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Español
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Published:
2023-01-25
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1/1
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Poker

Summary:

Después de un día muy cansado de duros entrenamientos en el PSG, Neymar se encuentra en el escritorio de su habitación con la computadora prendida con Poker Stars abierto en un torneo importante, pero tal vez a su novio no le hace mucha gracia que no le preste atención.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

El reggaeton se escuchaba por toda la habitación a un volumen que se podría considerar alto, el acento del brasileño cantando provocaba que se escuchara cada canción de una forma que el argentino no podía evitar sentirlas como nunca, sin duda siempre le había gustado la forma en la que se escuchaba el español dicho por Neymar. El moreno se encontraba jugando poker online sentado frente a su escritorio sin portar su playera pues sentía demasiado calor, lo que era un festín para la vista del hombre que se encontraba acostado en la cama.

Lionel estaba bastante aburrido, a pesar de que su cuerpo estaba agotado a causa de todo el entrenamiento de ese día el hombre quería encontrar en que entretenerse para poder pasar la noche, y siempre su lugar favorito era a lado de aquel brasileño, aunque en ese preciso instante el de ojos verdes no le cedía su atención.

—Ney... deberías venir a la cama, amor.— dijo el argentino en un tono que denotaba su suplica.

—Estoy algo ocupado, Leo, pero prometo que cuando termine este torneo iré contigo.— contestó el diez del psg.

Pero para Messi aquello no le fue suficiente, por lo que se acercó al ajeno con el entrecejo ligeramente fruncido, por lo que al llegar a su lado le movió los brazos para poder subirse a sus piernas quedando a horcajadas en Neymar, el cual sin duda estaba sorprendido de la actitud de su novio soltando una risita ante la acción, estirándose para subir su apuesta debido a su buen juego.

—Oh, Leo, al parecer sí quieres atención, eh.— dijo el hombre de forma divertida acariciando con su izquierda la espalda de quien se encontraba encima suyo.

"Uhum" fue lo que se le escuchó al astro argentino murmurar contra el cuello de Neymar, mientras se dejaba llevar por el olor que el cuerpo del moreno desprendía, el cual dejaba una mezcla de su colonia y a jabón de su reciente baño. Con cuidado el mayor comenzó a mover ligeramente sus caderas ocasionando un gemido ahogado por la sorpresa por parte de su pareja, lo que ocasionó que sonriera contra su piel comenzando presionarse con más fuerza, notando al poco tiempo como su erección en formación no era la única, sintiendo una dureza que cada vez tomaba más forma entre su trasero.

—Maldição, Leo.— maldijo en su idioma natal, pues el español por unos segundos le había abandonado.— me estás desconcentrando.

—Bien que te gusta que lo haga.— contesta Leo encogiéndose suavemente de hombros.— De hecho... creo que mereces más inspiración.

Tras esas palabras los labios de Lionel se apoderaron del cuello de Neymar, dejando besos duraderos, su nariz se paseaba por sus hombros, así como su lengua recorría la zona a la vez que dejaba chupetones y mordidas que pintarían aquella piel morena para el día de mañana, eso no era lo único que hacía contra Neymar pues sus caderas en ningún momento se habían detenido.

El brasileño sabía que solo era necesario decirle que parara para que este lo hiciera, pero la verdad ya no le importaba si perdía, su mente ahora estaba nublada por la excitación que estaba sintiendo gracias a Lionel. Su cabeza se mantenía recargada en el respaldo, sus ojos se cerraban de a poco aunque trataba de mantenerlos abiertos a causa de la partida de poker, podía sentir su miembro totalmente duro gracias a las atenciones de su pareja, sus labios se mantenían entreabiertos mientras jadeos y gemidos se escapaban de su boca y con la última cordura que le quedaba jugaba sus manos tratando de no perder.

