuello que utilizan para respirar mientras duermen. Su evolución social es similar a la de los humanos, pero bajo el agua. Rehúyen al resto de las especies, ya que prefieren el aislamiento. Son omnívoros, sus alimentos principales son algas y peces, aunque también pueden comer carne y comida echa, no es bueno para su crecimiento a largo plazo. Preferiblemente hay que darles pescados crudos, los recién nacidos nacen como niños de seis años ya formados, pero es mejor darles las primeras semanas comida cruda triturada para que la digieran… qué más… qué más es importante… Tienen esperanzas de vida similares, las enfermedades a las que son susceptibles pueden variar. Sugiero que se investigue… ¡¡¡AHG!!! — soltó un grito de frustración que asustó al pequeño el cual sujeto la manga del que se parecía a su padre con fuerza — El agua de la piscina esta bien, estos niños también desarrollan garras retractiles y dientes afilados así que manéjalo con cuidado. Yo… siento mucho tener que hacerte cargo de estos niños que no son tuyos, pero eras el único Bruce Wayne que encontré que cumpliera con las condiciones necesarias para cuidar apropiadamente de los niños. Solo espero que haya elegido bien. Lo siento, se me acabo el tiempo. A partir de aquí el resto lo tienes que descubrir tú, me llevaré el portal porque esa tecnología aun no debería existir aquí, no lo repliques. Adiós y gracias — con eso dicho, el ente desapareció.

Bruce se giró para ver al niño quien le devolvió la mirada desconcertada. Su piel era clara, su cabello era negro y tenía dos pequeñas aletas azules, una a cada lado de su cabeza, donde deberían estar sus orejas y sus ojos eran azul claro. La mitad superior de su cuerpo era similar a la de un humano, exceptuando las aletas, las branquias y las membranas que unían sus dedos, mientras que la mitad inferior era una larga cola de pez. Pero, a pesar de tener casi la mitad de su altura, para él le parecía un niño de cinco años. La criatura alzó los brazos y soltó un pequeño sonido, parecido a un sollozo, que en la mente de Bruce se tradujo como “Papá…”. Él inmediatamente lo abrazó, el pequeño lo sujeto fuertemente y lloró. Bruce lo sostuvo hasta que se calmó. Después lo sujetó suavemente entre sus brazos y lo llevó a la piscina, cuando lo iba a soltar completamente el pequeño lo volvió a sostener del brazo, Bruce solo le hizo señas que el pequeño consiguió comprender, él iba a traer a sus hermanos a la piscina, por eso decidió soltarlo, aunque con renuencia. El mayor repitió el proceso de cargar, consolar y convencer de que lo soltaran, con los otros dos niños. Ninguno de ellos entendía porque su padre había cambiado. Por último, con cuidado llevó los huevos al nido con almohadas que improviso Alfred en una de las esquinas de la piscina. Los depositó con cuidado y se dispuso a salir del agua, cuando unas manos lo tiraron hacia atrás, ellos decían “¿Por qué te vas?”, “No te vayas” y “¿Dónde está Alfred?”. Por suerte, Alfred lo agarró lo suficientemente rápido como para que no lo ahogaran.

— Amo Bruce, ¿está bien? — pregunto preocupado el mayordomo.

— Si, gracias, Alfred. Ellos solo no quieren que su padre se vaya —dijo con un deje de melancolía. El mayordomo miró con comprensión y tristeza a los pequeños que se encogieron un poco. Sentían que habían hecho algo malo, soltaron unos pequeños silbidos angustiados que significaban “Lo siento, Alf” — Ellos, te están pidiendo perdón —dijo Bruce ligeramente sorprendido, porque al que casi ahogan era a él. Alfred leyendo los pensamientos de su hijo. Le dirigió una mirada suave de regaño y señaló a Bruce. Los pequeños, lo entendieron al instante y volvieron a soltar silbidos. Bruce quien se estaba secando la cabeza con una toalla volvió a mirar a los niños que había dicho “Lo sentimos papá” y les sonrió en respuesta. Después le comentó a su padre — Son buenos niños, se acaban de disculpar conmigo.

Con eso dicho, se fue a bañar y cambiar mientras Alfred se quedó a vigilarlos. Cuando volvió, los niños estaban otra vez dormidos, rodeando a los huevos y Alfred estaba en una silla bebiendo té tranquilamente observando a los pequeños. Bruce se sentó en la silla al otro lado de la mesita redonda y tomo el otro té que estaba servido. Había sido una noche agotada para ambos, pero habían conseguido unos increíbles niños también.

