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Donde Harry Potter visita mucho la lechuzería, Malfoy también, Krum ama el amor y todo es culpa de Fay Dunbar

Summary:

"¿Qué has dicho?" preguntó Ron, llevándose una mano a la barbilla para limpiar las gotas de jugo que caían de ella, mientras miraba a la persona responsable de su arrebato.

Fay Dunbar no pareció desanimarse por la conmoción de Ron o el silencio de la habitación, solo encogiéndose de hombros frente a todos los presentes.

"Dije que Draco Malfoy es bastante guapo" respondió con indiferencia.

Chapter 1: 30 de Octubre, domingo: Inicio

Notes:

¡Hola! Soy Aster. Esta es mi primera traducción oficial pero lo he hecho muchas veces antes. Estoy un poco nervioso por como será la recepción de esta traducción.

Nota del autor: Como referencia, estoy siguiendo principalmente la línea de tiempo de la película, pero incluyendo eventos del libro.

Trataré de actualizar todas las semanas. Sin más dilación, os dejo con el fanfic.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Después de la agitada cena en el Gran Comedor, todos los Gryffindors se agruparon en la sala común y empezaron a conversar sobre las muchas cosas de las que estaban deseando hablar.

Rumores sobre la competición, posibles desafíos y campeones, impresiones sobre los estudiantes de Durmstrang y Beauxbatons, quejas sobre el límite de edad y más.

El entusiasmo general atravesó las muchas discusiones que tuvieron lugar a última hora. El ruido parecía no cesar nunca, y los grupos de charlas se hicieron más grandes y ruidosos, probablemente debido a las botellas de cerveza de mantequilla y whisky de fuego que habían aparecido en algún momento.

Pero debido a que la paz nunca dura para los estudiantes de Hogwarts, el desastre ocurrió poco después de la medianoche, cuando una chica, que había estado hablando con sus amigas sobre lo atractivos que eran los estudiantes de Durmstrang y Beauxbatons, lanzó un comentario despreocupado sobre lo triste que era que los chicos de Hogwarts “no fueran así”.

Y así fue como estalló un debate exagerado, comenzando con uno de los chicos proclamando en voz alta que las chicas de Beauxbatons eran mucho más bonitas que las chicas de Hogwarts.

Eso, por supuesto, no fue bien recibido.

Se levantaron voces, se pusieron ojos en blanco, se lanzaron insultos y las cosas empezaron a verse muy lúgubres por la tranquilidad de la casa de los leones.

Harry, que había elegido sabiamente permanecer sentado en silencio en el suelo desgastado, ya estaba planeando una forma de escabullirse de vuelta al dormitorio cuando alguien se puso de pie para salvar el día.

"¡Cállense!" ordenó Angelina, haciendo que todas las cabezas de la habitación se volvieran hacia ella en un silencio atónito. Juntó las manos como si estuviera rezando. "Todos son guapos, ¿de acuerdo? Dejen de pelear como niños pequeños".

"Gracias", dijo George con una sonrisa de regocijo.

"Tú no" dijo secamente, ganándose algunas risas de la habitación.

"¿Entonces quién?" intervino Fred con una sonrisa traviesa, que creció cuando la chica lo miró. "Vamos, Angelina. Seguro que tienes algunos nombres en mente. No nos dejes colgados".

Tanto los chicos como las chicas expresaron su firme acuerdo, silbando y cantando para que Angelina lo dijera. La chica alta negó con la cabeza con humor, antes de soltar un fuerte bufido y mirar a George.

"¡Vale!". Ella le dedicó una sonrisa atrevida. "Cedric Diggory está bastante bien".

Las chicas vitorearon y rieron, muchas de ellas asintieron con aprobación. Algunos chicos gruñeron, Seamus entre ellos. Angelina volvió a sentarse en una silla, enseñándole a Fred una sonrisa satisfecha.

El gemelo pelirrojo inclinó la cabeza con fingida galantería, antes de dar un nombre él mismo, que Harry no reconoció.

Y así, se dijeron más nombres, y Harry recordó una vez más que el porcentaje de estudiantes de Hogwarts que conocía era terriblemente bajo.

Levantó la cabeza cuando Dean mencionó a Cho Chang y se rió cuando Fred nombró a la Dama Gorda y fue recompensado con un mullido cojín rojo y dorado arrojado enérgicamente hacia su rostro.

Harry se encontró distraído por un momento, sin escuchar los nombres desconocidos, ni las risas y comentarios de sus compañeros de casa después. Acababa de reprimir un bostezo y comenzó a pensar en irse a la cama cuando un nombre en particular llegó a sus oídos y su atención fue casi dolorosamente devuelta a la discusión.

Afortunadamente, tuvo tiempo para evitar que su túnica se empapase en el jugo de calabaza que Ron, que estaba sentado detrás de él en un sofá, escupió sin gracia. Neville no tuvo tanta suerte.

"Oh, venga ya", dijo, mirando con tristeza a su jersey manchado.

Normalmente, Harry al menos le habría dedicado una mueca de simpatía, si no podía encontrar una servilleta. Pero en ese momento estaba demasiado ocupado tratando de averiguar si lo que había escuchado era real o si simplemente su mente estaba jugando con él como lo había hecho durante el verano.

"¿Qué has dicho?" preguntó Ron, llevándose una mano a la barbilla para limpiar las gotas de jugo que caían de ella, mientras miraba a la persona responsable de su arrebato.

