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Second Changes
El murmullo lleno de compasión y lástima era descorazonador, o lo sería para cualquier otro que no fuera el heredero de la secta Jiang.
Porque en su caso, el murmullo, los comentarios y la paciencia falsamente simpática al respecto de su situación lo ponía al borde, con los dientes preparados para morder y desgarrar a la primera oportunidad.
El llanto de Jin ling tampoco estaba ayudando.
Después ocurrió lo más inusual, a esas alturas todo el mundo sabía que lo mejor era no estar cerca del rango de ataque de zidian o sería muy, muy doloroso para el desafortunado.
Así que mientras intentaba penosamente alimentar a Jin ling, hacer que dejara de llorar y retorcerse, mientras hacia un lío sobre su regazo, una sombra masiva lo cubrió por un instante antes de que por lo menos 100 kilos de puro músculo magro y una altura ofensiva se desplomara a su lado.
—Líder de la secta Jiang.
Jiang Cheng elevó una ceja que hacía que muchos, muchos tipos se cagaran en los pantalones, pero este no era un tipo cualquiera así que resoplo reajustando a Jin ling sobre su regazo.
—Líder de la secta Nie —y porque él prefería andarse sin rodeos continuó—. ¿A qué debo su atención?
Nie mingjue se cruzó de piernas de modo poco formal y apoyo su rostro sobre una rodilla, con la famosa Baxia descansando alegremente a su costado.
—El pequeño bollo aquí es bonito —dijo como quien comenta sobre el clima, pero de forma aterradora.
—¿Gracias...?
—De nada, y aunque mis propios recuerdos de Huisang a su edad no son diferentes, me temo que sus lamentos están empeorando mi dolor de cabeza.
Jiang Cheng lo miró de un modo un poco diferente entonces y frunció el ceño antes de que sus ojos volvieran a ser dos fosos neutrales y aterradores.
—Podrías intentar hacer lo que hacía en ese entonces con mi hermano.
—¿Y qué es eso líder de la secta Nie?
—Mingjue está bien —dijo chasqueando la lengua sintiendo la mirada de Lan Xichen perforando su espalda.
—De... Está bien, supongo Mingjue.
—Bien debes dejarle claro que si no te obedece le romperás las piernas.
Hubo una exaltación ruidosa y torpe a sus espaldas pero Mingjue la ignoró observando al líder de la secta Jiang fruncir el ceño y luego colocar a su sobrino balbuceante y lloroso frente a su rostro.
—A-ling... —empezó con mucha seriedad en la voz y una expresión aterradora — Si no paras de llorar en este instante voy a romperte las piernas ¿Entendiste?
La exaltación fue más ruidosa aún e impropia, seriamente Jiang Cheng no creía que el líder de la secta Lan pudiera hacer esa clase de ruidos.
Jin ling parpadeo un segundo y luego sus labios temblaron, la sonaja que le regalo Jin Guanyao salió volando y entonces un chillido violento agitó todo el silencio de la habitación.
—¿¡Que mierda!? —gruñó Jiang Cheng antes de sentir una palmada en la espalda que adormeció su cuello y brazo por la fuerza tras ella, aunque trató de no demostrarlo.
—Bueno lo siento líder de la secta Jiang, al menos lo intentamos.
Jiang Cheng parpadeo confundido y una silueta blanca se deslizó a su otro lado en silencio y con una elegancia tétrica.
—Líder de la secta Jiang. Lo siento mucho, pero el líder de la secta Nie parece olvidar que dicha amenaza nunca funcionó con Huaisang, no cuando tenía la edad del joven maestro Jin y ciertamente no ahora.
Nie Mingjue resopló y se cruzó de brazos indiferente.
—¿Tal vez pueda ayudar? —preguntó sonriendo inseguro, ligeramente torcido y claramente cansado.
En el pasado el primer jade de Lan siempre había lúcido tan prístino y etéreo, después... De algo en lo que no quería pensar, parecía que estaba pasándolo mucho peor que él mismo, era incómodo, desagradable y antinatural, como si de repente empezará a llover hacia el cielo.
