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Acariciando una nube | HeeHoon

Summary:

SungHoon sabía que esta tensión que tenía con HeeSeung no era normal. La forma en que su corazón se aceleraba cuando el mayor lo miraba fijamente con esos ojos de Bambi, la manera en que su piel se erizaba cuando el pelinegro lo tocaba, incluso inocentemente, o los momentos en que contenía la respiración solo porque su amigo se acercaba demasiado a su rostro. Todo lo estaba molestando en el fondo de su cabeza, como el zumbido de un molesto mosquito en el oído.

O,

SungHoon siendo un tonto sobre sus sentimientos hasta que no se le permite hacerlo nunca más.

Notes:

Hola. Espero que esta historia les guste. Honestamente, estaba viendo videos en Tiktoks sobre Enhypen, me salió una pequeña interacción sobre el HeeHoon, comencé a revisar la etiqueta HeeHoon y aquí terminamos.

Espero que les guste y me pueda perdonar por algunos errores, no leí esto y lo escribí en la noche, así que no estoy muy consciente.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

SungHoon sabía que esta tensión que tenía con HeeSeung no era normal. La forma en que su corazón se aceleraba cuando el mayor lo miraba fijamente con esos ojos de Bambi, la manera en que su piel se erizaba cuando el pelinegro lo tocaba, incluso inocentemente, o los momentos en que contenía la respiración solo porque su amigo se acercaba demasiado a su rostro. Todo lo estaba molestando en el fondo de su cabeza, como el zumbido de un molesto mosquito en el oído.

Trató, enserio trató duramente de ignorar esas reacciones molestas que le causaba el mayor. Comenzó a colocarle más atención a Sunoo y a Jake delante de las cámaras, a sentarse al otro lado de la habitación, lejos del mayor, o a evitar su mirada penetrante, riendo y sonriendo como siempre, y eventualmente la mayor parte de la atención se desvió de sus interacciones, enfocándose en las parejas más populares apoyadas por las fans, sin embargo, eso solo ayudó a distraerlo cuando estaban en público, porque cuando solo eran los 7 miembros, no podía huir como usualmente hacía.

Cuando todos veían películas, HeeSeung se aseguraba de sentarse en el sofá de dos plazas y llamarlo con su suave voz, sin dejarle opciones a negarse, o podría ser demasiado obvio que estaba ocurriendo algo en su cabeza. Durante los descansos de la práctica de baile, el mayor se acostaba en sus piernas y, ¿quién era SungHoon para negarle algo a su adorado hyung?

El ahora rubio pensaba que lo había hecho bien, fingiendo que su actitud hacia el mayor era la misma de siempre, sin embargo, luego de una especialmente agotadora práctica vocal con Sunoo y JungWon, estaba listo para irse a dormir, sin esperar a que luego de salir de tomar su ducha de medianoche su amigo estuviera esperando por él.

SungHoon estaba demasiado cansado esa noche para tratar de fingir que todo estaba bien con su cuerpo y sus extrañas reacciones hacia el mayor, así que trató de esquivar la situación en silencio, sorprendiéndose cuando un cuerpo se interpuso en su camino. El suave olor mentolado del gel de baño del mayor relajó un poco la tensión que cruzaba el cuerpo del rubio, pero se volvió a tensar como una cuerda a punto reventarse en el momento en que su hyung se acercó demasiado a él.

—¿Por qué te pones rígido cada vez que me acerco a ti?

El tono angelical del castaño se llenó de tristeza, y cuando SungHoon se arriesgó a mirar hacia arriba, se encontró con los ojos más tristes que había visto. Era como si hubiera pateado a un cachorrito. HeeSeung se veía incluso más lamentable que Jake cuando ponía sus ojos lamentables, y eso era una hazaña realmente grande. Jake era experto en obtener lo que deseaba con usar ese truco.

—No sé de qué hablas, hyung.

SungHoon trató de pasar al lado del mayor, pero una mano en su antebrazo lo sujetó a su lugar. Incluso si hubiera querido, no pudo evitar el estremecimiento que recorrió su cuerpo con fuerza al sentir esa mano fría tocarlo. Debido al patinaje, su cuerpo estaba acostumbrado a general más calor para combatir el frío, así que, el contraste de temperatura le afectaba especialmente. No obstante, en este caso, simplemente la causa de aquella reacción se debía al hecho de que era HeeSeung quien lo estaba tocando.

—¿Ves? Cuando te toco, te miro, o me acerco a ti, actúas diferente.