Messi se levantó de su sitio llevando sus manos al dobladillo de su playera la cual tomó con agilidad para después quitarla con rapidez, al terminar la tiró a un lado de ellos. A continuación sus dedos tomaron el resorte de su short junto con el de su bóxer para deshacerse de aquellas prendas dejando su erección en total libertad, la cual chocaba contra su abdomen, al Neymar observarlo totalmente desnudo soltó un gemido a pesar de estar acostumbrado a la vista. El argentino se acercó al brasileño dándole un pequeño golpe en su muslo, el cual entendió perfectamente alzando sus caderas lo que le permitió al mayor deshacerse de ambas prendas dejándolo desnudo, sonriendo ante la imagen frente suyo.

—Sigue jugando, no te distraigas.— aquello sonó más como una orden, al mismo tiempo volvía a tomar su lugar sobre el otro jugador.— Debes ganar, mi amor.

Ante el primer toque de ambas erecciones los dos hombres gimieron, al poco tiempo fue Lionel quien tomó ambas entre su mano comenzando a masturbarlos en conjunto. Sus dedos se paseaban lentamente con cierta fuerza que le permitía que se mantuvieran unidos, ambos llenando la habitación de suspiros, jadeos y gemidos, Lionel tenía su cabeza tirada hacía atrás, Neymar seguía viendo la pantalla aunque esta se comenzaba a nublar, poco a poco la velocidad de la mano del argentino iba en aumento, de igual forma a veces con la otra mano acariciaba ambas puntas frotando con cuidado.

Soltó ambos miembros dándole paso a comenzar a frotar su trasero contra la erección ajena, en algún punto alzó su cuerpo usando sus piernas de apoyo colocando el glande contra su entrada, a penas sintió el comienzo sintiendo un dolor que le generaba excitación.

—Leo, no me estás dejando ver.— recriminó cuando el hombre tapaba su vista de la computadora.

Gracias a eso el argentino sonrió con cierta malicia, comenzando a besar el pecho del brasileño, procediendo a bajar por su abdomen para levantarse de su lugar y terminar debajo de aquel escritorio frente a su novio. Sus manos acariciaban las piernas ajenas, desde la rodilla hasta el interior de sus muslos, así como fue dejando besos a lo largo de la zona, tenía un destino pero quería tardarse en llegar a él, lo que volvía al de ojos verdes un tanto desesperado, quien solo trataba de no perder en su torneo pero para ese momento su cerebro se encontraba pausado gracias al placer que estaba experimentando.

—Dale, Leo.— gimió entre palabras, expectante al siguiente movimiento del mencionado.

—Pídelo, Ney.— ordenó el hombre con una sonrisa socarrona, podría jurar que su cálida respiración chocó contra la erección mientras las almendras no se despegaban de las esmeraldas.— Si no me pides que lo haga no tendrás lo que tanto quieres.

—Por favor, Leo, chupamela.— suplicó el hombre soltando un jadeo al finalizar su oración.

Messi volvió a sonreír, ahora yendo a los muslos internos del jugador de poker trazando un camino de besos a lo largo de este, obligándole a abrir más las piernas, donde tomó entre sus dedos primero los testículos del moreno apretandolos con suavidad durante unos segundos para soltarlos y continuar su camino hasta tomar el pene entre sus dedos. Durante todo momento volteando hacía Neymar con la esperanza de que dejara de prestar atención al poker, pero no fue así, el brasileño mordía su labio para evitar gemir mientras miraba con atención su jugada. Messi comenzó a mover su mano a lo largo de la longitud, paseando su pulgar sobre el glande que se encontraba goteante de preseminal, daba suaves círculos mientras que con su otra mano tomó su propia erección para comenzar a masturbarse.

