Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2023-03-18
Completed:
2023-03-19
Words:
3,229
Chapters:
2/2
Comments:
8
Kudos:
158
Bookmarks:
10
Hits:
2,292

Ahora que estoy en tu cama

Summary:

Enzo esconde la llave debajo de una maceta cuando se va de la casa de Julián.

Chapter 1

Notes:

El primero es una intro, en el segundo está lo fuerte

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

No era la primera vez que Enzo escondía la llave debajo de la maceta.

Hace 4 semanas que Enzo se cogió por primera vez a la persona que más detestaba en el planeta, y hace 2 minutos que salió de su casa, confundido, sin entender como la situación había escalado tales niveles.

Julián siempre había tenido una actitud fastidiosa con él, creía que era presumido, burlón y definitivamente un nene de mamá. En los pasillos Enzo lo mataba con la mirada y el contrario le devolvía su sonrisa sarcástica y carismática. Todos entendían que había algo que no coincidía en ellos dos y aun así, el menor puede recordar a la perfección la sensación de los labios de su “rival” tocando los propios por primera vez.

Odiarse no impidió que Enzo lo empuje al último cubículo del baño y cierre la puerta para atacarlo a besos sin ni una gota de pensamiento racional en su mente. Odiarse tampoco evitó que, ante la más mínima chance, las manos de Julián se encargaran de examinar por completo el cuerpo contrario, con intenciones de aprendérselo de memoria. En sus encuentros la ropa sobraba y siempre terminaba desparramada en algún lugar, porque la ansiedad de tocarse les quemaba tanto como la piel. Las mejillas sonrojadas de Enzo siempre eran un show para el mayor cada vez se ponía de rodillas y se dedicaba a trabajar con cuidado, por más que Julián no tuviera ninguna intención de ser cuidadoso.

A Julián le encantaba agarrar a Enzo del pelo, tirar su cabeza para atrás y atacar su cuello, mientras que entre suaves susurros agitados susurraba que tenia ganas de matarlo. Y a Enzo esas palabras no lo asustaban, porque claramente sentía lo mismo. ¿Qué hacía ahí ese nene tonto y burlón metiéndole la mano en los pantalones haciendo que sus piernas tiemblen? Por supuesto que también quería matarlo, pero en algún momento de inconciencia, se hubiera conformado con que Julián cumpla su deseo. Que lo ahorque, que lo maltrate y que lo lleve a donde el quiera, porque cuando los besos del contrario llegaban a su abdomen bajo, su cabeza dejaba de funcionar.

Todo el espacio que Julián encontraba a medida que exploraba a Enzo hizo que jamás pudiera cansarse de él. La tercera noche juntos, cuando el menor se fue de su casa en la madrugada, Álvarez fue claro. “Es la ultima vez que me haces esas caras en la universidad, se terminó acá”, sentenció a las 2:40am, y sin embargo, 20 horas más tarde Enzo estaba sentado en la mesada mientras Julián mordía el interior de sus muslos dejando marcas allí.

No podían parar porque cada noche era mejor que la anterior, porque cada vez se encontraban con más ganas, porque cada noche pensaban que sería la ultima pero el deseo en sus cuerpos anhelaba que estuvieran juntos para siempre. Que Julián le cumpla los caprichos a Enzo y que Enzo sea con quien Julián volvía reales sus fantasías. Así de los baños y las cocinas pasaron a las camas y sin hacerle caso a la noche amanecieron juntos con recuerdos de suspiros y gemidos.

Amanecieron juntos. Eso paralizó a Julián cuando se despertó al otro día. Enzo todavía dormía pacíficamente, aun con las marcas en su cuello, desnudo y con una mano apoyada en el abdomen de su cuerpo incapaz de dar reacción alguna aún, a pesar de haber despertado. No sabia que hacer y menos supo cuando el hombre a su derecha se acercó mas a su cuerpo y escondió el rostro en su pecho, refregando su nariz contra la piel contraria.

-Ahora que estoy en tu cama no podes decir que soy tu puta.- Habló primero aún con los ojos cerrados.

-Te encanta que te diga que sos mi puta.

-¿Eso me hace tuyo?

-Eso quiere decir que te tenes que ir porque ya estoy cansado de verte la cara todos los santos días. Todas las noches apareces acá.- Enzo no se movió.

-¿Entonces por que dejas la llave afuera para que entre?

-Porque desde que me besaste por primera vez que mi cuerpo no quiere hacer otra cosa que tocarte.

-Me cae bien tu cuerpo.

Julián se rindió, Enzo no tenia intenciones de irse a ningún lado por el momento. Tampoco las tuvo las noches que siguieron y tampoco le importo despertarse solo cuando el dueño de casa debía ir a cursar temprano en la mañana. Aunque sin dudas, prefería las mañanas donde Julián estaba a su lado y se negaba aceptar la realidad a la cual Enzo se había rendido hace rato, porque esa realidad era que había varias prendas ajenas habitando su departamento hace días, que el menor prácticamente estaba viviendo con el y que algunas noches ambos estaban cansados y se dedicaban a darse besos y mimos hasta dormirse.

Poco a poco Enzo comenzó a amar la rutina y solo pasar el tiempo con Julián, aunque siempre le gustaba que le recuerde porque habían llegado a eso. Necesitaba que lo agarre por las caderas y lo haga gritar hasta que su garganta doliera y los vecinos se sintieran incomodos. Y el mayor no decía nada, pero a la noche comenzó a esperarlo con la cena y empezó a dejar un beso en su frente cada vez que se iba más temprano.

Miró la llave una última vez antes de esconderla y pensó que le haría falta un llavero más bonito, para después emprender camino a su casa mientras recordaba como la última noche había empezado con un “te tengo tantas ganas que te odio” y había terminado con un “me encantas y me volves loco Enzo”.

Notes:

Es cortito porque estoy probando la plataforma. Al final como me comentaron que les gustó agregué una parte más, espero que les guste.