El ente estaba supervisando los mundos bajo su cargo cuando el gradual desvanecimiento de uno le llamó la atención. Reviso sus archivos para comprobar que mundo era, “TIERRA 3150”. Con desgana miro la información que contenía el archivo.
Se produjo la contracción de ese universo, lo típico. Los planetas empezaron a autodestruirse como un vano intento de salvarse invadiendo otros planetas. Su tecnología no alcanzó la línea de avance del transporte multiversal. Algunos rezaban, otros maldecían, otros aceptaban la muerte tranquilamente. Nada fuera de lo común. 
El ente iba a dejarlo ser, cuando de repente le pico una pizca de curiosidad. La causa principal era que desde hace bastante tiempo que Tim no lo visita y estaba aburrido. Lo más probable es que este disfrutando de su vida en ese nuevo mundo, y se ha olvidado de mí. (T^T) Pero quiero que sea feliz, eso es lo único que importa. Sin embargo, me gustaría saber si en ese mundo hay un Tim. La conciencia del ente viajó entre las diferentes galaxias y planetas hasta que lo encontró, tercer puesto en el sistema solar. Aunque lo que vio era parecido: tierra, humanos, contaminación, atlantes, amazonas y… sirenas, había cosas nuevas. Las sirenas eran variables multiversales bastante frecuentes pero lo anormal de la situación era que el código existencial de la familia de murciélagos formaba parte de una tribu de sirenas. Eso era novedoso, no se había dado antes esta mezcla de anomalías, bueno, no en los universos de los que estaba a cargo. Por eso, repasó rápidamente la historia de esta especie. 
Son una variante evolutiva de la especie homo sapiens, la cual se ha ido desarrollando en los fondos marinos cercanos a los polos. Siempre ocultos, hasta que un intento de preservación de especies marinas llevado a cabo por los atlantes he impulsado por la Liga de ese mundo desveló su existencia hace unos cuatro años. Tiempo suficiente para que los cazadores furtivos se pusieran en marcha. Debido a las diferentes formas de comunicación y al desinterés posterior por parte de los investigadores para descubrir si eran especies “inteligentes”, su nivel se puso en la categoría de animal. Ni siquiera el rey Atlante los podía entender y las sirenas no querían encontrarse con los seres que perturbaron sus vidas. Estos continuos errores y malentendidos provocaron que tres cuartos de la especie se extinguieran. 
Una lastima, son criaturas preciosas. 
Cuando llegó a la ubicación de los murciélagos se encontró con una escena horripilante, en términos humanos. Los tritones que identificó como Bruce y Alfred habían sido empalados por un arpón que se dirigía a sus crías. Un tritón de cola azul claro junto a un tritón de cola roja y una sirena de cola negra habían formado un círculo de protección, abrazando dos huevos que median la mitad que el mayor de ellos, el cual no mediría más de sesenta centímetros, estaban encima de lo que parecía un nido de corales. Los niños estaban temblando asustados y llorando. 
El ente vio el segundo arpón dirigiéndose hacia ellos y perezosamente movió la mano y ralentizó el tiempo de ese universo. Había un huevo que estaba a punto de eclosionar, era el de Tim, tenía un color rojo oscuro brillante, mientras que el otro, un poco más pequeño y de color verde vibrante era el de Damián, le faltaba aún por formarse. Esto lo hizo decidirse, el ente los sacaría de ese mundo, pero había prometido no volver a mover personas de otros mundos…
Pero no prometió que no ayudaría a una persona de otro mundo a salvar a otras personas. 
Con esa idea en mente, el ente buscó el mundo más adecuado para estas criaturas. Y… ¡Guala! Tierra 13406. Un mundo donde Bruce Wayne no es Batman pero que sigue teniendo el mismo sentido de justicia y el cual ha optado por un camino más ortodoxo. Millonario, Playboy, filántropo, titulado en medicina pediátrica y exmédico militar… Parece que siguió los pasos de sus dos padres. Thomas y Marta Wayne no murieron en un atraco cuando él tenía diez años, sino en un atentado cuando él tenía dieciséis, obra de un grupo radical conservador que pretendía terminar con las reformas progresistas que estaban llevando a cabo. Sin embargo, la idea del futuro defendida por los Wayne, caló en la gente, su muerte solo avivó los esfuerzos de los gothamitas por querer reformar Gotham. Así se convirtió trece años después en un país modelo, con baja criminalidad, una alta esperanza de vida y puntera en tecnología. 