SungHoon estaba listo para soltar mil excusas, pero JungWon apareció por el pasillo directo al baño, así que el castaño lo jaló hacia su habitación, la única donde no tendrían a otros miembros durmiendo. HeeSeung dormía solo desde que, por votación unánime, se le había cedido la habitación individual por ser el mayor del grupo. SungHoon se arrepentía mucho de esa decisión en ese momento, sabiendo que de aquel cuarto no podía escapar.

—Hee hyung…

El mayor no se detuvo hasta que colocó al rubio dentro de su habitación, demasiado cerca de la cama para su comodidad, con el cuerpo del castaño entre la puerta y el resto del lugar. SungHoon se mordió el labio inferior y se rascó la nuca con nerviosismo. El suelo era muy interesante para observar, si podía evitar los oscuros de su hyung sobre los suyos.

—Te di espacio porque quise ser un buen amigo, pensé que talvez estabas pasando por algo difícil y no quería hablarlo, que eventualmente nos contarías porque actuabas así. Luego noté que yo era quien recibía un trato diferente. No me miras, no me hablas a menos que estemos en medio de una conversación grupal, no me tocas si no hay una cámara frente a nosotros. En privado es peor, me evitas por completo, tengo que buscarte para recibir algo de ti. Hoon, dime, ¿hice algo mal?

El rubio se meció suavemente sobre sus pies, tratando de pensar en una razón válida para justificar su comportamiento. Todo sonaba mal. No tenía ninguna forma de excusar su actitud. Talvez si hubieran sido semanas podría encontrar algún motivo, pero habían pasado meses, era demasiado obvio que algo más serio estaba ocurriendo. Ahora se daba cuenta de que se había salido con la suya porque el mayor se lo había permitido, hasta que no lo hizo más.

—SungHoon-ah, necesito que me digas que está pasando para ayudar, no puedo cambiar si no sé qué necesito corregir.

—No eres tú, hyung, soy yo…

El rubio apretó los ojos con fuerza mientras se daba la vuelta y pasaba su mano sobre su cabello. Talvez con una verdad a medias podría salir de esta situación embarazosa, quizá sería incómodo por un tiempo, pero decir cualquier cosa era mejor que dejar que su hyung asumiera lo peor, el problema era descubrir que podría decir sin exponerse mu—

Una suave respiración tocó la sensible piel de su nuca, y SungHoon se volteó sorprendido mientras un jadeo escapaba de sus labios entreabiertos, sin embargo, se relamió los labios con los ojos abiertos mientras se daba cuenta que el castaño estaba demasiado cerca suyo ahora que se miraban de frente.

—Hyung…

—Hoonie, dime que está mal para que hyung pueda ayudarte.

El rubio sintió como su corazón comenzaba a latir más rápido, incluso notó que su cara se estaba colocando caliente, probablemente se estaba sonrojando, así que dio un paso hacia atrás y apretó sus manos en puños detrás de su espalda, aguantando el impulso de alcanzar con sus dedos la piel suave entre las cejas del mayor, ligeramente arrugada por la preocupación.

Pero HeeSeung volvió a acortar la distancia y tomó su rostro entre sus manos.

—Hoon, déjame ayudarte, esto también me está afectando, no te imaginas lo mucho que me molesta que te alejes de mí, ¿me dejarás ayudarte, hm?

Con el rostro sostenido hacia arriba por el mayor, SungHoon no podía evitar sus ojos, y esa mirada preocupada lo estaba desestabilizando mucho más de lo que le gustaría admitirse a sí mismo. Puso sus manos sobre las muñecas del castaño y se mordió el labio, bajando sus parpados lo más que podía, pero no se le permitió por más de unos pocos segundos.

—SungHoon, mírame y dime que está mal.

HeeSeung nunca había usado ese tono de voz con él, notó el rubio con la cabeza ligeramente embotada por el suave olor amaderado del mayor, incluso podía sentir un rastro de menta en el aire. Le gustaba, le gustaba demasiado. El olor, los ojos, el toque, la voz, la sonrisa, la amabilidad, la ternura, el esfuerzo, la dualidad… Mierda, le gustaba Lee HeeSeung, y mucho.

—HeeSeung hyung…

La respiración del menor se aceleró y sus dedos apretaron la muñeca del castaño. Sintió sus ojos húmedos y se mordió el labio con fuerza, pero obedeció y observó al mayor, quien le devolvía la mirada con los ojos fijos, tan penetrantes que comenzó a jadear imperceptiblemente.

Estaba tan embriagado por HeeSeung que no se dio cuenta de que la distancia que los separaba se estaba acortando. Los pulgares del mayor comenzaron a acariciar sus mejillas, así que se dejó llevar, parpadeando ligeramente, mientras sus párpados caían suavemente.