Su rostro se acercó de nuevo, reemplazando sus dedos con su lengua, escuchando un gemido por parte de Neymar lo que provocó que sonriera con soberbia. Dió pequeñas lamidas sobre el glande para después bajar con su lengua hasta la base, subiendo de poco en poco hasta estar en la punta de nuevo. Dió un beso travieso el cual dió entrada a comenzar a introducirlo en su boca, cuando llevaba más de la mitad sintió una ligera arcada pero la ignoró siguiendo en introducirlo notando como este chocaba en el fondo de su garganta. Continuó sacándolo de su boca con total lentitud apretando sus labios contra el eje hasta que este salió por completo de su boca con un "plop" estruendoso que se vino con un gemido de ambas partes, sentía su mandíbula dolida, tenía algo de saliva a lo largo de sus comisuras y barbilla, notó como Neymar le miraba fijamente lo que provocó que su mano se moviera con mayor rapidez. Volvió a introducir por completo el pene a su boca, pero al subir agregó su mano libre para abarcar la zona que quedaba fuera de su boca, repitiendo varias veces aquello en distintas velocidades.

—¡Maldita sea!— gritó molesto el brasileño, lo que provocó que Messi se sacara el miembro de la boca quedando conectado a este por un hilo de saliva.— ¿Cómo mierda va a sacar tremenda flor imperial? ¡Pensé que yo ganaría!

El argentino no pudo evitar soltar una risa cuando supo a que se debían los gritos, por un momento él pensó que había sido su culpa.

—¿Qué traías, cariño?— Preguntó bastante divertido por la situación.

—Poker de Ases.— se queja cruzándose de brazos, cosa que hizo a Messi reír más.

—Eso sí que es mala suerte, pero descuida, ahorita te compenso la mala pasada.— le dice sonriendole.

Por lo que de nueva cuenta vuelve a su trabajo, aunque ahora se da cuenta que Neymar participa, sus dedos se han enredado con el cabello del capitán albiceleste, aumentando la velocidad de las estocadas a las profundidades de su garganta. El brasileño gime, tiembla y se estremece, su concentración cada vez menor ante su torneo, perdiendo una que otra mano en el proceso, sintiendo su respiración entrecortarse, su corazón acelerarse, cada parte de su cuerpo erizarse, y poco a poco va presentando mayores espasmos que indican lo cerca que está, su mano aumenta aún más la velocidad escuchando arcadas por parte del contrario, sus gemidos van en aumento sin pudor los cuales se mezclan con el nombre de su pareja y miles de maldiciones en portugués.

—Leo... estoy bastante cerca.— dice antes de un gran gemido que va acompañado por pequeños gritos de placer, se escucha el nombre de Lionel entre estos.

Con ello su mano retira un poco la boca de Messi, aunque este le ha dado una positiva para correrse en su boca por lo que no sale por completo, y el mayor espera impaciente por cada ceño que le de aquella corrida. Neymar siente como su abdomen se contrae, sus ojos se cierran con fuerza, sus caderas tiran para adelante y llega a su liberación con un estruendoso gemido. En su lugar Messi comienza a tragar cada parte de la semilla que le es dada sin dejar caer ni una gota, aunque a la larga se escurre un poco por sus comisuras, al mismo tiempo él acelera sus movimientos de la mano para sentir espasmos recorrer su abdomen, un calor abrumal y gemidos que se ven retenidos por el miembro que apenas va a sacar de su boca, manchando el piso de blanco por el semen que sale de él en varios disparos. Cuando se separa trata de recuperar el aire sobando suavemente su mandíbula a causa del dolor generado ante la felación.

Neymar se mantenía gracias a su mano contra el escritorio, con la vista fija en el escenario que Leo le concedía, el olor del orgasmo de ambos bañaba toda la habitación, sus respiraciones eran entrecortadas, y sus miradas estaban totalmente fijas en el contrario. Messi como pudo se levantó de su lugar volviéndose a sentar sobre el otro, al Neymar tenerlo de nuevo a su altura con una sonrisa limpió los restos de semen y saliva que rodeaban su boca, lamiendo sus dedos después de ello para quitar cualquier fluido de estos. Sin dudarlo un segundo más reclamó los labios del argentino como suyos, introduciendo con rudeza su lengua en el interior de cavidad ajena, obteniendo competencia por el control del sitio en poco tiempo, ambas lenguas jugando y rozandose sin cesar, viéndose obligados a parar a causa de la falta de aire que ambos vivían por la intensidad de la unión, el brasileño mordiendo con cierta fuerza el labio inferior del número treinta quien gimió ante el dolor.