Por otro lado, en este mundo existía la liga de la justicia, pero no se formó hasta siete años después de lo sucedido a los Wayne. Otro factor a favor era el hecho de que en este mundo existían las sirenas, pero aún estaban escondidas lo que significaba que podía tener una excusa. Además, en este mundo Bruce Wayne de veintinueve años, estaba soltero y deprimido, tirado borracho en el suelo de su inmensa mansión cuestionándose sus decisiones de vida como todo un drama Queen. Su prometida lo dejó plantado en el altar y se fue lejos con su amante. Aparte, sus hijos de ese mundo no existían o ya no estaban vivos: 
Dick murió junto a sus padres en el accidente del circo. Su caso fue investigado y resuelto por el comisario James Gordon.
Jason murió de una sobredosis. A pesar de las mejoras en la ciudad, su sistema de servicios sociales seguía siendo deficiente. Por lo que no se pudo evitar que Jason cayera en las redes de las bandas que aún quedaban en Gotham. Se enganchó a la heroína con trece y falleció a los quince. 
Cassandra nunca nació porque sus padres ni se conocían. David Caín era un simple profesor de universidad en Finlandia mientras Lady Shiva era un soldado activo de su país.
Tim Drake no nació. Su madre Janet Drake estaba durante el atentado a contra los Wayne y una bala perdida le dio, era becaria en el gabinete de diputados. Falleció durante la intervención médica.
Duke Thomas era la excepción, en ese mundo vive feliz con sus padres en Gotham. Actualmente se está preparando para entrar a la secundaria.
Por último, Damián, pasó lo mismo que con Tim. Talía murió décadas antes durante la segunda guerra mundial. La liga de asesinos existía, pero no era tan retorcida como en otros universos, simplemente era un grupo eco-terrorista bien organizado con bastantes recursos. Pero que no se metían en grandes atentados y menos en contra de Gotham que tenía a la gran especialista en botánica y metahumana, la Doctora Pamela Lillian Isley.
Y el más grande pro, era que el Joker (ninguno de ellos) existía en este mundo. 
Después de volver a comprobar todos los datos dos veces más se dirigió a la mansión Wayne de ese mundo, se hizo del tamaño de un niño humano para no ser demasiado intimidante y le habló al Bruce dormido en el suelo. 
— Oye, humano. Necesito tu ayuda — dijo alto y claro mientras lanzaba telepáticamente un poco de agua sobre la cara del bello durmiente — Despierta — dijo con voz más alta y autoritaria. 
— ¿Qué ocurre? Ahg… — dijo con voz ronca, al abrir ligeramente los ojos se topó con la luz brillante del ente. Lo que lo hizo ponerse alerta inmediatamente — Joder… ¿Tú qué eres? ¿Y cómo has entrado en mi propiedad? — preguntó sin preámbulos. Existen alienígenas, metahumanos, atlantes, etc., otra cosa más no hacía la diferencia. 
— Buenas… — miro la oscuridad detrás de la ventana y siguió, decidió adoptar una actitud más respetuosa frente a esta variante de Bruce, ya que no había hecho nada divertido —… noches, señor Wayne, necesito que me ayude. Soy una existencia muy cercana a lo que denominan dios, pero no completamente. Y he venido a usted a pedirle ayuda. Necesito que construya esto y vayas a rescatar a unas criaturas. Después de ponerlas a salvo le explicaré más en detalle la situación — Bruce se sentó en el sillón y escucho a la criatura mientras se masajeaba la cabeza. 
— ¿Y por qué debería ayudarte? ¿Si eres tan poderoso que se te puede igualar a un dios por qué no los rescatas tú? — indagó el multimillonario, mientras miraba de reojo al ser que estaba aumentando su migraña. El ente se agrandó ligeramente y contestó. 
— Si ayudo personalmente a estos seres se destruirán otros universos, pero si una persona de otro mundo lo hace, esa consecuencia se puede salvar. Aunque esta intervención me está costando una gran energía, es necesario. Ellos solo son unos niños. Además, eres una persona con los conocimientos y experiencia suficientes como para construir lo que necesitas para ir— Bruce asimiló cada palabra del ente, y aunque no lo mostró, él ya había aceptado la petición. Pero aún así, hizo una última pregunta. 
— ¿Por qué yo? — preguntó mirando fijamente el área donde creía que estaban sus ojos. 
