Chapter Text
Últimamente me sentido acomplejado, los servants son espíritus heroicos, representaciones de héroes y personajes que han dejado una marca en la historia… o algo similar. Ellos suelen ser invocados en su mejor momento, aunque este mejor momento puede ser muy distinto entre un servant a otro, dependiendo de la historia del espíritu heroico.
Por esto entiendo que puede ser muy distinto un espíritu heroico de otro, solo mirar a Benkei y la forma caster de Gilles es suficiente para entenderlo, pero… no puedo evitar distraerme cuando me enfrento a esto.
— Qué pasa mami? — Dijo una niña pequeña caminando frente a mí. Su cabello era blanco y sus ojos de un tono verde claro, ella era Jack el destripador. Ignora la disonancia del “el”, ese tipo de cosas poca relevancia tienen en este punto.
Al parecer ella se había dado cuenta de que estaba algo distraído, habiéndose detenido con su mirada curiosa fijada en mí. Pero no puedo evitarlo, no cuando hay algo así aquí…
Ah, no me refiero a que sea una especie de espectro o algo del estilo. Eso no importa mucho.
— Hmm… No es nada, no te preocupes Jack — Le respondí con la voz más amable que pude realizar.
— Ok⁓ — Dijo ella antes de seguir caminando mientras tarareaba.
En cuanto volvió a caminar con normalidad, mi mirada nuevamente se posó en aquello que me acompleja: su trasero.
Por favor no llamen a la policía, no es eso… No lo es, en serio.
Solo es que no puedo evitar mirarlo.
…
Eso no me deja en una mejor posición, cierto?
…Por ahora déjalo pasar.
Jack volvió a detenerse, aunque esta vez no para hablarme. Habíamos llegado a nuestro destino… bueno, a mi destino. Ella decidió seguirme por su cuenta una vez notó a dónde iba.
Jack se movió hacia un lado y me miró con una sonrisa, como esperando a que yo abriera la puerta, sin pensarlo mucho hice lo que ella quería y entré a mi habitación. Ella pasó a mi lado rápidamente y se lanzó a la cama, rebotando un poco antes de quedar acostada boca a abajo.
Siempre hace esto.
Ya no es nada raro que pase el tiempo en mi habitación ni que juegue en mi cama como si fuera la suya. De seguro es porque no he invocado a ningún otro servant con su rango de edad aparente o algo similar, ella no se lleva particularmente bien con el resto de los espíritus heroicos en Chaldea.
Aunque gracias a esto se ha apegado bastante a mí, así que me siento mejor al respecto de lo que probablemente debería.
Cerré la puerta de la habitación y llevé una silla a un lado de la cama, no quiero ponerme en medio de su comodidad y su falta de ropa sigue molestándome.
Antes de sentarme puse algo de agua a hervir para tomar un té, probablemente me va a pedir que le lea una historia o algo similar, le gustan los cuentos de hadas.
Pero para mi sorpresa, cuando volví a darme la vuelta para sentarme junto a la cama, Jack ya había tomado el libro que guardaba en mi cómoda y estaba leyendo lentamente uno de sus cuentos. Se había quitado sus botas y movía los pies adelante y atrás en la misma posición de antes, recostada boca abajo con libro frente a ella y una sonrisita en su rostro. Por supuesto, era linda.
No pude evitar dejar salir una sonrisa viéndola así.
— Jack, te preparo algo para beber? — Le dije, intentando no distraerla mucho.
— Ah, podemos tomar una leche caliente? — Respondió ella.
— Claro, con chocolate? —
— Shi⁓ —
Preparé un café para mí y la leche con chocolate que me pidió Jack, ambas con una buena cantidad de azúcar, si la vida es amarga al menos el café debería ser dulce… dijo alguien más en algún momento.
Terminé rápido y me volteé con ambas tazas en mano. En la cama, Jack se había movido un poco hacia arriba, causando que la fricción entre la cama y su precaria vestimenta la dejara en una posición incluso más preocupante.
Seré un poco más específico, quizás a costa de mi presencia en cierta lista del gobierno.
Normalmente, Jack lleva ropa relativamente normal en su torso y piernas, pero en su cintura en vez de cualquier clase de prenda usual, lleva únicamente bragas… o algo así. Cuando está frente a mi puedo ver las líneas de su cuerpo lentamente curvándose hacia el interior, terminando en una figura levemente escondida por ese trozo de tela diminuto, realmente diminuto. Cuando está frente a mí puedo ver casi por completo su trasero, con partes normalmente cubiertas ligeramente expuestas en ella por el pequeño tamaño de su ropa.
No puedo evitar mirarlo cuando camina frente a mí o cuando se recuesta boca abajo en mi cama.
Pero ahora… ahora es peor que eso.
Su ropa interior se deslizó ligeramente hacia abajo, doblándose un poco y por un ápice cubriendo las zonas importantes. Su trasero está casi por completo expuesto y la parte frontal muestra una hermosa curva hasta su entrepierna cubierta por el muslo de la chica desde el ángulo en que la veía.
Una de sus manos bajó a su cintura y levantó su ropa interior, dejándola como siempre.
— Qué pasa, mami? — Preguntó con una expresión confundida.
— No… ehh… esto… Voy a salir un momento, aquí tienes la leche —
Al decir eso, dejé la leche que había preparado para ella encima de mi cómoda y salí corriendo de mi habitación algo inclinado para no mostrar cierta protuberancia incómoda. Creí escucharla decir algo, pero esto tenía prioridad.
Tengo que conseguirle ropa y solo puedo pensar en una persona en Chaldea que podría encargarse de crear algo como esto sin perjudicar la fuerza de combate de un servant: Da Vinci.