Jiang Cheng no confiaba en nadie para cuidar de Jin ling, no Jin Guanyao y nadie de la secta Lanling Jin, incluso en su secta sólo sus dos asesoras podían tocarlo, pero ese era Zewu Jun, desairarlo sólo lo colocaría en mucha más precariedad frente a este mundo de perros, parecía que incluso sin los perros Wen, los hombres seguían siendo perros y nada más.
—No creó que en realidad pueda empeorarlo —susurro colocando suavemente a Jin ling entre sus brazos, ciertamente Lan Xichen parecía tener experiencia porque le sonrió, casi como siempre. Lo cual fue raro e incómodo de un modo bonito. Y reajustó a Jin ling en sus brazos, quien aunque seguía hipando, su pequeño cuerpo parecía encontrar familiar y cómodo el recoveco cálido y confortable que le acababan de ofrecer.
—Que placer conocerlo joven maestro, eres muy parecido a tus padres, ¿Quisieras ser tan amable de no llorar más?
Jiang Cheng reprimió el impulso de resoplar o rodar los ojos, pero Nie Mingjue no así que no se sintió tan mal, sin mencionar que no había sido muy diferente al propio consejo de Mingjue, salvo ese pequeño, bajo y suave tarareo que siguió luego de dicha frase.
Todo el mundo se había mantenido enfrascado en sus conversaciones en ese receso de la reunión, estaban atentos, siempre lo estaban cuando se trataba de él, pero habían aprendido a ser discretos.
Pero ahora, ver a Lan Xichen no cantando propiamente dicho, pero tarareando con más entonación que cualquier bruto en esa habitación era una cosa preciosa, única y adorable de observar.
Jiang Cheng no podía culparlos pero eso no evitó que zidian chisporroteara un poco, para absoluta gracia de Mingjue y Lan Xichen, si la risita perezosa que dejó escapar significaba cualquier cosa.
Jiang Cheng respiro profundo un par de veces y fue muy consciente de la respiración de Jin ling tranquilizándose, acompasándose y luego obtener el tono que hacia siempre cuando dormía.
Suspiro y se desplomó sobre sus piernas aliviado.
Lan Xichen golpeó juguetonamente su hombro y Jiang Cheng volvió a enderezarse sin saber cómo es que todavía podía y lo intentaba.
—Gracias. En estas situaciones me arrepiento de no tener ni una pizca de artista.
—Somos dos, esa canción alivia mis dolores de cabeza.
Jiang Cheng se inclinó hacia Mingjue y asintió en silencio, observándolo como un lince.
—Música para el alma.
—Eso y que el joven maestro Jin parece estar teniendo problemas con la dentición. Un poco, pero sólo un poco de licor de arroz sobre las encías le ayudará con el dolor, las entumecerá y le ayudará a no estar tan irritable.
Mingjue se carcajeó.
—¡Oh dios! ¡Esa etapa! Huaisang babeaba todo lo que tenía a su alcance. Mis túnicas, mi cabello, a todas sus cuidadoras y una ocasión desafortunada mí amada Baxia.
—Esconde tu espada líder de la secta Jiang.
—Jiang Cheng está bien.
—Bueno A-cheng —una mirada de rabia fulminante se instaló en sus ojos, arrancando otra risa de Lan Xichen al ver que Mingjue lo ignoraba y continuaba con su perorata.
Jiang Cheng suspiró y decidió seguirle el juego, llevaba meses entumecido, agobiado, cansado y medio muerto en vida.
Este par de algún modo bizarro y vil, estaban siendo amables con Jin ling, no compasivos ni llenos de lástima.
Parecía que podía respirar mejor, sólo un poco, y su A-jie estaría muy decepcionada si no se comportaba con la clase necesaria y esperada de un líder de la secta, incluso si uno de ellos estaba burlándose deliberadamente de él.
Zewu jun estaba bien, pero él siempre había estado bien, así que podía tolerar en consecuencia a Nie Mingjue, dios sabía que si ya toleraba a Jin Guanyao, la masa de la secta Nie era agradable en comparación, al menos era honesto cuando se enojaba: bramaba y barría todo como una tormenta.
Jin Guanyao siempre parecía tan solicitó y educado, como si los seres humanos fueran así, el tipo siempre soportando toda clase de mierda degradante con una sonrisa, la falta de reacción era incómodamente anormal. Y él no iba a confiar en alguien así. Mucho menos con su sobrino.