—Hoonie… Dime que no.

Pero el rubio estaba tan perdido en el momento que inclinó su cabeza un poco más. Sentía su corazón en los oídos, golpeando con fuerza su pecho, y había un calor, un anhelo, un picor, que lo empujaba a que estrellara su boca contra la del mayor, que tomara lo que quería, así que se movió hacia adelante y se encontró con la boca de HeeSeung a mitad de camino.

Sus labios eran tan suaves. Realmente suaves, y no podía tener suficiente de ellos. Así que se alejó un poco y sintió un vacío en el centro de su cuerpo. Quería seguir besando a su hyung. Lo quería tanto, tanto, que estaba a punto de inclinarse para recibir otro beso, pero observó los ojos brillantes y oscuros que le estaban robando la respiración. No sabía que con un beso se podía sentir esta conexión, este anhelo, como si tocara una nube o el firmamento. Necesitaba saber si esto estaba pasando de verdad.

—¿Esto es real?

Una suave risita le tocó los oídos calientes y quiso dejarse deslizar hasta el suelo y derretirse en un carcho bajo el cálido sol mañanero.

—Sí, es real, no estamos soñando.

—¿Estamos?

El mayor suspiró y SungHoon se relamió los labios, tratando de entender que significaban las palabras del castaño, pero solo quería otro beso, otro, y otro.

—Sí, Hoon, esto es real. Mira.

Entonces, HeeSeung se inclinó y le volvió a dar otro beso. SungHoon ni siquiera sabía si lo estaba haciendo bien, no había tenido la oportunidad de experimentar con nadie antes, no obstante, francamente no le importaba. Quería apretar los puños y agarrar cualquier cosa que no lo dejara sumergirse en esta sensación tan adictiva. Querer más, tomar más, desear más. No se podía detener, esa suavidad, ese aliento tembloroso, los escalofríos recorriéndole la columna, la mano de HeeSeung en su nuca y sus propios dedos llenos de tela, con la camisa entre las manos, siendo arrugada a causa de sus nervios. Todo era demasiado. La sobrecarga de sensaciones lo estaba abrumando, quería devorarlo.

Se separaron con las respiraciones agitadas, tratando de respirar en medio de jadeos suaves. Y al rubio no le quedó de otra que abrazar al mayor con fuerza y enterrar el rostro en su hombro. Necesitaba calmarse, necesitaba sentir que tocaba la tierra de nuevo, que la realidad se asentara en su cabeza. Acababa de besarse con su compañero de grupo. Su amigo. Su aparente enamorado por meses. Y ni siquiera estaba enloqueciendo por eso, no mientras le acariciaban la espalda con suavidad y lo mecían de un lado a otro.

—HeeSeung hyung…

—No me alejes de nuevo, Hoon… si estas confundido lo entiendo, pero no me alejes, háblame.

Lo único que pudo hacer el menor fue asentir contra la tela, llena de ese olor suave que lo estaba arrullando.

Tal vez las cosas habían cambiado irremediablemente. Ya no podía volver a fingir que todo estaba bien mientras se alejaba del chico que lo abrazaba en esos momentos con fuerza, como si lo quisiera. Había recibido un beso y ahora quería al dueño de esa boca tierna.

Después de todo, luego de que el sol te toca, ¿quién querría esconderse en la fría oscuridad?

Notes:

Gracias por leer mi pequeño delirio romántico. Honestamente, traté de no hacerlo muy cargado y que se sintiera un poco real en el momento de negar los sentimientos pero darte cuenta que no puedes huir porque quieres esto mucho más de lo que tu pobre voluntad puede resistir. Incluso le pedí consejo a mis amigos sobre como escribir un beso porque soy un pescado solitario en este mar lleno de peces, pero lo resolvimos entre todos, así que si ellos leen esto, quiero agradecerles por apoyarme y enriquecer mi escritura, es realmente valioso para mi plasmar mis delirios románticos en algún sitio, así no me siento tan loca y sola, y escribir es una actividad tan delicada que la trato como mi corazón, así que cuando las personas que me rodean lo aprecian me siento muy bendecida y agradecida.

Espero que para ustedes besar sea como dijo mi amigo, compartir un alma, la energia, o como pienso yo, acariciar una nube. Todos deberiamos tener nuestra dosis de dulzura y mimos, esa ternura que endulza el corazón.

Sería agradable que compartieras tus pensamientos sobre la historia si lo deseas, lo apreciaría mucho.

Espero que todos tengan buena salud y días buenos. Besos ^^