Para cuando llegué al estudio de Da Vinci ya no tenía la necesidad de avanzar inclinado. Ya allí le expliqué lo que ocurría, sin excederme con los detalles.
— Entonces… dices que eres un lolicon, Master — Dijo ella en respuesta con una mirada asqueada… solo de broma, verdad?
— S-si alguien es un lolicon, ese sería el Trono por darle esa clase de traje! — Respondí en pánico.
—…Acabas de acusar al Trono de los Héroes de ser un lolicon? De cualquier forma, después de darme una descripción tan detallada del abdomen y ligeramente cubierta entrepierna de una niña pequeña… no creo que puedas reclamar —
— No fue tan detallada! Ni siquiera sabría como detallarla! — En serio, maldito vocabulario inferior… Ah, no es que quiera describirla más o algo. Bien?
— Ajaja⁓ Entonces Master, querías preparar un tipo de ropa que no le molestara en combate, verdad? — Da Vinci entró en su modo de negocios.
— Sí… Dejando a un lado lo que yo vea o no vea, me preocupa lo que puedan estar pensando los demás miembros de Chaldea y servants varios. De hecho, me sorprende haber sido el primero en decir algo al respecto… Fui el primero, no? —
— Sí, supongo que fuiste el primero… si no contamos a cierto doctor — Tú también, Roman…? — Aun así, no creo que a los miembros de Chaldea les importe mucho. En general parecen sentirse algo separados de los servants como para mirarlos con ese tipo de ojos, para bien o para mal…—
— No me termina de convencer… qué pasa con Teach, por ejemplo? —
— Hoh? No eras tú el que lo defendía diciendo que se preocupaba más de lo que hacía notar? —
—…Y mi punto sigue ahí, el solo se hace el tonto pero no deberías confiar en lo que ves con ese pirata. Aun así, sigue siendo un imbécil, eso no lo dudes nunca —
— Bueno, como quieras⁓ Voy a hacer algo que sirva para lo que deseas, Master⁓ —
— Oooh!! Muchas gracias, Da Vinci —
— Pero tú te tienes que encargar de convencerla, bien? —
Dejé el diseño en manos de Da Vinci y volví a mi habitación, había dejado sola a Jack e incluso tenía un café ni siquiera a medio tomar, después de todo. Espero que no esté enojada conmigo.
Al entrar a la habitación fui recibido por una Jack haciendo pucheros, se veía linda, pero no quería hacerla enojar o que estuviera triste así que me acerqué a consolarla.
— Lo siento por dejarte así hace un rato… había algo que tenía que hacer — Le dije mientras me sentaba a su lado.
—…Qué? — Dijo ella, apoyando su cabeza en mi brazo aún manteniendo su expresión enojada.
Por supuesto, comencé a acariciar su cabeza, eso quería ella probablemente.
— Ehh…— Un modo de decirlo sin quedar mal…— Últimamente he estado preocupado por la ropa que llevas —
— Qué tiene de malo nuestra ropa…? — Su mirada cambió a una preocupada — Nos vemos mal, mami? —
Lágrimas rápidamente se formaron al borde de sus ojos, así que me apresuré a responder.
— No, no! Te ves muy linda! Demasiado en realidad…—
— Se puede ser demasiado linda…? — Parecía más relajada, pero la confusión volvió a su rostro.
— Ehhh… No es eso, es que… No quería que te miraran mucho —
— Por qué? —
— Eso… Hmm… La ropa se usa para mantener el calor, protegerse de cosas y también para cubrir ciertas partes importantes —
— Qué partes? —
…Ayuda.
— Ehm… Para los hombres la entrepierna y para las mujeres el pecho y la entrepierna…—
— Por qué son diferentes? —
— Eso…— Sinceramente, es una cosa social. Pero cómo le explico eso a una niña…? — Ya sé! Qué tal si le preguntas a Da Vinci mañana? Ella te podría explicar mejor esto, además de que le pedí que te hiciera una ropa especial para que los demás no vean esas partes importantes —
— Hmm… Vale —
Salvado!
Finalmente, el torrente de preguntas terminó.
— Pero… tú siempre me miras, mami. Eso es malo…? — Continúa el sufrimiento.
— N-no, eso…— Es malo, no? Pero… Ugh, no quiero que piense mal de mí, incluso si está en lo correcto — Yo… no quiero que los demás te vean… —
No quiero que los demás la vean… Esto casi suena como… Da igual, ella no lo entendería de todas formas.
Sus ojos me miraban intensamente, algo de lo que dije había llamado su atención de nuevo.
— Pero…— Seguí hablando — Yo… no quiero dejar de mirarte —
Desvié la mirada de ella, no quería que me viera con asco o miedo, así que temiendo su respuesta dejé de verla. Solo escuché el ruido de la ropa de cama mientras ella volvía a recostarse.
—……..bien — Escuché una pequeña voz.
— Hm? N-no pude escuchar lo que dijiste —
Volteé a verla, estaba acostada sobre su espalda con sus manos a sus costados, como esperando algo.
— Está bien que nos mires…— Dijo ella — Si eres tú, mami, puedes vernos cuanto quieras… —
Una sonrisa en su cara y sus mejillas ruborizadas. Esta no era una muestra de amor romántico ni nada de eso, ella solo se sentía feliz de que la viera y mostraba en su rostro que quería que siguiera haciéndolo. Era algo puro, sin ninguna preocupación o lujuria en medio.
Me preocupaba por nada entonces, huh...
— V-vas a usar… la ropa que te hará Da Vinci entonces? — Le pregunté como confirmación.
— Sí, quiero que solo mami nos vea⁓ —
…En serio lo lamento Jack, no hay forma de que este lolicon que es tu master no pueda pensarlo de otro modo.
Al final, Jack terminó usando unos pantaloncillos cortos sobre su ropa usual.