Cuando Jin Guanyao apareció en lugar de Jin Guang Shan algo hizo ruido como una campana molesta en la cabeza de Wanyin. Pero después de la encantadora escena entre Jin ling y Lan Xichen la reunión fue tan suave como el agua y así como así esa reunión de cultivación termino sin que el nombre Wei Wuxian se nombrara ni una vez.
Ahora debía hacer algo que claramente no quería, pero después de lo que acababa de hacer Lan Xichen por su sobrino parecía casi justo y siempre podía usar a Nie Mingjue como intermediario, parecía ser más sencillo que ser idiota frente al primer jade de Lan y perder la cara y la de su secta.
Bien estaba decidido eso es lo que haría.
***
—Líder de la secta Nie, una palabra por favor —dijo Jiang Cheng deteniéndose a escasos metros de donde Jin Guanyao y Lan Xichen habían estado hablando como… Bueno los hermanos jurados que eran.
—¿A-cheng te vas tan pronto? —pregunto no sin sorna, mientras Jiang Cheng rodaba los ojos con fuerza.
—¿No es obvio? A-ling necesita descansar el viaje no ha sido bueno para él.
Jiang Cheng hizo un asentimiento apresurado a Lan Xichen y a Jin Guanyao y se sorprendió un poco cuando el primero hablo.
—Ten un viaje seguro líder de la secta Jiang y cuida de la dentición del joven maestro Jin.
Se sintió un poco enojado por la mirada sorprendida que Jin Guanyo les dio, pero prefirió ignorarlo, asintió y empezó a caminar aprisa lejos de esos dos.
—Ah~ muy bien, vuelvo enseguida —dijo Mingjue haciendo una ola con la mano, antes de empezar a caminar junto a Jiang Cheng fuera de la torre Koi rodeados de todos esos árboles extraños y afeminados que Jin Guang Shan y todos los raros de su secta parecían preferir, esperaba que en cuanto nombraran a Meng Yao líder de la secta de manera oficial les prendiera fuego.
O tal vez él lo haría y alegaría la desviación de qi.
—Me gustaría solicitar un favor de su parte, tiene todo el derecho a negarse pero realmente me gustaría que no fuera así —dijo cambiando a A-ling un poco entre sus brazos antes de sacar de entre sus túnicas un frasco de bambú de buen tamaño.
—¿En qué exactamente necesitas ayuda?
Jiang Cheng volteo a mirar a Lan Xichen y sintió que su rostro se calentaba, abrió la boca y antes de que cualquier sonido escapara de ella Nie Mingjue se le adelanto.
—No, no voy a ayudarte a entrar a las túnicas de Lan Xichen y si eso es una droga pervertida voy a hacer que-
—¿¡Qué!? ¿¡De qué mierda estás hablando!?
Se obligo a respirar al ver que esos dos los seguían mirando y lo empujo con fuerza contra su pecho.
—Es medicina, para… para su hermano —dijo en voz baja sin verlo a la cara—, escuche y simplemente no sé porque alguien haría lo que él hizo por Wei Wuxian pero no pienso dejar que mi secta siga perdiendo además de lo obvio —dijo con una risa sarcástica y dolorosa—, toda la cara frente a las demás sectas por las decisiones de mierda de ese bastardo, así que aquí puedes dárselo o puede tirarlo, lo ha hecho Wen Quin y aunque todos conocemos su procedencia, es tan buena doctora como era sádico Wen Ruo han así que eso, gracias —dijo medio girándose antes de detenerse abruptamente y voltear a verlo con los ojos violetas de su clan.
—Esto no estaba en el plan original, pero si requieres un lugar para calmarte y re ajustar todas tus líneas de energía espiritual, puedes ir a Lotus Pier cuando quieras. Saluda a Nie Huaisang de mi parte, buenas tardes líder de la secta Nie.
Jiang Cheng hizo una inclinación ligera y se dio la vuelta con toda la gracia que aprendió de su madre mientras sus sirvientes se apresuraban en cubrirlo a él y a Jin ling del sol en un revoloteo impresionante y dramático de túnicas purpuras.
Nie Mingjue parpadeó y sonrió antes de tomar aire.
