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BUTTERFLY

Summary:

❝Se movió como una mariposa y voló lejos de sus garras❞

 

donde una chica rencorosa reencarna en la villana de un juego otome que en algún tiempo fue popular y lo único que tenía claro era que quería volverse tan perra (más, quería mucho más) como la anterior, pero...

 

¡¿por qué quiere casarse con ella?!

 

ella no es una buena persona, ha usado todos los medios posibles para acabar con sus enemigos.

 

se ha vuelto una persona que, incluso, el emperador teme.

 

entonces...

 

¡¿por qué esos bastardos seguían insistiendo en un romance absurdo?!

 

¡ella jamás confiaría en ellos!

 

-¿Acaso sólo pueden pensar con la cabeza de abajo? Que repugnante.

Chapter 1: prólogo

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

         HARU QUERÍA llorar, ¿cómo había terminado en ésta situación? Por Dios, ¡ella sólo había querido ir al baño! Ni siquiera se había desmayado o algo, simplemente cerró sus ojos durante unos segundos porque la luz del baño era demasiado fuerte para su yo recién despierta y solo... ¡Puff! ahora era una pequeña bebé en un lugar desconocido.

 

Fantástico.

 

Eso debía de ser el mal karma que había estado acumulando, estaba segura. Después de todo, ¿quién en su sano juicio maldice a un escritor luego de leer tantas novelas donde los pobres desafortunados transmigradores habían terminado así por eso? Aparentemente el mensaje no le había quedado muy en claro.

 

Haru hizo un adorable puchero con sus labios húmedos y apartó su brillante mirada del espejo con su típico gesto de "soy culpable pero no haré nada al respecto". En su defensa, lo hizo porque el personaje que había usado como carne de cañón era una bella chica que compartía un sinfín de similitudes con ella, Haru no pudo evitar sentirse atacada cada que la chica es comparada con la protagonista. Pero eso no quitaba que se sentía un poco culpable por sus palabras.

 

Debía de haber sido más dura.

 

—Uf...

 

Haru se removió inquieta cuando terminó por enredar, sin querer, su cabello con el lindo botón que cerraba su manga justo en su muñeca; haciendo una mueca de autocrítica, Haru decidió no volver a pelear con la malvada mujer que le vestía... por el momento. Pero, al seguir sintiendo la ausencia de personas responsables, un sentimiento amargo le arruinó sus planes de una futura venganza

.

¿Qué clase de idiota abandona a una preciosa hija como yo?

 

Soltando un pequeño resoplido,  decidió que eso le daba tanto ventajas como desventajas y era una mierda que no enfrentaría por el momento. No estaba dispuesta a fingir para obtener el favor de nadie, no tiraría la poca dignidad que le quedaba, gracias. Tampoco trataría de reclutar personas, eso sería trabajo no deseado.

 

Y consciente de que traía un problema mayor comenzó a llorar, le dolía la cabeza gracias al estúpido y lindo botón. Bien, no era lo más maduro de su parte simplemente llorar, pero no sabía que hacer, ¡su brazo izquierdo no alcanzaba al derecho! Definitivamente tendría que quedarse así un buen rato. Luego, tiró un poco de su brazo deseando que, mágicamente, se desenredara, pero eso no sucedió.

 

¿Por qué sucedería?

 

Y se la pasó llorando hasta que fue encontrada por una amable señora que terminó por compadecerse de ella.















 


 

 

 

 

 

 

 

 

Tiempo después, Haru pudo reconocer en donde estaba y, maldita sea, no sabía cómo debería de sentirse porque había transmigrado en la Penelope Judith del juego otome. Y eso era malo, muy malo; las novelas estaban bien escritas en cuanto a villanos, la trama se sostenía bien, los protagonistas eran pasables y los personajes secundarios no eran muy olvidables, el problema estaba en el juego.

 

Ese juego que arruinó la historia por completo y la trama pasó a ser la misma basura reciclable de siempre.

 

Pero se ponía peor cuando actualizaron el juego y todos los personajes pasaron a ser yanderes.

 

Entonces, este momento era perfecto para entrar en pánico y lamentar todo, buscar una forma de escapar de su inevitable mal final, pero... ¿Por qué se sentía tan feliz, tan contenta?, no estaba segura de querer oír la respuesta a eso. Ahora estaba bien y ya, era suficiente

.

Porque se sentía bien.

 

Y sentirse bien era todo lo que importaba.

 

Porque en este lugar tener buenos sentimientos y poder mantenerlos era un lujo que no todos tenían, bueno, al menos ella no los tenía.

 

—¿Joven señorita...? —preguntó con cautela la mujer encargada de su cuidado mientras fruncía el ceño levemente al verla mantener su mirada sobre el sonajero. Ese sonajero no era era de ella —¡Ah! —exclamó sorprendida al darse cuenta de su error —, usted no puede tener eso; es de su hermana.

 

Como ahora.

 

Haru solo había demorado su vista en el objeto solo unos segundos, pero eso había sido suficiente para la criada; quien se apresuró a tomar el sonajero y ocultarlo de su vista, como si Haru, mágicamente, fuese a poner sus manos en él. Pero se esperaba de esta casa; todos menospreciando a una pobre bebé desfavorecida.

 

No le sorprendería si lo hacían sólo para aliviar el estrés.

 

Pero, en parte, podía entenderlo. El sonajero no era algo que le gustaba compartir, suponía que esa niña era igual a ella; odiando que otras personas tocasen lo suyo. Aunque no podía evitar ese pequeño pinchazo en su corazón cada vez que alguna criada le prohibía algo, o, simplemente la regañaba y la comparaba a su hermana mayor.

 

Haru lo odiaba.

 

La pequeña niña de no más de unos meses miró con severidad la espalda de esa molesta criada que no sabía hacer bien su trabajo. Siempre demorando en darle de comer, nunca le cambiaba bien los pañales y la dejaba ahogarse cuando la bañaba, era una inútil en todos los aspectos. Bueno, admitía que había podido sobrevivir gracias a que le había dado comida, agua y cobijo, pero era lo único porque estaba segura de que la quería muerta y simplemente no se atrevía a matarla.

 

Como alguien que jugó el juego entero y se leyó las novelas sabía que esto ni siquiera rascaba la superficie de lo que le tocó vivir a la Penelope original, pero eso no lo hacía más soportable. Y Haru es una chica rencorosa, ella recordaría sus rostros, sus nombres y sus familias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ella les devolvería el golpe.









































 

Les haría pagar con sus almas.

 

Porque cuidaría de ellos hasta que el dolor sea como respirar, seguiría hasta que obedecerla esté tan gravado en ellos que al no cumplir... decidan morir debido a su incompetencia.

 

Los manejaría a su gusto.

 

Pondría en juego las  dulces  enseñanzas de su madre.


















 

 

Notes:

ay, esto tiene mala pinta.
pero... ¿quedó bien?
siento que antes habían muchas cosas que solo quedaron al aire, no es que ahora sea mejor---
pero ahora está... como... uy, no sé
quiero decir, anteriormente había mencionado que su madre era una mala persona y Haru no tenía la mejor vida hasta que su padre pudo conseguir su custodia.
ahora trataré de marcar más esos comportamientos de villana psicópata que Haru obtuvo de su madre.
pienso en esa señora y me dan escalofríos.
pobre de mi.
está bien, espero que le haya gustado.
en fin, buenas noches.