— No más preguntas, sálvalos. Se agota el tiempo — respondió cortante, se le estaba acabando la paciencia. 
— Pásame los planos — ordenó. El ente se ofendió un poco por su actitud, pero le pasó rápidamente los planos.
Todos los materiales en la lista se encontraban en Wayne Tech, se preparó rápidamente, llamó a Alfred, quién siempre estaba listo, y juntos salieron en dirección a la empresa. En todo el camino de ida hasta la sala de fabricación de tecnologías Wayne, nadie vio al ente que los acompañaba. Por suerte Alfred dijo que si lo veía (y el cual no se sorprendió al verlo por primera vez, sino que simplemente le ofreció un té que el ente rechazó) porque sino Bruce habría pensado que ya se había vuelto loco y todo lo ocurrido había sido producto de su imaginación. 
Bruce mando traer todos los materiales que necesitaba y despachó a todas las personas que se encontraba en el edificio, acto que dejó en confusión a los empleados, pero los cuales no se negaron a salir temprano. Alfred y Bruce juntos tardaron alrededor de cinco horas en construir un pequeño portal con forma circular que media un metro y medio de largo y ancho. El ente le dijo los códigos y coordenadas para hacerlo funcionar. El portal se encendió y una especie de pantalla reflejo mostró lo que había al otro lado, tres pequeños niños mitad pez juntos aterrados. Alfred alzó una ceja intrigado y Bruce salió rápidamente de su estupor y cayó en la cuenta de un detalle importante que se le había olvidado mencionar al ente. 
— No me dijiste que eran seres marinos. No tengo nada preparado para traerlos, se ahogarían. Necesito más tiempo para construir una pecera portátil. Además, no sé si nuestra agua marina es buena para su supervivencia — comentó irritado Bruce, su migraña no paraba de aumentar está noche-mañana. Eran criaturas que no existían en su mundo (o eso pensaba él). El ente se quedó estático y mudo por unos segundos antes de hablar
— De acuerdo. Te he conseguido una hora y media más, para que construyas una pecera, pero también tienes que saber que estos niños poseen un sistema respiratorio similar al de los delfines, pero tienen también unas pequeñas branquias en el cuello que les permiten respirar bajo el agua mientras duermen. Y no te preocupes, este planeta tiene una coincidencia geo compositiva del 100% con el planeta Tierra de su universo — Bruce y Alfred se volvieron a poner manos a la obra y consiguieron construir una pecera de metal impermeable de tres metros de largo y ancho con una de las paredes transparente.
A continuación, cogieron una de las mangueras de incendios, la cortaron, y pasaron un extremo a través del portal mientras que el otro estaba dentro de la pecera. Bruce absorbió por el extremo de la manguera hasta que salió agua. Con ella lleno la pecera y después la recogió. Se ato a la cintura un extremo mientras que el otro lo ató a un pilar de la sala. Mientras tanto Alfred se posicionó a un lado de la pecera encima de una escalera metálica para meter rápidamente a las criaturas en cuanto saliera el maestro Bruce por el portal. 
Bruce se preparó con una máscara y una bombona de oxígeno antes de saltar por el portal. Uno, dos, tres… Ya estaba nadando hacia el tritón más grande, eran mas pesados que un niño normal pero aún estaba en el rango de lo aceptable para Bruce, lo sujetó con un brazo y salió nadando rápidamente y volvió a su realidad. El ente anteriormente le explicó que el tiempo ralentizado de ese mundo no lo afectaría porque era de otro mundo, pero que en cuanto saliera el tritón de su mundo recuperaría su velocidad normal. En cuanto noto que el tritón se empezaba a alterar mientras corría hacia Alfred, le acaricio la espalda y le dijo en voz baja que estaba a salvo. El tritón en cuanto pudo adaptarse a la luz de la sala vio el rostro del hombre que lo sujetaba y se quedó paralizado. Un segundo después vio a Alfred quién lo depósito en una especie de cubo metálico. Dick, con su mano resbaladiza agarró la manga del mayordomo antes de que lo soltara totalmente. El pequeño no emitió ningún sonido ni soltó al mayordomo hasta que esté suavemente lo apartó para meter al siguiente tritón, Jason, quién estaba igual que su hermano. A él lo siguió Cass, el huevo de Tim y el huevo de Damián. Los tres hermanos estaban anonadados, no sabían que estaba pasando, pero la repentina bajada de tensión, al no estar en peligro de muerte, los dejó exhaustos. Al fin y al cabo, eran solo niños. Se alejaron del borde de la pecera y se sumergieron en el agua. Se posicionaron de tal manera que los huevos estaban en el medio de los tres. La temperatura en esa pecera era más baja que en el mar por lo que tenían que apegarse a los huevos para que las crías no murieran antes de formarse completamente. A Tim solo le quedaba una semana. 