—¡Ten un buen viaje A Cheng! ¡Considera un hecho que le entregare tu regalo de cortejo al líder de la secta Lan!
Jiang Cheng se tropezó con sus propios pies y Lan Xichen volvió a mirarlo alarmado y con el rostro ardiendo.
Jin Guanyao le dio una mirada calculadora antes de echarse a reír de la expresión de Lan Xichen, con la última palabra, Nie Mingjue guardo el frasco y volvió con sus hermanos jurados.
***
—¡Da-ge! ¿Qué significó todo eso?
—Nada, nada ¡Vamos a beber! Sólo estaba fastidiando un poco al adorable A cheng, parece la muerte en vida. Sentir algo después de lo que paso en, bien después de eso, será bueno para el niño que abrazaba tan celosamente.
—Trataré de convencerlo, Jin ling es el heredero de la secta después de todo, que estará mejor aquí.
—A-yao, eso sería tan cruel, parece que el joven maestro Jin es lo que lo mantiene funcionando, tratar de que este aquí, lo haría perderse, no digo que no sea una opción adecuada sólo no parece que el líder de la secta Jiang este en el mejor momento para ser razonable.
Lan Xichen no sabía porque pero no parecía nada apropiado que Jin ling fuera arrebatado de su tío, así.
—En pocas palabras aunque eso sea lo más sensato A-cheng te azotará. Y azotará a todos los que se atrevan a querer alejarlo de su sobrino. Y sus arañas, que no son otra cosa que formidables, estarán muy felices de colgar y despellejar a cualquier insensato que quiera terminar de romper el corazón de su maestro. Así que A-yao tal vez debas guardar esa sugerencia para dentro de unos años, o nunca, tal vez lo mejor con el líder de la secta Jiang es no poner a prueba su paciencia.
—Parece que no sabe la fortuna que tiene de haber ganado aliados tan valiosos.
—Algo raro paso, si me lo preguntas, Wen Quin sabe mucho sobre los últimos meses del Patriarca Yiling, todos esperamos semanas por ver su cabeza en una pica fuera de Yunmeng después de haberlo visto pelear con tanto ardor por ser él quien la matará.
—Debió dejarlo en manos de nuestra secta —dijo Jin Guanyao— su final habría sido misericordioso en comparación, él debe estarla torturando.
—Mhn… ¿Puedes culparlo? Es como dijo en esa reunión, fue la sangre de su secta la que los Wen se propusieron exterminar, un Wen a cambio es…
—Casi justo —susurro Lan Xichen antes de sonreír e instarlos a avanzar hacia el banquete antes de que tuvieran que despedirse.
***
Ambos habían llegado al punto en el que sus caminos debían desviarse y Lan Xichen aprovecho para saciar su curiosidad.
—Da-ge, ¿Qué necesitaba el líder de la secta Jiang?
Lan Xichen lo vio detenerse un momento con la mirada perdida en un punto lejano en el horizonte, suspiró y volteo a verlo con una mueca de suficiencia, rebusco en sus ropas y le extendió un frasco de bambú.
—A-cheng me lo dio para ti, es medicina, la hizo Wen Quin para Wanji, considera que su secta ha perdido mucha cara debido al patriarca Yiling y deja a tu consideración que hacer con ella, estoy seguro de que si se entera que la quemaste su corazón suspiraría de alivio, es incómodo y no sabe demostrar amabilidad, pero hace que me pregunté si morir quemada a manos de Lanling Jin, habría sido más misericordioso que hacer medicinas para quienes lo necesitan después de todo.
Nie Mingjue lo miró con firmeza durante todo su discurso y Lan Xichen parecía en una pérdida total de las palabras, estaba sorprendido, conmocionado y completamente agradecido.
—Él… ¿Para Wanji?
Asintió y Lan Xichen lo tomo con una sonrisa maravillada. A-cheng lo había sorprendido tan gratamente.
—Si me preguntas, hubiera sido más divertido aún si el tipo quisiera arrebatarte las túnicas y hacerte cosas sucias.
—¡Da-ge!
Y después de un montón de risas, reclamos y más comentarios inapropiados ambos se separaron para volver a las responsabilidades de sus sectas, con una percepción un poco distinta del mundo gracias a Jiang Cheng y su pequeño sobrino bollo.