—Chupa.—ordenó Neymar mientras le cedía a Lionel tres de sus dedos, este no dudo en ningún momento de comenzar a llenar de saliva los digitos.— eso es, así cariño.

Cuando los dedos del hombre estuvieron bien mojados gracias a la saliva de su pareja llevó uno de estos hasta la entrada comenzando a introducir su indice en el interior. Ante el primer contacto Messi tiró un gritito ocasionado por el dolor de la intromisión, aunque era más placer lo que la acción le generaba. Adentro, afuera, era como se movía el dedo de Neymar en su interior, poco a poco un segundo se introdujo en él, soltando el mayor un gemido en el proceso, sintiendo su cuerpo temblar porque su orgasmo seguía reciente, lo que sí es que ambos ya estaban completamente duros de nuevo. Ahora sus dedos se abrían y cerraban en el interior de su pareja, también trataba de llegar más veces de las que podía a aquel punto que provocaba que Lionel se retorciera sobre él. Los sacó por completo de su interior para meter ahora tres de ellos de un solo golpe, provocando que el hombre soltara un gemido más audible, sus ojos comenzaban a lagrimear a causa del placer, sentía todo su cuerpo temblar con fuerza.

—Ney... te necesito dentro mío.— pidió Messi retorciéndose en sus brazos, su cabeza recargada en el hombro ajeno, necesitando del brasileño.

Con una sonrisa ante aquella petición Neymar alzó un poco a Leo, mientras que escupía a la otra con la que toco su miembro mojandolo para llevarlo a la entrada ajena, donde con cuidado comenzó a intrometerse. Leo volvió a gemir audiblemente, sintiendo como la punta de Neymar se abría paso en su interior, sintiendo como aún quemaba aquel primer paso, a pesar del tiempo juntos aún no se acostumbraba del todo a ello por lo que siempre iba con tildes de dolor, pero Neymar todas las veces se introducía con delicadeza en su interior. Cuando sintió que ya estaba completamente dentro, el  brasileño comenzó a moverse con suavidad, demasiado lento para el gusto del astro argentino, por lo que este desesperado por más comenzó a mover sus caderas con rapidez, sus brazos estaban recargados en los hombros ajenos de los cuales le otorgaban estabilidad entre cada una de sus cabalgatas.

La habitación estaba inundada de gemidos, gritos, maldiciones tanto en español como en portugués las cuales resonaban por el lugar,  así como el nombre de ambos jugadores, también el olor a sexo cubría cada parte, el juego tenía un rato que ya nadie le prestaba atención, provocando que Neymar perdiera cosa de la que se quejaría en sus momentos con mayor lucidez cuando terminara el sexo.


Sus respiraciones eran rápidas, entrecortadas, se perdían con la ajena uniéndose en una sola, los cuerpos de ambos estaban llenas de perlas que adornaban sus tersas pieles creadas por el sudor, la temperatura de la habitación cada vez iba en aumento.

En algún punto Neymar salió por completo del hombre el cual soltó un audible quejido ante la sensación de sentirse vacío, lo cargó en brazos para empujar su silla con una de sus piernas, bajó a Lionel posicionándose detrás de él haciendo que se recargara contra el escritorio con sus manos, jalando su cuerpo lo suficiente para que quedara con el trasero bien alzado. Dió una nalgada que fue compensada con un estruendoso grito que terminó demostrando su placer vivido, Neymar se acomodó, una de sus manos tomó su erección para dirigirla a su entrada, introduciéndose con fuerza y rapidez hasta el fondo que le era permitido, ambos gimieron al retomar su sitio.

Se agachó para besar la espalda del argentino, sus caderas se movían frenéticas mientras sus manos jalaban la del otro, ambos compartían un vaivén vertiginoso que los estaba acercando al tan ansiado segundo orgasmo. Messi para ese punto ya era un desastre, sus piernas temblaban, le costaba trabajo mantenerse de pie, tanto que si no fuera por el agarre fuerte de Neymar tal vez ya estaría en el piso, pues el placer que estaba sintiendo lo tenía demasiado débil, incluso de sus ojos salían pequeñas lagrimas a causa de la excitación.