Por su parte, Bruce no estaba exhausto sino lo siguiente. Demasiado ejercicio par alguien que estaba borracho como una cuba no hace más de diez horas. Se tiró al suelo y descanso un minuto antes de volver a levantarse. Alfred lo esperaba con una toalla y una muda de ropa en mano. Él mayordomo seguía igual de impecable y rápido. Tal parecía que se cambio en el minuto que descansó. Juntos movieron la pecera, era increíblemente pesada, a pesar de que le incorporó ruedas en la base para facilitar su movimiento, la subieron al ascensor montacargas y la bajaron hasta el aparcamiento, donde estaba su coche (este era un pequeño coche de uso diario, inútil para llevar esta gran pecera). Por fortuna, Alfred, en el momento en el que supo que iban a crear ordenó a una empresa de alquiler de automóviles que les dejara un camión de carga allí y se fueran. Subieron la pecera por la rampa, lo cual perturbó ligeramente a los niños dormidos. Alfred, después de asegurarse de que la pecera estaba bien sujeta y los niños aun dormidos, se fue al asiento del conductor. Mientras tanto, Bruce se quedó en la parte trasera vigilando a los niños. Se habían olvidado completamente del ente en cuanto empezaron a sacar a los pequeños. 
A pesar de que se tuvieron que desviar un poco para evitar las calles con baches, no tardaron en llegar a la mansión. Los niños seguían tranquilamente dormidos. Ni se inmutaron cuando volvieron a bajar por la rampa y los movieron. Bruce y Alfred prepararon rápidamente una de las piscinas de interior que tenía la mansión para que coincidiera con la composición del agua que tenia la pecera. Tras terminar despertaron a uno de los niños, el que suponían era el mayor, y le pidieron que extendiera el brazo para probar si el agua provocaba alguna reacción en su piel. El niño no los entendía, inclino la cabeza y frunció ligeramente el ceño, Bruce hablaba extraño pensó. Por eso el ente intervino. Bruce se frustro un poco al ver que el niño no se movía. 
— No te va a entender, no habláis el mismo idioma ni tenéis los mismos mecanismos de comunicación. Ellos hablan con sonidos, no con palabras… Creo que tengo que hacer algo… Sino esto se alargará más de lo debido — murmuró esas dos ultimas frases. La repentina reintervención del ente los tomo por sorpresa a todos. Bruce se giró rápidamente hacia el sonido, pero el ente ya estaba frente a él, con dos dedos en su frente — Esto te ayudará. Ahora podrás entender lo que dicen. Pero, no puedo hacer lo mismo con ellos. Desestabilizaría aún más su código existencial y podrían volver a su tierra, ese mundo se está muriendo. Por eso, tendrás que descubrir un medio para que ellos te entiendan. Esta ayuda me ha costado casi todo lo que me quedaba de energía, así que dentro de nada el poder de Destino me mandará devuelta a mi centro de mandos. Por lo que te explicaré rápidamente, todo lo que necesitas saber. Estos niños son los hijos de tu variante multiversal tritón, murió junto Alfred para impedir que los cazaran. El nombre de los niños es Dick de 11— señalo al tritón de cola azulada confundido que estaba al lado de Bruce —, Jason de ocho y Cass de siete — señaló al de cola roja y después al de cola negra — Y los huevos, el rojo es Tim y el verde es Damián. La especie de las sirenas tiene un periodo de incubación de seis años.  Tim eclosionará en una semana, mientras que a Damián le faltan cuatro años. La especie de las sirenas existe en tu mundo, pero está escondida, por eso debes mantener en secreto lo más que puedas a estos niños, no son una variante de los atlantes sino una rama evolutiva del homo sapiens y no quiero que se perturbe su vida. Tienen un sistema respiratorio parecido al de los mamíferos marinos, aunque también tienen branquias en su cuello que utilizan para respirar mientras duermen. Su evolución social es similar a la de los humanos, pero bajo el agua. Rehúyen al resto de las especies, ya que prefieren el aislamiento. Son omnívoros, sus alimentos principales son algas y peces, aunque también pueden comer carne y comida echa, no es bueno para su crecimiento a largo plazo. Preferiblemente hay que darles pescados crudos, los recién nacidos nacen como niños de seis años ya formados, pero es mejor darles las primeras semanas comida cruda triturada para que la digieran… qué más… qué más es importante… Tienen esperanzas de vida similares, las enfermedades a las que son susceptibles pueden variar. Sugiero que se investigue… ¡¡¡AHG!!! — soltó un grito de frustración que asustó al pequeño el cual sujeto la manga del que se parecía a su padre con fuerza — El agua de la piscina esta bien, estos niños también desarrollan garras retractiles y dientes afilados así que manéjalo con cuidado. Yo… siento mucho tener que hacerte cargo de estos niños que no son tuyos, pero eras el único Bruce Wayne que encontré que cumpliera con las condiciones necesarias para cuidar apropiadamente de los niños. Solo espero que haya elegido bien. Lo siento, se me acabo el tiempo. A partir de aquí el resto lo tienes que descubrir tú, me llevaré el portal porque esa tecnología aun no debería existir aquí, no lo repliques. Adiós y gracias — con eso dicho, el ente desapareció.