Fay Dunbar no pareció desanimarse por la conmoción de Ron o el silencio de la habitación, solo encogiéndose de hombros frente a todos los presentes.

"Dije que Draco Malfoy es bastante guapo" respondió con indiferencia.

"¡¿Malfoy?!" exclamó Ron desconcertado. "¿El jodido de Draco Malfoy? ¡Es un idiota!".

Fay puso los ojos en blanco y gimoteó. "¡¿Lo sé, verdad?! No es justo que sea tan guapo".

"¡No lo es!" replicó Ron con disgusto no disimulado, mirando a su alrededor en busca de apoyo.

Para su sorpresa, solo Seamus y un grupo de chicos estuvieron de acuerdo en voz alta. Otros, como el propio Harry, optaron por quedarse callados, mirando a los demás como si fueran una obra de teatro.

Y una parte significativa de la habitación parecía perturbada.

"Bueno, ella no está equivocada", dijo una voz vacilante, haciendo que todos se volvieran hacia ella.

"¿Hablas en serio, Lavender?" exclamó Parvati. "¡Es un idiota! ¡Le puso a Neville la zancadilla ayer después de clase!"

"No estoy diciendo que no lo sea" protestó Lavender. "¡Pero no puedes negar que es guapo! Es decir, si quitas-"

"¿Toda su personalidad?" intervino Ginny.

"Es del tipo callado estás más guapo", intentó otra chica, que estaba sentada junto a Fay.

"¡Exactamente!" exclamó Lavender, y junto con ella algunas cabezas alrededor de la habitación asintieron con gravedad.

Parvati dejó escapar un suspiro y se llevó una mano a la barbilla, luciendo como la imagen perfecta de alguien pensando profundamente.

Todos parecían contener la respiración mientras su rostro se arrugó casi dolorosamente.

"Maldita sea" dijo finalmente, sonando sorprendida. "Sí es guapo".

"¡¿QUÉ?!" exclamaron Ron y Seamus.

Alrededor de la habitación, los murmullos llenaron el silencio, mientras dedos se levantaban hasta barbillas y cejas eran fruncidas. Harry casi podía escuchar las mentes de sus compañeros de casa funcionando.

"Espera, ¿podemos nombrar también a Slytherins?" dijo un estudiante indeciso.

"¿Eso está permitido?" soltó otro.

"¿Eso significa que puedo decir que Pansy Parkinson es relativamente sexy?" dijo un chico, sonando bastante aliviado.

"Blaise Zabini es bastante guapo" murmuró tímidamente una niña de tercer año.

"¡Terence Higgs también!"

Fue como si se hubiera roto una compuerta. La habitación era posiblemente más ruidosa ya que, aparentemente, la mitad de las personas en la habitación estaban enamoradas secretamente de un miembro de su casa rival.

"No me incumbe, siempre y cuando nadie mencione a Snape" declaró Fred, lo que se ganó una risa y alivió la atmósfera alrededor de la habitación. Los Gryffindors se volvieron más valientes con cada confesión, e incluso aquellos que no compartían su afecto simplemente escuchaban con alegría.

Aún quedaban algunos que se quedaron desconcertados por la idea. Seamus mantuvo su mirada sorprendida yendo y viniendo de los interlocutores a Dean, quien solo se reía de cada confesión. Cormac McLaggen tenía una expresión de disgusto en su rostro, miraba fijamente a cada orador y movía la cabeza con desaprobación. Y Ron... Harry tuvo que reprimir una risa porque si Ron tuviera pendientes como los tenía su tía, sin duda los estaría agarrando. Su amigo parecía sometido al silencio del sobresalto, su rostro pecoso palidecía, luciendo como si estuviera enfrentando a Voldemort y Aragog al mismo tiempo.

Fue cuando Romilda Vane dijo ensimismada que Adrian Pucey era un buen partido, que Harry se apiadó de su amigo.

Se puso de pie, tocando el hombro de Ron con su mano. "Venga, vámonos".

Ron lo siguió escaleras arriba en silencio, sentándose en el borde de su cama cuando llegaron a su dormitorio, con el rostro perdido en una mezcla de confusión, disgusto y miedo.

El mismo Harry se sintió un poco sorprendido. El antagonismo entre Gryffindor y Slytherin era, después de todo, parte del orden natural de Hogwarts. Porque los Slytherins eran personas de palabras agudas y calculadas, frías burlas y sabotajes imposibles de rastrear, y los Gryffindors eran seres humanos decentes. Harry nunca había escuchado un solo comentario agradable sobre un Slytherin de sus compañeros de casa en sus tres años de estancia.

Hasta esa noche, quiere decir.

Harry ya se estaba acurrucando bajo sus sábanas cuando Ron finalmente habló. "¿De veras pasó eso?"

"Sí pasó, Ron," dijo Harry mientras doblaba sus lentes y los dejaba en su mesita de noche.

"Guau".

"En efecto".

Ron parecía querer decir algo, pero simplemente negó con la cabeza. "Es demasiado tarde para esto. Buenas noches, Harry".

"Buenas noches, Ron" respondió Harry. "Sueña con Slytherins lindos", agregó porque no podía detenerse.

Ron gimoteó en voz alta y cerró las cortinas a la fuerza, lo que hizo que Harry se sintiera orgulloso de sí mismo. Cerró un poco sus propias cortinas y se durmió.

Notes:

¿Qué les pareció el primer capítulo? Si ven algún fallo ortográfico o de otro tipo, no tengan miedo y díganme. ¡Os veo en una semana!