Neymar le hizo alzar su cuerpo, pegar su espalda con el pecho moreno, besaba su cuello, marcaba sus hombros, mordía todo lo que estaba a su alcance, en ese momento sabía que Lionel le pertenecía, y eso siempre había sido su punto débil, uno de sus mayores orgullos, su mayor placer. Con el fin de hacerlo terminar su mano llegó a la erección del contrario, y comenzó a masturbarlo de forma rápida, sin ninguna pizca de piedad.

Messi gemia, maldecía, gritaba el nombre del brasileño mientras se retorcía contra su piel morena, su cabeza se apoyaba en parte de su cuello, sus piernas flaqueaban, sentía cada vez más cerca su liberación pues su abdomen no dejaba de contraerse, de sentir como sus músculos se entumian, como se apretaba con mayor fuerza contra el intruso en su interior, ya no podía más. Y con un escandaloso sonido lleno de placer, el nombre de Neymar a todo lo que da, acompañado de un chorro blanquecino que manchó su cuerpo y la mano morena llegó a su ansiado orgasmo, lloriqueando ante la sobreestimulación que le cedía Neymar al seguir penetrandolo para él poder llegar al clímax, todo eso provocó que las palabras emitidas por Leo dejaran de ser coherentes.

El moreno sostenía con fuerza el cuerpo del argentino evitando a toda costa que se cayera mientras entraba y salía de su interior, sintiendo como se apretaba a su eje, provocando que gimiera con más fuerza. El estado desastroso que presentaba el mayor junto con sus sonidos de estar sobreestimulado ocasionaron que los espasmos en el abdomen de Neymar se hicieran presentes, gimiendo cada vez más cerca del orgasmo, y después de unas estocadas bastante rápidas diera un grito al llegar a su orgasmo descargando todo su semen en el interior de su pareja.

Se quedó un rato en su interior, besando el cuello de Leo mientras trataba de recuperar su respiración, sus brazos seguían sosteniendolo con fuerza pues le sentía temblar. Salió de él sintiendo como aquel liquido blanquecino corría fuera de él, manchando sus muslos.

—Iré por algo para limpiarte, o<span;> meu amor, sostente fuerte del mueble.— dijo dándole otro beso en su cuello.

Llegó al baño para lavarse las manos que se encontraban algo pegajosas, después de secarlas tomó papel de baño para volver a lado de su pareja, quien aún trataba de recuperarse de su orgasmo. Neymar soltó una risita para besar su mentón, mientras sus manos con el papel limpiaba sus piernas y su entrada de donde todavía brotaba su semilla. Al terminar cargó sin problemas al argentino para llevarlo a la cama, al estar en sus brazos Messi escondió su rostro en el cuello del moreno, quien con cuidado abrió las cobijas para introducir a su novio, acostándose a su lado para que este se pusiera la cabeza sobre su pecho.

—Leo... espero que estés feliz, eh.— hace un pequeño puchero molesto.— Que he perdido mi torneo por tu culpa, eres un grosero.

—Lo siento, Ney, es que estaba aburrido.— dice el hombre riendo, mientras se esconde en el cuerpo del brasileño.

—Não sei, Leo, fuiste malo.— el mohín se pronuncia más, provocando otra risa adormilada del argentino.

—Dale, amor, lo siento.— se disculpa con una sonrisa tonta en su rostro, besando el puchero de su novio.

Después de aquella conversación notó como la respiración de Lionel se alargaba en señal que por fin había cedido ante el cansancio el cual traía desde el entrenamiento con el PSG, lo que hizo sonreír a Neymar, quien dió un beso en la coronilla del argentino, procediendo a dormir rodeado por el cuerpo de su novio a quien tanto

Notes:

Bueno, este es mi primer escrito que subo por estos rumbos, espero les guste