Bruce se giró para ver al niño quien le devolvió la mirada desconcertada. Su piel era clara, su cabello era negro y tenía dos pequeñas aletas azules, una a cada lado de su cabeza, donde deberían estar sus orejas y sus ojos eran azul claro. La mitad superior de su cuerpo era similar a la de un humano, exceptuando las aletas, las branquias y las membranas que unían sus dedos, mientras que la mitad inferior era una larga cola de pez. Pero, a pesar de tener casi la mitad de su altura, para él parecía un niño de cinco años. La criatura alzó los brazos y soltó un pequeño sonido, parecido a un sollozo, que en la mente de Bruce se tradujo como “Papá…”. Él inmediatamente lo abrazó, el pequeño lo sujeto fuertemente y lloró. Bruce lo sostuvo hasta que se calmó. Después lo sujetó suavemente entre sus brazos y lo llevó a la piscina, cuando lo iba a soltar completamente el pequeño lo volvió a sostener del brazo, Bruce solo le hizo señas que el pequeño consiguió comprender, él iba a traer a sus hermanos a la piscina, por eso decidió soltarlo, aunque con renuencia. El mayor repitió el proceso de cargar, consolar y convencer de que lo soltaran, con los otros dos niños. Ninguno de ellos entendía porque su padre había cambiado. Por último, con cuidado llevó los huevos al nido con almohadas que improviso Alfred en una de las esquinas de la piscina. Los depositó con cuidado y se dispuso a salir del agua, cuando unas manos lo tiraron hacia atrás, ellos decían “¿Por qué te vas?”, “No te vayas” y “¿Dónde está Alfred?”. Por suerte, Alfred lo agarró lo suficientemente rápido como para que no lo ahogaran. 
— Amo Bruce, ¿está bien? — pregunto preocupado el mayordomo. 
— Si, gracias, Alfred. Ellos solo no quieren que su padre se vaya —dijo con un deje de melancolía. El mayordomo miró con comprensión y tristeza a los pequeños que se encogieron un poco. Sentían que habían hecho algo malo, soltaron unos pequeños silbidos angustiados que significaban “Lo siento, Alf” — Ellos, te están pidiendo perdón —dijo Bruce ligeramente sorprendido, porque al que casi ahogan era a él. Alfred leyendo los pensamientos de su hijo. Le dirigió una mirada suave de regaño y señaló a Bruce. Los pequeños, lo entendieron al instante y volvieron a soltar silbidos. Bruce quien se estaba secando la cabeza con una toalla volvió a mirar a los niños que había dicho “Lo sentimos papá” y les sonrió en respuesta. Después le comentó a su padre — Son buenos niños, se acaban de disculpar conmigo. 
Con eso dicho, se fue a bañar y cambiar mientras Alfred se quedaba a vigilarlos. Cuando volvió, los niños estaban otra vez dormidos, rodeando a los huevos y Alfred estaba en una silla bebiendo té tranquilamente observando a los pequeños. Bruce se sentó en la silla al otro lado de la mesita redonda y tomo el otro té que estaba servido. Había sido una noche agotadora para ambos, pero habían conseguido unos increíbles niños también.

Notes:

Próximamente, Bruce tiene que aprender a criar pececitos desde cero. ¡¡HUA HUA HUA!! (Risa de loca)
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